[Libro] Cuadernos rusos

Literatura

Nueva ocasión de presentar una historieta. Aunque a ratos lo he sentido más como un libro ilustrado. Llega un momento en que ambas categorías son difusas. Trás los Cuadernos japoneses que ya comenté, del italiano Igort, encontré en librerías este volumen de título similar, también editado por Salamandra Graphic. Podría suponer por la similitud del título y el formato que se trata de dos productos similares. Pero aunque lo son en la forma, no lo son en cuanto a los temas que tratan.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

No he visitado Rusia. Y el talante que se gastan por allí hace que no me apetezca en exceso. Pero tengo fotos de otros países que sufrieron el dominio ruso en la época soviética, y que presentan debilidades en sus democracias por causa de nacionalismos, religiones o corrupción. Aunque no en la medida de los rusos. Como por ejemplo pude observar en Rumania en 1995.

Los “cuadernos japoneses” era un libro de corte biográfico, en el que el autor aprovechaba las peripecias de un periodo de su vida para traernos una impresión sobre la vida y la historia en el País del Sol Naciente. Estos “cuadernos rusos” nacen de otra realidad. Surgen como consecuencia del asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, luchadora en pro de los derechos humanos en su país, contraria a la guerra de Chechenia y a los abusos del ejército ruso en esa región del Cáucaso, y contraria también a la política de falso demócrata de Vladímir Putin. Politkóvskaya fue asesinada en 2006 por unos pistoleros a sueldo. Aunque ha habido individuos juzgados como culpables por el asesinato, los auténticos instigadores se desconocen.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas  extremas recientemente.

O la que era prometedora democracia húngara en 1997, pero que ha mostrado malas maneras con algunas normas xenófobas o algunos partidos en el gobierno con tendencias nacionalistas extremas recientemente.

Igort realiza una investigación sobre la vida de la periodista, sobre el conflicto checheno, sobre la dictadura disfrazada de democracia que es el régimen ruso actual, aderezado con apuntes sobre la historia y la cultura rusa que pretenden ayudar a entender al lector occidental las peculiaridades de esta sociedad.

Estos cuadernos me han enganchado todavía más que los “japoneses” y no tardé en “devorarlos” ya que la narración es ágil y apasionante. Al mismo tiempo, que estremecedora y cruel. Igort no se para en mientes y toma claramente partido, denunciando la brutalidad del ejército ruso y hipocresía del régimen de Putin. Yo lo encuentro muy recomendable. Sirve también de recordatorio de que las democracias son regímenes que hay que cuidar mucho. Que la demagogia que acompaña los nacionalismos, las religiones y otras ideología dogmáticas, se las pintan solas para acabar con ellas. Y eso nos puede pasar a cualquier país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país.

Y tampoco la católica Polonia, que visité en 2008, se ha librado de ramalazos ultranacionalistas, sin contar con el exceso de poder de la iglesia católica en el país. Nada comparable a los excesos rusos,… pero cualquier situación puede ir a peor si no se tiene cuidado.

Por si se hieren susceptibilidades con mis apreciaciones, los tres países mencionados en las fotografías están dentro del grupo de las “democracias imperfectas” según el Índice de Democracia elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist. De 167 países analizados, Polonia ocupa el lugar 44 (empatada con Brasil), Hungría el 49 y Polonia el 59. Sólo 25 países merecían el calificativo de “democracias plenas”. España, a pesar de sus imperfecciones, ocupa el puesto 17 y es calificado como tal. Imaginad lo que puede estar pasando en los países por debajo. Rusia, a pesar de su apariencia formal de democracia es considerado “régimen autoritario” ocupando el puesto 122 de la lista.

[Libro] Cuadernos japoneses

Literatura

La habitualmente interesante editorial Salamandra, en su declinación Salamandra Graphic, dedicada a la historieta y la ilustración, nos propone esta obra con carácter autobiográfico del historietista e ilustrador italiano Igor Tuveri “Igort”. Y en ella podremos ver cómo un habitual de los “fumetti” se viene a reciclar en “mangaka”.

Cuadernos japoneses – Un viaje por el imperio de los signos
Dibujos y textos de Igort; traducción de Regina López Muñoz
Salamandra Graphic, 2015

Para ilustrar

Para ilustrar la entrada de hoy buscaremos un lugar de Tokio donde se mezcle el Japón más tradicional y el moderno.

Ya tuve ocasión de leer una obra que nos contaba la experiencia de un historietista en un país oriental… aunque dado el país de que se trataba, no dejaba de tener un tono absolutamente surrealista. En esta ocasión el tono es totalmente distinto. Y más que contarnos la historia de la experiencia, que también, nos encontramos ante todo ante un libro que nos ayuda a comprender las sensaciones y sentimientos del autor durante sus experiencias trabajando en el País del Sol Naciente, así como nos ayuda a comprender mejor la cultura nipona. Como dice el subtítulo añadido, ayudándonos a comprender los signos, el idioma de los símbolos propio de la cultura japonesa. En realidad, más que una historia, como dicen en la página de su editor en lengua italiana, la original, estamos ante un documental en forma de historia gráfica.

Rodeados de e

Rodeados de edificios modernos e impersonales, los jardines Hamarikyu fueron parte de las propiedades imperiales.

Particularmente, he disfrutado mucho del libro, que he leído tranquilamente en pequeñas dosis durante unas cuantas noches, antes de dormir. Con un dibujo excelente, en una edición de muy buena calidad, no dejas de imbuirte en la riqueza cultural del país nipón, en lo que tiene de bueno y en lo que tiene de malo. En sus luces o en sus sombras. En su capacidad para la delicadeza, o en su capacidad para despreciar a los más desafortunados de sus ciudadanos. En su versión de democracia ilustrada, o en su versión de imperio militarista y cruel. Muy complejo para abarcarlo en cualquier tipo de obra. Pero Igort ayuda mucho. Muy recomendable.

Cedidios hoy en día

Cedidos hoy en día al pueblo tokiota, mezclan naturaleza, tradiciones, muy necesaria paz y tranquilidad, para descansar del frenesí de la gran urbe.