[Cine] El niño (2014)

Cine

El niño (2014), 31 de agosto de 2014.

El director Daniel Monzón ha sido proclamado en los últimos años como gran gloria del cine español. Lo ha sido a propósito de un drama carcelario que no fui a ver en primera intención, debido al antecedente de algún soberano aburrimiento con el que previamente “nos deleitó” el director mallorquín. Lo vi después. El drama carcelario, digo. En televisión. Así que frente al entusiasmo colectivo de la crítica y los medios ante el nuevo estreno de Monzón, yo me he acercado a ver la película como si echase una moneda a cara o cruz. Lo mismo podía salir bien que se un truño. O lo que es peor. Al igual que muchas películas españolas de los últimos años, me podría generar una indiferencia y una tendencia al olvido temprano del producto.

No te puedes fiar de crítica y medios. No sé si sus entusiasmos están asociados a las ganas y la necesidad, o al compadreo con productoras y distribuidoras para ver si arrastran a algunos espectadores a las poco concurridas salas de cine españolas. Quisiera pensar que sus motivos son honestos,… pero claro, estamos en el país que estamos… Así que como para fiarse.

Eso sí. Algunos de los nombres del reparto prometen. Vamos… si me dicen que en una misma película me ponen a Luis TosarEduard FernándezSergi López,… esta gente sabe hacer su trabajo. O por lo menos eso han demostrado en más de una ocasión… Ves. Todos estamos necesitados de esperanzas. Incluso yo mismo.

Costas de Menorca

A falta de fotografías de las costas andaluzas, gibraltareñas o marroquíes, nos trasladaremos a las menorquinas, que no están nada mal.

La película nos cuenta dos historias que acaban confluyendo. En la primera, vemos a un honesto policía nacional dedicado a la persecución de traficantes de estupefacientes en la zona del estrecho de GibraltarJesús (Luis Tosar), que con su no menos dedicada compañera, Eva (Bárbara Lennie), van detrás de un gran traficante y un gran alijo. Con poco éxito, ya que estos les dan en los morros con frecuencia; debe ser que hay algún corrupto en las filas de los “maderos”. La quemazón de Jesús motiva a que su jefe, Vicente (Sergi López), lo destine una temporada al helicoptero de vigilancia marítima, con su buen amigo Sergio (Eduard Fernández).

Esto les llevará a toparse con El Niño (Jesús Castro), un chaval que con su sangre fría y su buen manejo de las embarcaciones, empieza a dedicarse a pasar porquerías desde el otro lado del estrecho. Junto con su amigo de toda la vida El Compi (Jesús Carroza)Halil (Saed Chatiby) un joven de origen marroquí naturalizado español, y la ayuda de la guapa hermana de este, Amina (Mariam Bachir), se dedican a pasar pequeños alijos de droga para ganarse unos eurillos a gran velocidad. Pero pronto tendrán que afrontar las consecuencias de esta arriesgada profesión.

Costas de Menorca

Supongo que en su momento también habría su tejemaneje contrabandista en estas costas tan bellas.

A ver. De estas dos historias, la primera se sostiene bastante bien. No es que sea especialmente original. Y además, muy previsible. Vamos… se ve venir quien es el topo desde lejos. Tiene un argumento que hemos visto mil veces en el cine y en la televisión. De hecho, cualquiera que siga alguna serie policíaca en la caja tonta seguro que ve un par de episodios al año con un argumento similar. Más o menos. Pero el buen hacer de sus veteranos intérpretes y el dinamismo con el que están rodadas las escenas de acción hace que sea entretenida.

La segunda historia flojea bastante más. En principio, la historia de los chavales podría dar de sí. Pero la historia romántica está metida con calzador. Y de hecho, para darle salida, hay una escena final en la película que me parece casi sonrojante. Los intérpretes de esta parte de la historia están algún que otro escalón por debajo de los anteriores. De hecho, Castro, el protagonista, es el típico actor joven que parece clonado de otros tantos que pululan por ahí. La típica barbita de dos o tres días, absolutamente inexpresivo, y constantemente con cara de mala leche. No da más; no se le aprecian más registros. No se le pide más: “tu ponte al volante de la lancha y estate hay con cara de pocos amigos”. Ahí tenemos todo el trabajo de dirección de actores con este mozo. La chica marroquí es guapísima. Pero inverosimil. Una tía de veintitantos,… separada de su marido en su país,… es decir una paria,… pobre,… que se dedica a pasar a lomos mercancías entre CeutaMarruecos,… pues no tiene las pintas superestupoendas con las que nos la muestran. No me la creo ni por casualidad. Una historia de amor metida con calzador supongo que para traer público joven a las salas de cine. Esta segunda historia, sólo cuando se mezcla con la primera en las escenas de acción supone un cierto interés.

Así que finalmente, ¿qué tenemos? Pues una peliculilla entretenida, que se sostiene exclusivamente por el buen hacer de sus intérpretes más veteranos, y por un par de escenas de acción en el mar con lancha y helicóptero. Algunos de los diálogos entre Tosar y Eduard Fernández de lo mejor. Poco más. De verdad. Que no pasa nada por verla. Que te entretienes. Pero si Monzón es todo lo que tiene que ofrecernos, más allá de sus habilidades técnicas para el cine de acción, habrá que concluir que con su anterior filme sonó la flauta por casualidad. Nada más. Y si esta es la gran esperanza del cine español,… en fín,…

Valoración

    • Dirección: ***
    • Interpretación: ***
    • Valoración subjetiva: ***
Costas de Menorca

Aunque los de traficar con sustancias tóxicas producidas en la isla,… como no sea la sobrasada y el queso bien curado de Mahón… que a mí me parecen estupendos…

Transsiberian (2008)

Cine

Transiberian (2008), 29 de octubre de 2008.

Conversación telefónica. Ayer, a las 17:04 horas.

T.: ¡Qué rollo de semana, qué frío y qué mal!
Yo: Sip.
T.: ¿Nos vamos al cine?
Yo: Pero si el lunes no encontramos nada decente que ver.
T.: ¿A tí no te gustaban las películas de trenes? Porque echan Transiberiano o algo así.
Yo: La crítica no la pone muy allá.
T.: Pero sale el Noriega.
Yo: Ese te pondrá a tí, por que lo que es a mí…
T.: A tí te pondrán los trenes,… y alguna moza que saldrá…

Tras esta conversación, que no terminó aquí pero que siguió por derroteros que a nadie más importan, nos abrigamos para afrontar el gélido viento de este final de octubre y nos fuimos a ver esta película, coproducción europea, firmada por Brad Anderson. Con cierto escepticismo… pero con ganas de dar una vuelta.

La película es un thriller ferroviario. Unos voluntarios norteamericanos regresan de hacer sus buenas obras en Pekín, y como él (Woody Harrelson) es un fanático de los trenes, deciden hacer el viaje en el mítico Transiberiano. Ella es su mujer (Emily Mortimer), y se dedica, como aficionada, a la fotografía. Comparte el compartimento de las literas con un español (Eduardo Noriega) y su novia (Kate Mara). En una parada, el buen chico norteamericano, pierde el tren y a partir de ahí pasan cosas. En un momento dado, entra en acción un detective ruso de narcóticos (Ben Kingsley). Y hasta aquí puedo contar.

Entre lo bueno que se puede decir de la película es que, efectivamente, a quien le gusten los ferrocarriles en el cine no quedará defraudado. Bellas imágenes de trenes circulando en paisajes variados, con un predominio de la taiga y la tundra siberianas. Una serie de escenas entre venerables locomotoras de vapor soviética es el clímax desde este punto de vista. Pero por lo demás, la película flojea mucho. Los personajes no están bien dibujados. O son muy tópicos, o son poco creibles. El personaje de Mortimer, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película, no es plausible. Una mujer con un pasado duro y complejo no actúa luego como un ratoncillo asustado cuando vienen mal dadas. No es lógico. Por otro lado, la acción avanza a golpes. Tan pronto pasan cosas como sientes que estás perdiendo el tiempo con lo que estás viendo. Falta ritmo. Lo que no es igual a que ese ritmo tenga que ser necesariamente rápido. El ambiente frío y descarnado de la Siberia invitan a un ritmo lento y agobiante. Pero definido, que no es el caso.

Las interpretaciones se resiente de la mala definición de los personajes, y los únicos que se salvan un poco de la quema son Mortimer, por los pelos, no es culpa suya sino de las inconsecuencias del personaje, y Kingsley, que siempre muestra oficio. Harrelson, a ratos, resulta casi caricaturesco, y Noriega está muy poco convincente.

En resumen, película recomendable para fanáticos ferroviarios y si no hay nada más que hacer. Poco más. Yo le pongo un cinco, con una seis en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones en:

Como curiosidad, la película está rodada en Letonia, no lejos de Polonia, donde se tomó la siguiente imagen ferroviaria.

Pospiezny - Poznan

Tren "rápido" en Poznan (Polonia) - Fujifilm Finepix F10