[Cine] Kursk (2018)

Cine

Kursk (2018; 58/20181210)

Película del director danés Thomas Vinterberg, uno de los impulsores hace más de 20 años del movimiento Dogma 95, un movimiento del que formaron parte o surgieron realizadores cinematográficos de indudable interés. Incluso si poco a poco se fueron apartando del manifiesto del movimiento, porque indudablemente, en cine, aunque la forma es importante, mucho, todavía lo es más tener algo que decir. Vinterberg no se ha prodigado mucho, aunque impacto mucho en aquella tremenda Festen, una de las películas que más me han impactado en un momento dado. En mi lista de imprescindibles.

No he visitado la Federación Rusa. Tuve una oportunidad en 2007, pero la estúpida lentitud burocrática de los visados, hizo que desecháramos la posibilidad. Así que para ilustrar los paisajes “árticos” del mar de Barens… pues pasearemos por las costas y las tierras de Noruega.

Ahora nos llega con una recreación no fiel, aunque con criterios de cierta plausibilidad, de lo que aconteció en el accidente del submarino ruso Kursk, que se hundió con su tripulación en el mar de Barents en el año 2000. Que nadie se me queje de destripar la película; cuenta hechos históricos, razonablemente recientes y conocidos. Nadie puede saber con exactitud la secuencia de acontecimientos que llevó al fallecimiento de los últimos tripulantes del tripulante. Vinterberg, a partir de los datos ciertos recogidos, cuenta una historia plausible hasta cierto punto, es dudoso que los marineros supervivieran tanto tiempo como en la película, pero no real. Se trata más bien de una reflexión.

Esta película, que tiene una factura excelente y unas interpretaciones de muy alto nivel por parte de un reparto europeo internacional, en el que falta la auténtica participación rusa, es una película que pone sobre el tapete temas fundamentalmente éticos. Concretamente aquellos relacionados sobre el valor de la vida humana. Aunque la acción transcurre en el año 2000, casi una década después de la desaparición de la Unión Soviética, toda ella está impregnada del “aroma” de la descomposición del régimen, que se sucedió de forma peculiar en el régimen de Putin actual, que sólo alguien tremendamente optimista o muy cínico calificaría como democracia. En aquel 2000, Putin acababa de estrenar su presidencia, y no faltan quienes señalan el incidente del Kursk como el que dio comienzo a la destrucción de los derechos humanos y de la libertad de prensa en la Federación Rusa.

Una película que tengo la sensación de que está pasando relativamente desapercibida en cartelera. Incluso la acogida de la crítica, siendo positiva, ha sido relativamente tibia. Y sin embargo a mí me ha parecido muy interesante y digna de recibir un repaso. Yo estoy encantado de haberla visto.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Libro: The Road – La carretera

Literatura

Parecía inevitable. La película me interesó. El libro ha sido muy premiado y muy vendido. Ha recibido muchas alabanzas. También algún correctivo. Pero está ahí. Así que hace unos días me encontré en la FNAC la versión en inglés. Y simultáneamente, un amigo me dejó la versión en castellano. Como el tema me parecía muy árido para la versión original, he decidido leerlo en castellano. Y esta ha sido mi impresión.

The Road – La carretera
Cormac MacCarthy
DeBolsillo – Barcelona, 2009
ISBN: 9788499083469

Pues la verdad es que la cosa me ha pillado un poco en frío. Y el motivo principal es que he constatado que la película, que vi primero, es extremadamente fiel a la historia narrada en la novela. Cosa que es sencilla porque es una novela de corta extensión, con un estilo que va muy al grano de las vicisitudes que están sufriendo los personajes.

Para quien no esté enterado, el argumento nos narra la peripecia de un hombre y su hijo que van recorriendo una región de lo que suponemos las regiones orientales de los Estados Unidos, que se encuentran desoladas y carentes prácticamente de toda vida, salvo algunos humanos superviviente y poco más, como consecuencia de algún cataclismo cuya naturaleza desconocemos a lo largo del relato. Se deben enfrentar a las inclemencias del tiempo, ya que este es de naturaleza continuadamente invernal, a la falta de alimentos, a las agresiones de otros supervivientes, y a la enfermedad.

La narración es muy directa. No se entretiene. Descripciones de la realidad descarnada de los lugares por los que atraviesan, diálogos lacónicos con frases cortas o de una sola palabra, exposición directa de los acontecimientos. Todo ello, especialmente los diálogos, nos hablan de la deshumanización de los personajes. Da la impresión de que la falta de elaboración en los diálogos es un reflejo de la limitación intelectual y psicológica que sufren por las condiciones ambientales. Sabemos por la narración lo que sueña o lo que piensa el padre; conocemos así algunos datos de su pasado, de su esposa y madre del niño, de su voluntario suicidio por la desesperanza. Pero de lo que piensa o sueña el niño sólo sabemos por lo reflejado en los diálogos, o por las observaciones que el hombre hace sobre él. Es un misterio en el fondo. Teniendo en cuenta que el padre representa lo que la especie humana fue, el niño debería representar lo que la especie humana puede ser. Y aunque conocemos cuanto de bueno puede haber todavía, en realidad es un misterio, si es que realmente puede haber un futuro.

Resumiendo, es una lectura interesante, aunque tampoco la he encontrado tan entusiasmante como muchos han publicado. Se lee bien, y ciertamente te deja el desasosiego de una situación tan extrema y sin esperanza. Pero quizá se queda ahí. Sin proponer nada más. O a lo peor, en una situación como la narrada, no hay nada más que proponer.

Luna llena entre las nubes

La peripecia de los personajes sucede bajo un cielo permanentemente cubierto de nubes y cenizas; no disfrutan del lujo de ver aparecer eventualmente la luna llena entre las nubes, como en este momento a orillas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4