[Televisión] Cosas de series; de venganzas y “conspiranoias”

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Tras haber terminado de ver la segunda temporada de Mr. Robot, puedo dar por finalizada la temporada televisiva de verano. Pero antes de comentar esta, hay que hablar de otra serie, un “guilty pleasure” de los que ya hablaba hace unos días, y con la que sorprendentemente me he enganchado.

Hace unos años pude ver el piloto de una serie protagonizada por adolescentes. Aunque en realidad fueran todas veinteañeras… pero estoy ya es una tradición. Que cuando se hizo Grease, algunos de los actores que representaban a los alumnos del Rydell High School estaban ya en la treintena. Se titulaba Pretty Little Liars, y de entrada no me llamó la atención y la dejé. Curiosamente, ahora se pueden encontrar cinco temporadas de la serie en Netflix. Porque tuvo éxito y sobrevivió. De hecho, ya lleva seis temporadas, y está prevista su séptima y última, más breve, para la primavera del 2017. En una tarde tonta, en la que no me apetecía pensar en nada, me puse los dos primeros episodios… y me pasó como con Revenge, una serie con la que comparte ADN conceptual. Se ha convertido en un “guilty pleasure”, un placer culpable como los comenté hace unos días. No es cutre, ni mucho menos. Un buen nivel de producción y abundancia de gente guapa. Pero interpretaciones regulares, guiones que oscilan entre lo apasionante y lo absolutamene ridículo, constante presencia de “cliffhangers” que se desinflan echando virutas, y una huida constante hacia adelante en unos argumentos, una venganza hacia un gurpo de chicas adolescentes tras la muerte de su miembro más popular, que se agotarían en si mismos rápidamente si no funcionarán con el “y ahora, más gorda”. No sé cuanto aguantaré viéndola. Son tempordas de 20 o más episodios que tienen muchos altibajos. Me recuerda mucho, como ya he comentado, a Revenge, otro “guilty pleasure” con la venganza como tema central, que abandoné cuando a sus responsables no les quedó más remedio que cerrar el arco argumental principal que la sustentaba para luego intentar reinventarla. No sé qué pasará con esta. Si eso, más adelante os lo cuento. Mientras, me sirve de serie de relleno, o para cuando no quiero pensar en nada.

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“Mr. Robot” transcurre mayormente a caballo entre Manhattan y Brooklyn, y con frecuencia de noche. Y ahí nos vamos, fotográficamente hablando.

Pero el asunto principal es que me he visto la segunda temporada de Mr. Robot. Recordatorio para los que nos esté al tanto. Se trata de una serie en la que un grupo de ciberactivistas busca tumbar el sistema financiero del mundo capitalista atacando a alguna de las empresas más significativas, mientras estas intentan consolidar su posición de plutócratas que constituyen el poder en la sombra, y todo alrededor de la figura de Elliot (Rami Malek), un joven programador que sufre algún trastorno de salud mental más serio de lo que imaginábamos al principio de la serie. La serie se caracteriza por ser rompedora en cuanto a su realización, demostrando que se puede hacer cine de primera calidad para la pequeña pantalla. Guiones cuidados, interpretaciones mesuradas y potentes, fotografía y encuadres de cámara arriesgados, todo ello para crear un clima opresivo. Todos los personajes viven en un conflicto continuado, al mismo tiempo que se generan constantemente dilemas éticos, que se pueden trasladar fácilmente de la ficción a la realidad cotidiana, y que son los que mueven a los personajes. Mentiría si dijese que no me pierdo de vez en cuando. Me pasa como con las primeras temporadas de Game of Thrones. La variedad de personajes, lo complejo de las tramas, el ambiente agobiante,… hacen que se me vaya el oremus. Que no tenga claro como avanza la trama. Pero me da igual, porque no hay episodio que no tengo al menos una secuencia o grupo de secuencias de los que te dejan sentado al sillón diciendo “olé, así se hace el cine”. Por lo tanto, para mí, lo de menos es cómo vaya la trama de género “conspiranoico”, que de hecho nunca han sido de mis preferidas. Lo importante es disfrutar de esos momentos de cine para la pequeña pantalla que difícilmente encontramos hoy en día en la mayor parte de las ficciones para la pantalla grande. Dicho lo cual,… serie imprescindible.

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Empieza la temporada otoño-invierno. Estoy cicatero a más no poder con las nuevas incorporaciones a mi parrilla televisiva. Ninguna serie nueva de temporada larga, de esas de 20 a 24 episodios. Y probablemente abandone las que ya seguía de estas características. Salvo uno o dos. Cada vez más aficionado a ver la series de tirón. Y dos cosas graciosas.

Ha vuelto Lucifer. Con un episodio en el que se presentaba un personaje nuevo, interpretado por Tricia Helfer, la añorada Número Seis de Battlestar Galactica. Y lo hizo bajo los acordes del All Along the Watchtower de Bob Dylan. Canción que tuvo un protagonismo importante en esta “space opera”.

Estoy viendo la segunda temporada de Our Girl, aventuras y desventuras de una clase de tropa sanitaria del ejército británico. Con un cambio de protagonista. Da lo mismo. Ya la comentaré. El caso es que en el episodio tercero me partía de risa mientras miraban la radiografía de tórax de un aguerrido oficial de operaciones especiales herido. Porque se apreciaban claramente los contornos de unas mamas de notable tamaño, aparte de que la forma del esqueleto sugería su pertenencia a una señora. Soy médico. No me he dedicado a la clínica, sino a la salud pública y la planificación sanitaria, pero en tuve matrícula de honor en la asignatura de radiología y hay cosas que no se me han olvidado. Me partía de risa cuando se me iba la mirada de la radiografía al apuesto oficial que estaba sentado en la camilla de exploración en plan pecho lobo…

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[Televisión] Cosas de series; “realities” y paranoias

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Estamos en septiembre. vuelven series de años pasados y se estrenan otras nuevas. Unas se esperan con más interés que otras. Pero estas novedades se irán acumulando más hacia el final de mes. Aunque esta semana ya hay alguna que todavía no he tenido oportunidad de ver. Si que me he decidido a cumplir con una carencia que tenía en mi haber. La segunda temporada de la legendaria Twin Peaks. Estoy en ello. Por si en algún momento emiten la prometida continuación. Aunque parece que en estos momentos no se la espera hasta 2017.

En esta semana tengo dos finales de temporada muy distintos, pero que no carecen de interés.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

La serie más potente de las dos que traigo hoy transcurre en Nueva York, que se configura una vez más como un personaje añadido en la acción.

Por un lado, hace unas semanas recuperé la primera temporada de UnREAL. Esta serie no me interesó a priori en su momento. Trata sobre los entresijos de la realización de un programa de telerrealidad, un tipo de televisión que nunca me ha interesado y nunca he visto. Pero como cuando terminó su primera temporada vi buenas críticas decidí como digo recuperarla. No me arrepiento. Es una serie muy entretenida, con no poca mala baba y humor negro, y sus puntos de drama que son más tópicos, pero no están mal. Con dos protagonistas femeninas que se comen buena parte de la función, Shiri Appleby y sobretodo Constance Zimmer, nos pasean por el cinismo y las manipulaciones que según los creadores de la serie existen en la telerrealidad. Bien, bueno, no sé. Puede que sea así, puede que no. En cualquier caso, como dicen en Italia, “si non è vero, è ben trovato”. Desde luego, me apunto a la próxima temporada.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Como muchas de estas series, se alternan los escenarios entre las bulliciosas avenidas de Manhattan y los algo más tranquilos barrios de Brooklyn.

Y también ha terminado su primera temporada una de las revelaciones de este verano, Mr. Robot. A pesar del título, no hay aquí inteligencias artificiales como de las que hablábamos en los primeros días de esta semana. El protagonista es un joven, interpretado por Rami Malek, que trabaja como informático en una empresa de seguridad informática que se relaciona con algunas poderosas empresas financieras. En un momento dado es reclutado por un pequeño grupo antisistema, cuyo líder aparente Mr. Robot (Christian Slater), quiere asestar un duro golpe a esa y a otras empresas para cambiar el mundo. El joven aparece como afectad por un fuerte grado de fobia social, aunque conforme avanza la serie comprobaremos que su desequilibro mental es mucho más serio. He de decir que estas historias de conspiraciones que bordean (o no) la paranoia no suelen ser de mi gusto. Pero hay dos cosas que es necesario resaltar. Las interpretaciones son muy buenas y la realización es excepcional. Con encuadres muy osados, con una dirección de fotografía fundamental para conseguir el angustioso ambiente en el que se mueve psicológicamente el protagonista y otros personajes secundarios de la trama, estamos ante una serie que todo aficionado a la fotografía debería ver para aprender a manejar los encuadres, los espacios negativos y a saltarse las más habituales reglas de composición para beneficio de la historia que se cuenta. Así que aunque en más de una ocasión me he encontrado despistado de la historia que me estaban contando, he visualizado con interés cada uno de los primeros 10 episodios de esta serie. La crítica esta encantada. Y el público votante en IMDb, todavía más. Así que quedáis advertidos.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

Pero el objeto de la ira de los antisistemas, o de personas hartas de ciertos aspectos del sistema sin más, siempre será Wall Street. Una de las calles más feas de Nueva York, por cierto.

[Televisión] Cosas de series; entre la ciencia ficción y lo sobrenatural

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En primer lugar, las novedades, y estas pasan por  el comienzo de la tercera temporada de Rectify, serie que siempre me ha parecido muy interesante, el condenado a muerte cuya sentencia es revisada y puesto temporalmente en libertad porque las pruebas no parecen tan concluyentes años después de la condena. Pero estamos ante un hombre inadaptado a la sociedad, a su familia y a la vida en general. No tiene el mismo “punch” que en su primera temporada, pero nos sigue ofreciendo buenos momentos, interesantes reflexiones, e interpretaciones muy sólidas.

Como hoy dedicaré mi comentario a las series de este verano que se pueden encuadrar dentro del epígrafe “ciencia ficción/fantasía”, tendré que comentar que he empezado a ver Sense8, incursión de los Wachowski (Andy y Lana) en el mundo de la televisión, con capítulos dirigidos por otros realizadores, como por ejemplo por Tom Tykwer, con quien ya colaboraron en la pantalla grande. Me entraron dudas sobre si empezar a ver o no esta serie. Los Wachowski no son santo de mi devoción. La mayor parte de las cosas que han hecho, que no son tantas, me dejan frío. Famosa trilogía incluida, que a mí me aburre y me parece una pedantería bien gorda, mucho más superficial que lo que quiere aparentar, pero, eso sí, con abundantes fuegos de artificio. Aquí estamos ante una realización que recuerda a Cloud Atlas. Múltiples personajes, múltiples localizaciones, realización y montajes muy dinámicos, afortunadamente no llegan al delirio pastillero, alguna que otra concesión a la cultura pop más comercial (se mantienen en su superficialidad con pretensiones), y un argumento de personas interconectadas de forma misteriosa, que no sé si hay que incluir en el terreno de la ciencia ficción o de la pura fantasía. Conflictos personales muy tópicos, algo planos, pero puede entretener. Llevo cuatro episodios, ya veremos cuál es mi valoración final.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Va bordeando el camino entre lo místico fantasioso y la ciencia ficción el drama Proof, en el que doctora escéptica con traumas vitales se une con millonario con cáncer con mal pronóstico para encontrar una prueba de que hay una vida más allá de este valle de lágrimas. El reparto inicial, con Jennifer Beals y Matthew Modine al frente, me atrajo. El tema no tanto. Y conforme pasan los episodios se me va desinflando el interés. Supongo que verá toda la temporada… pero está siendo floja.

Las “conspiranoias” vienen de la mano de Mr. Robot, una compleja historia en que entra en juego el mundo de los hackers, de las drogas, las malévolas corporaciones multinacionales y esas cosas. Empezó fuerte y muy interesante, pero ha llegado a un punto en que la historia global se han enmarañado, y el interés principal viene de los momentos. A la expectativa de lo que vaya sucediendo.

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

La “space opera” está representada por Dark Matter, una serie que tiene muchos elementos para no estar nada mal, pero que flojea de dos cosas. De algunos guiones, otros no están mal, y de las interpretaciones, también limitadas. Es una pena que Syfy no cuide más su producciones como en los tiempos de Galactica… De todas formas, entretiene.

Y lo mejor en el ámbito de la ciencia ficción y las sociedades con tintes distópicos viene del Reino Unido, de Humans. La enésima reflexión sobre la “humanidad” de los robots con aspecto humano no está nada mal. No comentaré de momento mucho más, porque se nos viene el último episodio de los ocho que tiene la temporada… pero probablemente de lo mejor del verano.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

[Televisión] Cosas de series; flojera general veraniega, a Nurse Jackie le dedicaré un especial

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Pues sí. Se nos ha despedido para siempre Nurse Jackie. Ha sido lo más destacado de esta semana. Pero eso merece una entra especial. Mañana o pasado mañana.

Por lo demás, he seguido revisando las novedades de este mes de junio, las series que pueden marcar mi cartelera veraniega. Estaba un poco sesgada hacia la ciencia ficción. O mucho. Pero de momento, tras dos episodios vistos, ya he decidido dar de baja Stitchers y Killjoys, porque son muy malas. Mr. Robot todavía está por ver, parece el mejor estreno hasta la fecha, y Dark Matter se mueve con cierta dignidad aunque sin que sea para tirar cohetes. Escéptico, pero con posibles. Humans, la serie de “replicantes” británico, también tiene su miga aunque está teniendo un desarrollo un poco plomizo para mi gusto..

No son pocas las series que nos llegan del otro lado del Atlántico que son de producción o de coproducción canadiense.

No son pocas las series que nos llegan del otro lado del Atlántico que son de producción o de coproducción canadiense.

También empecé a ver el primer episodio de Ballers, fuera de la ciencia ficción sobre jugadores de fútbol americano retirados, y no me interesó nada. No lo terminé.

Ha vuelto Rizzoli & Isles, que como siempre es un entretenimiento intrascendente pero agradable, y tengo pendiente ir empezando a ver la nueva temporada de Orange is the New Black. Pero de momento me he dedicado a las novedades. Me estoy planteando recuperar alguna serie que de entrada no me interesó, pero poca cosa. En general, un escenario bastante pobretón, ya que algunas de las novedades pueden caerse en próximos episodios.

Unos paisajes y unos estilos de vida no muy diferentes a los estadounidenses, unidos a unos menores costes de producción, hacen que muchos de los paisajes urbanos o naturales que vemos estén rodados en Canadá.

Unos paisajes y unos estilos de vida no muy diferentes a los estadounidenses, unidos a unos menores costes de producción, hacen que muchos de los paisajes urbanos o naturales que vemos estén rodados en Canadá.

He aguantado hasta el final Between, principalmente porque era una temporada de sólo seis episodios. Pero esta distopía localizada en un pueblo donde mueren en una epidemia todos los habitantes de más de 21 años, de producción canadiense, no me ha convencido. Así que aunque renovase, no volvería a verla. Así que nada… malos tiempo para la lírica televisiva. De momento lo único que se sujetan son las segundas o terceras temporadas de series ya conocidas. Y alguna de estas tampoco… En fin.

Como muestra traigo a esta página algunos paisajes urbanos de la ciudad de Kingston en Ontario. No muy lejos de la frontera con el estado de Nueva York, al otro lado del lago Ontario y el río San Lorenzo.

Como muestra traigo a esta página algunos paisajes urbanos de la ciudad de Kingston en Ontario. No muy lejos de la frontera con el estado de Nueva York, al otro lado del lago Ontario y el río San Lorenzo.

[Televisión] Cosas de series; Game of Thrones, el que quede que apague las cámaras y los focos y ponga eso lo de “The End”

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Han pasado muchos días, un poquito más de tres semanas desde mi última entrada televisiva. Y estamos en plena época de estrenos y retornos televisivos.

Entre los estrenos de los que ya he podido ver algún episodio tenemos bastante ciencia ficción o tecnoficción, como en Stitchers, Mr. Robot, Dark Matter o Killjoys. Parece que, por las dos últimas, las space opera se quieren poner de moda otra vez. Pero el interés que han despertado algunas de estas producciones me parece muy limitado.

Han vuelto algunas otras cositas como los amoríos entre mafioso y agente del FBI de Power, los asesinatos de Murder in the First, con comienzo muy espectacular, o los superhéroes ñoños de Beauty and the Beast, esta última clasificada como uno de mis placeres culpables, más culpables.

Los aspectos trágicos de los personajes de Juego de Tronos me recuerdan con frecuencia las actitudes de las esculturas en los museos.

Los aspectos trágicos de los personajes de Juego de Tronos me recuerdan con frecuencia las actitudes de las esculturas en los museos.

Decir también que abandoné Refugiados, aquella serie de viajeros en masa en el tiempo de coproducción angloespañola. Pero tras un inicio prometedor me resultó un tostón de mucho cuidado. Como séra, que me salté del episodio 2 al 4, y no me enteré hasta después. Eso quiere decir que el 3 era, como mínimo, superfluo. Fuera.

En cualquier caso, en estas tres semanas, de las cuales dos he estado fuera, ha habido más novedades que no me ha dado tiempo a catar. Para la semana que viene.

Pero nada más volver ayer de viaje me dispuse a ver el último episodio de la quinta temporada de Game of Thrones. Que también es mala suerte que después de los notables 8º y 9º de la temporada, prometía un 10º y último tremendo, por las líneas que estaban demasiado en suspenso. Y así ha sido. Pero es que incluso las que pensábamos que habían quedado ya planteadas para la sexta temporada, tuvieron avances que las modificaron totalmente. No contaren muchos detalles, por aquellos que no las hayan visto. Pero podemos resumirlo así.

Cierto es que lo más abundante parecen los aspirantes a tiranos, como un buen Napoleón, buscan unir toda Europa, perdón, Westeros bajo su ilustrado gobierno a sangre y fuego.

Cierto es que lo más abundante parecen los aspirantes a tiranos, como un buen Napoleón, buscan unir toda Europa, perdón, Westeros bajo su ilustrado gobierno a sangre y fuego.

La serie ya va más adelantada que en los libros, ambos tras quinta entrega, en prácticamente todos los frentes, menos aquellos que han sido abandonados, al menos aparentemente por el producto televisivo.

Ha habido divergencias entre la historia contada en los libros y la contada en la serie, pero la situación actual en ésta última podría ser una evolución de los libros, más o menos. Desconozco en qué medida George R. R. Martins mantendrá cierta coherencia argumental entre ambas.

Esta ha sido una serie muy aparentemente tranquila, pero en la que han sucedido muchas cosas muy tremendas, con momentos de una potencia dramática impresionantes, tanto en el campo de la acción como en el del diálogo. Probablemente, durante el verano la vuelva a ver, porque al final, mi sensación es que puede ser una de las mejores si no la mejor. Y eso que durante algunos episodios parecía que no pasaba nada.

Pero las bajas pasiones y la violencia alcanzan a todos... esta escena que se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Montreal, como el resto de las obras de esta entrada, me recuerda mucho a una escena del episodio final de la quinta temporada de Juego de Tronos. Pero con simios depilados en vez de peludos...

Pero las bajas pasiones y la violencia alcanzan a todos… esta escena que se puede ver en el Museo de Bellas Artes de Montreal, como el resto de las obras de esta entrada, me recuerda mucho a una escena del episodio final de la quinta temporada de Juego de Tronos. Pero con simios depilados en vez de peludos…

El último episodio ha sido tremendo, muertes incluidas. Si es que son muertes reales. Porque hemos visto personajes importantes moribundos o aparentemente muertos,… pero… Hay recursos argumentales que se han usado en los libros que no han aparecido de forma importante en la serie. En cualquier caso, como ya deberíamos saber, NADIE está a salvo en esta historia, por protagonista que sea. De hecho, si una de las muertes ha sido real, acaban de tirar por los suelos una de las teoría más queridas por los especuladores de por donde iría la serie al final.

Consecuencia de lo anterior, no especular. Hay que disfrutarla en cada momento, en cada instante. Y lo que tenga que ser, será.

Ha habido momentos, duros, durísimos. Pero venga, vamos ya… que por si alguien no se lo había creído, aunque sea una serie con magos y dragones, caballeros, escuderos y damas, no es de aventuras para niños. Es para adultos, bien adultos. Ñoños, un pis y a la cama.

No puedo creer que falten nueve meses para el siguiente episodio… Y por cierto, que uno de los apiolados más significados por su aparente protagonismo, a mí siempre me ha caído regular. El actor es malo. Y el personaje, tal y como estaba desarrollado, lastraba un poco el dinamismo de la serie. Y además, el apiolamiento, al más puro estilo “idus de marzo” y “et tu quoque Brute fili mi!” fue buenísimo… Pero no sé que me dice que volverá… Pero como diría Tywin Lannister, en esta serie no dejan ni cagar en paz… Claro que su hija tenía una cara la última vez que salió de emular a Nerón quemando ciudades y persiguiendo fanáticos religiosos que no veas…

Y qué decir de las críticas al uso del desnudo y del sexo en las tramas que ha recibido la serie... pues si no querías una taza toma dos tazas y media... aunque ya se puede decir para los más calenturientos que no es el cuerpo real de la actriz, que tuvo un doble de cuerpo durante buena parte de la larguísima escena. No. No es Danaerys. Hace tiempo que dijo que ya valía de enseñar las vergüenzas.

Y qué decir de las críticas al uso del desnudo y del sexo en las tramas que ha recibido la serie… pues si no querías una taza toma dos tazas y media… aunque ya se puede decir para los más calenturientos que no es el cuerpo real de la actriz, que tuvo un doble de cuerpo durante buena parte de la larguísima escena. No. No es Danaerys. Hace tiempo que dijo que ya valía de enseñar las vergüenzas.

[Televisión] Cosas de series; brutos al estilo de Westeros o de las Highlands…

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Después de unas semanas muy tranquilas televisivamente hablando, he aquí una con emoción y variedad. Y bastante brutalidad, todo hay que decirlo. Pero iremos por parte, como dijo Jack el Destripador.

He visto un par de pilotos de series que se van a emitir este verano, Mr. Robot y Stitchers. La primera, de género “conspiranoico” y con osados “hackers” que quieren salvar la sociedad o el mundo o algo… Habrá que ver el segundo episodio dentro de unas semanas para decidir si sigo con ella. La segunda, ciencia ficción refrito de ideas de otras series recientes, protagonista femenina con anomalía cerebral que la dota de cualidades únicas, y que juegan a recuperar recuerdos de cadáveres para resolver casos criminales. También le daré una segunda oportunidad, pero es difícil que permanezca en mi cartelera porque está llena de tópicos y con interpretaciones flojas.

Hoy, como ayer, seguimos por los glens de las Highlands, tierra dura pero hermosa.

Hoy, como ayer, seguimos por los glens de las Highlands, tierra dura pero hermosa.

También me he apuntado a una coproducción hispanobritánica, rodada en inglés, pero que desgraciadamente en estos momentos sólo la puedo ver doblada, mal doblada, al castellano. Se trata de Refugiados. Ciencia ficción con viaje en el tiempo. Miles de millones de personas del futuro que viajan a la actualidad huyendo de algún peligro del que no pueden hablar. Aunque recuerda también a otros productos, generalmente del género “retornados” o “resucitados”. En general, comunidades que se ven afectadas por un grupos de gentes más o menos extraños. No obstante. En lo que he visto hasta ahora, que correspondería a los dos primeros episodios, el impacto sobre la comunidad de la aparición de los viajeros en el tiempo se trata de forma colateral, y se centra en las peripecias que sufre una determinada familia, especialmente con los misterios que arrostra consigo misma la protagonista femenina de la serie, la británica de origen español Natalia Tena. En fin,… una serie con algunas limitaciones, aunque es posible que la termine. Carece de la frescura y el aire de los “ministéricos” de todas formas, como producto “nacional”.

Estamos en vísperas del temido, temible y siempre esperado episodio 9 de la temporada en curso de Game of Thrones. Hay quien dice que hasta ahora no ha pasado gran cosa… Hombre,… Mujer,… Sí que han pasado cosas… Lo que no ha habido es la espectacularidad de otras temporadas. Hasta llegar al capítulo 8 que nos regaló con una llegada del invierno en toda regla… Lo dicho. Muy expectantes ante el próximo fin de semana. Por cierto, que cada vez se dan más prisa en “apiolar” a los personajes que nos caen bien. En esta ocasión, ha habido alguno que no ha durado ni un episodio.

Incluso nos acercaremos a la isla de Skye, que da nombre al tema musical original de la serie.

Incluso nos acercaremos a la isla de Skye, que da nombre al tema musical original de la serie Outlander.

Y ha llegado a su final la primera temporada de Outlander. Basada en una novela de género romántico con toques de fantasía y viajes en el tiempo, la temporada se ha dividido en dos partes. La primera, que vimos hace ya un tiempo, estuvo francamente entrenido, con un personaje principal, Claire (Caitriona Balfe), muy carismático. Al mismo tiempo que rodeada por un buen montón de secundarios que daban lugar a episodios variados e interesantes. La segunda parte de esta primera temporada ha sido algo más monótona. Con el buen mozo de la serie definitivamente situado en el nivel de coprotagonista, Jamie (Sam Heughan), ha estado centrado más en la relación de ambos y en su nueva situación tras la crisis de mitad de temporada. El caso es que la serie ha derivado en sus dos últimos capítulos hacia el lado oscuro, con situaciones de notable violencia tanto física como psicológica, que ríete tu de los que se quejan de las noches de bodas en Game of Thrones. Segunda parte de temporada desde mi punto de vista más irregular, y con una deriva que me parece legítima, pero no siempre comprensible. Lastrada también por el hecho de que el protagonista masculino, más allá de ser el pedazo de bistec para solaz de las damas que parecía en el planteamiento inicial de la serie, ha tenido que asumir una serie de dramas para los que el actor no está al mismo nivel que otros de sus compañeros del reparto, especialmente su compañera femenina. No sé… Pero en conjunto es una serie entretenida, aunque en este momento no está al nivel de donde parecía situarse en sus primeros episodios, realmente inspirados. Pero se deja ver… pero no para todos los públicos. Las almas sensibles igual debieran evitar estos últimos episodios. El malo… siempre es bueno que en estos dramones de época y romance haya un malo… muchas veces tan atractivo o más que los protagonistas buenos… Pero es que la capitán Randall (Tobias Menzies) lo han puesto en un nivel de depravación y crueldad… Hay quien habla de si la serie ha podido “saltar el tiburón“, incluso…

E incluso en Skye nos encontraremos a algún atrevido highlander dando una serenata con su gaita, bajo el frío viento del mes de agosto escocés.

E incluso en Skye nos encontraremos a algún atrevido highlander dando una serenata con su gaita, bajo el frío viento del mes de agosto escocés.