[Televisión] Cosas de series; adiós a las “chicas” de Nueva York

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A partir de hoy paso durante unos días al modo “solo fotos”, y tenía dudas si esta última entrada en unos días con texto iba a ser “libro” o “tele”. Al final, dado que recientemente he terminado de ver la última temporada de Girls, una serie que ha recibido mucha atención mediática, me he decantado por esta última opción.

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Inevitablemente, nos vamos a Nueva York, la otra “chica” protagonista de la serie. En una serie de fotografías al ocaso, para sintonizar con el tono de despedida de la entrada.

Durante seis temporadas de unos 10 o 12 episodios de media hora, a veces más, hemos tenido con nosotros las andanzas de Hanna Horvath (Lena Dunham) y sus amigas, un grupo de veinteañeras que acababan de terminar sus estudios universitarios cuando las conocimos, y se tienen que enfrentar a la difícil tarea de ser “adultas”. En una sociedad en la que los comportamientos adolescentes se prolongan durante décadas. Donde nadie parece especialmente entusiasmado por madurar y tomar la responsabilidad de su propia vida. Así por lo menos entendí yo la tesis de partida que planteaba la creadora y protagonista de la serie. Por supuesto, desde el punto de vista de las mujeres, de las chicas jóvenes que tarde o temprano tendrá que asumir, de mala gana, que alguien les llame “ma’am”…. “señora”.

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Entrar ahora a analizar con detalle lo que ha sido la serie se pasa de las aspiraciones de este Cuaderno de ruta. Es una serie con muchas capas, con muchos temas flotando en el ambiente, además del principal que ya he planteado. No cometeré el error de compararla con Sex in the City (Sexo en Nueva York), serie que afectaba a mujeres al menos una década mayores que las “chicas” y que desde mi punto de vista tenía un punto de vista mucho más frívolo. Aunque es cierto que también incidía sobre el comportamiento de “adolescentes” que parece que nos acompaña hoy en día durante décadas. Incluso si ese no era el propósito de la serie; o sí. Sólo vi una temporada y me cansé. Creo que Dunham ha pretendido hacer una serie mucho más comprometida con el feminismo y con la reivindicación de las mujeres que aquella. Que siempre me pareció que tenia un tufillo machista por detrás. Aunque es cierto que Dunham no se para en mientes a la hora de criticar las propias actitudes de las “chicas”, muchas veces las principales enemigas de sí mismas.

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En cualquier caso, he de reconocer una serie de cuestiones. Ni por edad, ni por sexo, ni por origen geográfica me he sentido fuertemente implicado en la serie, que siempre he visto con una cierta distancia emocional. Eso hizo en su momento, tras la primera temporada, que me plantease abandonarla. Pero al final no lo hice. ¿Por qué? Por la expectativa de ver maravillosos episodios o momentos de excelente cine/televisión en cualquier momento. Es un poco como en Mad Men. Aquella, aunque excelente en su conjunto, tenía sus episodios mejores y peores. Pero en todos ellos tenías las escenas, la secuencia, que te dejaban pegado al sillón, y que estabas esperando cada vez que empezaba el episodio. Con las “chicas”, mis expectativas no han sido tan altas, pero también he estado esperando a los magníficos episodios que de vez en cuando. Por poner un ejemplo, el estupendo, profundo, y cínico, mano a mano que Dunham y Matthew Rhys nos ofrecieron en el tercer episodio de esta sexta y última temporada.

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Siempre hay un debate cuando termina una serie sobre su final. A mi me parecen vacuos estos debates. En el medio televisivo, no me parece oportuno, ni justo, juzgar una producción que dura años por la última hora de emisión. La sexta temporada ha sido una temporada de cierre. Donde se han cerrado conflictos, y se ha mandado a cada chica por su lado. Y se ha buscado un hilo conductor para este final, que no mencionaré, para que no pille avisados a quienes la vean. Decir sin embargo que de todas las “chicas” el final más triste ha sido el Marnie (Allison Williams), la guapa del grupo, que ni siquiera he entendido muy bien a la hora de tomar sus decisiones finales en la serie.

Pero bueno, ahí queda esta serie. Ahora ya no tiene vida propia. Ahora que está terminada, tiene la vida que le quieran dar sus espectadores. Y esa puede ser mucha todavía.

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[Televisión] Cosas de series; en 3, 6, 10, 13, 20, 22 y hasta 24 episodios

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Es curioso. Desde que decidí que sólo escribiría de series de televisión cuando se me ocurriera algo que contar diverso, se me ocurren más cosas… En cualquier caso, la de hoy viene a cuento de que en estas semanas de mayo suelen terminar su temporada aquellas series que habiéndose estrenado al principio del otoño, finales de septiembre o principios de octubre, llegan hasta la primavera con 20 ó más episodios a cuestas. Esto es algo propio sobretodo de las series de las televisiones generalistas norteamericanas, un tipo de series que ha vivido en los últimos diez-quince años una época de oro, pero que para algunos es un modelo agotado.

Entre 20 y 24 capítulos son muchos. Es cierto que se extienden a lo largo de prácticamente tres trimestres. Entre septiembre de un año y mayo del siguiente suman unas 39 o 40 semanas. Un embarazo, vamos. Es decir, casi la mitad de ellas, especialmente en la época navideña y en otros acontecimientos de la sociedad norteamericana, hay interrupciones. Pero hay otros modelos.

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Repaso a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viajes (al final, los enlaces); la playa de Peñíscola en el encabezado, o las estaciones de ferrocarril abandonadas en el Bajo Aragón en esta fotografía.

Por ejemplo, en la televisión británica existen series, generalmente muy prestigiosas, con temporadas de sólo tres episodios, que suelen ser auténticos largometrajes. Sherlock es un ejemplo claro. O Black Mirror

Es más frecuente que las series británicas, con una hora de duración, menos el tiempo de anuncios que no es mucho, tenga temporadas de seis a ocho episodios. Por ejemplo, Luther, aunque luego se ha asemejado más al grupo anterior. O Downton Abbey,… O Doctor Who,… Las de corte familiar pueden tener algunos especiales navideños. También hay comedias de situación, de menor duración, la mitad, con un número similar de episodios. A veces pueden aumentar el número de episodios, y en ese caso no es infrecuente que dividan la temporada en dos partes. Estamos por lo tanto ante producciones optan por gastar sus recursos en pocos episodios, pero intensos y muy cuidados. Está el tema de los capítulos de relleno… en las más caras… de los que hablaré más adelante.

2000, vacaciones en Menorca. carloscarreter.es | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

Recordando las vacaciones en septiembre de 2000 en Menorca.

Un modelo frecuente en las televisiones de pago, bien sea por emisión por cable o en los nuevos modelos de pago por visión o vídeo bajo demanda, las temporadas son de entre 10 a 13 episodios. También suelen ser series bien financiadas, que optan por echar el resto en pocos capítulos pero muy bien hechos. Game of Thrones sería el más representativo en estos momentos, pero también tenemos Shameless, Homeland, Jessica Jones, Girls, entre muchas otras. Como vemos, muchas de estas son de las series más prestigiadas. Como las británicas.

En este modelo, como en otros, solemos estar ante un esquema de una hora de duración para los dramas y media hora para las comedias. La duración exacta dependerá de la cantidad de anuncios que emite la cadena. Si la cadena es de pago, y no hay anuncios, estaremos en la hora de duración o la media hora. Si se financia con publicidad estaremos en los 42 minutos, o en los 23 minutos en el caso de las comedias de situación.

Estas duraciones no se cumplen en la televisión española. Tradicionalmente, en un modelo marcado desde los tiempos de la televisión única, estamos ante tandas de 13 episodios, que suponen un trimestre de emisión. Hay 52 semanas en un año. Lo que pasa es que las televisiones españolas tienen dos malas costumbres. Emiten muy tarde sus episodios, prácticamente a la hora de irme a dormir… por eso no veo casi, salvo alguna en diferido. Y encima son muy, muy, muy largos. Hablamos de 70 – 80 minutos de duración más la publicidad. Hora y media para un episodio, como poco. Si alguien se pregunta por qué veo pocas series españolas, empezará a encontrar algunas explicaciones. No las únicas, pero sí importantes. Si he dedicar hora y medio o más de mi tiempo a la televisión, de forma seguida, probablemente prefiera una buena película.

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

O un paseo en 2001 por el beguinaje de Brujas.

Y tenemos las series que comentaba de 20 a 24 episodios. A mí, este modelo cada vez me convence menos. El problema es que tiene muchos episodios de relleno, que son mero entretenimiento inane. Es cierto que hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, el mejor episodio que he visto de la era moderna de Doctor Who, fue Blink, un episodio de relleno en el que, de hecho, la protogonista era Sally Sparrow (una jovencita y prometedora Carey Mulligan). Fijaos qué puntuación tiene en IMDb… un 9,8 sobre 10. Casi perfecto. O el Unfinished Business de Battlestar Galactica que, aunque menos apreciado por los votantes de IMDb, a mi me parece uno de los mejores de la serie. Y era un episodio de relleno, en el que de hecho no avanza la historia global. Además, y curiosamente, son episodios de bajo presupuesto, pero en los que los guionistas tienen ocasión de demostrar lo que valen. Pero esto no es lo habitual. Y por ello, culebrones como Grey’s Anatomy, que sorprendentemente sigo viendo, un auténtico “guilty pleasure”, o comedias como The Big Bang Theory o Modern Family, que recientemente han terminado sus temporadas, cada vez me parecen más cansinas.

Apostemos por series de más calidad y con historias mejor tramadas y contadas. Cosas como Fargo… que es de lo mejor de lo mejor… por poner un ejemplo.

Pero… ¿de verdad que llevo ya 11 años viendo el culebrón de Grey’s Anatomy? Algo malo pasa en mi cerebro.

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O quizá sea hora de tomar unas cervezas en las terrazas de Nyhavn en Copenhague.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; desnudos en serie

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Como dije hace unos días, la entrada televisiva casi fija de los jueves ya ha desaparecido de este Cuaderno de ruta. Pero eso no quiere decir que no vaya a haber entradas televisivas cuando la ocasión lo merezca. Y después del último episodio emitido de Game of Thrones, la ocasión lo merece.

La afamada serie de fantasía medieval o edad media fantástica, como prefiráis, se asoma a sus últimas temporadas. Se comenta que la siguiente podría ser la última, aunque también se comenta que podría estar dividida en dos entregas para alargar la cosa. Ya ha pasado con otras series con tirón y prestigio. El caso es que argumentalmente está cogiendo carrerilla. Después de haber sumido a buena parte de sus protagonistas en sus más profundas miserias, los que quedan vivos claro, están dando muestras de reacción y de que aquí se va a armar. Veremos a quien le sabe bien y a quien le sabe mal.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

Hemos empezado esta entrada con Game of Thrones, y Game of Thrones empezó su andadura en Winterfell.

La cuestión es que una de las que resurge de sus cenizas, nunca mejor dicho, es la última de los Targaryen. Aunque hay teorías que afirman que hay un par más de tapadillo. Ya veremos, que dijo un ciego a otro ciego. El caso es que la impetuosa Daenerys (Emilia Clarke) se caracterizaba en los primeros compases de la serie por estar casi más minutos en pelotas que vestida. Incluso la actriz, conforme adquiría fama y caché, protestó y hemos tardado volver a ver sus encantos.

Los desnudos fueron frecuentes en las primeras temporadas, vinieran a cuenta o no. Luego se han hecho más raros y ajustados. No quiere decir con ello que haya desaparecido el sexo de la serie… incluso el más bárbaro. Pero es que una cosa es el sexo y otra el desnudo en la ficción audiovisual, aunque vayan unidos con frecuencia. De hecho, algunos de los desnudos más notables y sonados de la serie no han tenido carácter sexual.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

Siempre he identificado Winterfell con Escocia. Más que con los países nórdicos.

No cabe duda de una cosa. En la televisión, el desnudo actúa con frecuencia como un gancho para atraer a la audiencia. Fijémonos en algunos ejemplos notables. Los espías, por ejemplo. Tanto en Homeland como en The Americans, los desnudos eran frecuentes en los primeros capítulos. Conforme las series adquirieron el respeto de la crítica y el respetable, los fueron espaciando llegando casi a desaparecer o a hacerse muy esporádicos.

En otros casos, son desvergonzadamente uno de los atractivos de la serie. Flesh and Bone presuntamente trata del mundo de la danza clásica, pero desde luego su principal objetivo parece mostrar los estilizados cuerpos de las gráciles, a veces excesivamente flacas, protagonistas. Y en ocasiones va unido con tramas de violencia o crimen, como pasa en el turbulento pueblo de Banshee o en el mundo de los clubs y la droga de Power.

Qué vamos a decir de las series donde el tema principal es el sexo de una forma u otra. Hace poco se estrenó la para mí poco afortunada The Girlfriend Experience, donde las jóvenes recién graduadas complementan sus sueldos en los bufetes de abogados con ingresos extras como acompañantes para todo de adinerados “caballeros”. No pasé del segundo episodio, pese a la promesa de abundancia cárnica. Y la semana pasada sin ir más lejos, aparecía como novedad Submission, que nos promete llevarnos al mundo del BDSM, tan de moda desde que se publicó una célebre trilogía de infames novelas de las cuales han hecho una no menos infame primera entrega cinematográfica, que cometí el error de ver en vídeo casero. De hecho los 25 minutos del primer capítulo de esta nueva serie le dan mil vueltas a todo los escrito y filmado sobre los famosos tonos o matices del gris (¿mediocre?)… que por algún misterio se han traducido en castellano como “sombras”. Pero no nos olvidemos que en la más que entretenida Secret Diary of a Call Girl, la estupenda Billie Piper sugería mucho pero enseñaba poco.

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands...

Y a Escocia nos vamos en las fotografías de esta entrada; Edimburgo, Glasgow, los paisajes de las Highlands…

También están los desnudos reivindicativos. Como los de Girls, en la que su protagonista reivindica, y hace bien, claramente, y hace bien, la diversidad en la morfología femenina frente a los estereotipos que impone la moda. O aquellos en los que como ya he dicho no necesariamente hay motivos sexuales. Como los desnudos carcelarios de Orange Is the New Black o los eventuales sufridos testimonios de The Leftovers.

En cualquier caso,… la pregunta siempre es… ¿son necesarios? ¿O son gratuitos? ¿Por qué cabrean tanto a los sectores más conservadores como a las féminas más progresistas? ¿Siempre son signo de “cosificación” de la mujer? ¿Siempre son una forma de considerar al espectador, masculino predominantemente, como un memo que no piensa en otra cosa? ¿O existen casos en qué están justificados como un recurso expresivo, argumental e incluso artístico más? Probablemente de todo un poco. O la respuesta que podríamos decir, es… Según.

Dime la serie y la situación y te diré qué opino. A veces me resulta más ridícula la situación de las escenas de cama en la que aparece siempre la chica envuelta en una sábana, en la que permanece enrollada cuando se levanta a “hacer pis” o lo que sea. Los contorsionismos de muchas actrices y de los cámaras para que no se vea el “peligrosísimo pezón” en pantalla. Quizá ni tanto ni tan poco. Quizá la ausencia de naturalidad, la imagen que se vende, las expectativas falsas que despiertan son algunos de los problemas con los que nos encontramos.

En cualquier caso, es un tema que está ahí. Y ahí lo dejo.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

Aunque sea con un veterano carrete en blanco y negro expuesto en 1996 con mi Minox 35ML, cámara que me abandonó un día de calor en un tren entre Lieja y Lovaina.

[Televisión] Cosas de series; chicas que se van por doquier

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Mi forma de ver las series está evolucionando progresivamente. Y creo que la llegada de Netflix a España ha tenido algo que ver… de todos modos, sobre esto, tal vez comente más despacio en un futuro. Por supuesto, la dispersión de plataformas de vídeo bajo demanda también tiene sus problemas… Cada una de ellas tiene un precio mensual asumible… pero acceder a una oferta variada puede no tenerlo…

Pero lo que sí que me está sirviendo es para probar distintos productos, poco conocidos, o recuperar algunas agradables sensaciones perdidas. Poco a poco estoy volviendo a ver las aventuras de aquella entrañable tripulación espacial de una nave de clase Firefly, la Serenity. Una serie de vida muy limitada, pero muy querida. También estoy viendo alguna cosa del género fantástico/distópico japonés como Ajin, con sentimientos contrapuestos, y he recuperado una serie que me pasó desapercibida pero que puede estar dentro del grupo de diversión intrascendente pero digna, como puede ser Scorpion.

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Como en otras ocasiones, la entrada televisiva viene acompañada de mis fotos viajeras (enlaces al final); en el encabezado el cementerio de Staglieno en Génova, y en esta fotografía, el cruce de Shibuya en Tokio.

Esta semana he decidido no seguir con The Girlfriend Experience, tras el segundo episodio. Definitivamente, por mucha escena tórrida que tenga la serie, esta me deja bastante frío. Sólo sexo no necesariamente es interesante. Ha de haber algo más. Y yo no lo encuentro en este producto. Y además, los papeles protagonistas no me generan ninguna empatía.

Hemos terminado con la quinta temporada de Girls. Sensaciones contrapuestas. Ha tenido momentos realmente estupendos. Cuando los guionistas de la serie se ponen las pilas consiguen episodios antológicos. Sin duda. Quizá es el principal motivo para verla. Porque por otra parte, cada vez me interesan menos las vidas de estas chicas, así como de la constelación de raros que las rodean. Pero ya sólo queda una última temporada por ver, dentro de un año. Y como ya digo, tiene momentos buenísimos de gran cine en pequeña pantalla. Así que la veremos para despedirla como se merece.

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La mezquita-catedral de Córdoba.

Y si comentaba hace unos días que me había quitado uno de mis “guilty pleasures” superheroicos, Arrow, la verdad es que es porque me he apuntado tontamente a otro que procede del mismo “universo”. Porque Supergirl tiene dos problemas fundamentales; el nombre de la superheroína y el traje que lleva. Si los calzoncillos rojos de “su primo” por fuera de los pantalones siempre me han parecido delirantes, la faldita de esta me parece sencillamente absurda. Pero más allá de esto, si aceptas que es un mero entretenimiento, intrascendente y orientado a un público muy concreto, es una serie razonable. Que todavía no tiene, paradójicamente, despejado su futuro. Mejor interpretada que Arrow, sin que sea para tirar cohetes, es cierto que a veces se ponen excesivamente ñoños o absurdos. Pero tiene sus momentos y tiene posibilidades. Todo es cuestión de que los explotasen. Pero no creo. Desde luego está muy muy muy muy lejos de mis superheroína favorita, Jessica Jones, con permiso de Peggy Carter. Pero como “guilty pleasure”, ya me vale.

Y terminé de ver la primera temporada de The Ranch. El jueves pasado confesaba los motivos principales para verla; sus personajes más veteranos. Y, para mí, entrañables. A priori, esta serie de rodaje multicámara, con risas del público, me resultaba un poco casposilla. Me parecía anticuada. El caso es que tras la apariencia de comedia algo bobalicona al servicio de su protagonista, el habitualmente flojo Ashton Kutcher, ha ido apareciendo un fondo dramático y serio sobre los problemas de familia, sobre las dificultades del granjero y sobre las relaciones humanas. No sólo están estupendos sus más veteranos intérpretes, Debra Winger y Sam Elliott, sino que el cínico y casposo hermano interpretado por Danny Masterson ha aportado un tono más bruto y adulto, pero que también ha producido alivios cómicos a los evidentes problemas de esta familia. Y de las niñas monas, el papel de Elisha Cuthbert es probablemente lo más flojo y con desenlace más forzado de la temporada, mientras que la jovencita, guapa y aparentemente casquibana chica encarnada por Kelli Goss producía un contraste, un contrapunto al protagonista principal, al mostrar conductas más maduras y comprometidas siendo poco más que una adolescente. Sin ser la última maravilla de la televisión, es una serie con mucha más miga e interesante de ver de lo que parecía a priori.

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Maison La Roche de Le Corbusier, París.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; una de espías británicos de las buenas… creo

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Muy liado estoy esta semana, así que he visto poca tele. Se me va a acumular tanto episodio pasado que no me extrañaría que tirase a la basura alguna de mis series en cartelera. Ya veremos cómo me lo planteo este fin de semana.

En cualquier caso, algunas cosas hay que comentar. Primero, que si me quedé con la impresión en el primer episodio de su segunda temporada de que El Ministerio del Tiempo había sufrido un notable bajón, puede que sólo haya sido algo pasajero. El segundo episodio estuvo muy entretenido, jugando más con las paradojas y los efectos de los viajes temporales. Algo con lo que “paradójicamente” ha jugado muy poco hasta ahora esta serie de viajes en el tiempo. Pero hay una cosa que me preocupa… la teórica protagonista femenina de la serie tenía una trama transversal muy vinculada a la del protagonista masculino ausente. Y parece que se ha quedado muy desangelada. Una breve escena de la secundaria principal de la serie da mucho más interés a su personaje, que está compartiendo muy poco tiempo en escena, que al de la protagonis. Lo cual es llamativo en una serie donde además hay muchos más actores machos que otra cosa.

"The Night Manager" nos lleva a tierras suizas, a Zermatt, y al ferrocarril del Gornergrat.

“The Night Manager” nos lleva a tierras suizas, a Zermatt, y al ferrocarril del Gornergrat.

Pero tras dedicar un espacio especial a la única serie patria que aparece en mi cartelera, decir que han vuelto dos comedias dramáticas. Por un lado vuelven las “chicas neoyorquinas” de Girls, con un divertido y estupendo episodio inicial de su penúltima temporada. Se nos están empezando a hacer mayores las chicas… hasta se nos casan ya. Ya veremos cómo les va… Extraño ver por ahí a Kylo Ren… a ver si nos acustumbramos de nuevo al personaje que ya conocíamos… Por otro lado, esas dobles parejas llenas de rollos extraños de Togetherness vuelven con sus… rollos extraños, en un curioso episodio rodado en Nueva Orleans. Bien.

Todavía no me ha quedado claro si es que trabaja en un hotel en lo alto del Gornergratt o si vive allí, este encargado de noche, que en los doblajes parece que traducen como "director" de noche.

Todavía no me ha quedado claro si es que trabaja en un hotel en lo alto del Gornergratt o si vive allí, este encargado de noche, que en los doblajes parece que traducen como “director” de noche.

Pero las mejores expectativas vienen de una serie británica de espías, The Night Manager. Un antiguo militar británico (Tom Hiddleston) que trabaja de encargado de noche en hoteles de lujo, acaba metido en una intriga en el entorno de los mafias internacionales del tráfico de armas cuando se ve atraído por la guapa novia (Aure Atika) de uno de estos mafiosos. Pero será tiempo después, en un hotel suizo, cuando se le presente la posibilidad de hacer algo más, y tomar venganza, al tener como cliente al principal capo de estas mafias (Hugh Laurie). La trama y el guion del primer episodio me engancharon mucho. Y el nivel interpretativo, especialmente el de Hiddleston, es de alto nivel. Laurie hace tiempo que ha mostrado sus capacidades… y ahora que va a hacer del hombre más malo del mundo, después de haber interpretado al médico más capullo del universo… Así que parece obligatorio seguir esta serie de espías, mafias y venganzas.

En cualquier caso, bellos paisajes nevados de los Alpes suizos, que me son relativamente familiares.

En cualquier caso, bellos paisajes nevados de los Alpes suizos, que me son relativamente familiares.

[Televisión] Cosas de series; despedidas temporales de chicas diversas, algunas policías, otras no

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En primer lugar decir que las oportunidades dadas a The Last Man on Earth, cinco episodios, y a The Royals, dos episodios, han sido suficientes para decidir que no tienen opciones de permanecer en mi cartelera. Con respecto a la primera, desde el principio estuve poco convencido de la dinámica de la serie, y la llegada de January Jones que prometía cambios o un dinámica más ágil o variada no me parece que se esté sustantivando. La segunda es que me parece un culebrón tópico para el que no tengo tiempo.

Sí que entró momentáneamente en cartelera la semana pasada One Big Happy. Comedia de situación en el que un hombre heterosexual comparte vivienda con su mejor amiga, homosexual, y deciden que van a compartir también un hijo común. Por inseminación artificial, clara. Justamente cuando esta tiene éxito, el modo conoce a una exuberante y desinhibida inglesa con la que se casa en un noviazgo relámpago. Por lo tanto, tenemos una versión modificada de Un hombre en casa. No es gran cosa. Parece una producción más propia de otros tiempos. Con risas de estas que suenan tras los gags y esas cosas. Pero sirve para rellenar huecos. No tengo claro que aguante mucho con ella.

Si hace unos días mostraba ejemplos en color de la cámara para película en formato 110, Kodak Pocket A-1, hoy son pruebas en blanco y negro.

Si hace unos días mostraba ejemplos en color de la cámara para película en formato 110, Kodak Pocket A-1, hoy son pruebas en blanco y negro.

Y tenemos dos finales de temporada, de dos series muy distintas, pero con una cosa en común. El protagonismo cuasi absoluto de las chicas.

La primera de ella es Rizzoli & Isles, un clásico del entretenimiento policial sin pretensiones, con personajes que caen simpáticos y con muy buen rollo entre ellos. Se nos despide hasta el verano en que llegará con una nueva temporada. Lo más llamativo es que la temporada no ha terminado en el tradicional cliffhanger. A lo peor pensaban que no tendrían renovación. La tienen. Volverán. En cualquier caso, a una de sus atractivas protagonistas no la despido de momento de mi pequeña pantalla, ya que Sasha Alexander (la doctora Isles), aparece también en Shameless como profesora (y algo más menos confesable, nada ético, pero divertido) de Lip Gallagher (Jeremy Allen White) en la universidad. Y con un papel mucho más deshinibido, desde todos los puntos de vista incluido el sexual, que en la serie policíaca, más para todos los públicos. Sin duda, un papel muy atractivo, especialmente para el público masculino.

Para ser una película de 100 ISO, y teniendo en cuenta la modesta resolución de la digitalización, esta Orca BW 100 de la Sociedad Lomográfica me parece muy granulosa. No gran cosa... Quizá para que salga poca definición intencionalmente.

Para ser una película de 100 ISO, y teniendo en cuenta la modesta resolución de la digitalización, esta Orca BW 100 de la Sociedad Lomográfica me parece muy granulosa. No gran cosa… Quizá para que salga poca definición intencionalmente.

También se nos despide Girls, que en mi opinión ha tenido un bajón con respecto a algunos momentos muy inspirados en su tercera temporada. Esta cuarta ha sido un poco más monótona y lineal, aunque por supuesto nos han proporcionado momentos muy intensos. Sigue siendo una serie interesante, pero no al mismo nivel. En cualquier caso, también ha tenido un final tranquilo, sin demasiadas dudas sobre las chicas protagonistas, las cuales parece que poco a poco van encarrilando sus vidas. Ya veremos cómo nos las encontramos cuando vuelvan.

Además los ficheros han aparecido rayados. Desconozco si  el problema estaba originalmente en la película o si lo han hecho en el laboratorio. Porque en las pruebas en color que os presenté recientemente no estaban. Así que la cámara parece estar bien.

Además los ficheros han aparecido rayados. Desconozco si el problema estaba originalmente en la película o si lo han hecho en el laboratorio. Porque en las pruebas en color que os presenté recientemente no estaban. Así que la cámara parece estar bien.

Un comentario técnico sobre la prueba con la película negativa para formato 110 de las fotografías de esta entrada en carloscarreter.es – fotografía y otras artes visuales.

[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades y “le p’tit Quinquin”

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Semana de lo más entretenida desde el punto de vista televisiva. En la noche del domingo se entregaron los Golden Globes 2015, y aparte de confirmar que básicamente se dedicaron a premiar novedades, prestando poca atención a productos con tiempo en emisión, sirvieron para confirmar que las producciones de ciertas plataformas de televisión no tradicionales son una alternativa muy interesante. De ahí el premio a Transparent, de la que os hablaba hace unos días, producida por la plataforma televisiva de Amazon. Eso sí, sobre si esta premiada serie es realmente una comedia o un drama disfrazado de comedia… Nunca me han gustado estas divisiones radicales. Me encantó también el premio a Ruth Wilson, que es una actriz que siempre me ha parecido de lo más interesante. Pero no me voy a dedicar a hablar más de estos premios… Me aburre un tanto… A lo que iba… las nuevas plataformas… El caso es que otra de las noticias de la semana es que Woody Allen va a faltar un año a su cita con la pantalla grande porque está preparando una serie de televisión. Interesante, ¿no? Eso sí, a España estas innovaciones llegan tarde y mal.

En cuanto a mi cartelera televisiva, muchas novedades esta semana. Regresan unas cuantas veteranas: GirlsShamelessBansheeArcher,… Todas ellas excelentes productos en su estilo, y que han regresado fieles a su carácter. Mi cartelera televisiva, un poco lánguida antes de las fiestas invernales, se ha animado muchísimo.

Novedades absolutas también ha habido. Por ejemplo, he empezado a seguir 1864, costosa y lujosa producción danesa realizada con motivo del 150º aniversario de la Guerra de los Ducados, conflicto bélico que enfrento al país escandinavo con Prusia, Austria y otros estados alemanes de la época. El primer episodio no me convenció mucho. Muchas pretensiones, pero con una historia un poco hueca y mucho patrioterismo. El segundo mejoró algo. Pero algo me da que si la termino de ver, probablemente, no acabaré entusiasmado. Ya os contaré en su momento.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

También hemos visto el primer episodio de Togetherness, una serie que parece que quiere explorar el mundo de las relaciones de pareja en el entorno de una familia y el mejor amigo de él y la hermana de ella, que acaban viviendo bajo el mismo techo.. Los primeros 26 minutos me parecieron que apuntaban maneras, pero no los consideré determinantes. Habrá que ver por donde evoluciona.

Me dio por ver el primer episodio de Eye Candy… Mmmmmmm,… Serie dedicada evidentemente al público joven, con protagonistas muy guapos y muy guays, la chica protagonista es realmente una monada, aunque parece sacada del estándar actual de chica morena, que parece que quiere contar una historia de criminal en serie al que se enfrenta una joven hacker traumatizada por el secuestro y desaparición de su hermana, pero que en realidad está más preocupada en vender las canciones de la banda sonora que otra cosa. No creo que dure mucho en mi cartelera, pero quien sabe. Las chicas son muy guapas. Y la carne es débil.

Y por último, en esta densa e interesante semana, pude ver los cuatro capítulos de que consta una serie francesa titulada P’tit Quinquin. Este pequeño Quinquin es un rapaz de un pueblo costero del Canal de la Mancha en el norte de Francia. Un lugar dedicado especialmente a la agricultura y la ganadería, una población cerrada, poco abierta al exterior. En este ambiente realiza sus correrías este chaval de 11 años, acompañado de su amiguita especial Eve, y un par de brutos más de edad parecida. Y en estas están cuando empiezan a aparecer restos de un cadáver, de un asesinato, en el interior de una vaca. La investigación la llevará un inspector llegado de Calais. Y pronto se complicará con nuevos asesinatos.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

Lo cierto es que esta peculiar producción se beneficia de las peculiaridades de la región, una de las que tiene una señas de identidad más peculiares dentro del país galo, con su particular forma de hablar, el ch’ti, sea considerada una lengua propia, una forma de destrozar el idioma francés o el picardo, o una mezcla de ambas circunstancias, con los azares socioeconómicos del lugar, y con la cerrazón propia de las poblaciones rurales. Ya hubo una exitosa y celebrada película, Bienvenue chez les Ch’atis (Bienvenidos al norte), que explotaba estas características, aunque en un entorno más urbano y en tono de comedia ligera. Herederas de ese éxito se han realizado películas en ItaliaEspaña, que buscaban explotar las diferencias regionales llevadas al extremo, en nuestro país con notable éxito. La característica principal de la serie es la profunda crítica a esta sociedad cerrada e irracional, con notable mala leche a la hora de describir personajes y situaciones, en las que da la sensación que los únicos con una cierta inteligencia son los dos niños protagonistas. Particularmente, el inspector de policía situaría a su antepasado Clouseau como una inteligencia excepcional. En general, es un producto diferente de lo que vemos habitualmente y que merece la pena echarle un vistazo.

A pesar de que en la serie "1864" nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

A pesar de que en la serie “1864” nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

[Televisión] Cosas de series; series que van y vienen, despidiendo a las “chicas” hasta el año que viene

Televisión

En el lado de las bajas en la cartelera, ya suponía yo que Believe, esa serie sobre niña con superpoderes que hay que proteger de los ambiciosos que la ven como un arma, no aguantaría mucho tras ver la deriva del segundo episodio. En el tercero, la decisión estaba prácticamente tomada. Fuera de cartelera. Pensaba que Resurrection, la de la gente resucitada en un pueblo del sur de los Estados Unidos, podría seguir el mismo camino pronto, pero aun aguanta. Muy lejos del tono de la similar francesa Les Revenants, que en estos momentos considero mucho más interesante, estos resucitados aun mantienen su poquito de misterio que hace que tenga cierta curiosidad por ver por donde van a tirar. Pero sufre mucho de unas interpretaciones flojas y algunas situaciones poco convincentes, tópicas e incluso ridículas.

Revenge se convirtió en ese culebrón, guilty pleasure absoluto, que me encantaba por el glamour, el ritmo y lo guapas que estaban las protagonistas. Pero da la impresión de que últimamente va dando bandazos. Creo que veré sin dudar esta temporada completa, pero tengo la sensación de que mucho tienen que cambiar las cosas para que siga más allá. Empieza a bordear peligrosamente con una mediocridad absoluta. Y una de sus protagonistas, Emily/Amanda (Emily VanCamp) está empezando a mostrar sus limitaciones como actriz. Aunque siempre está guapísima.

Broocklyn Bridge

El final de temporada de “Girls” nos lleva necesariamente a Manhattan, aquí visto desde el puente de Brooklyn.

Entre las incorporaciones, vi el piloto de una serie de ciencia ficción, con mucho adolescente. The 100 plantea una humanidad reducida a la mínima expresión y refugiada en una estación espacial con graves problemas de mantenimiento y supervivencia, debido a un cataclismo nuclear casi 100 años antes. Las draconianas leyes impuestas han llevado a que 100 adolescentes considerados como delincuentes sean lanzados de vuelta a la Tierra con el fin de evaluar sus capacidades de supervivencia. Veré el segundo capítulo y tomaré la decisión de si merece la pena o no seguir con ella. Está demasiado orientada a los adolescentes, carece de verosimilitud (no se le pide veracidad, que es otra cosa), y hay demasiados tópicos absurdos. Difícil que se quede en la cartelera. Ni siquiera el habitualmente complaciente público votante de IMDb le otorga un siete de media, lo cual indica que ha suscitado realmente poco entusiasmo.

Vayamos con los finales de temporada, de los cuales hemos tenido tres.

Rizzoli & Isles es ese drama policiaco, procedimental que se  sostiene fundamentalmente por la simpatía de sus personajes y por la química entre ellos. Puro entretenimiento sin más pretensiones, ideal para un rato de relax sin plantearse complicaciones. Algo parecido sucede con Perception, aunque a veces tenga ínfulas más pretenciosas con eso de la neuropsicología. Pero en resumen vamos a lo mismo. Casos procedimentales entretenidos y un grupo de personajes que funcionan bien entre sí, sin más pretensiones. No son maravillas, pero no molestan y entretienen. Hasta dentro de unos meses.

Grand Central Terminal

Hemos visto viajar a Hannah en tren en algún momento, aunque no me acuerdo si cogía el tren en Grand Central Terminal, que vemos en la foto, o en Penn Station.

Otra cuestión es Girls, comedia dramática de una prestigiosa cadena de cable, cuya primera temporada me pareció bien pero sin despertar tanto entusiasmo como en la mayoría del público, pero que sí me enganchó bien en una segunda temporada que me pareció muy divertida, muy ácida e interesante. En esta tercera temporada, nos tendremos que situar en un punto intermedio. Con episodios buenísimos y otros bastante menos, en general sigue siendo una propuesta lo suficientemente atractiva para tener en cartelera una sitcom con cierta profundidad, y que en esta temporada ha dado más juego a los personajes secundarios. Lo cual es su principal acierto en este momento, porque si por su protagonista Hannah (Lena Dunham) dependiera ya la habría mandado a freir espárragos. Insoportable personaje. Quiero pensar que es un producto de ficción y no basado en alguien real.

Nos queda un único capítulo, doble, para el final de How I Met Your Mother. Así que la semana que viene hay acontecimiento. Por supuesto, una serie que he tenido en cartelera durante tantos años, y que tantos buenos momentos me ha generado, merecerá una entrada extra, dedicada en exclusiva a ella. Ahora, esperemos que tenga el final que se merece.

Staten Island Ferry

En cualquier caso, nos relajaremos un poco, por ejemplo viajando en el ferry de Staten Island, en lugar de ir siempre a borde del ataque de nervios.

[Televisión] Cosas de series: De chicas sufridoras, por unos u otros motivos…

Televisión

Como en estas últimas semanas las televisiones del otro lado del charco están al ralentí para no tener que competir por las audiencias con los discutibles juegos olímpicos de Sochi (atentos al cinismo del zar Putin), apodados por algunos como “The Hunger Games“, la semana pasada experimenté y esta me he puesto al día con algunas cosillas. No es que no haya probado cosas nuevas.

Por ejemplo, he visto un primer episodio de Mixology, una sitcom sobre gente que liga en un bar, que la verdad sea dicha no me ha convencido gran cosa. O he tenido la curiosidad de ver el piloto no emitido de SherlockStudy in Pink, una variante más corta y menos pulida del primer episodio de la serie con el mismo título y la misma trama. La verdad es que siempre me he planteado que por buena e interesante que sea esta serie, tal vez los episodios de hora y media de duración sean un poco largos. Este piloto fue de sólo una hora, y funciona bastante bien.

En el bando de las desafecciones, decir que he dejado de lado a los piratas de Black Sails, que no han conseguido engancharme.

Rebajas 55%

Acompaño la entrada de unas fotografías tomadas recientemente con la cámara para película tradicional perforada de 35 mm, Olympus mju-II, con un carrete de 400 ISO y en condiciones de poca luz.

Pero lo que es de notar es que en estas dos últimas semanas, lo más notable es lo que maltratan los guionistas o las productoras o quien sea a las chicas televisivas. Terrible. Algunos ejemplos, todos muy diversos.

Tengo como guilty pleasure la serie Killer Women, donde la asesina es siempre una mujer, que a veces nos cae bien y a veces nos cae mal. La serie es floja, floja, tirando a mala. Pero como sale la excylona Tricia Helfer, que me cae simpática, ahí la tengo. Y aquí viene el maltrato, después de un episodio quinto con un inesperado cliffhanger, empiezo a ver el sexto y me encuentro con que se han saltado uno. No lo he visto. Esperaré a ver si arreglan de alguna forma el desaguisado. De todas formas, parece una serie condenada a la extinción.

Maltrato sufre la “chica” del segundo episodio de Inside no 9, Oona Chaplin, esta serie inglesa de humor negro que me está divirtiendo mucho. Un segundo episodio, A Quiet Night In, prácticamente sin diálogos, muy divertido y con mucha mala leche.

Se han cebado con la pobre comadrona Jenny Lee (Jessica Raine), la protagonista de Call the Midwife, que si ya apareció en el primer capítulo con un desengaño amoroso, y no le funcionó su primer noviete, ahora lo ha pasado de pena con el ingeniero que le estaba tirando los tejos pese a su renuencia. Dramón tremendo para un cuarto episodio de muy buen nivel en esta la tercera temporada de la serie. Lo que me temo es que las consecuencias del mismo van a ser dos. Que Raine va a abandonar la serie, lo cual elimina uno de los alicientes de la misma, y que la serie va a profundizar en los derroteros monjiles que estaba tomando en esta temporada. Es decir, que por bien hecha que esté, ha perdido buena parte del interés de sus temporadas iniciales y corre el riesgo que me desenganche de ella al terminar esta temporada.

Santa Engracia

Con un 35/2,8 y una película que no sufra demasiado con subexposiciones de hasta un paso, aguanta bastante bien en un lluvioso atardecer en Zaragoza, con poca luz.

Y no podía ser de otra forma, los guionistas de Shameless se siguen cebando y dándoles duro, en el hígado especialmente, a los Gallagher de Chicago. Y ahora que parecía que a la buena de Fiona (Emmy Rossum) le empezaban a ir bien las cosas, en parte por su maldición de Gallagher, en parte por los hombres de quien se rodea, le están empezando a llover piedras. Duros tiempos para la simpática hermana mayor, que además ha perdido en esta temporada la primogenitura. Pero que conste que yo la quiero.

Y automaltrato colectivo es el que podríamos calificar para las chicas de Girls que tras la muy interesante segunda temporada estaban en una tercera entretenida pero de menor nivel, cosa que puede cambiar tras un estupendo séptimos capítulo en el que las cuatro chicas se van a una casa en la playa para arreglar sus cosas y acaban dándose para el pelo verbalmente las unas a las otras. A estas se les puede aplicar los mismo que a los Gallagher. Nos lo cantaba la Orquesta Platería en su versión de Pedro Navaja,

Cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado;
si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Independencia

Aunque se ve dificultado el trabajo por la imposibilidad de ajustar manualmente el índice de exposición elegido. No obstante, hay que cuidar no meterse en zona de peligro, con velocidades de obturación excesivamente lentas. Salen movidas las fotos, claro.

[Televisión] Cosas de series; lo más interesante,… detectives, “verdaderos” y de ficción

Televisión

En pleno mes de enero, muchas novedades y reencuentros. Por un lado, el regreso de la series que hicieron parón por las fiestas navideñas. Poca cosa que destacar por esta banda. Las sofisticadas mujeres de Revenge buscando como reinventarse porque han quemado ya demasiadas tramas,… aunque da igual. Esa es uno de mis “guilty pleasures”, o sea que… En el apartado de cancelaciones… no he necesitado cancelar The Assets,… la cadena televisiva se ha encargado por mí.

Más interesante son los regresos con nuevas temporadas de ArcherGirlsShameless, que prometen, cada una en su línea, pero todas prometen buenos momentos televisivos. También ha vuelto Banshee con su dosis de violencia y sexo, todas absolutamente gratuitas pero que definen de una forma extrañamente o patológicamente adecuada esta serie. Que tiene trampas de guion por todas parte, pero que entretiene.

Regent Street

Sí, fotográficamente, hoy volvemos a Londres. A pasear por Regent Street.

He revisado unas cuantas novedades. Tengo curiosidad de dónde va a ir a parar The Spoils of Babylon, extraña serie sobre una película autodirigida y autoproducida por un estrafalario escritor que parece homenajear en tono de humor sarcástico a ciertos melodramas de los años cincuenta. Todavía no sé si la amo o la odio. Eché un vistazo a Helix, propuesta de ciencia ficción con epidemiólogos como aguerridos héroes en el Ártico y misteriosos virus. No pude ni terminar el largo primer episodio. Curiosamente, he visto un par de comentarios positivos por ahí. A mí me pareció una memez. Y bien mala parece Bitten, con protagonista rubia y buenorra haciendo de mujer-loba. Pero tiene una pinta de poder convertirse en un “guilty pleasure” que no veas. Ya veremos. Porque es mala.

La novedad más interesante viene de la mano de True Detective, serie que viene con un esquema distinto a lo habitual, aunque ya usado por otras producciones. Cada temporada se podrá considerar una historia en sí misma autolimitada, en este caso alrededor de un drama policial, con protagonistas y casos distintos. La primera temporada, con la dirección del interesante Cary Fukunaga, nos presenta a dos detectives de la policía estatal de Luisiana encarnados por Matthew McConaughey y Woody Harrelson, que trabajan como compañeros aunque presentan caracteres y modos de vista muy distintos. Se han de enfrentar a lo que parece un asesino en serie, con asesinatos rituales. Tiene una pinta estupenda.

Picadilly Circus

O a pasear con los turistas y en medio del intenso tráfico en Picadilly Circus.

Y ha terminado la corta temporada de Sherlock. Que escasos resultan los tres telefilmes de hora y media de duración que forman cada una de las temporadas de esta reinvención moderna del detective londinense universal. Hay una serie de cuestiones que han marcado la nueva temporada:

El humor, la combinación entre el misterio policial y la comedia inteligente, muy inteligente.

La cada vez mejor compenetración de los dos protagonistas; difícilmente podemos hablar de un único protagonista, Sherlock (Benedict Cumberbatch), ya que Watson (Martin Freeman) es tan imprescindible como el primero para que esto funciones. Y además son dos personajes que evolucionan, que no se estancan, que avanzan y sorprenden sin perder personalidad.

Mary Watson (Amanda Abbington), o A.G.R.A., o lo que sea, un gran hallazgo, una gran aportación al duo protagonista, que ha aportado mucha viveza e interés a todos los capítulos de esta nueva temporada. Un acierto de reparto contundente, y un personaje un muy interesante. Desprende una química excelente con Watson, puede que tenga que ver que ambos intérpretes sean pareja en la vida real, pero también con Sherlock.

Mycroft (Mark Gatiss),… cada vez mejor integrado en las tramas. Es un secundario que aporta su toque. Que siga. Otra curiosidad del reparto… Los padres de SherlockMycroft son los auténticos padres de Cumberbatch.

Los dinámicos y entretenidos guiones de los tres telefilmes, en los que el elemento policíaco ha perdido fuerza, para añadirla a las interacciones y a la personalidad de los personajes. Creo que salimos ganando. Historias modernas, dinámicas, actuales,… qué más puedes esperar.

Pues lo único que queda es esperar con paciencia la cuarta entrega, que ya veremos cuando llega. Aunque siempre nos queda volver a ver de vez en cuando los telefilmes ya emitidos, que siempre vas a encontrar algo nuevo. Seguro.

221b Baker Street

O tal vez queramos contratar al que dicen es el mejor detective de Londres, en un ficticio 221b Baker Street. Es lo que tocaba hoy.

[Televisión] Cosas de series; risas con los espías, patetismo femenino, regreso al “All Saints”, algo a lo que llaman “drama histórico”, y “eureka” estilo “mad max” mezclado con E.T.

Televisión

Se nos ha despedido Archer en su cuarta temporada. Los espías de ISIS cada vez están más descerebrados, y los guionistas de la serie cada vez se superan más. Creo que esta ha sido la temporada que más me ha divertido, con auténticas carcajadas. Tuvo un comienzo muy hilarante, y el doble capítulo final también ha estado muy bien. Pero sin desmerecer absolutamente nada todo lo que ha habido entre medias. Desde luego, una de mis fijas en la cartelera.

Vi el primer capítulo de la segunda temporada de Girls, y decidí pasar. No acababan de interesarme los asuntos de estas chicas. Lo achaqué a un problema generacional. Pero luego, unas semanas más tarde tuve la ocasión de ver el segundo capítulo, en el que me lo pasé pipa. Y le fui dando oportunidades, hasta ver los diez de los que ha constado esta segunda temporada. Lo cierto es que me ha gustado más que la primera, y ha habido momentos sublimes. Sublimes en el tratamiento que le dan a los problemas de estas chicas. Hay un cambio con respecto a la tendencia general. En las comedias, generalmente los personajes patéticos son los hombres. Aquí no. Aquí son las chicas, y algunos maromos. Es un saludable ejercicio de autocrítica, dado que la creadora es una de las protagonistas. Creo que las mujeres tienen que aportar más o nuevas visiones a la sociedad, excesivamente masculinizada. Pero partiendo de que somos la misma especia. Y que a lo mejor la forma de presentarse nuestras debilidades son distintas entre sexos, pero no por ello las debilidades son inexistentes. Reflexionar sobre ellas es la mejor forma de superarlas. Y si es con unas risas, mejor.

Registrar el regreso de Nurse Jackie (Edie Falco) y todo el personal del All Saints Hospital. Nos han ofrecido un excelente episodio con momentos muy divertidos, pero que ha ido derivando a un tono dramático que deja a Jackie con la profunda conciencia de que un hecho se ha producido en su vida. Se encuentra sola. Muy sola. Veremos a partir de aquí por donde soplan los vientos.

Hemos visto el extreno de un nuevo drama histórico basado en la figura de Leonardo da Vinci, y se titula Da Vinci’s Demons. Sigue la estela de otros que se han estrenado estos años atrás de los que sólo he visto entero The Tudors. Una gran ambientación, personajes históricos, que no necesariamente se comportan sobre los originales en los que se basan, muchas intrigas y comportamiento traicioneros, y su ración de culos y tetas. Como decía sólo vi entera la dedicada a la vida de Enrique VIII de Inglaterra. Cuyo interés bajó mucho de las dos primeras temporadas a las siguientes. Esta de ahora,… supongo que le daré una segunda oportunidad, pero me temo que me cansará. De momento me molestan mucho los descuidos:

1. Cuando Leonardo era joven, no se conocía el tabaco en Europa ni en el resto del viejo mundo.

2. Una guapa chica modelo del renacimiento italiano no pudo llamarse Vanessa. Este nombre fue una invención literaria de Jonathan Swift, en homenaje a ESther VANhomrigh.

3. Me resulta absurdo ver a los guardias de los Medici con unos tricornios idénticos a los acharolados de la guardia civil. El tricornio es un tipo de sombrero muy posterior al renacimiento, y la estilización de los acharolados que usa la benemérita es de hace cuatro días.

Estos son sólo algunos ejemplos de las tonterías que se pudieron ver. Hacen falta más que unos cuantos culos y tetas femeninos para engancharme a una serie. De verdad. Aunque sean de “vanessas”.

Y finalmente tenemos nueva serie de ciencia ficción en cartelera. Se llama Defiance, y como lo expresaría yo… Es como Eureka, con menos humor y más… más… más… mad max. En una Tierra asolada por las guerras con razas extraterrestres, de qué me suena esto a mí, en lo que era la antigua ciudad de San Luis hay una ciudad donde conviven “pacíficamente” las diversas razas terrestres y alienígenas. Y hasta allí llega un antiguo soldado metido a “chatarrero” espacial con su hija “adoptada” extraterrestre. Y tras una serie de peripecias, acaba quedándose como sheriff del lugar. Y por supuesto hay una mujer… bueno,… esta vez dos… la alcaldesa y su hermana la madam del burdel. Que se llevan muy bien, por otra parte. Bueno. El piloto de hora y media ha estado entretenido. Veremos que da de sí. Ya te digo… si esto no se basa en Eureka

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento... que la emoción me embarga las palabras...

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento… que la emoción me embarga las palabras…

[Televisión] Cosas de series; me reengancho a Girls, y se nos despiden de momento las chicas del East End… y bueno, una de asesinatos en el fin del mundo

Televisión

Ya dije ayer que no ando con mucho tiempo así que no haré grandes comentarios esta semana sobre las series. Un par de cosas nada más. De todas formas tampoco ha estado la cosa muy novedosa.

Me he reenganchado a Girls. En el primer capítulo de esta segunda temporada dejé estar las aventuras de estas chicas neoyorquinas. No me decía gran cosa. Pero motivos que no vienen al caso, les di una segunda oportunidad, y resulta que los dos siguientes capítulos estuvieron francamente divertidos. Así que la he vuelto a poner en cartelera. Espero no arrepentirme.

Y ha terminado la segunda temporada de la británica Call the Midwife. Salvo alguno de los últimos episodios, esta serie basada en el buenrollismo no ha estado tan interesante como en la primera temporada. Pero se deja ver con amabilidad, y coges cariño a las chicas. Supongo que, como son pocos episodios por temporada, volveré a engancharme a la tercera. Bien por las comadronas del East End.

Finalmente, esta semana hemos podido ver una miniserie británica, Shetland. A medio camino entre la promoción turísticas de estas islas escocesas que están allá perdidas en los confines entre el Mar del Norte y el Océano Atlántico, nos cuentan la resolución de un par de asesinatos cuyos motivos se esconden en un pasado décadas atrás. Muchos paisajes nublados, mucho tipismo local, un acento inglés demencial aunque comprensible, y una trama  no excesivamente original, pero que entretiene razonablemente. No es para tirar cohetes pero se deja ver. Como curiosidad, el policía “nativo” se apellida Perez. Parece que está basada en una serie de novelas, así que a lo mejor hay más en un futuro.

Sí que hay peticiones de matrimonio en Call the Midwife...

Sí que hay peticiones de matrimonio en Call the Midwife…

... pero esta serie de carteles que encontré en el camino que sigue el Canal Imperial...

… pero esta serie de carteles que encontré en el camino que sigue el Canal Imperial…

... parecía que iba a terminar con algo...

… parecía que iba a terminar con algo…

... al menos literariamente, más interesante, aunque supongo que al/a la interesado/a le parecería muy romántico.

… al menos literariamente, más interesante, aunque supongo que al/a la interesado/a le parecería muy romántico (parecen escritos por una chica, ¿verdad?; lo estuvimos discutiendo,… pero los puntitos en forma de circulito de las íes…).