[Televisión] Cosas de series; algunas bajas, algún comentario sobre The Americans, y final de dos temporadas

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Dos series se me han caído de la cartelera. En parte por desinterés hacia las mismas, y en parte porque no tengo tiempo de verlas. Por un lado, una de las novedades de la temporada, The Following, con un buen reparto,… pero que no ha acabado de engancharme. No me ha interesado esta serie de acólitos de un criminal en serie. Por otro lado, Suburgatory, que comparado con los primeros capítulos de la primera temporada,… pues no tiene nada que ver. Sin mala leche, sin agudeza, con unos romances que chirrían por todos los lados. Fuera.

La serie que sí me tiene bastante enganchado, definitivamente el mejor estreno desde que empezó la temporada de series en otoño, es The Americans. Con una complejidad en los personajes notable, con unas tramas muy bien pensadas, con un repaso bueno a la historia de los años ochenta, no sólo nos interesa la familia de espías, sino que por momentos otros personajes, fundamentalmente el del vecino del FBI, pero no sólo, contribuyen a hacer de esta serie una muy interesante. Quiero más.

Pero lo más trascendente de la semana han sido dos finales.

Hace ya siete años, con mi primera reflex digital comprada de segunda mano, hice mi primer "reportaje de guerra" en una recreación de una batalla de la guerra de la Independencia en Cariñena.

Hace ya siete años, con mi primera reflex digital comprada de segunda mano, hice mi primer “reportaje de guerra” en una recreación de una batalla de la guerra de la Independencia en Cariñena.

Este fin de semana que viene, en Zaragoza va a haber actividades relacionadas también con el recreacionismo militar de la época.

Este fin de semana que viene, en Zaragoza va a haber actividades relacionadas también con el recreacionismo militar de la época.

Pero es muy posible que no pueda estar ahí como "reportero de guerra".

Pero es muy posible que no pueda estar ahí como “reportero de guerra”.

Black Mirror – 2ª temporada

Con el episodio titulado Waldo, nos han dado una nueva ración de reflexión sobre el impacto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación sobre nuestra sociedad. Si el primer episodio de la temporada no planteaba retos sobre las nuevas formas de establecer y mantener relaciones, y el segundo nos daba a conocer una inquietante forma de hacer justicia, el tercero nos ha llevado a una distopía orwelliana por un camino que no esperábamos. El de los dibujos animados. No voy a decir que esta serie tenga los mejores guiones, que no están mal, ni la mejor realización, que es más que digna, ni la mejor interpretación, de la que tampoco me quejo. Es que te hacen pensar un rato. Pero un buen rato. Y no necesariamente te dejan una sensación optimista de lo que se nos viene en el futuro. Pero a lo mejor más vale así.

En cualquier caso, sólo son tres episodios por temporada. Y hay que contentarse. Y aguantarse. Qué larga se hará la espera…

En cualquier caso, aunque no tenga que ver con el tema de la entrada de hoy, os dejo algunas imágenes de la tremenda batalla.

En cualquier caso, aunque no tenga que ver con el tema de la entrada de hoy, os dejo algunas imágenes de la tremenda batalla.

Donde hubo abundante derroche de pólvora, que me asusta mucho, y que me impidió tener el brazo firme, y la fotografías nítidas.

Donde hubo abundante derroche de pólvora, que me asusta mucho, y que me impidió tener el brazo firme, y la fotografías nítidas.

Bunheads – 1ª temporada

Teleserie familiar pensada para los adolescentes y el conjunto de la familia, es heredera de muchos de los valores y las formas de The Gilmore Girls. Y eso a mí ya me ha valido para ver toda la temporada que se ha dividido en una media temporada que se emitió el pasado verano, y otra que se ha emitido entre enero y febrero.

Desde luego no hace olvidar a la chicas Gilmore, y eso que la protagonista Sutton Foster es todo un hallazgo. Pero ha tenido dos problemas. Uno es que muchas de las mejores escenas implicaban la interacción entre la anterior y su “suegra” interpretada por Kelly Bishop, y esta última se ha convertido más en un carácter recurrente más que en una protagonista de la serie. Así que nos ha sabido a poco. Otro, que las cuatro adolescentes han tardado en coger ritmo e interés. Y además de muy desigual forma. Y cuando han empezado a cogerlo, se nos ha acabado la temporada. Los ocho episodios del invierno me ha parecido aceptables pero irregulares. Salvo el episodio último que ha sido realmente muy bueno. Con una Foster además más guapa que nunca, y más madurez en alguna de las chicas.

Creo que si vuelven con una segunda temporada las seguiré, a ver si se animan un poco más. Pero no tienen la renovación asegurada, así que… En cualquier caso, tampoco han dejado ninguna trama por resolver. No nos matará la curiosidad.

Nota:

Las fotos que acompañan esta entrada corresponden a un evento que describí en el Cuaderno de ruta V.1, en las siguientes entradas:

La guerra ha llegado a Cariñena, los ejércitos se preparan

El campo de batalla está preparado, las hostilidades a punto de empezar

En el fragor de la batalla

El desenlace final; los “gabachos” se retiran

Es cierto que me parecieron mucho más divertidos a la vez que organizados las tropas "gabachas", que incluían féminas entre sus líneas.

Es cierto que me parecieron mucho más divertidos a la vez que organizados las tropas “gabachas”, que incluían féminas entre sus líneas.

En cualquier caso, la "batalla" fue tan ardorosa y fragorosa como inocua.

En cualquier caso, la “batalla” fue tan ardorosa y fragorosa como inocua.

Y además, según el guion establecido, incluyó la victoria de las patrióticas tropas hispanas. En fin. Aunque a mí la cosa militar no me dice mucho, me lo pasé muy bien.

Y además, según el guion establecido, incluyó la victoria de las patrióticas tropas hispanas. En fin. Aunque a mí la cosa militar no me dice mucho, me lo pasé muy bien.

[Televisión] Cosas de series; vuelve, de alguna forma, Galactica

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Pocas cosas que comentar esta semana, en la que además llevo un poco de retraso con las series. Y algunas del otro lado del charco han hecho fiesta por las historia esa del Día de Acción de Gracias. Que maldita gracia les hizo a los nativos del lugar…

Canal plus se ha tirado a la arena internacional coproduciendo una serie policiaca con pretensiones. Va de un inspector de la policía sevillana. Falcón. No aguanté el primer capítulo entero. Un tostón. Adiós. The Mentalist, que está muy interesante, con su protagonista paseando por el lado oscuro, nos regaló un episodio con protagonismo de Lorelei Martins (Emmanuelle Chriqui). No me cansaría de llamar guapa a esta chica, pero es que además es un personaje que le da mucha salsa a la serie. Y el capítulo estuvo bien. Por lo demás, estoy a punto de abandonar Suburgatory. Con lo bien que empezó esta serie el año pasado, y es cada vez más sosa. En fin.

Creo que lo más interesante que puedo contar es el regreso de los cylones. Sí. Los de Galactica. Es precuela de la serie reciente, la buena, la que nos emocionó. Y se sitúa entre Caprica y aquella. Cuando Adama es un joven y temerario teniente recién salido de la academia militar, y están en plena guerra contra las “tostadoras”. Se llama Battlestar Galactica: Blood & Chrome, y va saliendo en webisodios de unos doce minutos, dos a la semana, hasta un total de 10. Es decir, una película de 2 horas de duración. Supongo que si ven que tiene éxito podrían seguir adelante como serie de televisión, pero no es nada seguro. A lo mejor se queda simplemente en eso. Bueno. Menos da una piedra. En febrero, saldrá al mercado como película entera.

Locomotora nº 1 "Hulla" MFU

La “Hulla” en Utrillas… ¿una “ascendiente” lejana o una “descendiente” lejana de los cylones? No sé. Todo esto ha pasado antes y volverá a pasar. Tomada con una “analógica” Minox GT-E.

[Televisión] Cosas de series; sin bajar el ritmo, no señor

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Nos contaban hace unos días que iban a cancelar Animal Practice. Es una de las nuevas sitcom de este año. La verdad es que es muy floja. Si es así, no la echaré de menos. Como novedades, ha vuelto Don’t Trust the B—- in Apartment 23, una serie que al principio no me gustaba gran cosa, pero que ahora creo que tiene su puntito borde que me sí me gusta. Y Suburgatory, que sigo viendo por simpatía con los personajes, pero que no tiene tanta chispa como cuando empezó. Por lo demás, pocas novedades.

Sigue la tendencia que señalaba la semana pasada de ir a toda máquina en unas cuantas series. Lo que está pasando en Homeland creo que no se lo esperaba nadie. No cuento por no destripar. Lo cual nos deja a todos sin saber por donde van a seguir. Uno tiene la sensación de que se han merendado en un par de capítulos la historia que podía haber durado toda la temporada.

Los muertos vivientes de The Walking Dead (valga la redundancia interidiomática) están más memos que nunca, mientras que los vivos están más brutos que nunca. Estos también han tenido casi tanto gore como en buena parte de la temporada anterior.

Entre las sitcoms, Modern Family y 30 Rock siguen tan divertidas como de costumbre, y a esta última la voy a echar mucho de menos. Y entre los guilty pleasures, tampoco me quejo. Las “vengativas” de Revenge tampoco paran, aunque esto es seña distintiva de la serie. Los personajes caen como moscas, y nadie está salvo de “sufrir un accidente”. Si además la guapa de la VanCamp se pasea buena parte de la película con un escotazo vertiginoso,… pues mejor… que para esto están los guilty pleasures. Desde luego, no para filosofar. Y bueno,… en esa serie cómica, aunque sé que no es su intención, que es Once Upon a Time, hemos descubierto el nuevo sentido de la frase “al Capitán Garfio se le comió la mano un cocodrilo”. Si Barrie levantara la cabeza… Claro que cuando he leído por ahí que Revenge es una adaptación moderna de la novela de Dumas El Conde de Montecristo… no había caído oye. Pero hubiera jurado que Edmundo Dantés no llevaba esos escotes.

La serie que realmente me está gustando en esta primera parte del otoño sigue siendo The Paradise. La adaptación británica de Au Bonheur des Dames de Émile Zola sigue luciendo la cuidada producción de las series de la BBC, la esmerada interpretación de los actores y actrices británicos, y el interés y la intriga propia de Zola aunque sospecho que la adaptación es relativamente libre. No he leído la novela original, pero me da por ahí que el guion va un poco a lo suyo.

El resto de lo que sale por mi tele… en la línea de siempre.

“Au Bonheur des Dames”, así se llaman los grandes almacenes en la novela de Zola, que en la serie británica se llaman “The Paradise”. Pero los de la foto, ni están en Francia ni están en Inglaterra. Es una tienda en la Rua do Carmo de Lisboa.

[Televisión] Cosas de series: Nueva ronda de finales de temporada; sitcoms, procedimentales y placeres culpables

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Sigue avanzando el mes de mayo, y esta semana, tras el comentario en exclusiva sobre el final de serie de House M.D., toca hablar de varios finales de temporada. Salvo una comedia de situación de nuevo cuño, básicamente procedimentales y guilty pleasures.

Bones (temporada 7)

En realidad, esta tenía que haber entrado en la semana pasada. Pero es que no he tenido claro si la temporada había acabado o no. Vamos a ver. Me explico. Esta temporada ha estado marcada por el embarazo de su protagonistas, Temperace Brennan (Emily Deschanel), tanto en la realidad como en la ficción. Por lo tanto, sólo se programaron 13 episodios, que ya han terminado. Pero luego encargaron cuatro episodios más, que no tengo ni idea de cuando se emitirán. Si serán un entretenimiento para el verano, o se añadirán a la próxima temporada. Porque la serie es un éxito, funciona muy bien, y todavía tiene cuerda para un rato. No sé si largo o corto, pero tira. Y todo gracias a la excelente química entre sus protagonistas y la simpatía del conjunto de secundarios, junto con unos casos que oscilan entre lo macabramente divertido y el suspense. Creo que los principios de episodio merecerían ser recogidos en una antología, haber qué descubrimiento de cadaver es más divertidamente macabro o asqueroso. El caso es que la temporada ha quedado un poco deslavazada, aunque manteniendo el tono. Un valor seguro del entretenimiento. Nos han dejado con un interesante cliffhanger. Quién me iba a decir a mí que me engancharía a esta serie que no me parecía gran cosa, salvo por una estupenda escena en un aeropuerto que involucraba a Angela (Michaela Conlin) en los primeros minutos del piloto de la serie. Y hasta aquí.

Suburgatory (temporada 1)

Esta comedia de situación de nuevo cuño empezó de forma estupenda. Tras su episodio piloto, esperaba los nuevos episodios con ganas. La familia monoparental formada por ese padre simpático y buen rollista, George (Jeremy Sisto), y esa hija adolescente lista, independiente y en ocasiones más madura que el padre, Tessa (Jane Levy), funcionaban como un reloj a la hora de derramar humor y sarcasmo a costa de una acartonada clase media americana de los suburbios de Nueva York. Sin embargo, con el paso de los episodios, esa mala baba que tan divertida hacía la serie se ha ido difuminando y, como he leído en más de un sitio, se ha convertido en una mera comedia familiar entretenida. Nada que ver con lo que podía haber sido. Además, el arco argumental de los últimos capítulos con la novia embarazada del padre que es madre de alquiler para un amigo de éste, tampoco me ha llamado mucho la atención. Pero bueno,… probablemente le dé una segunda oportunidad. Porque entretenida sí que es.

Como curiosidad, Jane Levy tuvo un papel en la primera temporada de la versión americana de Shameless, que dejó para protagonizar esta serie. Por lo que ese papel ha sido interpretado en la segunda temporada por otra actriz. Como no era un papel principal se notó poco.

30 Rock (temporada 6)

Dicen que la temporada que viene será la última. Pues que faena. Esta serie es simplemente divertidísima. Especialmente si estas dispuesto a participar y pensar por tí mismo en lugar de dejar que te lo dejen todo hecho. Creo que la pareja formada por Liz Lemon (Tina Fey)Jack Donaghy (Alec Baldwin) pasará a la historia con mayúsculas de la ficción televisiva. Junto con el impagable personaje de Kenneth (Jack McBrayer), sea humano, divino o del Sur (en los EE.UU. el Sur es un lugar, y el norte simplemente una dirección). Creo que cada vez me río más. Especialmente cuando las historias carecen de pies ni revés, cuando se asoman al absurdo o al surrealismo absoluto. El día que se despidan será un día triste para mí.

Person of interest (temporada 1)

Procedimental nuevo de este año, que acogí con reservas aunque con posterioridad decidí seguirlo hasta el final. Con un reparto llamativo, un misterioso John Reese (Jim Caviezel) ejerciendo la fuerza bruta y un no menos misterioso Finch (Michael Emerson) poniendo la tecnología y la inteligencia en estado puro pero poco operativo, esta vuelta de tuerca al concepto del estado como “gran hermano”, que es aprovechado por los buenos aunque poco ortodoxos para ayudar a la gente, se veía que era una serie con posibles aunque no acababa de tirar adelante con soltura. Y esto es algo que comenzó a suceder cuando empezaron a serializar los episodios. Cuando empezaron a crear arcos argumentales amplios que nos hacían queres saber qué pasaba a continuación, cuando empezamos a ver quienes eran realmente los oscuros protagonistas de la serie, se fue haciendo más interesante. Pero tardo mucho en suceder. Han sido los últimos dos o tres episodios los que hacen que tenga ganas de repetir la temporada que viene. Aunque aviso. Si el cliffhanger con el que ha terminado la temporada se resuelve en un plis plas como a veces sucede, y luego volvemos al procedimental puro y duro, la dejo.

The Mentalist (temporada 4)

A esta veterana de la pantalla, le pasa un poco como a la anterior. Cuando tiene un esquema meramente procedimental, empieza a cansar. No resulta novedosa. Queda repetitiva. Sin embargo, cuando se serializa, cuando retoma la trama de Red John, la cosa mejora notablemente. Mucho. He estado a punto de dejarla en varias ocasiones. Los últimos episodios de esta última temporada, sin embargo, harán que por lo menos comience a ver la quinta. Pero no sé si la cosa pasará de ahí. Porque si vuelven a la misma dinámica, adiós muy buenas. Como la anterior. Por cierto, un buen aliciente para seguir fiel a la serie sería que mantuvieran en nómina a la estupenda y retorcida Lorelei (Emmanuelle Chriqui). Guapa, lista, sexy,… qué más vas a pedir. Ya que tienen recluida a una pantalla del ordenador la mayor parte del tiempo a la estupenda Van Pelt (Amanda Righetti), y se han desecho de la desaprovechada Summer (Samaire Armstrong), pues que nos dejen a Lorelei.

Y ahora, pasaremos a los guilty pleasures. Esas series que no sé porque las veo pero las veo. Culebrones de diverso tipo sobre los que muchas veces pienso que no debería perder el tiempo, pero que me enganchan sin remedio. Lo dicho. Placeres culpables.

Grey’s Anatomy (temporada 8)

Intentar explicar porque sigo esta serie me costaría mucho. Pero mucho. Como alguien dentro de la misma serie la definió hace tiempo, no deja de ser una variante de las series de institutos, pero con personas presuntamente adultas con batas y bisturíes. Es que no hay más. En algunas cuestiones llega casi al ridículo. La diferencia entre la edad de los actores y la edad que se suponen que tendrían que tener sus caracteres sólo había cantado tanto en tiempos de Grease. Los personajes rayan en la imbecilidad más absoluta. Los amoríos, de risa. El drama, de folletín. Sin embargo, de vez en cuando cogen un par de episodios, montan la consabida tragedia, o se sacan de la manga un guion con una estructura innovadora o rompedora y te dejan enganchado. De las series malas que conozco es la que tiene los mejores guiones. Con muchos altibajos, es cierto. Pero cuando atinan, se sacan de la manga historias que pueden ser, con todos los defectos inherentes a la serie, tan buenas como los de las series más prestigiosas. Y eso es lo que me engancha, la esperanza de que el episodio de turno sea de esos. Aunque la mayor parte de las ocasiones, la frustración aparezca en mi espíritu.

En esta última temporada, los residentes que vimos entrar como internos en la primera temporada, se nos han hecho especialistas de pleno derecho. Tenía la impresión, y más con la evolución de los últimos capítulos, que podía lleva a un final de despedidas en el que se iba buena parte del reparto para renovar. Pero con los dos últimos episodios y el arco argumental del accidente de avión, una de esas catástrofes que tanto gustan a su equipo de guionistas, ya no sé muy bien como va a quedar la cosa. Lo único que les reprocho es que se han cargado a la chica más mona. Sosita, pero mona. No desvelaré más. Y supongo que al año que viene, volveré a caer en sus redes.

En el Kabul,… claro

Una foto tomada con la Panasonic Lumix GF1 y un viejo teleobjetivo de enfoque manual, que nunca pensé que pudiera tener otro destino que tirarla a la basula. En el Bar Kabul, de Zaragoza.

[Televisión] Cosas de series: Miles Davis, los dramas del XIX y algunas cosas más

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Esta semana tres comedias se nos han ido de vacaciones hasta después de las fiestas navideñas. Dos veteranas, que son dos valores seguros, y una novata. Modern Family no es un valor seguro. Es un valor segurísimo. Probablemente la mejor comedia de situación del momento. O a mí me lo parece. How I Met Your Mother tiene altibajos, pero les he cogido mucho cariño a su panda de neoyorquinos. Aunque en alguno de los últimos episodios se han puesto más dramáticos. Pero bueno. Y hablando de neoyorquinos, esta vez desubicados, una comedia sin muchas pretensiones, Suburgatory, se ha buscado sin problemas un hueco en mi agenda televisiva, y poco a poco se está ganando un hueco en mi corazoncito. No sólo por lo bien que funcionan los dos protagonistas, padre e hija adolescente, sino por lo divertidos que resultan todos los imposibles personajes secundarios que salpimentan cada uno de los episodios. Así que, a seguir.

Además de estas despedidas temporales en el campo de la comedia, también tenemos el parón de Revenge, culebrón de venganzas y maldades, que insospechadamente se ha vuelto un fijo en mi agenda televisiva, y no sólo por la presencia de Madeleine Stowe como uno de los personajes protagonistas. Bien es verdad que en los últimos episodios ha perdido un poquito de intensidad en el ritmo de puteo a los pijos de los Hamptons por parte de la misteriosa Emily/Amanda (Emily VanCamp), pero todavía se sostiene y casi seguro que aguanta en mi agenda hasta final de temporada.

Aparte de estas rutinas, algunas cosas a destacar:

Homeland sigue siendo en estos momentos la serie que espero con más expectación a lo largo de la semana. En este último episodio no han dejado de pasar cosas, aunque sin grandes y sorpresivas revelaciones como en los anteriores. Y la trama tiene que ir centrándose para el fin de temporada dentro de un par de episodios. Pero hubo una serie de escenas encadenas, unidas por el My Funny Valentine interpretado por Miles Davis que me dejaron anonadado. Especialmente por como la música acompañaba las decepciones y las soledades de dos de los protagonistas, Carrie (Claire Danes) y Saul (Mandy Patinkin). La serie ya había marcado varias referencias a la música de jazz, y sabíamos que Carrie prefiere a Monk mientras que Saul prefiere a Coltrane. De hecho, al principio del episodio vemos como Carri baja del coche en el que esta sonando el piano de Monk. Pero el sonido de la trompeta y los acompañantes de Miles han generado una atmósfera ideal al momento. Os pongo una interpretación de esta música tal cual se puede encontrar buscando por Youtube

Ha habido un capítulo especial navideño de Eureka. Fuera de la historia general. Hay que tener en cuenta que la temporada termino con un notorio cliffhanger, con parte de los protagonistas camino de la lunas de Saturno, o a saber dónde. En cualquier caso, lo curioso es que han convertido a los personajes en dibujos de animación. O marionetas. Con estilos diversos. Aquí parecen dibujos animados de Disney. Por un momento nos recuerdan al stop motion con plastilinas de Wallace & Groomit. Ahora se convierten en personajes de manga japonés. Curioso. Intrascendente, pero curioso.

Finalmente, después de ver el domingo pasado la nueva versión de Jane Eyre en el cine, decidí recuperar algunas de las versiones antiguas de la historia. Disfruté mucho de la versión en blanco y negro que en 1943 protagonizaron Joan Fontaine y Orson Welles. Pero yendo a lo televisivo, he visto en estos días de fiesta la miniserie que emitió en 2006 la BBC, protagonizada por Ruth Wilson, la morbosa Alice en Luther. Esta muy bien la miniserie. Pero a pesar de que últimamente se oiga mucho, incluso yo lo he insinuado, que la televisión le está cogiendo la mano al cine a la hora de contar historias, cuando una película para la gran pantalla tiene una buena historia, está bien rodada y está bien contada, siempre será superior. El problema es que las gentes del cine están dejando de dedicarse a contar historias. Pero no está mal la cosa. En cualquier caso, cuando termine de revisar las versiones de la novela, y me queda una de las que seleccioné, igual le dedico una entrada monográfica.

Farola iluminándose a sí misma

Si hago la entrada sobre las versiones de Jane Eyre, será imprescindible comentar la iluminación en blanco y negro de la versión de 1943; os dejo aquí una imagen tomada a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza, como aperitivo al comentario (Leica D-Lux 5).

[TV] Cosas de series

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He decidido que en lugar de esperar hasta final de temporada para comentar cómo han ido las series de televisión, haré periódicos comentarios de situación. Por orientar y orientarme a mí mismo. Que a veces viene bien reflejar por escrito lo que uno opina para saber cuando apagar el televisor. La “caja tonta” debe ser un producto a consumir con moderación. Con parsimonia me atrevería a decir. Así que hay que ser selectivo.

Comentarios de esta semana:

Han vuelto los muertos vivientes de The Walking Dead. Siempre penderá sobre esta serie mi particular cancelación, porque el tema este de los zombis nunca me ha hecho mucha gracia. Pero el primer capítulo de esta temporada ha estado bien. Dosifican mucho la casquería, y me sigue recordando la historia de los fugitivos buscando un lugar seguro frente a los muertos vivientes a la de Galactica buscando la Tierra y huyendo de los cylones. Aunque las cylonas estaban más buenas. Y estos recorren el estado de Georgia en lugar de la galaxia, que siempre es un punto en contra. En cualquier caso, sigue entretenido.

Walking Alive

Siempre he preferido los caminantes vivos a los muertos; estos últimos siempre me han parecido que contravenían sobre manera la segunda ley de la termodinámica, y los escépticos llevamos muy mal según que cosas (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

He visto un capítulo y un tercio de Enlightened y he abandonado. La verdad es que las peripecias laborales de Laura Dern y su “iluminación” no me han enganchado nada. Esperaba algo más de esta serie.

Dicen que es la temporada de House. Más le vale porque empieza a estar muy quemado. Entendedme, los episodios son entretenidos. Pero empieza a sonar a déjà vu constantemente. Parece que van a ir despidiendo “colaboradores”. Adiós a Thirteen (Olivia Wilde). Una pena, este personaje sólo se ha puesto interesante hacia el final. Por cierto, también adiós sonado a Cuddy (Lisa Edelstein), que se ha convertido en abogada cínica y manipuladora y se ha pasado a The Good Wife, serie que he retomado desde que la deseché en su piloto, y que ahora me entretiene mucho.

Hospital y parque

El "Miguel Servet" de Zaragoza no es como el "Princeton Plainsboro" de Nueva Jersey, aunque a este último probablemente le va quedando ya poca vida (Leica D-Lux 5).

De lo nuevo, muy decepcionante Terra Nova que está a punto de desaparecer de mi parrilla televisiva. Muy entretenida Suburgatory, con el plus de que sólo dura media hora. Aguanta el tipo la guapa Emily VanCamp frente a mi admirada Madeleine Stowe en Revenge, ya veremos por cuanto tiempo, y si se convierte en realidad en un “guilty pleasure”. Puede desaparecer de mi parrilla televisiva Person of interest, ya que sus protagonistas… pues no me caen simpáticos.

Valores sólidos en la bolsa de las series: Modern Family y Dexter. En este último, a la espera del enfrentamiento con el “comandante Adama” (Edward James Olmos). Uigggg, ¿cuándo se encontrarán frente a frente?

Y por hoy, ya vale. La semana que viene comentaré algún fin de temporada.

Luces

Como siempre, en esto de la tele, luces y sombras,... o nunca llueve a gusto de todos,... pero en algo hay que entretenerse. Además de leer, pasear, tomar chismes con los amigos, hacer fotos, ver cine,... etcétera (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).