[Televisión] Especial cosas de series; adiós al universo Fringe… es decir, adiós a unos personajes que se quedarán en nuestro corazoncito de ficción

Sin categorizar

Hemos despedido en este fin de semana a una serie que cuando empezó nunca pensé que llegaría a ver más allá de uno o dos episodios. Pero aguanté… y hasta el final. Se trata de Fringe, una serie que se inauguró como la “nueva Lost (Perdidos)” o la “nueva The X Files (Expediente X)“, pero que al final cogió su propia personalidad, que la ha hecho grande, aunque probablemente le haya costado la vida con “sólo” cinco temporadas, una de ellas, la última, cortita.

La primera temporada de la serie sólo me interesó por los personajes. La verdad es que un procedimental con tintes sobrenaturales o de ciencia rara no me llamaba la atención. Pero pronto, el grupo humano que formaban Olivia Dunhan (Anna Torv), los BishopPeter (Joshua Jackson)Walter (John Noble), así como la discreta pero eficaz Astrid Farnsworth (Jasika Nicole) me interesó. Tenían unas interacciones muy interesantes, y empatizabas con ellos. Y así aguanté con una serie cuyo tema inicialmente no me atraía.

En la segunda temporada, la cosa se fue animando. Se empezaba a crear una mitología, una continuidad en la historia, era algo más que un procedimental. Y además, comenzaron a hacerse importantes una serie de personajes secundarios que te atraían también mucho, y que aportaban mucha sal y pimienta a la acción. Broyles (Lance Reddick)Nina Sharp (Blair Brown)Lincoln Lee (Seth Gabel)William Bell (Leonard Nimoy),… la vaca… Y llega el final de la segunda temporada y la serie se revoluciona. Deja de ser un procedimental, y se convierte en ciencia ficción pura y dura, con universos paralelos y todo el monario. A mí me tenían ya completamente enganchado. Si eso lo rematas con la duplicación de todos los personajes con otras personalidades y otros puntos de vista en el universo alternativo, me entusiasmó. Y la tercera temporada de la serie me tuvo pegado al televisor como pocas. He de decir que el principal activo de la serie seguían siendo los personajes, aunque yo siempre he sentido más debilidad por la Olivia alternativa que por la de “este mundo”. Y con la Astrid también.

Soy consciente que la escasa audiencia probablemente ha hecho que la trama, en un serie siempre en peligro de cancelación haya sido entrecortada. Lo que la ha obligado a reinventarse de vez en cuando. La cuarta temporada supuso un bajón respecto a la segunda mitad de la segunda y la tercera completa. Pero también fue interesante sin duda. Y finalmente, hemos llegado a la quinta. Que a mí, hasta ayer, me parecía como un spin-off de la serie original con su traslado al futuro. Hasta ayer. En el que se ha visto que ha sido en realidad un largo preparativo para los dos capítulos finales que son muy entretenidos y que homenajean en toda regla al conjunto de la serie, a sus excelentes personajes, y son un agradecimiento en toda regla con un montón de guiños cómplices a los fieles seguidores. Ha merecido la pena. Y qué queréis que os diga. La Olivia alternativa, siendo la misma actriz que la de “este mundo”, siempre me ha parecido más guapa y atractiva. Incluso cuando tiene 20 años más. Desde luego mucho más estilosa.

Y gracias por la diversión.

Lluvia / llora

Parece llorar esta escultura en la Gran Vía de Zaragoza bajo la lluvia; y algo de emoción sí que hemos sentido en el final de esta entretenida serie de ciencia ficción.

[Televisión] Cosas de series; el retorno de Galactica y preparando finales de temporada

Televisión

Ya lo comenté la semana pasada. La mayor parte de las series que duran hasta primavera están realizando en estas fechas su parón navideño. El caso es que no tengo gran cosa que comentar. Es una temporada sosa, con pocos alicientes. Hay unas cuantas series que entretienen más o menos, pero salvo algún “guilty pleasure que otro, y alguna comedia ya consagrada que otra, lo demás es más bien del montón.

Por supuesto, están siempre un paso por encima en calidad los dramas de las cadenas de cable norteamericanas. Y estamos a un episodio del final de temporada de DexterHomeland a las que dedicaremos la entrada de la semana que viene. Y la atípica temporada final de Fringe que se nos acaba en un mes o poco más, serie a la que dedicaré un monográfico, que ya lo merece.

En este panorama apacible, más bien soso, se nos ha terminado la miniserie en webisodios Battlestar Galactica: Blood & Chrome. Una “precuela” de Galactica, en la que conocemos a un Adama (Luke Pasqualino) en sus años jóvenes, en una misión especial recién salido de la academia militar y en plena guerra cylon. Es una serie que han debido rodar con mucho croma y escenarios digitales, y se nota. En realidad no es una serie. En realidad es una largometraje, que nos han cortado en trocitos para emitirlo vía internet, y que luego echarán de tirón por la televisión, y la venderán, probablemente montada de otra forma en DVD o BD. Me ha gustado a medias. En realidad me ha dejado insatisfecho porque uno se da cuenta de las posibilidades que sigue teniendo ese universo de ficción. Pero que no se acaban de animar a explotar, quizá por la dificultad de llegar al nivel de la serie que nos deleitó en años no muy lejanos. Vale como entretenimiento de todas formas. Y supongo que mejorará la impresión si la ves de forma menos interrumpida.

Y bueno… nada más, os dejo con algunas fotos que tomé en el cementerio el domingo pasado, de paso hacia un funeral. Con la “tapita” de Olympus montada en la Panasonic GF1. Aunque creo que no me gusta nada el procesado en blanco y negro que les he hecho. Tampoco la dura luz de la mañana avanzada y muy soleada colaboraba en la labor. Tengo pendientes de recoger unos carretes de película tradicional que a lo mejor aportan un poco más de salsa a las ilustraciones de este Cuaderno de ruta.

De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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De paso por el cementerio

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[Televisión] Cosas de series; y he aquí que todo vuelve, y poca cosa nueva en el horizonte…

Televisión

Estas dos últimas semanas han sido de muchas novedades. Unas pocas ya venían de hace unas semanas antes. Y la temporada quedará totalmente definida con algunas cosas que quedan por llegar durante el mes de octubre. Como son muchas cosas las que hay que comentar para definir mi cartelera televisiva, lo haré de forma un poco telegráfica.

Novedades absolutas

Ya en semanas pasadas he comentado algunas novedades. Me centraré en lo que se queda o en lo que he visto en la última semana. Sólo he visto primeros capítulos de series que a priori parecía que me pudieran interesar. Otras posibilidades se pueden sumar si veo que despiertan interés general.

The New Normal: La pareja gay con madre de alquiler y abuela racista y homófoba aguante en mi cartelera por los pelos. Porque es una sitcom cortita que rellena tiempos muertos.

The Neighbors: Una familia normal se va a vivir a una urbanización donde sólo hay alienígenas. No me hizo ninguna gracia el pilo. Paso.

Animal Practice: Una clínica veterinaria con sus personajes raros, un mono muy gracioso y una pareja protagonista con tensión sexual no resuelta. El piloto me hizo gracia, pero el segundo episodio menos. De momento aguanta por los mismos motivos que la primera que he comentado.

Last Resort: Un drama de acción e intriga a propósito de un submarino que se ve metido en un intento de provocar una guerra nuclear y que luego es perseguido por su propio gobierno. Una curiosidad que seguiré hasta comprobar si se afianza en algo sólido. El piloto recuerda demasiado a Crimson Tide (Marea roja),  con los colores de la piel cambiados y con chicas. Pero será distinto.

666 Park Avenue: Una de miedo que de momento no da mucho miedo, pero sale gente guapa, y tiene su intriga. Veremos a ver en que queda, aunque no garantizo su continuidad en mi cartelera.

Cuckoo: Sitcom británica cuya primera tempora aguante en mi cartelera entera porque no será muy larga. Pero ya veremos, porque para ser británica es algo flojita. Una familia burguesa inglesa en cuyo hogar se cuela el marido alternativo que se ha echado su guapa y simpática hija mayor.

The Paradise: Miniserie inglesa que adapta una novela de Zola, Au Bonheur des Dames, de la serie de Los Rougon-Macquart, aunque trasladada la acción a Londres. Si son fieles a Zola, bajas pasiones aseguradas. Creo que la veré entera, más cuando tras un primer episodio prometedor, acabo de ver un segundo episodio realmente divertido. Las bajas pasiones están muy matizadas, porque parece que no es una de las novelas en las que más se marcan. Pero habrá ambiciones, amoríos y vaivenes.

Portobello Road

Mañana por la tarde, estaremos en Londres. Quizá el sábado nos pasemos por Portobello Road… aunque no creáis que su mercadillo me gusta tanto…

Nuevas temporadas de series veteranas

En el apartado de dramas, he decidido mandar a freir churros Person of Interest. Por lo demás, son fijas Fringe, Homeland y Dexter, cuyos primeros inicios de temporada me han gustado, y está en peligro de muerte The Mentalist. Pero de momento aguanta.

En el apartado comedias, son fijas Modern Family, The Big Bang Theory y How I Met Your Mother. En peligro de muerte, New Girl, que se sigue salvando por el encanto de su protagonista femenina, y porque es una sitcom cortita, que como las anteriores se ve en cualquier momento.

Por último, los guilty pleasures. Grey’s Anatomy sufre renovación con más bajas de lo que esperábamos, y mucho drama. Pero también una interesante incorporación, Camilla Luddington, una buenorra británica que nos alegró la vista en Californication. Seguro que aquí sale mucho más recatada, pero a falta de saber si es buena actriz por lo menos está maciza. Revenge, ese tremendo culebron sobre los pijos de los Hamptons, vuelve en su línea. Así que si el año pasado me divertía, sigue la cosa. Y las chicas también están muy guapas. Y me sigue pareciendo mediocre e incluso ridícula Once Upon a Time, pero de momento no me decido a dejarla. Es que alucino y hago risas. Aunque no sean lo que pretendan.

Epílogo británico

De momento, mi cartelera televisiva parece excesivamente abultada. Pero es que estos días de vacaciones he tenido tiempo para ver tele. Conforme ajuste mi disponibilidad horaria con lo que es interesante, irá disminuyendo el número. Lo que sí que es cierto es que pocas de las novedades me han interesado realmente. Podría prescindir de todas.

Mañana me voy a Londres a pasar unos días. Espero poder ir mandaros noticias de mis andanzas, que serán modestas y tranquilas, a través de este Cuaderno de ruta. Ahora que se nos ha ido hasta navidad el Doctor, nos queda todavía Downton Abbey para ambientarnos. Y yo me pregunto… ¿Qué les habrá hecho el personaje de la pobre Edith (Laura Carmichael) para que los guionistas la maltraten sin compasión alguna? Jo, macho.

The London Eye

Y seguro que en algún momento pasamos cerca del Támesis con vistas al London Eye. Nunca he subido. Igual nos animamos.

[Televisión] Cosas de series; más finales de temporada, algunas más serios otros menos

Televisión

Seguimos en mayo, y seguimos finalizando temporadas. De las largas, de las que duran más de 20 episodios. Pero antes de pasar al póker de finales de esta semana, comentar un hecho. He decidido de pasar de la comedia Veep, protagonizada por la “seinfeldiana” Julia Louis-Dreyfus. Aunque divertida, estaba rodada demasiado en clave local norteamericana como para que me interesase realmente. Así que, adiós a la “vicepresidenta”.

Y ahora vamos con esos finales de temporada. Siguiendo el orden de mis preferencias.

The Big Bang Theory (temporada 5)

Los chicos friquis, las chicas raritas y la tía buenorra siguen siendo razonablemente divertidos. Y uno los acoge cada semana en su televisor como amigos de la familia que son. Pero ya no son lo que eran. Tienen momentos muy buenos, especialmente cuando interaccionan Sheldon (Jim Parsons)Penny (Kaley Cuoco), pero ya no son una sorpresa frecuente. Además ese tono de comedia romántica en que se han convertido, tampoco es lo que se le esperaba. Y puestos a criticar, la verdad es que el final de temporada fue bastante flojo, con esa boda de Wolowitz (Simon Helberg), combinada con su viaje al espacio. Pero bueno. Son un entretenimiento razonable a la hora de cenar. Intrascendente, pero siempre te pueden sorprender con alguna risa. Como volverán al año que viene, seguiré acompañándolos hasta que surja una alternativa mejor.

Once Upon a Time (temporada 1)

El motivo por el que esta serie está tan bien valorada sigue siendo un misterio para mí. Es cierto que quizá haya que verla desde el punto de vista del entretenimiento familiar. Y yo busco otra miga. Pero da igual. Como sí me ha enganchada ha sido como guilty pleasure. Ese sentimiento de que no debería ver semejante producto y sin embargo ahí estoy. Relativamente enganchado. Hace unos días, poco antes del final de temporada, alguien publicó un “bingo” con los tópicos más destacados de la serie. Y en su contenido está lo que hace que sea una serie de un kitsch irresistible.

La Caperucita Roja (Meghan Ory) sexy y algo loba

La reina mala (Lana Parrilla) vestida de reinona

Los trajes de cuento como recién salidos del tois ‘r as

La operación cobra

Los patéticos encuentros entre las versiones terrenales de Blancanieves (Ginnifer Goodwin) y el príncipe encantador (Josh Dallas)

El estupendo malvado que es Mr. Gold/Rumpelstiltskin (Robert Carlyle) (en castellano, ante la dificultad de pronunciar este nombre, el personaje es conocido frecuentemente como El enano saltarín)…

Los horribles efectos especiales, especialmente los cromas que cantan más que los personajes de los cuentos en sus versiones disney

El indio de Alguien voló sobre el nido del cuco en los sótanos del hospital con su eterna fregona…

La sosa de Emma (Jennifer Morrison), con su eterna cara de estreñida que le iba bien en House M.D. pero en pocos sitios más, que tarda todo un episodio en darse cuenta que en los cuentos con un besito se despierta a los dormidos para toda la eternidad…

Yo que sé. Pura caspa desde mi modesto punto de vista, aunque las críticas que leo por ahí son muy favorable para la serie. El caso es que me divierte como pocas. No sé si seguiré viéndola en un futuro. Probablemente decida que no, pero al final caiga en la tentación. Es que son la leche.

How I Met Your Mother (temporada 7)

Aunque siempre dije que entre las series de grupo de amigos con apartamento con sofá y cafetería prefería esta sobre la aclamada Friends, especialmente porque por divertida que fuera aquella serie sus personajes me caían mal, mientras que los de esta me caen bien, soy de los que opinan que debería ir encaminándose hacia un final digno. Esta temporada ha tenido un exceso de drama, a pesar de ser una comedia. Y el personaje de Robin (Cobie Smulders) ha bordeado varias veces el patetismo. Que lo haga el de Ted (Josh Radnor) es normal. Va con su carácter. Pero la guapa… En cualquier caso, sigue siendo una serie muy divertida que me gusta ver. Y en esta temporada, entre los eventuales, tenemos que agradecer la presencia de Quinn (Becki Newton) que ha servido para poner en su sitio al divertidísimo pero engreído Barney (Neil Patrick Harris). Por cierto, que si alguien no supo responder al misterio que plantearon en el primer episodio sobre quien era la novia en la boda, es que no se ha enterado de nada. Porque han dado pistas más que suficientes, no sólo en esta temporada sino en las anteriores, para saber quien era.

Seguro que vuelven al año que viene. Ya veremos si lo hacen al siguiente. Aunque a estas alturas, yo les seguiré hasta el final.

Fringe (temporada 4)

Una serie que comencé viendo con pocas esperanzas, que me recordaba mucho a Expediente X, serie que nunca me gustó, que estuve a punto de abandonarla varias veces en su primera temporada, pero que en su segunda, progresivamente cogió ímpetu, y se convirtió en una de mis favoritas en el terreno de la ciencia ficción. Todo el arco argumental de los dos universos enfrentados tuvo momentos absolutamente sublimes, que me mantuvieron enganchado a la series como si fuera un imán. Indudablemente, el carisma de los personajes tiene mucho que ver con ese hecho. En esta cuarta temporada, las reglas del juego cambiaron por completo como consecuencia de los desarrollos del final de la temporada tercera. Desaparecía la contienda entre ambos universos, que estaban aliados contra un tercero, una amenaza que parecía mucho más terrible. Y luego estaba la cuestión de la desaparición de Peter (Joshua Jackson). Bueno, lo que sea. La cuestión es que sin llegar a los niveles comentados anteriormente, sigue siendo una muy buena serie, con buenos guiones, personajes carismáticos y excelentes interpretaciones.

Se anunció que tenían dos finales preparados para esta temporada, en el caso de que la serie fuese cancelada. Lo cierto es que de alguna forma el arco argumental de los dos universos y la otra amenaza está terminada. Así que no creo que hubiese muchas escenas diferentes entre los dos finales. Pero han prorrogado la serie una temporada más. Corta. No pasará de navidad. Pero su planteamiento ya está encima de la mesa. Nos lo sirvieron en bandeja en el episodio 19 de esta última temporada. Que habrá que volver a ver, para refrescar las ideas. Porque la definitiva amenaza final van a ser los señores con sombrero. Lo que más lamento es que parece que no volveremos a ver a la Olivia (Anna Torv) alternativa. O tal vez sí. No sé. Pero siempre me gustó más que la de “nuestro” universo”. Y Bell (Leonard Nimoy) claro. Un excelente personaje que creo que también hemos perdido. O tal vez no. No sé.

Este otoño saldremos de dudas.

Dice la propaganda turística que el castillo de Azay-Le-Rideau inspiró el palacio de Aurore, la Bella Durmiente del Bosque. Uno de los cuentos que no han sido muy explotados por la teleserie que hoy comentamos.

[Televisión] Cosas de series …

Televisión

Quizá la noticia más interesante de la semana pasada fue que Fringe, una de mis series de ciencia ficción favorita, tendrá una temporada más. Una temporada corta, pero serán, supongo, un número suficiente de capítulos para darle un final digno a una serie que desde mi punto de vista empezó timorata, pero que nos ha deparado muy buenos momentos. El último, pues esa triste despedida entre universos, que espero que no sea para siempre. Ahora que son amigos…

De las más recientes novedades, he mandado a la basura Scandal; tras un piloto que sin ser una maravilla me pareció entretenido,… pues lo que ha seguido no ha valido gran cosa. Sin embargo, he recuperado Don’t trust the b…. in Apartment 23. La rubita protagonista es un poco cargante, pero Krysten Ritter es una “b….” impagable, y las apariciones de James van der Beek haciendo, y riéndose, de sí mismo y de su pasado en Dawson’s Creek también.

Por supuesto, hay que mencionar el doble directo de 30 Rock. Capítulo grabado en directo por duplicado, a una hora para la cosa este de los Estados Unidos y a otra para la oeste. Son similares pero no iguales. Los cameos de personajes invitados son distintos. Así como alguna otra situación. Muy divertidos, en una de las mejores series que hay, aunque su continuidad es dudosa.

La que se me está desinflando un poco también es Girls, que tras dos primeros episodios bastante majos, el último emitido me parece que ha desinflado un poco las expectativas.

Por lo demás, unas cuantas series están cogiendo carrerilla para sus finales de temporada, o definitivos, durante el mes de mayo. Quizá la que más expectación provoque sea House M.D. Si su capítulo inicial se tituló Everybody lies, un leitmotiv que se ha mantenido durante toda las temporadas, el último se anuncia que se titulará Everybody dies. Y de momento el último episodio emitido, con un Wilson en horas bajas nos ha dado señales de que House puede que sea humano.

La semana que viene debería comentar algunos finales de temporada, y de serie. Y esa será la dinámica de las próximas semanas. A los finales de serie les dedicaré temporadas exclusiva. Los de temporada irán en el resumen de los jueves.

Avenida

Las últimas lluvias han elevado considerablemente el nivel del Ebro, aunque no sé si serán suficientes para paliar la larga sequía.

[Televisión] Cosas de series: …

Televisión

Es jueves, así que toca hablar de la televisión. O del cine en serie para la pequeña pantalla. No ha habido grandes novedades esta semana. Alguna sí.

Se ha presentado Veep, una sitcom de la HBO protagonizada Julia Louis-Dreyfus, la que salía en Seinfeld. Parece un poco suponer que pasaría si alguien tipo Sarah Palin llegase a la vicepresidencia de los Estados Unidos. Es decir, todos son una catástrofe, ella y su gabinete, y meten la pata con consistencia e insistencia. Todavía no me he definido. No sé si me va a gustar o no. Acompaña a Girls, que después del buen piloto tiene que demostrar que es consistente a medio y largo plazo.

En Fringe llegaron a su episodio 19 de la temporada, y eso quiere decir que tenía que ser especial. Y lo fue. Y muy divertido. Con viaje al futuro incluido. Me encantan estos capítulos que se salen de la línea principal. En cualquier caso, tenemos que estar a punto de enterarnos de si habrá una próxima temporada o no. Un día de estos. Parece que hay buenas probabilidades de que sí. Crucemos los dedos.

Pero están los que se despiden o parecen que cierran épocas. Ya se sabe hace tiempo que House MD termina ahora en mayo, para siempre. Pues bien, ya nos han presentado el caso final. El que dará puerta al peculiar doctor. Y el paciente… pues su amigo Wilson. De todas formas, me gustaría que recuperasen a la “esposa” ucraniana. A mí me caía bien.

Y la trama final de In Plain Sight que también está pronta a decir adiós, le quedan dos episodios de una corta temporadita de ocho, tiene que ver con el reaparecido padre de la protagonista. Y cuida que empiezan a cuestionar el statu quo sentimental de los protagonistas…

Grey’s Anatomy, uno de mis gulty pleasures, no parece que termine. Pero parece ser que los residentes que empezaron hace ocho temporadas en la serie ya terminan su quinto año de residencia, dejarán de ser médicos en formación, y se dispersarán por el mundo. Eso suena a excusa para renovar el reparto. Claro… una que da la impresión de desaparecer es… Meredith Grey, la que da nombre a la serie. Perderá un poco el sentido, ¿no? Salvo que se centren en la hermanastra más joven.

En fin. En las próximas semanas se verá. Además en mayo, esta sección estará entretenida porque afrontaremos muchos finales de temporada y/o de serie. Uno en la primera semana, cinco en la segunda, ocho en la tercera, tres en la cuarta,… Aunque como esta sección sale los jueves, ya veremos a que ritmo van apareciendo.

Esperando que pase la lluvia

En estos días de abril, con tiempo variable y extraño, muchos de los protagonistas que nos han ido acompañando durante años dan sus últimos pasos para pasar a otra dimensión, distinta de la emisión televisiva.

[Television] Cosas de series: chicas nuevas que no son New Girl, escándalos marujiles, y el comienzo del fin para Eureka, entre otras cosas

Televisión

Esta semana tenemos algunas novedades y muchas pequeñas anécdotas en el resto. Así que iré de forma un poco telegráfica. Primero las novedades:

La novedad más interesante. Girls. De la HBO. Una especie de anti sex in the city. Chicas de veintitantos. Muy despistadas en la vida. En Nueva York. Con aspecto normal. Ni son muy guapas ni muy feas. Ni tienen grandes tipazos. Ni visten a la última. Con problemas. Para saber lo que quieren ser en la vida, cómo y con quién se quieren relacionar, lo típico. Lo que pasa es que ya sólo el primer episodio te engancha. Da igual que hayas pasado hace tiempo esa etapa de la vida. No necesariamente ha de ser un producto generacional. Porque tiene pinta de estar muy bien hecha.

Menos interesante. De hecho, todavía estoy pensando si es aceptable o simplemente mala. Scandal. De la creadora de Grey’s Anatomy (uno de mis guilty pleasures). El mismo estilo pero entre abogados que se dedican a tapar escándalos políticos en Washington DC. Lo dicho. Ya veremos.

Ha comenzado la última temporada de Eureka. Más dramática y con menos humor. Francamente serializada ya, con la trama de fondo que ha adquirido protagonismo. El primer episodio de la temporada muy bueno. Con mucho ritmo y con sorpresa final. Imprescindible para los amantes de la ciencia ficción.

En lo que no son novedades. Presencias destacadas en distintas series. Susan Sarandon se asoma a The Big C. Veremos si vuelve o es una aparición episódica. Jeanne Tripplehorn, la mala de aquella mala película con una protagonista que era una actriz mala pero que estaba muy buena, se asoma a New Girl. Serie esta que cada vez ha ido mejorando. Ya no la veo sólo porque Zooey Deschanel sea un encanto de chica. El caso es que la Tripplehorn siempre me pareció interesante. Ana Bolena se reencarna en otra reina consorte en Game of Thrones. Y hecha una fresca, que es lo propio de este señor de los anillos con sexo. No me quejo.

Me entero que estamos en la última temporada de In Plain Sight, una serie que sin destacar en nada,… pues a la que se le coge cariño por los protagonistas. Esperemos que deparen un final feliz para Mary, que se lo merece.

Fringe que está cogiendo carrerilla de cara al final. Afortunadamente con la presencia de la otra Olivia, más divertida que la oficial. Parece ser que tienen rodados dos capítulos finales de temporada. Uno por si la cancelan; otro por si siguen. Por mí, que sigan.

Risas. Muchas. Provocadas con intención en 30 Rock. Madre mía si son buenos. Cada vez me divierten más. No buscadas en Once upon a time. En el último episodio emitido, nos explican por qué la reina mala tenía tanta ojeriza a Blancanieves. Todavía me estoy partiendo de la risa. Definitivamente, un guilty pleasure esta delirante serie. Supongo que sus creadores la emiten con intención de que sea un drama; pero a mí me parece una comedia, de verdad. Lo único que faltaría es que su protagonista, Jennifer Cameron, además de ser mona, dejará de poner cara de extreñida constantemente. Ya le pasaba en House MD. No es una actriz muy allá, no.

Ayer estuve probando la película instantánea en blanco y negro para cámaras polaroid de The Impossible Project. Un poco chungo el resultado. A pesar de mis precauciones, efectivamente se vela con facilidad. El proceso no lo tienen muy afinado y si no la proteges de la luz cuando sale de la cámara, se ve afectada. La probé en esculturas callejeras de la ciudad. No estoy muy animado a seguir con el intento. Todavía me queda algún cartucho de todas formas. Os dejo unas muestras.

Calle San Ignacio de Loyola

Escultura de Angel Orensanz en San Ignacio de Loyola.

Paseo Constitución

Pareja con paraguas en Constitución.

Calle Joaquín Costa

Joaquín "Mazinger" Costa en Santa Engracia.

Gran Vía

Tres jóvenes en Gran Vía.

[Televisión] Cosas de series: Raylan Givens y muchas chicas interesantes

Televisión

Con un día de retraso sobre lo previsto, hago el comentario semanal de las series de ficción televisivas.

Las protagonistas de esta semana son fundamentalmente chicas. Por ejemplo, en Fringe han tenido el detalle de regalarnos un episodio con la presencia de la Olivia alternativa, que siempre me ha parecido más interesante que la de “nuestro” universo. Pero va en cuestión de gustos. Divertido. O en Mad Men, después del episodio dedicado a la nueva señora Draper, y del dedicado a la antigua señora Draper, ha sido el turno de Joan (Christina Hendricks). Me cuesta ver a la Hendricks con esas pintas en esta serie. No la asumo con facilidad. Porque para mí siempre permanecerá en mi memoria como la divertidísima, y pícara, Saffron de Firefly. Personaje que proporcionó no poca chispa a aquella lamentablemente escasa pero excelente serie de ciencia ficción. Y Bones, que nada sería sin su protagonista principal, la doctora Brennan (Emily Deschanel). Ya veremos como evoluciona a partir de ahora con maternidad a cuestas. Todavía no tengo claro que este hecho no le haya quitado chispa al personaje.

Han comenzado las nuevas temporadas de las chicas de Showtime. Por un lado, nos han quitado en parte de encima el susto con el que nos dejaron en The Big C en el final de la temporada pasada. En cualquier caso, su regreso es bien venido, y veremos que nuevas sonrisas y dramas nos dejan en esta su tercera temporada. Mientras, encontramos a Nurse Jackie tocando fondo en todos los frentes, y en rehabilitación de su adicción a drogras. Mientras, son tiempos de cambio en el hospital, con nuevo administrador, que viene con la tijera. Como en todas partes. A seguir con atención.

Claro que el evento de la semana ha sido el final de Justified. Reconozco que con la cantidad de personajes y líneas argumentales que lleva esta serie, me cuesta seguirla. Pero el conjunto de personajes es tan pintoresco, tan variado, tan rico,… que merece la pena el esfuerzo. Sólo diré una cosa. Ya hecho de menos las aventuras del marshall Givens (Timothy Olyphant).

Dos estrenos que no van a merecer más comentarios que no me han gustado. The Client ListDon’t Trust the Bitch in Apartment 23. Malas. Sin más.

Seat 1500 - Funeraria Abre los ojos

Extraña aparición, salida del pasado. Un Seat 1500 travestido en vehículo funerario. Extrañas aficiones coleccionistas los de algunos.

[Televisión] Cosas de series: densa cartelera televisiva y una “víbora negra”

Televisión

Densa. Muy densa. Tengo que eliminar algunas series de mis opciones, porque tengo un tiempo limitado para ver televisión. Lo cierto es que ahora no hay nada que destaque con brillo entre todo lo que tengo en cartera.  He cancelado de mi cartelera la británica Skins. Aunque el año pasado me pareció que la vida de estos adolescentes británicos tenía cierto interés, este año más bien me aburren o me resultan repetitivos, y ya digo que no tengo tiempo para todo. Por supuesto, hay valores seguros como CalifornicationJustified. Esos son fijos. Y en el apartado de comedia corta, 30 Rock cada vez me parece más divertido. Fringe parece que está tomando también un poco de carrerilla. Aunque poco a poco. Todo lo demás es cuestión de ganas.

En el apartado de novedades, con el mes de febrero, algunos avances interesantes de hace unas semanas como Luck y sus hipódromos, y Smash y su musical sobre Marilyn Monroe ha comenzado su emisión regular. Veremos como se portan. Ha vuelto la segunda temporada de The Walking Dead, que tras el impresionante final de la primera mitad de la misma, nos ha traído un episodio que me ha dejado un poco frío. A pesar de que han pasado cosas. Ya veremos que pasa con una serie que sorprendentemente hasta ahora me ha gustado, a pesar de pertenecer a un género que no me atrae demasiado.

Y quizá lo más destacado de esta semana, aunque difícilmente se puede calificar de novedad, es una comedia británica de los años 80, Blackadder. Fueron cuatro temporadas en las que seguíamos a distintos miembros de la familia Blackadder (víbora negra), en distintos momentos de la historia británica, interpretados siempre por el cómico Rowan Atkinson. Acompañado siempre de un cochambroso sirviente de la familia Baldrick, interpretado por Tony Robinson. La están echando en Canal + Comedia, y pude ver hace un par de meses la primera temporada, situada en un ficticio reinado de un tal Ricardo IV, al final de la Guerra de las dos rosas. Tengo grabada parte de la segunda temporada y toda la tercera temporada. La idea era verlas de forma ordenada cuando tuviese toda la segunda temporada. El caso es que hace un par de semanas comenzó la emisión de la cuarta temporada, situada en la Primera Guerra Mundial. Después de ver War Horse, como contrapunto decidí ver esta cuarta temporada, dos capítulos hasta el momento, donde además de los anteriores, podemos apreciar también el trabajo de Hugh Laurie (actualmente famoso por su cínico doctor House), y Stephen Fry. La verdad es que es divertidísima, y recomendable desde todo punto de vista. Humor ácido e irreverente que no deja títere con cabeza.

Y bueno, estas son mis apreciaciones y recomendaciones de esta semana en la cuestión televisiva.

Trafalgar Square

No son precisamente las "gestas" más "heroicas" británicas, al estilo del Nelson de Trafalgar Square, las que nos cuentan en Blackadder.

[Televisión] Cosas de series: notable final para los “caminantes”, vivos o muertos

Televisión

Una de las cosas que suceden en los EE.UU. es que para la época navideña consideran que no merece la pena esforzarse por las audiencias, que están dedicadas a otros menesteres, y las series de ficción se toman un descanso hasta enero, o incluso febrero. Algunos ejemplos de series que ya están en modo descanso son:

Mi guilty pleasure Anatomía de Grey, que todo hay que decirlo lleva unos cuantos episodios bastante entretenidos, y que dejó unos cuantos hilos argumentales en el aire, con notables toques melodramáticos, como le es propio. Bueno. Vale. Tampoco le dedicaré más tiempo.

También se ha ido de vacaciones nuestro “querido” House, que si no luce con las glorias de antaño por lo menos te hace pasar el rato. El tiempo muerto nos ha dejado con el desequilibrado doctor en posesión de una pistola, estando todavía en libertad condicional, y con la “chinita” que se han buscado de relleno pidiéndole al guaperas de la serie la cita de la forma más extraña y cutre que se le podía haber ocurrido a cualquier guionista, en un ascensor al estilo de Anatomía de Grey, y con la guapa del momento presente.

Pero hablemos de cosas serias. Fringe, la serie en activo  favorita de los amantes de la ciencia ficción. Me parece a mí. Como cuestión previa, me sigue pareciendo muy interesante. Pero echo de menos algunas cosas. En primer lugar a la Olivia del universo alternativo. Es mucho más atractiva y tiene mucho más morbo que la del universo “de aquí”. En segundo lugar, se ha vuelto más procedimental. Van resolviendo casos, pero la trama de fondo se ha vuelto más lenta. Les costó traer de vuelta a Peter, y este no ha hallado todavía su sitio en este universo. Ni en ningún otro.  En cualquier caso, en el último episodio, hemos descubierto parcialmente las causas de las cefaleas de Olivia, y nos han dejado en ascuas. Maldita sea.  De todos modos, está ahí, es de mis favoritas, y me lo paso bien. Hasta enero.

Y finalmente… The Walking Dead. Quien me iba a decir a mí, que esperaría con ganas cada semana los episodios de una serie de muertos vivientes. Con lo poco que me han gustado tradicionalmente este tipo de cosas. Claro que tradicionalmente han sido algo propio del gore y del susto fácil. Elementos que se dosifican con parsimonia y sabiduría en esta estupenda teleserie. Sin embargo, los conflictos entre los “vivos” están a la orden del día. Y la evolución final hacia la discusión ética sobre si los caminantes son seres humanos enfermos o no, y por lo tanto sujetos de compasión, se ha llevado de forma muy inteligente. Más de una vez en comparado esta serie con Galactica. Antes por la situación de un pequeño grupo de humanos escapando de la exterminación por parte de una terrible amenaza. Sean los fríos cylones, o los cutres caminantes. Ahora es la cuestión de la humanidad del distinto. Claro. Era más fácil empatizar y ver la humanidad en las cylonas macizorras que en los putrefactos caminantes. Pero formas hay, cuando hay ideas e imaginación. Y se han sacado de la manga un final estupendo, que nos ha dejado a todos con el corazón encogido. Porque muchos hemos visto uno de los tradicionales tiros en los sesos a un caminante no como la eliminación de un peligro sino como una ejecución. Muy buen final. Y además tengo ya un personaje favorito en la serie. Es que está muy buena. Soy débil.

Así que nada, en las próximas semanas irán cayendo más series en el descanso navideño, y otras terminarán temporada. Así que no faltarán comentarios para esta sección semanal de mi Cuaderno de ruta. Mientras, para rellenar el tiempo muerto, he recuperado la segunda temporada de Treme, que en su momento no encontré ocasión para verla.

Hojas

Cinco días metidos en la niebla, y me está empezando a afectar el humor; espero que pronto veamos el sol, y poder hacer fotos más vivas que esta de la ribera del Ebro a su paso por Zaragoza (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[TV] Fringe, una serie bipolar desde muchos puntos de vista

Televisión

Aunque ya comenté el lunes las series que terminaron temporada la semana pasada, decidí dejar para una entrada aparte el final de temporada de Fringe. Por varios motivos. Porque es de lo poco de ciencia ficción que hay digno en estos momentos, a pesar de que empezó como empezó. Y es que si algo ha tenido la serie, y tiene puesto que la veremos una nueva temporada, es una especie de bipolaridad. A veces para bien, otras para mal. Pero vamos a desgranar los porqués.

La serie empezó, en su primera temporada, como una especie de Expediente X, serie que no me gustó y de la fui incapaz de ver un capítulo completo, pero con la ventaja de tener unos personajes razonablemente atractivos que impidieron mi abandono inmediato. Pero poco a poco, dejó atrás su carácter procedimental, con episodios autoconclusivos sobre todo tipo de situaciones y entes raros, para ir creando un arco argumental amplio e interesante, que ha acabado siendo predominante. Afortunadamente, desde mi punto de vista.

Los dos universos enfrentados por la humana debilidad de Walter (John Noble), incapaz de quedarse sin hijo aunque se lo tenga que traer de un universo alternativo, y sin prever las catastróficas consecuencias que de este hecho se derivan, es algo muy conseguido. Sin embargo, no son dos universos contrapuestos, ni distintos en lo esencial. Es cierto que las historias de ambos son distintas, pero no dejan de ser dos universos humanos, plausibles, coherentes con lo que nuestra especie es. La bipolaridad está en otro punto. En el más importante. En los caracteres de los personajes principales.

Dos Olivias (Anna Torv), distintas. Una introvertida e introspectiva, conflictuada; la otra extrovertida, sin complejos, de acción. Dos Walters, uno atribulado por sus errores, dañado cerebralmente, en busca de redención; el otro, movido por el odio, por el deseo de venganza, por la falta del hijo perdido. Dos de casi todo lo demás, menos de Peter (Joshua Jackson), que es único, y de alguna forma la clave para resolver el follón que hay montado. Pero de alguna forma todos son dos vertientes de cada carácter, todos podrían haber sido como en el otro universo, si las condiciones lo hubiesen facilitado. Todos tenemos dos lados, y es el ambiente el que hace que se exprese preferentemente uno u otro. Más bipolaridad.

La tercera temporada ha sido claramente bipolar. Probablemente, según se comenta, condicionada por la amenaza de cancelación que se ha cernido sobre ella en todo momento. A pesar de la indudable calidad de la serie, su público es minoritario, y esto puede considerarse poco rentable para las cadenas de televisión. A no ser que se incluya entre la programación de prestigio que a toda cadena le gusta tener en determinados momentos si no le hace perder dinero. Pero a lo que íbamos. La serie ha tenido en su tercera temporada dos caras, con un puente intermedio. La primera, sus primeros capítulos, las aventuras de las Olivias intercambiadas de universo. Ha sido, junto con el final de la segunda temporada de la que es continuación esta situación, de lo mejor con la serie. Y debo confesar una cosa. Por mucho cariño que le haya cogido a la Olivia que conocemos desde el principio, la que podemos considerar de “nuestra realidad”, de lo que llamaré el universo ‘A’, me parece mucho más entretenida y atractiva la Olivia del universo ‘B’. La segunda cara ha sido la lucha contra el reloj por la misteriosa máquina, con el objetivo de salvar al mundo en el universo ‘A’, y de destruir al contrario como venganza en el universo ‘B’. No desvelaré grandes cosas. Pero ha estado interesante. Interesante pero precipitado. Todas las líneas argumentales están cerradas en la práctica. Y ha habido la necesidad de inventar un nuevo principio para la siguiente temporada al conocerse la renovación. No ha sido por lo tanto un final tan estupendo y perfecto como esperábamos para esta tercera temporada. Pero se compensa porque tendremos más.

Sin embargo, no sabemos como avanzará. Parece como si en estos momentos hubiera la necesidad de inventarse una nueva historia con los nuevos personajes. Y esto es arriesgado. En cualquier caso, es dudoso que haya una quinta temporada, así que disfrutemos de lo que queda. Y tan felices.

Recomendación musical

Mientras escribo esta entrada, en una grabación de un programa de Cuando los elefantes sueñan con la música – Radio 3, emiten algunas canciones de Silvio Rodríguez. Me parece como si hubiese pasado una vida desde la época en que escuchaba a este cantautor cubano con cierta frecuencia. El Unicornio azul me gustaba especialmente. Más que cuando se ponía revolucionario. Debe de estar mayor ya. Sí.

A orillas del Rin

He empezado a revisar fotografías de los viajes del año pasado; como si fuesen de un universo 'B'... esta es de Colonia,... pero no sé muy bien como tirar para el conjunto de viajes - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Fringe acaba temporada, y me gusta más la Olivia alternativa que la de aquí… aunque sea más mala…

Televisión

Cuando comenzó Fringe su primera temporada con problemas en un avión, pensé que era una vulgar explotación del mito de Lost. Cuando seguí unos cuantos capítulos, pensé que era una variante de Expediente X… que en su momento no me interesó; pero como nunca la vi, en realidad, no me predisponía a nada en especial. Estuve a punto de dejarla, cuando se acercó el final de aquella temporada y empezó a interesarme. En este tipo de series, hay quien se siente interesado por el misterio del episodio, mientras que otros lo están por la historia de fondo. Yo soy de estos últimos. Por lo menos en esta serie.

Toda esta temporada se ha encaminado lenta pero inexorablemente hacia la confrontación de los dos últimos capítulos en los que nuestros héroes pasan al universo alternativo, en el que Olivia (Anna Torv) se enfrenta a su yo alternativo. También una policía, de los que llaman la división Fringe del Departamento de Seguridad. No voy a entrar en detalles sobre las cosas que han pasado o podrían pasar. El tema es complicado, pero el caso es que cada vez me he ido interesando más. Esta Tierra, su alternativa en otro universo, los problemas que sufre el tejido del espacio-tiempo cada vez que algo o alguien pasa de una lado a otro… Una comedura de tarro curiosa, pero que tiene alguna de las propiedades de la buena ciencia ficción, aunque no sea de la rigurosamente creíble, que no lo es; te atrapa y tienes ganas de saber qué pasa, por qué, y te empiezas a preocupar por lo que les pasa a los personajes.

Así que, puesto que mañana Canal+ comienza a emitir esta segunda temporada en alta definición, la veré de nuevo con más atención. Creo que merecerá la pena. Espero.

Pero de momento, hay algo que es constatable. La Olivia de este lado es maja, pero va siempre con cara de estreñida. Y vestida tipo FBI, se convierte casi en un ser asexuado; cae bien, pero… Y resulta que la del otro lado es mucho más estilosa, animada, sonriente, con unos pantalones de uniforme que dejan bien a las claras que es una mujer. Atractiva. Y por lo que llegamos a saber, un poco perra. ¡Qué ganas de que vuelva al año que viene! Espero que mantenga un tiempo la tensión actual con las dos “olivias” y no den carpetazo a la alternativa en el primer capítulo…

En fin, os dejo con una foto musical. Ayer estuve tonteando un poco con los viejos objetivos manuales.

Flauta

En los domingos de primavera, bandas de música ofrecen conciertos en el Parque Grande de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4