[Cine] Kursk (2018)

Cine

Kursk (2018; 58/20181210)

Película del director danés Thomas Vinterberg, uno de los impulsores hace más de 20 años del movimiento Dogma 95, un movimiento del que formaron parte o surgieron realizadores cinematográficos de indudable interés. Incluso si poco a poco se fueron apartando del manifiesto del movimiento, porque indudablemente, en cine, aunque la forma es importante, mucho, todavía lo es más tener algo que decir. Vinterberg no se ha prodigado mucho, aunque impacto mucho en aquella tremenda Festen, una de las películas que más me han impactado en un momento dado. En mi lista de imprescindibles.

No he visitado la Federación Rusa. Tuve una oportunidad en 2007, pero la estúpida lentitud burocrática de los visados, hizo que desecháramos la posibilidad. Así que para ilustrar los paisajes “árticos” del mar de Barens… pues pasearemos por las costas y las tierras de Noruega.

Ahora nos llega con una recreación no fiel, aunque con criterios de cierta plausibilidad, de lo que aconteció en el accidente del submarino ruso Kursk, que se hundió con su tripulación en el mar de Barents en el año 2000. Que nadie se me queje de destripar la película; cuenta hechos históricos, razonablemente recientes y conocidos. Nadie puede saber con exactitud la secuencia de acontecimientos que llevó al fallecimiento de los últimos tripulantes del tripulante. Vinterberg, a partir de los datos ciertos recogidos, cuenta una historia plausible hasta cierto punto, es dudoso que los marineros supervivieran tanto tiempo como en la película, pero no real. Se trata más bien de una reflexión.

Esta película, que tiene una factura excelente y unas interpretaciones de muy alto nivel por parte de un reparto europeo internacional, en el que falta la auténtica participación rusa, es una película que pone sobre el tapete temas fundamentalmente éticos. Concretamente aquellos relacionados sobre el valor de la vida humana. Aunque la acción transcurre en el año 2000, casi una década después de la desaparición de la Unión Soviética, toda ella está impregnada del “aroma” de la descomposición del régimen, que se sucedió de forma peculiar en el régimen de Putin actual, que sólo alguien tremendamente optimista o muy cínico calificaría como democracia. En aquel 2000, Putin acababa de estrenar su presidencia, y no faltan quienes señalan el incidente del Kursk como el que dio comienzo a la destrucción de los derechos humanos y de la libertad de prensa en la Federación Rusa.

Una película que tengo la sensación de que está pasando relativamente desapercibida en cartelera. Incluso la acogida de la crítica, siendo positiva, ha sido relativamente tibia. Y sin embargo a mí me ha parecido muy interesante y digna de recibir un repaso. Yo estoy encantado de haberla visto.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] Cuadernos rusos

Literatura

Nueva ocasión de presentar una historieta. Aunque a ratos lo he sentido más como un libro ilustrado. Llega un momento en que ambas categorías son difusas. Trás los Cuadernos japoneses que ya comenté, del italiano Igort, encontré en librerías este volumen de título similar, también editado por Salamandra Graphic. Podría suponer por la similitud del título y el formato que se trata de dos productos similares. Pero aunque lo son en la forma, no lo son en cuanto a los temas que tratan.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

Los “cuadernos japoneses” era un libro de corte biográfico, en el que el autor aprovechaba las peripecias de un periodo de su vida para traernos una impresión sobre la vida y la historia en el País del Sol Naciente. Estos “cuadernos rusos” nacen de otra realidad. Surgen como consecuencia del asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, luchadora en pro de los derechos humanos en su país, contraria a la guerra de Chechenia y a los abusos del ejército ruso en esa región del Cáucaso, y contraria también a la política de falso demócrata de Vladímir Putin. Politkóvskaya fue asesinada en 2006 por unos pistoleros a sueldo. Aunque ha habido individuos juzgados como culpables por el asesinato, los auténticos instigadores se desconocen.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas  extremas recientemente.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas extremas recientemente.

Igort realiza una investigación sobre la vida de la periodista, sobre el conflicto checheno, sobre la dictadura disfrazada de democracia que es el régimen ruso actual, aderezado con apuntes sobre la historia y la cultura rusa que pretenden ayudar a entender al lector occidental las peculiaridades de esta sociedad.

Estos cuadernos me han enganchado todavía más que los “japoneses” y no tardé en “devorarlos” ya que la narración es ágil y apasionante. Al mismo tiempo, que estremecedora y cruel. Igort no se para en mientes y toma claramente partido, denunciando la brutalidad del ejército ruso y hipocresía del régimen de Putin. Yo lo encuentro muy recomendable. Sirve también de recordatorio de que las democracias son regímenes que hay que cuidar mucho. Que la demagogia que acompaña los nacionalismos, las religiones y otras ideología dogmáticas, se las pintan solas para acabar con ellas. Y eso nos puede pasar a cualquier país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país. Nada comparable a los excesos rusos,… pero cualquier situación puede ir a peor si no se tiene cuidado.

Por si se hieren susceptibilidades con mis apreciaciones, los tres países mencionados en las fotografías están dentro del grupo de las “democracias imperfectas” según el Índice de Democracia elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist. De 167 países analizados, Polonia ocupa el lugar 44 (empatada con Brasil), Hungría el 49 y Polonia el 59. Sólo 25 países merecían el calificativo de “democracias plenas”. España, a pesar de sus imperfecciones, ocupa el puesto 17 y es calificado como tal. Imaginad lo que puede estar pasando en los países por debajo. Rusia, a pesar de su apariencia formal de democracia es considerado “régimen autoritario” ocupando el puesto 122 de la lista.

[Cine] Левиафан (Léviafan) (2014)

Cine

Левиафан (Léviafan) (2014); vista el 5 de enero de 2015.

Como es costumbre en mí, conservo el título original de la película cuando la he visto en versión original subtitulada. Como el título está en ruso, con caracteres cirílicos. Incluyo la transcripción a caracteres latinos más adecuada para representar la pronunciación del título a un hispanoparlante. En el resto del artículo, los nombres propios rusos los he escrito como los he encontrado, que suele corresponder con la transcripción dentro del idioma inglés, ya que no siempre he encontrado la adecuada en castellano. La forma “leviathan” no es un forma adecuada de transcripción en castellano. La película se ha dado en llamar traducida al castellano como Leviatán.

Muy bien recomendada venía esta película rusa dirigida por Andrey Zvyagintsev, que viene recolectando éxitos en distintos festivales y opta al “eunuco dorado” como película de habla no inglesa. Hace mucho tiempo que no veía una película procedente de la Federación Rusa, especialmente de realización reciente, y no sabía muy bien lo que me iba a encontrar.

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

En esta película nos cuentan cómo Kolia (Aleksey Serebryakov), un hombre que con su mujer, Lilia (Elena Lyadova) y su hijo (Sergey Pokhodaev) vive en las frías regiones de la península de Kola, a orillas del mar de Barents, se dispone a pelear con la ayuda de abogado amigo suyo que viene de MoscúDimitri (Vladimir Vdovichenkov), contra las pretensiones del alcalde del lugar (Roman Madyanov) de expropiarle su casa y sus terrenos. El motivo de la expropiación son la instalación de una central de comunicaciones para la población, pero Kolia sospecha que dada la privilegiada situación de su casa, el alcalde, corrupto, quiere usarlo en beneficio propio. Pero la lucha va a ser muy difícil; son muchos los intereses generales y particulares que se le pondrán en contra.

El Leviatán es un monstruo legendario que aparece en la biblia judía, y por tanto en algunos libros del antiguo testamento cristiano, que representa al mal más esencial. No siempre adopta la misma forma, pero hay quien asimila la ballena o el gran pez que se traga a Job como una representación de este monstruo. No hace falta que avance mucho la película para darnos cuenta que Kolia es un moderno Job, que como al de la leyenda judía se le echa encima toda la maldad que en estos momentos se pueda concebir en un país esencialmente corrupto como es Rusia, y que por su rechazo a doblar la rodilla puede acabar perdiéndolo todo. Hasta que punto esto va a ser así, lo dejo al que quiera ver la película. Por lo tanto, la película es una durísima crítica a la sociedad rusa actual, que no deja títere con cabeza. Ni a los políticos, actuales o tan pretéritos como queramos considerar, ni a la administración de justicia, ni a la policía, ni a la iglesia ortodoxa, ni a los propios rusos en general. Una sociedad en la que reina el sálvese quien pueda, el alcoholismo, una violencia latente que en cualquier momento puede hacerse evidente, el machismo, no poca desesperanza. Cuanto más en un lugar tan inhóspito como las regiones árticas que aúnan en un mismo paisaje una impresionante y austera belleza y un sentimiento de desolación agobiante.

Todo ello se pone de manifiesto de forma casi magistral en la película. Con un guion sistemático, sin resquicios, que avanza lenta pero inexorablemente, y que trata al espectador como persona inteligente. Nada se explica todo se muestra; a veces se insinúa. En ocasiones lo que no se muestra es suficiente para expresar mucho, y utilizando el tópico oxímoron, hay silencios atronadores en su mensaje. La realización me parece heredera de la escuela rusa que viene incluso de la época soviética. Mucho simbolismo, pocas palabras, planos largos y mantenidos, con detalles que nunca son superfluos. El uso de la metáfora visual es constante, y los diálogos no tienen desperdicio, especialmente los aparentemente más inocentes. Todo muy alejado de la verborrea sonora y visual de buena parte de las producciones que vienen del imperio occidental al otro lado del charco.

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De repente recuerdas momentos y situaciones que habían desaparecido completamente de tu memoria.

No sólo la realización es más que notable; las interpretaciones son también de primer orden. Todos los intérpretes, desde los protagonistas hasta los secundarios realizan una convincente representación de los personajes que les son asignados. Destacan por supuesto los dos grandes antagonistas, Serebryakov como KoliaMadyanov como el alcalde. También merece un mención destacada la sufrida interpretación de Lyadova como esposa del protagonista, una mujer todavía joven, atractiva, pero en la que se percibe el cansancio de la dura vida en las regiones árticas y el miedo a perder su hogar, un hogar acogedor mantenido con esfuerzo, y que además tiene que luchar con el carácter del marido, que la quiere, y con el rechazo del hijo, que lo es de una esposa previa y difunta.

En mi opinión, una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Y si hasta hace poco pensaba que Ida era una opción clarísima para el óscar a la película de lengua extranjera, creo que esta tiene más méritos por su valentía, por su complejidad conceptual, por su excelente puesta en escena y por el conjunto de sus interpretaciones, más variadas y ricas que las también excelentes de la película polaca. Mi recomendación es que vayáis a verla si tenéis ocasión.El final te deja absolutamente anonadado. Descubrir para qué quería realmente los terrenos el alcalde es demoledor. Y esta mezcla de historia de amor y tragedia es de un nivel que se ve poco últimamente. Por cierto, después de verla me sorprende que al principio del filme se mencione que está realizada con la ayuda ministerial rusa… ¿No se leyeron el guion? Como buenos miembros de una burocracia corrupta ¿no lo entendieron? Porque también Putin recibe lo suyo.

Y sobretodo, da mucho miedo. Estamos en un país donde los casos de corrupción cada vez surgen con más frecuencia. Una deriva hacia una situación como la que aquí se nos describe sería absolutamente terrible. Más vale que nos espabilemos los españolitos…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

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Empiezo a tomar conciencia de lo complejo que ha sido el año pasado. Espero que en este todo sea más sencillo.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; Rusia, China, Japón, la estratosfera y el mundo en general

Fotografía

Deben de estar a punto de terminar esa vergüenza que son los juegos olímpicos cuando se celebran en países con graves defectos en sus sistemas políticos y en su respeto por los derechos humanos, pero que aprovechan este acontecimiento para la acción de propaganda, tan querida de los regímenes totalitarios. En esta ocasión la Rusia de Putin. Que ya nos sorprendió hace unos días mostrando su desprecio sobre la idea de democracia. ¿Alguien pensaba en Rusia como una democracia?

Para compensar veamos lo que nos puede ofrece ese enorme país en cuestiones fotográficas. Así por ejemplo, en The Picture Show reflexionan sobre la disparidad con la que los foráneos vemos al pueblo ruso frente a como se ven así mismos ellos. Nos ofrecen pues una variedad de imágenes de distintos fotógrafos que realizan una mirada introspectiva hacia su propio país.

Una de las zonas más conflictivas de la Federación Rusa es Chechenia, con diferencias culturales y religiosas notables respecto a los rusos étnicos. Diana Markosian, según nos cuentan en Wired, se dedica a explorar la vida de las jóvenes chechenas en un entorno de conflicto y radicalización religiosa islámica como reacción ante la presencia rusa.

Jardín ciudadano

Ayer por la mañana, paseíco con Fotograf@s en Zaragoza, por el barrio del Gancho. Muy agradable. Visitando el huerto ciudadano en la calle de las Armas.

Se ha fallado recientemente el conocido premio World Press Photo 2014, en el que más que el contenido de las fotografías parece que lo que es importante discutir es sobre el grado de photoshop que se ha aplicado a cada foto. No entraré yo demasiado en esta discusión, que me interesa hasta cierto punto. Yo uso muy poquito photoshop, pero inevitablemente si usas archivos digitales, como cuando usabas película, al procesarlos los procesas como tú ves el mundo, o como quieres verlo, o como quieres que lo vean los demás. Pero en Proof de National Geographic han destacado el trabajo de uno de los premiados, Marcus Bleasdale, que ha documentado la vida de las comunidades costeras noruegas, con un estilo de vida en vías de desaparición. Y a mí las fotos me han gustado mucho.

Menos premiado pero con fotografías también de gran calidad, son las que nos recomiendan en Oitzarisme, en la que el fotógrafo Lucian Spǎtariu en su serie Pride and comfort analiza los desastres paisajísticos y ambientales derivados de la acción de la época del telón de acero. Sinceramente, no son muy distintos de los que nos muestra Edward Burtynsky en TED, pero que son consecuencia de la rapacidad capitalista.

Y un poquito más de reportaje con conciencia social es el que nos muestran en Slate, en el que el fotógrafo Jared Soares nos habla de los problemas y esperanzas en Martinsville, una pequeña localidad de Virginia, en el que la crisis financiera de los últimos año se ha llevado por delante buena parte de la prosperidad de la localidad.

Iglesia de San Pablo

Aburrido el recepcionista de la iglesia de San Pablo.

En estos días atrás he encontrado muchas referencias a una serie de un clásico, Garry Winogrand, que no conocía. Bajo el nombre de Women are beautiful, durante los años 70, exploró a través de lo que hoy se denomina fotografía callejera, la belleza y los modos de las mujeres, resaltando de alguna forma la sensualidad de las mismas. Fueron tiempos de mayor libertad en la sexualidad de las mujeres. Reediciones de libro, a precio poco asequible, exposiciones,… Cuando de repente algo se pone de moda. En cualquier caso, pasaos por el blog de Zoltan Jokay y contemplad algunas imágenes de la serie. Ciertamente, las mujeres están muy guapas.

En About Photography (tumblr de la revista de fotografía Focale Alternative, cuya publicación ya se interrumpió hace un tiempo dedican unas cuantas entradas a Daido Moriyama, de quien ya he hablado en alguna ocasión, como uno de los fotógrafos japoneses más trascendentes de las últimas décadas. Os dejo las entradas: 1, 2, 3, 4, 5, 6.

Mercado Central

Terminamos el recorrido en el Mercado Central, siempre populoso un sábado por la mañana.

Mucha actividad en L’Oeil de la Photographie, y mucha dedicada a China, de una forma u otra. De modo resumido…

Nos muestran el trabajo de un clásico, como podemos considerar a Marc Riboud.

Un tema favorito en la fotografía actual es la modificación constante del paisaje, por ejemplo como la ve He Xingyou.

Pero también hay quien se preocupa de las formas más tradicionales de vida que permanecen todavía en el país oriental, como nos muestra Li Jie en At Sea.

Me da la sensación de que hoy la cosa ha estado relativamente seria. Así que nos relajaremos. En PetaPixel nos hablan de una serie fotográfica muy particular. La del fotógrafo James Macari para el especial de una revista presuntamente deportiva sobre trajes de baño (generalmente con una cantidad de tela incriblemente pequeña sobre el cuerpo de modelos más o menos parecidas a una barbie) tomada en lo que la gente llama gravedad cero, pero que en realidad habría que denominar en caída libre. Así que tenemos a una curvilínea y voluptuosa Kate Upton flotando ligera de ropa y en todo su esplendor en la cabina de un avión en vuelo estratosférico. Una alegría para la vista, y algunas otras cosas divertidas.

Autorretrato (calle de San Pablo)

Y aquí, el autorretrato de rigor, en la calle de San Pablo.

[Ciencia] Un asteroide que no va a chocar contra la Tierra y un meteorito que sí

Ciencia

En estos días, en el mundo de la ciencia, y en parte en el de la prensa corriente y moliente ha sido noticia la predicción del paso de un asteroide en las proximidades de la Tierra. A una altura de 27.700 km sobre la superficie de la misma, pasando entre los satélites con órbita geoestacionaria. Un artículo sobre vecinos peligrosos lo podemos encontrar publicado hoy mismo en Naukas.

Pero lo sorprendente, es que hoy mismo, un meteorito ha caído sobre el planeta en los Urales, cerca de la ciudad rusa de Chelyabinsk, y ha sido registrado por diversas cámaras de personas que iban conduciendo en los alrededores en esa zona y en esos momentos. El meteorito parece que se ha desintegrado a unos 10.000 metros de altura, pero sus efectos se han sentido por toda la zona, con cientos de heridos y numerosos daños materiales. Los fragmentos del objeto han llovido por la región. Hay varios vídeos que se pueden ver por ahí con el evento. Os dejo el que me parece de mejor calidad.

Se nota perfectamente el momento en que el meteorito se desintegra, con un aumento considerable de la luminosidad que ciega casi la cámara. He leído algún cálculo inicial que habla de una energía de 20 kilotones, casi el doble que la bomba de Hiroshima. Estoy a la espera de publicaciones con más porte científico. Según una actualización de la NASA, estaríamos ante un objeto de unos 17 metros de diámetro, que ha liberado en su entrada en la atmósfera no 30 kilotones como se pensaba al principio, sino 500 kilotones.  De momento el relato más interesante lo podemos encontrar en RT.

Lamentablemente carezco de fotografías de la tundra siberiana o de los Montes Urales,... lo más cerca... los bosques y prados finlandeses; estos cerca de Tampere.

Lamentablemente carezco de fotografías de la tundra siberiana o de los Montes Urales,… lo más cerca… los bosques y prados finlandeses; estos cerca de Tampere.

Nueva película en CineTren, y de modo algo forzado en La fotografía en el cine: La última estación

Cine, Fotografía

Ayer comentaba en estas páginas mi opinión sobre la película La última estación. En este filme se narran los últimos días de la vida de León Tolstói, año 1910, que murió en la estación de Astápovo, hoy en día nombrada en honor al escritor ruso. Por lo tanto, buena parte del último tercio del largometraje se desarrolla en una ambiente ferroviario que justifica que desde ahora tenga un espacio en mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine. Podéis ir también a la reseña a través del enlace directo.

Pero de alguna forma, también podría ir a mi colección de películas relacionadas con la fotografía. En seguida me explico.

León Tolstói en el primer retrato fotográfico tomado en Rusia por Sergéi Prokudin-Gorsky en 1908 (fotografía obtenida en Wikimedia Commons)

Durante muchas de las escenas de la película, podemos ver cómo una pléyade de fotógrafos y camarógrafos buscan inmortalizar constantemente los acontecimientos que se producen en el entorno del escritor y filósofo ruso. Viejas cámaras de banco, montadas en sus trípodes, con fogonazo de magnesia para aportar luz cuando esta escasea. Pero además, en Wikimedia Commons he encontrado la imagen anterior. Se trata de una copia fotográfica en color tomada en 1908, dos años antes de la muerte del Tolstói. El fotógrafo fue Sergéi Prokudin-Gorsky, y fue un precursor de la fotografía en color. Este fotógrafo tomaba tres imágenes monocromática en rápida sucesión con tres filtros de color distinto, por lo que luego podían proyectarse reproduciendo los colores originales. Pero en aquellos tiempos, no era posible obtener copias físicas en color. Años más tarde, partiendo de aquellas imágenes monocromáticas combinadas fue posible obtener las copias. Muy interesante.

Pospiezny (tren rápido) de Kalinigrado a Gdynia - Malbork

Nueva versión de una foto que tomé a un tren ruso en la estación de Malbork, Polonia - Fujifilm Finepix F10

Transsiberian (2008)

Cine

Transiberian (2008), 29 de octubre de 2008.

Conversación telefónica. Ayer, a las 17:04 horas.

T.: ¡Qué rollo de semana, qué frío y qué mal!
Yo: Sip.
T.: ¿Nos vamos al cine?
Yo: Pero si el lunes no encontramos nada decente que ver.
T.: ¿A tí no te gustaban las películas de trenes? Porque echan Transiberiano o algo así.
Yo: La crítica no la pone muy allá.
T.: Pero sale el Noriega.
Yo: Ese te pondrá a tí, por que lo que es a mí…
T.: A tí te pondrán los trenes,… y alguna moza que saldrá…

Tras esta conversación, que no terminó aquí pero que siguió por derroteros que a nadie más importan, nos abrigamos para afrontar el gélido viento de este final de octubre y nos fuimos a ver esta película, coproducción europea, firmada por Brad Anderson. Con cierto escepticismo… pero con ganas de dar una vuelta.

La película es un thriller ferroviario. Unos voluntarios norteamericanos regresan de hacer sus buenas obras en Pekín, y como él (Woody Harrelson) es un fanático de los trenes, deciden hacer el viaje en el mítico Transiberiano. Ella es su mujer (Emily Mortimer), y se dedica, como aficionada, a la fotografía. Comparte el compartimento de las literas con un español (Eduardo Noriega) y su novia (Kate Mara). En una parada, el buen chico norteamericano, pierde el tren y a partir de ahí pasan cosas. En un momento dado, entra en acción un detective ruso de narcóticos (Ben Kingsley). Y hasta aquí puedo contar.

Entre lo bueno que se puede decir de la película es que, efectivamente, a quien le gusten los ferrocarriles en el cine no quedará defraudado. Bellas imágenes de trenes circulando en paisajes variados, con un predominio de la taiga y la tundra siberianas. Una serie de escenas entre venerables locomotoras de vapor soviética es el clímax desde este punto de vista. Pero por lo demás, la película flojea mucho. Los personajes no están bien dibujados. O son muy tópicos, o son poco creibles. El personaje de Mortimer, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película, no es plausible. Una mujer con un pasado duro y complejo no actúa luego como un ratoncillo asustado cuando vienen mal dadas. No es lógico. Por otro lado, la acción avanza a golpes. Tan pronto pasan cosas como sientes que estás perdiendo el tiempo con lo que estás viendo. Falta ritmo. Lo que no es igual a que ese ritmo tenga que ser necesariamente rápido. El ambiente frío y descarnado de la Siberia invitan a un ritmo lento y agobiante. Pero definido, que no es el caso.

Las interpretaciones se resiente de la mala definición de los personajes, y los únicos que se salvan un poco de la quema son Mortimer, por los pelos, no es culpa suya sino de las inconsecuencias del personaje, y Kingsley, que siempre muestra oficio. Harrelson, a ratos, resulta casi caricaturesco, y Noriega está muy poco convincente.

En resumen, película recomendable para fanáticos ferroviarios y si no hay nada más que hacer. Poco más. Yo le pongo un cinco, con una seis en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones en:

Como curiosidad, la película está rodada en Letonia, no lejos de Polonia, donde se tomó la siguiente imagen ferroviaria.

Pospiezny - Poznan

Tren "rápido" en Poznan (Polonia) - Fujifilm Finepix F10