[Cine en TV] Mulan (2020) y los absurdos 21,99 euros

Cine

Mulan (2020; 42/20200905)

Desde hace unos años, la todopoderosa Disney ha venido adaptando sus clásicos de la animación a películas de acción real. O sea, con actores de carne y hueso. Porque la abundancia de gráficos generados por ordenador en muchas de estas películas las sitúan a veces en un limbo entre eso que llaman “acción real” y cierto tipo de animación. Estas películas, promocionadas a bombo y platillo, han tenido en general valoraciones de la crítica por debajo de los clásicos de animación en los que se basan, aunque no han dejado de ser una notable fuente de ingresos para la compañía. Yo sólo he visto dos en la gran pantalla, la adaptación de Alicia por Tim Burton, muy decepcionante, y la más reciente de el Libro de la Selva (hubo otra hace un tiempo), entretenida, aceptable, aunque sin el encanto de la de animación. En general, para mí, este tipo de adaptaciones y de eterno ordeño de la misma vaca, presentan escaso interés. Pero desde hace un tiempo, Disney se lanzó a un fuerte promoción de la adaptación de la leyenda china de Hua Mulan con intérpretes humanos.

Los mausoleos de la dinastía Ming en Nankín me servirá de ilustración para esta entrada, aunque sean muy posteriores históricamente al origen de la leyenda de Hua Mulan

Cuando se estrenó la versión animada, a pesar de lo mucho que me puede llegar a gustar el cine de animación, no la vi en la gran pantalla. En aquellos momentos identificaba la animación de Disney con unos modelos sociales, culturales e ideológicos que no me interesaban o incluso me repelían, y además era productos excesivamente orientados al público infantil o familiar. Se dijo que la versión animada de la historia de Mulan suponía un avance en la forma de considerar a las protagonistas femeninas, más independientes, más proactivas, menos “princesas” a la espera del “príncipe encantador”. Pero cuando la vi en la pequeña pantalla, si bien resulta entretenida, el final es totalmente decepcionante y sigue siendo un ejemplo del conservadurismo que presentaba la productora. Para la versión actual se anunciaba una adaptación más adulta y puesta al día. Se prometía el espectáculo propio del cine épico chino, con quienes ha colaborado Disney, y mejoras en el argumento. Y ahí, como digo, vino la fuerte campaña publicitaria, impactada de repente por la pandemia de covid-19, que generó numerosas inseguridades para su estreno programado durante el verano de este impredecible 2020. Finalmente, la compañía decidió no estrenarla en la gran pantalla, llevarla directamente a su plataforma de contenidos en línea bajo demanda, con un precio de 29,99 dólares en EE.UU. o 21,99 euros en Europa, más la suscripción mensual a la plataforma. Cosa rara que el precio en Europa sea más barato que en EE.UU. A mí, sin entrar en detalles, me parecía desmesurado, casi descabellado. Y mucha confianza debían tener en la calidad de la película para realizar una apuesta similar. Este precio seguirá durante un par de meses, y a finales de año pasará al régimen general de la plataforma de Disney, justo para motivar las suscripciones en la época navideña.

Obviamente, ni me plantee ver en mi televisor la película con estos precios. Ni siquiera me interesa la suscripción a esa plataforma. Y además, los antecedentes de este tipo de antecedentes no eran tan buenos como para confiar a ciegas en la calidad de la película. Pero este sábado pasado fui invitado a cenar a casa de unos amigos, con las dos generaciones presentes, padres e hijos, y tenían como sorpresa la película en cuestión. Y la vimos.

El argumento de la película, dirigida por Niki Caro, es un calco de la película de animación, salvo que el final es un poco menos carca que el de aquella, y por la introducción de un personaje, una bruja que se transforma en ave rapaz, interpretado por la gran actriz china Li Gong. El papel principal descansa en sobre los hombros la actriz china Liu Yifei, que vivió unos pocos años en EE.UU. en su niñez y que debe hablar en inglés, idioma en el que está rodada la película.

En pocas palabras, la película es más bien mediocre, tirando a malilla. Más allá de cierta espectacularidad en algunas escenas, nada que no se haya visto ya en diversas ocasiones, carece de emoción. En parte por el propio desarrollo de la película, en parte por que es absolutamente predecible, incluso si no hubiésemos visto la versión animada. Y, en general, la interpretación es floja, sosa, carente de corazón. A mí me cuesta empatizar con una protogonista que, más allá de un físico adecuado, aunque con una edad superior a la esperada, aporta poco más al personaje. El resto del reparto,… una pena ver a la excelente Li Gong tratando de aportar algo a su estereotipado personaje, unos malos de caricatura, y el resto absolutamente anodino. Unos diálogos llenos de tópicos y frases hechas que no emocionan ni a Myrtle la llorona.

Me falta poco para calificar a esta película como un fiasco. Quizá no llegue a tanto, y la profunda decepción proceda de las propias expectativas que Disney había generado sobre la misma. Desde luego no me parece recomendable, y mucho menos pagar el precio que pide la compañía para su visualizado precoz, en el cual se pierde el factor “espectáculo” propio de las escenas de acción más espectaculares, previstas para la gran pantalla. No aporta nada nuevo. Ni sobre otras películas de acción épica chinas, que son muy superiores, ni sobre la versión animada, ni… sobre nada. La crítica profesional está dividida ante la misma, pero es que Disney es mucho Disney para recibir críticas muy duras por parte de los medio de comunicación. Y el “populacho”, en las diferentes plataformas, la está poniendo a caldo. Si encima resulta que la protagonista se manifestó como una leal seguidora de las consignas del régimen de Pekín ante la represión en Hong Kong de los manifestantes demócratas,… pues pocas simpatías está generando en las partes del mundo todavía no demasiado influidas por los dictadores chinos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Libro] La edad de oro – Wang Xiaob

Literatura

Cuando adquirí el entretenido libro de Ricarda Huch cuando estaba de oferta, me apareció entre las recomendaciones otro, que no estaba de oferta, del autor chino Wang Xiaob, cuya premisa de partida me llamó la atención. Vi que no era muy extenso, y decidí comprarle y darle una oportunidad. No me he arrepentido, como veréis.

Inevitablemente, al leer en una reseña que los protagonistas de esta novela eran jóvenes enviados a provincias remotas de la República Popular de China para su “reeducación” durante la época de la Revolución Cultural, no pude evitar recordar aquella delicia de novela, también llevada con acierto al cine que fue Balzac y la joven costurera china. Probablemente, las semejanzas no vayan mucho más allá, pero sirvió para desencadenar el interés. Bueno. Sí que van más allá, puesto que hay una historia de amor en cada uno de estos libros. Aunque… ¡tan distintas!

Los dos protagonistas de la novela son un joven de 21 años que es enviado a una provincia del sur de China para su reeducación, y una joven médica de 23 años, casada, pero que está separada de su marido por similares razones. Ambos inician en un momento dado relaciones sexuales, en las que los sentimientos ocupan un lugar… complejo. Incluso llegan a escaparse y a vivir aislados en una cabaña de montaña. Son descubiertos y son sometidos a sesiones de autoacusación pública y también a humillaciones y maltratos. Veinte años después se reencuentran. Quizá para descubrir, demasiado tarde, lo que era demasiado obvio para la época en que vivieron.

La novela está inspirada por las propias vivencias de su autor, que sufrió la “reeducación” en la provincia de Yunnan, donde transcurre buena parte de la novela, aunque no es autobiográfica. El escritor se malogró a una edad relativamente joven, falleció con 44 años por un ataque al corazón, y buena parte de su obra, entre ella las mejores piezas, no se conocieron hasta años después de su muerte. La novela corta que traigo aquí forma parte de un ciclo de novela, cada una centrada en una de las edades de la persona. Siendo la “edad de oro” la juventud. El momento de los impulsos, de los sentimientos poderosos, sin frenos, aunque también aquella en la que falta perspectiva y referentes. Especialmente en un entorno potencialmente hostil.

El tono de la novela es desenfadado. A veces casi frívolo. Pero cualquier lector mínimamente avezado no se engañará por el hecho. Detrás de los encuentros, a veces cómicos entre los dos jóvenes, otras veces tristes o dramáticos, está el hecho incuestionable de que de forma casi inevitable, a pesar de sus diferencias, de sus orígenes diversos, de su papel distinto en esa extraña sociedad, se enamoran uno del otro. Tampoco cuesta vez que detrás de la humorística forma que en ocasiones presenta las humillaciones a las que se ven sometidos, el desenfado con el que parecen afrontarlas, estas humillaciones son reales, son dolorosas. Cómo son consecuencia de un régimen totalitario y por definición corrupto, en el que las motivaciones de quien tiene el poder pueden tener más que ver con sus bajezas y rencores que con otra casa. Y que busca la deshumanización. De quien es represaliado, por intentar ser diferente, no digamos ya si intenta destacar. Y de la masa que participa en esas humillaciones, que por miedo a sufrir unas consecuencias similares se suma y se deshumaniza a sí misma. El gran peligro de los totalitarismos, de cualquier signo, el aislamiento y la deshumanización del individuo.

Una novela muy interesante, que estoy encantado de haber leído. Muy distinto a la que me motivó a hacerlo, aunque no dejan de ser distintas visiones de un mismo fenómeno, de un mismo clima social, de un mismo problema. Una lectura conveniente, en una época donde resurgen las ideologías deshumanizantes, por no hablar de las que nunca se fueron, y algunos quieren presentar como “exitosas” a pesar de que son una catástrofe humana más de las que pueblan la faz de la Tierra.

[Cine en TV] A dog barking at the moon (2019)

Cine

A dog barking at the moon (2019; 19/20200409)

Que no nos engañe el título oficial de la película en inglés. Estamos ante una película china, hablada en mandarín, con algunos pocos y pequeños diálogos en inglés, opera prima como directora de Lisa Zi Xiang, que ha llamado la atención en algunos festivales, especialmente por romper uno de los tabúes más poderosos de la República Popular China, el de la homosexualidad. La película se ha estrenado directamente en Filmin, recientemente.

Zi Xiang nos cuenta una historia familiar a través de tres momentos en la historia. En la época actual, cuando Xiaoyu (Nan Ji; conocida también como Gaowa Siqin; Zhang Yinyue, de joven), la hija del matrimonio formado por el Tao (Wu Renyuan), el marido, y Jiumei (Naren Hua, nombre mongol, conocida también por su nombre chino Renhua Na; Jiang Bing, de joven), la esposa, visita a sus padres en Pekín cuando está en avanzado estado de gestación en compañía de su marido occidental. Pero la visita no será fácil, porque la vida familiar ha venido marcada por dos hechos; la muerte del primogénito varón de la familia en la época del hijo único en China, seguida por el nacimiento de una niña, infausto para muchas familias, y por el descubrimiento de que el padre mantiene relaciones homosexuales con amantes masculinos. Para comprender la historia al completo, esta hace visitas al pasado, tanto al momento en que Xiaoyu era un joven despierta e inteligente en su edad escolar, como al momento en que Jiumei y Tao eran novios, y la Jiumei vivía en una residencia con su mejor amiga, Yuanyuan (Ming Xing).

La película, según leo, está rodada en Pekín, aunque se hacen menciones a la “Ciudad de Hielo”, o sea, Harbin, en Manchuria. No conozco todavía Pekín, una omisión que se hubiera solucionado dentro de unas semanas si no se hubiera dado la inoportuna irrupción de un conocido virus que nos llegó… de China.

Con una realización sobria, de escasos movimientos de cámara, muy estática, muy austeramente pero correctamente iluminada, con una acción pausada, más basada en diálogos y en reflexiones silenciosas, Zi Xiang nos va descubriendo la historia detrás de las complejas relaciones entre los miembros de esta familia. Y trata al mismo tiempo diversos temas y sus implicaciones en la sociedad china, mucho más tradicional de lo que podríamos llegar a pensar en unos tiempos en los que sacan pecho por sus logros tecnológicos. La homosexualidad, por supuesto, es uno de ellos. Las consecuencias de la política de hijo único y el sexismo de la sociedad china, es otro. El rol de esposa de la mujer, la necesidad de transmitir el apellido a los descendientes, la aparición de sectas (sí, incluso ese budismo que tiene tan buenas relaciones públicas en occidente, aparecen nocivas sectas que buscan sangrar a sus fieles ofreciéndoles falsas esperanzas de salvación), y, en un momento dado, la homosexualidad femenina, todavía más oculta que la masculina.

La película gana con el recuerdo. Cuando han pasado unas horas eres consciente de la notable profundidad de sus propuestas, de la excelente interpretación de su reparto. Pero hechas de menos una realización menos fría, que te permita empatizar más y mejor con los personajes y sus motivaciones. Motivo por el que, aunque me parece recomendable, no pasa del aprobado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Nanfang chezhan de juhui [南方车站的聚会] (2019)

Cine

Nanfang chezhan de juhui [南方车站的聚会] (2019; 07/20200128)

La crítica de cine, como la literaria o la teatral o la de distintas artes o diversos espectáculos, me parece necesaria. Siempre la veo, no como la opinión del listo de turno, que desgraciadamente en ocasiones quiere ser más protagonista que la obra que comenta, sino como el lógico ejercicio de lo que debería ser la prensa. Una guía razonada para la toma de decisiones. Si la información social y política en la prensa debería guiar, no condicionar o confundir o mentir como en la actualidad, al potencial votante en una democracia, la crítica de cine debería cumplir esa misión de guiar al espectador hacia las taquillas de las salas de cine. No estableciendo categorías absolutas, sino hablando de pros y contras, de temas, de lo que honestamente puede esperar el espectador. Que debe decidir por sí mismo si le interesa ver o no una película, asumiendo ciertos riesgos. Como si fuera parte de la vida. Lamentablemente, como la prensa en general, la crítica cinematográfica, salvo honrosas excepciones, es mediocre. Cuando no, como he dicho antes, falaz o realizada que busca ser el protagonista en una fiesta que no es la suya. En cualquier caso, intentamos semana a semana tomar decisiones informadas sobre qué películas vamos a ver. Y para alguno que se confunde, yo no hago críticas de las películas. Cuento lo que me han parecido y lo que valen para mí. Pero no me considero cualificado para guiar las decisiones de otros, salvo casos extremos de obras maestras obvias o bodrios infumables, también obvios, por mucho que suponga taquillas que aportan pingües beneficios a sus productores.

No he estado en Wuhan, ni tengo previsto próximamente. Aunque lo que allí sucede sí que puede afectar a lo que sí tenemos previsto. En cualquier caso, usaré Suzhou, próxima también al Yangtsé con canales y lagos, para representar a la ciudad china donde sucede la acción de la película de hoy.

Hoy comento una película china, dirigida por Yi’nan Diao, un director del que había oído hablar, pero del que no había visto nada. La crítica no ha hablado mucho de ella. Y los que han hablado, hablan de una película aceptable, visible, pero sin transmitir especial interés. En la mayor parte de los casos, cuando hacen el resumen sinóptico, ni siquiera cuentan bien de qué va. En principio, no tenía yo mucho interés en verla. Pero tras una dura “negociación” tripartita, optamos por ella como película de la semana. Afortunadamente.

Aunque no he encontrado confirmación documental sobre el hecho, todo indica que la película está rodada en Wuhan, tristemente célebre en estos días por ser el foco de la epidemia de neumonía por coronavirus que tantos quebraderos de cabeza empieza a provocar. Al menos, si en algún lugar leéis que está hablada en chino, no es el mandarín oficial, sino el hablado en Wuhan. Menos diferenciado del mandarín oficial que el cantonés u otros, pero como limitada inteligibilidad mutua. Wuhan, atravesada por el río Yangtsé, está salpicada de lagos. Y en torno a uno de estos lagos, y a una de sus estaciones de tren, está rodada esta película de cine negro. Que sepáis que el título original significa “Encuentro en la estación sur“. Lo cual es importante, porque la película parte del encuentro en una estación entre un mafiosillo (Hu Ge), líder de una banda que roba motos, y una prostituta (Kwei Lunmei) que ejerce en las playas del lago mencionado. En una serie de secuencias conoceremos que el gángster ha sido herido en una reyerta entre bandas, que es buscado afanosamente por la policía porque ha disparado a uno pensando que era otro gángster que le perseguía, y que el mayor deseo del gángster, que se sabe acabado, es proteger a su mujer y a su hijo, de quienes lleva extrañado varios años. Y debe colaborar con la prostituta, cuyos intereses y filiación entre todo este grupo de adversarios, es una incógnita.

Visualmente es una película de gran virtuosismo, recordando a otras películas que hemos podido ver recientemente, en su iluminación y puesta en escena, como por ejemplo una de mis películas favoritas del año pasado. Pero si aquella era una obra maestra en su realización, la que comento hoy me parece sensacional en su interpretación. Porque poco a poco vamos descubriendo una de esas cosas que nadie te cuenta en sus críticas o comentarios de la película. Que la verdadera protagonista de la película, al menos en mi opinión, la que carga con la mayor parte de la carga dramática de la película, la que afronta los dilemas más complejos, es la prostituta del lago, excelentemente interpretada por una sobria Kwei Lunmei, a veces dura, a veces vulnerable, siempre compleja, siempre buscando una salida a los difíciles dilemas a los que se ve sometida. Sorprendentemente, porque nadie te ha avisado, de la película negra, de gángsteres y policías, surge una película de contenido social y feminista. Estamos ante una guerra entre múltiples bandos. Y como en muchas de las guerras, las víctimas son entre hombres, pero las sufren las mujeres. Y así, la película avanza hacia una conclusión prácticamente perfecta, y que proporciona cierta luz a la oscura opresión en la que nos ha mantenido encerrados durante la mayor parte del metraje.

Sobresaliente puesta en escena visual y técnica, sobresaliente guion, excelentes interpretaciones, para una película que tal vez no llegue al rango de obra maestra, pero que tiene una calidad poco habitual en el cine comercial y que me parece absolutamente recomendable, aunque no necesariamente de fácil digestión. Y que parece que a muchos críticos se les ha pasado por alto.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] El 2019 en fotos; de viaje con la cámara al hombro

Fotografía, Viajes

Llega el momento de comenzar con el resumen del año. Ya casi no puedo recordar cuando empecé con esta tradición. Lo tengo que buscar. Y compruebo que fue el 31 de diciembre de 2007 la primera vez que publiqué la entrada de fin de años bajo el título “12 meses, 12 fotos”. Y fue en 2012 cuando por primera vez extendí esa entrada a dos más; la dedicada a la fotografía con película tradicional y la dedicada a los viajes del año, grandes o pequeños. Y aquí estamos terminando este 2019, que ha sido venturoso en viajes. Esperemos que sea así por mucho tiempo. Ya tenemos billetes de avión para un nuevo viaje al Asia oriental en primavera…

Excursiones o viajes cortos, sólo o con amigos

Este año no hay muchas. Porque me ha dado mucha pereza coger el coche yo sólo e irme a explorar el mundo. Así que, o he encontrado a alguien con quien compartir la ruta, o me he quedado en casa.

Excursiones con fotógrafos

He realizado un par de excursiones fuera de Zaragoza con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Creo que me perdí alguna, como con ASAFONA, con quienes nunca he podido salir, porque siempre me pillan en malas fechas. Participo en otras actividades.

Viajes, grandes o pequeños

Generalmente mi propósito viajero para cada año es un par de escapadas por Europa, un viaje de siete u ocho día a algún sitio de interés, conocido o no, y un viaje de unas dos semanas a un sitio desconocido. Pero este año he tenido dos interesantes viajes a Asia oriental, un destino que cada vez nos gusta más.

Mañana lo dedicaré a hablar en exclusiva de la fotografía con película tradicional.

[Cine] The Farewell (2019)

Cine

The Farewell (2019; 59/20191117)

Las comunidades asiáticas en Estados Unidos se han puesto a hacer cine. Hasta ahora preferentemente en el ámbito de la comedia. Y con suerte dispar. No todo lo que han hecho con cierto éxito comercial ha llegado a España. Misterios de la distribución. Y hete aquí que nos llega esta comedia dramática dirigida por Lulu Wang, basada según creo en vivencias personales, que da la sorpresa porque, ya adelanto, si de algo va sobrada esta película es de talento.

Pues como no he tenido la ocasión de visitar Changchún, que está en el norte de China, me quedaré con algún paseo por Shangái, que está bastante más al sur. Y además, “nos iremos” de boda también…

La protagonista de la película, una de ellas, Billi (Awkwafina), es una joven de 30 años, inmigrante con su familia en Estados Unidos desde su infancia, pero que sigue muy unida a su Nai Nai (abuela) (Zhao Shuzhen), la otra gran protagonista, mientras intenta a trancas y barrancas ser independiente de sus padres en Nueva York. Y en estas está cuando estos le confiesan que van a viajar a China con la excusa de la boda de un primo suyo que vive en Japón, porque han diagnosticado a Nai Nai de un cáncer incurable. Diagnósticos que toda la familia decide ocultar a la abuela ante la sorpresa de Billi, que como joven educada en Estados Unidos, lo vive como una mentira y una traición al derecho a su abuela a tomar sus propias decisiones con toda la información que le afecta sobre su salud.

La película funciona como un reloj. Con sabor a cine independiente, probablemente con un presupuesto modesto para lo que se lleva hoy en día en el cine americano, está rodada con solidez y con no pocas virtudes cinematográficas. Y habla de muchos temas, con suficiente profundidad para despertar no pocas reflexiones en el espectador consciente; la autonomía de la persona ante su salud, las relaciones familiares, las cuestiones de identidad en las personas migrantes… Pero sin perder nunca el buen humor, al mismo tiempo que nos emociona en diversas ocasiones. Emociones que se desprenden de la excelente actuación de sus intérpretes. Especialmente de sus dos protagonistas, nieta y abuela, pero sin descuidar la excelente nómina de secundarios que no por desconocidos van a la zaga en cuanto a calidad interpretativa.

Película bilingüe, rodada en inglés y chino mandarín, en Nueva York y en la ciudad china de Changchun. Si habitualmente ya soy de la opinión de que el doblaje es una adulteración intolerable de la película y de un aspecto tan importante como el trabajo de sus actores, en caso de películas bilingües lo es más por la significación del cambio de lengua en determinados momentos del diálogo. Absolutamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Di jiu tian chang [地久天长] (2019)

Cine

Di ji tian chang [地久天长] (2019; 49/20191015)

El martes pasado, sin mucho convencimiento por mi parte porque no me encontraba con la cabeza muy en mi sitio, nos fuimos a ver esta película china, que se ha titulado en la cartelera española Hasta siempre, hijo mío. La modificación respecto al original chino parece que es la referencia al hijo. Lo cierto es que la película llegaba tras el éxito alcanzado en la última Berlinale, donde se llevó los premios correspondientes a la interpretación para Yong Mei (actriz) y Wang Jingchun (actor). La película está dirigida por Wang Xiaoshuai, de quien no recuerdo haber visto nada previamente.

Wang se toma su tiempo para contar esta historia, un poquito más de tres horas, con un guion que abandona desde el primer momento la linealidad temporal para ir saltando entre las distintas épocas en las que desde los años 80 hasta la actualidad va contándonos la historia de dos familias, que se tratan como hermanos, tanto los adultos como los hijos, pero que se van distanciando por los eventos que llevan a la muerte de uno de los niños, con la imposibilidad añadida de la madre (Yong Mei) para engendrar otros hijos.

Estamos ante una historia triste, aunque al final el director trata de aportar un tinte de esperanza, en la que de fondo tenemos los cambios profundos que la sociedad china ha acometido en los últimos treinta o cuarenta años, desde la época donde quedan coletazos de la dialéctica de la Revolución cultural, aunque esta se haya dado por finiquitada, se implanta la política de un solo hijo, hasta el momento actual de país bajo una dictadura comunista con economía capitalista. Como sucede con frecuencia, los directores chinos tienen cierta libertad para criticar las cosas que no funcionan bien, especialmente si se encuentran en el pasado, siempre que no cuestionen el liderazgo del Partido Comunista Chino. Y eso es aprovechado contar simultáneamente la historia de estas familias y la historia de los cambios sociales de su país.

La película exige atención. La información sobre lo que realmente pasó en cada momento se nos va dando de forma dosificada a través de la película, aunque de forma muy inteligente, permitiendo combinar el ritmo tranquilo de la narración con una cierta tensión en el espectador, a la expectativa de lo que ha sucedido con esta gente. Y todo ello muy fortalecido por el impresionante nivel actoral de un elenco que, además, tiene que adaptarse a interpretar sus roles con el envejecimiento propio de las décadas que pasan desde el inicio de la acción hasta el final.

La película es buena, muy buena. Emociona. Y mucho. Hay pocas cosas criticables, puesto que las aparentes incoherencias que percibes durante el metraje, al final encajan como un guante, mostrando una planificación en el desarrollo argumental muy fino. Pero eso sí, quien busque el histrionismo en los planteamientos y en las interpretaciones que en estos momentos parecen de moda,… pues no. Porque la película no deja de hablarnos más que de las vidas con su alegrías, pocas en este caso, y tristezas, bastantes más, de gente normal, que tiene que vivirlas con duelo y sensación de pérdida en algunos casos, con remordimientos y sensación de culpa en otros. Aunque todos ellos, con sus aciertos y sus meteduras de pata, son esencialmente gente honesta.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Paisaje intervenido por el ser humano

Fotografía

Ayer fue la inauguración de la exposición anual de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), que precede a las jornadas anuales de la misma asociación, a final de mes. Me las perderé. Estaré de viaje. La exposición es una exposición de fotografías de socio, un acto social. Cada socio es libre de enviar una fotografía, la que quiere, simplemente con unas prescripciones técnicas de tamaño y resolución lineal para que haya una uniformidad en las copias impresas, de 45 x 30 cm. Luego se agrupan en la sala de exposiciones en tres temas generales; paisaje, flora y fauna. Es el primer año que presento una fotografía, que entra dentro de la categoría “paisaje”. Es esta que presento a continuación:

Amanecer en las montañas Huangshan, República Popular China. Son característicos los alrededor de 60.000 escalones que permiten recorrer estas montañas caminando. Se dice que algunos de ellos están ahí desde hace 1.500 años.

Creo que hace un papel digno en el conjunto de la exposición. No es una fotografía directa, tomada tal cual; es el resultado de unir dos fotografías que se solapan en parte mediante software, en concreto, Affinity Photo. Y con algunos retoques para eliminar algún artefacto con la unión. La fotografía está realizada con una Panasonic Lumix G9 y un objetivo Venus Laowa 7.5/2 MFT. Este objetivo es un supergranangular, con un ángulo de visión de 98º en horizontal (el fabricante suele hablar de 110º, pero se refiere a la diagonal… que no es un dato que aclare mucho para la mayor parte de las personas). Esto hace que no sea fácil unir las fotografías realizadas con este objetivo en una única imagen. Especialmente si la toma no se ha realizado con la cámara perfectamente horizontal, en paralelo al horizonte del paisaje. Aun así, conseguí encajar en una sola fotografía al macizo de la Pico de la Puerta Celestial con el punto donde se encontraba el sol naciente. Calculo que el ángulo de visión final de la imagen es de entre 110 y 120º en horizontal.

Intervenciones sobre el paisaje ya desde la prehistoria, en las sierras prepirenaicas, como es el caso del dolmen de Ibirque, Aragón (España).

Pero también, hace unos meses, la directiva de ASAFONA anunció a sus socios que podían disponer de una galería personal de fotografías, de un porfolio, dentro de la página web de la asociación, el conjunto de las cuales está disponible a través de las opciones de menú de la página principal “SOCIOS -> GALERÍA DE SOCIOS”. No estoy seguro de que sea la ubicación definitiva de las mismas, porque todavía estaría, según creo, en cierto grado de desarrollo. Pero la forma de acceder no creo que varíe mucho. Yo decidí crear la mía propia. Pero no quería que fuese una mera acumulación de fotografías, más o menos conseguidas, de naturaleza. Quería que tuviesen un hilo conductor. Un tema. Replico a continuación la introducción a mi galería en ASAFONA.

Las cataratas del Niágara, entre Estados Unidos y Canadá, es uno de esos grandes espectáculos que nos ofrece la naturaleza, pero que desde su descubrimiento por los europeos, los nativos americanos hace siglos que las habían descubierto ya, han sido sometidas a contantes intervenciones sobre su paisaje por los humanos que allí se han asentado.

En 2013, en una exposición de fotografía del norteamericano Robert Adams en el Museo Centro de Arte Reina Sofía, entré en conocimiento de la exposición que bajo el título “New Topographics” se celebró en 1975 la Eastman House de Rochester, estado de Nueva York. Colectiva cuyos integrantes reflexionaban sobre el concepto de “paisaje alterado por el ser humano”. Por mucho que busquemos esos restos de paisaje virgen, de bosques primigenios, de montañas no holladas, la casi totalidad del paisaje del planeta Tierra ha sido modificada por el Homo sapiens. En esta galería indago en esos paisajes alterados, añadiendo un sentido histórico, conocer cómo evoluciona la interacción del ser humano con el paisaje. Actualmente, podéis encontrar los siguientes paisajes.

  1. Dolmen de Ibirque – calcolítico o principios de la edad de hierro; proceso digital.
  2. Escalones en Huangsan (China) – últimos 1500 años, quizá; proceso digital.
  3. Cataratas del Niágara – descubiertas en el siglo XVII; proceso fotoquímico.
  4. Búnqueres en el cabo Skagen – Segunda guerra mundial; proceso digital.
  5. Pasarela sobre el río Ebro – contemporánea; proceso fotoquímico.
En el encabezado y sobre estas líneas, las playas y dunas de arena blanca de Skagen, al norte de Jutlandia en Dinamarca. No sé si los geólogos consideran este punto parte de la península de Jutlandia, por esta región está separada del resto de la península por un canal que yo crucé en Aalborg, por lo que en realidad es una isla al norte de Jutlandia. En cualquier caso, es el lugar donde se unen las aguas de Skagerrak y Kattegat, dos de los estrechos o canales que unen el mar del Norte con el mar Báltico. Y además de la población ancestral de los pueblos de la zona, se encuentra marcada por los búnqueres, restos de las fortificaciones de la Alemania nazi que invadió Dinamarca durante la Segunda Guerra Mundial.

En total, hay 20 fotografías, cuatro por cada uno de los cinco escenarios escogidos, que podrán cambiar en un futuro, que es el máximo admitido, según se nos ha informado. Y me parece un número adecuado. A lo largo de esta entrada os he ido dejando algunos ejemplos. La fotografía de la exposición está incluida en la galería. Espero que os guste. Si en un momento dado cambian las direcciones de los enlaces que he puesto relacionados con las galerías de ASAFONA, modificaré este artículo y lo comentaré en las redes sociales.

He querido incluir también un paisaje cercano. El del río Ebro y sus sotos cerca del barrio rural de La Cartuja Baja, perteneciente al municipio de Zaragoza. Está marcado ese paisaje por la pasarela del camino natural que comunica la capital aragonesa con los humedales del galacho de la Alfranca. Esta pasarela es muy apreciada por los zaragozanos.

[Álbum de fotos] Probando a maquetar un álbum de fotos con Canva

Fotografía, Viajes

Hace unas semanas, hice con Asafona (Asociación de fotógrafos de naturaleza de Aragón) un taller para diseñar con Canva, una aplicación web fácil pero razonablemente potente para un aficionado. Ya tengo maquetado un álbum con fotos de los tres carretes de blanco y negro que expuse con mi Minox GT-E en China.

Y os dejo aquí unas cuantas fotos de las que aparecen el libro, realizadas en Hangzhou.

[Cine] Dìqiú zuìhòu de yèwǎn [地球最後的夜晚] (Largo viaje hacia la noche) (2018)

Cine

Dìqiú zuìhòu de yèwǎn [地球最後的夜晚] (2018; 32/20190614)

De del director chino Bi Gan (os recuerdo que en los nombre chinos el apellido va en primer lugar) habíamos oído hablar. Pero no habíamos tenido ocasión de ver su película de debut, algo que queremos resolver en cuanto podamos. En cualquier caso, teníamos nuestra discusión sobre esta película. Había miedo a que fuera “demasiado de arte y ensayo” por parte de un sector del pequeño grupito que visitamos juntos las salas del cine. Pero para mí había un pequeño detalle que hacía “obligatoria” la visualización del cine. En el papel femenino protagonista figuraba Tang Wei, actriz china que protagonizó en su momento una interesante película de Ang Lee, a mí me gustó mucho, en la que se incluían escenas de camas bastante subidas de tono, lo cual provocó la caída en desgracia y las represalias por parte del aparato político de la dictadura china. Da igual si las dictaduras son fascistas o comunistas; en este aspecto, y en casi todos los demás, son iguales o similares. Si la medida censora ya es injusta y estúpida por sí misma, el que se castigase un excelente trabajo como el que hizo esta actriz en un difícil papel en aquel film, todavía nos parecía más injusto. Por lo tanto, ahora que poco a poco ha ido recuperando en parte su lugar en el mundo del cine, parecía de justicia ir a ver una de sus películas. Doble expectativa, por lo tanto, ante este largometraje.

Obligatoriamente nos vamos a China,… y ya que estamos hablando de amoríos, que mejor que las novias que se hacen sus fotos en el Bund de Shanghai. Me encantan los vestidos rojos de las novias chinas.

Las historia que nos cuenta Bi Gan es la de un hombre, Luo Hongwu (Huang Jue), que vuelve a su ciudad natal, Kaili (también es la ciudad natal del director), donde busca a una mujer que tiempo atrás fue su gran amor. Sólo tiene un dato sobre ella para empezar a buscar; su nombre, Wan Qiwen (Tang Wei). Y que era la “novia” de un mafioso en aquel verano 20 años atrás.

Sin duda alguna, nos encontramos ante una de esas películas, hoy en día llamadas de cine de autor, que hace cuarenta años hubiesen entrado en el circuito de las salas de cine de arte y ensayo. Con dos partes diferenciadas, en la primera el director juega con el presente y el pasado, alternando secuencias sobre la búsqueda actual con otras sobre la relación entre el hombre y la mujer en el pasado. La segunda parte, con casi sesenta minutos de duración, es un espectacular plano secuencia, extremadamente complejo, que se mueve por una variedad de escenarios muy diversos, que yo pensé inicialmente que era un “falso” plano secuencia en el que los cortes estaban muy bien disimulados, como en cierta película reciente; pero que parece ser que no, que es real. Es un plano secuencia que exigió numerosos ensayos y hasta siete tomas para dar con la buena. Lo cual alucina más todavía.

No es una película fácil. Su argumento deja en el espectador numerosos interrogantes. Es una de esas películas en la que tienes que poner de tu parte para decidir qué historia estas viendo. Exige una participación activa del espectador. He visto cierta división de opiniones en los “críticos”. Quienes le dan una calificación tibia, hablan de virtuosismo técnico, pero de flojedad argumental. Y quienes la consideran una obra maestra. Sinceramente, mi opinión se acerca a estos últimos. Obviamente, a muchos críticos y comentaristas del cine actual que han crecido en un cine donde buena parte de las producciones están realizadas pensando en la taquilla, y orientadas a un público adolescente, tenga 14 o tenga 44 años, esta película no la pillarán. Es exigente, es conceptual, es rica en datos visuales, pero escasa en diálogos que te aclaren lo que pasa, lo que pasó o lo que pudo haber pasado.

En cuanto a las interpretaciones, son sobrias y al servicio de la obra cinematográfica, pero ricas en matices. Ambos protagonistas lo hacen muy bien. Y si nos paramos en Tang Wei, a quien queríamos de alguna forma “desagraviar” por lo mencionado por anterioridad, nos muestra sus capacidades con “dos papeles”. El de la joven Wan Qiwen, bella, elegante, atractiva, misteriosa… y el de la madura Kaizhen, más chabacana, no menos misteriosa, y no menos atractiva de alguna forma. Una demostración que a sus cuarenta años es una actriz mucho más madura profesionalmente.

La recomiendo. No con carácter general. Ya digo que para mí se acerca a lo que es una obra maestra. Pero este tipo de cine no forma parte de la cultura popular cinematográfica. Exige esfuerzo. Y conviene haber cultivado previamente el género, los modos y las formas. Si se dan esas circunstancias, totalmente recomendable. Si lo vuestro es atiborraros de palomitas mientras un tipo tuerto con un parche en el ojo os explica una película, que no tiene nada que entender, mientras habla a unos cuantos “superhéroes” vestidos con pijamas de colores… pues no. No es recomendable. O sí si estáis dispuestos a hacer un esfuerzo, saliendo de vuestra zona de confort.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] En China con película negativa en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Al reciente viaje que hemos hecho por China me llevé una pequeña cámara para película tradicional con unos carretes en blanco y negro. Para complementar el reportaje en color realizado con cámara digital. Aquí os dejo algunas fotos de ejemplos. Si queréis conocer los detalles técnicos podéis ir a China con la Minox GT-E + Ilford XP2 Super 400.

[Viajes] Mi primera visita a la China continental, resumiendo

Viajes

Desde que en 2014 viajamos a 2014, nos hemos animado a ir viajando casi todos los años a algún país del Extremo Oriente. Hong Kong y Macao en 2016, Corea del Sur en 2017, Taiwán en 2018… parecía obvio que fuese cuestión de tiempo que nos atreviésemos con la llamada China continental, el grueso de lo que es la República Popular China, a la que pertenecen también Hong Kong y Macao como regiones administrativas especiales, y que van a otro aire.

Shanghái

Lo pensamos con tiempo. El 10 de enero ya teníamos los billetes de avión, muy económicos, a través de KLM, con uno de los vuelos operados por China Eastern Airlines. Los aviones asiáticos suelen tener las plazas de clase turista significativamente más amplias que los europeos, y no digamos que los nortemericanos. Determinadas de constricciones de fechas y acontecimientos determinaron la época. Queríamos primavera, antes de meternos en junio, para evitar el calor húmedo y sofocante que hace en Shanghái y su región o regiones próximas en el verano. No obstante, no pudimos evitar meternos en la primera semana de junio. Sólo hemos tenido dos días en los que el calor ha sido algo desagradable.

Suzhou

A parte visitar Shanghaí, la segunda ciudad en importancia de la China continental, y la principal como motor económico, un paradójico paraíso capitalista en un régimen que se dice comunista. No lo es, es simplemente una dictadura de partido único con economía planificada que admite de buen gusto los mecanismos de la economía capitalista.

Zhouzhuang

Pero aparte de esto, lo que nos apetecía era visitar una serie de elementos, culturales y naturales, cuatro de ellos calificados como Patrimonio de la Humanidad según la Unesco , que son muy accesibles desde Shanghái, gracias a la eficaz, no sé si es eficiente, red de trenes de alta velocidad que se ha desarrollado en esa región en los último 15 o 20 años. Trenes que resultan baratos para nosotros, incluso viajando en una cómoda primera clase.

Nanjing

Los lugares que hemos visitado, además de Shanghái han sido:

  • Suzhou – jardines de importancia histórica (Unesco) y otros lugares de interés en la ciudad.
  • Zhangzhou – ciudad acuática del delta del Yangtsé.
  • Nankín – tumbas de la dinastía Ming (Unesco) y otros lugares de interés en la ciudad.
  • Huangshan – montañas amarillas de Huang (Unesco).
  • Hangzhou – paisaje cultural del lago del Oeste (Unesco).

Huangshan

Los detalles técnicos del reportaje fotográfico del viaje los podéis encontrar en el enlace Equipo para el viaje a China, región de Shanghái – Mi fiable G9, mi nueva XF10 y mi clásica Minox 35 GT-E. Para los demás, los no interesados en cuestiones técnicas, en este breve resumen os he dejado unas cuantas fotos. Pero ya hay algunas fotografías que se han publicado con anterioridad actualizando el Cuaderno de ruta por correo electrónico. Afortunadamente, WordPress no se ve afectado por la censura del gobierno chino. En los próximos días subiré más fotografías a Facebook, Instagram, Twitter o Tumblr.

Hangzhou