[Libro] El tren nocturno de la Vía Láctea

Literatura

Hace un par de semanas estaba leyendo, todavía en sus primeras páginas, una novela relativamente actual japonesa, cuando uno de los personajes hace una referencia al “Tren nocturno de la Vía Láctea”, como título de un relato y un libro del japonés Kenji Miyazawa, que incluso ahora, décadas tras su muerte, es una de las lecturas habituales y frecuentes en el País del Sol Naciente. La verdad es que el título me pareció estupendo, muy sugerente. Aun sin saber de qué iba el libro. Interrumpí la lectura del libro que estaba leyendo, de él os hablaré dentro de unos días, y me puse a investigar.

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Desde su apertura a la modernidad, el tren, el ferrocarril ha sido una parte inseparable de la vida y la experiencia cotidiana de los japoneses, por lo que no es de extrañar su uso como metáfora. Aquí os dejo una variedad de trenes y líneas por la isla de Honsu, la principal del archipiélago.

Miyazawa fue, por decirlo así, un posmoderno de las primeras décadas del siglo XX. Nacido en 1896, fue poeta y escritor, profesor de ciencias agrícolas, tocaba el violonchelo, era un devoto budista, aunque no desdeñaba determinados préstamos del cristianismo, vegetariano y activista social utópico. Lo dicho. Un posmoderno. Pero setenta años de que surgiera el término y el movimiento cultural. Quizá más serio y más profundo que la mayor parte de los posmodernos que proliferaron a partir de los años 70 del siglo XX.

Murió de neumonía en 1933, con sólo 37 años de edad. Lo cual le ahorro los años más tétricos y tristes de la historia del Imperio del Sol Naciente.

20140924-L1090062.jpgEn el libro que he leído, nos presentan tres de sus relatos. Tres cuentos, de tonos diversos, pero de intención indudablemente moralista, en los que se perciben su devoción budista, aderezada con elementos prestados del cristianismo, probablemente católico, aunque esto es un suponer.

El principal de ellos, el que da título al libro, en japonés Gingatetsudō no yoru [銀河鉄道の夜] (Tren nocturno galáctico), nos narra el viaje de dos amigos, Giovanni y Campanella, en un tren fantástico que va recorriendo la Vía Láctea, entre la Cruz del Norte (o constelación del Cisne) y la Cruz del Sur. En el viaje, ambos amigos, cuyos nombres proceden de personajes de Cuore  de Edmondo de Amicis, lo que afianza la influencia de los valores conservadores católicos del risorgimento italiano, van relacionándose con distintos personajes que transitan por la Vía Láctea. De los dos amigos, sólo Giovanni tiene un billete especial que se permite el viaje de vuelta. Campanella terminará su viaje en la estación de la Cruz del Sur. Sólo el regreso de Giovanni a su pueblo en algún lugar del norte de la isla de Honsu en Japón nos dará las claves de lo sucedido.

20140926-_9260067.jpgCon un tono entre esperanzado y melancólico, marcadamente filosófico, Miyazawa usa la Vía Láctea como metáfora del noble sendero o la recta vía que debe conducir la vida de los budistas, mientras que las dos estaciones de origen y destino, Cruz del Norte y Cruz del Sur, son referentes claros cristianos, como inicio y final del viaje. Dotada de una imaginería literaria que estimula y enciende la imaginación, se ha comparado con Le petit Prince de Saint-Exupéry, aunque su concepción y primeras versiones son un de décadas anteriores. Creo que tiene entidad y cualidades propias como para que no tenga que vivir a expensas de las comparaciones con el célebre relato del francés.

20140927-_9270517.jpgEste relato se completa con otros dos, Gauche el celista (セロ弾きのゴーシュ [Cello hiki no Goshu]), una fábula con interacciones entre un ser humano y los animales, que nos habla del esfuerzo para mejorar y contribuir al bien de la comunidad, incluso si este esfuerzo nos aparece como inaparente. Desde mi punto de ver tiene mucho que ver con la ética del esfuerzo personal al servicio del grupo, la comunidad o la organización, tan propia de la cultura nipona.

20140928-_9280124.jpgEl otro relato, Matasaburô, el genio del viento (風の又三郎 [Kaze no Matasaburô]), nos habla de las correrías de un grupo de escolares en las regiones rurales del norte de la isla de Honsu, a cuya escuela llega un nuevo alumno, procedente de la ciudad, de Sappor, hijo de un ingeniero, a quien apodan Matasaburô, y que da origen a la suposición de que es un genio de los vientos, y que provoca extraños sucesos de carácter sobrenatural… o no. Tiene un tono más costumbrista, y te deja la sensación de que hay cosas que pueden cambiar cosméticamente de una parte a otra del mundo, pero que en esencia son lo mismo.

Aunque no necesariamente alineado con mis formas de entender la vida y el mundo, me ha parecido una lectura tremendamente recomendable.

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[Cine] Fireworks (2017) / Isla de perros (2018)

Cine

Sesión doble para esta semana de cine, con dos películas de animación que tienen en común un ambiente nipón en su desarrollo argumental… y poco o nada más. Vamos por orden de visualización.

Fireworks (2017; 24/20180422)

A pesar de la excelente calidad de muchas de las películas del Studio Ghibli en las últimas décadas, parece que la película que ha descerrajado los mercados occidentales para la animación japonesa fue el gran éxito de Makoto Shinkai que pudimos ver en España el año pasado por estas fechas. Con antelación, cada año se estrenaban en la pantalla grande española,… ¿una o ninguna películas de animación japonesas en un país que produce… muchas? Desde el mencionado estreno, o sea en el intervalo de un año cuento cuatro estrenos aparte del mencionado, e incluyendo el que hoy nos interesa, dirigido por Akiyuki Shimbô y Nobuyuki Takeuchi, y producida por el mismo estudio que la anterior.

En esta ocasión también nos encontramos ante un romance adolescente con entorno fantástico. Al joven Norimichi le gusta su compañera de clase, la guapa Nazuna, que lo ignora. Pero a propósito de un festival de fuegos artificiales que se van a lanzar desde un faro próximo en la costa, sus vidas se cruzarán. Y además Norimichi encontrará una forma para cambiar los acontecimientos regresando al pasado.

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Nos pasearemos por una de las islas costeras de Japón, en el Setouchi, mar interior de Seto; lejos de ser la degrada isla de los perros, Miyajima está repleta de tesoros naturales y culturales.

La película tiene un cierto atractivo visual, aunque a ratos un poco demasiado abigarrado para mi gusto. Además, el juego con el tiempo no tiene la sutileza y el buen trenzado que es obligado en este tipo de historias. Como comparación, al volver del cine, fuimos a una matinal dominical, después de comer, volví a ver La chica que saltaba a través del tiempo, una película fenomenal que podéis encontrar en Netflix, y la película que hoy nos ocupa queda mal parada en dicha comparación.

No está mal, se deja ver, pero es de lo más flojo que ha llegado a la pantalla grande española en animación japonesa en los últimos tiempos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

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Isla de perros (Isle of Dogs; 25/20180426)

También esta película transcurre a orillas del mar en un población japonesa. Pero… para empezar, es más bien una coproducción germanoamericana, y está dirigida por el personalísimo Wes Anderson, lo cual garantiza el espectáculo visual. Aunque está parcialmente hablada en japonés… Ahora os lo explico.

Estamos ante una fábula en la que todos los perros de una gran ciudad japonesa, Megasaki, situada en un futuro próximo, son desterrados a una infame isla vertedero de basuras por el megalómano alcalde Kobayashi, descendiente de una antigua familia de caciques amantes de los gatos. Pero su pupilo, Atari, un jovencito de 12 años, arriesgará su vida por rescatar a su perro guardián, y de paso pondrá en peligro el dominio de Kobayashi.

La película está realizada con la técnica del stop-motion, ha conllevado un trabajo ingente, que ha movilizado equipos técnicos de marionetistas y animadores de varios países. Como decía, en el aspecto visual, encontramos muchos de los hechos definitorios del cine de Anderson y es una delicia. Lo cual se complementa con una banda sonora, basada en las percusiones a la japonesa, que firma Alexandre Desplat, de lo bueno lo mejor. La película es bilingüe. Los perros hablan en inglés (español, en la versión doblada), y los seres humanos, salvo unos pocos, en japonés.

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Y cualquiera que tenga dos dedos de frente, y no haya estado encerrado en un lugar sin acceso a las noticias en los dos últimos años, se dará cuenta enseguida que el alcalde Kobayashi no es otro que una caricatura de Donald Trump, de quien y de cuyas políticas la película es una ingeniosa crítica, apta para todos los públicos, aunque sólo los adultos comprenderán los aspectos más relacionados con la actualidad política estadounidense. Genial. Aunque he de reconocer que el argumento de la película, que dura algo más de 100 minutos, a ratos se estanca un poco.

El anecdotario de la película y la cantidad de guiños a diversos elementos culturales es muy notable. Por poner un ejemplo, uno de los que más gracia me hizo es que la ayudante de un científico opositor a Kobayashi se llama Yoko Ono. Y está doblada por… Yoko Ono. Supongo que la aristocrática y excéntrica artista contemporánea se lo habrá pasado bien haciendo este papelito.

La película es muy muy visible. Muy recomendable, a pesar de no ser perfecta. Pero bueno…

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Cine] Koe no katachi (2016)

Cine

Koe no katachi (2016; 19/20180317)

Vamos a ser sinceros. Esta película de animación realizada por la directora japonesa Naoko Yamada, y que se estrenó hace poquito más de una semana en España, algunos… ya la habíamos visto. Apareció hace ya tiempo en listados de películas de animación destacadas en el País del Sol Naciente, y ante la improbabilidad, en aquel momento, de un estreno en cines… buscamos la forma de verla. En cualquier caso, vamos con el comentario como estreno de la semana pasada.

Fushimi Inari-taisha - Kioto

Cuando viajamos a Japón, nos desplazamos desde el aeropuerto de Haneda en Tokio directamente hasta Kioto, y al día siguiente visitamos el santuario de Fushimi Inari. A primera hora de la mañana, turistas no había muchos, pero escolares visitando el santuario… por todas partes.

Basada, como mucha de la animación nipona, en una serie de historietas, la película trata sobre el acoso escolar. En concreto, el que los niños de unos diez u once años liderados por el muchacho Shōya Ishida en una escuela primaria perpetran sobre la joven discapacitada auditiva Shoko Nishimiya. La situación se concreta con el abandono de la niña de la escuela, un cierto escándalo… y el acosador se convierte en acosado ya que se convierte en el apestado de sus compañeros de clase, incluso para aquellos que participaron con él en el acoso a Shoko, hasta que llega a sus años finales de instituto. Pero he aquí que ya con diecisiete años volverá a encontrarse con la chica. Y con el encuentro, la posibilidad de poner paz en su vida.

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Interesante película sobre un tema que cada vez está más en el candelero, con una mayor sensibilización por parte de la sociedad en general y de la comunidad escolar en particular. Realizada con las artes habituales de la animación nipona, escenarios muy cuidados y detallados y personajes dibujados de forma muy básica pero muy expresiva y con personalidad propia, tiene una factura técnica irreprochable, y la historia no carece de interés. Sin embargo, padece de algún problema que la pueden hacer un poquito indigesta. Es un poco demasiado larga, con casi dos horas y diez minutos de duración. Hay elementos de la trama que sólo se pueden explicar en el ámbito de la cultura japonesa, pero que probablemente serían situaciones no planteables en nuestro medio. Y en algunos momentos se excede en el tono melodrámatico. Por decirlo de alguna forma… hay demasiados intentos de suicidio.

No obstante, es una película bastante aceptable y visible, que se puede disfrutar siempre que se esté dispuesto a “perdonar” estos defectillos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

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[Libro] Las hermanas Makioka

Literatura

Hace tiempo que tenia ganas de leer alguna novela de Jun’ichirō Tanizaki. Hace algo más de un año leí un ensayo sobre estética de este autor japonés. Que me dejó sensaciones un poco contrapuestas. Quizá por el tufillo nacionalista que desprendía la obra,… y yo no me llevo bien con los nacionalismos. De ningún tipo. Pero con frecuencia he visto citado a este escritor, cuya obra abarca buena parte del siglo XX en el País del Sol Naciente, considerado como uno de los referentes fundamentales, sino el más importante, de la novela contemporánea en lengua nipona.

Tren de la línea Saganno - Kioto

Puestos a buscar unas ilustraciones para la entrada, me he ido a Tokio, por donde transita de vez en cuando la familia Makioka. He buscado algunas escenas en Arashiyama, que no aparece mencionado explícitamente, pero viene también como cualquier otro lugar. Y como no, un tren, porque los Makioka se pegan media vida cogiendo trenes.

Entre todas las obras del escritor, Sasameyuki [細雪], título original en japonés que se traduce como “nieve tenue o ligera”, es citada con frecuencia como la más importante novela publicada en Japón desde la restauración Meiji. Por lo tanto, parecía lógico afrontar su lectura con prioridad sobre otras obras del autor. A pesar de que me cueste horrores ponerme a leer ficción de este volumen. Son casi 600 páginas en su edición impresa de bolsillo… Soy de los que prefiere una cierta economía de medios a la hora de contar una historia.

Empecemos con los aspectos negativos de lo que he leído. Que difícilmente se pueden achacar a su autor. La traducción de Editorial Siruela, de Miguel Menéndez Cuspinera en 1966, es una traducción indirecta del inglés, y no directa del texto original japonés. Esta ha sido una práctica frecuente hasta épocas recientes en obras procedentes de idiomas no usuales del entorno de la Europa occidental. Obviamente, es mucho más difícil por buen escritor que sea el traductor, y no me parece malo en esta ocasión, que se trasladen los matices del original a la lengua castellana. Tarea ya difícil de por sí al estar tan alejadas entre sí en el árbol evolutivo de las lenguas humanas.

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Otra cuestión con la traducción. En esta ocasión no voy a pronunciarme si es una cuestión correcta o incorrecta,… es una cuestión sobre lo que estás acostumbrado. En las traducciones actuales desde determinados idiomas, no se intenta traducir todos los términos. Aquellos que no tienen equivalencia en idioma castellano, o esta es lejana, se dejan en el idioma original, en cursiva, y se pone una nota del traductor a pie de página que explica el término. En japonés, por ejemplo, que no se traduzca katana por “espada” es un poco tontorrón porque es exactamente esa la traducción. Aunque para muchos una katana es una espada japonesa. Pero un japonés, a una espada toledana le llamaría katana. Sin embargo, si hablamos de sashimi, se podría traducir como “pescado crudo”. Pero lo cierto es que sólo es una forma concreta de servir el pescado crudo, pero no abarca del todo lo que es ni lo diferencia de otras forma de presentar a la mesa este tipo de comida. Por ello, parece razonable mantener el término sashimi, y explicarlo al pie. En el texto que he leído, prácticamente todo está traducido. En un momento dado se habla de que comen pollo con arroz con salsa picante, y mi sensación es que están comienzo arroz al curri, muy común en las mesas de los japoneses, y que hoy en día está incluso aceptada con la grafía que he señalado en el diccionario de la RAE. Aunque frecuentemente se ve escrito como en ingléscurry. A uno de los personajes se le denomina con frecuencia “el chico Kei”, y me pregunto, no estoy seguro, si no se referirán a él en el original como Kei-kun, un honorífico familiar japonés que se aplica a los más jóvenes de la familia entre otras situaciones, y que es difícilmente traducible. Incluso los nombres propios de los trenes se han traducido cuando ha sido posible… Por ejemplo, se menciona un Expreso La Gaviota… Esta forma de traducir no sé si se debe a que el origen inglés estaba así traducido, o a la tendencia durante la dictadura del General Franco de traducirlo todo, todo, todo, todo,… El caso es que ahora,… se hace raro.

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Dicho todo lo cual, he disfrutado mucho de esta novela. Abarca un período de casi cinco años, otoño de 1936 a primavera de 1941, en las vidas de la familia Makioka. Esta es una familia de Osaka de comerciantes muy acomodados, venida a menos. Muerto el patriarca de la familia y su esposa, quedan las cuatro hermanas, Tsuruko, Sachiko, Yukiko y Taeko, también llamada Koi-san. Tsuruko y Sachiko están casadas, pero sus maridos adoptaron al casarse el apellido Makioka. Tatsuo, el marido de Tsuruko, en una tradición muy patriarcal, es el cabeza de familia y su casa es la casa principal de los Makioka; primero en Osaka, luego en Tokio. Sachiko y su marido Teinosuke viven en Ashiya, entre Osaka y Kobe. Las dos hermanas más jóvenes y solteras deberían vivir en la casa principal; pero en la práctica dividen su tiempo entre las dos casas. Y la más joven, moderna e independiente, Taeko, evita en lo posible la casa principal. El macguffin de la novela es encontrar un marido para Yukiko. Guapa, discreta, tradicional,… pero para la que van rechazando año tras año los pretendientes que le surgen, casi siempre dentro de una tradición de matrimonio concertados.

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Pero eso es el macguffin. En realidad, estamos ante una crónica de eventos repetidos en ciclos anuales de una familia en los años inmediatos a la guerra mundial. La novela no se mete en política. Pero la novela hace frecuentes alusiones a la tensión internacional, al “incidente” (en China, la guerra sinojaponesa que comenzó en 1937), a la necesidad de aparentar austeridad en tiempos difíciles,… Incluso la casa de Ashiya tiene como vecinos a una familia alemana, en una representación de las relaciones que mantenían el régimen del Reich alemán y  el Imperio del Crisantemo. Se mencionan o tienen importancia sucesos de la época, como las graves inundaciones de Kobe en julio de 1938, que se integran en la acción de la familia. La “nieve tenue” del título en japonés no deja de ser la caída de los pétalos de la flor de los cerezos en Kioto, acontecimiento que es visitado por la familia todos los años. Pero cada año es distinto. Cada año hay pérdidas o cambios, no siempre bien encajados o entendidos por los miembros de la familia. El punto de vista que predominantemente sigue el autor es el de Sachiko, que muestra constantemente su desconcierto ante las situaciones inesperadas, y para las que no se siente preparada, que tiene que afrontar. Piadosamente, el Tanizaki cierra la novela poco antes del comienzo de la guerra con Estados Unidos y otros países occidentales, ahorrándonos los sufrimientos posteriores de la familia, que sólo podemos imaginar.

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La novela no es humorística. Pero no deja de estar llena de ironías. Estamos en una época turbulenta y de cambios. Y constantemente encontramos contradicciones. En un país donde el honor es tanto, contemplamos la acción sinvergüenza de médicos carentes de ética. Los hijos de las familias acomodadas son unos sinvergüenzas sin oficio ni beneficio que salen sin embargo adelante, mientras que los jóvenes emprendedores y trabajadores de las familias modestas, no. La orgullosa rama principal se traslada a Tokio, pero vive en una casa que apenas aguanta los tifones, mientras que la rama secundaria vive acomodada en Ashiya. Y no voy a comentar los párrafos finales de la novela, porque merecen la pena ser descubiertos por uno mismo. Son la gran, última y definitiva ironía…

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Me ha sorprendido, muy gratamente. Si en estos momentos me obligasen a redactar una lista de las diez mejores novelas que he leído en mi vida, esta sería candidata a figurar en esa lista, muy difícil de elaborar. En su sencillez aparente, en su transcurrir de la vida, sin que haya una trama real más allá de los acontecimientos cotidianos, está cargada de reflexiones y profundidad. Y aun cuando hace referencia específica a la cultura y sociedad japonesa, muchos de los valores y situaciones éticas y morales tienen traslación universal. Aunque los estilos sean distintos, ¿acaso no encontramos grandes narradores en la generación del 98 española que surgen en un momento de desmoralización importante del país? O los autores austriacos y húngaros que reflejaron el final del Imperio Austrohúngaro.

Definitivamente, una novela muy recomendable, que me ha dejado muchas ganas de leer más cosas de Tanizaki en un futuro. ¿Merecería la pena que se hiciera una traducción nueva al castellano, seria, de nivel, directamente del japonés? Probablemente también, amigos de la editorial Siruela.

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[Cine] Entrada “coche escoba”: Woody Allen, Mudbound y otros estrenos de Netflix

Cine

Mis tradiciones me indican que mañana 2 de enero tengo que hacer el resumen de mi año cinéfilo. Pero todavía no he revisado todas las películas que entran en el mismo, porque la última semana del año ha estado muy entretenida desde el punto de vista cinematográfico. No sólo por la visita de rigor a las salas de cine para ver la última de Woody Allen, sino porque este año entran también los estrenos directos en las plataformas de vídeo bajo demanda, y he visto en estos días de fiesta la friolera de tres. Vamos con ella. Acompaño la entrada con algunas fotografías procedentes de los últimos carretes en blanco y negro del años. La Yashica Mat 124G con un Lomography 100 Earl Grey que me quedaba suelto por ahí, las cuadradas, y la Agfa Billy con un Fujifilm Neopan 10 Acros, las rectangulares.

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Wonder Wheel (2017)

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Las dosis anual de Woody Allen nos ha llegado con el final de año, cuando últimamente solía llegarnos a final del verano. Quizá tenían más esperanzas de que este año alcanzase más reconocimiento de cara a la temporada de premios.

Con un buen reparto, nos cuenta cómo, en los años 40, una joven Carolina (Juno Temple), huyendo de su marido mafioso a quien ha delatado al FBI, se refugia en Connie Island con su padre (Jim Belushi) y su madrastra (Kate Winslet). Todo irá bien, hasta que la presencia de un fornido y cultivado salvavidas playero (Justin Timberlake) inicie un peligroso triángulo con las dos mujeres.

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Película poco valorada por crítica y público, con sabor a tragedia griega, que cuenta una historia sencilla y previsible, pero desde mi punto de vista bien contada. Lejos de la originalidad de antiguas propuestas del director, está bien hecha, destacando especialmente la fotografía Vittorio Storaro, una banda sonora jazzistica, y unas excelentes interpretaciones. Muy buenos Belushi y Winslet, Temple nos sabe a poco, sabemos que se le puede sacar más partido, y Timberlake que cumple.

A mí me produjo un rato agradable, y es más recomendable de lo que parece.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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Mudbound (2017)

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Notable propuesta que nos llega de la mano de Netflix. Aunque se estrenó principalmente en vídeo bajo demanda, han realizado un estreno limitado en salas de cine en EE.UU. para poder optar a la temporada de premios.

Dirigida por Dee Rees, la directora insiste en recuperar la historia no contada de la discriminación de la raza negra en Estados Unidos, contando las historias paralelas de dos familias, una blanca y otra negra, que se ven obligadas a convivir en una región rural del delta del Misisipí, y que comparte que uno de sus miembros está en la guerra mundial en Europa. El blanco es un capitán que pilota bombarderos y el negro un sargento que comanda un carro de combate.

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Con un reparto también de bastante nivel, aunque el nombre más conocido sea el de Carey Mulligan, seguido de Jason Clarke, aunque no sean los personajes clave de la historia que hemos de situar en los personajes interpretados por Garrett Hedlund y Jason Mitchell, es una película dura con pocas concesiones al buenismo de los espectadores, aunque algunos aspectos del final introducen un tono de happy end que nos parece muy forzado.

Está muy bien en líneas generales, y me quedé con la sensación de que se vería mejor en en sala de cine en pantalla grande. También comprendí el interés de Netflix por promocionarla en la temporada de premios. Aunque tengo la sensación de que no se comerá una rosca. Muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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Bright (2017)

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Cuentan de esta película dirigida por David Ayer y realizada a mayor gloria de Will Smith que es el intento de Netflix por crear una de estas lucrativas franquicias donde se suceden las precuelas y las secuelas, y las productoras se hacen de oro vendiendo figuritas y otras mercaderías. Es un pastiche que toma elementos del Señor de los Anillos, de cualquier distopía con Los Ángeles como escenerario y del Quinto Elemento, para hacer un correveidile de peleas y balaceras con más bien poco sentido.

El primer día que intenté verla me quedé dormido. En una segunda intención la vi entera, aunque me costó seguirle la pista. No por compleja, sino por complicada. Para mí tiene poco sentido. Se da por sentado una segunda película. Se da por sentado que no la escribirá el mismo guionista por que parece que está implicado en el enésimo caso de denuncias de abusos sexuales en el cine americano. A Ayer también se le acusa con frecuencia de machista. Pues vale. No es una catástrofe. Pero casi. Quedaros con lo que queráis.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

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Megen no jūnin (2017)

Mugen no jūnin (2017; 562017-3012)

Samuráis, damas en apuros, muchas espadas y muchos desmembramientos con abundancia de salsa de tomate para esta película de espadachines japoneses que, habiéndose estrenado en cines originalmente en su Japón de origen, han decidido exhibir en el mundo entero a través de Netflix. Te tienen que gustar estas películas, y os puedo asegurar que no es Yōjinbō (Yojimbo también), o Sichinin no samurai (Los siete samuráis)… El machote, Takuya Kimura, pero la chica, muy mona y con las orejas desabrochadas, Hana Sugisaki, más bien no.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

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[Libro] Kokoro

Literatura

Segundo de los dos libros que encontré a un precio interesante en la librería electrónica hace unas semanas. En realidad, este es el que andaba yo buscando ese día. El otro, que ya comenté, lo encontré de paso, por casualidad. Previamente, ya había leído algunas obras de Natsume Sōseki, uno de los principales escritores japoneses de la era Meiji, y de quien se dice que ha influido poderosamente en la literatura nipona del siglo XX. La primera que leí, que no deja de tener algún elemento en común con la actual, no me resultó fácil. La segunda, sin embargo, me encantó; es muy divertida y tiene un tono muy distinto, menos melancólico. En España se pueden encontrar varias de sus obras más importantes, como esta, publicadas por la editorial Impedimenta, que siempre hace muy buen trabajo al presentar sus libros.

Kitaguchi Hongu Fuji Sengen - Fujiyoshida

Santuario Kitaguchi Hongu Fuji Sengen en Fujiyoshida, en las faldas del monte Fuji. En la novela de hoy, una familia que lleva un templo o santuario, unos amoríos y una petición de mano generan bastantes problemas. Y en este templo o santuario nos encontramos con una boda tradicional sintoísta, así que me han parecido adecuadas las fotos.

En primer lugar vamos con el título. La editorial decidió no traducirlo. Kokoro (心) se traduce habitualmente como “corazón”. No obstante, la editorial comentó que la palabra tiene matices que hacían conveniente no traducirla al castellano. Como curiosidad, comprobemos algunas de las acepciones de la palabra “corazón” en el diccionario de la RAE.

Der. del lat. cor.

1. m. Órgano de naturaleza muscular, común a todos los vertebrados y a muchos invertebrados, que actúa como impulsor de la sangre y que en el hombre está situado en la cavidad torácica.

2. m. Palo de los cuatro que constituyen la baraja francesa, cuyas cartas llevan estampados uno o varios corazones rojos. U. m. en pl.

3. m. Ánimo o valor. No tuvo corazón para abandonarlo.

4. m. Sentimientos. Es una persona de buen corazón.

5. m. dedo cordial.

6. m. Centro de algo. El corazón de una manzana.

7. m. Figura de corazón representada en cualquier superficie o material.

8. m. Heráld. Punto central del escudo.

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Realmente, quizá fuese buena la idea de la editorial, si tenemos en cuenta que las dos acepciones de la palabra que más tienen que ver con el con el significado de la palabra kokoro se encuentran en tercera y cuarta posición, y que por delante de estas, muy importantes desde mi punto de vista, han colado el anecdótico hecho de que “corazón” sea uno de los palos de la baraja francesa. Diríase que los académicos no andan muy sobrados de corazón.

Curiosamente, si introduces en el buscador de Google la palabra “corazón”, entre las definiciones te ofrece en tercer lugar una que mejora considerablemente las ofrecidas por la RAE.

Lugar abstracto en el que están los buenos sentimientos (amor, generosidad, benevolencia, compasión, etc.) y lo más íntimo de una persona.

Esta definición procede, curiosamente, de los Oxford Dictionaries. No estamos tan alejados los occidentales de los nipones en este concepto, creo yo. Y tenemos el hermoso precedente de una de las obras literarias italianas más conocidas, Cuore de Edmundo de Amicis, en la que su titulo no se aleja ni un pelo del sentido que Sōseki le da al suyo. Vamos. Que aunque no me parece mal la decisión editorial, el título se podría haber traducido como Corazón sin problema alguno. Algún otro motivo tuvo que haber para esta decisión.

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Y desde el corazón, como ese lugar abstracto donde se encuentran los buenos sentimientos y lo más íntimo de la persona, nos llega el relato de un narrador cuyo nombre nunca conoceremos. Tiene muchas cosas en común con el Sanshiro de la novela del mismo título. Un joven, más o menos despistado, que desde provincias llega a la capital, Tokio, en los años finales de la era Meiji para estudiar en la universidad. La obra tiene tres partes muy definidas.

En la primera, el joven, durante unas vacaciones que disfruta en las playas de Kamakura, conoce a la persona a la que denominará como sensei (先生). Esta palabra se traduce habitualmente al castellano como maestro, pero también es una fórmula de respeto, un tratamiento honorífico nipón, con el que se dirige uno a una diversidad de personas y profesiones, como médicos, abogados, políticos y figuras o personas a las que dotamos de una autoridad. Sensei, el de la novela, es un desocupado que vive de sus rentas. Pero el narrador lo percibe como una persona con una autoridad, de la que tiene algo que aprender. Y durante esa primera parte conoceremos cómo se establece una relación de amistad entre ambos, aunque también de misterio. Sensei es un desencantado en profundidad del género humano, incluso a pesar de estar casado con una mujer que representa todas las virtudes que en la época se atribuían a la mujer japonesa ideal.

En la segunda, el joven, una vez terminados sus estudios, se traslada a su pueblo natal, donde su padre enfermerá gravemente. Coincide ese momento con el fallecimiento del emperador Meiji y el suicidió del general Nogi, que convulsionaron a la sociedad japonesa, ya de por sí confusa por los profundos cambios a los que se vio sometida durante el reinado de este emperador. Lo comenzó como un país feudal de estructura medieval; lo terminó como una potencia emergente industrial y militar. Esta época sume en la incertidumbre al joven narrador.

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En la tercera, el joven recibe una carta de Sensei, una especie de testamento en el que se sincera y explica los motivos de su escepticismo ante la vida y en especial ante el género humano. Un relato que sólo puede ser escrito desde el corazón, que ya hemos acordado que es ese lugar abstracto donde reside lo más íntimo de la persona.

He de confesar que mis reacciones ante esta novela fueron variando durante su lectura. Las dos primeras parte me las leí en poco tiempo, aunque exigían el parar de vez en cuando para reflexionar sobre lo leído. Establecen, por este orden, una relación interpersonal, un misterio y una reflexión. Sólo queda la resolución del misterio… la carta. Aquí, sin embargo, me atraganté un poco. Se me hace un relato quizá excesivamente prolijo, poco económico en palabras, en el que constantemente damos vueltas a través de unos mismos conceptos, incluso cuando la conclusión se hace evidente bastante antes de que lleguemos a ella. Creo que el concepto sobre el que se fundamenta el relato es excelente, pero creo que la resolución formal no está al nivel de las expectativas que tenía puestas en él.

Dicho lo cual, creo que es una lectura que merece la pena. Que nos permite entender mejor la evolución de una cultura que de unas formas u otras ha influido más de los que pensamos en la configuración de la cultura global en el siglo XX, incluso si ahora se ve eclipsada por el surgimiento de otras culturas emergentes en todo el mundo y en Asia en particular.

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[Libros] Rashomon / Seppuku – el comisario Heigo Kobayashi

Literatura

Traigo hoy a estas páginas dos historietas que hace tiempo que compré, por lo menos en mayo, y que hasta estas semanas pasadas no había encontrado momento para leerlas. De tema japonés, son obra sin embargo del valenciano Victor Santos, que parte de relatos o leyendas de la literatura y la tradición del País del Sol Naciente, y las adapta con mayor o menor fidelidad al formato de relato gráfico. Que yo sepa de momento sólo está estas dos que comento hoy y que publica Norma Editorial, y no sé si habrá alguna más en el futuro. Ya adelanto que no me importaría.

Los dos volúmenes están agrupados bajo el epígrafe general “Un caso del comisario Heigo Kobayashi”, que sería el protagonista e hilo conductor de los mismos. Este sería un avispado policía de la época del Japón feudal, que investigaría crímenes o sucesos complejos, que pondrán a prueba sus habilidades, y que comprometerán incluso su situación y su seguridad. No es el único personaje común a los dos títulos. En ambos casos aparece también “la Dama”, una misteriosa mujer cortada por el patrón de la mujer fatal que arrastra a los hombres a su destino, y el ninja, en parte histórico, en parte legendario, Hattori Hanzō. Además de algún alguacil a las órdenes de Kobayashi.

Sanmon, Nanzen-ji - Kioto

Sanmon, la gran puerta de Nanzen-ji, templo budista en la antigua ciudad imperial de Kioto, donde están tomadas estas fotografías. Rashōmon también fue una gran puerta, de las que daban acceso a esta ciudad, pero que hoy en día ha desaparecido. Mon es la partícula de estas palabras que significa puerta. Sanmon es la “puerta de San”, o Rashōmon es la “puerta de Rashō”.

Rashōmon…

…adapta el relato corto En el bosque escrito por Ryūnosuke_Akutagawa y que tuve ocasión de leer hace ya un tiempo. Este relato corto, En el bosque, fue llevado al cine por el director Akira Kurosawa, también con el título de Rashōmon, aunque en realidad existe un relato corto de Akutagawa con ese título, pero que cuenta una historia distinta, aunque también se integra en el principio tanto de la película como de la historieta de Santos. Uno de los motivos por los que son celebrados tanto la película como el relato en el que se basa es porque trata un mismo hecho contado desde el punto de vista y la subjetividad de cada uno de los que han participado en él. En este caso, un samurai que muere asesinado, que habla a través de una médium, su mujer violada, que es “la Dama” de las historietas que nos ocupan hoy, el maleante que los asaltó y un leñador que pasaba por ahí.

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Seppuku,…

…nombre que recibe la forma de suicidio ritual que habitualmente conocemos en occidente como harakiri, es un relato gráfico que se configura en torno a la leyenda de los 47 rōnin o también conocido como incidente de Akō. Esta fue una historia de lealtad y venganza, en la que 47 antiguos samurais que perdieron a su señor que murió obligado a cometer seppuku como consecuencia de ser infmado por un magistrado, se vengan de este asesinándolo y decapitándolo. En la versión que nos ofrece Santos, la historia de estos 47 guerreros se cuenta colateralmente, puesto que trata de la investigación del asesinato y de lo que hay detrás del mismo. “La Dama”, en esta ocasión, es la mujer ultrajada en el relato anterior que se ha convertido en la viuda del magistrado asesinado y decapitado. También esta historia tiene varias adaptaciones más o menos fieles al original en cine, de las cuales yo he visto la de 2013 en vídeo.

Si lo que buscáis son historietas de aventuras pero con un punto de inteligencia y buen hacer tanto en los dibujos como en los guiones, estas son para vosotros. A mí me han gustado.

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[Libro] La mujer de al lado

Literatura

La lectura de relatos de ficción, novela principalmente, es lo más habitual en mí, salpicado de vez en cuando con algo de ensayo sobre historia y algo de divulgación científica, más o menos profunda según las materias. Estas dos últimas variantes surgen con menos frecuencia ultimamente o, por motivos diversos, no las traigo a estas páginas. Pero también cada vez con más frecuencia intercalo esas lecturas con la historieta, que de unos años a esta parte he descubierto/redescubierto como potente arma para contar historias.

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En la ficción japonesa, no es infrecuente encontrar referencias al mundo mitológico de las creencias populares. No es el caso de esta colección de cuentos, que se mueve dentro del realismo puro y duro. Quizá, con cierto atrevimiento por mi parte, se podría comparar con el realismo italiano, también de posguerra.

Es cierto que es fácil caer en algunos prejuicios con este estilo narrativo. Determinados géneros, como la historieta de tebeo, los superhéroes o determinados productos serializados para adolescentes que nos llegan de Japón, hace que mucha gente vea la historieta como algo que no va con ellos. Que pertenece a otros grupos de edad o a grupos de friquis más o menos raros. Y esto es un error, porque hay cantidad de relatos maduros, adultos y profundos, o relatos adultos, entretenidos y pícaros, que de todo hay, que pueden convenir a todas las edades a poco que te sacudas los prejuicios de encima.

La historieta japonesa es un de las más variadas, aunque cuando te asomas a las libreerías, especializadas o no, lo que te abruman son los volúmenes de aventuras serializadas pensadas en el público adolescente principalmente. Pero tiene autores de gran calado que te dejan muy pensativo sobre la naturaleza del ser humano.

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En cualquier caso, aprovecharé la ocasión para trasladarme al mundo de la fantasía y la mitología japonesa a través del arte que encontramos en el Museo Nacional de Tokio.

Encontré hace ya algún tiempo un recomendación sobre este libro de Yoshiharu Tsuge en un artículo que también hacía alguna reflexión como la que encabeza esta entrada, que no encuentro ahora y no soy capaz de enlazar, y poco después lo vi en una librería, en una edición elegante aunque de aspecto sencillo, que te entra por los ojos. Publicada por Gallo Nero, es una pequeña colección de historias cortas sobre personas muy corrientes, con problemas debidos a su extracción social, a su carencia de dinero, a los problemas del Japón de posguerra, que no es la brillante sociedad tecnológica y tecnofílica que conocemos ahora. O que creemos conocer ahora. Relatos costumbristas, quizá con un trasfondo autobiográfico, ya que un personaje presente es el historietistas sin trabajo o mal pagado que mal vive en ese Japón de los años 50 o 60. Relatos donde el protagonismo para a esos sectores de la sociedad que más sufren cuando esta está enferma, mujeres, niños,… También las relaciones. Relaciones de amor o sólo deseo, o ese punto gris entre ambos en el que es difícil definir de qué se trata.

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Un lugar donde empaparse de la estética y el arte del País del Sol Naciente.

Aunque puede existir la tendencia a ser leído con rapidez, dado que se trata de historias pequeñas, casi mínimas, con un dibujo sencillo, que no simple, esto sería un error. Porque son historias que llevan sus cargas de profundidad en las que hay que caer, que hay que conocer y comprender. Por lo demás, me conmovió en ocasiones y lo considero muy recomendable. Y son historias mucho más universales de lo que su nacionalidad nos puede hacer pensar.

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Y donde encontramos esta placa lacada con la técnica del maki-e, auténtica tarjeta postal del siglo XVIII enviada desde Roma por un embajador nipón. Los más avezados la habréis reconocido… es la Fontana de Trevi… que le llamó la atención como a tantos turistas hoy en día.

[Cine] Kono sekai no katasumi ni [この世界の片隅に] (2016)

Cine

Kono sekai no katasumi ni [この世界の片隅に] (2016; 272017-3107)

De alguna forma, esta película de animación japonesa pertenece a un grupo de películas que constituyen un género en sí mismo dentro del cine nipón. Con un título que se traduce prácticamente literalmente, según el traductor de Google, con el que le han dado en español a pesar de que la película sólo ha llegado en versión original, “en este rincón del mundo”, el largometraje dirigido por Sunao Katabuchi pone voz a la sufrida población japonesa, en sus clases trabajadoras y modestas, que sufrió fuertemente las consecuencias de la guerra mundial. Emparentada con una película muy reciente, aunque aquella no era de animación, también nos lleva a pensar en aquella tristísima obra maestra que es Hotaru no haka [火垂るの墓] (La tumba de las luciérnagas), una de las películas más emblemáticas de Ghibli.

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En otras ocasiones, con un tema similar, nos hemos ido fotográficamente a la ciudad de Hiroshima. Pero hoy nos quedaremos en la región y a orillas del mar interior de Seto. Pero en vez de ir hacia el norte de la ciudad mártir, nos iremos hacia el sur, hacia Miyajimaguchi y Miyajima, donde se encuentra el bello paraje del santuario y monte de Itsukishima.

Pero Katabuchi, que también ha trabajado en alguna ocasión para el Studio Ghibli, no de director y no en esta película, nos propone una historia menos desesperanzadora, aunque también dura y triste. Suzu es una joven de una de las poblaciones de pescadores que acabaron formando parte de la ciudad de Hiroshima, que en 1944 es pedida en matrimonio para su hijo Shusaku por una familia de la cercana ciudad de Kure, puerto principal de la marina de guerra japonesa por estar protegida en el Mar Interior de Seto, y sede de unos potentes astilleros. Con sólo 18 años, Suzu, con imaginación y optimismo, tendrá que asumir la difícil tarea de llevar el hogar de la familia de su marido en tiempos de escasez, al mismo tiempo que tiene que adaptarse a su nueva situación. Conforme la guerra avanza, los americanos empiezan a estar en disposición de alcanzar con sus bombarderos la ciudad, con consecuencias terribles para la población civil. Y además, siente la nostalgia de su familia, que sigue en Hiroshima.

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En los aspectos más cinematográficos, la película de Katabuchi tiene una factura muy tradicional en la animación japonesa, con personajes esquemáticos en su forma, que no en su fondo, y unos fondos, una ambientación, muy documentada y muy detallada. Asistimos a una reconstrucción minuciosa de unos lugares que dejaron de existir entre 1944 y 1945, y que gracias a un trabajo ímprobo de documentación han conseguido reconstruir. El guion tiene muy buen ritmo, y las poco más de dos horas de largometraje, mucho tiempo para ser animación, se pasan con agilidad. No se hace larga en absoluto. No hay escenas superfluas, todo tiene un sentido, y la película dialoga constantemente con la historia y con otras historias sobre la época, así como mantiene diálogos y autorreferencias internas constantemente. Sin destripar en exceso el argumento, sugiero estar atentos a la asociación de ideas y conceptos entre la niña de la sandía inicial, con la niña del final de la película, a través de la joven de cierto barrio de Kure a mitad del filme. Es un ejemplo entre otros.

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Luego está la tesis de la película. El sufrimiento del pueblo japonés, un pueblo que sería sencillo, trabajador y honesto, y que se presenta como una víctima más de la sinrazón bélica. No es la primera vez que se nos presenta esta tesis en cine o en la literatura, como ya he dicho, de alguna forma esta película forma parte de un conjunto de obras que forman un género en sí mismo sobre estos conceptos. Siempre me genera dudas esta presentación. Aunque es fácil dejarse llevar por la idea de la maldad de los militaristas nipones que arrastraron al país a la vorágine expansonista y bélica de los años 30 y 40, no podemos de dejar de considerar que la población japonesa, en gran parte, aceptó ciegamente estos dictados, sus soldados, extraidos de esa población sencilla, trabajadora y honesta, actuaron con fanatismo, crueldad y desprecio hacia el enemigo en el campo de batalla, y la desesperación más que el alivio pareció cundir en un primer momento tras la derrota. Algunas de estas ideas se dejan ver a lo largo de la película, unas más que otras. Creo que la película, aunque parcial hacia esa población sencilla nipona, es razonablemente honesta. Pero la tesis es hasta cierto punto debatible. ¿Son las poblaciones de las naciones agresoras víctimas? ¿O son también responsables del comportamiento de sus líderes? Creo que las cosas no son blancas o negras y hay muchos elementos a debatir ahí. No voy a entrar a discutir sobre las agresiones de los aliados a las poblaciones civiles de los países enemigos. Fueron ciertamente brutales. Criminales. Para mí, lo he dicho en más de una ocasión, en una guerra no hay ejércitos buenos y malos. Los hay malos y peores. O simplemente peores.

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Película elegante. Melancólica, en su mayor parte. Cruda, pero sin regodearse en esa crudeza. Conocemos más las consecuencias de los hechos más atroces, sin que tengamos que presenciarlos más allá de unos indicios. Elegante y sutil la representación del bombardeo atómico de Hiroshima, se nos pone sin embargo la calle de gallina, nos estremecemos, cuando presenciamos con dureza algunas de sus consecuencias. Creo que es una muy buena película, que por algún motivo ha llegado a nuestras pantallas de una forma muy discreta que contrasta con la expectación que despertó hace unas meses el último éxito mundial de la animación nipona. Si aquella era mucho más arriesgada en sus aspectos formales y conceptuales, creo que esta que nos ocupa hoy es una obra mucho más madura, con una historia muy madura, compacta y conceptualmente clara. Extremadamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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[Cine] Kazoku wa Tsurai yo (家族はつらいよ) (2016)

Cine

Kazoku wa Tsurai yo (家族はつらいよ) (2016; 212017-1505)

Después de una semana cinematográficamente en blanco, en lo que se refiere a acudir a la salas de cine, gracias a la “fiesta del cine” que deja la cartelera hecha un erial, volvemos para ver una película que nos llama la atención por sus circunstancias. La película la han titulado en las versiones dobladas al castellano Maravillosa familia de Tokio, traducción modificadadel título “internacional”, o sea en inglés, What a Wonderful Family! Me explico.

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Lógicamente, nos vamos a Tokio con las fotografías, pero no a lugares o gentes llamativos, sino a la gente corriente, que es de lo que va la película de hoy.

Hace unos años, no muchos, el director Yōji Yamada, nos presentó bajo el título Tōkyō Kazoku (東京家族) (Una familia de Tokio), que fuimos a ver, una nueva versión de un clásico del cine japonés, un imprescindible como es Tōkyō Monogatari (東京物語) (Cuentos de Tokio) de Yasujirô Ozu. Como digo, esta última, una película de 1953, es una película imprescindible, un verdadero tratado de cine, especialmente de cómo romper muchas de las normas escritas o no escritas de cómo hacer una película y hacer una obra maestra. Una película que te llega a lo más profundo del corazón y que te asombra como aficionado al cine en cada fotograma. La versión de Yamada, en la que actualizando al color y a los tiempos modernos, intentó reproducir el cine del maestro Ozu, pero no lo consiguió más que hasta cierto punto. Siendo una película perfectamente visible, de esta serie de películas que nos están llegando desde Japón, preocupadas fundamentalmente por las relaciones de familia.

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El caso es que Yamada ha cogido al mismo reparto que en 2013, exactamente el mismo, con roles muy similares, y nos ha retratado otra familia tokiota en tono de humor. Como digo, los dos abuelos son los mismos, los hijos e hija con sus consortes o novia son los mismos, y los dos nietos también. Pero es otra familia. Un en la que la abuela, tras cuarenta y cinco años de matrimonio, el día de su cumpleaños, que a su marido le ha pasado desapercibido, le dice al despreocupado setentón, aficionado al sake en su jubilación, que si le quiere hacer un regalo, que le dé el divorcio. Y aquí se monta el lío, con unos hijos que no se coscan de nada y que viven con sus propios problemas, en ocasiones reproduciendo los roles de sus mayores, aun en la moderna sociedad tokiota.

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El estilo de dirección de Yamada es similar al que ya vimos en la película del 2013, imitando a Ozu, con planos bajos, estáticos, o muy ligeramente dinámicos, pero el tono es mucho más informal, con un tono básicamente de comedia, con alguna escena dramática aquí y allá. No niega que sigue estando basada en la los cuentos de Tokio originales, y el esquema de la película sigue fiel, aunque cambios de dirección en determinados momentos. Hasta tal punto está clara la influencia, que en un momento dado, clave, se hace una referencia explícita a una de las escenas más hermosas de Tōkyō Monogatari.

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Las interpretaciones están bien, especialmente por parte del cascarrabias protagonista, Shuzo (Isao Hashizume), la sobriedad de su esposa, Tomiko (Kazuko Yoshiyuki), y te sigues enamorando igualmente de la novia del hijo más joven, Noriko (Yū Aoi). Curiosamente, aunque el apellido de la familia ha cambiado con respecto a la película de 2013, muchos nombres se conserva, y en el caso de esta última se conserva íntegro nombre y apellido, como si fuera una versión de la misma persona en un universo paralelo.

Por si a alguien le interesa, la traducción del título original no tiene nada que ver con irónicas “maravillas” sino que directamente viene a decir que “la familia es un dolor”. No está al nivel de sus referencias anteriores, desde luego está muy lejos de la maravillosa película de Ozu, pero es una película buenrollista, bien interpretada, que se ven con ganas y que tiene un tono admisible para cualquier cultura, no es demasiado específica de Japón. Una historia similar se podría plantear en nuestro país. Se deja ver.

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Por cierto, en Japón ya se va a estrenar una segunda parte… que incluso está mejor valorada que esta primera por el público votante en IMDb,… que de momento son 12 personas. De algún pase privado, o para la prensa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

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[Libro] Ayako

Literatura

Este libro, que me ha costado varios meses leer, lo comencé por una recomendación que encontré en algún sitio. He perdido la referencia, han pasado por lo menos cinco meses si no son seis. Era un artículo que hablaba en general de la obra del historietista japonés Osamu Tezuka. Tezuka está reconocido como uno de los principales historietistas nipones, y como uno de los que en su momento revolucionaron la forma de hacer la historieta, el manga, en el país del sol naciente. Fue uno de los primeros que en ese país concibieron historias largas y con un desarrollo amplio utilizando este medio artístico.

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Para ilustrar la entrada, me he imaginado el entorno rural de la familia de terratenientes y los montes y bosques que lo rodea y donde cosas pasan; para representarlo, me he ido a los bosques y montes de Nikko, famoso por sus templos y santuarios, pero que tiene un paisaje absolutamente envidiable.

Justo cuando leí aquel artículo, había salido a la venta el primer tomo de Ayako, la obra que traigo hoy aquí, y que lleva el nombre de la protagonistas de una historia tórpida y compleja que abarca más de dos décadas de la posguerra mundial en el país oriental. La trama comienza cuando poco después de la guerra, el hijo de un terrateniente de provincias vuelve a casa, descubriendo que en su familia, todo un clan, el ambiente está enrarecido, y además tiene una hermana nueva… que resulta de una relación incestuosa del patriarca con una de sus nueras. Pero al mismo tiempo, el recién llegado de la guerra y sus secuelas, está metido en organizaciones que mezclan el espionaje político, son tiempos de ocupación americana, y el crimen mafioso. A partir de ahí se desencadenarán una serie de hechos violentos que llevarán a la puesta en peligro de la familia, y que la joven Ayako vaya a vivir una vida mucho más extraña y anormal de lo previsible.

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Como digo, una historia que nos lleva desde los años 40 hasta los años 70, donde abundan las conductas sexuales anómalas, la violencia y la crítica social y política. El motivo por el que me ha costado meses es porque entre la publicación del primer tomo y del segundo, la obra es bastante extensa, ha pasado también meses.

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El segundo tomo complementa la segunda parte de la historia de Ayako con tres historias cortas en las que se mezcla lo real con lo fantástico.

En general, me ha parecido una obra interesante, aunque no siempre sencilla o agradable de leer. Recomendable para adeptos al género.

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[Cine] Kimi no Na wa [君の名は] (2016)

Cine

Kimi no Na wa [君の名は] (2016; 192017-1004)

Voy a pasar unos días al modo “sólo fotos”. Y tenía varias cosas pendientes de comentar, algunas de las cuales tendrán que pasar a dentro de unos días. Una semana, más o menos. Entre ellas una película, que vi el fin de semana pasado, pero que me voy a saltar por comentar esta película de animación que vimos el lunes. Con la otra película irán comentarios de otras cosas, que no he terminado todavía.

Por el ambiente y los paisajes, la película que comento hoy me ha devuelto a los recuerdos de cuando fuimos de excursión a las proximidades del monte Fuji. El shinto, los lagos, los montes, la naturaleza, las pequeñas poblaciones, los trenes,…

Pero ahora vamos con el gran éxito que ha supuesto la última película de animación de Makoto Shinkai. Utilizo la convención occidental de colocar el nombre de pila delante del apellido en esta entrada a la hora de escribir los nombres japoneses. Hasta la fecha, que yo recuerde, había visto dos películas de animación de Shinkai. Y ambas me gustaron bastante. Ambas en vídeo o televisión. Ninguna de las dos justificaba el apelativo de largometraje. Más bien eran mediometrajes.

5 centímetros por segundo, de la que he leído también el cómic, te dejaba un sabor a película inacabada. Tenía una secuencia o conjunto de secuencias, la del viaje en tren bajo la nieve, que es una de las más desasosegantes y a la vez hermosas que he visto en el cine de animación. O en el cine en general. Pero lo dicho… esa sensación de que había algo más que contar,… que se acaba demasiado pronto… que falta una etapa en la vida de sus protagonistas que contar…

El jardín de las palabras es claramente un mediometraje, que también tenía elementos sobre las relaciones humanas que la hacían muy interesante.

Por lo tanto, aunque parece que Shinkai sea un recién llegado a la animación si hacemos caso a lo que se lee sobre esta película que fuera de Japón recibe el título en inglés de “Your Name”, lo cierto es que llevaba ya un tiempo hablando de sus temas preferidos y desarrollando el estilo que ahora ha asombrado a mucha gente.

En esta película cuyo título es la última línea de diálogo de la película “Kimi no Na wa… (Tu nombre es…/Te llamas…)” nos cuenta la historia de dos adolescentes, Taki, un chico que vive en Tokio, y Mitsuha, una chica que vive en Itomori, un pueblecito de las montañas, que no se conocen, que cursan los últimos cursos de la educación secundaria y que de repente empiezan a tener la sensación de que en sueños (o quizá en la realidad), intercambian sus cuerpos, y cada uno vive en el cuerpo del otro. Todo eso hasta el día que Mitsuha se dirija a celebrar un festival tradicional en su pueblo, mientras un vistoso cometa destaca sobre el cielo nipón.

La película tiene tres actos y un epílogo. El primer acto es lo que he comentado como sinopsis del film. El segundo acto es el viaje de Taki en busca de Mitsuha cuando los intercambios se detienen. El contenido del tercer acto me lo callo para no destripar el argumento. Y en el epílogo seguimos por la ciudad a Taki, convertido ya en un graduado universitario en busca de su primer trabajo como arquitecto.

El tema de la película son la personas separadas, aun cuando deseen estar juntas. Es un tema que ya estaba presente claramente en las dos películas anteriores que he mencionado. Separadas por el espacio, por el entorno social, por la edad, por el tiempo, por el destino… Y al mismo tiempo, personas que parecen destinadas a estar juntas. Reconozco que por vivencias personales, el tema me ha interesado siempre, incluso si como sucede en esta ocasión, los personajes son adolescentes. Pero no nos engañemos. Frente a otros productos de animación de distintas nacionalidades que están claramente dirigidos al público más joven, los valores y los temas que encontramos en las películas de Shinkai me resultan universales, más maduros.

Dos son las grandes virtudes de la película de Shinkai. Por un lado, la creación y desarrollo de los personajes, tanto los dos protagonistas como los secundarios que los rodean. Casi desde el primer momento, desde las primeras imágenes que nos muestra de ellos, nos importan. Empatizamos con ellos. Queremos que la vida les vaya bien. Disfrutamos y sufrimos con ellos. No están estandarizados. Ninguno. Todos tienen sus matices.

La otra gran virtud es el virtuosismo en el dibujo. Lejos de los mundos fantásticos de otras películas de animación, aun con los elementos sobrenaturales que impregnan el film, nos encontramos en un Japón real. Con escenarios reales reproducidos con fidelidad y minuciosidad, con un detalle, un ambiente y un clima totalmente convincentes. Y eso para una técnica de dibujo plano, aunque lleno de profundidad, que parece mucho menos sofisticado que las demostraciones tecnológicas a las que nos acostumbran otras productoras de animación, especialmente norteamericanas. Y sin embargo, es de una modernidad y de una calidad técnica asombrosas.

Quizá las pegas que se le pueden poner al largometraje vienen del engarce entre los actos en que se divide. Cada uno de ellos tiene un tono distinto. La comedia, el drama con tonos de tragedia, la aventura de acción,… la melancolía esperanzada del epílogo. Cada uno de ellos disfrutables, pero no siempre con las mejores transiciones entre unos y otros. No estropea la película, pero quizá previene que se convierta en una obra maestra. Por su impacto en la taquilla, la he oído comparar con El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi),… y no. En primer lugar, porque sus temas y su planteamiento son muy distintos. En segundo lugar, porque esta última quizá sea una de las cumbres del cine de Hayao Miyazaki, una, hay varias, con quien se compara a Shinkai en los últimos tiempos. Y tampoco es eso. Son directores que comparten un medio de expresión, pero con personalidades y con cosas que contar distintas. Injusto para Shinkai, que tiene derecho a una trayectoria propia. Esta película de Shinkai es su primer gran éxito. Esperemos muchos más. La película es muy muy muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****