[Televisión] Cosas de series; especiales de Navidad (o no de Navidad)

Televisión

Durante las fiestas navideñas o de fin de año, que cada uno las vea según su perspectiva personal de la vida, las producciones televisivas se modifican, la programación cambia. Es cierto que con las nuevas plataformas de vídeo bajo demanda, uno ve lo que quiere. Pero hay cambios en el panorama televisivo siempre, más acusadas en las plataformas de televisión más tradicionales. Uno de los elementos que aparecen son los especiales navideños, especialmente frecuentes en la televisión británica. Los americanos son más proclives a dedicar la despedida por la temporada festiva a esta época, pero emiten sus episodios una, dos o tres semanas antes de la misma. Y en otras televisiones de otros países… no tengo muy claro lo que pasa.

En este año he visto cuatro especiales. Que merezcan el calificativo de navideños… depende. Unos claramente que sí, pero otros, dedicidamente, no. Vamos con ellos, aunque sea rápidamente.

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Este última entrega especial de Doctor Who tiene como escenario Nueva York… cada vez se quieren vender más en los EE.UU. Pero con frecuencia se han rodado los episodios normales de la serie en Gales. Y por eso acompaño la entrada de algunos paisajes del norte de ese país británico.

Doctor Who – The Return of Doctor Mysterio

Este es uno de los más tradicionales de la televisión británica. Incluso se emite en años en los que, como en este, no ha habido temporada convencional. Y tiene un carácter muy, muy, muy navideño. Suelen aparecer niños… y esas cosas. Algunos pensábamos que en esta ocasión igual servía para presentar a la nueva compañera del Doctor… pero no. A cambio hemos tenido una parodia/homenaje a Superman. Hecha con amabilidad, con unos malvados invasores alienígenas, como de costumbre, como amenaza, y con romance incluido. También hay un niño. O dos. Pero uno de ellos se hace mayor… y se enamora de la madre del otro. Simpático. Entretenido, este especial. Pero sin nada más de especial que el hecho de que esté realizado de encargo para estas fechas. Ha habido otros especiales navideños del doctor mucho más especiales.

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Call the Midwife – Christmas Special

Uno de los problemas de esta serie es que pasó de ser una serie sobre las comadronas del National Health Service en el East End londinense, un recuerdo de un avance social importante del estado de bienestar en la posguerra mundial, alrededor de las memorias de una de ella, a ser la narración de lo que pasa en una comunidad religiosa de monjas, donde también prestan cuidados sanitarios. Este año, incluso se van de misioneros durante unas semanas a Sudáfrica. Ya la pérdida de su protagonista inicial supuso un cierto hándicap… por lo menos desde mi punto de vista. Ningún otro personaje ha recogido el protagonismo, aunque dieramos por sentada la coralidad de la serie. Pero esta deriva ñoña, conservadora y religiosa ha llegado a unos extremos que hace que para mí este sea el punto final de la serie. Aunque en IMDb hablan de su continuidad hasta 2020… Con este tono, no seré yo quien lo compruebe.

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Garfunkel and Oates – Trying to be Special

Las comediantes norteamericanas Riki Lindhome y Kate Micucci forma un duo musical satírico conocido como Garfunkel & Oates. Con un estilo de canciones de lo que en los EE.UU. llaman folk, pero llenas de referencias irreverentes y sexuales. Son bastante divertidas. E irreverentes. Me gustan. Hace unos años hicieron un piloto para una serie en una cadena de cable norteamericana que llevaría el mismo nombre que el dúo. Pero no llegó a cuajar en una serie, que venía a definirse como “Glee, pero con pollas“. Y todo el resto de los genitales y caracteres sexuales primarios y secundarios de ambos sexos. Lamenté que no siguiera adelante.

Ahora han estrenado en Netflix un especial que va sobre una actuación en la que tratan de recaudar dinero… para hacer un especial. Básicamente es la grabación de una actuación del dúo, con una introducción y una conclusión “dramatizadas” de la situaciones. No es especialmente navideño, aunque se haya presentado en estas fechas. No es nada navideño. Afortunadamente. Pero es muy divertido.

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Sense8 – A Christmas Special

Sense8 (léase “senseit”, homófona con la palabra inglesa “sensate“) fue uno de los platos fuertes de 2015 para el impulso de la plataforma de vídeo bajo demanda de Netflix. Producida por los/las hermanas Wachowski (en el tiempo que ha pasado desde que se emitió la que quedaba en estado masculino ha pasado a su estado femenino, por lo que a partir de ahora los Wachowski pasan a ser las Wachowski), y parcialmente dirigida por ellas también, tiene muchas de las características de estas directoras. Reivindicación de la diversidad sexual, un reparto con abundancia de diversidad racial y cultural, no pocos toques ciencia ficción, y mucha riqueza visual. Es curioso… la película que más me gusta de las Wachowski, entonces los Wachowski, sólo tiene uno de estos elementos. La reivindicación de la diversidad sexual.

Su primera temporada me entretuvo, me interesó, aunque no me entusiasmó enormemente. Su idea de partida y su trama tiene suficiente material para construir una serie interesante, pero su desarrollo fue algo irregular. Las producciones de las Wachowski, peca del exceso visual, que a veces viene bien, pero a veces cansa; a veces asombre y estimula, y otras te da la sensación de estar en una especie de espectáculo Viva la gente (Up with People, en el original) o anuncio de Coca-Cola de principios de los años 70, pero en la segunda década del siglo XXI. Y esto no es un halago. Afortunadamente, de vez en cuando se ponen cañeros, demos gracias a Sub Bak (Doona Bae) especialmente por ello, entran en acción y empieza la diversión.

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Pero aquí viene otro de los inconvenientes de la serie. De los ocho “sensates”, no todos son igual de interesantes. Y no todos están interpretados con la misma solvencia. Si he nombrado a la actriz coreana es porque es una de mis favoritos… no mencionaré a los que me parecen que sobran. Sobre todo por si alguien siente mancillado el orgullo nacional (pero mira que es mal actor este chico). O no mencionaré a los personajes que mandaría a tomar por el saco, y los cambiaría por algunos secundarios de la serie mucho más interesantes y mejor interpretados. Yo querría más de la ex del Doctor (Freema Agyeman), por poner un ejemplo, y sobretodo, más de los malos… que el taimado Mr. Whispers (Terrence Mann) merece mucha más presencia que sus principales antagonistas.

Por motivos que desconozco, en 2016 no ha aparecido la muy esperada segunda temporada de los “sensates”. Parece que viene esta primavera. Pero se han marcado un especial navideño en el que nos resumen lo que les pasa durante una añito, más o menos, celebración navideña incluida. Y que ha servido para aplacar la angustia de la deprivación a los más adictos. Nada nuevo bajo el sol. Una historia que bien contada no daba para más de 40 o 45 minutos, estirada hasta las dos horas largas con el fin de añadir a lo esencial de la misma tanto los delirios pastilleros o como los buenismos de sus responsables. Pero se deja ver. Sí. Hay una escena de sexo orgiástico. Pero de verdad… no es para tanto.

Eso sí, el público votante en IMDb está “encantadísimo”. Pues nada ¡¡¡Viva la gente!!!, digo… ¡¡¡Vivan los Sense8!!!

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[Televisión] Cosas de series; la caspa de los noventa no tiene por qué funcionar hoy en día

Televisión

Las formas de hacer televisión han ido cambiando a lo largo de los años. Y hoy en día, muchos concebimos los episodios de las series televisivas como pequeñas producciones cinematográficas en los que cada vez es más importante cómo se mueve la cámara, como se plantean los diálogos, el trabajo del director de fotografia y, en general, el diseño de producción. Sin embargo, de vez en cuando hay producciones que intentan traer el sabor de la televisión de antaño, especialmente cuando se trata de recordar productos que fueron de éxito en su momento.

Recuerdo que cuando me fui a vivir a mi domicilio actual, en 1993, me di de alta en Canal +, el novedoso para entonces canal de pago de televisión por satélite, hoy extinto, absorbido por otras opciones empresarialmente más potentes. Y una de las series que emitían entonces, con relativo éxito era Padres forzosos (Full House), una comedia familiar de humor totalmente blanco e intrascendente, que entretenía. Era de estas series rodadas con varias cámaras, con público en el plató, del que se oyen las risas, y en la que todo es previsible y todo el mundo espera que constantemente pasen las mismas cosas. Para mí, lo más interesante era la aparición de la guapa Lori Loughlin… por lo demás, entraría dentro de los placeres culpables. Era mala, desde mi punto de vista, pero la veía. Y de hecho fue una serie de éxito que fue muy vista en muchas partes del mundo.

En mi tumblelog viajero están apareciendo está semana fotografías en blanco y negro (enlaces al final). Como la catedral de Lérida en el encabezado o una vista de Formigal en esta fotografía de aquí.

En mi tumblelog viajero están apareciendo está semana fotografías en blanco y negro (enlaces al final). Como la catedral de Lérida en el encabezado o una vista de Formigal en esta fotografía de aquí.

Recientemente, se ha emitido una secuela, Fuller House (Madres forzosas), en la que las protagonistas es la segunda generación, convertidas ya en adultas, con apariciones esporádicas de la primera. Las características de la producción similares… El resultado,… casposo, muy casposo. Aquellas formas de realizar televisión ya no se sostienen. El tipo de humor está pasado de moda. Las intérpretes protagonistas, que tal vez resultaban graciosas de niñas, no son buenas actrices, y la serie hace aguas por todas las partes… Desconozco qué tirón global habrá tenido, pero es un ejemplo de lo que no hay que hacer desde mi punto de vista. Que conste que el público votante en IMDb está relativamente satisfecho ¡¡¡???.

Por lo demás esta semana hemos tenido alguna novedad. Por un lado, nos llegaron las aventuras de Hap and Leonard, serie de corte independiente, entre gentes de malvivir que van detrás del “tesoro”… pícaros y otra canallesca. No estuvo mal el primer episodio. Donde recuperamos la presencia televisiva de la siempre interesante Christina Hendricks. Ya veremos, de todas formas.

También podemos montar en la noria del Prater de Viena, Austria.

También podemos montar en la noria del Prater de Viena, Austria.

También tuvimos la novedad de un drama británico, Thirteen. El punto de partida,… recordando una de las películas más notables del último año. Una joven que fue secuestrada a los trece años, escapa y reaparece ante la sociedad trece años después, con veintiséis. La policía quiere atrapar al asesino… y una de las detectives es más inquisitiva que el resto… y aquí acaban las similitudes con la película porque quizá nada es lo que parece, y hay misterios en el secuestro que no acaban de encajar. Más cuando parece que el secuestrador ha vuelto a actuar. Es una serie que va cogiendo momento con el paso de los dos primeros episodios. En estos momentos estoy con ganas de ver el tercero.

Y se nos han despedido de nuevo las comadronas del East End londinense. Call the Midwife se recuperó poco a poco de la marcha de su protagonista, la encantadora Jessica Raine. Y a punto estuve de dejarla conforme se hizo más acusada su deriva monjil, que llevo realmente mal. Esta deriva no ha desaparecido del todo, pero la serie mantiene un cierto interés. En esta temporada, este culebroncillo con aspiraciones sociales ha tenido que lidiar con la asociación de cáncer y tabaco, con las terribles secuelas de la talidomida, con los cada vez más frecuentes partos en el hospital en entornos controlados, con la planificación familiar,… y con algunos enamoramientos y algunas pequeñas tragedias. Queda en plan larvado saber qué pasará cuando todas se enteren que dos de las chicas se lo montan entre ellas… ¡¡¡Ufffff, qué pensarán las monjitas cuando se den cuenta!!! Qué malas son las pelirrojas… Veremos que pasa al año que viene. Parece que tiene confirmado el especial de navidad y la próxima temporada.

Y pasear por los tranquilos parajes de las sierras avanzadas de los Pirineos, junto al dolmen de Ibirque, en Aragón (España).

Y pasear por los tranquilos parajes de las sierras avanzadas de los Pirineos, junto al dolmen de Ibirque, en Aragón (España).

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; especiales británico navideños y alguna cosa más

Televisión

Poco a poco se van pasando las fiestas navideñas, en las que la actividad seriéfila está con bajas intensidades. Es el momento adecuado para recuperar series que te has perdido o para volver algunas que te han gustado especialmente. Esto último he estado haciendo yo con dos de mis favoritas del año, Jessica Jones y The Man in the High Castle. Dos series con muchos detalles finos, que no viene mal repasar.

También ha habido algunos adelantos sobre series que se estrenarán formalmente próximamente. Una que mezcla lo policiaco con una adaptación moderna del mito de Frankenstein, cuyo piloto me gustó… regular. Se trata de Second Chance. Pensándome estoy si le doy una “second chance”.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La segunda es un drama familiar, según el cual una joven adolescente de 14 años entra en un centro de rehabilitación por consumo de alcohol y otras drogas recreativas. Tiene una mezcla de cosas interesantes, inverosimilitudes y moral medio conservadora medio progresista tan americana que todavía no sé si los capítulos que se han podido ver me gustan o me repatean por exceso de corrección política y empalago de tópicos. Se titula Recovery Road, y tampoco sé si le daré una “second chance”.

Pero lo fundamental es que para Navidad y el cambio de año llegan los especiales británicos. Veamos…

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Nos han dejado una mini mini mini temporada de Luther, de sólo dos episodios. Vamos, como si hubiesen hecho un largometraje y lo hubiesen emitido partido en dos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Esta bien, bastante bien. Casi lo mejor es verlos de tirón. Como un largometraje. Mezcla la aparición de un peligroso asesino en serie con tendencias caníbales con la misteriosa desaparición de nuestra bienamada Alice Morgan en Amberes. Pero… Realmente no sale Alice Morgan… lo cual siempre baja algún punto la serie. De verdad. Y además igual no vuelve a salir más, aunque con este personaje nunca se sabe. Para compensar nos han puesto a otra pelirroja, una nueva compañera policía, Emma Lane, interpretada por la majísima Ygritte de Game of Thrones, Rose Leslie. Aunque me ha sabido a poco… Pero bueno. Como digo. Está bien. Se puede ver.

Rose Leslie tuvo sus momentos en Downton Abbey, a la que volvió en un capítulo de su última temporada. Detalle simpático. Ya comenté el final de esta serie en su especial navideño, así que a otra cosa.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

Suelen tener especial navideño como prólogo a la siguiente temporada las matronas y las monjitas de Nonnatus House en Call the Midwife. Pero suelen ser episodios que te hacen perder las ganas de seguir viendo la serie. Además de haber perdido ya hace un tiempo a su encantadora protagonista, dando paso a un drama más coral, también se ha acentuado el carácter monjil de la serie en estos especiales navideños. Esperemos que como el año pasado, luego en la temporada regular recupere interés.

En el caso de Doctor Who, con los especiales de Navidad pueden suceder diversas cuestiones. Que sea el colofón a la temporada regular, que sea un prólogo a la siguiente con presentación de algún personaje importante nuevo, o nada de lo anterior, es decir, que sea una aventura que vaya por libre. En este caso han aprovechado para tener como invitada especial a River Song (Alex Kingston)… uno de los personajes favoritos de la serie distintos del Doctor. Y ha dado la impresión de que es una despedida de este personaje recurrente… una pena… todo lo bueno se acaba. Aunque ese acabarse “dure 24 años”.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Y la televisión británica ha aprovechado el periodo navideño para homenajear a la escritora Agatha Christie en el 125 aniversario de su nacimiento. Y lo han hecho con una miniserie de tres episodios que adapta una de sus novelas más famosas, dicen que la mejor, And Then There Were None. La mayor parte del público español, que yo sepa, conoce esta novela con el título de Diez negritos, que se corresponde con el título original de la obra en Inglaterra, The Little Niggers. Pero este título original nunca fue políticamente correcto en Estados Unidos, y tampoco lo es ya en el Reino Unido, por lo que habitualmente se conoce la obra por el mencionado título, que en castellano se traduciría de un modo no excesivamente literal pero correcto idiomáticamente como “Y no quedó ninguno”. He de decir que Christie no está entre mis escritoras favoritas, que la obra adaptada no está entre las que me gusten de la escritora, y que la adaptación realizada por la BBC, aunque extremadamente fiel, me ha resultado fría y excesivamente larga. Se podría haber resuelto con un capítulo menos, me parece a mí. Pero a los fans de la escritora seguro que les gusta.

Y de momento hemos terminado… aunque nos queda ver, que no ha llegado todavía, el especial Sherlock que han preparado para año nuevo.

Y bueno... consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

Y bueno… consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

[Televisión] Cosas de series; juntos y revueltos, y un poco del East End londinense

Televisión

Esta semana llevo un poquito, bastante, de retraso en la cosa televisiva. he parado poco por casa, y por ejemplo no podré comentar alguna novedad que tengo por ahí, sobre potenciales entradas en cartelera.

Hacia el final de la semana pasado ya hubo novedades, de las cuales las aventuras arqueológicas de Dig y la comedia urbana Unbreakable Kimmy Schmidt no me convencieron y no se han sumado a mi cartelera. Todavía tengo indeciso American Crime. Ya veemos que pasa en el segundo episodio.

Tengo dos finales de temporada. De dos series muy, muy distintas en el tema y en el tono.

Por una lado tenemos el final de la corta temporada de ocho episodio de Togetherness. Están de moda las reflexiones y las crisis matrimoniales o personales para gente entre 35 y 45 años. Un matrimonio que acoge en su casa a la hermana de ella y al mejor amigo de él que han entrado en crisis de distinto tipo, para una convivencia todos juntos que acabará por poner en crisis a todo el cuarteto. A tenido momentos muy inspirados, y cuenta con buenas interpretaciones. Su ritmo reposado y su tono entre la comedia y el drama, aunque en el fondo haya más de este que de la primera, hacen que se vea bien.

Nunca he estado tal al este del East End como los barrios de la serie y de la película que comento hoy.

Nunca he estado tal al este del East End como los barrios de la serie y de la película que comento hoy.

Por otro lado, sorprendentemente he llegado hasta el final de la cuarta temporada de Call the Midwife. La marcha de su encantadora protagonista inicial y la deriva monjil de la serie ponían en duda que mantuviera mi interés por las comadronas de Nonnatus House en el East End londinense. Pero algo tendrá la serie cuando la he seguido viendo y he seguido considerando que tiene destellos de calidad. No obstante, viendo llegar el final de la temporada, decidí contrastar la serie con un largometraje emblemático también ambientado en el East End londinense. No es otro que To Sir, with Love (Rebelión en las aulas), que ambientada en el final de los años 60, nos permite ver cómo fue la adolescencia de los niños que ayudaron a nacer las comadronas de la serie en los años 50. Es una experiencia curiosa. Aparte que la película protagonizada por Sidney Poitier y con la emblemática canción del mismo título de la eurovisiva Lulu, que también tiene un papel en el filme, merece verse de vez en cuando.

Un breve para decir que el último hombre sobre la faz de la Tierra, ya está acompañado no por una sino por dos mujeres sobre la faz de la Tierra. Y que una es January Jones… No, si aun me quedaré de fijo con esta comedia. La semana que viene más novedades, y más finales de temporada e so quizá de serie.

Pero alguna zona apañadita como la coqueta Rivington Street con su bares, sus galerías de arte y sus librerías sí que he visitado.

Pero alguna zona apañadita como la coqueta Rivington Street con su bares, sus galerías de arte y sus librerías sí que he visitado.

[Televisión] Cosas de series; una comedia indefinible, algunas monadas y un adiós bibliotecario

Televisión

En esta semana han continuado llegando algunas novedades de enero, aunque parece que lo más interesante nos llegó en las semanas anteriores. Y también parece que tenemos que decir algún adiós.

Primero decir que he retirado de mi cartelera al drama de espionaje State of Affairs. Ver esta versión de Homeland pero como si estuviera protagonizada por la muñeca Barbie y una legión de Kens sólo se podía calificar de estúpido guilty pleasure.

En el apartado de los retornos, ha comenzado la cuarta temporada de Call the Midwife. Tengo este drama amable británico amenazado de retirada de mi cartelera televisiva por ñoño, beato y porque se ha ido su protagonista original, la “ubercharming” Jenny Lee (Jessica Raine). Ya veremos si aguanta en mi pantalla. Pero si hasta la comadrona pendoncilla se va a casar con un cura…

Hoy sigo mostrando algunas fotografías realizadas con la Hasselblad.

Hoy sigo mostrando algunas fotografías realizadas con la Hasselblad.

Entre las comedias de situación, una situación habitual es la del chico soltero que busca el amor de su vida, siendo un romántico empedernido. Pues bien, la relativamente inclasificable Man Seeking Woman va de eso, cuando al protagonista su novia rompe con él. A partir de ahí comienza la búsqueda de ese amor de su vida… pero con unos tonos de absurdo y surrealismo que todavía no sé si son una genialidad o una ida de olla. Me igual que estemos hablando de una cita a ciegas con una trol o que tu ex esté saliendo con un Hitler de 120 años que nunca se suicidó. Ya veremos por donde sale esto.

Nos ha llegado la versión televisiva de 12 monkeys. No sé si aguantaré mucho más con ella. Si no hubiera el precedente de la interesante película de Terry Gilliam, a lo mejor me parecía curiosa. Pero en estos momentos, no le encuentro sentido. No aporta nada a la historia que ya hemos visto, sus intérpretes no tienen ni la vigésima parte del carisma de sus predecesores y los cambios que hasta ahora han hecho en la trama me parecen del todo intrascendentes. Su pongo que la curiosidad me hará ver algunos capítulos más, por sí remonta. Pero es una serie que no tiene mucho sentido desde mi punto de vista.

Estas corresponden a cuando por fin, tras diversos avatares, pude probar el Sonnar 150/4, un objetivo que equivale a un teleobjetivo corto de entre 80 y 85 mm de distancia focal en el formato de 24 x 26 mm.

Estas corresponden a cuando por fin, tras diversos avatares, pude probar el Sonnar 150/4, un objetivo que equivale a un teleobjetivo corto de entre 80 y 85 mm de distancia focal en el formato de 24 x 26 mm.

Y finalmente despedimos la primera temporada de The Librarians. Una serie basada en unos telefilmes previos de aventuras fantásticas que no eran gran cosa, una especie de Indiana Jones cutre, aunque con algún detalle simpático. Estos diez episodios tampoco han dado mucho más de sí. No sé si volverá o no. Y si vuelve, no sé si la veré o no. Si no tengo nada mejor que hacer…

Y hasta la semana que viene, en la que habrá varias despedidas y tal vez aproveche para comentar la marcha de alguna de las novedades de este mes de enero.

Lo cierto es que salvo por su limitada apertura máxima, f/4, es un objetivo agradable de usar y con unos resultados estupendos.

Lo cierto es que salvo por su limitada apertura máxima, f/4, es un objetivo agradable de usar y con unos resultados estupendos.

[Televisión] Cosas de series; especiales navideños británicos

Televisión

Dedicaremos esta entrada de año nuevo, que como es jueves toca televisión, a los especiales navideños británicos, que en en algunos casos también suponen el final de la temporada de la serie correspondiente, por lo que igual toca un comentario sobre el conjunto de la temporada. En orden más o menos cronológico.

El especial White Christmas de Black Mirror se adelantó una semana a las navidades. Una fórmula nueva para esta serie que nos advierte de los peligros del uso de la tecnología, especialmente de las tecnologías de la información y la comunicación. Cosa a puntualizar. La tecnología no es peligrosa; los peligrosos son los seres humanos que le buscan aplicaciones dañinas. Aviso a posmodernos antitecnológicos y anticientíficos, que por según que demagogias no paso. Al grano. Dos personas se encuentran en una cabaña, en un lugar desconocido y atemporal. Y a partir de ahí nos van a contar una serie de episodios sobre aplicaciones de la tecnología que convierten este cuento de navidad en un auténtico cuento de terror. Nuevamente los creadores de esta serie británica nos generan la inquietud y la preocupación. El futuro dominado por la tecnología que nos presentan tiene mucho de distópico. Y desde luego, poca confianza tienen en las relaciones humanas y en cómo estas van a verse modificadas por las tecnologías. O simplemente es un aviso para navegantes. En cualquier caso, como producto televisivo es totalmente recomendable.

La comedia de situación Cuckoo tuvo su especial navideño. Esta simpática serie británica no tiene más interés que el de rellenar con una sonrisa algún rato muerto. Y para eso sirve también su especial navideño, que también ha servido para cerrar alguna de las tramas de su corta segunda temporada y dejar abierto el camino para una tercera.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

Un clásico entre los clásicos es el especial de navidad de Doctor Who, Last Christmas, que en este caso también sirvió para cerrar algunos temas pendientes de la temporada regular de este otoño. Esta ha sido una temporada extraña, de transición. Con Peter Capaldi nos hemos encontrado con un Doctor muy distinto a los últimos. De aspecto más añoso, nos llega con una tono escéptico, casi cínico. Un Doctor al que parece que le empiezan a pesar mucho los cientos de años que acumula. Por otro lado, hemos tenido a una acompañante, Clara (Jenna Coleman), a la que le ha costado mucho encontrar su sitio en la serie, ya que en sus primeras apariciones era más un elemento argumental para empujar la acción que un carácter con personalidad propia. En una temporada menos espectacular y más oscura que las precedentes, el carácter se ha ido conformando a costa de no poco sufrimiento. Y su ambigua relación con el Doctor puede evolucionar hacia cualquier punto. En todo caso, es un personaje que ha crecido. Ha pesar de un especial de navidad que no me ha gustado demasiado, sí que tenemos una temporada que ha ido construyendo un nuevo escenario que veremos cómo se aprovecha en un futuro. Pero es distinta serie de la de los tiempos del anterior DoctorAmy Pond.

Con el especial de navidad de Call the Midwife se ha confirmado la deriva hacia la mojigatería y excesivo conservadurismo de esta serie que empezó mucho más interesante. Desde mi gusto personal sufre la pérdida de su protagonista original, la uber-encantadora Jenny Lee (Jessica Raine) que en el episodio navideño sólo hemos en fotos o representada por su versión anciana encarnada por la eterna y aparentemente incombustible Vanessa Redgrave, que en esta ocasión no sólo pone la voz en off, sino que también se deja ver en pantalla. Pero lo que nos queda es pasteloso y monjil en exceso. Con la insoportable por momentos historia entre el médico y la monja que se sale de monja, con la divertida Trixie (Helen George) de novia de un cura anglicano, con la excesivamente acomplejada Cynthia (Bryony Hannah) camino de los votos religiosos,… Buffff, empieza a ser un poco estomagante para mi gusto. Mucho tendrá que moverse en los primeros episodios de su siguiente temporada para que no acabe apartada de mi cartelera televisiva.

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Hace ya tiempo que las fiestas de navidad y fin de año me suelen colocar en un estado de ánimo más bien melancólico. Un poco brumoso.

 

Y finalmente, cómo no, el especial navideño de Downton Abbey. Este ya tradicional episodio nunca es banal. Siempre sirve para cerrar tramas de las desarrolladas en la temporada regular y para indicar por dónde puede ir el futuro. Encontramos despedidas, muy emotivas este año. Nos presentan nuevos personajes, para lo cual son propicias las vacaciones en los páramos de Northumberland previas a la navidad. Donde también encontraremos algún escandalillo que otro… No sé. Hemos tenido una temporada en su conjunto agradable, más tranquila, con menos sobresaltos. Con momentos divertidos como los amoríos de las mas provectas damas. Con algunas tramas un poco latosas como la maternidad de Lady Edith (Laura Carmichael) o los problemas con la justicia de John (Brendan Coyle)Anna Bates (Joanne Froggatt). Y esperemos que el cambio de vida de Lady Rose (Lily James) no nos robe esta encantadora joven tan despierta. Hay quien dice que están preparando el cierre de la serie. Que eso vendrá de la mano de un aumento del protagonismo de Lady Mary (Michelle Dockery), que ha estado mareando la perdiz, o mejor dicho los pretendientes, durante toda la temporada, pero parece que le ha salido uno digno de su nivel. E incluso parece que a la desamparada Edith le puede haber salido un posible novio que la saque de sus desdichas. Y qué vamos decir de la declaración de matrimonio final… No desvelaremos de quién a quién ¿vale? Hasta otoño.

Y hasta aquí estos especiales navideños. La próxima semana ya tendremos el retorno del ritmo habitual de series, con las incorporaciones que se producen en enero. Pero antes de comentar esas novedades, dedicaremos la entrada de la semana que viene a un par de series que he recuperado estas vacaciones y que me han parecido de buen nivel, e incluso una de ellas de altísimo nivel. Pero eso será la semana que viene.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, y se nos despiden comadronas y detectives

Televisión

La semana pasada debía de estar yo un poco tonto porque se me pasó comentar el regreso de los espías soviéticos de The Americans y de los brutos escandinavos de Vikings. Grandes cosas espero yo de estas dos series, especialmente la primera, que ha empezado con muy buen tono. Ya iremos comentando.

Ha habido incorporaciones interesantes. Mejor dicho, ha habido sensaciones contradictorias en nuevas incorporaciones.

Muchas expectativas había con la nueva Cosmos: A SpaceTime Odissey, presentada por el divulgador Neil deGrasse Tyson, y que se dice heredera de la legendaria Cosmos de Carl Sagan. A mí me dejó un poco frío. La encontré falta de ritmo, con efectos visuales entre normalitos y chabacanos, y con un buen trozo dedicado al teólogo, en el mejor de los casos filósofo, Giordano Bruno, a quien algunos consideran astrónomo porque especuló desde el punto de vista teológico con la infinitud del espacio. Pero el acertar por casualidad no equivale a la investigación y aplicación del método científico. Que era el espíritu que alimentó al fallecido Sagan. Me alineo con los críticos frente a la masa entusiasta y favorable que vota en internet.

Mercadillo de la plaza San Bruno

El domingo estuve en una actividad fotográfica con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ). Fundamentalmente, fotografía callejera. Por ejemplo, en la plaza de San Bruno con su mercadillo.

Pocas o ninguna expectativa tenía respecto a Resurrection, drama fantástico y de misterio, con un comienzo argumental muy similar a la francesa Les Revenants. El caso es que el primer episodio me pareció bastante entretenido.

Por el contrario, tres clásicos de mi cartelera están con tarjeta amarilla, y a punto de caerse de la misma para siempre. The Mentalist estaba en situación incómodo desde que desenmascararon a Red John. Lo que pasa es que el último episodio visto me pareció entretenido y nos introdujo otro misterio a medio o largo plazo. Bones es posible que no vuelva ya a mi cartelera la semana que viene. Ya veremos. Y Revenge está así así, porque desde luego este culebronazo ya no tiene el tirón con el que empezó, y tengo la vida muy liada y me sobran series en mi cartelera. Y eso que la recientemente inaugurada personalidad de Emily/Amanda (Emily VanCamp) podría dar mucho de sí. Pero ya empieza a haber situaciones cómicas en contra de la voluntad de la serie.

Librería de viejo en la calle de las Armas

O cotilleando en una librería de viejo de la calle de las Armas.

He terminado de ver ya la segunda parte de la segunda temporada de Unforgettable, que según IMDb “tiene previsto volver” para el 4 de abril (¡?). Parece ser que a pesar de su caótica emisión que ha llevado a ser vista antes en algún canal en español (afortunadamente con banda sonora también en inglés) que en su programación americana original, volverá en verano con una tercera temporada. Lo ciertos es que desde que dejaron de tomarse en serio asimismos, la serie es más entretenida y los personajes más simpáticos. Un entretenimiento.

Y hemos asistido a dos cierres de temporada. Call the Midwife ha terminado diciendo adiós a su protagonista, la comadrona Jenny Lee (Jessica Raine). Si a este hecho, esta chica es absolutamente un encanto la mires como la mires, le sumas que ha derivado a un tono excesivamente monjil y buenrollista con tono beaturrio y ñoño, es muy posible que ya no me reenganche a su confirmada cuarta temporada. Fue bonito mientras duró,… pero esto ya no es para mí. Me empieza a empalagar demasiado.

Mercadillo en el patio de las Armas

Viendo como chicos y grandes disfrutaban de una actuación en el patio de las Armas.

Y se ha despedido de nosotros la primera temporada de True Detective,… pero he decidido que a esto le he dedicaré cuando pueda una entrada en exclusiva.

Autorretrato - Plaza de San Bruno

O simplemente, llevándome un recuerdo del día.

[Televisión] Cosas de series; de guerras mundiales y alfombras rojas

Televisión

Esta ha sido una semana en la que no ha pasado nada realmente importante en el mundo de mis series de televisión. Aunque se va recuperando algo de ritmo tras los juegos olímpicos y la ceremonia de los oscar, tendremos que esperar a la semana que viene para dos acontecimientos; el final de temporada de True Detective, serie que por su complejidad y los acentos de los protagonistas a lo mejor merece la pena que cuando haya tiempo le hagamos una nueva visita, y la nueva versión de Cosmos, aquella serie de ciencia de Carl Sagan que en los años 80 hizo que todavía me gustase más la ciencia y la cosmología en particular. Pero por lo demás, rutinas sin sobresaltos ni grandes novedades. Bueno, ha vuelto a Call the Midwife su protagonista, Jessica Raine. Debió cogerse un permisillo en su momento para rodar alguna otra cosa.

Paso bajo la antigua vía ferroviaria

Ayer por la tarde… iba a decir que estuve haciendo fotografías en el paraje junto al Ebro en Escatrón donde estuve hace mes y medio con Fotógraf@s en Zaragoza. Pero me parece que lo único que hice fue el indio. Una tarde poco inspirada.

Por lo tanto sólo comentaré un par de novedades. En la BBC siguen echando de vez en cuando algún programa para conmemorar el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en este año su centenario. Y pudimos ver hace unos días el programa The Pity of War, llevado por el historiador Niall Ferguson. Este historiador escocés afirma que fue un error que el Reino Unido entrará en guerra, que lo único que sirvió fue para prolongar el estado de guerra y aumentar el número de muertes, e incluso que una victoria rápida de los imperios centrales sobre FranciaRusia hubiera tenido consecuencias menos nefastas a lo largo del siglo XX, que el derrumbe del Reich alemán tras cuatro años de muy sangrientas guerras, con la inestabilidad mundial, el auge de los fascismos y el comunismo y la Segunda Guerra Mundial como broche de oro a una posguerra nefasta. Incluso se discutió a qué se debió el final de la guerra, que contra toda la lógica pudo haber llegado a ganar Alemania, aunque finalmente sus ejércitos colapsaron. Llevó al estudio de televisión algunos otros historiadores y público general, que en general no estuvieron de acuerdo con su tesis. Pero algunos elementos de reflexión son interesantes. No obstante hubo mucho de “qué hubiera pasado si…”, sin que nadie tenga la respuesta a estas hipótesis.

Por otro lado, hubo mucha ceremonia de los oscar, que yo no vi, salvo el ratito de la alfombra roja. Para ver lo guapa que estaba Jennifer Lawrence, mucho, y si se caía este año, que se cayó, pero no lo sacaron en la televisión. Una pena.

Creciente

En cualquier caso, ya que se acerca la nueva “Cosmos”, hubo un momento para mirar al cielo.

[Televisión] Cosas de series: De chicas sufridoras, por unos u otros motivos…

Televisión

Como en estas últimas semanas las televisiones del otro lado del charco están al ralentí para no tener que competir por las audiencias con los discutibles juegos olímpicos de Sochi (atentos al cinismo del zar Putin), apodados por algunos como “The Hunger Games“, la semana pasada experimenté y esta me he puesto al día con algunas cosillas. No es que no haya probado cosas nuevas.

Por ejemplo, he visto un primer episodio de Mixology, una sitcom sobre gente que liga en un bar, que la verdad sea dicha no me ha convencido gran cosa. O he tenido la curiosidad de ver el piloto no emitido de SherlockStudy in Pink, una variante más corta y menos pulida del primer episodio de la serie con el mismo título y la misma trama. La verdad es que siempre me he planteado que por buena e interesante que sea esta serie, tal vez los episodios de hora y media de duración sean un poco largos. Este piloto fue de sólo una hora, y funciona bastante bien.

En el bando de las desafecciones, decir que he dejado de lado a los piratas de Black Sails, que no han conseguido engancharme.

Rebajas 55%

Acompaño la entrada de unas fotografías tomadas recientemente con la cámara para película tradicional perforada de 35 mm, Olympus mju-II, con un carrete de 400 ISO y en condiciones de poca luz.

Pero lo que es de notar es que en estas dos últimas semanas, lo más notable es lo que maltratan los guionistas o las productoras o quien sea a las chicas televisivas. Terrible. Algunos ejemplos, todos muy diversos.

Tengo como guilty pleasure la serie Killer Women, donde la asesina es siempre una mujer, que a veces nos cae bien y a veces nos cae mal. La serie es floja, floja, tirando a mala. Pero como sale la excylona Tricia Helfer, que me cae simpática, ahí la tengo. Y aquí viene el maltrato, después de un episodio quinto con un inesperado cliffhanger, empiezo a ver el sexto y me encuentro con que se han saltado uno. No lo he visto. Esperaré a ver si arreglan de alguna forma el desaguisado. De todas formas, parece una serie condenada a la extinción.

Maltrato sufre la “chica” del segundo episodio de Inside no 9, Oona Chaplin, esta serie inglesa de humor negro que me está divirtiendo mucho. Un segundo episodio, A Quiet Night In, prácticamente sin diálogos, muy divertido y con mucha mala leche.

Se han cebado con la pobre comadrona Jenny Lee (Jessica Raine), la protagonista de Call the Midwife, que si ya apareció en el primer capítulo con un desengaño amoroso, y no le funcionó su primer noviete, ahora lo ha pasado de pena con el ingeniero que le estaba tirando los tejos pese a su renuencia. Dramón tremendo para un cuarto episodio de muy buen nivel en esta la tercera temporada de la serie. Lo que me temo es que las consecuencias del mismo van a ser dos. Que Raine va a abandonar la serie, lo cual elimina uno de los alicientes de la misma, y que la serie va a profundizar en los derroteros monjiles que estaba tomando en esta temporada. Es decir, que por bien hecha que esté, ha perdido buena parte del interés de sus temporadas iniciales y corre el riesgo que me desenganche de ella al terminar esta temporada.

Santa Engracia

Con un 35/2,8 y una película que no sufra demasiado con subexposiciones de hasta un paso, aguanta bastante bien en un lluvioso atardecer en Zaragoza, con poca luz.

Y no podía ser de otra forma, los guionistas de Shameless se siguen cebando y dándoles duro, en el hígado especialmente, a los Gallagher de Chicago. Y ahora que parecía que a la buena de Fiona (Emmy Rossum) le empezaban a ir bien las cosas, en parte por su maldición de Gallagher, en parte por los hombres de quien se rodea, le están empezando a llover piedras. Duros tiempos para la simpática hermana mayor, que además ha perdido en esta temporada la primogenitura. Pero que conste que yo la quiero.

Y automaltrato colectivo es el que podríamos calificar para las chicas de Girls que tras la muy interesante segunda temporada estaban en una tercera entretenida pero de menor nivel, cosa que puede cambiar tras un estupendo séptimos capítulo en el que las cuatro chicas se van a una casa en la playa para arreglar sus cosas y acaban dándose para el pelo verbalmente las unas a las otras. A estas se les puede aplicar los mismo que a los Gallagher. Nos lo cantaba la Orquesta Platería en su versión de Pedro Navaja,

Cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado;
si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Independencia

Aunque se ve dificultado el trabajo por la imposibilidad de ajustar manualmente el índice de exposición elegido. No obstante, hay que cuidar no meterse en zona de peligro, con velocidades de obturación excesivamente lentas. Salen movidas las fotos, claro.

[Televisión] Cosas de series; intensa temporada en White Collar y pequeño repaso a otras cosas

Televisión

Pues no. No estamos en una temporada que me parezca especialmente brillante en la cosa de las series televisivas. Es cierto que hay valores seguros que nos hacen disfrutar constantemente. Pero las novedades de la cartelera no siempre dan en el clavo. Por ejemplo, no acabo de emocionarme con los piratas de Nassau que nos proponen en Black Sails, que andan un poco sobrados de cháchara y faltos de aventuras. Y quizá los barcos se notan demasiado que son producto de animación por computadora. Tiene un pase, pero…

True Detective es evidentemente la serie que más interés está produciendo en estos momentos. Pero parece que de momento es más un estudio sobre el carácter y las circunstancias de los dos protagonistas que sobre el caso policiaco, cuyo resolución avanza muy lentamente, hasta parecer un mero mcguffin para presentar las vidas del tejano y del de Louisiana. Eso sí, entre el público masculino han levantado una gran expectación, y otras cosas más, gracias a un escena altamente cargada de sexualidad protagonizada por una guapísima y sensual Alexandra Daddario. Que un capítulo más tarde tuvo una cierta respuesta por parte de una menos curvilínea Michelle Monaghan. Pero empieza a estar muy visto el recurso al sexo y al desnudo femenino como forma de atraer a las audiencias. La serie es interesante en sí misma, pero no tanto como el entusiasmo de los votantes en IMDb quiere indicar. Tiene sus altibajos.

Un valor seguro en el terreno de las risas es la nueva orientación criminal de los espías de ISIS, en su nueva orientación Archer Vice. Diversión, excesos, mala baba,… cachondeo garantizado. Y mucha expectación levantó el episodio 200  de How I Met Your Mother, dedicado a la madre. Estamos echando en falta que salga más a menudo la madre Cristin Milioti. Y mientras la británica Call the Midwife está derivando hacia el exceso de buenrrollismo, y en determinados ñoñería y conservadurimo, lo podemos compensar por las siempre impresionantes salidas de los Gallagher en Shameless. Mucho juego la presencia de una nueva hijaSammi (Emily Bergl), que tiene una estupenda interacción con Frank (William H. Macy).

Puente de Brooklyn

White Collar, y no sólo esta serie, transcurre fundamentalmente en Nueva York. No son raras las vistas del Puente de Brooklyn y de Manhattan.

Pero iremos al final de temporada de White Collar, que a mí me ha parecido una de las más entretenidas, coincidiendo con una trama más serializada, menos basada en el procedimental tradicional de un caso por episodio. Por supuesto, la base del buen funcionamiento de esta serie es la química entre las dos parejas con elemento común en torno a las que giran los acontecimientos. Bien sea Neal (Matt Bomer) con Burke (Tim DeKay), bien tengamos a Neal con Mozzie (Willie Garson), cualquiera de las dos parejas sostiene sin problemas, con humor y con dinamismo los guiones que les ponen por delante. Estos tres actores y sus interacciones entre ellos o con el resto del reparto sostienen sin problemas y a buen nivel esta entretenida serie policiaca. Pero quizá lo que hace destacable esta temporada, sobre la que no daré excesivas pistas de su trama aunque es relativamente previsible, es que aparece un malo inquietante y peligroso y el nuevo interés romántico de Neal. El antiguo cínico abogado de Galactica reconvertido en el peligroso Hagen (Mark Sheppard) y la aparentemente ingenua pelirroja Rebecca (Bridget Regan) nos han procurado diversión y moderadas sorpresas. Sobretodo un buen antagonismo con los protagonistas que ha animado mucho el cotarro. Como es costumbre, la temporada ha acabado con un cliffhanger de tomo y lomo, que supongo que veremos resuelto este verano. Recordamos que las temporadas de esta serie se suele repartir en dos tandas de capítulos en verano y en invierno. Pero de momento un valor seguro para el entretenimiento en mi cartelera.

East River y Lower Manhattan

Además, en los últimos capítulos han rodado bastante en las cercanías de este puente, en Brooklyn, donde hay unas excelentes vistas al atardecer.

[Televisión] Cosas de series; vienen los piratas…

Televisión

Casi todas las reincorporaciones y casi todas las novedades que me han interesado en este mes de enero están ya más o menos en marcha. Desde luego, la novedad que está acaparando más la atención parece ser True Detective,… que de momento me está gustando, aunque esperaré un poco a comentar más extensamente. También me parece más entretenida y mejor hecha de lo que parecía en un principio Killer Women, aunque parece ser que el destino que pesa sobre esta serie es bastante ominoso. También es cierto que el patrioterismo barato del último episodio arruinó lo que era una trama entretenida. En cualquier caso, en esta semana que ha pasado hay que señalar alguna novedad y alguna despedida, y eso vamos.

Se despidió esta semana pasada la cortita temporada de Ground Floor, los amores improbables de un tiburón de una empresa financiera y la encargada de los servicios de mantenimiento, en clave de humor. Es una serie amable, razonablemente divertida, y con episodios de sólo 20 minutos de duración. Y la chica, Jenny (Briga Heelan), está como un queso. Qué más vas a querer. Tal vez no pase a la historia de la televisión como un hito especial, pero… espero que vuelva.

Las Armas

Hoy no relaciono fotos y contenido de la entrada. Simplemente, algunos paisajes urbanos de Zaragoza un domingo por la mañana, por la calle de las Armas,…

Y sustituimos esta “sitcom”, por otra que ya conocíamos de temporadas pasadas, Men at Work. Las cosas estos cuatro compañeros de trabajo son entretenidas. Cumplen perfectamente con lo que se espera de una comedia de este tipo, sin más. Pero sin menos. Lo dicho. Entretienen.

Ha vuelto Call the Midwife, el drama británico sobre las comadronas del destrito de Poplar en Londres, que nos ofrecieron un especial de navidad un tanto empalagoso. Con el protagonismo de la serie más distribuido, con un sentido más coral del reparto, el peso ya no cae tanto sobre la “uber-charming” Jenny (Jessica Raine) (vaya, con las “jennies”). Se le está poniendo un tufillo excesivamente buenrollista y conservador a la serie. Más del que tenía… pero antes aún había algún toque más interesante en la historia dramática de los protagonistas… No sé. Sigue estando bien, pero ya no me llama tanto la atención.

Mercado Central

saliendo al Mercado Central,…

Y como estreno realmente llamativo tenemos Black Sails. Una de piratas. Esencialmente han cogido al personaje de La isla del tesoroLong John Silver (Luke Arnold), y nos lo muestran cuando era joven y se enrola en la tripulación del Capitán Flint (Toby Stephens). Sinceramente, todavía no sé por donde irá. Apuntan buenas maneras estas “velas negras”, pero puede salir cualquier cosa. Hay que darle más tiempo. Tono adulto, aviso. Hay violencia, y algún desnudo que otro. Ambos en cantidades moderados con respecto a otras producciones, pero los hay.

César Augusto

para ir a coger el tranvía cerca de la estatua de Augusto, donde nunca falta alguien inmortalizando su imagen junto a la del magno emperador que dio su nombre a la ciudad.

[Televisión] Cosas de series; doctores, comadronas y príncipes de Gales para Navidad

Televisión

Sí. Como ya decía ayer, esta semana he retrasado un poquito la entrada televisiva. Aun pensaba que tardaría algún día más, porque no sabía si me daría tiempo a ver en un día los tres especiales navideños que nos han llegado desde el Reino Unido. Porque de eso va la entrada de hoy. De especiales navideños “made in Britain”.

Támesis y cámaras del Parlamento

Todos los especiales navideños de hoy pasean de una forma u otra por las calles londinenses, así que empezaremos por las típicas vistas del Támesis y el parlamento británico.

Adiós al Doctor, bienvenido el nuevo Doctor

Se nos ha despedido el que se ha conocido tradicionalmente como undécima encarnación del Doctor (Matt Smith) en la cincuentenaria serie Doctor Who. Después del entretenido episodio extraordinario que vivimos hace unas semanas para celebrar el medio siglo del personaje, y como ya estaba anunciado, ha llegado a su fin el ciclo marcado por uno de los más carismáticos de la nueva época. Que han sido cuatro, porque sin duda yo incluyo en la cuenta a Doctor guerrero encarnado por John Hurt. La verdad es que si me fijo bien, en la nueva época sólo ha habido uno soso.

Este episodio navideño, que mira por donde transcurre en gran medida en el pueblecito llamado Christmass del planeta Trenzalore, que se había anunciado como la tumba del Doctor, he de decir que me ha resultado un tanto confuso. Muchos guiños, muchas despedidas, un argumento liado, la impagable presencia aunque fuera durante unos segundos de mi chica Doctor favorita, y la llegada del nuevo. Creo que se aleja del carácter de muchos otros episodios navideños, en los que la historia desarrollada está aislada de la trama en vigor en esos momentos. Aunque el año pasado ya vimos cómo ya quedaba integrado en la misma. En cualquier caso, igual le echo una nueva mirada para que me quede claro lo que pasa. Hay algún recurso argumental que me ha parecido sacado excesivamente de la manga… como la justificación para que se vuelva a regenerar a pesar de haber llegado al tope de regeneraciones. Parece que este tope son trece. Y claro, ahora sabemos que hay que incluir un nuevo Doctor, el guerrero, en la cuenta, y que el tradicionalmente conocido como décimo Doctor (David Tennant), se regeneró a sí mismo. Por lo que el que nos ha abandonado sería en realidad el duodécimo Doctor y su decimotercera regeneración. La argucia para permitir el siguiente Doctor me ha parecido un pelín rebuscada. Y sigo con la sensación de que la resolución del último capítulo de la temporada regular, que también transcurría en Trenzalore se nos ha quedado un poquito colgando. En fin.

Habrá que esperar a ver qué nos depara el futuro Doctor (Peter Capaldi).

Charing Cross en la lluvia

Ciudad lluviosa por demás, no sé cómo hacen en las teleseries para que suela hacer buen tiempo. Aunque han predominado las escenas con nubes. En la foto, junto a Charing Cross, llovía a gusto.

Comadronas, monjas, niños con polio, síndromes de estrés postraumático y bombas

Las matronas londinenses en bici de los años 50 del siglo XX han vuelto para un especial puramente navideño. Y largo, hora y cuarto de duración para Call the Midwife. Los habitantes del barrio de Poplar han de pasar las fiestas navideñas bajo la amenaza de ver sus casas destruidas tras el hallazgo de una bomba alemana de gran potencia que permaneció sin explotar bajo la calle. En medio de todo esto, la polio hace estragos entre los más jóvenes aunque ya ha comenzado la vacunación con la vacuna que Jonas Salk aportó a la humanidad. Mientras los pequeños dramas de las protagonistas se suceden. A la protagonista, la “ubercharming” Jenny (Jessica Raine), le va bien, con novio incluido. Pero a la antigua Hermana Bernadette (Laura Main) le surgen los problemas a la hora de adaptarse a la vida “civil” y su futuro matrimonio con el Doctor Turner (Stephen McGann), cuyo hijo va a caer enfermo de gravedad. Mientras que las desventuras de un joven matrimonio con el marido bajo el síndrome de estrés postraumático tras volver de Corea, nos desvela que hasta la animosa Trixie (Helen George) lleva sus dramas y tragedias a cuestas. Y las monjas, que se van a quedar sin convento,…

Serie buenrollista por excelencia, ha tenido tiempos mejores, y espero que los tenga en un futuro, con un poquito de drama mejor encajado, y no tanto azúcar navideño, que sólo sirve para hacer su digestión más pesada como un exceso gastronómico más de estas fiestas. Veremos como vuelve en otoño, si vuelve a recuperar su tono o si es una serie cuyo mejor momento ya pasó.

Albert Memorial, Kensington Gardens

Menuda merienda se organizan los personajes “posh” de Downton Abbey en Kensington Gardens, junto al Albert Memorial; tan rica está, que el tío de América se quiere llevar al otro lado del charco a la pinche de cocina como cocinera.

Intriga real en Londres, con la familia yanqui, una niña que se quedó en Suiza y un billete de tren

Para chulos los de Downton Abbey, que como escenario del episodio navideño se marcan la temporada social de verano londinense. Rose (Lily James), la sobrina escocesa, alegre y “flapper” que vino a sustituir, con éxito,  el hueco dejado por la difunta Sybil, va a ser presentada ante los reyes en sociedad. Así que los Crawley se trasladan en masa a Londres, donde además coincidirán con Martha Levinson (Shirley MacLaine), la madre de Cora (Elizabeth McGovern), y el hermano de esta, el “playboy” Harold (Paul Giamatti). Pero en un momento dado, las juveniles amigas de Rose van a meterse en una intriga que pone en peligro la reputación del Príncipe de Gales, y que los Crawley tienen que resolver. Todo esto mientras Mary (Michelle Dockery) se cortejada por dos pretendientes, Edith (Laura Carmichael) sufre por las consecuencias de su viaje por Europa para “mejorar su francés”, y aparece un comprometedor billete de tren en el abrigo de Bates (Brendan Coyle).

Esta es una serie que no engaña. Sabes lo que te va a dar. Culebrón y glamour. Y eso hemos tenido durante hora y media. Esta vez sin dramas excesivos, con una cantidad razonable de intriga, con personajes jóvenes que dan un poco de alegría a la serie, que se nos estaba poniendo muy mayor, y con la excelente presencia de los invitados americanos que cumplen sin problemas. En el lado de los peros, el retroceso caracterial de Branson (Allen Leech), y el elitismo renovado de Mary. En el lado de los pros, cada vez me gusta más el lado retorcido y misterioso de Bates, que deberían fomentar, y las vivarachas “flappers” de los felices veinte.

Puerto de Margate

Y mira tú que a los sirvientes de Downton Abbey les dan la alegría de un día libre, y se nos van a la playa. Al mar. Aunque no creo que fuera a Margate.