[TV] Cosas de series; siempre entretenida animación japonesa

Televisión

Una serie de animación para las navidades y segunda parte de la primera temporada de la que muchos consideran una de las mejores y más interesantes series de animación japonesa del 2022

Las dos series de esta semana son japonesas, pero la ambientación de la misma está inspirada por ciudades europeas. La más característica, el «Berlint» en el que se desenvuelve nuestra familia de espías preferida.

B The Beggining, en inglés, es el título de una serie de animación japonesa que lleva ya un tiempo en Netflix, y que tras leer algunos comentarios elogiosos sobre la misma, decidí ver durante mis días de fiesta en la época navideña. En un país ficticio, en una época indeterminada, pero de inspiración europea, el nombre del país es Cremona como la ciudad italiana que todavía no he tenido la ocasión de visitar, el cuerpo de policía se ve con la necesidad de lidiar con un asesino en serie, que firma sus asesinatos con lo que parece una B. Aunque quizá no lo sea. Un policía que parecía retirado se une a la investigación, en la que poco a poco se va destapando que el asesino es un justiciero que ataca a miembros de una organización criminal que utiliza a jóvenes que fueron producto de un proyecto de investigación avanzada en crear personas con capacidades o poderes especiales. Conforme se profundiza en la investigación, las raíces de la conspiración se ven más profunda en la estructura del poder del país, al mismo tiempo que muchos de los implicados en la investigación tienen relación con las causas de la situación. Es una serie entretenida con bastante acción y personajes relativamente majos. Pero que tampoco destaca especialmente sobre otras similares. Consta de una primera temporada de 12 episodios, emitidos desde 2018, y una segunda de 6 episodios, emitidos desde 2021. Pero da la sensación por la forma en que termina el sexto episodio de la segunda temporada de que es como si hubieran dejado esta a medias. Desconozco si habrá, o cuando, una continuación de esta segunda temporada, o una tercera temporada que resuelva el cliffhanger en la que quedó la serie. Como digo, un entretenimiento decente, sin más.

SPYxFAMILY (leáse como Spy family), es el título original de otra serie japonesa, de estreno el año pasado, cuya primera mitad se emitió separada en dos partes de 13 episodios cada una de unos 24 minutos de duración. Ya comenté en su momento mis impresiones de la primera parte de 13 episodios, que fueron elogiosas. Las aventuras de esta peculiar familia, que no son realmente familia, pero que funcionan mucho mejor como tal que muchas familias reales, en la que el padre es un espía, la madre una asesina a sueldo y la hija y el perro son telépatas de alguna forma, pero nadie sabe la realidad sobre los otros, salvo la niña, claro. Como en los primeros doce episodios, aunque hay misiones para los personajes, lo que realmente mueve la serie es su crecimiento como familia, cómo van aprendiendo a asumir de verdad los papeles adoptados por conveniencia, cómo se van creando auténticos vínculos entre ellos. La serie es muy entretenida, está muy bien hecha, tiene una buena, divertida y animada banda sonora, con estupendas canciones pop de entrada y final de episodio, y los episodios los consumes en un vuelo, saben a poco. Si tuviera que ponerle alguna pega, me gustaría que hubiese menos protagonismo de las misiones de espionaje del padre, que al fin y al cabo son el macguffin de la serie, y ver más de las misiones de la madre como asesina. Para muchos, entre los que me encuentro, Yor también conocida como The Thorn Princess (La princesa de espinas, por las armas punzantes que usa en sus trabajos), es el personaje preferido. Su mezcla de peligrosidad, candidez e incapacidad básica para la realización de las actividades domésticas que se esperan de una mujer casada es estupenda. Y esa inspiración en el Berlín de la guerra fría me parece también un estupendo acierto.

[Cine] Inu Oh [犬王] (2021)

Cine

Inu Oh [犬王] (2021; 61/20221204)

Probablemente, para los castellano parlantes, la transcripción más correcta del título japonés de esta película, 犬王, sería inuoo o inuō, el Rey de los Perros. Esa hache es lo que usan los angloparlantes para no pronunciar ou, lo que los japoneses hacen como un o larga. Pero bueno, el inglés es la lengua del imperio dominante… de momento. Cuando vi anunciada esta película de animación japonesa dirigida por Masaaki Yuasa he de reconocer que me intrigó. Pero a punto estuvo de escapárseme. Menos mal que una sesión matinal en versión original lo evitó. Es una película peculiar. Vamos a ver el porqué.

En el viaje del joven ciego desde el estrecho de Shimonoseki hasta la sede del poder, que podría ser Kamakura, donde se instaló el shogunato que surgió de la batalla naval mencionada, reconozco su paso por el Itsukushima-jinja, uno de los santuarios sintoístas más vistosos y visitados de Japón.

La película está inspirada en hechos reales. Una famosa batalla naval de hace 900 años, la batalla de Dan-no-ura, una lucha entre clanes rivales por el shogunato, que sucedió en el estrecho de Shimonoseki es el desencadenante lejano de los hechos. Tres siglos después, unos individuos contratan a unos pescadores para que se sumerjan en los restos de la flota perdedora para recuperar los símbolos del poder imperial hundidos con el bando perdedor. Y como consecuencia, el pescador muere y su hijo pierde la vista. Este decide vengarse, y se convertirá en un monje de los que narran sus historias acompañados de sus biwas. Paralelamente, los miembros de una compañía de teatro noh, asesinarán a los monjes que cuentan la historia del bando perdedor en aquella guerra. Pero de entre ellos, el hijo deforme de su lider se rebelará, se unirá al joven ciego, y juntos atraerán a las gentes con sus historias, uniendo la música de las biwas con el teatro nō, y dando lugar al favorito de las gentes, el Rey Perro, Inu-oh.

La primera mitad de la película me encantó. Con una animación elegante, muy expresiva, que varía en sus texturas y formas según lo que se cuenta y a quien se cuenta, nos va metiendo en la historia del hijo del pescador y el inicio de su búsqueda. Pero cuando en un momento dado se une al joven deforme,… la película entra en una espiral de anacronismos, que son, a la vez, visualmente fascinantes, pero acústicamente desconcertantes. La música que tocan los músicos es más propio del glam metal, que de la música propia de las biwas y el nō. Me pregunto si el personaje Inu-oh estará inspirado más por gente como Alice Cooper y similares que por el personaje histórico en el que se basa. La consecuencia, en mi caso, es un cansancio auditivo que me desconcentró de la película y casi me saca de ella.

No soy contrario a los anacronismos. Recuerdo lo frecuente que eran en una de mis series de anime favoritas, Samurai Champloo, y lo bien que le sentaban a una historia que era muy profundamente oriental, al remedar de alguna forma el célebre Viaje al oeste de la mitología budista. Pero en este caso, creo se cae en el exceso, y al mismo tiempo en la monotonía musical, frente a la vistosidad y la fantasía de la animación. Por lo tanto, mis sensaciones sobre la película son… raras. Y si al final le doy el aprobado en mi valoración subjetiva es por la brillantez de su animación y de sus imágenes. Pero no me atrevería a recomendarla con carácter general. En general, esta muy muy bien valorada por la crítica, y razonablemente bien valorada por el público afín a la animación. Pero no sé… a mí… lo dicho.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; animación gamberra y animación de chicas

Televisión

Vamos con una ronda de animación. Dos series de animación japonesa, una actual y otra de hace una década, y una de animación norteamericana, una segunda temporada.

Kimi no todoke 君に届け [algo así como acercándome a tí, creo] es una serie que he visto como consecuencia de una provocación externa. Fui desafiado a tragarme una serie de chicas, puramente de chicas. Una de las estereotípicas de lo que en el anime se llama género shōjo 少女 (literalmente, chica, pero no niña; adolescente). Emitida originalmente en su país de origen entre 2009 y 2011, elegí esta por que está en Netflix, y es muy valorada. También porque me recordó a alguna serie actual que me parece simpática. Se basa en un manga, y ha tenido otras adaptaciones al cine o a la televisión de acción real. Esencialmente va sobre una joven de instituto que tiene dificultades para relacionarse con sus compañeros que además la apodan Sadako (su nombre es Sawako 爽子) por su parecido con un personaje de películas de terror. La primera temporada no está mal, porque narra el proceso por el que va aprendiendo a relacionarse con otros compañeros haciendo amistades. Pero la segunda se centra en un romance con un chico de clase… y es bastante enojoso. Además, odio el recurso constante a la voz en off, que parece propio del género, por ser translación de lo que en el manga sería la transcripción de los pensamientos de la chica. Sinceramente, al final, ni fu ni fa. Obviamente muy orientada a un grupo demográfico muy concreto. Y con unos valores muy determinados que, aunque bien intencionados, pueden resultar rancios. Reflejo de un conservadurismo profundo en la sociedad nipona. No se la recomendaría a chicas de mi entorno que preguntasen. Pero en su momento, a su público le encantó, por lo que se ve.

Coincidió que cuando empecé con la anterior entró en la parrilla de Netflix Romantic killer (título original en inglés aunque sea anime japonés). Su protagonista también es una chica de instituto. Pero esta no es retraída ni tiene problemas de comunicación, simplemente pasa de liarse con chicos, y prefiere ir a lo suyo estudiando, comiendo chocolatinas, jugando a videojuegos y en compañía de su gato. Hasta que una especia de hada interfiere obligándola a lidiar con posibles novios. Aunque tiene un destinatario demográfico similar a la anterior es mucho más moderna y divertida. En primer lugar porque la chica nunca renuncia a un papel activo en las relaciones, a mantener su personalidad o tomar iniciativas si lo cree conveniente. Y en segundo lugar porque es una serie mucho más dinámica y divertida, y en la que no tienen que recurrir a voces en off y vida interior para mostrar cómo es y como piensa la chica. En incluso tiene su trama de misterio y acción. Parece que no se ajusta al estereotipo. Supongo que tendrá temporadas posteriores que, si mantienen el tono, serán muy visibles. También basada en un manga.

Y finalmente vamos a una segunda temporada de una serie de animación adulta y gamberra, relativamente transgresora. Inside job, la serie sobre una agencia secreta que lleva a cabo en la realidad todas esas acciones que la gente considera delirios conspiranoicos. Saben quién mató a Kennedy y por qué, dónde está Elvis, quienes son y dónde están los reptilianos, cómo se engañó a la gente haciéndole creer que alguien ha ido en alguna ocasión a la Luna, y controlan los entresijos del poder. Y son rivales de los Illuminati. Lo que pasa es que, a pesar de ser tan poderosos, son tan desastrosos como la T.I.A. de Mortadelo y Filemón. Pero a lo grande. Y con estilo. Su protagonista es una mujer joven, Reagan (Lizzy Caplan, voz), probablemente la más inteligente de todos los personajes que salen, pero que sufre las consecuencias de su desastrosa familia, de su desastrosos entorno y de su errático comportamiento. Lo cierto es que me parece una serie divertidísima, salida de la cabeza de Shion Takeuchi (norteamericana, aunque tenga ascendencia japonesa; supongo que no es casual que Reagan tenga una madre japonesa), que, con menor responsabilidad, ha participado en los equipos de guionistas de otras series y largometrajes animados muy interesantes. Consideradme fijo a las futuras temporadas de la serie mientras se mantengan.

[TV] Cosas de series; «crossover» de Chihiro y Baby Yoda y otras animaciones más o menos interesantes

Televisión

Últimamente estoy muy activo en series de animación. Como dedico menos tiempo a ver la televisión, no es raro que para las horas de las comidas o similares opte por series con episodios de corta duración, y para ello la animación es óptima.

Vistas nocturnas de Osaka para la entrada de hoy, tan vinculada al país nipón.

Y como guinda, Disney+, para celebrar uno de sus aniversarios de su puesta en marcha como plataforma en línea, nos ha ofrecido un curioso corto muy corto, Zen – Grogu and Dust Bunnies, un crossover entre  Sen to Chihiro no Kamikakushi [千と千尋の神隠し], más conocida en España como El viaje de Chihiro, y The Mandalorian. Una colaboración entre Studio Ghibli y Disney, dibujada a mano, al más puro estilo Ghibli, con Baby Yoda (odio el nombre real del bicho) y las partículas animadas de hollín de la película japonesa como protagonistas. Hay quien contrapone o confronta ambos estudios de animación. Incluso compara, negativamente para Disney, los valores que transpiran sus películas, especialmente en lo que se refiere a las actitudes y compromisos de sus personajes femeninos. Y en parte estoy de acuerdo. Pero ambas compañías han colaborado en el pasado, y Disney ha sido distribuidor de las películas de Ghibli en Estados Unidos. Tampoco es la primera vez que Disney mira a Japón para representar su universo galáctico. Y además lo hizo con acierto desde mi punto de vista.

Exception, una serie de ocho episodios autoconclusiva que recientemente estrenó Netflix, también es un ejemplo en el que los americanos miran a Japón para realizar sus series de animación. Se trata de una aventura espacial en la que los exploradores y terraformadores de un nuevo planeta para ser colonizado por el ser humano son transportados como datos cibernéticos, para ser impresos biológicamente al llegar a su destino. Momento en el que las complicaciones comenzarán, especialmente cuando uno de ellos sea impreso con errores que lo hacen parecer un monstruo, y se descubra que hay un saboteador en la misión. En realidad, la idea original de la serie es japonesa… e incluso incluye música de Riuichi Sakamoto, porque os hagáis una idea de las pretensiones. Cuenta con animadores taiwaneses, y su idioma original es el inglés, puesto que Netflix la ha encargó con el mercado occidental en mente. El movimiento de las bocas de los personajes se corresponde también con el idioma inglés. A pesar de sus pretensiones, a mí, su estilo de animación, muy generada por ordenador en sus gráficos, y su historia me han dejado un poco frío.

Siguiendo con las aventuras espaciales, se puede ver en Amazon Prime Video la tercera temporada de Star Trek: Lower decks, con las aventuras de la USS Cerritos, una mediocre nave dentro de la flota espacial, y sus tripulantes de menor rango como protagonistas. El estilo con respecto a temporadas anteriores no cambia. A medio camino entre la parodia y el homenaje, el buen humor combinado con unos personajes con lo que simpatizas, y unos aventureros argumentos dinámicos y divertidos, hacen que esta sea probablemente una de las pocas series de la franquicia trekkie que esté dispuesto a ver hasta el final con verdaderas ganas. Además yo creo que se ha ido superando poco a poco desde que comenzó.

Finalmente, animación japonesa en el ámbito del cyberpunk, como su título nos recuerda constantemente, con Cyberpunk: Edgerunners. Parece que está situada en el universo de ficción de un videojuego, que a su vez está dentro del universo de un juego de rol. O algo así, que con estas cosas, que no me interesan mucho, me lío. La cosa va de una banda de individuos modificados cibernéticamente, que realizan trabajos en el inflamando de una sociedad distópica dominada por grandes empresas más o menos todopoderosas. Nada especialmente original. Me forcé un poco a verla hasta el final, pero realmente es un género que no me llama la atención. Muchas imágenes pretendidamente espectaculares, mucha violencia, y un teórico enfoque hacia un público adulto, aunque supongo que serán los adolescentes machos y adultos muy jóvenes, también con genotipo XY, los principales consumidores de este tipo de series. Su idioma original es el japonés, pero en su producción ha participado un estudio polaco. Están de moda las colaboraciones internacionales en animación.

[Cine] Ame wo Tsugeru Hyōryū Danchi [雨を告げる漂流団地] (2022)

Cine

Ame wo Tsugeru Hyōryū Danchi [雨を告げる漂流団地] (2022; 51/20221021)

En los últimos años ha aumentado la oferta de cine de animación japonés en las salas de cine. Pero también es cierto que, más recientemente todavía, están llegando muchos largometrajes que son extensiones de series o mangas de éxito. Si estás en el ajo de ese mundo te interesa, pero si no… no tienen mucho sentido. También se ha dado que, por culpa o gracias a la pandemia, las plataformas de contenidos en línea han adquirido muchas películas que no encontraban su camino hacia el público por las disrupciones en el sistema de exhibición. La consecuencia es que cuesta saber qué películas de animación nipona de las que se van estrenando aquí o allá van a tener interés o no. En cualquier caso, esta que nos ocupa, dirigida por Hiroyasu Ishida, ha llegado a Netflix… así que estando suscrito a la plataforma parecía obvio darle una oportunidad.

Titulada en castellano Hogar a la deriva, el título original viene a significar algo así como Edificio de apartamentos a la deriva con pronóstico de lluvia. Sí… los títulos de las película japonesas a veces son peculiares. En cualquier caso, una pareja, chico y chica, de unos 11 o 12 años, todavía van a la escuela primaria, que vivieron juntos, aun no siendo familia, bajo la tutela del abuelo de él, en un apartamento en un edificio que va a ser demolido, se encuentran en este, ya abandonado, con algunos otros críos de clase, para una última y clandestina visita antes de la demolición. Ambos se trataron durante un tiempo como hermanos, pero ahora viven extrañados uno de otro a pesar de compartir clase. Durante el encuentro en el edificio, una fuerte lluvia se levanta, y de repente se encontrarán todos en medio del océano, a la deriva, y sin saber cómo volver a sus vidas.

La película tiene un tono familiar y está dirigida a los más jóvenes de la familia. Reflexiona sobre las relaciones de familia, o sobre lo que significa ser familia, independientemente de que a las personas les unan o no lazos de sangre. No está mal, pero la historia se hace larga, innecesariamente larga. Hay momentos en que da la sensación de que se repite o no avanza, aunque es evidente que lo hará tarde o temprano hacia un final razonablemente feliz. Está bien hecha en lo técnico, pero sin nada que la haga realmente especial. No me dejará mucha huella, realmente. Pero ya digo que para un público infantil, en una tarde tonta de fin de semana, puede estar bien.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; anime reciente… y muy divertido

Televisión

Las ofertas de Netflix y Amazon Prime Video en animación japonesa, anime, no están mal. Pero no siempre llega la serie interesante en el momento en que te apetece. El anime, lejos de ser un concepto monolítico y unitario, abarca una enorme variedad de géneros y estilos, por lo que resulta muy reduccionista que alguien proclame en general si le gusta o no el anime. Dentro de que en general está destinado a unos sectores demográficos muy concretos, adolescentes o jóvenes muy jóvenes de ambos sexos, hay películas o series difícilmente digeribles por quienes no pertenecen a esos sectores, mientras que otras maravillarán a cualquiera que guste de la buena animación en general o, incluso, del cine en general. En los últimos meses he estado explorando en otras fuentes series de animación japonesa interesantes… y algo he encontrado.

Terminé de ver la serie «Lycoris recoil» poco antes de viajar a Toulouse, en cuyo jardín botánico encontré unos ejemplares de «Lycoris radiata», la flor que da nombre a la serie, de alguna forma.

Mamahaha no Tsurego ga Motokano datta [継母の連れ子が元カノだった, algo así como My stepmother’s daughter is my ex, la hija de mi madrastra es mi ex] es una simpática y sensible serie sobre dos adolescentes, huérfano de madre él y de padre ella, que fueron novietes en su último año de la educación secundaria obligatoria. Y de repente se encuentra que el padre de él y la madre de ella ligan y se casan y se convierten en hermanastros, cuando comienzan el bachillerato (uso los términos educativos españoles como equivalentes para no liar al lector que no esté al tanto del sistema educativo nipón, que no es tan distinto al nuestro). Durante doce episodios se explorará cómo se ajustan a la nueva situación, ambos chavales son sensatos y desean lo mejor para sus padres, al mismo tiempo que descubrirán porqué no funcionó lo suyo cuando en realidad estaba [¿están?] colados el uno por el otro. Buen diseño de caracteres, mucha empatía y al mismo tiempo un ritmo que hace que los episodios de 23 minutos se hagan cortos.

Yofukashi no uta [よふかしのうた, Canción del trasnochador, titulada en inglés Call of the night, la llamada de la noche] entra en lo fantástico. Un chico de 14 años, hijo de una madre que lo cría solo, buen chaval y estudioso, está desencantado de la vida y deja de ir al colegio, dedicándose por la noche a zascandilear por la ciudad. Hasta que se encuentra a una pizpireta y atractiva vampira que le hará pasárselo muy bien, a cambio de un mordisquito de vez en cuando. El chico que quiere ser vampiro para la vampira se niega y además le dice que para que eso suceda tiene que enamorarse de ella… y el chaval se lo propone. La premisa es un poco tontorrona. Pero en esta serie lo que importa no es eso, que funciona como macguffin, sino las relaciones que se establecen cada noche entre los protagonistas y otros personajes que frecuentan habitualmente o esporádicamente la noche. Y los temas son, en este caso, mucho más adultos de lo que la premisa de partida permite imaginar. Con unos fondos muy expresionistas y un potente banda sonora, también sabe a poco.

Y finalmente, Lycoris recoil [リコリス・リコイル, el retroceso de Lycoris, sospecho que el título está más escogido por su sonoridad aliterativa (rikorisu rikoiru) en japonés que por su significado] es la serie que más me ha intrigado. Y me ha divertido. Pertenece a una mezcla de géneros; girls with guns, tranche de vie, distopía… Estamos en un Japón en apariencia absolutamente ideal, donde el crimen no existe y los ciudadanos viven en paz (distopía). Salvo por un pequeño detalle… hay organizaciones de adolescentes huérfanos educados por organizaciones paragubernamentales para ser asesinos que eliminan expeditivamente las amenazas para esta sociedad «ideal». La organización femenina, Lycoris, por la planta endémica de Japón Lycoris radiata, en un intento de frenar a unos traficantes de armas, se ve obligada a expulsar a una de sus componentes, Takina Inoue, por eliminar a tiros a los traficantes cuando estos amenazaban con matar a una compañera, a la que puso en peligro (girls with guns). Se refugia en un café regentado por un antiguo agente secreto, el LycoReco (en japonés リコリコ, rikoriko), donde hace amistad con otra antigua agente Lycoris que ahora va por libre, y que nunca mata, Chisato Nishikigi. Se tendrá que acostumbrar a trabajar en el café (tranche de vie), y a realizar trabajos de ayuda a las gentes, muy distintos. Hasta que un grupo ponga en peligro la estabilidad de todo. La serie es tremendamente entretenida, con unos personajes que generan mucha empatía. Pero no se acaba de pronunciar, o es muy ambigua, en el tema gordo de los que plantean, a saber, la ética de los medios paralegales, de las coaclas del estado, para eliminar lo indeseable en la sociedad, y cuando esto se convierte en un problema en sí mismo. Pero es muy divertida, y está muy bien hecha. Tiene más ironía en algunos momentos de la que parece.

[TV] Cosas de series; magia, ciencia y la insoportable levedad de las relaciones interpersonales

Televisión

Ya tocaba una entrada televisiva dedicada a la animación. Japonesa, más exactamente. Anime como dirían muchos. Pues eso, animación, puesto que la palabra japonesa anime アニメ viene del ingles animation, aunque también he oído alguna versión que dice que vendría del francés dessin animé. No sé. El caso es que me lo he pasado bastante bien con las series de animación nipona que traigo esta semana. Todas se pueden ver en Netflix, aunque las de Index y Railgun creo que se pueden ver también en otras plataformas.

Tengo la sensación de que hay muy buen oferta de animación japonesa en la actualidad; también entre las novedades. Hace pocos días me lo pasé muy bien con un episodio de una serie estrenada este verano, de la que os hablaré en su momento, y que transcurría en el templo de Sensō-ji en Tokio, donde tomé las fotografías que os traigo aquí hoy.

Komi-san wa, Komyushō Desu [古見さんは、コミュ症です, literalmente Komi tiene un trastorno de la comunicación], conocida en inglés como Komi can’t communicate y en España como Komi-san no puede comunicarse, ha recorrido en los últimos meses su segunda temporada. Una segunda temporada que ha superado claramente a su muy simpática y entretenida primera temporada. En realidad, el diagnóstico de la simpatica Shoko Komi es un trastorno de ansiedad social, que le impide comunicarse adecuadamente. Y el tema primario de la serie, dirigida al público adolescente, es la aceptación y apoyo del grupo a las personas que pueden sufrir este u otros trastornos de ansiedad. Pero lo más divertido de la serie es que lo hace planteando que en realidad nadie es normal. Prácticamente todos los compañeros de clase de Shoko Komi tienen algún rasgo del carácter o de la personalidad que los hace raros. Salvo quizá Hitohito Tadano, su principal apoyo, que simplemente es tímido con ella. Las numerosas situaciones hilarantes que tienen que ver más con las rarezas de los demás más la tensión romántica no resuelta entre Komi y Tadano (son los apellidos, pero son como se llaman entre sí en el entorno escolar). La serie tiene buen rollo, un excelente ritmo narrativo, personajes muy empáticos/simpáticos, es divertida… ¿qué más se puede querer? De los mejores originales de Netflix. Animación o no animación, todo incluido.

Hace unas semanas hablé de la primera temporada de Toaru Kagaku no Rērugan [とある科学の超電磁砲], A certain scientific Railgun, con la que me lo pasé bastante bien. Disponible en Netflix, es una serie cuya primera temporada es de 2009. Me enteré que era una derivada de Toaru Majutsu no Indekkusu [とある魔術の禁書目録], A certain magical Index. Esta serie, cuya primera temporada es de 2008, y las dos segundas temporadas de ambas series, de 2011 para Index y de 2013 para Railgun, están todas en Netflix. Junto con un largometraje de Index. Los protagonistas de ambas series, Tōma Kamijo y Mikoto Misaka «Railgun», aparecen en ambas series, y existen arcos argumentales que se ven desde el punto de vista de uno y otro en ambas series, principalmente el muy entretenido arco argumental de las Sisters, los clones de Mikoto Misaka.

La principal diferencia entre ambas series la podemos adivinar el título. Mientras que los villanos a los que Railgun ha de enfrentarse son organizaciones científicas que utilizan la ciencia con fines aviesos, Tōma y su aliada la monjita anglicana Index, han de enfrentarse a organizaciones religiosas que utilizan la magia y lo preternatural también con fines aviesos. Los aliados y los adversarios de Tōma son en general versiones curiosas, a veces delirantes, de las religiones cristianas occidentales (angligana, católica,…). Aunque supongo que las versiones que en las producciones occidentales se ofrece de las religiones del Asia oriental les pueden parecer a las personas de aquellas regiones tan delirantes o más. En fin… es lo de menos. Las dos series me parecen muy entretenidas, pero si tuviera que quedarme con una de ellas eligiría Railgun. Su personaje central, Mikoto Misaka, me parece más complejo, con reflexiones más profundas, tanto en la ética como en el crecimiento personal. Son series destinadas en la forma al público adolescente, pero que tratan temas de cierto calado, incluso adultos. Y la violencia, que suele venir acompañada de una fuerte crítica a la misma y a la falta de ética, tiene niveles que muchos podría considerar adultos.

Con el tiempo espero ver las terceras temporadas de ambas series, que hay que buscarlas en otras plataformas, así como otros derivados que parece haber por ahí. No hay que dejarse engañar, son series con más contenido y profundidad en los temas de lo que parece detrás de sus formas aventureras y fantásticas.

[TV] Cosas de series; animación japonesa con la que lo he pasado francamente bien

Televisión

Tenía varias posibilidades para la entrada televisiva de esta semana. También estoy en planteamiento de cómo evoluciona mi forma de responder a la oferta de series a través de las plataformas en línea. Porque las televisiones de toda la vida, con los anuncios y esas cosas, ya no entran en mis cálculos. Ni siquiera tengo el televisor conectado a la antena terrestre. Por ejemplo, he observado que la oferta de Netflix me empieza a interesar poco, salvo en lo que se refiere a series de animación y mi placer inconfesable favorito, los culebrones surcoreanos de los fines de semana. ¿Merece la pena pagar por eso? Mientras, cada vez encuentro más interesante la oferta de Apple TV+ por la que pago menos dinero, más reducida, pero más interesante para mí. Entre otras cosas que sería muy prolijo comentar. En fin… al final he decidido dedicar la entrada a la animación japonesa, con unas series con las que me he entretenido mucho, de menor a mayor interés.

De acuerdo a la serie que más me ha gustado de las que hablo esta semana, no sabía si traer motivos fotográficos berlineses o japoneses. Al final, he optado por estos últimos, con fotos de nuestra visita a Kamakura en 2014.

Hay una cosa de la que hay que partir. En general, la animación japonesa tiene una población objetivo muy definida, los adolescentes y jóvenes de uno u otro sexo, según la serie. A partir de ahí, algunas series son entretenidas para un adulto… otras… pues no. Y eso depende de factores diversos, como la calidad de la animación, los temas de fondo, o la calidad de los guiones.

Por ejemplo, un serie ya «viejuna», de 2013, que se puede ver en Netflix. Toaru Kagaku no Rērugan [とある科学の超電磁砲], A certain scientific Railgun, es una serie que a priori no me hubiera interesado nunca si no hubiera leído un comentario favorable. Tiene un aspecto de serie para chicas adolescentes o preadolescentes, salvo que en cuanto ves un poco y compruebas el fan service, entiendes que está pensada para chicos adolescentes… y de repente te encuentras que dejando de lado estas cuestiones, es una serie de aventuras con ritmo y muy entretenida, en una ciudad (más bien un distrito dentro de Tokio), diseñada para jóvenes con poderes especiales. No es que sea realmente recomendable de forma general salvo para su población diana, pero si le echas un vistazo, te entretiene mucho. Y eso que lo del fan service resulta en muchas series un tanto casposo/baboso. Por lo que sirve para rellenar tiempos muertos con episodios de poco más de 20 minutos de duración. Es un spin-off de otra serie de 2010, a la que le estoy echando un vistazo ahora, y tiene una segunda temporada que, si eso, ya llegará.

Con más interés, bastante más, tanto a nivel conceptual como de realización, tenemos BNA: Brand New Animal [BNA ビー・エヌ・エー], en Netflix, que se suma a la moda de los animales antropomorfizados, que tan buenos resultados da como por ejemplo en otra serie reciente. Estamos en una realidad alternativa en la que además de seres humanos existen los animanos [獣人, leído alternativamente como kemonobito o jūjin], gentes con una alteración genética que les permite alternar entre una forma animal y una forma humana. En Japón se han reunido para vivir en una ciudad propia, Animal City, pero con no pocos problemas de tolerancia entre humanos y animanos, y con problemas de coexistencia internos también. La protagonista es Michiru, una joven humana, estudiante de instituto, que tras un accidente con su mejor amiga del que se recupera en un hospital, se convierte en una animana con forma de tanuki [狸, y también en katakana, タヌキ], el perro mapache japonés (un cánido que en alguna ocasión se confunde con el auténtico mapache, no presente en el archipiélago nipón, que no es un cánido; una conocida película de Studio Ghibli tiene a los tanuki como protagonistas, pero es frecuente que en los doblajes occidentales se les llame mapaches). La joven Michiru se refugia en Animal City, donde no deja de meterse en líos por su sentido de la justicia, y donde se alía con un animano lobo, Shirō, aunque este al principio este no la acepta bien. Con los temas de aceptación de la diversidad de fondo, la serie es realmente muy entretenida. Y aunque enfocada a los jóvenes, la puede ver cualquiera sin desdoro.

Y finalmente tenemos la revelación de la temporada, Spy x family [léase como Spy family, la x no sería una letra en sí misma]. En una realidad alternativa inspirada por la Alemania de la guerra fría, tenemos dos países rivales, Westalis y Ostania, cuya capital es Berlint. Así… tal cual. Y un agente de los servicios de inteligencia de Westalis, el espía Tasogare [黄昏, Twilight en inglés], o Loid Forger, es encargado de una misión para lo cual tendrá que hacerse pasar por un médico psiquiatra de Ostania. Y tendrá que montarse una familia falsa. Para ello elige a Anya, una niña de un orfanato que, aunque nadie lo sabe, es telépata y escucha el pensamiento de los demás. Y se casa con una funcionaria discreta y tímida del ayuntamiento de Berlint, Yor Briar, cuyo alter ego es Ibara Hime [いばら姫, Thorn Princess], un peligrosa y letal asesina a sueldo, cuyo hermano, de incógnito, trabaja para los serivcios secretos de Ostania. La cuestión es que, por su naturaleza de telépata, la única que conoce todo el tinglado es Anya, los demás desconocen la real identidad de los otros. Y por añadidura, nadie tiene experiencia ni habilidades para ser padre/madre/hija de una familia, por su pasado y origen disfuncional. La serie va alternando las aventuras de intriga de espionaje, con las muy divertidas peripecias de querer pasar por una familia normal. Un trío de caracteres que, poco a poco, se van haciendo entrañables, porque, evidentemente, aunque son una familia falsa, van creando los lazos propios de una familia real. Su primera tanda de 12 episodios, está previsto que su primera temporada tenga otra tanda de 13 episodios en otoño, me ha sabido a poco. Es realmente muy divertida y muy recomendable.

[TV] Cosas de series; animación con tonos futurísticos y fantásticos

Televisión

Con cierto acúmulo en las últimas semanas de series para comentar, esta semana vamos con una dosis de animación. De muy diverso tipo y origen, aunque con el denominador común de la ciencia ficción futurista o de la fantasía más o menos terrorífica.

Muchos jardines, flores y simbolismo con plantas en las series de animación de hoy, así que os dejo con unos bonitos tulipanes.

Blade runner: Black Lotus es un serie de la conocida franquicia de ciencia ficción que nos hace reflexionar sobre lo que significa ser humano a través de la confrontación entre los seres humanos nacidos y los artificiales, los replicantes. Dentro de la cronología interna del universo de ficción de la franquicia, nos encontramos en el año 2032. Más o menos a medio camino entre la película original y su secuela más reciente. La original dirigida por Ridley Scott se situaba en un 2019 alternativo, con mayores adelantos científicos y tecnológicos que nuestro universo real, pero también con mucha más catástrofes bélicas y ambientales. La secuela dirigida por Denis Villeneuve se situaba 30 años más tarde, en 2049. Y nos encontramos con algunos de los personajes que aparecen en la secuela, dando algo contenido a lo sucedido a lo largo de esas tres décadas. Una replicante se salva de una cacería «deportiva» de replicantes y llega a Los Ángeles decidida a tomar venganza. Pero se encontrará con una trama mucho más compleja y profunda.

La serie está bien… pero sin más. De factura japonesa, se puede encontrar en versión original tanto en inglés como en japonés, y se puede ver en Crunchyroll. Pero si observa con detalle, la animación de los labios de los personajes se corresponde con la versión en inglés. Realizada en 3D, desde mi punto de vista cuenta una historia razonablemente interesante, pero excesivamente estirada en los 13 episodios de 22 minutos de los que consta. Lo cual produce que tenga un comienzo un tanto moroso, y que en ocasiones plantee situaciones repetitivas. La serie va de menos a más, los últimos episodios tiene más interés y al final te deja un buen sabor de boca. Pero existió el riesgo inicial de abandonar su visualización en los primeros episodios. Con la excusa de la serie he dado un repaso a los tres cortometrajes que precedieron a la película de Villeneuve, y la propioa secuela. Y he de decir que el conjunto nunca conseguirá conectar conmigo emocinal como lo hizo la película original. Y he de decir también que la animación, muy expresionista, del corto Blade Runner: Blackout 2022 me gusta mucho más que el aséptico 3D de esta serie actual.

Vampire in the garden es otra producción realizada en Japón por encargo de una plataforma norteamericana, en esta ocasión Netflix. En un mundo en guerra, casi postapocalíptico, por el conflicto entre humanos y vampiros, dos jovenes, la hija de una general del ejército humano y una vampira destinada a ser reina de los suyos, conectan entre sí y se rebelan contra sus respectivas especies, iniciando una huida buscando un lugar donde poder estar juntas en paz. Con tan solo cinco episodios de 25 minutos, bien podría haber sido un largometraje de animación, aunque la estructura narrativa marca las divisiones claras episódicas. Es correcta, pero falla en aporta algo realmente nuevo a una narración con tonos semitrágicos que se ha visto ya en numerosas ocasiones. La realización es también correcta. Simplemente le falta algo que haga de esta serie algo memorable, que no se olvide con el tiempo.

Y finalmente, nos ha llegado la tercera tanda de cortos animados de la antología Love, death and robots. Como en las anteriores tandas, tenemos nueve píldoras animadas, con diversas técnicas, entre los siete y los veinte minutos, que con tonos emocionales diversos (comedia, terror, tragedia, épica, parodia,…) nos llevan a mundos futuros, alternativos o distantes en el ámbito de la ciencia ficción o la fantasía, a modo de propuestas estéticas y temáticas de lo más variado. Por su propia variedad, unos gustarán más que otros. Pero globalmente la podemos considerar como una de las propuestas más interesantes y estimulantes de Netflix. Y no sólo en el género de animación.

[Cine] Bubble バブル (2022)

Cine

Bubble バブル (2022; 27/20220502)

Sesión de cine de estreno en plataforma digital, animación japonesa adquirida por Netflix, que me pareció adecuada para un día de fiesta modorro, el lunes 2 de mayo, lastrado por el cansancio de mi viaje en el día 24 horas antes a Logroño. Y si recientemente comentaba una peculiar visión de los nipones de un cuento tradicional europeo,… pues aquí tenemos otra. En esta ocasión la también muy trillada historia de la Sirenita, llevada a un escenario futurístico en un Tokio catastrófico, y en el ámbito de la fanta-ciencia (mezclando fantasía y ciencia ficción). Dirigida por Tetsurō Araki, que se ha manejado hasta ahora fundamentalmente en el ámbito de las series televisivas de animación, reconozco que tenía curiosidad por esta película.

Tokio, visto desde lo alto, en unas tomas nocturnas durante mi último viaje al País del Sol Naciente en 2019. No sé cuando se podrá volver a visitar ese interesante país. Nos habíamos propuesto volver cuatro o cinco años después del último viaje… ya han pasado casi tres. Y el país está cerrado por la pandemia.

No es, ni mucho menos, la primera vez que los japoneses le dan una vuelta a esta conocida historia. Y desde mi punto de vista, existe una visión de la misma que supera a todas las demás, incluidas las versiones Disney y otras similares en la cultura europea occidental y sus derivados. Se trata de Ponyo, una de las grandes joyas del Studio Ghibli, dirigida al público más infantil, y que presenta una versión moderna y con valores actualizados del relato. Y más positiva y menos dramática, con un realce de la figura de la niña princesa de los mares. En la que ahora nos ocupa, nos trasladamos a un Tokio casi destruido del todo, con su centro inundado y abandonado por todos salvo por unos científicos y los huérfanos de la destrucción que se entretienen practicando competiciones de peligroso parkour o freerunning en un lugar lleno de anomalías en el espacio-tiempo en forma de burbujas. O algo así. Cuando uno de ellos cae al agua y está a punto de morir, una extraña joven surge entre las burbujas para salvarle.

Desde mi punto de vista estamos ante una película que va de más a menos. Muy vistosa desde el punto de vista visual, sus principales inconsistencias vienen de un argumento que presenta irregularidades al mezclar la acción de los traceurs con la historia de la relación entre los dos jóvenes protagonistas, el humano y la joven que surge de las burbujas. También viene penalizada por intentar ser demasiado «fiel» a la historia original en la que se inspira, en lugar de inspirarse en ella, pero respirar libremente y encontrar su propio camino en el siglo XXI y en un escenario futurista.

La película no es ninguna catástrofe, ni mucho menos, y se deja ver bien, pero está por debajo de lo que se ha podido ver en los tiempos recientes en la animación japonesa. Carece de los valores propios de esta, la historia es muy superficial, y realmente no aporta nada nuevo más allá del entretenimiento para pasar un rato.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022)

Cine

Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022; 21/20220326)

Llevo mucho retraso comentando películas de cine. La película de animación japonesa de hoy la tengo en espera desde hace muchos días ya. En principio, era para verla en la sesión especial del ciclo dedicado al director Mamoru Hosoda del jueves 17 de marzo. Pero optamos por ir a la sesión especial del ciclo de cine coreano de ese mismo día, dejando la última película de Hosoda para el momento de su estreno masivo en salas 10 u 11 días más tarde. Es la segunda de las tres películas del ciclo dedicado a Hosoda que hemos visto en marzo tras las simpáticas aventuras de un chico extraviado en tierra de los bakemono. La otra la vimos ya hace unos años. Y el título en español, y creo que en otros idiomas es Belle. Aunque no me gusta en exceso. El título original de la película significa El dragón y la princesa pecosa.

2014, Viaje a Japón. Kawaguchi-ko y monte Fuji.

Ciertamente, la historia es una reinterpretación modernizada del cuento tradicional francés de La bella y la bestia. Pero al igual que en otras de sus películas, y es algo que me gusta de Hosoda, la película nos habla de problemas sociales reales de la época actual, de la sociedad actual, al menos de la japonesa, aunque el tema es universal, con la ayuda de elementos fantásticos, o propios de la fantaciencia, esa mezcla de la fantasía y la ciencia ficción. Suzu (voz de la cantante Kaho Nakamura) es una adolescente que vive en un entorno provinciano en la isla de Shikoku, la más pequeña de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, con su padre, huérfana de madre. Es insegura, cree no tener amigos, salvo otra compañera de clase, añora la amista de infancia con otro compañero, y con un rostro pecoso, se cree feílla. Y su compañera le enseña como navegar en la más avanzada red social, U, donde crea su alter ego, Bell (no Belle), pronúnciese beru (ベル), con una u muy poco marcada, pero sin llegar a ser muda. Y allí triunfa como cantante virtual, hasta que uno de sus conciertos se ve interrumpido por la persecución hacia otro habitante del mundo virtual de U, que se presenta como un fuerte y gran dragón (竜 ryū, la denominación para los dragones de origen asiático, distintos de los de origen europeo, que en japonés son ドラゴン doragon). Y hay surgirá una relación que le llevará a descubrir quién se esconde detrás de ese avatar, alguien que evidentemente tiene problemas y tiene lastres emocionales.

En un mundo virtual de gran imaginación, vistosidad, barroco en ocasiones, un gran alarde de animación cinematográfica, que ha recibido la aprobación universal de la crítica, y una excelente aceptación del público, especialmente en Asia, Hosoda, como ya hemos mencionado, sigue con su tónica de introducir problemas de la vida real a través de historias con esos componentes de fantasía o ciencia ficción, en este caso el mundo virtual de U. Vuelve a retomar la soledad de los huérfanos, ya sea en un entorno positivo, pero en el que no encuentran su lugar como es el caso de Kaho, o bien en otro entorno más desfavorable, del que no quiero desvelar mucho. En cualquier caso, película buenrollista, sobre el crecimiento personal, sobre la aceptación de si mismos, especialmente para ser aceptados por los demás, o más bien, para ser consciente que son aceptados por los demás.

2014, Viaje a Japón. carloscarreter.rs | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

A mí me gustan las películas de Hosoda, desde que vi Toki wo takeru shōjo 時をかける少女 en Netflix, otra delicia de película que he visto varias veces, porque me parece una de las películas de animación más divertidas y entretenidas que he visto. Sus personajes protagonistas comparten rasgos con muchos de los de Studio Ghibli, pero su estilo es propio y singular, dentro del estilo general del anime, de presentar mundos de gran riqueza visual, con sus personajes humanos esquemáticos, pero fácilmente reconocibles y con personalidades complejas. Es muy recomendable, con una producción de primerísimo nivel, a veces casi apabullante. Pero sobretodo con una historia interesante y unos personajes con los que empatizas. Parte del mito de la bella y la bestia, pero tiene unos temas distintos y una profundidad muy superior a las tontadas de Disney, sin perder de vista que su público diana es el público adolescente, aunque pueda ser disfrutada por espectadores de todas las edades.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
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[Cine] Bakemono no ko バケモノの子 (2015)

Cine

Bakemono no ko バケモノの子 (2015; 16/20220303)

En Zaragoza se está emitiendo un miniciclo de cine de animación, tres películas, dedicado al director japonés de animación Hosoda Mamoru, del que he visto varias películas que han rondado entre majas y muy estupendas. Me encantó Ōkami Kodomo no Ame to Yuki おおかみこどもの雨と雪 [Los niños lobo Ame y Yuki], muy conocida por su título en inglés Wolf Children. He visto varias veces en plataformas en línea una de las más estupendas películas de animación de la última década; muy divertida, bien hecha, con personajes que llegan al espectador… fenomenal. Alguna he visto ya en salas de cine, e incluso también en algún vuelo a Asia, ya que las compañías aéreas suelen ofrecer películas de países asiáticos en estos viajes. Dado que una ya la he visto en salas, y es maja, pero no para repetir si hay otras cosas que hacer, y las hay, sí que me he apuntado a la que hoy comento, y al próximo estreno del viernes que viene, que tiene un preestreno el jueves. Lo que pasa es que compite con un ciclo de cine coreano… y creo que voy a ver el evento de la película coreana y reservaré la animación japonesa a sus sesiones normales. Ya veré.

Según la película, el callejón que conecta el mundo de los humanos con el mundo de los «bakemono» está en Shibuya. Pero yo no lo vi. Debía ser que llovía. Como hoy en Zaragoza… brrrr.

En fin, que me apetecía ver esta película, en castellano El niño y la bestia (la traducción real es el niño de la bestia, siendo para mí una traducción cuestionable lo bakemono 化け物 o バケモノ por bestia), en la que un huérfano rebelde, que pierde a su madre, estando su padre en paradero desconocido, acaba en un mundo paralelo, en la Ciudad de las Bestias, mientras huye por Shibuya en Tokio. Y allí entra como aprendiz de Kumatetsu, de aspecto de oso [kuma くま], vago y despreocupado, aspirante a suceder al gran maestre de la ciudad. Y ahí comienza el camino conjunto hacia el cambio y la madurez de ambos personajes.

Película de buen rollo, muy entretenida, muy divertida, sobre el ajuste en sociedad de personas, humanas o bakemono, que son distintas a las demás o a las convenciones sociales establecidas. Como de costumbre en mucha de la animación nipona, riqueza y cuidado en los detalles de los ambientes y los fondos, mientras que los personajes se muestran con un diseño esquemático, aunque fácilmente reconocibles y diferenciables, optando por una definición más sutil en la personalidad y comportamiento del personaje. Es algo que me gusta.

La película tiene ya su tiempo, es de 2015. Yo no recuerdo que la estrenasen en España en salas de cine de forma general. Circuló al parecer en varios festivales, y tuvo un estreno limitado en salas seleccionadas en abril de 2016, pero no pasó de ahí. Quizá no sea la mejor película de Hosoda, pero está muy bien. Yo me lo pasé estupendamente, en un pase con mucho aficionado al género, no necesariamente el público objetivo de la película que está fundamentalmente orientada a los adolescentes. Pero que la puede ver cualquier persona de cualquier edad sin desdoro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****