[Televisión] Cosas de series; esos americanos, esas jovencitas inglesas y Patrick Jane

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Se me caen las series de cartelera. Definitivamente Da Vinci’s Demons me parece una propuesta muy espectacular de aspecto pero muy vacía de contenido. Muy floja en este aspecto, y paso de ella. Lo sospechaba desde el primer episodio. Continuum es una serie cuya primera temporada vi completa a la segunda oportunidad que le di. Y me pareció entretenida,… pero en esta segunda temporada no ha conseguido reengancharme. Así que fuera también.

Me he enganchado a dos series que a priori me habían pasado desapercibidas. Como consecuencia de mi participación en una reunión científica, cosas de profesionales sanitarios, conocí la serie Monday Mornings. La serie se llama así porque en cierto hospital ficticio norteamericano, y en el entorno de un servicio de neurocirugía, cada lunes por la mañana se celebran las m&m’s. Que no son unas pastillas de chocolate recubiertas de caramelo sino las morbidity and mortality conferences. Esto son sesiones clínicas en las que mediante revisiones entre pares se ponen a discusión las actuaciones de un servicio médico que hayan podido producir un aumento de las complicaciones o de la mortalidad de los pacientes. Su objetivo es disminuir estas; y nunca tienen un objetivo punitivo, sino de aprendizaje. En la realidad. En la serie, llega uno y es como un inquisidor de todos los demás, y además sí que castigan de vez en cuando. Me parece excesivamente melodramática y efectista, y no muy bien interpretada, pero algunas de las cuestiones relacionadas con la ética de la atención sanitaria me han parecido interesantes y la estoy siguiendo. Esta serie ha entrado en cartelera por “deformación profesional”.

También me recomendaron y me ha interesado Rectify. Un preso que se ha pegado años en el corredor de la muerte, ante una nueva prueba es liberado, y el juicio declarado nulo. Dos problemas, el primero es la reinserción en la sociedad por un lado, difícil, y más difícil todavía por el segundo problema. Puede volver a ser juzgado y condenado. Me ha parecido que está bastante bien. Y me gustan las interpretaciones. A por ella. Además es de temporada  cortita.

Y hay una serie de finales. Pero antes un comentario sobre series en curso. Doctor Who, en su reanudación, me estaba pareciendo entretenido, pero lejos del nivel de otros momentos. Pero su último episodio ha estado realmente bien. A ver si se anima la cosa. Venga hombre, que el mundo de la ciencia ficción en la tele está muy flojo. Estoy a punto de abandonar también un estreno de esta temporada, Defiance. Le estoy dando la oportunidad de desarrollar algunas tramas que podrían ser interesante. Y en segundo lugar, notable giro en Mad Men con un careto impagable el que se le queda a Peggy Olson (Elisabeth Moss) al final del pasado episodio. No lo destriparé.

En las calles de Florencia

Al despedirme del peculiar Leonardo de Da Vinci’s Demons, me despido también de pasear por las calles de la Florencia renacentista; como me despedí hace unos años de una lluviosa Florencia actual.

Final de temporada para The Americans. Para mí el mejor y más interesante estreno que se ha producido después de navidad, con una apasionante historia que mezcla las historias de espías con los conflictos de la relación de familia y de pareja. Aunque sean “parejas” y “familias” tan especiales como las de los agentes durmientes de la KGB en el Washington de principio de los años ochenta. Buenísimas interpretaciones de todos los que salen. Todos. Excelentes historias cada capítulo. Total ausencia de maniqueísmo. Aquí nadie es bueno ni es malo. Todos tienen momentos de miserias. Y no faltan las dobleces y los engaños por parte de nadie. Y si alguien va a pensar que los más “malos” son los espías soviéticos,… no me atrevería yo a tanto. Esto no tiene que ver con política. Tiene que ver con otras cosas de lo que es el ser humano. Ya tengo ganas de la segunda temporada.

En alguna ocasión he estado a punto de abandonar a Patrick Jane (Simon Baker) en The Mentalist, y sus sosos compañeros del ficticio CBI californiano. Entre otras de cara a esta última temporada. Pero las ganas de saber más de Lorelei (Emmanuelle Chriqui), personaje femenino muy atractivo desde todos los sentidos que apareció al final de la temporada anterior, me hizo retomar esta última, y no me arrepiento. Creo que ha sido una de las más interesantes. Entretenimiento y misterios cada vez más oscuros. Sólo lamento que no volveremos a ver a Lorelei que ha salido menos de lo esperado, pero en los episodios mejores de la temporada, probablemente. Por cierto, se empieza a percibir cierta tensión sexual no resuelta entre sus dos protagonistas.

Finalmente, me he merendado una miniserie británica de tres episodios, Ice Cream Girls, que no ha estado mal. Sin ser nada del otro mundo. Dos mujeres se reencuentran después de 17 años en su pueblo natal. Después de ser juzgadas en su adolescencia por asesinato de uno de sus profesores, que había mantenido relaciones con una de ellas, esta fue absuelta y cambió de ciudad y de vida y la otra condenada y ha pasado buena parte de su vida en la cárcel. Las tensiones no tardan en aparecer. Lo dicho no está mal, aunque podrían haberle sacado un poco más de miga y tensión. Y las interpretaciones no han estado al nivel de otras producciones británicas.

Bueno, a esperar estas semanas en las que llegarán muchos fines de temporada.

Kinsale

Aunque ambientada en una ciudad costera inglesa, parece que las historia de las “chicas de los helados” está rodada en una ciudad costera irlandesa. Como Kinsale, tal vez, por donde pasé hace unos años.

[Televisión] Cosas de series; risas con los espías, patetismo femenino, regreso al “All Saints”, algo a lo que llaman “drama histórico”, y “eureka” estilo “mad max” mezclado con E.T.

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Se nos ha despedido Archer en su cuarta temporada. Los espías de ISIS cada vez están más descerebrados, y los guionistas de la serie cada vez se superan más. Creo que esta ha sido la temporada que más me ha divertido, con auténticas carcajadas. Tuvo un comienzo muy hilarante, y el doble capítulo final también ha estado muy bien. Pero sin desmerecer absolutamente nada todo lo que ha habido entre medias. Desde luego, una de mis fijas en la cartelera.

Vi el primer capítulo de la segunda temporada de Girls, y decidí pasar. No acababan de interesarme los asuntos de estas chicas. Lo achaqué a un problema generacional. Pero luego, unas semanas más tarde tuve la ocasión de ver el segundo capítulo, en el que me lo pasé pipa. Y le fui dando oportunidades, hasta ver los diez de los que ha constado esta segunda temporada. Lo cierto es que me ha gustado más que la primera, y ha habido momentos sublimes. Sublimes en el tratamiento que le dan a los problemas de estas chicas. Hay un cambio con respecto a la tendencia general. En las comedias, generalmente los personajes patéticos son los hombres. Aquí no. Aquí son las chicas, y algunos maromos. Es un saludable ejercicio de autocrítica, dado que la creadora es una de las protagonistas. Creo que las mujeres tienen que aportar más o nuevas visiones a la sociedad, excesivamente masculinizada. Pero partiendo de que somos la misma especia. Y que a lo mejor la forma de presentarse nuestras debilidades son distintas entre sexos, pero no por ello las debilidades son inexistentes. Reflexionar sobre ellas es la mejor forma de superarlas. Y si es con unas risas, mejor.

Registrar el regreso de Nurse Jackie (Edie Falco) y todo el personal del All Saints Hospital. Nos han ofrecido un excelente episodio con momentos muy divertidos, pero que ha ido derivando a un tono dramático que deja a Jackie con la profunda conciencia de que un hecho se ha producido en su vida. Se encuentra sola. Muy sola. Veremos a partir de aquí por donde soplan los vientos.

Hemos visto el extreno de un nuevo drama histórico basado en la figura de Leonardo da Vinci, y se titula Da Vinci’s Demons. Sigue la estela de otros que se han estrenado estos años atrás de los que sólo he visto entero The Tudors. Una gran ambientación, personajes históricos, que no necesariamente se comportan sobre los originales en los que se basan, muchas intrigas y comportamiento traicioneros, y su ración de culos y tetas. Como decía sólo vi entera la dedicada a la vida de Enrique VIII de Inglaterra. Cuyo interés bajó mucho de las dos primeras temporadas a las siguientes. Esta de ahora,… supongo que le daré una segunda oportunidad, pero me temo que me cansará. De momento me molestan mucho los descuidos:

1. Cuando Leonardo era joven, no se conocía el tabaco en Europa ni en el resto del viejo mundo.

2. Una guapa chica modelo del renacimiento italiano no pudo llamarse Vanessa. Este nombre fue una invención literaria de Jonathan Swift, en homenaje a ESther VANhomrigh.

3. Me resulta absurdo ver a los guardias de los Medici con unos tricornios idénticos a los acharolados de la guardia civil. El tricornio es un tipo de sombrero muy posterior al renacimiento, y la estilización de los acharolados que usa la benemérita es de hace cuatro días.

Estos son sólo algunos ejemplos de las tonterías que se pudieron ver. Hacen falta más que unos cuantos culos y tetas femeninos para engancharme a una serie. De verdad. Aunque sean de “vanessas”.

Y finalmente tenemos nueva serie de ciencia ficción en cartelera. Se llama Defiance, y como lo expresaría yo… Es como Eureka, con menos humor y más… más… más… mad max. En una Tierra asolada por las guerras con razas extraterrestres, de qué me suena esto a mí, en lo que era la antigua ciudad de San Luis hay una ciudad donde conviven “pacíficamente” las diversas razas terrestres y alienígenas. Y hasta allí llega un antiguo soldado metido a “chatarrero” espacial con su hija “adoptada” extraterrestre. Y tras una serie de peripecias, acaba quedándose como sheriff del lugar. Y por supuesto hay una mujer… bueno,… esta vez dos… la alcaldesa y su hermana la madam del burdel. Que se llevan muy bien, por otra parte. Bueno. El piloto de hora y media ha estado entretenido. Veremos que da de sí. Ya te digo… si esto no se basa en Eureka

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento... que la emoción me embarga las palabras...

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento… que la emoción me embarga las palabras…