[Televisión] Cosas de series; especial final de Californication

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Aunque no estaba planificado así, ha coincidido que sea jueves, mi día habitual para las entradas televisivas, cuando publique mi artículo especial dedicado al final de Californication. Una serie que durante siete temporadas nos ha acompañado, con el protagonismo absoluto del “expedientado” David Duchovny como el escritor Hank Moody, y el encantador protagonismo de la siempre interesante Natascha McElhone como el amor de su vida, Karen. Por supuesto, no podemos olvidarnos de Charlie (Evan Handler)Marcy (Pamela Adlon)Becca (Madeleine Martin) y tantos otros nombres, algunos que se han dado a conocer y otros que ya eran ilustres y que han aportado su granito de arena a esta excelente serie de televisión.

El gancho de la serie inicial era el sexo y lo políticamente incorrecto. Recordar hoy en día la serie de imposibles personajes que han marcado las aventuras de Moody en Los Angeles desde el momento en que decide abandonar Nueva York, sintiéndose trasplantado y fuera de lugar en esta California demencial, sería prolijo y casi imposible. Pero cuando empieza a meterse en la serie, se empieza a dar cuenta de que hay mucho más detrás de ella, y que todo lo demás es un envoltorio. Magnífico y sexy envoltorio, pero envoltorio. La crisis del genio creador y la crisis del hombre atractivo que se resiste a dejar atrás la juventud para asumir sus responsables constituyen dos de los grandes temas que trata la serie, sin duda. Pero con lo que yo me quedo es con lo que me quedó más claro desde hace ya mucho tiempo. Esta es una tremenda historia de amor de un hombre hacia una mujer, que paradójicamente no puede colocar nunca por delante en su lista de prioridades. Junto con el amor a su hija, que es la consecuencia feliz de ambos, la mezcla perfecta. La sensatez y racionalidad de la una y el genio creador del otro. Es cierto que la consecuencia de un padre tal hace que Becca haya tenido siempre ese tono oscuro, gótico, pero la queremos igualmente. No sufre el “síndrome” de la hija odiable que encontramos en otras series. Pero sobre todo es la historia de amor con Karen, esa historia de amor en la que juntos no pueden y separados, menos.

No voy a entrar en comentar mucho la última temporada. Creo que ha sido la más floja, aunque con momentos absolutamente hilarantes. Pero el personaje de Levon (Oliver Cooper) ha sido tan grimoso que apenas he podido con él. Ni aun con la compensación del encanto de una madura pero encantador Heather Graham.

Dicho lo cual, la serie no ha tenido un final espectacular, ni memorable, ni nada de eso. Pero ha tenido un final adecuado. La serie finalmente, en los aspectos creativos, se contiene a sí misma, como el resultado del resurgir creativo tras todos estos años de crisis personal en todos los aspectos. Y nos deja con un razonable optimismo sobre esa historia de amor, que esperemos que nunca termine, pero que cualquiera sabe, que el mundo da muchas vueltas. A HankKarenBeccaMarcy,… sí… incluso al grimoso de Runkle… los echaremos mucho de menos.

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; limpieza de la cartelera con alguna novedad, pocas realmente destacables

Televisión

Esta semana he decidido hacer limpieza. La temporada de verano trae estrenos que pueden parecer entretenidos dadas las circunstancias, pero que no hacen de ellos buenas series, que realmente merezcan la pena ser vistas. Así que Dominion (trama absurda la cojas por donde la cojas), Chasing Life (el personaje protagonista sólo se puede calificar de mona pero idiota) y The Last Ship (militarismo patriotero, excesivamente predecible), tras dos o tres episodios se van a la papelera. No merecen la pena.

Tren del Oresund en Helsingor

En pocos días, estaré por ahí por el mundo, y cogeré varias veces los Öresundtåg que comunican Malmö con la región de Copenhague.

Tenemos algunas novedades a cambio. The Leftovers… todavía no sé si es estupenda, pretenciosa o un pestiño. Misteriosas desapariciones y comidas de tarro en los que perdieron a los desaparecidos, con un reparto llamativo y con potencial. No suelo engancharme al género de abogados, pero la chica de Reckless parece tender salero. Le daremos alguna oportunidad. Pero todavía no es una incorporación segura tampoco.

Tren del Oresund en Copenhague

No muchas, porque no es mi destino principal, pero alguna parada haré en la estación central de Copenhague.

En el terreno de los retornos, Unforgettable es un policial entretenido que cumple con sus objetivos. Tenemos tercera temporada. A la que he dado una oportunidad de momento es a la segunda temporada de Under The Dome, aunque apuesto a que abandonaré en cuanto aparezca alguna alternativa mejor.

Un tren o un metro atraviesa Estocolmo

Y en los últimos días, me llegaré hasta Estocolmo.

Y tenemos finales. De serie, para Californication, pero ya le dedicaré un especial dentro de unos días. Y de temporada para Nurse Jackie. La buena de Jackie ha ido en picado en esta temporada. Si cuando empezó la serie mantenía un equilibrio entre su problema de drogas y las borderías que cometía como consecuencia, y su heteredoxa forma de practicar la enfermería para beneficio de los pacientes, en estos momento ha ido cayendo en picado. En estos momentos, el riesgo de perderlo todo es altísimo. Y ella lo sabe. Probablemente sólo queda una temporada para que sepamos si hay esperanza para ella, o no. Una esperanza que viene del hecho de que por muchos puentes que haya roto esta temporada pasada, todavía queda gente que se preocupa por ella. Por supuesto, ha ido habiendo una evolución de la comedia al drama. No podría ser de otra forma.

Atardecer en Estocolmo

Donde espero encontrar algún atardecer tan estupendo como estos.

[Televisión] Cosas de series; estado de situación a punto de empezar el verano

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Pues sí. Quizá después de muchos cierres de temporada y algunos principios de cara a la temporada de verano, quizá sea el momento de recapitular las cosas más notables de las últimas dos semanas.

Hay dos estrenos de primavera, los dos flojos, para qué nos vamos a engañar, que parece que han sido cancelados, o suspendidos, o demorados… vamos, que la emisión de su primera temporada se ha interrumpido sin que hayan terminado de emitir todos sus episodios. Una es la comedia de situación Friends with Better Lives, que la verdad es que tampoco era tan mala como parecía al principio. Fue mejorando algo con el paso del tiempo. Pero está definitivamente cancelada. La otras es el drama médico con problema psiquiátrico de fonto Black Box. Han dejado de emitir capítulos sin más noticias. O por lo menos yo no me he enterado. Tampoco sufriré por ello. Por ninguna de las dos.

Llegó una nueva serie, un drama médico, muy “original” esto lo de la gente que trabaja en urgencias. Pero con muchos protagonistas muy guapos y muy monos, con personajes que proceden todos del “aguerrido” ejército americano que se dedica a matar gentes de países subdesarrollados con “mucho sufrimiento” para “defensa de la libertad”. The Night Shift se llama el engendro, y no le concedí más beneficio que el de ver la piloto.

Otra novedad es Power, un drama también con intérpretes muy macizos, en el que el “prota” es un distribuidor de drogas a lo grande que tiene como tapadera un club de moda en Nueva York. Mi impresión, tras un primer episodio, es indecisa. Nada nuevo bajo el sol, muchos tópicos, pero todavía podría salir algo bueno de ahí. Aunque no soy optimista.

Holyrood Park

Una inmersión intensa en “Game of Thrones” me hace recordar los viajes por Escocia. Algunos de sus paisajes me recuerdan a los “glenns”, como este de Holyrood Park que, paradójicamente, se encuentra en la misma ciudad de Edimburgo.

Ha vuelto el shérif Longmire a la tele, y eso es siempre una buena noticia. Con nuevos problemas, con otros que lleva arrastrando desde hace tiempo, buenos guiones y buenas interpretaciones. Albricias.

Han vuelto también las reclusas de Orange is the New Black, en la que ya lo de menos es lo que le pase a la protagonista. La serie, como se puede ver en el segundo episodio de esta segunda temporada, tiene vida sin ella. Hay que plantearse que podría ser una serie que se puede ir renovando indefinidamente con nuevas protagonistas. En cualquier caso, siguen los diálogos inteligentes, los personajes interesantes, las buenas interpretacioens, y una dosis de cinismo que le sienta muy bien.

A punto de dejarno con una vacío enorme Game of Thrones, su episodio 9 de la temporada ha sido espectacular como de costumbre. Pero es que en esta ocasión en la que la acción ha avanzado más despacio que en otras ocasiones, los momentos impactantes no han faltado. Sin embargo, muchos de los mejores momentos han venido de escenas de serenos diálogos de los que no hay que perderse ni una coma. Y queda el episodio 10, que habiendo leído los libros y suponiendo por donde va, va a ser sonado también. Ya puedo decir que ha habido modificaciones en relación a la trama de los libros que le han sentado bien a la serie. Evidentemente, el medio literario y el audiovisual tienen reglas distintas y una adaptación excesivamente literal podría haber ido en contra del resultado final. Eso sí, me sumo a la queja de muchos. El actor que interpreta a Jon Snow, Kit Harington, es excesivamente inexpresivo y dada la importancia que parece tener el personaje, es uno de los lastres de la serie. Se ha demostrado en determinada escena del capítulo 9, a la que esta inexpresividad resta dramatismo. Decepcionado de ese momento. Como diría mi muy querida Ygritte (Rose Leslie), “You know nothing, Jon Snow”. Esta chica merecería mejor partenaire.

Castillo de Dunnotar

Y sobre todo, castillos casi inexpugnables como este de Dunnotar.

Mientras disfrutamos como enanos de la secuela televisiva de Fargo, que en su momento merecerá un comentario más amplio, nos entretenemos con la intrascendencia de los últimos y demorados capítulos de la segunda temporada de Beauty and The Beast, y a un nivel mucho más elevado con el humor de Californication y Nurse Jackie. La próxima semana decidiré si The 100 ha sido un acierto o una pérdida de tiempo. Y cada vez disfruto más con Orphan Black, que en su segunda temporada tiene momentos sorprendentes, divertidos y muchos, muchos clones. Mi favorita, la histérica y alcohólica maruja Alison (Tatiana Maslany), que convierte la serie en una comedia divertidísima.

Y finalmente, destacar el final de temporada de Cosmos: A SpaceTime Odyssey. Considerándose a sí misma como la heredera espiritual de la producción de los años 80 Cosmos de Carl Sagan, desde mi punto de vista, la serie actual cuyo rostro amable es el científico y divulgador Neil deGrasse Tyson, está algún paso por detrás de aquella. Falta el carisma de Sagan, falta la osadía, cierta transgresión con base científica sobre la visión general del mundo, del universo y de la ciencia. Tiene un tono más conservador, hasta el punto de mezclar en algún momento ciencia y creencias. Por no hablar de las críticas sobre alguna inexactitud sobre acontecimientos históricos narrados. Durante un tiempo vi episodios de la serie The Universe, que se viene emitiendo desde 2007, con menos alaraca propagandística, y me parece superior tanto en el rigor como en los medios infográficos utilizados. Por lo menos, lo que yo vi en su momento. ¿Quiere decir esto que la serie es mala? No. Simplemente que las expectativas que levantó, especialmente por las referencias a la serie de hace 30 años, no han sido cumplidas desde mi punto de vista. No se sabe todavía si habrá segunda temporada. O por lo menos, yo no lo sé.

Castillo de Urquhart

O el de Urquhart, a orillas de Loch Ness. Bueno, en realidad, este fue tomado repetidas veces. Pero es mono.

[Televisión] Cosas de series; pequeño repaso a la actualidad de mi cartelera

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Con un poquito de esfuerzo, este fin de semana me puse al día con el retraso que llevaba después de las vacaciones de Pascua. Lo cierto es que en las dos últimas semanas ha habido pocas novedades. Ha aparecido un drama médico, Black Box, sobre una neuropsiquiatra que también es una paciente bipolar. Mira tú que originales. No acabó de convencerme, aunque le daré al menos una segunda oportunidad. Un poco histriónica la interpretación, poca miga en los casos a resolver, y una serie de situaciones de tensión sexual excesivamente tópicas. Por otro lado, he decidido dejar a los espías de la guerra de independencia norteamericana de Turn. No lograba empatizar con ninguno de los personajes y me daba igual lo que les pasase a todos ellos. Fuera.

La mayoría de las series que estoy siguiendo en la actualidad corresponden a cadenas de cable norteamericanas o a cadenas minoritarias, con alguna excepción en las sitcoms y en algún guilty pleasure.En el terreno de lo que creo que va flojo son el principio de Mad Men, sobre el que pesa esa repartición en dos semitemporadas de la temporada final. No sé. Creo que ha comenzado un poco al ralentí, aunque el episodio con la hija estuvo bastante bien. También creo que ha empezado un poco floja la temporada final de Californication. A pesar de la aparición de Heather Graham, una de esas actrices que parece que han firmado un pacto con el diablo, porque no aparentan ni de lejos la edad que tienen. Habría que verlas al natural claro, pero… Se contrarresta por el infumable hijo ficticio de la mencionada. Nurse Jackie, sin embargo, ha vuelto con buen tono.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tenía últimamente un poco abandonados mis pasiajes suburbanos y periurbanos.

A punto de terminar la primera temporada de Resurrection, todavía no tengo claro si voy a pensar en ella para una segunda temporada o no. Dedicarse toda una temporada, por corta que sea, a presentar un problema… Y ha tenido claros altibajos. No sé. También va avanzando Cosmos, y desde luego está muy lejos de ser la serie con el carisma de su predecesora. Incluso ha habido episodios que se han hecho pesados.

Vamos con algunas cosas positivas. Desde luego esta Game of Thrones, pero este es un valor seguro en la cartelera. Está habiendo algunas variaciones con respecto a los libros, lo cual está bien para quienes los hemos leído, porque introduce sorpresas. Especialmente en el Muro y en el este. Sólo queda esperar las nuevas sorpresas que la historia tiene por ahí preparadas. A ver si avanzan con la historia del “pequeño” de los Lannister, que es la que más jugo puede dar a corto plazo. Y la que merecería tener más tiempo, tanto en la tele como en los libros es Margaery (Natalie Dormer), especialmente por la habilidad de la actriz que la encarna para dotarla de una picardía y una doble intención absolutamente seductoras. Además de ser una de las mujeres más guapas y atractivas de la serie. Como he leído por ahí, merecería un spin off sólo para ella.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

He empezado a explorar las riberas del Canal Imperial de Aragón entre los depósitos de Casablanca y la carretera de Madrid.

La que está entrando despacio pero con buena dirección es Fargo. Después de un piloto que parecía una versión descafeinada de la película original, está desarrollando sus propias tramas, y ya tiene un plantes del personajes, con muy buenos intérpretes que la están dotando de un innegable interés. Una serie a seguir con atención.

Pero para mí, lo mejor en estos momentos en mi cartelera particular es The Americans. La familia de espías soviéticos encubiertos en la capital norteamericana nos está ofreciendo grandes momentos. Con su doble trama, la de los espías y la familiar, no faltan las emociones. Ni el inagotable repertorio de pelucas y disfraces. Estos son como si Mortadelo fuese un personaje serio y dramático en el tema de los disfraces. Quedan cuatro episodios para el final de la temporada, y como empiecen a ir las tramas en ascenso, nos puede dejar al borde del infarto. Realmente, muy recomendable. Y excelente trabajo interpretativo tanto de protagonistas como secundarios. En el tema de espías, puede dejar bastante por detrás a Homeland.A partir de la semana que viene, y durante los dos próximos meses irá habiendo un goteo de finales de temporada, por lo que daremos detalle de la evolución final de las distintas producciones.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tengo que ir viendo posibilidades con distintas luces y momentos del año.

[Televisión] Cosas de series; Doll, Em, Jackie, Don, Joffrey,… unos que vienen y otros que se van

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Adelanto un día mi sección televisiva, porque a partir de mañana pongo el Cuaderno de ruta en modo vacacional. Si aparece algo, será alguna foto de mis andanzas por el mundo. Pero mientras tanto, en esta última semana han llegado algunas novedades notables. Así como la ocasión de hablar de una curiosa miniserie.

En el marco de las celebraciones del centenario de la Primera Guerra Mundial, nos llega un serie británica de ficción basada en las aventuras de un grupo de enfermeras en un hospital de campaña en el frente occidental. El primer episodio nos ha dejado una serie de cosas claras. Una, que la difunta novia de la “boda roja”, la británico/madrileña Oona Chaplin, ha encontrado acomodo como protagonista en esta serie de época. Otra, que estos británicos saben producir series. Y por último, que The Crimson Field huele a culebronazo que tira para atrás. Pero esto no necesariamente es malo en una serie británica.

Otra novedad absoluta es que los Cohen se han lanzado a producir una serie televisiva titulada como una de sus más célebres películas, Fargo. De momento un piloto de más de una hora de duración que ha servido para presentar a los personajes principales, que recuerda argumentalmente a aquel fenomenal largometraje, pero que no es igual y deja cabos abiertos, y que desde luego no ha tenido el punch de aquel. No sé. No lo tengo claro. Ya veremos cuando se ponga en marcha.

El Empire State visto desde Roosevelt Island

El regreso de Jackie y Don Draper hace que hoy nos vayamos inevitablemente a la Gran Manzana. Vemos asomar el Empire State Building entre otros rascacielos desde Roosevelt Island.

Nurse Jackie ha vuelto. Echaba de meno a las gentes del All Saints Hospital. Creo que la serie tiene cuerda por lo menos hasta 2015. Y parece que Jackie (Edie Falco) vuelve poco a poco a las andadas. Seguro que nos divertimos.

Don Draper (Jon Hamm) y sus Mad Men, también están de vuelta, en su última temporada. Pero como la han dividido en dos partes, también tiene cuerda hasta 2015. Dos semitemporadas de siete episodios en lugar de los 13 de rigor. Me parece una tontería. En cualquier caso, no sé si nos sorprenderán con algún final imprevisto e imprevisible, pero parece que nos siguen contando el declive de Don. Y quizá de más. De momento, notable aparición de una atractiva Neve Campbell en el primer episodio. Más interesante esta mujer a sus 40 años que cuando tenía ventitantos en las estúpidas películas de terror que protagonizaba.

A quien seguro que estamos a punto de despedir es a Hank Moody (David Duchovny) y su Californication. Esto ha sido una historia de amor en toda regla con la madre de su hija en durante siete años. Dejando aparte las aventuras y desventuras descerebradas en las que se metan este año, la pregunta es si habrá final feliz o no.

Central Park

Si bien los “mad men” desarrollan su actividad en el entorno de Madison Avenue, supongo que algún rato se irán a pasear por Central Park.

En Game of Thrones van quemando trama a buen ritmo, dedicaron el primer episodio de esta cuarta temporada y parte del segundo a presentar personajes y situaciones, pero la segunda mitad del segundo episodio ya ha sorprendido. Por lo menos, a quienes no han leído los libros.  Lo que decía el cantante aquel, “unos que viene otros que se van, la vida sigue igual”.

Y lo que más me apetece destacar es que he visto una curiosa miniserie de seis episodios de 20 minutos de duración, Doll and Em. Producto que se ha montado la actriz Emily Mortimer con su amiga y también del mundo de la farándula Dolly Wells, con la ayuda de Alessandro Nivola, marido de la primera y productor. Que debieron ligar en aquella divertida adaptación de Love’s Labour’s Lost. El caso es que MortimerWells se interpretan a si mismas, a unas versiones alternativas de sí mismas, cuando la segunda le pide ayuda a la primera al sufrir un desengaño amoroso. Em la acoge como ayudante mientras rueda una película en Los Ángeles, pero las cosas no van a ser fáciles para quienes se presentan como las mejores amigas del mundo desde pequeñitas. La cosa es que funciona bien, con gracia, y con alguna dosis de mala leche. Desconozco en qué medida tiene cuestiones autobiográficas. Pero está bien. Podría funcionar también, vista de tirón, como un largometraje de dos horas de duración. Por cierto, mogollón de cameos de personajes famosos del mundo del cine.

Broadway, en el Downtown

Bastante más lejos les queda el Downtown, con los metros iniciales de larguísima Broadway.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, algunos regresos y despedida hasta el año que viene de Hank Moody

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En las dos últimas semanas, entre asuntos diversos y vacaciones de semana santa, he llevado un cierto cachondeo con esto de las series. Así que iré al grano, que a la semana que viene también habrá algunas novedades.

Ha vuelto el Doctor. ¿Doctor Who? Sí, Doctor Who. Lo cierto es que vi el nuevo episodio recién vuelto de vacaciones, estaba muy cansado, y no me enteré mucho. La chica nueva, a la que ya hemos conocido en un par de capítulo previos en, digamos, diversas reencarnaciones, Oswin Oswald/Clara Oswald/Clara Oswin Oswald (Jenna-Louise Coleman), parece que promete. Pero supongo que el primer episodio de la nueva etapa, aunque oficialmente el sexto creo de la séptima temporada de la época contemporánea, no fue de los mejores, porque no me enganchó. Lo volveré a ver por si eran los efectos del viaje. Y a ver si se animan. Que hay voces que dicen que el actual Doctor (Matt Smith) empieza a estar quemado y necesitamos una nueva reencarnación. Me formaré opinión un poco más adelante.

Ha vuelto Game of Thrones. Bueno. Lo que he dicho ya en alguna ocasión. Hace tiempo que me perdí con la trama con el sinnúmero de ramificaciones de la misma, y de personajes que aparecen. Pero aunque no me entero de la continuidad argumental, reconozco que cada uno de los capítulos que veo me gustan. En sí mismos. Y hay algunos personajes que me parecen estupendos. Otros no tantos. Pero los que son buenos, son muy buenos.

Tenemos una nueva serie de ciencia ficción,… Orphan Black… De clones… Todavía no tengo claro si me va a gustar y la voy a seguir o no. De momento, recurren a los culos y tetas para enganchar. Pero no tengo muy claro que va a salir de ahí. Ya veremos.

Y finalmente, se nos ha vuelto a marchar de vacaciones Hank Moody y su Californication. Con más fornication y más consumo de sustancias adictivas que nunca, si en otras temporadas lo hemos visto envuelto en el entorno de los escritores, de la universidad, de lo judicial, del cine,… esta temporada ha tocado el mundo de los músicos de rock. Entendámonos. Todo esto no es más que una excusa, macguffins variados, para ir colocando a Moody (David Duchovny) en las situaciones más o menos imposibles que le impiden alcanzar la felicidad, básicamente en compañía de esa maravilla de mujer que es Karen (Natascha McElhone), que está siempre ahí al alcance y al mismo tiempo inalcanzable. Pues toda esta historia no deja de ser más que la enorme y estupenda historia de amor de estos dos personajes, que es lo que a mí me tiene enganchado. Por lo carencia total y absoluta de convencionalismo. Por supuesto, impagable la pareja bufa que forman Charlie Runkle (Evan Handler) y su ex (o ex-ex, perdón por el espoiler) Marcy (Pamela Adlon). Hasta el año que viene.

Sigo procesando fotografías de Italia, y como las series de televisión fundamentalmente van sobre gente, pues gente.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

[Televisión] Cosas de series; vuelven mis comadronas favoritas y alguna cosa más

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Este jueves traigo pocas novedades en la cosa televisiva. Como suele ser costumbre en los últimos años, lo mejor suelen ser las cosas que emiten por los cables norteamericanos, y es a principio de la semana cuando disfruto abundantemente con los Gallagher en Shameless, y con Hank Moody en Californication. Realmente, esto ya marca una diferencia con respecto al resto de la semana, donde quedan pocas alegrías notorias. Básicamente Justified y la incombustible Modern Family. El resto es mero entretenimiento. Sin más. ¿Qué se puede destacar?

Han vuelto las comadronas del East End londinense de Call the Midwife. La primera temporada me gustó mucho. De momento siguen en la misma línea, aunque es cierto que ya sin el factor novedad. En cualquier caso, van a ser fijas en mi cartelera.

Tengo pendiente de ver el primer episodio de The Americans, que nos devolverá a los tiempos de la guerra fría. Ya os contaré la semana que viene. También la semana que viene tendré que dedicar un especial a 30 Rock, a la que le quedan horas de vida.

Parece que las primeras sensaciones positivas con The Following no iban muy descaminadas. De momentos se queda en mi cartelera televisiva.

Recientemente han anunciado ya fechas de regreso de Mad MenDoctor Who para esta primavera. Esto siempre pone de buen humor. Y bueno,… de momento nada más, que esta semana ando con poco tiempo.

Fleet Street

Con el regreso de las “midwives” volveremos a Londres, en la foto Fleet Street, y a comprobar la agilidad con la que mueven por entre el tráfico de la capital británica con sus bicicletas.

[Televisión] Cosas de series; altas y bajas en mi cartelera particular

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En estas dos últimas semanas, con el final de las fiestas de fin de año, han ido recuperando el pulso las series de ficción de las diversas televisiones, en especial de las norteamericanas. Y como consecuencia he necesitado hacer ajustes en mi cartelera de series, porque mi tiempo es limitado y la calidad de las series es heterogénea. Para mí, las series de ficción son dosis de cine en pequeña pantalla y de tamaño más reducido. Algo de lo que disfrutar cuando no tengo ocasión ni tiempo para ver el cine como me gusta. En pantalla grande y con el desarrollo de la historia adecuado. Pero, con el tiempo descubrí que en esto de las series hay productos que superan con frecuencia la calidad del cine “de verdad”, y adquieren su propia trascendencia.

Vamos al repaso de novedades y abandonos.

Entre las nuevas series, las que han dado comienzo en estos días sus primeras temporadas,… pues poco que añadir:

1600 PennSitcom sobre la familia de un ficticio presidente de los EE.UU. No me ha enganchado. Incluso algún personaje me cae mal. He visto dos episodios, y… fuera.

Ripper Street: Ya comenté el primer capítulo de estos policías británicos de los tiempos de Jack el Destripador. El caso es que me gustó. Pero en el segundo me desenganché enseguida. Está muy bien hecha, bien interpretada, pero me desinteresé pronto. Fuera.

Mr. Selfridge: Basada en los principios de los grandes almacenes Selfridges de Londres. Demasiadas similitudes con The Paradise, pero desde mi punto de vista inferior. O con personajes menos atractivos. Fuera.

Utopia: Serie británica cuyo primer episodio comencé a ver ayer con ilusión, por las expectativas, pero que a los 20 minutos descubrí que no tenía claro todavía de que iba. Parece que conspiraciones en torno a un misterioso libro que predice vaya usted a saber que… No sé. Fuera.

Banshee: Un delincuente sale de la cárcel, se encuentra que su ex se ha ido con otro, y que no tiene los diamantes que robaron. Por circunstancias del destino, se encuentra en la situación de suplantar al que iba a ser el nuevo sheriff de Banshee, población de Pensilvania con sus amish y todo donde vive su ex, y donde hay un millonario malo que controla el cotarro. Y lo hace. No tenía muchas esperanzas, pero me entretuvo. Como enganche, tira mucho de enseñar culos y tetas. Mucho. En fin, ya veremos. De momento, es la única novedad que se queda.

Camden Locks Market

Mucha serie británica o de ambientación británica que, contra todo pronóstico, se caen de la lista. En cualquier caso, yo prefiero los mercadillos como el de Camden Lock a los grandes almacenes, como Selfridges.

Retornos. Nuevas temporadas, o temporadas cuya primera parte queda en un pasado remoto.

Ni siquiera me he planteado ver de nuevo House of Lies. Ni siquiera el primer episodio. Fuera.

Girls: Podrá ser muy interesante esta serie cuya primera temporada aguanté justito. Pero tras el primer capítulo de la segunda temporada me quedó claro que definitivamente no me motivan nada las desventuras de estas chicas neoyorquinas. Fuera.

Bunheads: En la línea que llevaba la primera parte de esta su primera temporada que se emitió en verano. Es entretenida, no llega al nivel de Gilmore Girls (Las chicas Gilmore), de quien es heredera. Pero bueno,… Se queda.

JustifiedShamelessCalifornication: Mucho tendrían que bajar de nivel para que borrara de mi cartelera a estas tres. Particularmente siguen inspirados los Gallagher de Chicago. Bienvenidos de nuevo todos ellos.

Despedidas de series con temporada en activo. Hay que dejar sitio a los recién llegados y a los viejos amigos.

Once upon a time: Definitivamente, esta serie siempre me había parecido poco seria. Pero te reías de ella. El problema es que se ha empezado a tomar en serio a sí misma en exceso. Así que un rollo. Fuera.

Don’t trust the B—- of the Apartment 23: Realmente, considero que las vida de estas chicas no avanza, ni para bien ni para mal. Y han dejado de hacerme gracia. Incluso la B—-. Fuera.

The new normal: Teniendo una familia tan divertida y cachonda como los de Modern Family, el buenísmo políticamente correcto de estos me estaba resultando empalagoso y estomagante. Fuera.

No descarto ulteriores purgas. Especialmente porque puede haber nuevas incorporaciones y, como digo, mi tiempo es limitado.

Refreshments

Refreshments… una más de las calles de Londres.

[Televisión] Cosas de series: finales de temporada de algunas de las mejores series

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Mucho tengo que comentar esta semana sobre televisión. Se da la circunstancia que han terminado temporada unas cuantas, y ha habido asimismo novedades. Así que voy a dividir el comentario en dos. Hoy hablaré de las que se despiden. Alguna de ellas merecería una entrada entera para sí misma, pero tampoco quiero aburrir con el tema televisivo. Mañana, de las que vienen.

Archer (3ª temporada)

Cuando la semana pasada hablaba del buen capítulo doble, en el que los ineptos componentes de I.S.I.S. tenían su aventura espacial, no me di cuenta de que era el final de la tercera temporada. Desde mi punto de vista, la mejor de la serie sin lugar a dudas. Con un inició espectacular hace unos meses en la isla de los piratas, y un final no menos espectacular en la ficticia estación espacial con destino Marte, hemos tenido de todo. Intriga, amor, sexo, traiciones, junglas, mar, espacio,… y sobretodo, risas, muchas risas. Animación para adultos con el mejor nivel. La mejor parodia de 007 y compañía. Muy recomendable.

Are you there, Chelsea? (1ª temporada)

Primera temporada, y quizá la última. La verdad es que esta comedia de situación sobre la adicción al vodka y al sexo de su protagonista ha sido más bien floja. Y es muy posible que no veamos más. Sin embargo, se ha convertido en uno de esos guilty pleasures que en más de una ocasión he comentado que uno disfruta/padece. El final ha sido en cliffhanger, aprovechando la “tensión sexual no resuelta” entre la protagonista y el amigo del bar, que ha estado planeando en todos los episodios. Sin embargo, no ha sido este su punto fuerte. Su punto fuerte es el humor gamberro. Que se ha visto lastrado por unos guiones no siempre inspirados, unas interpretaciones flojas, y algún puntito de chabacanería. Bien. Ya veremos. De momento, hay queda. Quizá, para siempre.

Nota de 14 de mayo de 2012: Definitivamente, no volveremos a ver a la gamberra Chelsea. D.E.P.

Upstairs Downstairs (2010) (2ª temporada)

Es difícil llevar el lastre del prestigio de su antecesora de los años 70. No es fácil que unos nuevos personajes no sean vistos como intrusos en el 165 de Eaton Place, en el prestigioso barrio londinense de Belgravia. Y encima, con la despiadada competencia de Downton Abbey, el éxito del momento en el campo de los dramas de época, y que hereda también el espíritu del Upstairs Downstairs de antaño. Aunque con una producción mucho más lujosa. Sin embargo, esta producción de la BBC que hoy nos ocupa está realmente bien hecha y muy bien interpretada. Con la presencia de mi muy estimada Alex Kingston, curiósamente también como doctora arqueóloga, como en las aventuras del doctor. Con las vísperas inmediatas de la Segunda Guerra Mundial como trasfondo, hemos asistido a las dificultades matrimoniales de los Holland, a su compromiso con la situación social y política, en muchos sentidos, así como a las esperanzas y vidas de su pequeña pléyade de sirvientes. Menos vistosa que su rival más lujosa, es sin embargo más comprometida con los temas que toca. Y los personajes tienen en su conjunto en pelo más de profundidad. Yo creo que es tan recomendable como las mencionadas anteriormente. Pero eso sí, con otro tono. Con otra forma de verla.

House of lies (1ª temporada)

Me costó entrar en esta serie sobre unos consultores sin escrúpulos en el panorama económico actual. Ya me considero inmune al gancho de las tetas y culos que utilizan determinadas producciones televisivas para fidelizar a sus telespectadores. Supongo que especialmente a los masculinos. Y así empezó. Y con unos casos que me interesaban en parte. Pero por otra parte, pronto serializó su argumento, con la fusión de la consultora con otra mayor como leit-motiv. Y con el juego sucio de todos los personajes por salirse con la suya. Y la cosa mejoró, y me enganché. No mi teleserie preferida, pero con episodios cortos, que los metes en cualquier ratito libre que tengas, con humor, con drama, con intriga y,… con culos y tetas (menos los que todo el mundo ha querido ver),… pues quien se niega a seguirla.

Californication (5ª temporada)

No nos engañemos. Como sucede con otras muchas series de televisión que se basan en el carisma del personaje/actor protagonista. Esta temporada ha sido más de lo mismo. Para algunos ese es su problema. Para otros esa es su virtud. Yo tiendo a ser de los segundos. Como ya he dicho muchas veces, más allá de las extravagantes aventuras de Hank Moody (David Duchovny), rodeándose de todo tipo de gente a cual más delirante, lo que nos están contando es la historia de amor del protagonista con su la madre de su hija (Natascha McElhone), y con su hija (Madeleine Martin). Una historia de amor que no acaba de sustanciarse. No porque el no quiera. Sino por lo que esperan de él, que no es lo que es él, y por la demencialidad inherente a todos aquellos que lo rodean. Y no creo que la cosa vaya a cambiar en un futuro. A mi ya me va bien. No me cansa. Luego, si además sale gente como Lizzie (Camilla Luddington)Kali (Meagan Good), volvemos al tema de los culos y tetas de antes, pues mejor. Pero lo que importa es lo que importa. La historia de amor. Y yo me estoy volviendo un romántico empedernido.

Shameless (US) (2ª temporada)

Y llegamos a la que ha sido mi favorita de esta parte del año. Considero a los Gallagher como parte de la familia. Una parte de la familia que afortunadamente viven al otro lado de la pequeña pantalla. Pero que les llegas a querer de forma entrañable. Y con quienes no dejas de sufrir los reveses que continuamente les llueven. Porque están condenados. No sé si por sus genes, por su entorno social,… desde luego por el capricho y voluntad de los productores y guionistas de la serie. Creo que veremos muchos momentos muy dramáticos en el futuro. Es cierto que al final de temporada, los guionistas les han dejado respirar un poco, y han reunido bajo el mismo techo, con cierta armonía a los hermanos Gallagher. Pero como decía la canción, “cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado, si naciste para martillo del cielo te caen los clavos”. Tengo mis favoritos en esta serie, claro. En las familias siempre quieres más a unos que a otros. Desde luego a Debbie (Emma Kenney), esa chiquilla que es demasiado buena persona para que le vaya bien en la vida, que empatiza demasiado con la gente como para que no la hagan sufrir en exceso. También Lip (Jeremy Allen White), demasiado inteligente para el entorno en el que vive, también corre el peligro de exponerse demasiado a los golpes por la gente que quiere, aunque vaya de duro por la vida. Uno de los más vapuleados en esta temporada. Y sobre todo Fiona (Emmy Rossum), ese pilar inamovible del conjunto de la familia, que se merece cualquier cosa menos tener esta familia. Por muchas risas que hagamos con el magistralmente descerebrado Frank (William H. Macy), cuyo nivel de egoísmo parece haber tocado techo siempre, pero que no deja de sorprendernos una y otra vez, la verdadera protagonista es Fiona. Que sea por mucho tiempo.

En mi paseo dominical por la huerta de Las Fuentes y el soto de Cantalobos, también tomé fotos en color más normalitas. Aquí os dejo algunas.

Ababoles

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La otra orilla del Ebro

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Camino natural (a Zaragoza)

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Cúmulo

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[Televisión] Cosas de series: Una novedad y algunos desarrollos interesantes

Televisión

En primer lugar, las “malas noticias”, una cancelación en mi lista de series. He mandada a freir espárragos a Alcatraz. No voy a decir que me haya parecido una maravilla en algún momento. Pero el piloto, y algún otro episodio, fueron entretenidos. Pero una mezcla de monotonía progresiva, añadido a la emisión un poco destartalada de los últimos episodios, han provocado que me planteara si no era un serie prescindible. Y he decidido que sí. Totalmente. Adiós. Otra “sucesora de Lost” que se va por el desagüe. Y eso que la chica me sigue pareciendo mona. Pero últimamente salía demasiado con cara de extreñida.

Se ha estrenado Awake. Un policía tiene un accidente de circulación con su familia, y a partir de ahí se encuentra viviendo dos realidades. Una en la que se ha quedado viudo y vive con su hijo. Rodada con tonos fríos. Otra en la que ha perdido a su hijo y vive con su esposa. Rodada con tonos cálidos. Uso elemental de la temperatura del color en la fotografía para marcar distintos ambientes, lugares, o épocas. El piloto me entretuvo. Pero no sé si esto va a ser un procedimental en el que irá resolviendo casos simultáneamente en ambas realidades. Si va a ser un drama familiar. Si va a haber algún otro misterio que resolver. Le daré alguna oportunidad más.

Una de mis gulty pleasures del año, Revenge, sigue quemando fichas a marchas forzadas. Todo por que no baje la intensidad. En el primer episodio, la acción empezaba con un asesinato en la playa en una fiesta de compromiso. Después flash-back con el desarrollo de lo que pasa durante el verano en los Hamptons. Suponía que en el final de temporada llegaríamos a la situación de partida. Pero no. Ya está amortizada. Con asesinato incluido. Y el muerto no es el que parecía. Y parecía que ahora iba a ser una serie de misterio. Pero no, que lo han destripado ya. Y diríase que las dos protagonistas se han hecho “amigas”. Cosa que sabemos que es imposible. Imposible es saber por donde va a tirar y a que velocidad. Pero estoy totalmente enganchado a este culebrón. Y que guapas están las chicas.

También sigo con gran interés Californication, un valor seguro en mi cartelera televisiva. Lo que pasa es que en esta temporada realmente es como si nos contaran dos series en una. Por un lado, la historia más bien triste a pesar de Hank Moody (David Duchovny) y sus dos amores, su ex y su hija, y por otro lado, la historia bufa del agente Charlie Runkle (Evan Handler), su ex y añadidos. Especialmente por la presencia de la británica Camilla Luddington en su papel de baby-sitter, que está como un queso. Pero vamos,… de lo más espectacular que se ha visto en televisión. Y se le ha visto todo. Con claridad. El caso es que cada vez que se juntan todo este grupo secundario montan unos follones que te partes de risa. Así que sigue el tono de tragicomedia que tan bien le sienta a esta serie.

Comentaba hace unas semanas el regreso de Upstairs Downstairs, la segunda temporada de su segunda época. Y cometí el error de situarla a la sombra de Downton Abbey. Pues eso. Craso error. Si la segunda es clara deudora de la mítica primera época de la serie situada en el 165 de Eaton Place en el pijo barrio de Belgravia, está claro que la segunda época de la misma tiene personalidad propia y no debe nada al éxito del momento. Va por otros derroteros. Podrá gustar más o menos, pero tiene su propio interes. Por ejemplo, el tercer capítulo, titulado Womanhood, da un repaso a los problemas y la evolución de las mujeres el final de la década de los treinta. Los derechos de las trabajadoras del servicio, la conciencia de mantener en forma el cuerpo y la mente, el lesbianismo, el aborto,… todos ellos temas tratados en este interesante episodio. Menos espectacular, más sencilla de producción, con un argumento con menos pasiones, pero con mayor profundidad temática que su competidora más vistosa. Sin duda. Y además, sale Alex Kingston, que sigue siendo arqueóloga al igual que su papel en Doctor Who. Aunque menos mortífera.

Y después de los comentarios de esta semana, más tranquila puesto que ha habido menos series en activo, os dejo hasta la que viene.

Belgrave Square

Belgrave Square, vistosa plaza llena de edificios diplomáticos que da nombre al barrio londinense de Belgravia.

[Televisión] Cosas de series: densa cartelera televisiva y una “víbora negra”

Televisión

Densa. Muy densa. Tengo que eliminar algunas series de mis opciones, porque tengo un tiempo limitado para ver televisión. Lo cierto es que ahora no hay nada que destaque con brillo entre todo lo que tengo en cartera.  He cancelado de mi cartelera la británica Skins. Aunque el año pasado me pareció que la vida de estos adolescentes británicos tenía cierto interés, este año más bien me aburren o me resultan repetitivos, y ya digo que no tengo tiempo para todo. Por supuesto, hay valores seguros como CalifornicationJustified. Esos son fijos. Y en el apartado de comedia corta, 30 Rock cada vez me parece más divertido. Fringe parece que está tomando también un poco de carrerilla. Aunque poco a poco. Todo lo demás es cuestión de ganas.

En el apartado de novedades, con el mes de febrero, algunos avances interesantes de hace unas semanas como Luck y sus hipódromos, y Smash y su musical sobre Marilyn Monroe ha comenzado su emisión regular. Veremos como se portan. Ha vuelto la segunda temporada de The Walking Dead, que tras el impresionante final de la primera mitad de la misma, nos ha traído un episodio que me ha dejado un poco frío. A pesar de que han pasado cosas. Ya veremos que pasa con una serie que sorprendentemente hasta ahora me ha gustado, a pesar de pertenecer a un género que no me atrae demasiado.

Y quizá lo más destacado de esta semana, aunque difícilmente se puede calificar de novedad, es una comedia británica de los años 80, Blackadder. Fueron cuatro temporadas en las que seguíamos a distintos miembros de la familia Blackadder (víbora negra), en distintos momentos de la historia británica, interpretados siempre por el cómico Rowan Atkinson. Acompañado siempre de un cochambroso sirviente de la familia Baldrick, interpretado por Tony Robinson. La están echando en Canal + Comedia, y pude ver hace un par de meses la primera temporada, situada en un ficticio reinado de un tal Ricardo IV, al final de la Guerra de las dos rosas. Tengo grabada parte de la segunda temporada y toda la tercera temporada. La idea era verlas de forma ordenada cuando tuviese toda la segunda temporada. El caso es que hace un par de semanas comenzó la emisión de la cuarta temporada, situada en la Primera Guerra Mundial. Después de ver War Horse, como contrapunto decidí ver esta cuarta temporada, dos capítulos hasta el momento, donde además de los anteriores, podemos apreciar también el trabajo de Hugh Laurie (actualmente famoso por su cínico doctor House), y Stephen Fry. La verdad es que es divertidísima, y recomendable desde todo punto de vista. Humor ácido e irreverente que no deja títere con cabeza.

Y bueno, estas son mis apreciaciones y recomendaciones de esta semana en la cuestión televisiva.

Trafalgar Square

No son precisamente las "gestas" más "heroicas" británicas, al estilo del Nelson de Trafalgar Square, las que nos cuentan en Blackadder.

[Televisión… y radio] Cosas de series: Vuelven poco a poco las series que estaban en marcha y las que comienzan temporadas… y felicidades a los elefantes

Música, Televisión

No hay mucha enjundia que comentar esta semana, pero algo hay. Tras el parón navideño, las series del otro lado del charco van recuperando poco a poco sus nuevos episodios. Lo cierto es que con las que mejor me lo pasé es con los dos guilty pleasures que tengo por ahí.

Grey’s Anatomy está bastante entretenida, habiendo montado un episodio doble a caballo entre las navidades que ha estado muy bien, y parece que se aleja un poco de su tono “serie de instituto en un hospital, entre gente que se supone veintitantos o treintaypocos, interpretados por actores de cuarenta o más”, para ponerse un poco más “drama médico”. Por delirantes que puedan ser las situaciones, que es lo de menos.

Revenge se confirma como la vuelta del culebrón tipo Falcon Crest, pero en los Hamptons en lugar de California. Y vamos a ver idas y venidas de personajes nuevos o reciclados a cascaporrillo. La diferencia con otros culebrones al uso es que está bastante bien hecha, y que las dos protagonistas la madura y la joven me parece que están como un queso.

Pero quizá la mayor novedad está en lo que nos viene como nuevas temporadas o nuevas series, que se emiten los domingos en EE.UU.

Californication ha vuelto. Para bien o para mal, Hank Moody es genio y figura hasta la sepultura. Veremos como evoluciona. Mera presentación de situación.

Shameless también está de nuevo aquí. De momento no parece una temporada nueva, sino un “como decíamos ayer”. Que no está mal. Parece que aparecerán nuevos personajes, pero de momento los problemas parecidos a los de siempre. Y en cualquier caso, Fiona está más guapa y maciza que nunca.

House of Lies es una nueva serie, protagonizada por Don Cheadle y Kristen Bell. Esta última no ha hecho nada digno de mención desde que cancelaron a la estupenda Veronica Mars. La cosa va sobre una consultoría, sin muchos escrúpulos, con bastante desparpajo y no poco sexo. Así que de momento le daremos una oportunidad. Aunque para los pervertidos diré que la Bell sale bastante guapa, pero de momento no enseña chicha. Eso de momento se lo dejan a las secundarias.

The Firm es una secuela de la película del mismo título (La tapadera se tituló en español), que hace casi dos décadas protagonizó T.C. Mapother IV. Esto, en principio, me daba mala espina. Pero ver el piloto no hace daño. El tipo que la protagoniza, Josh Lucas, me cae bastante más simpático. La que hace de mujer, Molly Parker, también es simpática,… aunque no está tan estupenda como Jeanne Tripplehorn en aquella película. Y tiene la curiosidad de ver a algunos antiguos cylones galácticos, o a Juliette Lewis, que tanto prometía en su juventud, en un papel secundario. La música no debe ser suficiente para pagar las facturas.  No tengo nada claro que le dé una oportunidad a un producto que recuerda tanto a tantos otros de abogados. Pero al menos veré algún episodio más.

De momento, nada más en la cosa televisiva. Pero si quiero recordar que ayer celebraban el 25º aniversario del programa de Radio 3 dirigido por Carlos Galilea, Cuando los elefantes sueñan con la música. Sobre la base de la música brasileña y otras músicas del mundo, con algún toque de jazz, uno de los programas de música más agradables que encuentro hoy en día. Y que me acompaña todos los días de 3 a 4 cuando vuelvo de trabajar de Huesca a Zaragoza, por motivos que no vienen al caso, no pude escuchar en directo el programa aniversario. Pero lo haré a través del podcast del programa. Sin duda.

Autor: Mwamedi Charinda

No falta la música africana en Cuando los elefantes...; en la imagen arte contemporáneo de ese gran continente a cargo de Mwamedi Charinda, en el Centro de Historias de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).