[Televisión] Cosas de series; entre finales de temporada recupero, afortunadamente, Crematorio

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Pues sí. Básicamente lo que cuento en el título de la entrada. Comentar dos finales de temporada, y dar un repaso a una serie de televisión de nacionalidad española, que en su momento, cuando se emitió por vez primera, abandoné. Y ahora la he recuperado.

Asistimos este pasado fin de semana al final de temporada de The Big Bang Theory. La historia de los cuatro friquis y la guapa, extendida con varios personajes añadidos eventualmente a lo largo de la historia de la serie con el fin de refrescar un poco sus tramas, difícilmente nos sorprende después de ocho temporadas en emisión. Sheldon es Sheldon y los demás le acompañan con sus idiosincrasias y estereotipos a cuestas. Se han perdido en buena medida las divertidas interacciones entre Sheldon (Jim Parsons) y Penny (Kaley Cuoco-Sweeting). Personaje este último que ha ido perdiendo fuerza, quizá porque no daba más de sí, especialmente por que en no pocas ocasiones es eclipsada por los buenos momentos de sus compañeras de reparto. Especialmente por Amy (Mayim Bialik), uno de los personajes que más frescura otorga actualmente a la serie. Leonard (Johnny Galecki) siempre ha sido uno de los puntos débiles de la serie, a pesar de su papel protagonista, y los otros dos personajes importante masculinos empiezan a ser excesivamente previsibles. Entendámonos. La serie sigue siendo divertida. Lo que pasa es que ha dejado de darnos grandes sorpresas, y ahora nos conformamos más con la sonrisa que nos deja que con la carcajada que nos provocaba eventualmente. Y que todavía puede surgir en un momento dado. Han preparado algunos posibles cambios para la próxima temporada, que la orientarán todavía más hacia el género de la comedia romántica, deriva que ya lleva un tiempo de recorrido. Nos gustaría ver más a menudo a Emily (Laura Spencer), la pelirroja e improbable novia de Koothrappali (Kunal Nayyar), que siempre aporta toques interesantes a los episodios en que sale. Pero tememos un languidecimiento progresivo de la comedia de situación hasta que muera de inanición. Lo que pasa es que debe conservar un amplio número todavía de incondicionales, por lo que puede ser un largo proceso. Aguantaremos mientra nos divierta razonablemente.

Las costas mediterráneas españolas están destrozadas por la especulación y el turismo descontrolado y de baratillo.

Las costas mediterráneas españolas están destrozadas por la especulación y el turismo descontrolado y de baratillo.

En otro tono muy distinto, hemos asistido a la corta temporada, sólo seis episodios, de The Red Road. Esta curiosa trama de indios y “vaqueros” que se desarrolla en la época actual a pocos kilómetros de Nueva York en el estado de Nueva Jersey ha sabido ajustar la duración de su temporada a una trama entretenida, bien hilada, con sus dosis de drama y de acción, y con un trabajo razonablemente solvente de su reparto. No es la octava maravilla de la televisión de ficción pero se deja ver bastante bien. No insistiré mucho más en el tema.

Y efectivamente, en estas dos últimas semanas recuperé la serie Crematorio. Serie de ocho capítulos que empecé a ver hace unos años, cuando se estrenó, en Canal Plus, pero que en su momento dejé puesto que no me acabó de enganchar. Supongo que cuando tienes que aguantar en telediario si y telediario también las tramas de corrupción y desvergüenza del politiquerío y el empresariado español, mientras que a la gente de a pie la fríen en una crisis excesivamente oportuna para los poderes fácticos plutocráticos, no te apetece que te lo pasen por el morro también en tus ratos de asueto viendo ficción televisiva. Pero había que darle una nueva oportunidad. Porque aunque con alguna inconsistencia o elemento superfluo en el guion, y algún error de casting que otro, el nivel interpretativo de la ficción televisiva española sigue siendo muy irregular, no deja de ser una serie que está uno o varios escalones por encima de lo que se suele hacer en otras productoras y en otras cadenas de televisión españolas.

Sólo algunos entornos, como las costas menorquinas, han escapado a la especulación de los tipos como el Rubén Bertomeu de Crematorio.

Sólo algunos entornos, como las costas menorquinas, han escapado a la especulación de los tipos como el Rubén Bertomeu de Crematorio.

Con buenas interpretaciones en sus papeles principales y fundamentales, especialmente con el buen diseño del carácter principal que realizó José Sancho, y con una historia que quizá se podría haber resumido en cinco o seis capítulos eliminando elemento superfluos, pero que está bastante bien cuadrada, creo que es de visión obligada para los aficionados a la ficción televisiva en lengua española. Lo único que me deja un cierto grado de desasosiego es que al final te quedas con la sensación de que en este país siempre se corre el peligro de la amoralidad de que el pícaro, o directamente ladrón, al final te caiga bien. Simpatices con él. Y es hora de dejar claro que este tipo de personas nos sobran. No las necesitamos. También me hubiera gustado que la transición del personaje que interpreta Alicia Borrachero hubiese estado más cuidada y mejor contada; lo cual no quita para que opine que esta es una de las actrices españolas que, encuadrada habitualmente en el medio televisivo, muchas veces en series mediocres aunque de éxito, más desaprovechada ha estado a lo largo de su carrera. Me hubiera gustado verla en producciones con más empaque o nivel, especialmente en la pantalla grande.

Una industria, la del turismo, que no promueve empleos de calidad. No precisa ingenieros, científicos o economistas; más bien peones, camareros y servicios domésticos. Nada que haga prosperar a largo plazo a un país.

Una industria, la del turismo, que no promueve empleos de calidad. No precisa ingenieros, científicos o economistas; más bien peones, camareros y servicios domésticos. Nada que haga prosperar a largo plazo a un país.

[Televisión] Cosas de series; la maldición Gallagher y una bofetada no del todo bien dada

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Estoy en crisis televisiva. Los días de vacaciones han amontonado los episodios por ver, ha habido novedades, también algún final, no acabo de estar a gusto con lo que estoy viendo, y tengo menos tiempo de ver televisión. Hay que hacer limpieza, centrarse en algunas cosas, y esperar tiempos mejores.

Las comedias de situación están en crisis. O por lo menos hace tiempo que no aparece ninguna que me satisfaga. De la semana pasada conocimos Weird Loners, que salvo la atractiva Becky Newton, poco más me aportó. No la incorporo a la cartelera. Además he decidido eliminar Fresh off the Boat y One Big Happy. Ninguna me decía gran cosa.

También estuve a punto de ver el primer episodio de una serie “conspiranoica”, American Odyssey, en la que además aparecía en el reparto la encantadora Anna Friel (sigo pensando en ella como en Charlotte Charles). Lo cierto es que no aguanté ni medio episodio. Fuera en 20 minutos. No me aportaba nada ni me centraba en absoluto en los tópicos topicazos que me estaban contando.

En el campo de los dramas, aunque más interesante a priori, después de varias semanas tampoco he acabado de engancharme a American Crime, así que lo saco de cartelera.

En la reducción de tiempo de series televisivas influye también mi deseo de recuperar películas de antaño. Por ejemplo, esta semana, tras la estancia en Verona, he recuperado "Romeo y Julieta" de Franco Zeffirelli.

En la reducción de tiempo de series televisivas influye también mi deseo de recuperar películas de antaño. Por ejemplo, esta semana, tras la estancia en Verona, he recuperado “Romeo y Julieta” de Franco Zeffirelli.

Han regresado a las pantallas The Red Road, una serie de la que se habla poco pero en la que hay interpretaciones interesantes, la segunda parte de la primera temporada de Outlander, interesante cambiar el punto de vista del narrador, y la segunda parte de la última temporada de Mad Men, solamente un par de escenas del último episodio valen más que todas las series mencionadas en los primeros cuatro párrafos de esta entrada. Estas se quedan. Mad Men por poco tiempo, porque tiene las horas contadas. Pero de eso ya hablaremos.

Se nos ha despedido la quinta temporada de Archer. Esta serie de animación es diversión asegurada. Los demenciales agentes y empleados de la agencia de espionaje privado ISIS son risas garantizadas. Esta TIA americana no puede faltar en mi cartelera. Es cierto que no ha estado al mismo nivel de desmadre y cachondeo que las dos anteriores temporadas, pero yo me lo paso de miedo. Ya les hecho de menos.

Se nos ha despedido la quinta temporada de Shameless. Y estos también son fijos en mi cartelera y en mi corazoncito televisivo. Cada vez quiero más a los Gallagher, que acarrean sobre sí esa maldición que les impide salir en el agujero en el que están metidos, en el agujero en el que insisten en meterse y cavar ellos mismos. Pero hemos visto a una Fiona (Emmy Rossum) casi derrumbándose porque su familia sigue en desmadre y sin tener claro a quien y como quiere, a un Lip (Jeremy Allen White) que potencialmente puede ser un genio o puede ser su padre, a un Ian (Cameron Monaghan) camino de convertirse en una versión triste de su madre, a Debbie (Emma Kenney) demostrando que es la que más afecto necesita, equivocándose al buscarlo y con la mayor potencialidad de todos para acabar en un desastre todavía más absoluto, a Carl (Ethan Cutkosky) entrando inevitablemente en el sistema de correccionales juveniles camino de convertirse, como estaba predestinado, en un delincuente habitual, y a Frank (William H. Macy),… a Frank mostrando por primera y clara ocasión sentimientos altruistas por una personas. Como de costumbre, la serie sigue caminando por el camino peligroso entre la esperanza y la fatalidad. Pero ya está tardando la primera gran tragedia en esta peculiar familia. Porque debería ser inevitable. Y a pesar de todo, sigue siendo una comedia. Genial.

La película cosechó bastante éxito; fue candidata a los óscar a la mejor película y a la mejor dirección, y ganó los de mejor dirección de fotografía y diseño de vestuario. Su actriz principal, una guapa adolescente argentina establecida en Inglaterra, Olivia Hussey, también alcanzó bastante fama.

La película cosechó bastante éxito; fue candidata a los óscar a la mejor película y a la mejor dirección, y ganó los de mejor dirección de fotografía y diseño de vestuario. Su actriz principal, una guapa adolescente argentina establecida en Inglaterra, Olivia Hussey, también alcanzó bastante fama.

Y ha sido interesante seguir las vicisitudes de los personajes de The Slap, adaptación norteamericana de una serie australiana, que prometía mucho y nos ha dejado con una sensación agridulce. Con un reparto prometedor, esa bofetada de un adulto a un niño en una fiesta familiar que pone en jaque y cuestiona la razón de ser de toda la red de relaciones familiares y de amistad que aparentemente sostiene a este conjunto de personas de clase media neoyorquina, estos ocho episodios han tenido momentos muy buenos, pero también carencias y momentos de cierta mediocridad. Ha sido una serie muy ambiciosa por el número y profundidad de los temas a tratar. Las relaciones de familia, la maternidad y la paternidad, la violencia de género, la inmigración, la infidelidad, la tolerancia, la homosexualidad, la humillación pública y sus consecuencias, las relaciones de adolescentes con adultos,… sólo hablar por los principales y directamente afectados por sus protagonistas. La serie se ha centrado en uno o dos de ellos en cada episodio. Sin embargo, da la sensación de haber dejado un aura de superficialidad en todos ellos. Aquello de que quien mucho abarca poco aprieta. También ha sido irregular el trabajo del reparto, con gente muy buena y otros no tanto; algunos personajes han adquirido personalidad, pero otros se han quedado en el estereotipo. Y aunque la idea global es buena, y la sensación de círculo que parte de la visión de un joven adolescente fotógrafo que observa un mundo y unos hechos, y que tras la reflexión que deberían haber provocado los episodios intermedios, volvemos a esa visión adquirida en el capítulo final para hacer una reflexión sobre las responsabilidades de cada cual, todo ello está muy bien, por algún motivo, no acabamos de quedar satisfechos. La resolución queda como carente de algo; nos quedamos pensando si hacían falta tantos bueyes para tan poca carga. Una pena.   Había material para haber hecho algo más interesante. En principio se consideraba una miniserie, una adaptación de una novela, así que no hay que esperar continuación.

Como vemos, esta semana entre finalizaciones y cancelaciones personales, hay más salidas que novedades. El objetivo era de bajar de dos episodios televisivos de promedio al día, con algún día de tres, que no podía mantener, a tener entre uno y dos al día, con días que pueda dedicar a otras cosas, como recuperar alguna película.

Sin embargo, tengo la sensación de que no ha envejecido bien y pudo estar sobrevalorada. Desde luego Hussey hace una Julieta convincente, sin embargo el actor que hace de Romeo,... me parece flojo. Entre el reparto, un joven Michael York interpretado a Tebaldo, el pendenciero primo de la Capuleto.

Sin embargo, tengo la sensación de que no ha envejecido bien y pudo estar sobrevalorada. Desde luego Hussey hace una Julieta convincente, sin embargo el actor que hace de Romeo,… me parece flojo. Entre el reparto, un joven Michael York interpretado a Tebaldo, el pendenciero primo de la Capuleto.

[Televisión] Cosas de series; muchos adioses, especialmente a los Gallagher, y un saludo a los Stark, Lannister, Targaryen, etc, etc

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Pues sí. Muchos cambios en estos últimos días. Vamos con las novedades primero.

Serie de estreno. Turn. Drama de espionaje durante la guerra de la independencia norteamericana. Como siempre, los casacas rojas malos malísimos, y los continentales buenos buenísimos. Cuando contarán la verdad, que la mayor parte de las guerras coloniales americanas, del norte, del centro y del sur, tuvieron más de guerras civiles que de otra cosa. En cualquier caso, parece una serie razonablemente entretenida. Por lo menos el piloto. Veremos como sigue.

Tras el final de How I Met Your Mother, presentaron una serie, Friends with Better Lives, que recupera en parte la misma fórmula. Pero el piloto me pareció flojísimo. Un sucedáneo. No creo que siga con ella.

El regreso más esperado. Game of Thrones. Qué ganas teníamos todos. De lo mejor de la tele actual. Esta temporada la veo con otros ojos. Antes las veía con el anhelo de “a ver cómo nos sorprenden”. Pero el verano pasado, estaba con el mono. Me leí los libros. Ahora estoy con el anhelo de “a ver cómo les sorprenden”. Aunque sobran los acontecimientos  sorprendentes entre el final del tercer libro y el principio del cuarto. ¿A qué dedicarán el episodio 9 de la cuarta temporada? De momento no se conoce el título del episodio. Por si daba una pista. Valar morghulis. Valar dohaeris.

Bosque de Cruach Tarbeirt

El Norte está sin rey y de capa caída.

Entre las que están en activo… Por favor. Aunque sea una serie de la que se hable poco, no hay que perderse The Americans. En su segunda temporada, se confirma como una serie buenísima. Si fuese de una cadena de cable norteamericana, seguro que se consideraría de culto o algo así. Cada vez más estupendas las aventuras de los espías soviéticos infiltrados. Y con lo sosita que me resultaba Keri Russell en la serie que le dio fama, que impresionante y atractiva resulta en la actualidad. Me tiene chocho.

Y las despedidas. Se fue la primera corta temporada de The Red Road, una intriga policial y criminal que prometía más en su capítulo piloto. Ha sido pasable, se deja ver, pero no ha respondido a las expectativas. Claro que, todavía no me explico porque he visto hasta el final la primera temporada de Bitten. Esta serie de hombres lobos y mujer loba que está como un queso, es malísima. Pretende ser del estilo de las series de corte fantástico que hay para adolescentes, pero con un corte más adulto. Vamos, que salen culos de vez en cuando. Eso sí, si alguien espera ver el de la protagonista, Laura Vandervoort, una malísima actriz guapísima y que está buenísima, aviso que le ponen un doble para las escenas en las que su personaje enseña el culo. Se nota mucho. Es mala esta serie hasta para eso. Pero mira tú, que se me ha acumulado entre los guilty pleasures. Guiones lamentables, diálogos prefabricados, interpretaciones flojísimas, pero… nadie somos perfectos.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Sin embargo, tarde o temprano, cosas notables han de pasar por allí.

Y entre las despedidas tenemos la de los Gallagher, la cuarta temporada de Shameless, edición EE.UU. Creo que ha sido una temporada de un excelente nivel. Cada vez menos comedia, cada vez más drama. Con un humor cada vez más oscuro casi negro, vemos como a esta familia del sur de Chicago le siguen lloviendo piedras. Si hasta ahora era Fiona (Emmy Rossum) la que iba aguantando el temporal, en esta temporada la hemos visto caer en picado y tocar fondo. En esta ocasión ha sido Lip (Jeremy Allen White) quien, a veces a su pesar, ha sacado adelante las situaciones más difíciles. Pero todo esto dentro de un entorno en el que, a pesar de los vaivenes, de las catastróficas desdichas que se suceden, hay margen para el crecimiento personal. Algunos caen, pero otros se levantan. Y sólo la solidaridad colectiva familiar permite que las cosas se mantengan. Líneas aparte merece Frank (William H. Macy) a quien muchos dábamos por fenecido. Y la nueva hermana mayor que les ha aparecido a los Gallagher, Sammi (Emily Bergl), que no es que sirva de gran ayuda, pero que en su línea argumental paralela con FrankSheila (Joan Cusack), han aportado el toque tragicómico. Excelente el trabajo de Emma Kenney como Debbie, y hay que reconocer que Carl (Ethan Cutkosky) promete, desde todos los puntos de vista. Mucho para contar. ¿La mejor temporada de la serie? Quizá.

Bueno. Ya veis. Muchas cosas interesantes. Y la próxima semana, más novedades estupendas.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Así que por lo menos de momento nos vamos a un norte real, a Caledonia, las tierra de los pictos y los scottos… por ejemplo, al bosque de Cruach Tarbeirt a orillas de Loch Lomond.

[Televisión] Cosas de series; los “indios” están de moda

Televisión

En una semana en la que se está produciendo regresos, por ejemplo la continuación de la 4ª y 2ª temporada respectivamente de Rizzoli & IslesPerception, y otros que llegarán de aquí al fin de semana, también hay algunas novedades y algunos cierres, aunque sean en falso, que merecen ser comentados.

Definitivamente, Killer Women ha sido dada de baja del universo seriéfilo, siendo el episodio sexto el último emitido, y que se emitió saltándose alguno entre medias, resolviendo alguna trama, y dejando un cliffhanger que supongo nunca veremos resuelto.  La verdad es que la serie era muy, muy, muy, muy floja, y que el único aliciente era ver a la excylona Tricia Helfer. Pero lo cierto es que ir siguiendo esta serie tenía más de guilty pleasure que de otra cosa.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Si ayer eran fotografías de los suburbios de la ciudad, hoy ya hemos salido plenamente al campo. A la huerta de las Fuentes, donde alguien quiso montar la “expo-nabo”.

Y parece que están de moda los “indios”. O como se denominan hoy en en día más correctamente, los pueblos nativos americanos. Los vemos todos los veranos a vueltas con el sherif Longmire, forman parte del extraño y violento universo de Banshee, y ahora nos los proponen en una nueva serie The Red Road, cuyo episodio piloto pude ver hace unos días, se estrena oficialmente este fin de semana, y que me transmitió buenas sensaciones. Ya comentaré algo más amplio conforme tenga más material para opinar. En principio, parece que el sherif local de un localidad a unos 40 kilómetros de Jersey CityNueva York, va a tener que llegar a algún pacto con un torvo lider de la comunidad de nativos americanos del lugar, ante las consecuencias de los desequilibrios de su mujer, interpretada por la interesante Julianne Nicholson, que tan buen sabor de boca nos deja en Masters of Sex o en el largometraje August.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Ese domingo salí con el viejo Elmar 5 cm 1:3,5, diseño de los años 20 del siglo XX con fabricación de principios de los 50. Y que a diafragmas de trabajo normales poco tiene que envidiar a objetivos más moderno, con su cuatro únicas lentes en tres grupos. Incluso aguanta bastante bien la presencia del sol en el encuadre.

Ya que mencionamos Banshee, aparte de las palizas habituales al protagonista, que compensa con los polvos que se pega con tías estupendas, que no sé como aguante con la cantidad de cardenales que tiene que llevar por todo el cuerpo, la serie ha alcanzado nuevas cotas de nivel gore a propósito de una picadora de carne. Y mira por donde que una de las macizas oficiales de la serie, de las que no tienen inconveniente en mostrar generosamente sus encantos, Lili Simmons, ha decidido mostrarlos también con igual generosidad en True Detectives. Si es que estamos que lo tiramos. Sus cualidades interpretativas no acaban de convencerme en exceso, pero que está como un queso es indudable…

Y finalmente, entre los pilotos candidatos a convertirse en series que hace unas semanas puso Amazon a disposición del público, vi el de Transparent. Tres hermanos/as y un padre que tienen unas vidas no excesivamente bien centradas y con sus secretillos, y que es el único de estos pilotos que he visto que me ha dejado con auténticas ganas de que me sigan contando lo que pasa. A ver si hay suerte.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Aunque también usé el C-Biogon 35/2,8 de Zeiss, muy nitido. Y que aún hubiera aguantado mejor el sol en el encuadre. Pero lo usé cuando la luz empezó a escasear.