[TV] Cosas de series; dos mujeres en sus respectivos infiernos

Televisión

Tanto Eleanor Shellstrop (Kristen Bell) como Elizabeth of Windsor (Claire Foy) viven ya en Netflix sus respectivos infiernos en sus segundas temporadas. Dos series muy distintas, pero ambas muy recomendables. Con las dos puedes disfrutar. Y con una de ellas te podrás reir. Con la otra,… puede que también. Pero es seria.

The Good Place – 2ª temporada

Esta comedia de situación norteamericana sorprendió en su primera temporada. Después de haberno hecho reír durante toda ella, dio un vuelco final a su trama que la dejó preparada para una segunda temporada renovada.

Mentiría si dijese que todo ha sido estupendo en esta segunda temporada. He de reconocer que me costó cogerle el tranquillo. Sus primeros episodios me parecieron un poco apresurados, como con ganas de correr mucho. Pero al cabo mereció la pena, puesto que permitió situar a los 6 personajes principales de la serie en un punto a partir del cual pudieron crecer y avanzar, sin encasillar la serie en ningún momento.

Carlos Carreter

Nada… hoy toca visitar los dominios de la “Isabelita”… Incluso nos llegaremos a las puertas de sus casas, en Londres y en Windsor.

Recientemente he leído un análisis de la serie que muestra hasta qué punto, lejos de ser una mera serie de entretenimiento, tiene calado. Realmente, hay una reflexión sobre cuestiones éticas y morales de cierto calado, que sin embargo nos entran con facilidad, muy didácticamente. Y totalmente alejadas de cualquier dogmatismo o a priorismo sobre lo que es correcto o no. Probablemente, si alguna conclusión se puede sacar es lo absurdo del concepto del cielo (el buen lugar) o el infierno (el mal lugar) para premiar o castigar el comportamiento de nadie. Tan condicionado por su entorno y el momento que le ha tocado vivir. Y con valores en continua evolución, nunca estables ni prefijados.

Todos los intérpretes están bien, aunque especialmente nos alegremos de la recuperación de Bell, a la que añorábamos desde su Veronica Mars. No es que haya estado inactiva precisamente; simplemente, nunca la he encontrado al nivel que prometía. En cualquier caso, ahí la tenemos liderando la función con un hilarante Ted Danson, que tiene momentos sublimes. Y con un final de temporada que ya nos avisa que la serie se volverá a reinventar en su tercera temporada. Que ya añoramos.

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The Crown – 2ª temporada

Está claro. Esta serie de época es una serie de momentos. De episodios enteros incluso. Y el protagonismo se reparte. A mí, toda esta gente de la que hablan, me importa entre poco y nada. Pero sabes que en todo episodio encontrarás un par de escenas o secuencias que te van a dejar pegado al sillón. Un diálogo. Un cruce de miradas. Un recorrido de cámara. Lo que sea, que te permite ser consciente de lo buena que es esta producción.

Reconozco, al igual que en el caso anterior, que el comienzo de la temporada me pareció un poco moroso, y dependía mi atención mucho de estar atento a esos momentos de genialidad. El ciclo sobre el viaje del duque (Matt Smith) y sus posibles infidelidades, no me interesó gran cosa. Pero pronto entró en materia.

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Episodios absolutamente antológicos como Beryl, el que protagonizó Vanessa Kirby encarnando a una princesa Margarita con un atractivo impresionante, muy lejos de la imagen que te dan las fotografías de la época, y al mismo tiempo con una conducta elitista que te darían ganas de meterla boca a bajo en una maceta del palacio de Kengsinton.

O ese Paterfamilias en el que Matt Smith se luce y muestra hasta que punto ha dejada atrás al Doctor, y es capaz de mostrarse como un actor dramático de primer nivel.

Y estos son solo dos que he seleccionado para mostrar cómo la serie sabe ceder el testigo del protagonismo cuando conviene, repartiendo juego, otorgando variedad y profundidad, haciendo más interesante el conjunto.

Esperando también con ganas la tercera temporada, en la que se anuncian cambios de protagonistas conforme envejecen los personajes históricos.

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[Cine] Lost River

Cine

Lost River (2014); vista el 4 de mayo de 2015.

Reconozco que la decisión de ver esta película, la ópera prima como director de Ryan Gosling, tenía mucho de arriesgado. Vista en su versión original subtitulada en castellano, la versión doblada se titula igual, la película presentaba como aliciente un reparto relativamente interesante y la curiosidad de saber si este excelente actor podría dar el salto con éxito a la dirección. Hubo otro factor determinante. Los horarios de alguna otra película que nos atraía no nos convenían. Pero no podemos decir que fuéramos a desgana.

Con una sala de cine prácticamente vacía, cinco personas en total si no conté mal, asistimos a la narración de una historia difícil de definir. En una ciudad decadente postindustrial de los Estados Unidos llamada Lost River, pero en realidad una versión alternativa de la ciudad de Detroit, vive Bones (Iain De Caestecker), con su madre Billy (Christina Hendricks) y un hermano pequeñito. Billy dedica su tiempo a arramblar con el cobre de los muchos edificios e infraestructuras abandonados de la ciudad, que trueca por piezas del coche que quiere arreglar. Probablemente para coger a su familia y emigrar al sur, a lugares más acogedores. Porque la ciudad, casi vacía, carece de una organización social apreciable, y en ella campan los matones como Bully (Matt Smith), que quiere acabar con Bones. Su única relación de amistad es con una chica, vecina, Rat (Saoirse Ronan), que vive con su abuela, mujer en estado de mutismo desde que enviudó que sólo ve la tele. Por otro lado, la madre está preocupada porque las deudas le pueden llevar a perder la destartalada casa en la que viven. Y por ello acepta la oferta del director del banco, Dave (Ben Mendelsohn), para trabajar por las noches en un club en el que se mezcla lo sexual y lo macabro. Tras descubrir una ciudad sumergida en un embalse próximo, Bones ideará un plan para sacar a su familia de sus apuros.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

La película es extraña. Nos presenta una sociedad de carácter,… no vamos a decir postapocalíptico, pero si como representante de un derrumbe de la civilización, en la que las ciudades se abandonan, las tecnologías se pierden, el orden social se desvanece. Está rodada en la ciudad de Detroit, ciudad que tras conocer un pasado industrial “glorioso”, los recortes y reestructuraciones en la industria del automóvil y sus auxiliares la han llevado a ser casi una ciudad fantasma, lo cual inspira el ambiente de la película. En la realización de la misma, te da la sensación de que Gosling, en lugar de buscar un modo personal de contar su historia, empieza a recoger elementos de otras películas u otros realizadores. De tal modo, hay momentos en que te parece estar en una película de David Lynch, hay elementos que recuerdan mucho a Blue Velvet, por ejemplo, en otros a Terry Gilliam, e incluso a Jeunet y Caro, entre otros. Una mezcolanza de influencias, estilos o imitaciones que no siempre le sientan bien. Especialmente porque, como he dicho, distraen al director de lo importante. Contar una historia que nos interese, hay elementos para ello, y desarrollar unos caracteres, unos personajes que nos importen, con los que empaticemos.

En este entorno, los intérpretes hacen lo que pueden. Realmente, estamos ante un reparto competente. Pero que a veces parece estar un poco perdido en la piel de sus personajes, y que no acaba de rendir todo lo que podría.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea. Dinámica.

Por finalizar, podríamos decir que estamos ante un primer intento del director ante las cámaras que no podemos considerar como existoso. La historia no nos acaba de enganchar, los elementos de la misma no acaban de cohesionar, y detrás de cierta pretenciosidad formal, no encontramos un contenido suficientemente sólido que justifique el esfuerzo. Habrá que esperar nuevos trabajos del aspirante a director, si se presentan, para ver por donde evoluciona.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

[Televisión] Cosas de series; puentes, parcialmente muertos, noticias del Doctor y las sorpresas en Poniente

Televisión

En estas semanas de baja actividad seriéfila, por el verano sobre todo, algunas cosas suceden y otras las provoco yo mismo. Alguna corrección a lo dicho en entradas televisivas anteriores, por ejemplo. El undécimo doctor, Matt Smith, se despedirá en el especial de Navidad, cosa que no sabía cuando dediqué a la serie una entrada en exclusiva hace unos días. Así que la octava temporada de la época actual de Doctor Who tendrá como protagonista al duodécimo Doctor. Se abren las apuestas sobre quién será.

La comidilla seriéfila de la semana ha sido el capítulo noveno de la tercera temporada de Game of Thrones. Se confirma que el momento clave de las temporadas de esta serie no es su capítulo final, sino el penúltimo. Y la verdad es que a mí me dejó sobrecogido, y he de reconocer que dado que me gusta que me sorprendan, y que las cosas no sean obvias, ni lineales, ni maniqueas, ni simplonas,… pues me ha encantado. Otros están enfadados. Lo cual me parece curioso porque se supone que la serie sigue la línea argumental de las novelas, por lo que los lectores de las mismas debían estar al tanto. Un comentario más amplio después del último capítulo de la temporada.

Montones de bicicletas

En 2001, octubre, visité tanto Copenhague como Malmö, ciudad a la que pasamos en tren atravesando el puente que en la entrada de hoy da nombre a una de las series comentadas. Aunque ahora no tengo claro si este montón de bicicletas estaba en Malmö, o en la vecina y coqueta ciudad universitaria de Lund, que también visitamos.

Había leído varios comentarios elogiosos sobre la serie suecodanesa Bron/Broen. El puente, en ambos idiomas. Lo cierto es que su primera temporada ya tiene un tiempo, se estrenó en 2011 en sus países originales, aunque alcanzó cierta fama por su emisión en la televisión británica el año pasado. Un crimen que sucede justo en la frontera entre SueciaDinamarca en el puente del Oresund, que da nombre a la serie. Crimen que no será único sino una serie de ellos, de aparente contenido social contras las deficiencias del sistema. Y que al final desembocará en una historia de venganzas. Dos policías protagonistas. El policía danés, interpretado por Kim Bodnia, empático y simpático, demasiado con las mujeres a pesar de ser algo feote lo cual le causa muchos más problemas de los que quisiera, y la policía sueca, interpretada por Sofia Helin, una mujer de buen ver, pero de extraña personalidad, con dificultades en la relación social, aunque respetada por su integridad y trabajo concienzudo. Detrás de todo esto la típica realización escandinava, fría, distante y hasta cierto punto inquietante. Un mareo de idas y venidas entre MalmoCopenhague, y una serie bilingüe pero en la que un espectador español no es capaz de saber si están hablando en danés o en sueco, salvo si el contexto lo permite. De todas formas, está bien, muy bien. Me ha gustado mucho. Ahora se anuncia una adaptación, no sé si de la historia o sólo de la idea, en los EE.UU., situando el crimen en la frontera con Méjico. Ya veremos… Se titulará, mira tú por donde, The Bridge.

Cruzando el Oresund en ferry en Helsingør

Antes del túnel y el puente del Oresund, el paso entre Dinamarca y Suecia a través de este estrecho se hacía en ferry; servicio que ha desaparecido entre Copenhague y Malmö, pero permanece entre Helsingør y Helsingborg.

Y también he visto, total son tres episodios, In the Flesh. Serie de zombies británica, con algunos toques de originalidad. En esta ocasión, los muertos vivientes pueden ser puestos en tratamiento y reinsertados en la sociedad. No se les llama muertos vivientes, sino personas que han sufrido el síndrome del parcialmente muerto. Así que el interés está en la reintegración en sociedad de los que lo han padecido, en la reflexión sobre la reacción de la gente hacia los que son diferentes y son vistos como una amenaza,… y bueno muchas lecturas sobre su interpretación metafórica se pueden hacer. La idea es interesante, no es de miedo, va de otra cosa, aunque me ha parecido irregular en su desarrollo. Pero bueno. Son tres capítulos. Parece que va a haber más.

Isla central del paso carretero y ferroviario del Oresund

Puesto que el paso carretero y ferroviario del Oresund está junto al aeropuerto de Kastrup (Copenhague), no es difícil ver la obra desde el aire al aterricar o despegar con el avión. Sin embargo, en estos momentos me resulta difícil determinar si esta fotografía corresponde a ese hecho, o más bien es la isla intermedia del puente del Gran Belt (Storebælt), otro de los estrechos bálticos, entre dos de las islas danesas. Casi con toda seguridad es esto último, porque se ve puente a ambos lados de la isla artificial. En el Oresund, a la isla artificial central por un lado hay puente y por el otro un tunel.

[Televisión] Larga, interrumpida, extraña temporada de transición para el Doctor

Televisión

Hoy iba a comentar la aventuras y desventuras de Cathy, pero como he empezado el día con una entrada extra que ha sido un obituario, cambio de idea y manteniéndome dentro del tema televisivo, me voy con algo menos trascendente y más divertido. Me voy a comentar la recientemente terminada temporada de Doctor Who.

Sin contar el especial de Navidad de 2011, que en muchos sitios cuentan como perteneciente a la séptima temporada de la época actual de las aventuras del Doctor (Matt Smith), esta temporada se ha prolongado durante meses. Porque uno diría que han sido más bien dos temporadas cortitas que una completa. La primera mitad ya la comenté en su momento. Fue un momento importante porque supuso la despedida de los Pond, unos acompañantes que marcaron mucho la serie. Y ponía muy alto el nivel para la siguiente acompañante y para las siguientes tramas de la serie.

Hyde Park y Albert Memorial

Aunque las aventuras del Doctor se extienden por el espacio y el tiempo, el Reino Unido en general y Londres en particular son escenario frecuente. Este año en sus momentos más victorianos. Hyde Park y Albert Memorial.

El especial de Navidad de 2012 nos devolvió aparentemente a la nueva acompañante, Clara (Jenna-Louise Coleman), que de alguna forma ya nos había sido presentada en el primer episodio de la temporada. Con un problema. Cada vez que aparece en escena, casca. Sólo ese vistazo a esa Clara del siglo XX nos permitía imaginar un misterio que suponíamos que iba a conducir el resto de los episodios de la temporada que hemos visto esta primavera. Sin embargo, aunque el misterio de Clara ha estado ahí, ha sido una de las temporadas menos serializadas de las últimas del Doctor. Episodios todos ellos con aventuras autoconclusivas, unos más conseguidos y otros menos. Siempre he dicho que el Doctor me gusta más cuando se pone más ciencia ficción, y viaja por el espacio y por el tiempo, y menos cuando se pone más serie de terror. Creo que esta última parte ha dominado un poco, y las aventuras espaciales han sido de calidad más irregular. Cuando digo irregular lo digo refiriéndome a una serie que habitualmente tiene un nivel medio-alto a alto.

Puente de Westminster y Cámaras del Parlamento

Eso sí, últimamente no han destrozado al Big Ben con un platillo volante.

En cualquier caso, creo que Clara no ha llegado a calar tanto en mi consideración como Amy Pond. Lo cual es difícil, la verdad. La chica es un encanto, muy asertiva, muy proactiva,… pero no acaba de ser lo mismo. Supongo que en esto hay opiniones para todos los gustos. Entendámonos de nuevo, está muy bien. Pero lo que me ha encantado es que Madame Vastra (Neve McIntosh)Strax (Dan Starkey) y sobretodo Jenny (Catrin Stewart) se hayan vuelto personajes recurrentes. No hay que olvidar que es esta última, a pesar de su carácter de ayudante de la primera, la que suele llevar el protagonismo de este peculiar trío “decimonónico-alienígena”. No podemos olvidar tampoco que el último episodio nos ha traído de vuelta a River Song (Alex Kingston) que también suele aportar un plus a los episodios en los que aparece.

En su conjunto me ha parecido una temporada entretenida, pero algo inconexa. Confusa, a ratos. Además, parece que todo va destinado a preparar el episodio del 50º aniversario del personaje, que se verá este otoño. No sé si prevén también especial de Navidad, creo que no se ha anunciado oficialmente. Sí que han anunciado ya la octava temporada. Donde supongo que desarrollarán más el personaje y la relación entre Clara y la undécima encarnación del Doctor, que está resultando bastante longeva. Todo hay que decirlo. Y en ella, la duodécima encarnación del Doctor, recientemente anunciada. Veremos cómo se da.

Apple Market en Covent Garden

Pero las aventuras más tenebrosas suelen ser perpetradas con nocturnidad y alevosía. Momento en el que encontramos cerrado el coqueto Apple Market en Covent Garden.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, algunos regresos y despedida hasta el año que viene de Hank Moody

Televisión

En las dos últimas semanas, entre asuntos diversos y vacaciones de semana santa, he llevado un cierto cachondeo con esto de las series. Así que iré al grano, que a la semana que viene también habrá algunas novedades.

Ha vuelto el Doctor. ¿Doctor Who? Sí, Doctor Who. Lo cierto es que vi el nuevo episodio recién vuelto de vacaciones, estaba muy cansado, y no me enteré mucho. La chica nueva, a la que ya hemos conocido en un par de capítulo previos en, digamos, diversas reencarnaciones, Oswin Oswald/Clara Oswald/Clara Oswin Oswald (Jenna-Louise Coleman), parece que promete. Pero supongo que el primer episodio de la nueva etapa, aunque oficialmente el sexto creo de la séptima temporada de la época contemporánea, no fue de los mejores, porque no me enganchó. Lo volveré a ver por si eran los efectos del viaje. Y a ver si se animan. Que hay voces que dicen que el actual Doctor (Matt Smith) empieza a estar quemado y necesitamos una nueva reencarnación. Me formaré opinión un poco más adelante.

Ha vuelto Game of Thrones. Bueno. Lo que he dicho ya en alguna ocasión. Hace tiempo que me perdí con la trama con el sinnúmero de ramificaciones de la misma, y de personajes que aparecen. Pero aunque no me entero de la continuidad argumental, reconozco que cada uno de los capítulos que veo me gustan. En sí mismos. Y hay algunos personajes que me parecen estupendos. Otros no tantos. Pero los que son buenos, son muy buenos.

Tenemos una nueva serie de ciencia ficción,… Orphan Black… De clones… Todavía no tengo claro si me va a gustar y la voy a seguir o no. De momento, recurren a los culos y tetas para enganchar. Pero no tengo muy claro que va a salir de ahí. Ya veremos.

Y finalmente, se nos ha vuelto a marchar de vacaciones Hank Moody y su Californication. Con más fornication y más consumo de sustancias adictivas que nunca, si en otras temporadas lo hemos visto envuelto en el entorno de los escritores, de la universidad, de lo judicial, del cine,… esta temporada ha tocado el mundo de los músicos de rock. Entendámonos. Todo esto no es más que una excusa, macguffins variados, para ir colocando a Moody (David Duchovny) en las situaciones más o menos imposibles que le impiden alcanzar la felicidad, básicamente en compañía de esa maravilla de mujer que es Karen (Natascha McElhone), que está siempre ahí al alcance y al mismo tiempo inalcanzable. Pues toda esta historia no deja de ser más que la enorme y estupenda historia de amor de estos dos personajes, que es lo que a mí me tiene enganchado. Por lo carencia total y absoluta de convencionalismo. Por supuesto, impagable la pareja bufa que forman Charlie Runkle (Evan Handler) y su ex (o ex-ex, perdón por el espoiler) Marcy (Pamela Adlon). Hasta el año que viene.

Sigo procesando fotografías de Italia, y como las series de televisión fundamentalmente van sobre gente, pues gente.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

[TV] Final,… raro,… de temporada para el Doctor, y otras cosas que van empezando por ahí

Televisión

Doctor Who – 6ª temporada

Sí. En los últimos tiempos me confieso enganchado totalmente a las aventuras del Doctor (Matt Smith). Hay quien dice que estoy más bien enganchado a Amy Pond (Karen Gillan). A eso rebatiré que si es cierto que la escocesa me parece una monada, me divierto mucho más cuando aparece en pantalla la arqueóloga asesina River Song (Alex Kingston). En cualquier caso, tras el parón veraniego, ha bastado el mes de septiembre para finiquitar la movida temporada que hemos vivido este año.

Lo cierto es que tras el espectacular comienzo de temporada, y tras el no menos espectacular episodio de antes del parón de verano. Las expectativas eran altísimas. Con una trama de fondo muy interesante, todos las aventuras del Doctor se volvieron significativas. Y el comienzo de los nuevos capítulos también fue muy bueno. Y luego… en mi apreciación personal,… algo raro. Porque siguieron una serie de capítulos, que aparentemente rompían la fuerte serialización que había llevado la serie. Bastante inquietantes. Alguno que otro más propio del género de terror que el de ciencia ficción. Con la sorprendente despedida de Amy en uno de ellos… Y que han dado lugar a uno de los finales de temporada más confusos que he visto. He necesitado verlo un par de veces, y todavía no sé si me ha gustado o no. En cualquier caso es lo que hay. Difícil saber por dónde va a tirar la serie.

Cosas que sabemos. Que habrá especial de navidad. Que la próxima temporada que tardará en llegar celebrará el 50ª aniversario del personaje. También parece que Karen Gillan y su prescindible acompañante volverán. Desconozco con qué intensidad. Esperemos que Alex Kingston siga apareciendo, porque su presencia en los episodios aumenta considerablemente la animación de la misma. Es un valor añadido considerable.

Pero pareciera que la determinación del Doctor de situarse en un perfil más bajo de notoriedad en el universo whoviano, indicaría que estamos ante una nueva tendencia en sus aventuras. El tiempo lo dirá.

Sobre nuevas series

En las últimas tres semanas se han estrenado muchas series de televisión en las cadenas norteamericanas. No encuentro mucho que mencionar. Casi nada me ha llamado la atención.

Mencioné algún chascarrillo el otro día sobre el piloto, entretenido, de Terra Nova. El segundo capítulo me ha parecido muy del estilo de Eureka, pero con menos sentido del humor y más pasteloso-familiar. Es decir, entretenido pero peor

He mandado a freir espárragos Glee, por repetirse y por pesados. No tienen nada que ver con la mordacidad de la primera temporada.

Voy a dar alguna oportunidad a Revenge, básicamente porque sale Madeleine Stowe. La chica protagonista, Emily VanCamp, es una monada, pero puede ser la causa de que abandone la serie. Por sosa. Algo parecido me pasa con Person of Interest. La inquietante presencia del “perdido” Michael Emerson en este procedimental es interesante, pero su protagonista, Jim Caviezel, aburre hasta las ostras.

Probablemente el piloto más interesante, con muchísima ventaja, sea el de Homeland. Una trama muy inquietante. E interesantes papeles para Claire Danes, Damian Lewis, y una guapísima Morena Baccarin, abandonadas ya sus veleidades reptilianas.

Luces y sombras en el atardecer

Luces y sombras en las producciones televisivas,... como de costumbre (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[TV] El Doctor, la hija, la madre que la parió… y todos los demás que pasaban por allí

Televisión

Hace casi un año os contaba en estas páginas cómo me había enganchado a la serie de televisión británica Doctor Who, una serie que en su nueva época, que empezó en 2005, me había resultado simpática, algo infantil y poco más, pero que poco a poco se fue rehabilitando a mis ojos, y ahora me parece un imprescindible para satisfacer mi inclinación hacia las obras de ciencia ficción.

Hay que decir, que sin abandonar a su público más joven, las tramas de la serie se han hecho más maduras. Es una tendencia constante en la nueva época del Doctor. Hay más episodios dramáticos; los personajes sufren y mueren. Los malos también van evolucionando. De “monstruos” con aspecto de cartón piedra, se ha ido pasando a otros entes más sutiles, aunque con eventuales apariciones de los anteriores.

El caso es que esta nueva temporada comenzó con altas expectativas, debido a varios hechos:

  • El nuevo Doctor (Matt Smith), que comenzó sus andanzas en la temporada anterior, había pasado con nota la apreciación de los seguidores de la serie.
  • La nueva acompañante, la encantadora pelirroja escocesa Amy Pond (Karen Gillan), era una de las acompañantes con más personalidad y más queridas. Si ya sé… va a acompañada de Rory (Arthur Darvill), primero su novio, después su marido,… un personaje más discutido,… pero necesario.
  • Se había recuperado como personaje recurrente a River Song (Alex Kingston), enigmática arqueóloga y asesina, que iba acompañando al doctor en sus andanzas pero con sus líneas temporales en direcciones opuestas. La River madura conoció a un “joven” Doctor cuando pasa a mejor vida, y se supone que un “maduro” Doctor conocerá en el futuro a una joven River con la que tendrá algo más que “una bonita amistad”. Y sobre todo sobre la que pesa el misterio de quién es realmente esta mujer que tanto sabe del Doctor y sus actuales acompañantes.
  • Los arcos argumentales eran más amplios y ambiciosos, más tenebrosos, más misteriosos. Como decíamos en la entrada de hace unas semanas,… ¿está o no está embarazada Amy? ¿Qué o quién provocó la grieta en el tejido del espacio tiempo? ¿Quién es la señora del parque que espía a Amy desde el principio de temporada? ¿Ha quedado ya resuelto el conflicto con el Silencio, o volverán? Nuevamente, ¿quién o qué es River Song? ¿Matará en el futuro al Doctor? ¿Quién es la niña del traje de astronauta? ¿Quién es la niña que se transforma en las calles de Nueva York?

Estamos a mitad de temporada. Se han emitido siete episodios. Los seis siguientes, tras el verano. Pero lo cierto es que los siete episodios han funcionado como una minitemporada, al final de la cual se han aclarado algunas cosas, y otras quedan para más adelante. A continuación comentaré los cinco últimos minutos del capítulo 6, y el séptimo en su totalidad. Así que, parafraseando a River Song,…

Hello, sweeties !!!

Spoilers !!!.

Sigo a la vuelta de la foto.

En la temporada pasada, una conspiración de "malos" condujo a nuestros héroes al sitio arqueológico de Stonehenge, ¿dónde nos llevarán las actuales aventuras? - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Al final del capítulo 6 de esta temporada (The Almost People), se nos confirmó algo que de una forma u otra ya sospechábamos. El embarazo de Amy era real. Lo que no sospechábamos es que la Amy corpórea que habíamos estado viendo durante toda la temporada no lo fuera. Que era un avatar de carne (flesh) artificial. Y la original estaba retenida en algún sitio en el espacio y en el tiempo, y de parto. Esto nos dejaba claro de que iba a ir el siguiente episodio A Good Man Goes to War. A rescatar a la escocesa y a su retoño.

El séptimo capítulo ya tenía algo importante para que me gustase. El componente space opera. Que la mayor parte del capítulo suceda en un asteroide en el espacio profundo, que salgan naves espaciales, que todo suceda en un futuro relativamente lejano (cosas que pasan con los viajeros en el tiempo),… todo eso ya supone un componente estupendo. Los muchos guiños en diversas escenas a los clásicos de Star Wars, como las tropas formadas en un gran hangar en una base espacial, las espadas luminosas de los monjes sin cabeza, y el principal, que me lo reservo para el final… pues mejor todavía.

Otra referencia ineludible es The League of Extraordinary Gentlemen, el cómic homenajeado bajo la forma de The League of Extraordinary Aliens, ese variopinto grupo de antiguos conocidos y deudores del Doctor, de razas alienígenas diversas, y sobre los que nos gustaría saber más en el futuro de algunos. Sobre todo de Jenny (Catrin Stewart), la acompañante de la lagarta vestida de samurai que viene del Londres decimonónico. O la sacrificada Lorna Bucket (Christina Chong), que proporciona algunas de las claves del episodio a costa de su vida. ¿Por qué se cargan en esta serie con tanta frecuencia a las chicas majas?

Todavía no he conseguido averiguar porque Rory se pega todo el episodio vestido de romano. Pero lo de este personaje, entre elemento trascendente y necesario y al mismo tiempo bufón, es otro problema del que quiero pasar.

El caso es que ha habido mucha acción y muchos personajes. Muy divertido. Muy lo que me gusta como pura diversión. Y es que además, analizando bien la situación, fijándose bien en el argumento, es como si hubiesen unido en una hora de televisión las dos primeras películas de la trilogía clásica de Star Wars:

  1. Unos cuantos se unen para salvar a la princesa (Amy y su niña, Melody Pond).
  2. Atacan la estación de combate, o en este caso el asteoride de Demon’s Run.
  3. Alguien usa espadas luminosas para pelear.
  4. Triunfan sobre los malos.
  5. Los malos contraatacan, y los buenos las pasan canutas.
  6. Alguien sigue usando espadas luminosas para pelear.
  7. Al final alguien dice “Soy tu padre”,… perdón, en este caso “Soy vuestra hija”.
  8. El héroe sale a buscar a Han Solo,… ¡uy! que me he equivocado, a la niña Melody.

Si alguien a estas alturas de quienes siguen la serie y no ha visto el episodio no se ha dado cuenta de quien dice “Soy vuestra hija” y a quién se lo dice, que se lo haga mirar. Era una teoría que había circulado ya por la red. En cualquier caso, ya sabemos quién es River Song (enlace a Google translate). También suponemos quién es la niña que se transforma en Nueva York. Y también quién es la niña del traje de astronauta. Y nos tememos quién es quien dispara y mata al Doctor en el primer episodio de la temporada. Aunque suponemos que más que el Doctor es el (casi) Doctor. Aunque esto sólo es una teoría. Veremos. Pero de momento, ha sido muy entretenido.

Y es que siempre he tenido debilidad por Star Wars. La trilogía clásica, claro.

Las frías tierras de Gales son el escenario de rodaje de los episodios de Doctor Who; en la imagen, dos persona contemplan la catedral de Saint David's, una de las "cities" más pequeñas del Reino Unido - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Por fin he comenzado mi historia de amor con Doctor Who… o más bien con Amy Pond

Televisión

Mi primer intento con el Doctor fue cuando SciFi, actualmente Syfy (distinta grafía, misma pronunciación en inglés), estrenó la primera temporada de la nueva época de Doctor Who. Doctor Who es la serie de televisión de ciencia ficción de más larga trayectoria en toda la historia de la pequeña pantalla. Se emitió de forma relativamente ininterrumpida por la BBC desde 1963 a 1989. Hubo algún largometraje con el personaje en los años 90, y volvió en una nueva época en el año 2005. Y con éxito. Es una figura importante de la cultura popular británica.

Piccadilly Circus

Serie británica por excelencia, Londres es un escenario habitual de la acción; en la imagen Picadilly Circus - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Para quienes no lo conozcan, el Doctor es un alienígena, el último superviviente de su raza, los señores del tiempo, de aspecto humano, aunque sabemos que tiene dos corazones, que viaja por el espacio y por el tiempo con su nave, la TARDIS. Esta tenía la capacidad de mimetizarse con el medio en el que se encuentra, pero una avería hizo que se quedase con la forma de una cabina de la policía, típica del Londres de principios de los 60s.

El Doctor no viaja solo. Viaja con uno o varios compañeros. Generalmente, el compañero principal suele ser una compañera. Y, generalmente, suele ser joven y guapa. Parece que tradicionalmente no había tensión sexual entre ambos. Pero en la nueva época, pues algo si que hay. Actualmente, al final de la quinta temporada de la nueva época, la compañera principal es Amy Pond, una estupenda, animosa, y guapa pelirroja de origen escocés, interpretada por Karen Gillan, muy escocesa ella también.

Producida por BBC Wales, algún episodio de la serie está rodado en Cardiff, donde parece que hay una grieta que perturba el espacio-tiempo; yo no noté nada cuando estuve, salvo que hacía bastante calor - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Y además, el Doctor tiene otra característica. Y es que de vez en cuando se transforma. Teóricamente puede morir; tiene el equivalente a 900 años de edad en tiempo terrestre, aunque siempre resulta confuso saber cuándo nació por su capacidad para viajar en el tiempo. Pero de vez en cuando, en circunstancias diversas pero estresantes o potencialmente mortales, cambia su apariencia. Ingenioso elemento argumental que permite cambiar de protagonista cuando este se quema o se cansa del personaje. En la actualidad, vamos por la undécima encarnación del Doctor, interpretada por Matt Smith.

Como decía, intenté engancharme con la novena reencarnación del Doctor, interpretado por Christopher Eccleston, que estuvo acompañado en su temporada por Rose Tyler, encarnada por la estupenda Billie Piper, que luego nos enamoraría haciendo de pilingui de lujo en Secret Diary of a Call Girl. Los personajes estaban bien, pero no acabó de convencerme. Siempre me pareció que las tramas, los personajes y las relaciones entre ellos eran un poco infantiles. Bien es cierto que es una serie en la que en medio del buen rollo y buen humor general, la gente muere y hay lugar de vez en cuando para el drama.

Pero he aquí, que después de que en el año 2009 en lugar de una temporada completa de 12 ó 13 capítulos más el especial de Navidad, produjesen varios largometrajes televisivos de los que vi algunos, cuando volvió con una temporada convencional esta primavera, decidí volver a verla. Y me ha encantado. Y aparte de que el nuevo doctor me caiga bien, creo que buena parte del mérito se debe a lo estupenda que resulta la pelirroja Amy, una compañera con fuerte personalidad y con una historia de fondo, con sus grietas en la trama de espacio-tiempo, que han dado una continuidad y una solidez al conjunto que ha favorecido mucho a la serie. El comienzo de la serie fue bueno. Pero lo mejor fueron dos capítulos dobles.

El primer par fue aquellos en los que los adversarios fueron los Ángeles Llorosos, probablemente los malos más terribles y mejor conseguidos que he visto en esta serie. Estos adversarios ya habían salido en un capítulo en una temporada anterior, titulado Blink (parpadeo). Fue un capítulo que vi de forma aislada por estar protagonizado por la actriz Carey Mulligan, la encantadora protagonista de An Education, en el papel de Sally Sparrow, y en el que el Doctor es un personaje secundario. Me gustó mucho. Pues bien, los Ángeles Llorosos volvieron y nos obserquiaron con dos episodios excelentes, muy emocionantes. Episodios en los que apareció el personaje de River Song, una aventurera espacial capaz también de viajar en el tiempo, que interacciona de formas muy divertidas con el Doctor, y que está interpretado de forma magnífica por Alex Kingston, la antigua cirujana de Urgencias.

El segundo par de capítulos excelentes han sido los dos finales, con una aventura espacio temporal amplia y bien construida, en la que hemos vuelto a disfrutar de la presencia de River Song, espero que vuelva en un futuro, y que nos ha dejado con gana de más.

En resumen, me ha encantado esta temporada, y este verano voy a rescatar las temporadas anteriores. La de la nueva época sólo, claro. De momento, ya casi me he visto las dos primeras temporadas con Rose Tyler de compañera. Pero caerán las otras dos. Que el verano es muy largo. Y claro está, para todos los que tengan un mínimo de espíritu geek, hay que verla. Sin duda. Pero,… si soy honesto, ¿no será que me gusta por las chicas? Son todas estupendas. E incluso guapas.

El círculo de megalitos de Stonehenge es una localización fundamental en el capítulo doble final de la 5ª temporada de Doctor Who - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Actualización: 29 de junio.

Aunque el motivo principal de la entrada es el final de la temporada 5, he acabado también de ver las dos primeras temporadas de la nueva época que han sido repuestas en Syfi. El denominador común de ambas temporadas ha sido el personaje acompañante, la risueña, decidida y valiente Rose Tyler. Y reconozco que los dos capítulos finales, que nos han dejado a la estupenda Rose en otro universo han sido estupendos. Y entiendo que el Décimo Doctor está muy bien, mejor que el Noveno. Así que nada. Cuando vuelva de vacaciones y durante las cálidas tardes de verano, refrescado por el aire acondicionado del salón de casa, terminaré de ver las temporadas que me faltan. Estupendo. Divertido. Sin más problemas ni quebraderos de cabeza.

Vista de Canary Wharf desde una de las estaciones del ferrocarril ligero de los muelles; sede secreta del Instituto Torchwood, y escenario de los dos últimos episodios de la segunda temporda del Doctor - Fujifilm Finepix F10