[Televisión] Cosas de series; más finales de temporada, algunas más serios otros menos

Televisión

Seguimos en mayo, y seguimos finalizando temporadas. De las largas, de las que duran más de 20 episodios. Pero antes de pasar al póker de finales de esta semana, comentar un hecho. He decidido de pasar de la comedia Veep, protagonizada por la “seinfeldiana” Julia Louis-Dreyfus. Aunque divertida, estaba rodada demasiado en clave local norteamericana como para que me interesase realmente. Así que, adiós a la “vicepresidenta”.

Y ahora vamos con esos finales de temporada. Siguiendo el orden de mis preferencias.

The Big Bang Theory (temporada 5)

Los chicos friquis, las chicas raritas y la tía buenorra siguen siendo razonablemente divertidos. Y uno los acoge cada semana en su televisor como amigos de la familia que son. Pero ya no son lo que eran. Tienen momentos muy buenos, especialmente cuando interaccionan Sheldon (Jim Parsons)Penny (Kaley Cuoco), pero ya no son una sorpresa frecuente. Además ese tono de comedia romántica en que se han convertido, tampoco es lo que se le esperaba. Y puestos a criticar, la verdad es que el final de temporada fue bastante flojo, con esa boda de Wolowitz (Simon Helberg), combinada con su viaje al espacio. Pero bueno. Son un entretenimiento razonable a la hora de cenar. Intrascendente, pero siempre te pueden sorprender con alguna risa. Como volverán al año que viene, seguiré acompañándolos hasta que surja una alternativa mejor.

Once Upon a Time (temporada 1)

El motivo por el que esta serie está tan bien valorada sigue siendo un misterio para mí. Es cierto que quizá haya que verla desde el punto de vista del entretenimiento familiar. Y yo busco otra miga. Pero da igual. Como sí me ha enganchada ha sido como guilty pleasure. Ese sentimiento de que no debería ver semejante producto y sin embargo ahí estoy. Relativamente enganchado. Hace unos días, poco antes del final de temporada, alguien publicó un “bingo” con los tópicos más destacados de la serie. Y en su contenido está lo que hace que sea una serie de un kitsch irresistible.

La Caperucita Roja (Meghan Ory) sexy y algo loba

La reina mala (Lana Parrilla) vestida de reinona

Los trajes de cuento como recién salidos del tois ‘r as

La operación cobra

Los patéticos encuentros entre las versiones terrenales de Blancanieves (Ginnifer Goodwin) y el príncipe encantador (Josh Dallas)

El estupendo malvado que es Mr. Gold/Rumpelstiltskin (Robert Carlyle) (en castellano, ante la dificultad de pronunciar este nombre, el personaje es conocido frecuentemente como El enano saltarín)…

Los horribles efectos especiales, especialmente los cromas que cantan más que los personajes de los cuentos en sus versiones disney

El indio de Alguien voló sobre el nido del cuco en los sótanos del hospital con su eterna fregona…

La sosa de Emma (Jennifer Morrison), con su eterna cara de estreñida que le iba bien en House M.D. pero en pocos sitios más, que tarda todo un episodio en darse cuenta que en los cuentos con un besito se despierta a los dormidos para toda la eternidad…

Yo que sé. Pura caspa desde mi modesto punto de vista, aunque las críticas que leo por ahí son muy favorable para la serie. El caso es que me divierte como pocas. No sé si seguiré viéndola en un futuro. Probablemente decida que no, pero al final caiga en la tentación. Es que son la leche.

How I Met Your Mother (temporada 7)

Aunque siempre dije que entre las series de grupo de amigos con apartamento con sofá y cafetería prefería esta sobre la aclamada Friends, especialmente porque por divertida que fuera aquella serie sus personajes me caían mal, mientras que los de esta me caen bien, soy de los que opinan que debería ir encaminándose hacia un final digno. Esta temporada ha tenido un exceso de drama, a pesar de ser una comedia. Y el personaje de Robin (Cobie Smulders) ha bordeado varias veces el patetismo. Que lo haga el de Ted (Josh Radnor) es normal. Va con su carácter. Pero la guapa… En cualquier caso, sigue siendo una serie muy divertida que me gusta ver. Y en esta temporada, entre los eventuales, tenemos que agradecer la presencia de Quinn (Becki Newton) que ha servido para poner en su sitio al divertidísimo pero engreído Barney (Neil Patrick Harris). Por cierto, que si alguien no supo responder al misterio que plantearon en el primer episodio sobre quien era la novia en la boda, es que no se ha enterado de nada. Porque han dado pistas más que suficientes, no sólo en esta temporada sino en las anteriores, para saber quien era.

Seguro que vuelven al año que viene. Ya veremos si lo hacen al siguiente. Aunque a estas alturas, yo les seguiré hasta el final.

Fringe (temporada 4)

Una serie que comencé viendo con pocas esperanzas, que me recordaba mucho a Expediente X, serie que nunca me gustó, que estuve a punto de abandonarla varias veces en su primera temporada, pero que en su segunda, progresivamente cogió ímpetu, y se convirtió en una de mis favoritas en el terreno de la ciencia ficción. Todo el arco argumental de los dos universos enfrentados tuvo momentos absolutamente sublimes, que me mantuvieron enganchado a la series como si fuera un imán. Indudablemente, el carisma de los personajes tiene mucho que ver con ese hecho. En esta cuarta temporada, las reglas del juego cambiaron por completo como consecuencia de los desarrollos del final de la temporada tercera. Desaparecía la contienda entre ambos universos, que estaban aliados contra un tercero, una amenaza que parecía mucho más terrible. Y luego estaba la cuestión de la desaparición de Peter (Joshua Jackson). Bueno, lo que sea. La cuestión es que sin llegar a los niveles comentados anteriormente, sigue siendo una muy buena serie, con buenos guiones, personajes carismáticos y excelentes interpretaciones.

Se anunció que tenían dos finales preparados para esta temporada, en el caso de que la serie fuese cancelada. Lo cierto es que de alguna forma el arco argumental de los dos universos y la otra amenaza está terminada. Así que no creo que hubiese muchas escenas diferentes entre los dos finales. Pero han prorrogado la serie una temporada más. Corta. No pasará de navidad. Pero su planteamiento ya está encima de la mesa. Nos lo sirvieron en bandeja en el episodio 19 de esta última temporada. Que habrá que volver a ver, para refrescar las ideas. Porque la definitiva amenaza final van a ser los señores con sombrero. Lo que más lamento es que parece que no volveremos a ver a la Olivia (Anna Torv) alternativa. O tal vez sí. No sé. Pero siempre me gustó más que la de “nuestro” universo”. Y Bell (Leonard Nimoy) claro. Un excelente personaje que creo que también hemos perdido. O tal vez no. No sé.

Este otoño saldremos de dudas.

Dice la propaganda turística que el castillo de Azay-Le-Rideau inspiró el palacio de Aurore, la Bella Durmiente del Bosque. Uno de los cuentos que no han sido muy explotados por la teleserie que hoy comentamos.

[Televisión] Cosas de series: Todos al hipódromo, algún abandono y otras cosicas

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Hay que decir de antemano que la semana que viene merecerá alguna entrada especial. Terminarán algunas temporadas de series, entre ellas Homeland que es mi favorita en estos momentos. No diré más al respecto.

Sigue la retahila de parones navideños en muchas de las series. Dos novedades, la floja New Girl, que sigo viendo por la protagonista, y la entretenida Unforgettable, que sin ser nada del otro mundo, es una policiaca que no aporta nada, pero viene bien para matar algún rato ante la caja tonta. También están a punto de parar por unas semanas otra novedad, Person of Interest que no sé si seguiré cuando se reenganche. Está que si sí que si no. Entre las veteranas, también han parado la divertida The Big Bang Theory, comedia que no da ya sorpresas, pero sigue provocando alguna risa, y Bones, que está en una temporada corta por el embarazo de su protagonista, es decir, del sobrino de la new girl. De hecho, buena parte de la trama está condicionada por su estado de gestación. Sigue siendo un valor seguro para pasar el rato. Y cada vez me divierten más los macabros hallazgos de los cadáveres en los primeros minutos. Ya me mantiene en atención desde el primer momento.

Un abandono. Hell on Wheels, drama del lejano oeste, de los tiempos de la expansión ferroviaria tras la guerra de secesión, que está muy bien hecha, pero que no estaba progresando nada, y me estaba empezando a aburrir. Nunca he sido muy aficionado al western, y mucha miga tiene que tener uno para que me interese. No ha sido el caso. Carpetazo.

Cierta miniserie de dos capítulos basada en una obra de Stephen King, Bag of Bones, apareció por ahí a principio de semana. Nunca he sido fan del autor, y tras 20 minutos de visualización, se acabó para mí. Un rollo. Para series de miedo, ya esta American Horror Story, que he vuelto a retomar porque me hablaron muy bien de los dos capítulos dedicados a la noche de las ánimas. O halloween, para los modernos o anglófonos. Es cierto. Estuvieron bien. Pero tampoco sé si aguantaré mucho más.

Y esta semana novedades que nos llegan desde la HBO. Esta cadena norteamericana es sinónimo habitualmente de series de ficción de gran prestigio. Así que si uno se entera de que llega una novedad. Que tiene entre sus protagonistas, entre otros, a Dustin Hoffman, Nick Nolte, o Dennis Farina. Que la dirige Michael Mann, que ha dirigido algunas películas que realmente me han gustado. Ufffff… Realmente, el que trate del mundo de los hipódromos llega a importarme poco a pesar de que es un tema que nunca me ha llamado la atención. Si luego compruebas que tienen una producción cuidadísima. Muy buena. Una imagen estupenda. Que prácticamente te montan en un caballo y participas en una carrera hípica. Y que en el episodio piloto te abren una serie de líneas argumentales capaces de llenar muchas horas de buena televisión… pues salvo que la echen a perder en un futuro, podemos estar ante una muy buena serie. Así que, a por ella. Añadida en la agenda. Se titula Luck.

Estatua ecuestre (Berlin Hauptbahnhof)

Un caballo, en el exterior de la Berlin Hauptbahnhof,... no tan bonito como los auténticos pura sangres de la nueva teleserie de HBO (Panasonic Lumix LX3).

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

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Hoy no tengo “nada que hacer”. Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con “el mandato de la ley”, y reflexioné. Pero hoy, lo que “manda” la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

Restos de serie… televisiva

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En estas semanas atrás, han terminado las temporadas de un montón de series televisivas norteamericanas… Años atrás mencionaba mi entusiasmo porque parecía que las mejores ideas se habían trasladado a la televisión, donde ahora era posible encontrar algunas de las cosas que echamos a faltar en el cine en pantalla grande. Buenas historias, buenos personajes, buenos guiones, ingenio,… Pero había que constatar si eso sigue siendo así. Y voy a resumir en pocas líneas mis impresiones.

  1. Realmente, si uno se quiere divertir lo mejor es tirar de las sit-com de menos de media hora de duración, a ser posible de humor. Cosas como How I Met Your Mother, The Big Bang Theory (absolutamente hilarantes las interacciones entre Penny y Sheldon; impresionante este último en general) o 30 Rock, te hacen pasar un rato divertido, con un humor razonablemente inteligente, y sin más. Están muy bien. Mis favoritas.
  2. En la ciencia ficción, ya he hablado suficientemente de Galactica. Quizá la otra que merezca la pena un comentario sea Lost. Sinceramente, veo los episodios, muchos me entretienen, pero… hace un montón de tiempo que ya he perdido el hilo del conjunto. Tengo que dejar que me lo expliquen otros para saber de qué va la cosa. No sé. ¿Bien? ¿Regular? Han aparecido otros productos que buscaban el éxito en este campo, como Dollhouse y Fringe… pero me han parecido un poco coñazo. Regular.
  3. Vacas sagradas como House se mantienen, pero ha estado más irregular que otras temporadas. Yo he echado mucho de menos a Amber; menos mal que han “alucinado” con ella al final de temporada y ha mejorado.
  4. Lo que ahora llaman “procedimentales”, es decir, las whodunit de toda la vida en la que nuestros héroes investigan y buscan al malo que ha hecho algo,… pues debe haber muchas. Para mí hay dos que me entretienen; Bones y The Mentalist. Pero también podría pasar sin ellas.
  5. Hay mucho culebrón por ahí que no merece la pena ni verse, ni comentarse…

En resumen, tengo la sensación que ha bajado el nivel. Que la época dorada se ha podido pasar. O que los creativos se están tomando un descanso. Lo mejor viene de la tele por cable americana, y de estas series ya he hablado previamente. La televisión generalista ha bajado de nivel. Así que ya sabéis lo que os espera los que estáis esperando que lleguen a la tele española…

Para colmo, al año que viene vuelve unos “reimaginados” lagartos de V… Esperemos que el terreno de la ciencia ficción con cosas como Caprica o Stargate Universe nos dé algún alivio. Y si no, leeremos más. Que yo soy de los que sabe para que sirve el botón de apagado de la televisión.

De foto, os dejo una versión reimaginada de una foto realizada hace ya tres años del Castillo de Loarre. La primera versión… es que era en color.

Castillo de Loarre

Atardecer en el Castillo de Loarre, Huesca - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM