[Televisión] Cosas de series; entre nazis, japoneses y cazurros del sur profundo de los EE.UU.

Televisión

Dos series traigo hoy a comentario. Y dos de las buenas. Una que se nos ha despedido. Y otra que a la que al menos queda otra temporada. Es posible que no más… Posiblemente, da para un tercer acto, pero a veces es bueno saber cómo cerrar bien y a tiempo una historia. Empecemos por esta.

The Man in the High Castle (temporada 2ª)

Esta serie basada en una novela de Philip K. Dick, que tuve ocasión de leer hace unos meses, fue uno de los hallazgos de la navidades de 2015. Una ucronía sobre qué podría haber sucedido en el caso de que las potencias del eje hubiesen ganado la Segunda Guerra Mundial y se hubiesen repartido el mundo en áreas de influencia. Europa, África y la costa atlántica de las Américas para el Reich alemán, Asia y el Pacífico, incluido la costa este de las Américas, para el Imperio del Sol Naciente.

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Entre las localizaciones más importantes de la ucronía que presento hoy están Berlín, Nueva York y… una San Francisco ocupada por los nipones. A falta de esta última, unas vistas de los parques y santuarios de la ancestral ciudad de Nara en Japón.

La historia, tanto en la novela, como sobretodo, poco a poco, en la serie de televisión. Tiene dos vertientes. Por un lado, la especulación política sobre lo que podría ser el estado del mundo a principios de los años sesenta, quince años después del final de la guerra. Y con una nueva guerra entre las dos potencias en ciernes, cuestión que explora especialmente esta segunda temporada de la serie televisiva. Por otro lado, especula con el concepto de realidades alternativas que discurren en paralelo. En este caso, nuestro universo con la historia como la conocemos, y la del universo alternativo, la de la historia como nos la presentan en la ficción. Con puntos de contacto entre ambas realidades. Muy interesante. Y bien manejado como dispositivo argumental que mueve a los personajes, o los condiciona.

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Y por supuesto, como toda buena ficción especulativa, lo importante son los personajes, ya que no deja de ser una exploración de la humanidad, y de lo que tiene de noble o lo que tiene de vil. Sin maniqueísmos. Aunque el personaje clave alrededor del cual giran los acontecimientos es Juliana Crane, una muy solvente Alexa Davalos, aunque estaba mejor en la primera temporada, el que resulta realmente apasionante es el Obergruppenführer John Smith, con la sobresaliente interpretación de Rufus Sewell, un ambivalente personaje en el que reconocemos la maldad de los totalitarismos fascistas y policiales (hoy en día camuflados bajo el paraguas de las derechas nacionalistas populistas, que tanto tirón están adquiriendo en diversos países), pero que al mismo tiempo se ve empujado por las circunstancias a actuar en un sentido que al final resulta aparentemente ético. O con consecuencias positivas para el mundo. Estas sutilezas me encantan. Mi reconocimiento también a los personajes e intérpretes Inspector Kido (Joel de la Fuente) y Ministro de Comercio Tagomi (Cary-Hiroyuki Tagawa).

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He disfrutado mucho también con esta segunda temporada que no puedo dejar de recomendar. Desde luego.

Rectify (temporada 4ª y final)

Cuatro temporadas, con treinta episodios, han sido precisas para desarrollar esta historia sobre un recluso que, tras diecinueve años en el corredor de la muerte, acusado del asesinato y violación de un joven de su edad al final de su adolescencia, es liberado porque una muestra de ADN pone en duda la autoría del hecho. Y juega durante una parte de la serie con la duda de si es el autor o no.

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Pero la serie, localizada en una pequeña población del estado de Georgia, en el sur de los Estados Unidos, es una disección de una sociedad aparentemente conservadora, moral y religiosa, pero en el fondo podrida por la hipocresía y los secretos. Y al mismo tiempo, una reivindicación de la familia como entorno de soporte y de tolerancia cuando las cosas pintan mal.

La cuarta temporada me ha parecido muy complaciente. Existían otros finales u otros derroteros por los que podría haber circulado la historia, más oscuros, dramáticos e incluso trágicos. Pero no por ello ha dejado de ser emotiva. Porque como digo, al mismo tiempo que denuncia, es una serie que propone valores. Y finalmente, esperanza. Esperemos que no peque de optimista.

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Mencionar todos los intérpretes que lo hacen de sobresaliente en esta serie, empezando por el protagonista, Daniel Holden (Aden Young), sería absolutamente prolijo y aburrido. Leeros el reparto en IMDb y sabréis quienes son. Pero ya puedo decir que esta serie, absolutamente excelente, es una afortunada combinación de un trabajo conceptual y de escritura de guion concienzuda y bien hecha, con unas interpretaciones de primer nivel.

Para cualquier seriéfilo,… para cualquier cinéfilo,… es obligatoria. Los “palomiteros” que busquen en otro lado, salvo que busquen la redención como espectadores.

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[Televisión] Cosas de series; luchar por el poder, lo sobrenatural o la justicia… todo vale en la ficción televisiva

Televisión

Con el paréntesis de mi viaje por Suiza de hace unos pocos días, algunas de cuyas fotografías acompañan esta entrada, he acumulado un cierto retraso a la hora de ver los episodios pendientes de las distintas series en mi cartelera. Cartelera en la que ha habido movimientos en los últimos días. Algunas series terminan temporada, otras llegan como novedades absolutas, pugnando por entrar en mi cartelera. Ya veremos. Así que me he dedicado estos últimos días sobre todo a estas novedades y a estos finales. Repasemos…

Entre las novedades, nos llega un drama familiar con tintes policiacos protagonizado por Kelli Williams, una de las protagonistas de una estupenda serie de los 90, The Practice. En aquellos momentos, esta actriz me gustaba un montón,… incluso no lo hacía mal interpretando. Junto con el morbo de Lara Flynn Boyle, que ya había desplegado en Twin Peaks, hacían que no me perdiese un capítulo. Ahora nos llega al frente de Ties That Bind, en la que encarna a una policía cuya unidad enchirona a su hermano, quedándose al cargo de dos sobrinos adolescentes en estado de natural cabreo con el mundo. Seamos sinceros, el piloto es flojito, y Williams ya no produce las mismas sensaciones que hace 16 o 17 años, sin que las compense con sus méritos actorales. Pero le daremos alguna oportunidad más antes de echarla a la papelera.

Ya que tenemos lo sobrenatural por partida doble, nos trasladamos al Monte Pilatus en Lucerna, donde lo sobrenatural también aparece por partida doble.

Ya que tenemos lo sobrenatural por partida doble, nos trasladamos al Monte Pilatus en Lucerna, donde lo sobrenatural también aparece por partida doble.

Otra novedad es Lucifer, otra de género policíaco, pero esta vez con tintes sobrenaturales. Lucifer (Tom Ellis), el de siempre, el diablo, se ha tomado unas vacaciones y está en la Tierra dirigiendo una discoteca y dedicándose a beneficiarse a guapas mujeres que siempre caen rendidas ante sus encantos. Además, todo el mundo le confiesa irremediablemente sus más oscursos deseos. Pero cuando asesinan a una cantante amiga suya, descubrirá que la guapa policía al frente del caso, mal vista en su departamento por un caso antiguo, no caer en ninguna de las dos trampas. Ni se siente atraído ni le confiesa nada. Intrigado comenzará a ayudarle en su trabajo policial. Mmmmmm, algo mejor que la anterior. Pero parece que este piloto ha sido simplemente un adelanto, y que la serie en sí misma no llegará hasta el año que viene. Pues ya veremos entonces.

Y drama político en forma de miniserie el que nos ofrece Show Me a Hero. Pero ya adelanto que aunque está muy bien hecho y muy bien interpretado, su tema no me enganchó ni me interesó, y no llegué a terminar el primer episodio. Lo indico porque realmente no tiene mala pinta, con buenas interpretaciones y enjundia, y así los lectores de esta entrada tienen una referencia. Pero por bueno que sea un producto, hay veces que no te interesa, y no lo consumes. Sin más.

Es un lugar donde las leyendas cuentan que se han visto volar o caer dragones, que podrían o no seguir viviendo escondidos entre sus rocas y cuevas.

Es un lugar donde las leyendas cuentan que se han visto volar o caer dragones, que podrían o no seguir viviendo escondidos entre sus rocas y cuevas.

Y vamos con los finales de temporada.

Hemos tenido un estreno de esta temporada, Proof, en la que un excéntrico millonario con cáncer terminal (Matthew Modine) convence a una competente cirujana cardíaca (Jennifer Beals) para que le ayuden a encontrar pruebas de que hay vida después de la muerte. Todo a vueltas con las experiencias cercanas a la muerte, de las que se habla de vez en cuando con personas a punto de morir, pero que sobreviven, entre las que la doctora se cuenta. He aguantado los 10 episodios de esta primera temporada para ver si remontaba y porque Beals siempre me ha parecido una actriz interesante. Pero este drama médico con tintes sobrenaturales no sólo no ha remontado sino que ha ido perdiendo interés conforme avanzaba la temporada, hasta llegar a un final enrevesado y pretendidamente espectacular que se queda en meramente efectista. No puedo asegurar nada. No sé si regresará para una segunda temporada,… pero me parece que no seguiré con esta serie.

También ha terminado su segunda temporada Power. Esta historia de crimen, trabajo policial y romance entre un capo de la mafia de la droga y una ayudante de fiscal federal de los EE.UU. tiene altibajos. Empezó la temporada con calma, muy pausadamente, a veces sin saber muy bien por dónde iba a tirar, para luego ponerse bastante interesante, pero sin rematar bien la faena, ya que se producen varios clímax a lo largo de los capítulos que han dado lugar a un final enrevesado, con algún aspecto inverosímil. Pero es una serie bastante entretenida, que supongo seguiré viendo.

También se propone como tumba del pretor Poncio Pilatos, que cada Viernes Santo saldría de su tumba para lavarse nuevamente las manos en los lagos vecinos.

También se propone como tumba del pretor Poncio Pilatos, que cada Viernes Santo saldría de su tumba para lavarse nuevamente las manos en los lagos vecinos.

Finalmente, hemos tenido una corta tercera temporada de Rectify, con sólo seis capítulos, en los que hemos visto como Daniel Holden (Aden Young) tiene que afrontar las consecuencias de su trato con la justicia, y afrontar el desplazamiento por el destierro a otro estado. Es un tiempo en el que el débil entramado de su familia se ha empezado a tambalear, aunque al final parece que con una tendencia a recomponerse de otra forma, quizá más armónica. Y en paralelo hemos visto que el shérif, uno de los aparentes antagonistas de Holden, no es mal profesional, y tirando de algunos hechos planteados en la segunda temporada, ha empezado a cuestionar el estado de la situación. De alguna forma, parecería que el descenso a los infierno de Daniel ha terminado y puede estar ya en una situación de ascensión,… pero quien puede decir lo que los guionistas tienen en mente. En cualquier caso, es una serie que mantiene un elevado nivel gracias al original planteamiento de inicio y al buen hacer de sus intérpretes.

La semana que viene,… más.

E incluso casa de gigantes y otras supersticiones se han propuesto para esta montaña de gran belleza natural.

E incluso casa de gigantes y otras supersticiones se han propuesto para esta montaña de gran belleza natural.

[Televisión] Cosas de series; entre la ciencia ficción y lo sobrenatural

Televisión

En primer lugar, las novedades, y estas pasan por  el comienzo de la tercera temporada de Rectify, serie que siempre me ha parecido muy interesante, el condenado a muerte cuya sentencia es revisada y puesto temporalmente en libertad porque las pruebas no parecen tan concluyentes años después de la condena. Pero estamos ante un hombre inadaptado a la sociedad, a su familia y a la vida en general. No tiene el mismo “punch” que en su primera temporada, pero nos sigue ofreciendo buenos momentos, interesantes reflexiones, e interpretaciones muy sólidas.

Como hoy dedicaré mi comentario a las series de este verano que se pueden encuadrar dentro del epígrafe “ciencia ficción/fantasía”, tendré que comentar que he empezado a ver Sense8, incursión de los Wachowski (Andy y Lana) en el mundo de la televisión, con capítulos dirigidos por otros realizadores, como por ejemplo por Tom Tykwer, con quien ya colaboraron en la pantalla grande. Me entraron dudas sobre si empezar a ver o no esta serie. Los Wachowski no son santo de mi devoción. La mayor parte de las cosas que han hecho, que no son tantas, me dejan frío. Famosa trilogía incluida, que a mí me aburre y me parece una pedantería bien gorda, mucho más superficial que lo que quiere aparentar, pero, eso sí, con abundantes fuegos de artificio. Aquí estamos ante una realización que recuerda a Cloud Atlas. Múltiples personajes, múltiples localizaciones, realización y montajes muy dinámicos, afortunadamente no llegan al delirio pastillero, alguna que otra concesión a la cultura pop más comercial (se mantienen en su superficialidad con pretensiones), y un argumento de personas interconectadas de forma misteriosa, que no sé si hay que incluir en el terreno de la ciencia ficción o de la pura fantasía. Conflictos personales muy tópicos, algo planos, pero puede entretener. Llevo cuatro episodios, ya veremos cuál es mi valoración final.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Va bordeando el camino entre lo místico fantasioso y la ciencia ficción el drama Proof, en el que doctora escéptica con traumas vitales se une con millonario con cáncer con mal pronóstico para encontrar una prueba de que hay una vida más allá de este valle de lágrimas. El reparto inicial, con Jennifer Beals y Matthew Modine al frente, me atrajo. El tema no tanto. Y conforme pasan los episodios se me va desinflando el interés. Supongo que verá toda la temporada… pero está siendo floja.

Las “conspiranoias” vienen de la mano de Mr. Robot, una compleja historia en que entra en juego el mundo de los hackers, de las drogas, las malévolas corporaciones multinacionales y esas cosas. Empezó fuerte y muy interesante, pero ha llegado a un punto en que la historia global se han enmarañado, y el interés principal viene de los momentos. A la expectativa de lo que vaya sucediendo.

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

La “space opera” está representada por Dark Matter, una serie que tiene muchos elementos para no estar nada mal, pero que flojea de dos cosas. De algunos guiones, otros no están mal, y de las interpretaciones, también limitadas. Es una pena que Syfy no cuide más su producciones como en los tiempos de Galactica… De todas formas, entretiene.

Y lo mejor en el ámbito de la ciencia ficción y las sociedades con tintes distópicos viene del Reino Unido, de Humans. La enésima reflexión sobre la “humanidad” de los robots con aspecto humano no está nada mal. No comentaré de momento mucho más, porque se nos viene el último episodio de los ocho que tiene la temporada… pero probablemente de lo mejor del verano.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

[Televisión] Cosas de series; altas, bajas y dos finales más que interesantes – Rectify y The Honourable Woman

Televisión

Semana movida de la que ni siquiera voy a comentar todas las novedades, limitándome a lo más llamativo.

En el lado de las bajas, he eliminado de cartelera dos dramas de época. El de la bomba atómica, Manhattan, que no me acababa de llegar y me parecía confuso en su discurrir, y The Knick, drama médico en el que más allá de la ambientación del Nueva York de principios del XX, no he acabado de encontrarle el interés, con personajes y situaciones demasiado estereotipados.

He visto el piloto emitido por adelantado de una sitcom que llegará en octubre, A to Z, comedia romántica en la que han decidido aprovechar el tirón que ha mostrado la “madre” Cristin Millioti para darle su propia comedia con más protagonismo. Simpático piloto, dejaremos más comentarios para cuando llegue la temporada.

Esperado regreso de Doctor Who con el Duodécimo Doctor (Peter Capaldi) acompañado por la Chica Imposible (Jenna Coleman). Parece ser que a John Hurt han dedicido dejarlo como el Doctor Innumerado. Todo el mundo a la expectativa. Incluso la propia serie parece que en su primer episodio de esta nueva época estaba a la expectativa lo cual ha hecho que de momento no podamos decantarnos sobre lo que puede dar de sí la novedad. Todos buscando la zona de confort ante la incertidumbre. Cosa que no sucedió con anteriores reencarnaciones de uno de nuestros alienígenas favoritos, que nos engancharon desde el principio. Por lo menos, esta aventura victoriana nos ha permitido reencontrarnos con Jenny Flint (Catrin Stewart), la encantadora esposa de Madame Vastra (Neve McIntosh).

Puente del Milenio y San Pablo

Con dos series británicas en el comentario de hoy, nos vamos a orillas del Támesis.

Y vamos con dos finales, uno de temporada y otro de miniserie, definitivo por lo tanto, de dos producciones realmente destacadas y  que merecen un comentario atento.

Por un lado tenemos el final de la segunda temporada de Rectify. Si la corta primera temporada se centraba en los problemas de adaptación de alguien que se ha pegado veinte años en una celda de alta seguridad, en esta ocasión, hay que sumar que hemos ido entrando en el problema de la culpabilidad o la inocencia del protagonista en la violación y asesinato de la joven de 16 años que se le atribuyeron en su momento. Y también hemos empezado a introducirnos más en las historias y en los problemas del resto de las personas de su familia. Sigue siendo una serie de ritmo pausado. Sin llegar a moverse en un lapso de tiempo tan escueto como la primera temporada, seguimos desarrollando los temas a tiempo lento. Y a pesar de todo, vemos cómo los personajes evolucionan. Pero además empiezan a pasar cosas, quizá perdiendo la pureza del planteamiento introspectivo de la primera temporada. Quizá porque hubiera sido difícil de mantener la serie de aquella forma. Es una serie menos apta para el público general, y está más encaminada para quienes disfruten de un producto más reflexivo, quienes prefieran tener una actitud activa antes los problemas y situaciones planteadas a los caracteres de la serie. Desde mi punto de vista, un imprescindible… si te gusta este tipo de “cine”. Muy importante el trabajo actoral, que es el que sostiene la serie en gran medida.

Albert Memorial

Una escena clave de la “mujer honorable” sucede en torno al Albert Memorial.

Y terminaremos con la agradable sorpresa que ha sido The Honourable Woman. Esta historia sobre la rica heredera judía, Nessa Stein (Maggie Gyllenhaal), que a pesar de un acontecimiento trágico en su pasado, representa los mayores esfuerzos empresariales para llevar paz, desarrollo y estabilidad a Israel/Palestina. Pero detrás del misterio que se esconde detrás del inicial rapto del hijo del ama de llaves palestina, Atika (Lubna Azabal), nos encontramos ante una historia de espionaje dentro de la más pura tradición británica, en el que destaca un notable reparto. Una historia que tiene momentos más intensos y otros menos, pero que va construyendo un desenlace in crescendo que nos ofrece un par de episodios finales que nos mantienen totalmente atrapados a televisor. Cumple la protagonista sin problemas con su papel, pero destaca el buen trabajo de Azabal, de lo mejor de la serie, el siempre eficaz Stephen Rea, o la frialdad de Eve Best. La historia no deja de sorprender aquí y allá, lo cual te mantiene en alerta; cualquier detalle que te planteen ante la pantalla puede tener repercusión futura. Y en un tema tan delicado como el del conflicto israelí-palestino, se aleja de maniqueismo, resultando en que la tesis que defiendo no es otra que la que las gentes con dos dedos de frente defienden. Alguien tiene que dejar de contar las afrentas en un momento dado, si se quiere romper el círculo vicioso de la violencia y el odio. Alguien tiene que poner un límite a lo que se puede vengar y a lo que no. A cómo se puede uno vengar y cómo no. Qué justifica una causa, y qué la desautoriza, la desprestigia o la banaliza. Lástima que en la vida real, el círculo de la violencia se siga cerrando y realimentando día a día, en las calles de las poblaciones afectadas, en las cancillerías de los grandes potencias, y en los despachos de quienes tienen la capacidad de tomar las decisiones que nos harían humanos, pero que siguen reduciéndonos al estado de bestias. Una serie que merece la pena también.

Albert Bridge

Y con esta vista del Albert Bridge, despido esta entrada televisiva hasta la próxima semana.

[Televisión] Cosas de series; muchas cosas, pero si os gusta el buen cine y la buena televisión, no es perdáis Fargo

Cine

Buff… Muchas novedades y varios cierres. Y no tengo mucho tiempo. De forma esquemática:

Vuelve la postapocalíptica Defiance, tengo la impresión que mejor que en la primera temporada.

Vuelve Rectify, con muchas expectativas puestas en esta segunda temporada. La primera fue fenomenal. Slow TV le llaman. Pero creo que no hay que perderse ni una coma.

Se ha presentado Dominion… secuela televisiva de una película mala, pero mala mala de verdad. La guerra de los arcángeles contra la humanidad. El piloto de la serie ya es mejor que la película. Pero eso no quiere decir que le haya dado todavía el aprobado definitivo. Ya veremos.

Se ha presentado The Last Ship, otra postapocalíptica. No sé. Me parece que su premisa es muy limitada. Tampoco le he dado el aprobado definitivo.

Anunciada como de los creadores de Homeland ha llegado Tyrant. A rebufo de las revoluciones árabes,… desde luego su piloto no ha tenido el nivel de enganche que el de la mencionada serie de espías. También a la espera de más sensaciones.

The Black Box no estaba cancelada, sólo en stand by. Bueno. Entretiene.

Pensando ya en las próximas vacaciones,... el puerto del Helsingborg, Suecia.

Pensando ya en las próximas vacaciones,… el puerto del Helsingborg, Suecia.

Y vamos a lo realmente sustancioso. Los finales de temporada. Que la semana que viene habrá un monográfico dedicado a una serie que se despide para siempre.

Final de la primera temporada de The 100. Ciencia ficción para adolescentes. Esto quiere decir que a ratos ha estado entretenida y a ratos ridícula. Es otro producto postapocalíptico más. Y van… En fin, que podría haber dado más de sí con unos guiones mejores y unos intérpretes menos malos. Veremos si me engancho a la segunda temporada. De momento lo dejo en “lo dudo”.

Final de la segunda temporada de Orphan Black. Serie que empezó floja desde mi punto de vista, que se animó bastante conforme avanzaba la primera temporada y en el principio de la segunda, pero que en estos momentos tengo la sensación de que nadie, ni sus creadores, saben hacia donde se dirige. Han empezado ha aparecer situaciones repetitivas, y a dar bandazos en la trama. Algunos clones son estupendos y me lo paso pipa, y otros son un tostón de mucho cuidado. Si tuviera que elegir candidaturas para los premios, Tatiana Maslany podría estar simultáneamente entre las candidatas a mejor actriz y a peor. Y se vienen más clones todavía… Eso sí, parece que en internet entusiasma. Tampoco lo veo yo para tanto.

Nyhavn, Copenhague (Dinamarca)

Nyhavn, Copenhague (Dinamarca)

Y vamos con el final de la primera temporada de uno de los pocos estrenos recientes que cabe recomendar sin lugar a dudas. Buenísima. Fargo, secuela de la película del mismo nombre. Interpretaciones fenomenales de Billy Bob ThorntonAllison TolmanColin HanksMartin Freeman, con un elenco de secundarios estupendos. Un guion que han ido desarrollando y desenvolviendo con paciencia, con cuidado, controlando la trama con una precisión milimétrica. Una producción que como serie de televisión está a la altura de la magnífica película de los hermanos Coen que la inspira, y a la que hace guiños, con algún punto de ligazón entre la tramas. A no perderse. Y a aguantar el mono hasta la siguiente temporada, que supongo que vendrá con una trama renovada. Pero qué malvados más estupendos,… qué malvados… Si es que los malos son la salsa de la ficción.

En las calles de Gamla Stan, Estocolmo (Suecia).

En las calles de Gamla Stan, Estocolmo (Suecia).

[Televisión] Cosas de series; despidiendo familias de todo tipo, y lo floja que pinta el verano

Televisión

Con la mayor parte de las series que nos han acompañado en la temporada 2012-2013, queda finiquitar por aquí alguna cosa, y algún comentarios sobre alguna novedad.

De las novedades relacionadas con el verano que se nos viene encima, he probado dos comedias de situación. Una la he abandonado al segundo capítulo. Ya hablé de ella la semana pasada, The Goodwin Games, y salvo que la chica es mona y la habíamos visto en alguna serie previa, nada de interés. Fuera. La otra, con Anne Heche al frente como una despendolada y calamitosa esposa, madre y amiga, que de repente tras estar a punto de morir atragantada siente que le habla una especie de dios, y que tiene que arreglar las cosas. Se llama Save Me. Tampoco promete mucho. No pinta bien la temporada de verano.

Nos resarciremos porque han vuelto las aventuras de cierto sheriff de las grandes praderas, Longmire, y que ha vuelto con un muy buen episodio inicial en su segunda temporada. Espero grandes cosas de esta serie que el año pasado fue de menos a más, dejando muy buen sabor de boca.

Paisajes urbanos

Hace unos días le cacé el soviético Industar-22 50/3,5 a la Olympus OM-D E-M5; que dura la lucha contra la pérdida de contraste por reflejos internos. Parque Pignatelli.

Paisajes urbanos

Y si el motivo que queréis fotografiar tiene abundante detalle, ni se os ocurra ponerlo en el borde del fotograma. Parque de la Memoria.

Me he puesto también con una serie suecodanesa que ha recibido cierta atención estos meses atrás. Bron/Broen, el puente en sueco y danés respectivamente, nos va contando el caso de un asesino en serie, con ínfulas de justiciero social, y cuyo primer crimen sucede en el puente del Oresund, que une ambos países nórdicos. De ahí el título. Estoy viendo a episodio por día, por lo que la semana que viene os cuento más y mi impresión global. Pero de momento me tiene muy enganchado.

También he visto la corta temporada inicial de Rectify. Los primeros siete días tras la salida de la cárcel de un reo condenado a muerte, y que después de diez años, su caso es revisado y sale en libertad. Con unos problemas tremendos para estar en el mundo real. Que además está en el profundo sur de los Estados Unidos, que parece que no es el lugar más acogedor. Dos cosas; no sabemos si fue o no responsable del crimen por el que se le condenó inicialmente y, la verdad, no importa. Excelentes interpretaciones, principalmente de su protagonista, Aden Young, y su interrelación con la guapa mujer de su hermanastro, Adelaide Clemens, que además es una cristiana integrista. Esta chica que parecía que iba en papel menor, ha tenido algunos de los momentos más morbosos de la serie. La vimos en Parade’s End. Muchas ganas de que vuelva.

En el lateral de Helios

Ya que hablamos de puentes, estuvimos dando un paseo, a cuenta de mi convalecencia, entre los puentes del Ebro. Por el de Santiago no pasa el tren como en el del Oresund, pero no falta el tranvía.

¿Qué sujeta qué?

Luego, mientras nos tomábamos algo al resguardo del viento, nos preguntábamos si el puente de la Almozara sujeta a los troncos arrastrados por el río,… o es al revés. Esta posibilidad nos dejó un poco inquietos.

Se nos ha ido también la cuarta temporada de Modern Family. Qué decir de esta serie que no esté dicho ya. Aunque quizá ya no sorprenda tanto, sigue siendo una de las series más inteligentemente divertidas de la televisión actual, con su elenco aparentemente en constante estado de gracia interpretativa. Puesto que todos ellos nos han ido dando muestras en temporadas anteriores de su personalidad y cualidades, quizá este año haya tocado la revelación de Lily (Aubrey Anderson-Emmons), la pequeña de la familia si no contamos al recién nacido. Momentos hilarantes. Y sobre todo aquel dunphysmo, en aquel memorable capítulo en el que Phil (Ty Burrell) aleccionaba a su hija univesitaria:

Success is one percent inspiration, ninety eight perspiration and two percent attention to detail.

El éxito es un uno por ciento de inspiración, un noventa y ocho de sudor y un dos por ciento de atención al detalle.

En dos palabras, im-presionante.

Finalmente, me enteré el otro día, que para el otoño próximo se nos viene encima una serie titulada Resurrection. Y al conocer la línea argumental, me pregunté si sería un adaptación norteamericana de la francesa Les Revenants. No me ha quedado claro todavía, pero tenía guardada esta última, porque cuando la vi, aunque me gustó, sentí que por falta de concentración me había perdido cosas. La he vuelto a ver. Es buena. Mejor de lo que parece. Y efectivamente hay que poner mucha atención para no perderse detalle.

Qué bruja más pícara

En ese mismo paseo nos encontramos con esta pícara brujita, que seguro que no sería del gusto de los paletos del Profundo Sur de Rectify… pero a nosotros nos pareció la mar de bien.

Diálogo de ranas

Y finalmente, uno de los logros de los apaños de la expo fueron las ranitas de Ranillas. Qué simpáticas. Aunque la mayor parte hayan quedado escondidas por la vegetación… ¿no? ¿O las quitaron? No sé. No me importa.

[Televisión] Cosas de series; esos americanos, esas jovencitas inglesas y Patrick Jane

Televisión

Se me caen las series de cartelera. Definitivamente Da Vinci’s Demons me parece una propuesta muy espectacular de aspecto pero muy vacía de contenido. Muy floja en este aspecto, y paso de ella. Lo sospechaba desde el primer episodio. Continuum es una serie cuya primera temporada vi completa a la segunda oportunidad que le di. Y me pareció entretenida,… pero en esta segunda temporada no ha conseguido reengancharme. Así que fuera también.

Me he enganchado a dos series que a priori me habían pasado desapercibidas. Como consecuencia de mi participación en una reunión científica, cosas de profesionales sanitarios, conocí la serie Monday Mornings. La serie se llama así porque en cierto hospital ficticio norteamericano, y en el entorno de un servicio de neurocirugía, cada lunes por la mañana se celebran las m&m’s. Que no son unas pastillas de chocolate recubiertas de caramelo sino las morbidity and mortality conferences. Esto son sesiones clínicas en las que mediante revisiones entre pares se ponen a discusión las actuaciones de un servicio médico que hayan podido producir un aumento de las complicaciones o de la mortalidad de los pacientes. Su objetivo es disminuir estas; y nunca tienen un objetivo punitivo, sino de aprendizaje. En la realidad. En la serie, llega uno y es como un inquisidor de todos los demás, y además sí que castigan de vez en cuando. Me parece excesivamente melodramática y efectista, y no muy bien interpretada, pero algunas de las cuestiones relacionadas con la ética de la atención sanitaria me han parecido interesantes y la estoy siguiendo. Esta serie ha entrado en cartelera por “deformación profesional”.

También me recomendaron y me ha interesado Rectify. Un preso que se ha pegado años en el corredor de la muerte, ante una nueva prueba es liberado, y el juicio declarado nulo. Dos problemas, el primero es la reinserción en la sociedad por un lado, difícil, y más difícil todavía por el segundo problema. Puede volver a ser juzgado y condenado. Me ha parecido que está bastante bien. Y me gustan las interpretaciones. A por ella. Además es de temporada  cortita.

Y hay una serie de finales. Pero antes un comentario sobre series en curso. Doctor Who, en su reanudación, me estaba pareciendo entretenido, pero lejos del nivel de otros momentos. Pero su último episodio ha estado realmente bien. A ver si se anima la cosa. Venga hombre, que el mundo de la ciencia ficción en la tele está muy flojo. Estoy a punto de abandonar también un estreno de esta temporada, Defiance. Le estoy dando la oportunidad de desarrollar algunas tramas que podrían ser interesante. Y en segundo lugar, notable giro en Mad Men con un careto impagable el que se le queda a Peggy Olson (Elisabeth Moss) al final del pasado episodio. No lo destriparé.

En las calles de Florencia

Al despedirme del peculiar Leonardo de Da Vinci’s Demons, me despido también de pasear por las calles de la Florencia renacentista; como me despedí hace unos años de una lluviosa Florencia actual.

Final de temporada para The Americans. Para mí el mejor y más interesante estreno que se ha producido después de navidad, con una apasionante historia que mezcla las historias de espías con los conflictos de la relación de familia y de pareja. Aunque sean “parejas” y “familias” tan especiales como las de los agentes durmientes de la KGB en el Washington de principio de los años ochenta. Buenísimas interpretaciones de todos los que salen. Todos. Excelentes historias cada capítulo. Total ausencia de maniqueísmo. Aquí nadie es bueno ni es malo. Todos tienen momentos de miserias. Y no faltan las dobleces y los engaños por parte de nadie. Y si alguien va a pensar que los más “malos” son los espías soviéticos,… no me atrevería yo a tanto. Esto no tiene que ver con política. Tiene que ver con otras cosas de lo que es el ser humano. Ya tengo ganas de la segunda temporada.

En alguna ocasión he estado a punto de abandonar a Patrick Jane (Simon Baker) en The Mentalist, y sus sosos compañeros del ficticio CBI californiano. Entre otras de cara a esta última temporada. Pero las ganas de saber más de Lorelei (Emmanuelle Chriqui), personaje femenino muy atractivo desde todos los sentidos que apareció al final de la temporada anterior, me hizo retomar esta última, y no me arrepiento. Creo que ha sido una de las más interesantes. Entretenimiento y misterios cada vez más oscuros. Sólo lamento que no volveremos a ver a Lorelei que ha salido menos de lo esperado, pero en los episodios mejores de la temporada, probablemente. Por cierto, se empieza a percibir cierta tensión sexual no resuelta entre sus dos protagonistas.

Finalmente, me he merendado una miniserie británica de tres episodios, Ice Cream Girls, que no ha estado mal. Sin ser nada del otro mundo. Dos mujeres se reencuentran después de 17 años en su pueblo natal. Después de ser juzgadas en su adolescencia por asesinato de uno de sus profesores, que había mantenido relaciones con una de ellas, esta fue absuelta y cambió de ciudad y de vida y la otra condenada y ha pasado buena parte de su vida en la cárcel. Las tensiones no tardan en aparecer. Lo dicho no está mal, aunque podrían haberle sacado un poco más de miga y tensión. Y las interpretaciones no han estado al nivel de otras producciones británicas.

Bueno, a esperar estas semanas en las que llegarán muchos fines de temporada.

Kinsale

Aunque ambientada en una ciudad costera inglesa, parece que las historia de las “chicas de los helados” está rodada en una ciudad costera irlandesa. Como Kinsale, tal vez, por donde pasé hace unos años.