[Cine] The Forgiven (2021)

Cine

The Forgiven (2021; 41/20220804)

Acudimos el jueves pasado a las salas de cine con intención de ver esta película británica dirigida por John Michael McDonagh y que, a priori, presentaba un elenco que la hacía muy interesante. Llama la atención no obstante que desde que se estrenó en festivales hasta su estreno en salas comerciales ha pasado casi un año, que hasta ahora sólo se ha estrenado de forma amplia en Italia y España, y de forma limitada en Canada y EE.UU., y que todavía no se ha producido este estreno en salas comerciales en el Reino Unido ni en el resto de Europa. Y las críticas que pudimos leer previamente eran muy tibias y dispares. En cualquier caso, la situación de la cartelera es lamentable y había poco donde escoger a las horas en que nos interesaba. Y las plataformas en línea tampoco están mejor. Este sábado me dispuse a ver la primera película de animación producida por o para Apple TV+ y la abandoné a los 10 minutos por una total y absoluta falta de interés.

Los paisajes que nos rodean son áridos… pero no desérticos. No en su mayoría. Pero, tal y como evoluciona el clima, ¿tendremos que pensar que dentro de unas décadas empezaremos a parecernos al Atlas marroquí que podemos ver en esta película? Para reflexionar.

Nos cuenta la historia de un matrimonio burgués, relativamente adinerado, y muy aburrido, formado por David (Ralph Fiennes) y Jo Henninger (Jessica Chastain), cuando se dirigen al Atlas marroquí donde un amigo suyo (Matt Smith) ha montado una fiesta con su novio (Caleb Landry Jones) para un selecto grupo de invitados, un su mayoría europeos y norteamericanos. Conduciendo por las solitarias pistas de tierra marroquíes, ya de noche, atropellan a un adolescente que ha intentado pararlos para venderles un raro fósil. David es alcohólico y ha estado bebiendo, pero entre todos y con la colaboración de las autoridades marroquíes, maquillarán la situación. Hasta que llegue el padre del muchacho (Ismael Kanater) ha buscar el cuerpo para llevarlo al remoto rincón del desierto donde viven. Y donde lo acompañará David, mientras que la fiesta sigue.

Tenía un especial esperanza en un director poco prolífico, pero que ha demostrado que es capaz de abordar temas difíciles de forma muy sensible, capaz e interesante. Parece que para esta producción ha dispuesto de más presupuesto, y tiene una puesta en escena más potente que las películas que le he visto con anterioridad, como aquí y aquí. Pero más potente en lo técnico no necesariamente quiere decir que sea más potente en la propuesta en su conjunto. Hay elementos de partida en la historia para que lo fuera; una burguesía europea (y derivados, pues la burguesía norteamericana no deja de ser una variante) indolente, decadente, condescendiente con quienes considera sociedades o pueblos, o personas, inferiores. Para quienes resolver un problema con una cantidad de dinero que para ellos es una propina, pero para el receptor puede ser una fortuna… y estos últimos lo saben. Unas diferencias que son caldo de cultivo para los fanatismos y para la violencia. Y sobre el orgullo y la falta de orgullo personal.

Sin embargo, la película, que en general merece un aprobado, pero nada más, avanza a trompicones. Su comienzo en prometedor, pero se vuelve morosa, y sólo puntualmente nos ofrece retazos de lo que podría haber sido en su conjunto. Por supuesto, cuenta con la inestimable colaboración de un reparto con un enorme oficio, que se basta para compensar las carencias narrativas. Hay un difícil equilibrio al emprender una película como esta. Si conviertes a los burgueses en caricaturas de sí mismos quizá debas hacer una parodia, una mascarada. Incluso si está repleta de humor negro. Si optas por el drama o la tragedia, quizá la representación de esos burgueses tiene que ser más sobria, aunque mostrando sus contradicciones. Difícil equilibrio. El final… satisfactorio a medias. O parcialmente insatisfactorio… cada cual según su punto de vistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] 14 jours, 12 nuits (2019)

Cine

14 jours, 12 nuits (2019; 16/20210223)

La semana pasada, nuestra actividad pareció normal. Dejamos de lado por una semana las propuestas de las plataformas de cine bajo demanda en internet. No acudimos a ningún «evento» cinematográfico. Y optamos por una película que optaba, ya no, no ha pasado los cortes, al Oscar a la mejor película de habla extranjera (siendo lo «no extranjero» el inglés). Algo que podía haber sucedido cualquier año, con pandemia o sin pandemia. La película viene de Canadá, tiene como director a Jean-Philippe Duval, un realizador que se ha hecho más nombre en la televisión que en el cine. Y venía con críticas un tanto contradictorias… pero nos prometía viajar a bellos paisajes del sudeste asiático.

He dudado sobre ilustrar esta entrada con fotos de Canadá, del estuario del San Lorenzo, o buscar algún paisaje asiático. No tengo fotos de Vietnam. Todavía. Y no sé cuando podrá ser. Al final he optado por ir a Asia, a las montañas de Huangshan. No es lo más cercano a Vietnam que he estado, ese honor correspondería a Hong Kong/Macao,… pero me parece más apropiado por el tipo de paisaje.

Isabelle (Anne Dorval) es una mujer de mediana edad, oceanógrafa, canadiense, cuya hija adolescente, Clara (Laurence Barrette), adoptada, de origen vietnamita, ha fallecido en un accidente de circulación y está en pleno duelo. Por ello, decide realizar un viaje a Vietnam para reencontrarse con la cultura original de su hija. En el orfanato donde la cuidaron donde unos meses, le dan una indicación que le puede poner en contacto con la madre biológica de la niña, Thuy (Leanna Chea), que no la abandonó, que fue forzada por su familia a entregarla. Ahora es una artista, una pintora, que dedica parte del año a trabajar como guía en una agencia de turismo. Isabelle, sin hablar de sus motivos, contrata un viaje con ella por Vietnam, donde ambas conectarán.

La propuesta inicial de la película es bastante interesante. Qué se pueden contar, de qué pueden hablar dos mujeres que han perdido a una hija común, cada una con una perspectiva sobre esa maternidad totalmente distinta. Una procedente del mundo rico, del norte privilegiado. La otra, fruto de una nación que durante años fue devastada por la guerra y la violencia contra ese mundo, pero también de unas tradiciones y condicionamientos que le obligaron a perder a su hija. El problema es que la película, muy correctamente realizada desde un punto de vista académico, se recrea en exceso, hasta perderse en ocasiones, en ese viaje que parece promocionado por la oficina nacional de turismo de Vietnam, de maravillosos paisajes y simpáticas gentes. Al mismo tiempo que el ritmo de la película, su banda sonora y el ambiente general la dotan de una gravedad que resulta excesivamente pesada y morosa.

Lo bueno es la interacción de ambas actrices protagonistas, que establecen un duelo cara a cara de muy alto nivel, que va evolucionando durante la película, en el que siempre pesa la falta de sinceridad inicial de la canadiense. Aunque lastrado por ese ritmo pesado que mencionaba, son estos diálogos, los gestos de ambas, las miradas, las que hacen que la película merezca la consideración del aficionado al séptimo arte. Podría ser mejor, pero vale la pena acercarse a esta propuesta canadiense que nos propone una interesante reflexión sobre dos mundos distintos, a través de dos mujeres muy diferentes, pero con un mismo sufrimiento. La pérdida de la hija. Y lo mejor, resuenan sus palabras y sentimientos como mujeres auténticas, y no como productos de ficción. No hace mucho pudimos ver una película sobre el duelo por la pérdida de una hija, en la que no se reunían todos estos componentes, a pesar del excelente trabajo actoral. Curiosamente, también una película canadiense.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***