[Televisión] Cosas de series; adiós a los zombis y a Hunted, y sólo hasta luego para Downton Abbey

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En primer lugar, la semana pasada decidí retirar de mi cartelera televisiva a The Walking Dead. Es sorprendente que haya visto enteras dos temporadas de una serie que, por bien hecha que esté, pertenece a un género que nunca me ha llamado la atención. Y eso que yo, siendo muy joven me merendé La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead), la original, la de 1968, en el Cinema Elíseos de Zaragoza cuando era cine de arte y ensayo. No recuerdo que año la vi. Según lo que he encontrado por ahí, en España se estrenó en 1970. Pero yo era ya un adolescente cuando la vi. O sea que más tarde.

El caso es que el género del terror y la charcutería fresca nunca me ha enganchado. Sin embargo, sí que me estaba gustando la serie. El chabisque sanguinolento se dosificó con cuidado en las dos primeras temporadas, así como la violencia, de la que obviamente la serie no puede estar exenta. Pero se repartió sabiamente en los distintos episodio y en los momentos oportunos. En esta tercera temporada todo ha cambiado. Podría cambiar el título de la serie a Los revientasesos. Y ale gore. Y mucha, mucha violencia… Esto ya no es lo mío. A mí me gustaban cuando pasaban cosas distintas, provocadas por la apocalíptica situación, pero que enriquecieran los personajes,… que ahora están más bien simplones. Pero si hasta la guapa Maggie (Lauren Cohan) me sale hecha una zarrapastrosa. Donde iremos a parar. Ya me contaréis como termina.

St Katharine's Docks

St Katharine’s Docks, Londres; uno de los malos de “Hunted” se hace rico especulando sobre el terreno de los muelles de Londres. También tengo la impresión de que algunas escenas de “Call the Midwife”, una serie que ya comenté, y que me gustó, pueden haber estado rodadas por aquí.

Y mira por donde, me entero hace unos días que Downton Abbey, que yo pensaba que estaba finiquitada, a falta del episodio de navidad, pues no. Que el año que viene vuelve con una cuarta temporada. Pero si me han ido cerrando tramas a toda marcha. O vuelven a abrir nuevas tramas en el especial navideño, o se inventan una serie casi nueva, o quizá le den una oportunidad a la pobre Edith (Laura Carmichael), que hasta el momento la tienen mártir a la pobre. En fin. Yo, que me he vuelto un marujo de mucho cuidado, me alegro de la noticia.

Y se ha terminado la primera temporada de Hunted. Quizá debiera decir que ha terminado la serie. Porque no está claro su regreso. Esta serie de espías de la BBC no ha estado a la altura que se esperaba. Si el comienzo no fue brillante, por lo menos prometía. Pero finalmente no han sacado todo el partido que se le podía sacar a la historia quedando bastante banal. Pero bueno, las ha habido peores, con otros orígenes.

Junto a la estación

Bucólicos arrabales de Canterbury, que me recuerdan al pueblecito cerca de “Downton Abbey”.

[Televisión] Cosas de series: la noche de las ánimas, elecciones y otras cosas más serias, o tristemente monstruosas

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Todas las sitcoms se han puesto de acuerdo para hablar de la noche de las ánimas (jalogüin, como la llaman los anglosajones). Menos 30 Rock que se lanza en plancha a por las elecciones norteamericanas. La verdad es que el tema me interesa más bien poco, y por eso no lo voy a comentar demasiado. Salvo las intensas escenas de Homeland, todas las series, bastantes, que se habían lanzado a un ritmo desenfrenado parece que van un poco más calmadas. Pero siguen intensas. Bien. Por otra parte, parece que las parrillas de la televisión norteamericana se han alterado por las consecuencias del huracán o supertormenta Sandy. Así que desde ese punto de vista, más tranquilidad.

Entre las que han calmado su ansia gore y han vuelto a situarse en la trama más de misterio, relaciones extrañas, distopías y tal es The Walking Dead. Yo lo agradezco. Estaba a punto de eliminarla de mi cartelera de series. El nuevo personaje, el Gobernador, parece que promete bastante.

Triste amenaza de devolver a la vida a la fenomenal familia Munster. Se ha emitido un capítulo piloto de una posible serie llamada Mockingbird Lane. A mi no me gusto. Casi nada. Que la Lily Munster (Portia de Rossi) no está mal, pero desde luego no es Yvonne de Carlo. Es cierto que parece que iba a tener un tono más dramático y gore que la antigua. Pero no sé. No conseguí engancharme a las nuevas formas.

Y ha terminado la corta temporada de seis episdios de una sitcom británica, Cuckoo. Es la historia de una chica británica, Rachel (Tamla Kari), de las Midlands inglesas que vuelve de un año sabático que se ha tomado antes de empezar en la universidad para viajar por el mundo, casada con Cuckoo (Andy Samberg) un neohippie americano en la onda new age, que causa el horror de el padre de Rachel, Ken (Greg Davies), y cierta complacencia en la madre, algo lela, Lorna (Helen Baxendale). También ronda por ahí el hermano de la chica y unos amigos de la familia que resultan bastante divertidos. Al principio estuve a punto de pasar de ella. Empezó algo floja, pero luego se animó, y la verdad es que después del muy divertido episodio final de la temporada, tendría ganas de más. Pero habrá que esperar. Esperaremos.

Hunter's Moon

Ya que estamos con costumbres anglosajonas, la noche de “jálogüin” casi ha coincidido este año con “la luna del cazador”, la luna llena más próxima al equinoccio de otoño. Aunque yo juraría que tuvo que haber otra más próxima en septiembre… Pero qué sabre yo de costumbres anglosajonas…

[Televisión] Cosas de series; sin bajar el ritmo, no señor

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Nos contaban hace unos días que iban a cancelar Animal Practice. Es una de las nuevas sitcom de este año. La verdad es que es muy floja. Si es así, no la echaré de menos. Como novedades, ha vuelto Don’t Trust the B—- in Apartment 23, una serie que al principio no me gustaba gran cosa, pero que ahora creo que tiene su puntito borde que me sí me gusta. Y Suburgatory, que sigo viendo por simpatía con los personajes, pero que no tiene tanta chispa como cuando empezó. Por lo demás, pocas novedades.

Sigue la tendencia que señalaba la semana pasada de ir a toda máquina en unas cuantas series. Lo que está pasando en Homeland creo que no se lo esperaba nadie. No cuento por no destripar. Lo cual nos deja a todos sin saber por donde van a seguir. Uno tiene la sensación de que se han merendado en un par de capítulos la historia que podía haber durado toda la temporada.

Los muertos vivientes de The Walking Dead (valga la redundancia interidiomática) están más memos que nunca, mientras que los vivos están más brutos que nunca. Estos también han tenido casi tanto gore como en buena parte de la temporada anterior.

Entre las sitcoms, Modern Family y 30 Rock siguen tan divertidas como de costumbre, y a esta última la voy a echar mucho de menos. Y entre los guilty pleasures, tampoco me quejo. Las “vengativas” de Revenge tampoco paran, aunque esto es seña distintiva de la serie. Los personajes caen como moscas, y nadie está salvo de “sufrir un accidente”. Si además la guapa de la VanCamp se pasea buena parte de la película con un escotazo vertiginoso,… pues mejor… que para esto están los guilty pleasures. Desde luego, no para filosofar. Y bueno,… en esa serie cómica, aunque sé que no es su intención, que es Once Upon a Time, hemos descubierto el nuevo sentido de la frase “al Capitán Garfio se le comió la mano un cocodrilo”. Si Barrie levantara la cabeza… Claro que cuando he leído por ahí que Revenge es una adaptación moderna de la novela de Dumas El Conde de Montecristo… no había caído oye. Pero hubiera jurado que Edmundo Dantés no llevaba esos escotes.

La serie que realmente me está gustando en esta primera parte del otoño sigue siendo The Paradise. La adaptación británica de Au Bonheur des Dames de Émile Zola sigue luciendo la cuidada producción de las series de la BBC, la esmerada interpretación de los actores y actrices británicos, y el interés y la intriga propia de Zola aunque sospecho que la adaptación es relativamente libre. No he leído la novela original, pero me da por ahí que el guion va un poco a lo suyo.

El resto de lo que sale por mi tele… en la línea de siempre.

“Au Bonheur des Dames”, así se llaman los grandes almacenes en la novela de Zola, que en la serie británica se llaman “The Paradise”. Pero los de la foto, ni están en Francia ni están en Inglaterra. Es una tienda en la Rua do Carmo de Lisboa.

[Televisión] Fin de temporada para The Walking Dead, con abundancia de “caminantes, además

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Esta semana es diferente en este Cuaderno de Ruta. Esta tarde salgo de viaje. Una escapada de cuatro días a ItaliaBolonia y alrededores. Quizá llegue hasta Venecia. Ya veremos. Que no me quiero agobiar. Son días para relajarse. Y como voy con un mínimo de equipaje, eso quiere decir que hasta el sábado estaré incomunicado. Ya incluiré luego, como he hecho en otras ocasiones, mi diario de viaje con las fechas correspondientes en el blog. Por lo tanto, esta semana no hay Cosas de series los jueves que es su día habitual. Pero no quiero irme sin hablar del final de temporada de The Walking Dead.

Ya he manifestado en más de una ocasión que nunca he sido especialmente aficionado a las películas o series de zombies en particular, o de otros seres de terror más o menos sobrenatural o pseudocientífico que hay. Pero esto no es un principio general. Si la película o serie está bien hecha, y la historia tiene algo más que casquería y gritos, le puedo dar una oportunidad. Y el caso es que a esta serie se la di, y me está gustando. Bastante. De lo que más en estos momentos. Aunque ahora nos tengamos que despedir hasta el otoño que viene.

Por lo que leo por ahí, esta serie despierta pasiones encendidas. Que si va demasiado lenta,… que si hay pocos “caminantes”,… que si sobran personajes,… que si no llega al nivel del cómic,… No sé. El caso es que la gente la ve. Por algo será. No he leído el cómic, ni es probable que lo haga. Así que desde ese punto de vista no tengo prejuicios. Y siempre he considerado que tenía puntos en común en su planteamiento con Battlestar Galactica, una de mis favoritas en toda la historia de la televisión. Un pequeño grupo de supervivientes que se enfrenta a una amenaza enorme por capacidad mortífera y por dimensiones. Y que tienen que sobrevivir,… y que tienen que convivir. Para mostrar esto, no puedes ir a toda velocidad, tienes que dejar que los conflictos maduren y que los personajes crezcan. Si es todo acción y “caminantes” al ataque, lo único que consigues es el típico producto de acción al uso. Sin reflexión. Un producto palomitero, destinado a cansar más pronto que tarde. Por lo tanto, para mí la serie ya está bien. No es perfecta. No todos los personajes están igualmente bien dibujados y acertados, pero en su conjunto me funciona.

Y para los amantes de la acción, que siempre tienen su dosis en cada capítulo, la serie tiene una virtud innegable. Sabe como terminar ciclos. En esta segunda temporada ha habido dos ciclos, uno de ellos incluido en el otro. El ciclo que terminó antes de navidad de la desaparición de la niña Sophia, y el ciclo más general de la vida en la granja de los Greene, con la pugna de liderazgo entre Rick (Andrew Lincoln)Shane (Jon Bernthal). Si el cierre del primer ciclo nos ofreció escenas estremecedoras, magistrales, el crescendo de los últimos capítulos de la temporada ha permitido un cierre igualmente épico y resolutivo del ciclo más general. No voy a discutir detalles argumentales. Además de chafar la serie para los potenciales televidentes, sería largo y hasta cierto punto intrascendente. Lo que me importa es lo conceptual, que he expuesto anteriormente. Pero por establecer paralelismos, estos finales de temporada de The Walking Dead también me recuerdan los de Galactica. Algunas bajas, recursos que se pierden, aumento del estrés entre los supervivientes, dispersión parcial de los mismos, y nuevas amenazas en un futuro.

Pues bien. A mí me vale. Me entretiene, y me parece que está bien hecho. Y mientras siga Maggie (Lauren Cohan) en la partida, perdonadme la frivolidad, pues mejor que mejor. ¿O es que no es una monada esta chica? Tendría que darle un poquito de más juego. Igual que a Andrea (Laurie Holden), un personaje que ha tenido sus momentos, y que promete mucho más que lo que le dejan estar.

Y me despido hasta el sábado o el domingo con algunas vistas italianas.

En la Piazza Navona de Roma.

Las torres de San Gimignano en la Toscana.

Corso Vittorio Emanuele II de Milán.

Gran Canal de Venecia.

Pescador en la bahía de Napoles, con el Vesubio al fondo.

[Televisión] Cosas de series: Shameless, Justified, The Walking Dead,… y algunas que se van

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Esta semana he tomado decisiones trascendentes. Mi tiempo es limitado, y esto de ver cine en pantalla pequeñito y de forma seriada es una afición y no una obligación. Así que dos series que me parecían muy interesantes, pero que por motivos distintos llevaban meses atascadas en el disco duro de mi decodificador de Digital+ han acabado en la basura. Se trata de la segunda temporada de Treme, una serie realmente interesante, pero que por algún motivo que no he acabado de analizar no ha conseguido engancharme como la primera temporada, y el drama de época británico The Crimson Petal and the White (Pétalo carmesí, flor blanca), del que vi el primer capítulo pero ne he encontrado el momento para centrarme y ver los tres siguientes. Otra vez será.

Un riesgo similar corre Bleak House, de la que se dice que es la mejor adaptación audiovisual de una obra de Dickens. He visto el primer capítulo, y me pareció interesante. Pero no sé si encontraré momentos para seguirla. En cualquier caso, la presencia de una jovencísima Carey Mulligan en el reparto ha evitado que corra la misma suerte que los dos anteriores.

Una cancelación mucho más rotunda en mi cartelera ha sido Awake. El piloto aun tuvo interés. El segundo episodio me aburrió. Adiós. Sin penas. Pero vamos a lo positivo. A tres series que realmente dan de sí, divierten, intrigan y te sujetan a la pantalla del televisor.

A estas alturas sería tontería negar mi amor eterno por todos los miembros de la familia Gallagher, versión Chicago, que semana tras semana nos sorprenden con su desvergüenza en Shameless. Ya adelanté que la llegada de Louise Fletcher como abuela Gallagher prometía. Y así ha sido. Su paso ha sido breve. Unos pocos capítulos, pero han dejado huella. Y nos ha permitido sorprendernos con las capacidades para el homicidio de alguno de los más insospechados personajes de la serie. No te puedes fiar de nadie. Bien es cierto que sigue combinando la serie el humor más políticamente incorrecto con el drama profundo. El pobre Lip (Jeremy Allen White) y su desnortamiento general provocado entre otras cosas por el cinismo de la futura madre de su retoño, y por el ambiente de degeneración global en el que se siente vivir, nos tiene con el corazón en un puño. En fin. Conforme avanza la temporada, más divertida es, pero al mismo tiempo, más se siente que puede llevar a alguna tragedia que en estos momentos no podemos ni sospechar.

En Justified se toman la preparación de la trama con el ritmo lento de las mejores películas del oeste. Que es lo que es esta serie, aunque disfrazada de siglo XXI. Pero avanza implacable hacia la balacera final. Los “malos” de turno, estos petimetres con mala baba que vienen de Detroit, han tocado abundantemente los pelendengues tanto a Raylan (Timothy Olyphant) como a Boyd (Walton Goggins). Lo que anuncia que la tormenta puede estar acercándose. Supongo que están a punto de pasar al contraataque, y entonces veremos. Tampoco defrauda esta serie.

Finalmente, en The Walking Dead, el penúltimo episodio de la serie nos trajo un final con sorpresa mayúscula para todos aquellos que no conocemos la historia por los cómics. Realmente, no me esperaba la desaparición de este personaje que no voy a mencionar. Evidentemente, con la temporada, tal y como se están poniendo las cosas, terminará el ciclo de estancia en la granja. Y poco a poco, supongo que se renovará el reparto con otros personajes. Lo que sí que puedo adelantar es que ha habido un cambio de las reglas de juego. Un caminante no se crea sólo si te muerden. Sólo por el mero hecho de morir, ya te vuelves caminante. Y esto cambia las perspectivas.

Carretera a Ontinar del Salz

Tengo revelado el carrete de prueba que hice con la Yashica Mat 124G. Todavía tengo que analizar despacio los resultados. Pero no parecen malos ni mucho menos. Os dejo una primera muestra con este paisaje tomado en la carretera que va de la N-330 hasta Ontinar del Salz (Zaragoza).

[Televisión] Cosas de series: densa cartelera televisiva y una “víbora negra”

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Densa. Muy densa. Tengo que eliminar algunas series de mis opciones, porque tengo un tiempo limitado para ver televisión. Lo cierto es que ahora no hay nada que destaque con brillo entre todo lo que tengo en cartera.  He cancelado de mi cartelera la británica Skins. Aunque el año pasado me pareció que la vida de estos adolescentes británicos tenía cierto interés, este año más bien me aburren o me resultan repetitivos, y ya digo que no tengo tiempo para todo. Por supuesto, hay valores seguros como CalifornicationJustified. Esos son fijos. Y en el apartado de comedia corta, 30 Rock cada vez me parece más divertido. Fringe parece que está tomando también un poco de carrerilla. Aunque poco a poco. Todo lo demás es cuestión de ganas.

En el apartado de novedades, con el mes de febrero, algunos avances interesantes de hace unas semanas como Luck y sus hipódromos, y Smash y su musical sobre Marilyn Monroe ha comenzado su emisión regular. Veremos como se portan. Ha vuelto la segunda temporada de The Walking Dead, que tras el impresionante final de la primera mitad de la misma, nos ha traído un episodio que me ha dejado un poco frío. A pesar de que han pasado cosas. Ya veremos que pasa con una serie que sorprendentemente hasta ahora me ha gustado, a pesar de pertenecer a un género que no me atrae demasiado.

Y quizá lo más destacado de esta semana, aunque difícilmente se puede calificar de novedad, es una comedia británica de los años 80, Blackadder. Fueron cuatro temporadas en las que seguíamos a distintos miembros de la familia Blackadder (víbora negra), en distintos momentos de la historia británica, interpretados siempre por el cómico Rowan Atkinson. Acompañado siempre de un cochambroso sirviente de la familia Baldrick, interpretado por Tony Robinson. La están echando en Canal + Comedia, y pude ver hace un par de meses la primera temporada, situada en un ficticio reinado de un tal Ricardo IV, al final de la Guerra de las dos rosas. Tengo grabada parte de la segunda temporada y toda la tercera temporada. La idea era verlas de forma ordenada cuando tuviese toda la segunda temporada. El caso es que hace un par de semanas comenzó la emisión de la cuarta temporada, situada en la Primera Guerra Mundial. Después de ver War Horse, como contrapunto decidí ver esta cuarta temporada, dos capítulos hasta el momento, donde además de los anteriores, podemos apreciar también el trabajo de Hugh Laurie (actualmente famoso por su cínico doctor House), y Stephen Fry. La verdad es que es divertidísima, y recomendable desde todo punto de vista. Humor ácido e irreverente que no deja títere con cabeza.

Y bueno, estas son mis apreciaciones y recomendaciones de esta semana en la cuestión televisiva.

Trafalgar Square

No son precisamente las "gestas" más "heroicas" británicas, al estilo del Nelson de Trafalgar Square, las que nos cuentan en Blackadder.

[Televisión] Cosas de series: notable final para los “caminantes”, vivos o muertos

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Una de las cosas que suceden en los EE.UU. es que para la época navideña consideran que no merece la pena esforzarse por las audiencias, que están dedicadas a otros menesteres, y las series de ficción se toman un descanso hasta enero, o incluso febrero. Algunos ejemplos de series que ya están en modo descanso son:

Mi guilty pleasure Anatomía de Grey, que todo hay que decirlo lleva unos cuantos episodios bastante entretenidos, y que dejó unos cuantos hilos argumentales en el aire, con notables toques melodramáticos, como le es propio. Bueno. Vale. Tampoco le dedicaré más tiempo.

También se ha ido de vacaciones nuestro “querido” House, que si no luce con las glorias de antaño por lo menos te hace pasar el rato. El tiempo muerto nos ha dejado con el desequilibrado doctor en posesión de una pistola, estando todavía en libertad condicional, y con la “chinita” que se han buscado de relleno pidiéndole al guaperas de la serie la cita de la forma más extraña y cutre que se le podía haber ocurrido a cualquier guionista, en un ascensor al estilo de Anatomía de Grey, y con la guapa del momento presente.

Pero hablemos de cosas serias. Fringe, la serie en activo  favorita de los amantes de la ciencia ficción. Me parece a mí. Como cuestión previa, me sigue pareciendo muy interesante. Pero echo de menos algunas cosas. En primer lugar a la Olivia del universo alternativo. Es mucho más atractiva y tiene mucho más morbo que la del universo “de aquí”. En segundo lugar, se ha vuelto más procedimental. Van resolviendo casos, pero la trama de fondo se ha vuelto más lenta. Les costó traer de vuelta a Peter, y este no ha hallado todavía su sitio en este universo. Ni en ningún otro.  En cualquier caso, en el último episodio, hemos descubierto parcialmente las causas de las cefaleas de Olivia, y nos han dejado en ascuas. Maldita sea.  De todos modos, está ahí, es de mis favoritas, y me lo paso bien. Hasta enero.

Y finalmente… The Walking Dead. Quien me iba a decir a mí, que esperaría con ganas cada semana los episodios de una serie de muertos vivientes. Con lo poco que me han gustado tradicionalmente este tipo de cosas. Claro que tradicionalmente han sido algo propio del gore y del susto fácil. Elementos que se dosifican con parsimonia y sabiduría en esta estupenda teleserie. Sin embargo, los conflictos entre los “vivos” están a la orden del día. Y la evolución final hacia la discusión ética sobre si los caminantes son seres humanos enfermos o no, y por lo tanto sujetos de compasión, se ha llevado de forma muy inteligente. Más de una vez en comparado esta serie con Galactica. Antes por la situación de un pequeño grupo de humanos escapando de la exterminación por parte de una terrible amenaza. Sean los fríos cylones, o los cutres caminantes. Ahora es la cuestión de la humanidad del distinto. Claro. Era más fácil empatizar y ver la humanidad en las cylonas macizorras que en los putrefactos caminantes. Pero formas hay, cuando hay ideas e imaginación. Y se han sacado de la manga un final estupendo, que nos ha dejado a todos con el corazón encogido. Porque muchos hemos visto uno de los tradicionales tiros en los sesos a un caminante no como la eliminación de un peligro sino como una ejecución. Muy buen final. Y además tengo ya un personaje favorito en la serie. Es que está muy buena. Soy débil.

Así que nada, en las próximas semanas irán cayendo más series en el descanso navideño, y otras terminarán temporada. Así que no faltarán comentarios para esta sección semanal de mi Cuaderno de ruta. Mientras, para rellenar el tiempo muerto, he recuperado la segunda temporada de Treme, que en su momento no encontré ocasión para verla.

Hojas

Cinco días metidos en la niebla, y me está empezando a afectar el humor; espero que pronto veamos el sol, y poder hacer fotos más vivas que esta de la ribera del Ebro a su paso por Zaragoza (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Televisión] Cosas de series: El año de Robin y Barney

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Ha sido una semana donde no han pasado grandes cosas en mi panorama seriéfilo. No ha habido nuevas incorporaciones, ni ha habido bajas. Aunque me estoy planteando si seguir o no adelante con la nueva serie del oeste, Hell on Wheels. A ratos me gusta mucho, pero a ratos me aburre. Es lo que me pasa tradicionalmente con los westerns en el cine. Alguno, pocos, me apasionan; la mayor parte me aburren o me dejan indiferente.

Ya hablé bastante la semana pasada de Homeland, y poco puedo añadir. Salvo que parece que están dispuestos a sorprendernos en cada episodio con sus giros de guion. Mientras no fuercen la máquina en exceso, va bien. Y como sólo son 12 capítulos, y ya llevan ocho, tienen que ir preparando el final de temporada, que espero esté a la altura del transcurso de la serie. En situación similar está Dexter, que aunque no brilla a la altura de sus mejores temporadas, sigue siendo una buena serie, y ya están encarrilando el final de temporada, que llegará al mismo tiempo que la anterior.

Pero donde se ha puesto interesante el asunto ha sido en How I Met Your Mother. Aun reconociendo que desde el principio ha sido un serie coral, siguiendo algunos de los esquemas que marcó Friends, aunque yo prefiero la actual por diversos motivos, las primeras temporadas siempre tuvimos la sensación de que había un protagonista, y este era Ted Mosby (Josh Radnor). Sin embargo, es el personaje que menos ha evolucionado. Le han pasado cosas, pero sigue siendo el mismo. O lo mismo. Por otra parte, es indudable que hace tiempo que el robaescenas, que el preferido de todos es Barney Stinson (Neil Patrick Harris). Nos ha hecho pasar los momentos más divertidos, es el actor con más personalidad, y se ha convertido en el alma de la serie. Y por otro lado, el personaje que más perdido andaba en todo este cotarro era el de Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), la guapa canadiense que últimamente no encontraba su sitio claro en todo este cotarro. Sabemos que esta temporada se cerrará con una boda. Pero no sabemos de quien.  Sabemos que tanto Barney como Robin se han echado pareja, pero Barney la ha dejado. Por Robin. Sabemos que han pasado “accidentalmente” cosas entre ambos. Y finalmente, en el último capítulo nos han soltado una bomba que de repente parece que da alas a la serie, y al personaje de Robin. Siempre ha sido una serie divertida. Pero ha tenido momentos mejores y peores. Creo que tenemos la esperanza de que estemos volviendo a los mejores.

Y si no, en el capítulo de las sitcoms, siempre nos quedará Modern Family que no baja ni de ritmo ni de nivel. Y es de lo más divertido. La mejor de las comedias que estoy viendo. Sin duda.

Tumbas

Aprovecho esta imagen del Cementerio de Torrero de Zaragoza, para recordar que los lunes estoy con sesión doble macabra en la tele por satélite. A las 21:30 he recuperado "American Horror Story", a la que he dado una segunda oportunidad, y a continuación la segunda temporada de "The Walking Dead", que sorprendentemente me sigue teniendo enganchado ¿Cuándo me habían gustado a mí las de zombies? (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[TV] Cosas de series

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He decidido que en lugar de esperar hasta final de temporada para comentar cómo han ido las series de televisión, haré periódicos comentarios de situación. Por orientar y orientarme a mí mismo. Que a veces viene bien reflejar por escrito lo que uno opina para saber cuando apagar el televisor. La “caja tonta” debe ser un producto a consumir con moderación. Con parsimonia me atrevería a decir. Así que hay que ser selectivo.

Comentarios de esta semana:

Han vuelto los muertos vivientes de The Walking Dead. Siempre penderá sobre esta serie mi particular cancelación, porque el tema este de los zombis nunca me ha hecho mucha gracia. Pero el primer capítulo de esta temporada ha estado bien. Dosifican mucho la casquería, y me sigue recordando la historia de los fugitivos buscando un lugar seguro frente a los muertos vivientes a la de Galactica buscando la Tierra y huyendo de los cylones. Aunque las cylonas estaban más buenas. Y estos recorren el estado de Georgia en lugar de la galaxia, que siempre es un punto en contra. En cualquier caso, sigue entretenido.

Walking Alive

Siempre he preferido los caminantes vivos a los muertos; estos últimos siempre me han parecido que contravenían sobre manera la segunda ley de la termodinámica, y los escépticos llevamos muy mal según que cosas (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

He visto un capítulo y un tercio de Enlightened y he abandonado. La verdad es que las peripecias laborales de Laura Dern y su “iluminación” no me han enganchado nada. Esperaba algo más de esta serie.

Dicen que es la temporada de House. Más le vale porque empieza a estar muy quemado. Entendedme, los episodios son entretenidos. Pero empieza a sonar a déjà vu constantemente. Parece que van a ir despidiendo “colaboradores”. Adiós a Thirteen (Olivia Wilde). Una pena, este personaje sólo se ha puesto interesante hacia el final. Por cierto, también adiós sonado a Cuddy (Lisa Edelstein), que se ha convertido en abogada cínica y manipuladora y se ha pasado a The Good Wife, serie que he retomado desde que la deseché en su piloto, y que ahora me entretiene mucho.

Hospital y parque

El "Miguel Servet" de Zaragoza no es como el "Princeton Plainsboro" de Nueva Jersey, aunque a este último probablemente le va quedando ya poca vida (Leica D-Lux 5).

De lo nuevo, muy decepcionante Terra Nova que está a punto de desaparecer de mi parrilla televisiva. Muy entretenida Suburgatory, con el plus de que sólo dura media hora. Aguanta el tipo la guapa Emily VanCamp frente a mi admirada Madeleine Stowe en Revenge, ya veremos por cuanto tiempo, y si se convierte en realidad en un “guilty pleasure”. Puede desaparecer de mi parrilla televisiva Person of interest, ya que sus protagonistas… pues no me caen simpáticos.

Valores sólidos en la bolsa de las series: Modern Family y Dexter. En este último, a la espera del enfrentamiento con el “comandante Adama” (Edward James Olmos). Uigggg, ¿cuándo se encontrarán frente a frente?

Y por hoy, ya vale. La semana que viene comentaré algún fin de temporada.

Luces

Como siempre, en esto de la tele, luces y sombras,... o nunca llueve a gusto de todos,... pero en algo hay que entretenerse. Además de leer, pasear, tomar chismes con los amigos, hacer fotos, ver cine,... etcétera (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).