[Televisión] Larga, interrumpida, extraña temporada de transición para el Doctor

Televisión

Hoy iba a comentar la aventuras y desventuras de Cathy, pero como he empezado el día con una entrada extra que ha sido un obituario, cambio de idea y manteniéndome dentro del tema televisivo, me voy con algo menos trascendente y más divertido. Me voy a comentar la recientemente terminada temporada de Doctor Who.

Sin contar el especial de Navidad de 2011, que en muchos sitios cuentan como perteneciente a la séptima temporada de la época actual de las aventuras del Doctor (Matt Smith), esta temporada se ha prolongado durante meses. Porque uno diría que han sido más bien dos temporadas cortitas que una completa. La primera mitad ya la comenté en su momento. Fue un momento importante porque supuso la despedida de los Pond, unos acompañantes que marcaron mucho la serie. Y ponía muy alto el nivel para la siguiente acompañante y para las siguientes tramas de la serie.

Hyde Park y Albert Memorial

Aunque las aventuras del Doctor se extienden por el espacio y el tiempo, el Reino Unido en general y Londres en particular son escenario frecuente. Este año en sus momentos más victorianos. Hyde Park y Albert Memorial.

El especial de Navidad de 2012 nos devolvió aparentemente a la nueva acompañante, Clara (Jenna-Louise Coleman), que de alguna forma ya nos había sido presentada en el primer episodio de la temporada. Con un problema. Cada vez que aparece en escena, casca. Sólo ese vistazo a esa Clara del siglo XX nos permitía imaginar un misterio que suponíamos que iba a conducir el resto de los episodios de la temporada que hemos visto esta primavera. Sin embargo, aunque el misterio de Clara ha estado ahí, ha sido una de las temporadas menos serializadas de las últimas del Doctor. Episodios todos ellos con aventuras autoconclusivas, unos más conseguidos y otros menos. Siempre he dicho que el Doctor me gusta más cuando se pone más ciencia ficción, y viaja por el espacio y por el tiempo, y menos cuando se pone más serie de terror. Creo que esta última parte ha dominado un poco, y las aventuras espaciales han sido de calidad más irregular. Cuando digo irregular lo digo refiriéndome a una serie que habitualmente tiene un nivel medio-alto a alto.

Puente de Westminster y Cámaras del Parlamento

Eso sí, últimamente no han destrozado al Big Ben con un platillo volante.

En cualquier caso, creo que Clara no ha llegado a calar tanto en mi consideración como Amy Pond. Lo cual es difícil, la verdad. La chica es un encanto, muy asertiva, muy proactiva,… pero no acaba de ser lo mismo. Supongo que en esto hay opiniones para todos los gustos. Entendámonos de nuevo, está muy bien. Pero lo que me ha encantado es que Madame Vastra (Neve McIntosh)Strax (Dan Starkey) y sobretodo Jenny (Catrin Stewart) se hayan vuelto personajes recurrentes. No hay que olvidar que es esta última, a pesar de su carácter de ayudante de la primera, la que suele llevar el protagonismo de este peculiar trío “decimonónico-alienígena”. No podemos olvidar tampoco que el último episodio nos ha traído de vuelta a River Song (Alex Kingston) que también suele aportar un plus a los episodios en los que aparece.

En su conjunto me ha parecido una temporada entretenida, pero algo inconexa. Confusa, a ratos. Además, parece que todo va destinado a preparar el episodio del 50º aniversario del personaje, que se verá este otoño. No sé si prevén también especial de Navidad, creo que no se ha anunciado oficialmente. Sí que han anunciado ya la octava temporada. Donde supongo que desarrollarán más el personaje y la relación entre Clara y la undécima encarnación del Doctor, que está resultando bastante longeva. Todo hay que decirlo. Y en ella, la duodécima encarnación del Doctor, recientemente anunciada. Veremos cómo se da.

Apple Market en Covent Garden

Pero las aventuras más tenebrosas suelen ser perpetradas con nocturnidad y alevosía. Momento en el que encontramos cerrado el coqueto Apple Market en Covent Garden.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, algunos regresos y despedida hasta el año que viene de Hank Moody

Televisión

En las dos últimas semanas, entre asuntos diversos y vacaciones de semana santa, he llevado un cierto cachondeo con esto de las series. Así que iré al grano, que a la semana que viene también habrá algunas novedades.

Ha vuelto el Doctor. ¿Doctor Who? Sí, Doctor Who. Lo cierto es que vi el nuevo episodio recién vuelto de vacaciones, estaba muy cansado, y no me enteré mucho. La chica nueva, a la que ya hemos conocido en un par de capítulo previos en, digamos, diversas reencarnaciones, Oswin Oswald/Clara Oswald/Clara Oswin Oswald (Jenna-Louise Coleman), parece que promete. Pero supongo que el primer episodio de la nueva etapa, aunque oficialmente el sexto creo de la séptima temporada de la época contemporánea, no fue de los mejores, porque no me enganchó. Lo volveré a ver por si eran los efectos del viaje. Y a ver si se animan. Que hay voces que dicen que el actual Doctor (Matt Smith) empieza a estar quemado y necesitamos una nueva reencarnación. Me formaré opinión un poco más adelante.

Ha vuelto Game of Thrones. Bueno. Lo que he dicho ya en alguna ocasión. Hace tiempo que me perdí con la trama con el sinnúmero de ramificaciones de la misma, y de personajes que aparecen. Pero aunque no me entero de la continuidad argumental, reconozco que cada uno de los capítulos que veo me gustan. En sí mismos. Y hay algunos personajes que me parecen estupendos. Otros no tantos. Pero los que son buenos, son muy buenos.

Tenemos una nueva serie de ciencia ficción,… Orphan Black… De clones… Todavía no tengo claro si me va a gustar y la voy a seguir o no. De momento, recurren a los culos y tetas para enganchar. Pero no tengo muy claro que va a salir de ahí. Ya veremos.

Y finalmente, se nos ha vuelto a marchar de vacaciones Hank Moody y su Californication. Con más fornication y más consumo de sustancias adictivas que nunca, si en otras temporadas lo hemos visto envuelto en el entorno de los escritores, de la universidad, de lo judicial, del cine,… esta temporada ha tocado el mundo de los músicos de rock. Entendámonos. Todo esto no es más que una excusa, macguffins variados, para ir colocando a Moody (David Duchovny) en las situaciones más o menos imposibles que le impiden alcanzar la felicidad, básicamente en compañía de esa maravilla de mujer que es Karen (Natascha McElhone), que está siempre ahí al alcance y al mismo tiempo inalcanzable. Pues toda esta historia no deja de ser más que la enorme y estupenda historia de amor de estos dos personajes, que es lo que a mí me tiene enganchado. Por lo carencia total y absoluta de convencionalismo. Por supuesto, impagable la pareja bufa que forman Charlie Runkle (Evan Handler) y su ex (o ex-ex, perdón por el espoiler) Marcy (Pamela Adlon). Hasta el año que viene.

Sigo procesando fotografías de Italia, y como las series de televisión fundamentalmente van sobre gente, pues gente.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.