[TV] Cosas de series; vaivenes ministeriales en el tiempo

Televisión

En pocos días se me han acumulado varias series para comentar. Y encima poco a poco van apareciendo novedades interesantes. Ha vuelto Star Trek: Discovery, por ejemplo,… con un curioso salto al universo alternativo que aparece de vez en cuando… y que me parece muy divertido. Más que el real. Este episodio de retorno ha estado entre lo intenso y lo gracioso. Aunque esto último… no sé si lo buscaban. Pero también he empezado a ver Black Mirror, con un primer episodio también muy… Star Trek. Me gusta Cristin Milioti… Por cierto,… supongo que alguien más habrá notado que Jesse Plemons es un clon de Matt Damon, ¿verdad?

Pero a lo que vamos. A pesar de ese acúmulo, voy a hacer un monográfico, porque tengo la sensación, nunca se sabe, que El ministerio del tiempo ha terminado su trayectoria intentando salvar la historia de España… suponiendo que realmente merezca la pena ser salvada… que yo tengo mis dudas. Igual me considerarían un peligro.

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Abundancia de personajes aragoneses, e incluso de Aragón, en la última temporada “ministérica”. Goya, Buñuel, Bendicto XIII, el monasterio de Veruela… y los habitantes de Trasmoz convertidos en… no voy a seguir que destripo el episodio. Bien es cierto que tanto el monasterio como los paisajes del Moncayo bien valen el desvío. Y os dejo aquí algunas imágenes.

Me cuesta mucho ver ficción española en series. Mucho. Lo he dicho antes. Lo repito. Episodios largos; a veces, insufriblemente largos. Exceso de casticismos. Exceso de estereotipos. E interpretaciones flojas, muy flojas. Hace unas décadas, la mayor parte de los intérpretes españoles se fogueaban en el teatro u otras lides, y luego pasaban a otros medios. Y llegaban aprendidos. Ahora entran directamente a trabajar en televisión. Jóvenes. La mayor parte más por monos que por otra cosa. Y trabajan bajo los modos y modas de este medio. Y son flojos, muy flojos, hasta que van madurando, y algunos van aprendiendo.

Cuando llegó la serie “ministerial” hace casi tres años,… un “ministerio” dirigido por un “subsecretario” en lugar de un “ministro”… supuso una propuesta novedosa e interesante. Una serie de género,… llamarla ciencia ficción siempre me ha parecido un abuso, sabe más a fantasía,… viajes en el tiempo,… cierta osadía en los planteamientos… Lo cierto es que despertó mi interés. Aunque no deja de tener algunos de los defectos colectivos que he señalado para la ficción serializada española. Duraciones excesivas de los episodios. Flojera en los intérpretes más jóvenes.

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Amelia Folch (Aura Garrido) siempre me ha parecido un personaje muy interesante con un error de casting que no diré mayúsculo, pero sí notable, esta chica no es “tan buena” actriz… y con errores de planteamiento en el personaje que rompen con la idea de que sea la líder del trío. Cosa que tienen que tienen que recordarnos constantemente, porque es fácil que nos olvidemos dadas las tramas…

Exceso de casticismo y tópicos. Personajes estereotipados. Pero tenía sus puntos buenos. Algunos capítulos tenían guiones muy interesantes. Los presuntos secundarios de la serie se van convirtiendo poco a poco en protagonistas necesarios y duraderos. Con buenos trabajos. En conjunto terminé satisfecho su primera temporada, aunque no arrastrado por esa ola de optimismo generalizado que “inundaba” las redes sociales.

En la segunda, sin embargo, los ánimos se me enfriaron mucho. La ausencia durante unos cuantos episodios del personaje de Julián Martínez (Rodolfo Sancho) se hizo notar en exceso. Y hubo muchos episodios muy anecdóticos, incluso chorras. Hasta tal punto me enfrió que cuando se estrenó la tercera temporada en RTVE, no me molesté en seguir la su televisión a la carta. Y a lo que quise darme cuenta, estaban eliminando los episodios. Desconozco las causas, pero en estos momentos es posible ver en su televisión original las dos primeras temporadas, pero no la tercera. En cualquier caso, cuando apareció este en Netflix, me puse a la tarea.

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Y me sorprendió. Me ha parecido la mejor de las tres. No se ha desecho de todos sus defectos, pero su trama de fondo, con algunos defectos, ha permitido mantener el interés de episodio a episodio. Es cierto que las dos facciones de malos eran demasiado tópicas. Volvemos con los estereotipos de la televisión hispana. Y la posición de la serie,… para mí, incómodamente equidistante entre las dos ideologías que las sustentan. Pero bueno, divertida. Un final digno para el personaje desaprovechado, como ya he comentado, de Amelia Folch. Una alternativa, la nueva Lola Mendieta (Macarena García), que aunque con una interpretación discreta, era bastante digna. Y un sorprendente final en dos pasos. Un final real, y un episodio epílogo que suena a despedida… y cierre.

Cosas que a la larga no me han gustado… No. No han hecho grandes contribuciones al conocimiento de la historia de España. Eso sí, han contribuido notablemente al mantenimiento de los tópicos oficiales sobre la historia de España. Y no siempre han sabido aprovechar o ser coherentes con las paradojas temporales que tanto juego dan y tan divertidas son.

Voy a asumir que esta historia se ha acabado. Aunque como decía,… nunca se sabe. Si volviera o volviese, si alguien decidiera rescatarla, pues ya veríamos. De momento queda como un hecho notable en mi historia televisiva reciente. Es la única serie completa española que he visto en las últimas dos o tres décadas.

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[Televisión] Cosas de series: el tiempo es el que es… para bien o para mal

Televisión

Se nos terminó hace unos días la segunda temporada de la serie “revelación” del año pasado en la televisión española; El ministerio del tiempo. Se ha comentado mucho lo importante que fue la repercusión de la serie en la redes sociales, y la gestión que los responsables de la serie han realizado de la misma. La repercursión mediática parece que fue muy importante… lo que ya desconozco es si la rentabilidad para la cadena que la emite es igual de importante… o hay mucho humo.

Cuando terminó la primera temporada ya emití una opinión en el sentido de que la serie me parecía entretenida, pero en ningún modo tan extraordinaria como aparecía. Ni era tan original, bebía de muchas fuentes, ni tan bien hecha. Por el hecho de convertirse eventualmente en una serie de época exige un mayor coste de producción, pero nada más. Y sí que era muy dependiente del carisma de los personajes. Personajes que no están homogéneamente respaldados por sus intérpretes. Más adelante insistiré sobre este hecho.

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El Castillo de Loarre – la prisión del Ministerio del Tiempo

Hemos tenido una segunda temporada. Y los datos reales de rentabilidad de la serie no deben ser tan buenos como parece porque la cadena no ha confirmado todavía, que yo sepa, su continuidad. La segunda temporada ha sido más larga. Pero no mejor. Desde mi punto de vista, salvo honrosas excepciones en algunos episodios, menos arriesgada. ¿Dónde sitúo yo el riesgo? En jugar con la que la hace especial y diferente; el drama fantástico basado en las paradojas inherentes al viaje en el tiempo, unido a unos personajes que resulten realmente carismáticos. Unos héroes que atraigan o con los que se identifique el espectador.

Lo cierto es que la mayor parte de los episodios han tenido un carácter costumbrista. Pocos han sido los que han jugado con el tiempo realmente. Esto marca un carácter más conservador en la producción de la serie de lo que nos han vendido. Una pena. Porque creo que es cuando arriesga en los guiones y en las tramas cuando la serie engancha más. Aunque no necesariamente a una audiencia poco formada e informada, que en un momento dado tampoco será fiel a la serie si se queda en lo anecdótico.

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Un poco ya jode que un lugar tan querido por muchos aragoneses lo hayan convertido en la serie en un sitio tétrico, casi malvado.

Y ¿con los personajes? ¿qué ha pasado? El trío protagonista es simpático, pero desequilibrado. Por motivos de compromisos en otras producciones, el personaje que realmente llevaba el peso del trío, Julián (Rodolfo Sancho), ha permanecido ausente durante buena parte de la temporada. Alonso (Nacho Fresneda) ha funcionado siempre mejor como el alivio cómico a las situaciones dramáticas, y de hecho, sus tramas personales propias funcionan regular. Y desde mi punto de vista falla el personaje femenino,… o su intérprete. A Amelia (Aura Garrido) se le atribuyen las cualidades de inteligencia y racionalidad, así como el de liderazgo. Con todos mis respetos, es algo que su Garrido no sabe encarnar de forma apropiada. Es una chica mona, en alguno de los episodios ha salido casi espectacularmente guapa, pero muy sosita. No transmite liderazgo, o lo hace de forma muy timorata. Sus líos de amoríos… a mí no me han enganchado nada. Me han dado igual. Es una pena decirlo, pero si el apoyo del personaje de Julián se queda floja.

Y la cuestión es que el reparto tiene una serie de secundarios que cuando aparecen y se les da cancha llenan mucho más la pantalla, transmiten mucho más potentemente las emociones y las sensaciones que el trío protagonista. En esta temporada Irene (Cayetana Guillén Cuervo) ha estado totalmente desaprovechada salvo algún momentillo. Y habría que dejar que Salvador (Jaime Blanch) llevase por completo el peso del liderazgo del grupo. Pero los criterios de “venta” al público no son esos… Al parecer, Cayetana no es una jovencita con la que puedan sentirse identificadas el público objetivo demográficamente interesante, aunque el suyo sea un personaje femenino mucho más rico que el que interpreta Garrido. Y hay que poner al guapo machote de Rodolfo por encima del veterano y mucho más sutil Blanch. Que a mí me parece el mejor de la temporada.

Sé que no he hablado de Pacino (Hugo Silva). Pero es que creo que su carácter de “sustituto” a la larga ha perjudicado demasiado al personaje. Probablemente había madera para cosas más interesantes que no se han desarrollado.

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Construido en el siglo XI, uno de los principales ejemplos de arquitectura militar del románico en España, domina el valle desde las laderas de los montes; fue la línea de frontera contra la taifa de Zaragoza.

Otros problemas de la serie… uno eterno de las series españolas, la falta de ritmo. Con episodios de 70 o 80 minutos para historias que se podrían contar en tres cuartos de hora… mál endémico de nuestro país.

De hecho, a través de las plataformas de televisión a la carta o bajo demanda, he iniciado la visualización de otras dos series. Una ya veterana y finiquitada, que llamó la atención lo suficiente para que hicieran una versión de la misma en los EE.UU., Los misterios de Laura. Ejemplo claro de serie con un planteamiento poco complejo, pero razonablemente interesante, y con una protagonista simpática y con carisma. Pero sus episodios son muy largos y los secundarios que lo rodean. Otra serie, en activo en la actualidad, El Caso – Crónica de sucesos. Nuevamente penalizada por una duración claramente excesiva de cada episodio, unido en este caso a una mayor flojera de intérpretes y guiones. Ambas “sufren” de la presencia de Fernando Guillén Cuervo, un actor muy limitado desde mi punto de vista. Y en el caso de la segunda, la protagonista femenina, una guapa y bien conservada Verónica Sánchez, no es tan jovencita como nos la venden pero da el pego, que no tiene las capacidades interpretativas de Laura (María Pujalte).

Nos dice Salvador con frecuencia que el lema de su ministerio es “el tiempo es el que es”… Y parece que en la televisión española les sobra demasiado tiempo. Y les faltan ideas arriesgadas y solidez interpretativa. “Sólo” con eso… podríamos tener producciones más interesantes. Me quedo atascado con las series, y no las sigo… Dedicar más de una hora al episodio de una serie de televisión, suele ser excesivo para mí. Qué se le va a hacer.

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Pero lejos de ser un lugar tétrico, es un lugar luminoso, con espléndidas primaveras, especialmente cuando los cerezos de Bolea, a sus pies, se llenan de flores.

[Televisión] Cosas de series; O.J. Simpson, las sectas, Archer, los Gallagher… mucho que contar esta semana

Televisión

Pues sí. Sigo arrastrando mucho retraso con las series televisivas por “culpa” de las vacaciones. Así que fundamentalmente me he dedicado a los finales de temporada y a las novedades que han llegado a la pequeña pantalla. Vamos a ver si me organizo un poco la entrada.

Entre las novedades tenemos el tronchante regreso de Archer, con la agencia reconvertida de espías en detectives privados, y cagándola a base de bien desde el capítulo uno. Un valor seguro en cartelera esta serie de animación.

Esta dos semanas atrás he estado reorganizando mi fototeca digital. Por ejemplo, los viajes del año 2009, donde estuve en Suiza (en el encabezado), o visitando Bratislava, la capital de Eslovaquia.

Esta dos semanas atrás he estado reorganizando mi fototeca digital. Por ejemplo, los viajes del año 2009, donde estuve en Suiza (en el encabezado), o visitando Bratislava, la capital de Eslovaquia.

Tenemos también el retorno a esa ciudad ficticia en algún lugar de Pensilvania, Banshee, donde no sobra la violencia… Y se han pegado un comienzo de temporada en plan homenaje a Twin Peaks… con una de las protagonistas muerta junto al río a penas envuelta en unos plásticos… No ha debido tener una muerte muy feliz. Son un poco misóginos estos guionistas… se dedican a apiolar a las chicas guapas de la serie. Es última temporada. Así que a ver en qué queda todo. ¿Quién mató a Rebecca Bowman (Lili Simmons)?

Tenemos serie nueva sobre sectas, The Path. En lo que lo que más destaca es ver a la guapa Michelle Monaghan, aunque en un papel que no me está resultando muy simpático, y a una rebotada de ShamelessEmma Greenwell. No está mal, pero tampoco me mata. Y el tema no me resulta excesivamente atractivo. Todavía no he decidido si seguiré con ella.

También paseé por Aragón, y visité el dolmen de Ibirque en las sierras prepirenaicas.

También paseé por Aragón, y visité el dolmen de Ibirque en las sierras prepirenaicas.

Hemos tenido revuelo patrio con el parón momentáneo de la serie de fantasía (ciencia ficción, le llaman algunos) El ministerio del tiempo. El caso es que muchos lo han interpretado como un abandono de la serie por parte de RTVE. Lo han desmentido. Nos dicen que estaba pactado que tras los primeros ocho episodios, esta fue la duración de la primera temporada, los cinco restantes se emitirían más adelante durante el año. Pero lo cierto es que lo anunciaron coincidiendo con la emisión del octavo episodio de esta segunda temporada. Unos dicen que sólo es un parón de dos o tres semanas, otros afirman que no vuelve hasta después del verano. No sé. Lo que sí que sé es que esta segunda temporada no me ha resultado tan interesante, con las excepciones de un magnífico segundo episodio donde jugaron muy bien con los viajes en el tiempo, muy buen guion, y el dedicado a la gripe española de 1918, que tuvo buenas dosis de tensión y de drama. Frente a lo que parece ser tendencia general, me gusta más la serie cuando se pone dramática que cuando entra en el terreno de la comedia. La presencia de personajes históricos me resulta anecdótica, y me atrae más cuando los protagonistas de la acción son los propios funcionarios del ministerio. Y sigo pensando que los secundarios son mucho más interesantes que los protagonistas; paradójicamente, en esta segunda temporada, gente como Cayetana Guillén Cuervo o Jaime Blanch ha salido mucho menos. El cambio de Rodolfo Sancho por Hugo Silva me ha resultado indiferente. Ambos tienen sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas, aunque el arco argumental de la mujer de Julián me pareció mucho más interesante que el del padre de Pacino. Y lo voy a decir sin tapujos… Amelia Folch, o más bien Aura Garrido, está resultando una sosa y una siesa de mucho cuidado. Por mona que sea. En fin, ya veremos lo que nos depara el futuro… aunque el tiempo es el que es.

Visité el legado de la Bauhaus en Weimar, donde surgió, y otras ciudades.

Visité el legado de la Bauhaus en Weimar, donde surgió, y otras ciudades.

Final de temporada, la primera, para Life in Pieces. Comedia de situación que nace claramente a rebufo del éxito de Modern Family, ha sabido encontrar su estilo propio. Y dado el progresivo desgaste de su antecesora, incluso ha tenido en esta su primera temporada momentos en los que la ha superado. Que yo sepa se ha ganado el regreso. Y lo esperaré con ganas.

Y vamos con los dos finales de temporada más interesantes. En primer lugar, la serie más veterana. Shameless ha seguido contándonos el viaje a los infiernos de los Gallagher. Porque por cada capítulo en que parece que van para arriba, hay dos en el que siguen dando por bueno el refrán de que “cuando lo manda el destino no lo cambia el más ‘pintao’, si naciste ‘pa’ martillo del cielo te caen los clavos”. Fiona (Emmy Rossum) y Frank (William H. Macy) siguen soportando la columna vertebral de la serie, pero con el fuerte protagonismo de Debbie (Emma Kenney) esta temporada, que ha rozado también la tragedia en algún momento. Eso sí, casi todos los hermanos han tenido sus momento este año, algunos muy muy muy malos momentos, y otros han tenido un respiro con respecto a otras temporadas. En el lado cómico de la serie, tenemos que agradecer la divertida exhuberancia cincuentona, o cincuentañera, de Queenie (Sherilyn Fenn), y el desvergonzado picante que Svetlana (Isidora Goreshter), un personaje que ha subido de accesorio a imprescindible, ha aportado al duo de Veronica (Shanola Hampton) y Kevin (Steve Howey).

Pasamos un fin de semana largo, muy largo, en Lisboa y alrededores.

Pasamos un fin de semana largo, muy largo, en Lisboa y alrededores.

Y hemos llegado al final del juicio contra O.J. Simpson (Cuba Gooding Jr.), en la nueva serie American Crime Story, un drama dedicado a crímenes reales de la historia de los Estados Unidos. Resulta difícil destacar a alguno de los intérpretes de este fenomenal reparto coral que nos han escenificado uno de los asesinatos y juicios más conocidos que nos ha llegado desde el otro lado del charco. Si acaso, aparte al propio “protagonista” (no sé si se le puede aplicar el apelativo), destacaría a Sarah Paulson, actriz que me parece tremendamente solvente y por la que siento mucha simpatía, o a Courtney B. Vance. Pero salvo un par de despistados, todos están fenomenal. Por otra parte, es interesante la crítica que supone esta puesta en escena del famoso juicio, tanto al sistema judicial norteamericano, está claro que apuesta por la más que probable culpabilidad de Simpson a pesar de que resultó absuelto, como de la injusticias y las irregularidades debidas al racismo y a las décadas de segregación que afectan a la sociedad de EE.UU. y que fue lo que realmente se puso sobre el tapete durante el juicio. A ver que crimen famoso nos traen al año que viene. Se habla que tratará de un “crimen de estado”… las consecuencias del huracán Katrina…

Y me acerqué a final de año a París, y su arco de la Defense.

Y me acerqué a final de año a París, y su arco de la Defense.

[Televisión] Cosas de series; un tiro en la oscuridad y poco más

Televisión

Pocas novedades esta semana, en la que tampoco he tenido mucho tiempo que dedicarle a las novedades. He dejado en “stand by” Hap and Leonard, a ver cómo son las críticas y si me interesa ver la temporada más adelante.

Se configura como una excelente serie con el único problema de que avanza con excesiva lentitud la británica The Night Manager, y no deja de tener interés la de la secuestrada chica de trece años durante trece años, Thirteen. También británica.

También muy interesante y con buen nivel de tensión el duelo entre fiscal federal y tiburón de las finanzas en Billions, en el que se van repartiendo los golpes en medio de un reparto con muy buen hacer.

Repaso a lo que va saliendo en estos días en mi tumblelog (enlaces al final). En el encabezado, Montjuic en Barcelona, y aquí encoma, cruce de trenes en Colonia.

Repaso a lo que va saliendo en estos días en mi tumblelog (enlaces al final). En el encabezado, Montjuic en Barcelona, y aquí encoma, cruce de trenes en Colonia.

Tenemos el producto nacional, El ministerio del tiempo, que desde mi punto de vista da una de cal y otra de arena, con episodios interesantes y otros anecdóticos o directamente flojos. Y sobretodo con alguna de las protagonistas perdida entre el buen hacer de los secundarios. A mi no me está convenciendo tanto, ni mucho menos como la primera temporada.

Y se ha despedido la sexta temporada de Rizzoli & Isles, serie policiaca de puro y simple entretenimiento, como es habitual en ellos. Con un enorme “cliffhanger”… ¿a quién le ha dado el tiro en la oscuridad? El caso es que parece ser que la siguiente temporada, la séptima será la última.

Poco más que contar… ya digo. El siguiente comentario televisivo será dentro de dos semanas, y tendrá novedades más interesantes.

Esztergom, Hungría.

Esztergom, Hungría.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; una de espías británicos de las buenas… creo

Televisión

Muy liado estoy esta semana, así que he visto poca tele. Se me va a acumular tanto episodio pasado que no me extrañaría que tirase a la basura alguna de mis series en cartelera. Ya veremos cómo me lo planteo este fin de semana.

En cualquier caso, algunas cosas hay que comentar. Primero, que si me quedé con la impresión en el primer episodio de su segunda temporada de que El Ministerio del Tiempo había sufrido un notable bajón, puede que sólo haya sido algo pasajero. El segundo episodio estuvo muy entretenido, jugando más con las paradojas y los efectos de los viajes temporales. Algo con lo que “paradójicamente” ha jugado muy poco hasta ahora esta serie de viajes en el tiempo. Pero hay una cosa que me preocupa… la teórica protagonista femenina de la serie tenía una trama transversal muy vinculada a la del protagonista masculino ausente. Y parece que se ha quedado muy desangelada. Una breve escena de la secundaria principal de la serie da mucho más interés a su personaje, que está compartiendo muy poco tiempo en escena, que al de la protagonis. Lo cual es llamativo en una serie donde además hay muchos más actores machos que otra cosa.

"The Night Manager" nos lleva a tierras suizas, a Zermatt, y al ferrocarril del Gornergrat.

“The Night Manager” nos lleva a tierras suizas, a Zermatt, y al ferrocarril del Gornergrat.

Pero tras dedicar un espacio especial a la única serie patria que aparece en mi cartelera, decir que han vuelto dos comedias dramáticas. Por un lado vuelven las “chicas neoyorquinas” de Girls, con un divertido y estupendo episodio inicial de su penúltima temporada. Se nos están empezando a hacer mayores las chicas… hasta se nos casan ya. Ya veremos cómo les va… Extraño ver por ahí a Kylo Ren… a ver si nos acustumbramos de nuevo al personaje que ya conocíamos… Por otro lado, esas dobles parejas llenas de rollos extraños de Togetherness vuelven con sus… rollos extraños, en un curioso episodio rodado en Nueva Orleans. Bien.

Todavía no me ha quedado claro si es que trabaja en un hotel en lo alto del Gornergratt o si vive allí, este encargado de noche, que en los doblajes parece que traducen como "director" de noche.

Todavía no me ha quedado claro si es que trabaja en un hotel en lo alto del Gornergratt o si vive allí, este encargado de noche, que en los doblajes parece que traducen como “director” de noche.

Pero las mejores expectativas vienen de una serie británica de espías, The Night Manager. Un antiguo militar británico (Tom Hiddleston) que trabaja de encargado de noche en hoteles de lujo, acaba metido en una intriga en el entorno de los mafias internacionales del tráfico de armas cuando se ve atraído por la guapa novia (Aure Atika) de uno de estos mafiosos. Pero será tiempo después, en un hotel suizo, cuando se le presente la posibilidad de hacer algo más, y tomar venganza, al tener como cliente al principal capo de estas mafias (Hugh Laurie). La trama y el guion del primer episodio me engancharon mucho. Y el nivel interpretativo, especialmente el de Hiddleston, es de alto nivel. Laurie hace tiempo que ha mostrado sus capacidades… y ahora que va a hacer del hombre más malo del mundo, después de haber interpretado al médico más capullo del universo… Así que parece obligatorio seguir esta serie de espías, mafias y venganzas.

En cualquier caso, bellos paisajes nevados de los Alpes suizos, que me son relativamente familiares.

En cualquier caso, bellos paisajes nevados de los Alpes suizos, que me son relativamente familiares.

[Televisión] Cosas de series; ministerios, conspiraciones y vinilos

Televisión

Semana relativamente tranquila en la cosa televisiva, en la que fundamentalmente hay que destacar algunas novedades.

En primer lugar, algún retorno. Tenemos la llegada de la semitemporada de invierno de Rizzoli & Isles, comedia-dramática o drama-cómico de carácter policiaco y más bien amable, que no tiene mayor pretensión que entretener. Sin más. Bien es cierto que una de sus protagonistas, la Dra. Isles (Sasha Alexander), hace doblete en Shameless, donde nos ofrece un papel gloriosamente mucho más desvergonzado. Ejem… sí… estamos hablando de culos, tetas y polvos… Pero Shameless tiene dos rombos, y la serie de las policías de Boston es para todos los públicos.

Ha vuelto la segunda temporada de la serie revelación del año pasado en la televisión española, El Ministerio del Tiempo, la única serie patria que no me aburre soberanamente e incluso en algunos momentos me ha divertido mucho. Parece ser que un cruce de agendas del actor que lo interpreta va a hacer que uno de los personajes protagonistas, Julián (Rodolfo Sancho), vaya a estar “missing” durante buena parte de la misma… Veremos cómo evoluciona la cosa, pero en el primer episodio se ha notado,… para mal… o cuando menos para regular. Pero demos tiempo al tiempo, porque el tiempo es el que es…

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Como suele suceder en las entradas televisivas, fotografías de lo que está apareciendo en mi tumblelog viajero (enlaces al final). En el encabezado, la playa de Porthcurno en Cornualles, Inglaterra. Y aquí la Piazza del Campo de Siena, Italia.

Nos llega una miniserie de caracter fantástico conspiranoico. 11.22.63, que es el 22 de noviembre de 1963, escrito a la americana. El día que asesinaron a John Fitzgerald Kennedy. Va de viajes en el tiempo, pero dado que el mecanismo del viaje en el tiempo tiene más que ver con nuestras puertas del tiempo que con inventos científicos, mejor que la inscribamos en el ámbito de la fantasía que en el de la ciencia ficción. Y basada en una obra de Stephen King, que no es santo de mi devoción, está impulsada por J. J. Abrams (que no aparece directamente en los créditos, pero la productora es Bad Robot), y parece hecha para más gloria de su protagonista James Franco, un profesor de lengua y literatura, con aspiraciones a escritor, que lleva una vida mediocre en algún lugar de Nueva Inglaterra, y que en un momento dado se ve ante el reto de viajar al pasado para evitar el asesinato de JFK… detrás del cual, por supuesto, hay conspiraciones terribles. El primer episodio estuvo entretenido… y dado que es una miniserie no es improbable que la vea hasta el final. Pero tengo mis reservas. De momento,… la guapa de la serie ha salido poquito.

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El pico del Midi d’Ossau visto desde el paso de Portalet, en la frontera entre España y Francia.

Y la otra serie que ha comenzado su andadura esta semana también tiene productores de postín. Nada más y nada menos que Martin Scorsese y Mick Jagger. Se trata de Vinyl, es producción para la HBO… atención que se elevan las expectativas… tiene un reparto curiosete y sólido, sin ser de campanillas y… el principal problema para mí, que no para otras personas, es que trata del mundillo de las discográficas de los años 70. Lo cual me interesa poco. Parece bastante bien hecha y le daré alguna oportunidad más. Pero podría suceder que no me llegase a interesar y a pesar de todo la abandonase. Y es que encima hay que aguantar la estética en la vestimenta de los 70… no tan catastrófica como los 80, pero casi. Cosas que pasan.

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Unos aguerridos soldados recrean una batalla de la Guerra de la Independencia en Cariñena, España.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; cosas de inmortales… y del tiempo

Televisión

Sinceramente, apenas he avanzado viendo series esta semana. He estado en otros rollos. Alguna cosa he visto.

Por ejemplo, el capítulo doble de ese mi guilty pleasure eterno que es Grey’s Anatomy, que definitivamente dice adiós a… Como he leído en algún sitio durante la semana, digan lo que digan, la serie con más muertos no es Game of Thrones. Es la de los cirujanos de Seattle. De verdad. Y además, quién sabe quién va a cascar en cada temporada. ¿Será esa una de las razones por las que no puedo abandonar la serie? Desde luego, no llegarán a viejos los personajes de la serie. Si no los matan los guionistas, acabará con ellos el estrés permanente que sufren…

Las fotografías de hoy corresponden a diversos lugares donde viajé en su momento, como el claustro de los Jeronimos de Belém en Lisboa.

Tampoco he dejado de lado tampoco el fenómeno televisivo del momento en España. Si el otro día comentaba la sospechosa coincidencia entre la “Amelia Folch” ministérica y la “Amelia Pond” whovian, esta semana me enteré, he ido viendo, la serie complementaria Los archivos del ministerio, que está hecha a imagen y semejanza del Doctor Who Confidential, que durante unas cuantas temporadas acompañó a su serie madre. Definitivamente, se han inspirado mucho, mucho en la mítica serie británica del Señor del Tiempo. Queda mejor los de “Lord of the Time” que lo de “Subsecretario del Tiempo”, ¿verdad? Y Lola Mendieta (Natalia Millán), ¿a quien la equiparamos? A los daleks o a The Master (Michelle Gomez). Por cierto, tomando unas cervezas el otro día,… va a resultar que la chica protagonista del “ministerio” es la más sosita de las chiscas de la serie española. Todos parecíamos querer saber más de Nuria (María Cotiello), que mona oye la señora de doña Irene Larra, y de Maite (Mar Ulldemolins), mientras que la redicha mencionada teníamos la sensación de que nos podría acabar resultando algo cargante.

O las almenas y patios del castillo de Oliete en Navarra.

O las almenas y patios del castillo de Oliete en Navarra.

Y estamos en mayo, que además del mes de las flores es el mes en el que las temporadas de las series, tanto las que vienen desde el otoño como las que empezaron después del año nuevo, van terminando. Así que a partir de ahora, iremos comentando estos finales. Esta semana ha tocado el final de la primera temporada de Forever. Y probablemente, el final de la serie, porque parece que es probable que la cancelen. Ya veremos. En cualquier caso, para aquellos que no la conozcan es una serie que recoge una premisa recurrente. La del inmortal. El hombre que aunque lo maten de formas diversas, no muere o resucita de inmediato. En el caso de nuestro inmortal protagonista, el simpático doctor Henry Morgan (Ioan Gruffudd), lleva en esta situación durante 200 años. La serie ha transcurrido en forma de procedimental. En cada episodio, Henry, que en la actualidad trabaja de forense para la policía de Nueva York, trabaja junto a la detective Jo Martinez (Alana De La Garza) en resolver diversos casos. Pero ha habido también un par de tramas de continuidad. Por un lado, la historia de amor con la que fue mujer de Henry, la única que conoció su situación, la guapísima enfermera de la Segunda guerra mundial Abigail (Mackenzie Mauzy), y su hijo adoptivo en común el ya bastante mayor y simpático Abraham (Judd Hirsch). Por otro lado, la del otro e inquietante inmortal, Adam (Burn Gorman). Ambas tramas han quedado relativamente resueltas. Aunque esta segunda con posibilidad de reactivación en caso de continuidad. Lo mismo que la relación con la detective Martinez, con la que lo único que hacía falta era la resolución sentimental de las situaciones anteriores, para dar paso a la típica “tensión sexual no resuelta”. La serie en sí misma no aporta gran cosa, pero los protagonistas se hacen simpáticos y se deja ver sin mucha trascendencia. A mí no me importaría que volviese… la verdad. Cosas peores se mantienen en el tiempo.

O los molinos de Schiedam en los Países Bajos. Porque viajar en el espacio es otra forma de viajar en el tiempo también. Y son las fotografías que ahora están apareciendo en mi fotoblog de viajes: De viaje con Carlos. A continuación el enlace...

O los molinos de Schiedam en los Países Bajos. Porque viajar en el espacio es otra forma de viajar en el tiempo también. Y son las fotografías que ahora están apareciendo en mi fotoblog de viajes: De viaje con Carlos. A continuación el enlace…

De viaje con Carlos

Una fotografía de viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; The Americans ¿la mejor serie de la tele actual?

Televisión

Terminó la semana pasada la tercera temporada de The Americans. Y el título de esta entrada da una pista de lo que puedo opinar… Y es de lo que principalmente hablaré en ella. Pero hay alguna cosita más.

No hubo entrada sobre televisión la semana pasada. Estuve de viaje por Galicia. Esto ha tenido dos consecuencias. Llevo mucho retraso de episodios sin ver, más cuando esta semana me he dedicado ha recuperar algo del cine español de estos últimos años que no vi en salas, en el salón de mi casa. Como me temía, no me perdí gran cosa.

En el campo de las series, despedimos temporalmente a las brujas buenas de Good Witch. Serie anecdótica, familiar, casi un guilty pleasure. Vi los primeros episodios de The Lizzie Borden Chronicles y Happyish. Indeciso sobre ambas. No sé. Regresó Orphan Black… creo que la voy a dejar de lado. Y en mi guilty pleasure más duradero, Grey’s Anatomy, están de dramones tremendos… como en los viejos tiempos. El caso es que estos episodios excesivos son estupendos y son lo que me hacen tragarme los muchos que rondan la mediocridad. A falta de un capítulo para terminar Forever, también he de decir que sería una pena que la cancelasen. Se ha ido superando y poniendo cada vez más interesante… pero creo que pintan mal las cosas para el inmortal doctor… Ha habido alguna otra novedad, pero que no tenido tiempo de comprobar que tal.

Quizá por el paisaje, quizá por el sol, quizá por el monumento en sí mismo, lo que más disfruté en mi viaje a Galicia fue el paseo en torno a la Torre de Hércules.

Quizá por el paisaje, quizá por el sol, quizá por el monumento en sí mismo, lo que más disfruté en mi viaje a Galicia fue el paseo en torno a la Torre de Hércules.

Durante el viaje a Galicia, como tenía muchas horas de tren, me llevé en el iPad la temporada completa del Ministerio del Tiempo. El caso es que entre unos días y otros, la volví a ver entera. Me reafirmo en mis opiniones en general, aunque confieso que le cogí un poquito más el puntito… El caso es que en algún lugar de los montes de Álava en el trayecto de vuelta, mientras fuera del tren diluviaba, caí en la cuenta del parecido en el nombre de la joven viajera en el tiempo de la serie española, Amelia Folch (Aura Garrido), y una de las más célebres companions del Doctor en los últimos tiempos, Amelia Pond (Karen Gillan). ¿Casualidad, homenaje, intento de enganchar a los whovians? Me cae simpaticona la chica barcelonesa, pero hace falta mucho, mucho, mucho, mucho más de su parte para que desplace de mi corazoncito televisivo y algo freakie a la pelirroja escocesa. Y eso que algo tienen en común. Fuera sus series de viajes en el tiempo, no acaban de convencerme mucho ninguna de las dos como actrices.

Un viaje en el tiempo en sí misma, la Torre de Hércules nos desplaza lo mismo a la hispania romana que al siglo XVIII.

Un viaje en el tiempo en sí misma, la Torre de Hércules nos desplaza lo mismo a la hispania romana que al siglo XVIII.

Y después de esta larga “introducción”, mucho más larga de lo que pensaba al comenzar a redactar la entrada, vamos con esos espías rusos que viven de tapadillo en los Estados Unidos de Ronald Reagan, en los coletazos finales de la guerra fría. Me resulta muy difícil comentar cosas sin desvelar trama. Y creo que esta es una serie que cada cual debe de ir descubriendo por sí mismo y a su ritmo. No sé si es la mejor serie del momento. Yo, realmente, alucino con ella. Alucino con las excelentes interpretaciones. De todos. Me encanta por supuesto ver a los Jennings, las estupenda y atractivísima Elizabeth (o Nadiezda según nos hemos enterado) (Keri Russell) y el camaleónico Philip (Matthew Rhys). Me confieso perdidamente enamorado de Nina (Annet Mahendru), incluso en una temporada en la que le ha tocada pasarlas canutas. Espléndido en sus recovecos el agente Beeman (Noah Emmerich). Y que decir de la pobre Martha (Alison Wright), pero qué papelón hace esta actriz. Pero sobre todo, el gran descubrimiento de esta temporada, que ya iba avisando en las anteriores, la joven Paige (Holly Taylor), personaje que en tres capítulos ha puesto toda la esencia de la serie de patas arriba. Porque si todo este excelente elenco lo hace bien, a quienes habría que hacer un monumento es a los creadores y guionistas de esta serie, que saben contener los ritmos, que saben desarrollar tranquilamente pero sin pausa las tramas, que nos ofrecen eventualmente episodios absolutamente memorables y que convierten la serie en un verdadero manual de lujo de narración televisiva. Desde luego, la complejidad psicológica, ética y sociológica de la serie es difícil de manejar, y además convertir cada capítulo en un entretenimiento de primera. Pero lo consiguen. Y sin embargo, no es una de las series más conocidas y seguidas… misterios. Supongo que lo mejor de la vida no está hecho para que se deguste masivamente. Al fin y al cabo, cientos de millones de personas se pirrian por las hamburguesas de los macdonals… ¿por qué habría de ser diferente en los gustos televisivos? Pues que los demás se queden con sus hamburguesas de plástico. Yo me quedo con el caviar “ruso”.

Y además, el bello paraje se halla ornado por un parque escultórico, que convierte el paseo también en un museo al aire libre de arte contemporáneo.

Y además, el bello paraje se halla ornado por un parque escultórico, que convierte el paseo también en un museo al aire libre de arte contemporáneo.

[Televisión] Cosas de series; de terrores árticos y viajes en el tiempo

Televisión

Hoy tenemos un par de finales de temporada, a uno de los cuales, una serie española, le dedicaré una cierta extensión. En el ámbito de novedades, decir simplemente que tenemos de nuevo entre nosotros dos series que en poco tiempo se han convertido en auténticos clásicos, con estilos totalmente distintos. Me refiero a la ansiada quinta temporada de Game of Thrones, la que en teoría va a empezar claramente a seguir un camino realmente distinto de los libros en los que se basa, y la séptima temporada de Nurse Jackie, que va a ser la última. Con la gran pregunta que nos hacemos todos, ¿se redimirá o se terminará de hundir en sus miserias y adicciones nuestra enfermera de urgencias favorita? La cosa parece que está en un “fifty/fifty”.

Las fotografías de hoy quieren recordar que casi todos los días publico fotografías de mis viajes en Tumblr.

Las fotografías de hoy quieren recordar que casi todos los días publico fotografías de mis viajes en Tumblr.

El primer final de temporada ha sido el de Fortitude. Una ambiciosa serie británica, ambientada en una población de lo que podrían ser unas islas del Ártico como las Svalbard, está rodada en Islandia, y que se nos presentó como una historia policíaca, con un crimen a desentrañar a lo largo de toda la temporada. Un reparto destacable, con algunos nombres llamativos tanto del cine como de la televisión, americanos, británicos, noruegos y con presencia española. Reparto coral en el que no hay claros protagonistas ya que todos tienen su capítulo o sus minutos de protagonismo. Ambiente claustrofóbico, frío, relaciones humanas muy torcidas, muy engañosas, auténtica reunión de personajes con pasado más o menos turbio, y que se tienen que enfrentar a uno o varios crímenes en un entorno prácticamente cerrado, por la dificultad de comunicación con el continente. Prometía bastante. Y de hecho, ha tenido momento muy bueno, acompañados por una realización espléndida y por las buenas interpretaciones. Pero…

El “pero” fundamental de la serie es que nos engaña. Que se nos plantea que va de una cosa, pero al final va de otra. La resolución de los misterios entra más en el terreno del terror que de lo policiaco. Un terror no sobrenatural, un terror especulativo en el campo de la ciencia ficción, a vueltas con el calentamiento global; pero terror. Yo me lo fui imaginando. La serie poco a poco da pistas. Hay informaciones que sugieren por donde pueden ir los tiros; pero no se decanta prácticamente hasta los dos últimos episodios. El problema, para mí, es que el cambio de género le resta atractivo desde el punto de vista de lo que son mis intereses habituales. Han anunciado una segunda temporada, que no sé muy bien por dónde van a tirar. En cualquier caso, no tengo claro que me apetezca verla. No soy muy aficionado a las películas de sustos y “monstruos”. Lo único que me puedo plantear en su momento es ver el primer episodio y decidir en función de por donde tiren.

Que los viajes aparecen por ciclos cronológicos. Ahora estamos a un par de semanas de cerrar uno, porque empezamos con fotografías del año 2014.

Que los viajes aparecen por ciclos cronológicos. Ahora estamos a un par de semanas de cerrar uno, porque empezamos con fotografías del año 2014.

Y vamos allá con el loable intento que ha sido la primera temporada en El ministerio del tiempo. Incursión de la televisión española en el ámbito… no sé si decir de la ciencia ficción o de la fantasía… Son viajes en el tiempo, pero más me decantaría por situarla en el campo de la fantasía que en el de la ciencia ficción. Sí que es cierto que como decía hace unas semanas, la primera sensación era una mezcla de Men in Black con El fin de la eternidad.

Antes de seguir con la valoración de lo que ha sido la serie, vamos a hacer unas consideraciones sobre la ficción basada en los viajes en el tiempo. La novela de Isaac Asimov que he mencionado, El fin de la eternidad, fue una obra que leí siendo muy joven. Y me gustó. Mucho. Y la he releído varias veces. Y me sigue pareciendo una obra notable, que además fue escrita hace ya un tiempo, fecha de publicación 1955, que plantea muy bien muchas de las cuestiones relacionadas con el viaje en el tiempo, aparte de otras consideraciones sobre la libertad en las sociedades humanas, y la necesidad de un estímulo, de una última frontera, para el desarrollo de las mismas. La “Eternidad” de Asimov resolvía de forma muy elegante muchos de los problemas y paradojas que implican el viaje en el tiempo. El sistema de puertas del “ministerio del tiempo” tiene muchas semejanzas y muchas posibilidades del estilo de la “Eternidad” de Asimov, aunque ya adelanto que no se aprovechan más que de modo anecdótico.

Después vendrá lo que llevamos en 2015, y vuelta a empezar con fotografías desde 1989, y quien sabe si anteriores cuando rescate otras de mis archivos.

Después vendrá lo que llevamos en 2015, y vuelta a empezar con fotografías desde 1989, y quien sabe si anteriores cuando rescate otras de mis archivos.

El viaje en el tiempo tiene varios problemas, y con los datos actualmente disponibles en el mundo de la física hay cierta seguridad de que sólo es posible en un sentido. Desde el presente hacia el futuro. Se le llama vivir. Y lo hacemos constantemente todos y cada uno de nosotros. Pero hacia el pasado… La imposibilidad de romper las cadenas causales y la segunda ley de la termodinámica que impide pasar de un universo más “desordenado” a otro más ordenado parecen obstáculos notables. Siempre se pueden buscar o crear dimensiones extras para permitir estos desplazamientos, como la “eternidad” de asimov, o esa quinta dimensión que veíamos hace unos meses en Interstellar, y que permitía al protagonista interaccionar en el pasado con su hija. Pero el hecho de que haya una imposibilidad física de acuerdo al conocimiento actual de la especie humana, especular es gratis, pero no sin costes intelectuales, no impide que en el ámbito de la ficción, y aprovechando la suspensión temporal de la incredulidad del lector o espectador, no se pueda plantear un escenario de viaje al pasado o al futuro, y explotar creativamente las paradojas causales que necesariamente se establecen. O introducir elementos añadidos al universo, como nos enseña por ejemplo Doctor Who, tales como los universos paralelos, las realidades simultáneas o alternativas, las divergencias de acontecimientos en el tiempo, o los momentos fijados en el tiempo, aquellos que hagas lo que hagas por modificarlos, el universo se encarga de reconducir para conservar la cadena de causas y efectos, para mayor frustración de los protagonistas que quieren salvar a la humanidad, evitar la segunda guerra mundial, salvar a su amada o a su hija de una muerte accidental o criminal… lo que queráis. El universo no puede permitir que los efectos se modifiquen cuando llegas de un futuro dado, y alteres lo que alteres, se reordenará para llegar al punto que querías evitar. Hay otros escenarios, por suspuesto, en función de la imaginación del autor, y de su respeto por el conocimiento científico actual.

Como vemos, las posibilidades son enormes. Pero exige escritores, sean de novelas o relatos más o menos extensos, sean de guiones televisivos o cinematográficos, con habilidades exquisitas para producir historias con visos de coherencia, al mismo tiempo que con el enganche emocional que el espectador requiere. ¿Ha aprovechado mínimamente El ministerio del tiempo todo esto? Veo que ha surgido una muchedumbre de entusiastas de la serie, que ha permitido la renovación para una segunda temporada. Entusiastas que alaban las virtudes y la osadía de esta producción televisiva. Mi opinión es que no. No, ha habido un aprovechamiento integral de todas las posibilidades dramáticas que he mencionado antes. Creo que la ficción española está en mantillas en comparación con la norteamericana y la anglosajona. Falta tradición. Y la poca que hay, se mueve más en el terreno de la fantasía que de la ciencia ficción. Apenas se han aprovechado las paradojas. Algún apunte dramático personal se ha hecho sobre las relaciones inmutables de causa-efecto, sobre los hechos fijados en el tiempo. Se ha ido con mucho tiento, como si hubiera miedo de ahuyentar a la audiencia. Cuando hay una audiencia no desdeñable que en estos momentos es fiel a la ficción de allende los mares, que está mucho más educada de lo que se piensa en los cuidados contenidos de las series de televisión.

Al final de la entrada, encontraréis la dirección el enlace al Tumblr.

Al final de la entrada, encontraréis la dirección el enlace al Tumblr.

La serie es simpática. Los personajes, y quienes los interpretan, han sabido calar en el espectador. Pero salvo algún detalle en algún capítulo más osado, como el cuarto con Torquemada, el excelente septimo con la venganza del agente díscolo y elementos del octavo y último, en el que se entra en los dramas personales de los protagonistas, el resto se han movido más en lo anecdótico que en otra cosa.

La serie tiene posibilidades, todo un universo literalmente de posibilidades y de reimaginación del mundo. Hay personajes que muestran carisma elevado. Queremos ver a un subsecretario (Jaime Blanch) con más duplicidad, con doble agenda, que genere dudas sobre sus motivos y los del ministerio. Queremos ver mucho más de la temperamental Irene (Cayetana Guillén Cuervo) que nos ha regalado algunos de los mejores momentos de la serie. Necesitamos más protagonismo en la presunta villana de la serie, esa mujer llena de duplicidades y motivos presuntamente egoístas que es Lola Mendieta (Natalia Millán). Y hay que arriesgar más con las emociones y las acciones del presunto trío protagonista, que no lo hacen mal, pero que quedan fácilmente eclipsados por los anteriores. Y más osadía por parte del equipo de guionistas. Que se hagan un máster y un repaso del género y que se sumerjan sin dudarlo, que es muy divertido.

A falta de otras posibilidades, para mí es una buena forma de viajar en el tiempo, en mi pasado, y recordar aquellos lugares que he visitado.

A falta de otras posibilidades, para mí es una buena forma de viajar en el tiempo, en mi pasado, y recordar aquellos lugares que he visitado.

No olvidéis visitar: De viaje con Carlos

Una fotografía al azar.

[Televisión] Cosas de series (y rugby): una serie española y adiós al Daniel Pierce y la agente especial Moretti

Deporte, Televisión

Llevo un par de semanas sumido en el caos televisivo, por lo que lo mismo tengo vistos ya episodios de ayer o de antes de ayer, que me faltan por ver otros de hace 10 diez días. En cualquier caso, hoy hay alguna novedad y un par de despedidas, una de ellas definitiva a la que dedicaré un poquito más de extensión.

La semana pasada llegó Powers, pretendiendo dar un giro de tuerca más al asunto de los superhérores con poderes especiales. La verdad es que no me convenció gran cosa y no le voy a dedicar más tiempo. Pero supongo que puede tener su público, bajo la perspectiva de unos “superhéroes” con debilidades tan humanas como el resto de los aburridos bípedos presuntamente pensantes.

También hemos podido ver el comienzo de The Royals, o cómo ven los americanos a las monarquía británica, aunque sea a través de una ficticia familia real, que pretende partir de la idea de un Hamlet moderno. No parece gran cosa, aunque tiene algunos números para convertirse en guilty pleasure. Ya sabéis, esas series que ves aunque sabes que son malas, pero te tienen enganchado aunque sea por un tiempo. No digo que esto me haya pasado ya, pero… Si siguen los derroteros de la obra de Shakespeare, se han equivocado de muerto, o están a punto de matar a uno de los personajes principales de la serie… Y si no es que se van a tomar muchas más libertades de las que me pensaba.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

La novedad más notable es que he incluido una serie española en mi cartelera. Imagino que veré la primera temporada completa. Son sólo ocho episodios y ya he visto tres. Es El ministerio del tiempo. Se supone que el secreto más guardado del gobierno español a través de la historia es que hay una organización gubernamental capaz de aprovechar una red de puertas en los territorios de España que comunican con las distintas épocas de nuestra historia. El primer episodio me pareció una mezcla de Men in Black pero con viajeros en el tiempo en vez de marcianos, y la idea de Asimov en la excelente El fin de la eternidad, de un lugar fuera del tiempo que permite viajar entre distintas épocas. Con respecto a la primera, aunque meten puyas humorísticas aquí y allí, a mí no consiguen arrancarme casi ni una sonrisa, y son demasiado obvias. Con respecto a la segunda,… aquello era ciencia ficción, y esta serie, aunque hay quien le ha puesto este calificativo, no. Es pura fantasía. La cosa es que las bases de la serie tienen posibilidades, que hasta ahora han aprovechado a medias. Desde luego, a los guionistas les falta la sutileza, el ingenio y la reflexión que necesitan las tramas sobre viajes en el tiempo; pero ofrece terreno a una serie de aventuras que puede ser entretenida. El reparto es razonable, lo que es mucho para un medio, las series de ficción españolas, que suelen pinchar mucho en la calidad interpretativa. No soy tan entusiasta como algunos medios que me animaron a verla; no es tan buena ni de lejos. Pero le daremos una oportunidad.

El pasado fin de semana nos despedimos de la tercera temporada de Banshee. Sin misterios ni sorpresas. La base tradicional de esta serie es el sexo y la violencia. En el principio de esta temporada hubo algo de lo primero, pero lo cierto es que se ha convertido en la temporada en que la violencia ha sido más notable, y más predominante. Con momentos buenos y momentos un poco excesivos; es de las que ponen a prueba la suspensión temporal de la incredulidad en el espectador con más dureza. También se ha llevado por delante varios personajes importantes en la serie, que aparentemente seguirá al año que viene pero con cambios. En fin, una serie que no engaña, que tiene sus limitaciones y sus virtudes, pero que está bien hecha y bien interpretada. Pero no es para todos los públicos.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

Y por último, despedimos para siempre Perception. Las aventuras del profesor neuropsiquiatra Daniel Pierce (Eric McCormack), el mismo esquizofrénico, como consultor del FBI, yendo de la mano en los casos de la animosa agente especial Kate Moretti (Rachael Leigh Cook) nos han ofrecido durante tres años fundamentalmente entretenimiento. Sin mucho más que rascar. Pero lo ha hecho con solvencia. Normalmente, en los inicios y finales de temporada poco más comentario he hecho. Era todo lo que había. Pero no habían dejado de introducir una trama transversal en los episodios de la serie, y había curiosidad por ver cómo se resolvía. Desde el principio de la serie, entre ambos protagonistas se planteo una situación de tensión sexual no resuelta, en los que los sentimientos de Pierce hacia Moretti eran más claros, mientras que los de esta hacia el profesor han sido planteados siempre de forma más ambigua. Además estaba el segundo cateto que le hacía la corte a la hipotenusa en lo que se convirtió en el clásico triángulo amoroso. El ex de la chica, del que se divorció porque la engañó con su mejor amiga. Quizá aquí haya estado el pinchazo de la serie. El fiscal Donnie Ryan () siempre ha sido un personaje que caía regular, a pesar de que lo hayan dignificado con el tiempo. Por lo tanto… había finales que eran poco digeribles y lógicos en la serie. No diré por cual han optado, por si la véis. Los dos capítulos finales, que resuelven el asunto, no me han gustado. Me parecen que fuerzan una serie de situaciones, y son contradictorios con la ética de hierro que Moretti ha mostrado a lo largo de toda la serie. Me ha resultado insatisfactorio. Pero el conjunto de la serie es entretenido, oye. Si alguien quiere pasar el rato sin más pretensiones,…

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

En esta larga entrada de esta semana, sólo me queda hablar de la penúltima jornada del Seis Naciones 2015, donde me vi el partido más trascendente de la jornada, el que enfrentaba en Cardiff a Gales con Irlanda. Si ganaban estos últimos, prácticamente se hacían con el título a falta de un partido en el que serían favoritos. Pero si ganaba Gales, todo se decidiría en la última jornada, donde los dos equipos celtas, empatados a puntos con los ingleses, tienen cruces fáciles, mientras que estos últimos tienen que enfrentarse con una Francia, venida a menos, pero más complicada. El caso es que Irlanda no entró centrada en el partido, y se dejó encajar en poco rato una serie de puntos entre palos que luego se le hicieron imposibles de remontar, incluso si durante la mayor parte del encuentro mostrase ser un equipo superior. Pero los galeses defendieron de maravilla, salvaron la peor crisis del partido en la mitad del segundo tiempo, y consiguieron aprovechar la ventaja inicial que consiguieron.

Si los tres equipos empatados a puntos ganan en la última jornada, algo probable, la cosa se resolverá por la diferencia de tantos a favor y en contra, donde de momento lidera Inglaterra, pero con Irlanda pisándole los talones. Estos están obligados a arrollar a Escocia. Lo mismo que Gales contra Italia, especialmente si Inglaterra pinchase contra Francia. Porque Francia ha ido mejorando sus resultados conforme ha ido avanzando el torneo. Tarde para optar al título, pero puede dar un disgusto en Londres, aunque no sea más que forzando un marcado muy ajustado que permitiría un average ventajoso para alguno de los equipos celtas. Probablemente sólo vea uno de los partidos, y si he de elegir será el Inglaterra – Francia el domingo. Entonces sabremos qué tienen que hacer lo de la rosa para no perder el campeonato.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.