[Cine] Periodismos y Adolescencias (2017) y una repesca nacional

Cine

Odio la forma en que este año las distribuidoras han acumulado las películas más activas en la época de premios en pocas semanas para su estreno. Esto nos obliga a hacer un esfuerzo para ir viéndolas. Y a poca reflexión a la hora de comentarlas, agrupándolas semanalmente… Pero bueno. Ahí va la ración de esta semana.

The Post (2017; 08/20180204)

The Post es el título original, y de la versión original, de la película que en España se ha estrenado doblada al castellano como Los archivos del Pentágono. Y también es el apelativo por el que se conoce al periódico norteamerico The Washington Post. Cuando salimos del cine en una fríiiiiiia noche de invierno, el comentario fue “Spielberg se ha encargado de la precuela de All the President’s Men“. Quién iba a pensar que el tío Steven iba a acabar siendo un director de precuelas…

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Sirmione y el lago de Garda es una de las bellas localizaciones de una de las películas de hoy, y allí nos vamos, que merece la pena la visita.

Nos cuenta la historia de cómo el diario de la capital norteamericana, que era un diario de segunda fila en aquel momento que aspiraba a más, justo cuando su propietaria Kay Graham (Meryl Streep) lo saca a bolsa para hacerlo más grande, tiene que enfrentarse al reto de desafiar al gobierno de Nixon publicando los llamados Papeles del Pentagóno, que ya había empezado a publicar el Times (The New York Times). Eso sí bajo el liderazgo de Ben Bradlee (Tom Hanks) que representa en esta ocasión la típica figura íntegra y heroica yanqui, sea verdad o no.

La cosa va más de una defensa de la libertad de prensa que del contenido real de los dichos papeles. Una de estas películas que están surgiendo como respuesta a la administración ultraconservadora y manipuladora de Trump. La película es entretenida y está muy bien interpretada, pero no aporta nada nuevo, que no hayamos visto ya en numerosas ocasiones. Además de los protagonistas, que chupan mucha pantalla, muchos ilustres de la interpretación en papelines de poco calado. Muy por debajo por ejemplo de una reciente premiada en los Oscars, en casi todas sus dimensiones.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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Call Me by Your Name (2017; 09/20180208)

Esta película del italiano Luca Guadagnino, con guion nada más y nada menos que de James Ivory adaptando una novela de André Aciman, había levantado tales expectativas, había venido precedida de tan buenas críticas, que había cierto riesgo de que pudiese defraudar.

Tampoco es una película novedosa, o tan novedosa como algunos proponen. La sensualidad de unas vacaciones de verano en un paraje mediterráneo, en esta ocasión el norte de Italia, no es nueva en el cine como marco para el despertar sexual de un o una adolescente. En esta ocasión se trata del joven Elio (Timothée Chalamet), hijo de un matrimonio de intelectuales italianos de origen judío, que está tonteando, parece que con éxito con la joven y chic francesita parisina Marzia (Esther Garrel). Hasta que llega Oliver (Armie Hammer), un ayudante norteamericano de su padre, el doctor Perlman (), para los trabajos de investigación arqueológica que está haciendo. Bien acogido por este y por su mujer, Annella (Amira Casar), el apuesto nortemericano judío de Nueva Inglaterra pondrá boca abajo los sentimientos de Elio.

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Mentiría si no reconociese que la película, quizá demasiado larga y morosa en su desarrollo, aunque esa morosidad se adapte a la época estival en la que se desarrolla la acción, no tiene momentos absolutamente magistrales. Porque los tiene. Pero a su vez, aquí y allá se rellena de momentos de un buenismo y un buenrollismo de una cierta empalagosidad, y en ocasiones superfluos e incluso poco creíbles. Uno de los que más nos chirriaron es la última de las escenas en la que coinciden en pantalla Elio y Marzia… Las tres féminas que me acompañaban trataron de inverosímil la reacción de una joven de diecisiete años en 1981 a la que han tratado como han tratado. Y qué padres tan perfectos los del joven… pero si su madre les lee el Heptamerón en alemán cuando se les va la luz por las tormentas… ¡Eso es nivel!

No negaremos por lo tanto sus virtudes. Y ciertamente es recomendable. Pero con la sensación de que han exagerado sus virtudes, quizá por la exaltación de lo políticamente correcto en los tiempos que corren. Los dramas de los sentimientos son más dramas, son más sucios, son menos perfectos. Película políglota. Se habla en italiano, francés, alemán e inglés. Sin sentido que no se respeten los idiomas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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Repesca: La llamada (2017)

Estrenada en España a principios del otoño, de esta película de Javier Ambrossi y Javier Calvo habíamos leído algunas buenas críticas, aunque su sinopsis, lo de la llamada vocacional monjil de una adolescente durante un campamento de verano nos producía una nula atracción. Aunque no hace muchas semanas que desapareció de la cartelera, ya está en plataformas de vídeo bajo demanda, y le di una oportunidad. Como mucho me temía, la crítica española es excesivamente condescendiente con las producciones nacionales. No es ninguna catástrofe, ni resulta estomagante. De hecho, esta comedia tiene algunos punto muy originales que la convierten casi en un producto indefinible. Pero quizá no se sabe exprimir a fondo la premisa de partida. Y su reparto, aunque se esfuerza, y es un reparto en el que trabaja gente con posibles, tampoco basta para hacer destacar el filme. No pasa nada por verla, tiene algún momento curioso, pero nada más.

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[Cine] Moonlight (2016)

Cine

Moonlight (2016; 102017-1302)

Fuimos el lunes pasado a ver esta película con una mezcla de sentimientos contrapuestos. Por un lado, la crítica hablaba muy bien de ella. Por otro, el avance que algunos habíamos podido ver no nos había llamado la atención, y el tema no nos atraía demasiado. Y además, daba la sensación de que forma parte de la ofensiva que parece que hay de cine con protagonistas afroamericanos, ante los reproches de años anteriores por la escasa presencia de este grupo de población en la temporada de premios cinematográficos… Algo que está produciendo buenas películas, y otras más normalitas, que de forma exagerada son incluidas en candidaturas prestigiosas.

Dirigida por Barry Jenkins, de quien no habíamos visto nada previamente, lo que sí que habíamos visto era algún nombre interesante en el reparto. Por lo tanto, finalmente decidimos que había que verla para formarnos una idea adecuada.

Cuando estuvimos en Nueva York, no visitamos ninguno de los vecindarios de población mayoritariamente afroamericana. Pero la diversidad étnica de la ciudad es evidente. Y la estratificación social asociada, también.

La película nos cuenta en tres actos el proceso de maduración de un joven afroamericano en Florida desde que es niño hasta sus vientitantos. Chiron (Ashton Sanders), también conocido como Little (Alex R. Hibbert) o como Black (Trevante Rhodes), crece marcado por una madre drogadicta (Naomie Harris). Paradójicamente, en su infancia, cuando es un niño menudo y callado, es protegido por el traficante de la zona, Juan (Mahershala Ali), y por su pareja Teresa (Janelle Monáe). Su carácter introvertido le ocasionará problemas con sus compañeros de escuela… y con el tiempo otros rasgos de su carácter irán apareciendo…

Rodada cámara en mano y muy cerca de los personajes, especialmente del protagonista, la película alterna momentos intensos y duros, con otros de calma y reflexión. En algunos aspectos, nos recuerda a la que nos presentó Linklater hace un par de años, aunque con una realización más convencional. Un recorrido por la vida de un muchacho desde que es niño hasta que se convierte en adulto. Globalmente, la película está muy bien hecha y tiene momentos muy hermosos.

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Si el trabajo de realización es muy meritorio, hay que decir que también se apoya mucho este filme en la excelente interpretación de sus protagonistas. Cuesta ver a ratos en el fornido hombretón del tercer acto a la misma persona que a los menudos muchachos de los dos primeros, pero más allá de esto, los tres cumplen con muy buena nota con su encarnación del joven Chiron, cargando sobre sus espaldas la película. Pero también hay que destacar la excelente interpretación de Ali, Harris y Monáe, que a veces sabe a poco. Y en el tercer acto, la de André Holland en la versión adulta del mejor amigo de Chiron.

No voy a negar una cosa. Estas películas sobre los barrios negros de las ciudades norteamericanas están muy bien hechas, pero a veces nos asombran. Los conflictos morales que se plantean son notables. Lejos de plantear la confrontación interracial como causa de la situación de estas comunidades, vemos como son sus miembros los que se explotan mutuamente, sin colaborar en romper el círculo vicioso de causas que producen la pobreza y las desigualdades en Estados Unidos, y otros países.

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Pero la película es muy meritoria. El director trata a sus espectadores como personas inteligentes. Da la información justa, estrictamente necesaria, dejando que el espectador reconstruya el conjunto de la historia. Hay violencia, es una película violenta, pero muy contenida y concentrada en muy pocas escenas, y aunque nos causa incomodidad, no produce rechazo en ningún momento. Creo que es justa merecedora de los reconocimientos que está teniendo. Y a mí no me importaría ver a Mahershala Ali alzando al eunuco dorado dentro de unos días. He ido comprobando en los últimos tiempos que es un actor excelente, y tendría muy merecido el premio.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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[Cine] Carol (2015)

Cine

Carol (2015; 122016-0211)

Por una de esas causas y azares, acudimos a ver esta película al cine las mismas tres personas que quedamos para ver la última de Tarantino. No es raro… somos los “sospechosos habituales” que planifican su semana con el fin de ver las más interesantes de las propuestas de la cartelera, preferiblemente en versión original. Y llevamos muchos años viendo cine juntos. Aunque somos diversos como personas, tenemos una formación visual similar y hace tiempo que sabemos que nuestros intereses cinematográficos coinciden… más o menos.

Por lo tanto, no es de extrañar que el primer comentario a la salida del cine fuera comentar los aspectos formales de ambas películas. Mientras Tarantino presumía de filmación en película de 70 mm, apta para pantallas enormes con gran brillantez y despliegue de medios, el director de Carol, Todd Haynes, junto con su director de fotografía, Ed Lachman, optan también por la película tradicional, pero la modesta de 16 mm en formato Super 16. Y no es una decisión económica, es una decisión de estilo. De aportar a la imagen la estructura, el grano, que podemos asociar a las imágenes de principios de los años 50.

El romance de "Carol" se gesta en la Gran Manzana, y nos pasearemos por ella. En el ferry de Staten Island en la cabecera, o por el puente de Brooklyn.

El romance de “Carol” se gesta en la Gran Manzana, y nos pasearemos por ella. En el ferry de Staten Island en la cabecera, o por el puente de Brooklyn.

Siguiendo con las comparaciones, Tarantino apuesta en sus películas por los diálogos con largas parrafadas, prácticamente monólogos en secuencia de sus personajes, que sufren de una verborrea que a algunos encanta y a mí, últimamente, me aburre. Carol es una película construida a base de diálogos concisos, silencios y miradas profundas. La película de Tarantino nos dejó fríos, tan fríos como los nevados paisajes de las Rocosas que tan espectacularmente filmó. La película de Haynes nos ha llenado de calor, calor humano en el invierno de la impersonal megaurbe neoyorquina.

Estamos ante un romance. Una historia de amor. Con muchos de los elementos clásicos del cine, cuando la historia parece imposible, cuando las “circunstancias” separan a los potenciales amantes.

Therese (Rooney Mara) es una chica joven, con inquietudes creativas, fotógrafa aficionada que aspira a algo más. Nos confiesan los responsables de la película que los referentes del personaje son gente como Ruth Orkin, Esther Bubley, Helen Levitt,… Vivian Maier, tal vez. Si buscáis retratos de las tres primeras por internet de cuando eran jóvenes y las comparáis con el estilismo de Rooney Mara en el filme, no dejaréis de encontrar similitudes. Pero Therese es alguien más. Therese es el alter ego de Patricia Highsmith.

La película transcurre en invierno, ideal para replicar el ambiente del Nueva York de Saul Leiter; pero yo prefiero el principio del otoño con la suave luz del atardecer que se cuela por las ventanillas de los ferrys.

La película transcurre en invierno, ideal para replicar el ambiente del Nueva York de Saul Leiter; pero yo prefiero el principio del otoño con la suave luz del atardecer que se cuela por las ventanillas de los ferrys.

La película está basada en una novela de Highsmith, una novela de juventud, que publicó con el título de “El precio de la sal” y bajo pseudónimo. ¿Por qué el pseudónimo? Porque está basada en vivencias de las propia Highsmith. Sin ser exactamente autobiográfica, los personajes principales de la novela comparten caracteres y peripecias con la propia Highsmith y con mujeres que conoció en su juventud. Y el caso es que Highsmith mantuvo un romance de jovencita con una mujer rubia apreciablemente mayor que ella. Y aquí viene el segundo personaje de esta historia de amor.

Carol (Cate Blanchett) es una mujer ya madura, puede ser 20 años mayor que Therese, pero muy atractiva todavía. Y con mucha clase. Atrapada en un matrimonio sin amor, en la jaula de oro impuesta por sus suegros, en el potencial alcoholismo y violencia del marido. Para Carol, probablemente, esta no sólo es una historia de amor. Es una historia de liberación… que tiene un coste. Grande

Los medios han hecho hincapié en la relación homosexual que se establece entre ambas mujeres. Y evidentemente es algo muy importante. Es un acto de osadía reconocer y reivindicar el romance homosexual a principios de los años cincuenta, en la ultraconservadora sociedad norteamericana de la posguerra mundial y de la guerra fría. Y también hoy… si no, ¿cómo se explica el ninguneo que está sufriendo en la temporada de premios cuando probablemente se trate de la mejor película de habla inglesa del último año? Estoy convencido de ello.

O paseando en el crepúsculo por el "downtown", el bajo Manhattan.

O paseando en el crepúsculo por el “downtown”, el bajo Manhattan.

No se comió un colín en los Globos de Oro, donde tenía cinco candidaturas en cuatro categorías; ambas actrices compitieron entre sí en la categoría de mejor actriz protagonista. ¿No sería posible y justa una candidatura conjunta y un premio compartido? Tampoco ha sido reconocida en los BAFTA, donde no se ha llevado ninguno de los nueve premios a los que optaba. Era una de los dos películas que más candidaturas tenía. Ya veremos que pasa con las seis candidaturas a los Oscar. De momento, no ha encontrado un hueco entre las ocho o nueve candidatas a mejor película. Cada vez que repaso la lista de candidatas me hago cruces. Pero si han metido ahí hasta la de “Mad Max”… Cierto es que hacen trampa en las candidaturas. Introducir a Rooney Mara en la categoría de actriz de reparto me parece de un cinismo similar a lo que sucede con Alicia Vikander.

Pero volviendo a la película. Desde mi punto de vista no sólo es una película sobre el amor romántico y la atracción sexual entre mujeres. Hay muchas más capas que separar en la relación. Por ejemplo, la diferencia de edad. El cine nos ha acostumbrado a relaciones dispares en este sentido, siempre y cuando el mayor sea el hombre y la jovencita la mujer. Relaciones que habitualmente en la realidad no se ven bien. No se asumen con tanta facilidad. Mucho menos si la persona de más edad es una mujer. Pero es además hay diferencias marcadas de clase social, económica y quizá, sólo quizá, cultural. En realidad, en este último aspecto quizá sea más inquieta y menos superficial Therese que Carol. Muchos problemas, muchos problemas… incluso para el cine, no digamos ya para la vida real.

Un ejercicio que hicimos mientras tomábamos un caña después de la película… os acordáis de Sabrina,… La película de Billy Wilder, no la tonta y superflua versión posterior. Es del año 1954. La acción en Carol se sitúa a caballo entre 1952 y 1953… la cosa va en un pelo. En Sabrina, un feo y cincuentón Humphrey Bogart se liga como si tal a una jovencita de ventipocos encarnada por la delicada apariencia de adolescente de Audrey Hepburn. Y a todo el mundo le parece estupendo… un romance encantador… ¿En serio? ¿De verdad? Plantéenselo en la vida real. Un millonario de 54 años se beneficia a la hija adolescente de su chófer. Y ahora barajeemos la variables de edad y sexo… una mujer y una chica,… una mujer y un chico,… un hombre y un chico,… ¿Cuál es el grado de tolerancia de la sociedad?

O por qué no darse una vuelta por Central Park, donde tantos romances hemos visto hacerse y deshacerse en el cine.

O por qué no darse una vuelta por Central Park, donde tantos romances hemos visto hacerse y deshacerse en el cine.

¿A que no es tan sencillo lo que nos está contando esta película o la novela de Highsmith? Convencido estoy que aunque situada en los años cincuenta, las relaciones como la descrita en la película son en realidad mal toleradas hoy en día, a pesar de la “corrección política” formal de la sociedad.

Pero todo ello está contado con un diseño de producción absolutamente de lujo. El estupendo vestuario de las protagonistas, la maravillosa iluminación de Lachman emulando las kodachromes de Saul Leiter, los tés con pastas en los salones de los hoteles, las fiestas juveniles en los apartamentos del Village, el fenomenal acompañamiento con la música de Carter Burwell, con fragmentos de Billie Holiday, Woody Herman, Les Paul,… un envoltorio absolutamente maravilloso, de primer orden para una reflexión sobre la moral, sobre las costumbres, sobre nuestra sesgada visión de las cosas, sobre si realmente somos tolerantes o sólo nos lo hacemos, o seguimos la corriente,… sobre tantas cosas. Y sobre la acción liberadora y renovadora que para las dos mujeres tiene su historia de amor. Quizá por ello, no se está comiendo un rosco en esta temporada de premios, como ya he dicho.

Tenemos que agradecer también la acertada selección de las protagonistas, de las que es difícil no enamorarse uno mismo. La elegancia y la capacidad interpretativa de Blanchett habían quedado suficientemente demostradas a lo largo de su carrera. Pero para mí es mucho más interesante todavía la matizada y sutil interpretación de Rooney Mara, cómo refleja sus sentimientos con tan pocas palabras, como sabe reflejar la evolución del personaje durante la película, de poco más que una adolescente a una mujer hecha y derecha… en unos meses según la cronología del filme. Mara hace la que para mí es la mejor interpretación femenina de las películas que optan a premios, de lo que he visto hasta ahora. Me falta por ver a la gran favorita. Pero tranquilas las gentes de orden. Las buenas gentes de Hollywood ya han cumplido con su cuota de corrección política otorgando varias candidaturas a los Oscar. Pero no permitirán el “desmán” de que además se premie a las lesbianas. Con Tom Hanks lo permitieron,… pero al fin y al cabo, su personaje tenía sida y cascaba. El castigo divino estaba ahí.

Seguro que la película de Tarantino se lleva algo. El “spaghetti western” más caro de la historia del cine. Pero la que difícilmente me podrán convencer de que no es la mejor película del año, rodada en unos aparentemente modestos 16 mm, no se llevará nada. Mierda de oscars.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Por cierto, la película tiene ficha en mi colección de películas sobre fotografía y cine. Qué sexy está Rooney Mara con su Argus C3 o con la Canon IV Sb…

¿Y qué me dicen de lo alto del Empire State, donde tal vez uno se encuentre a Cary Grant esperando sin esperanza a Deborah Kerr?

¿Y qué me dicen de lo alto del Empire State, donde tal vez uno se encuentre a Cary Grant esperando sin esperanza a Deborah Kerr?

[Cine] The Imitation Game

Cine

The Imitation Game (2014), vista el 2 de enero de 2015.

Como tengo por costumbre, mantengo el título original de la película cuando la veo en versión original, con subtítulos en castellano. Aunque la versión doblada tiene el mismo título, en inglés, con un subtítulo entre paréntesis explicatorio, dejando bien a las claras que la industria del cine en España considera a los potenciales espectadores como, no voy a decir tontos…, digamos… poco avispados. Quedaría así para aquellos que acostumbrar a preferir los sucedáneos como The Imitation Game (Descubriendo Enigma).

¡Qué sorpresa! Sale Benedict Cumberbatch. Veía el otro día una viñeta cómica en la que alguien se hacía un selfi, y quien aparecía retratado era,… sí, lo habéis adivinado. Benedict Cumberbatch. Y es que aparece en todas partes. Pero a lo mejor está relativamente justificado.Igual es que realmente es buen actor. Veamos lo que da de sí en esta película que firma el noruego Morten Tyldum. Mi primera película en pantalla grande del 2015.

No es la primera vez que nos hacen una película sobre la maquinita alemana de codificar mensajes, Enigma. Hubo un drama bélico de submarinos que tocaba el tema, muy entretenido, y un filme que ficcionalizaba por completo las actividades del Bletchley Park respecto a los tejemanejes de los británicos para descerrajar los misterios del chisme. También me pareció muy entretenida, aunque ninguna de las dos han estado nunca excesivamente bien consideradas ni por crítica ni por el público votante en IMDb. Curioso, cosas bastante peores se ven que son más apreciadas. En esta ocasión, nos dicen que nos van a contar los hechos reales. Todo alrededor de la figura del matemático Alan Turing (Benedict Cumberbatch) y sus relaciones en la mencionada instalación militar con la criptoanalista Joan Clarke (Keira Knightley) y otros expertos que trabajaron con él para descodificar la máquina. En paralelo, vamos viendo flashbacks a la adolescencia de Turing, donde va construyendo su compleja personalidad y sus preferencia homosexuales, y flashforwards al momento en que años después de la guerra es sometido a investigación y condenado penalmente por su homosexualidad, lo cual le llevó al suicidio (no, no considero desconsiderado desentrañar el final de una historia que es realmente historia, que está en cualquier enciclopedia o biografía desde hace tiempo; considero incultura estar en la inopia sobre la historia de Turing hasta ahora).

Pasearemos por la campiña británica para ilustrar la entrada de hoy. Paisaje en Solyhull, cerca de Birmingham.

Pasearemos por la campiña británica para ilustrar la entrada de hoy. Paisaje en Solyhull, cerca de Birmingham.

Veamos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. La película está muy bien hecha, de esta forma que los británicos son excelentes a la hora de realizar películas. Realización académica, muy cuidada, perfectamente ambientada, sobresaliente en todos los aspectos técnicos, y con una realización de manual del director competente y conocedor de su oficio. Y además tiene un guión muy bien planteado, con ese ir y venir hacia delante y hacia atrás, que va guiando al espectador en los motivos de lo que pasa en el plano temporal principal, el del trabajo en Bletchley Park, así como las consecuencias futuras del mismo. Muy bien.

Sin embargo, la película es de una cobardía notable. Aunque plantea todos los temas relacionados con la figura de Turing, no profundiza realmente en ninguno de ellos. Es como si quisiera contarnos lo que pasó, pero sin molestar a nadie. Desconozco si la investigación policial que acabó con él como persona fue tal y como se cuenta en la película, sospecho que la película se toma sus licencias con los hechos reales, pero a mí me parece que la forma como lo plantea es como diciendo… “ey, pero buen rollito con los polis, eh, que son buenas personas aunque arruinen la vida de la gente en cumplimiento de su deber”. A la película, más allá de alguna diálogo en plan declaración de principios, le falta valentía para meterse en los aspectos más escabrosos, más reales del problema de cómo se trató a Turing, y sobretodo de tratar como se merece el tema principal de la película, el de la diversidad del género humano y el del como tradicionalmente, y ahora también, aquellos que son más diversos, que se salen más de la “norma” son práctica y sistemáticamente castigados por las sociedades en las que viven. Y ahora también, digo. Y Turing se salía de la norma por triplicado. Era sumamente inteligente. Tenía una personalidad poco proclive a triunfar en las relaciones sociales. Era homosexual. Imperdonable. Quizá comprensible si le atribuimos “propiedades clínicas” a sus “problemas”. Síndromes… que pueden ser reales o no. ¿Como diagnosticar de una forma de autismo 50 años después? No hablaremos de la “moda” de algunos intransigentes que disfrazan su intransigencia hacia la homosexualidad bajo diagnósticos y tratamientos farmacológicos… Una moda vigente en los años 50 del siglo XX, pero que aun hoy en día podemos escuchar entre los intolerantes con disfraz.

No digamos ya la estúpida y ridícula forma de “perdonar” a Turing por parte del gobierno británico. Se le perdona por sus logros… Y no se concede el indulto y la anulación de condenas de él y los miles de personas que sufrieron persecución similar, pero no alcanzaron logros porque eran mecánicos, carpinteros, barrenderos, camareros, conductores, albañiles,… Y ¿son los gobiernos los que tienen que perdonar a los injustamente condenados, incluso aunque se cumpliera una ley vigente, puesto que las leyes pueden ser injustas o aberrantes? ¿o son los gobiernes y las sociedades los que debieran clamar ser perdonados por esas injusticias, las que se cometieron y las que se cometen hoy en día? Que no son desconocidas, que se pueden analizar y conocer…

De todo esto, la película indica los temas, pero no profundiza. Se queda un poco en, “bueno venga,… todo esto pasó,… estuvo mal,… ¡pero que emocionante lo de la maquinita de los alemanes! ¿no?”.

Pasarelas sobre los acantilados de Land's End, en Cornualles.

Pasarelas sobre los acantilados de Land’s End, en Cornualles.

Establecido claramente mi punto de vista de que estamos ante una excelente película con una manifiesta cobardía que la rebaja en mi consideración, hemos de considerar la interpretación del elenco. Que como buen reparto británico es excelente. Desde luego es normal que llamen a Cumberbatch para hacer cosas. Es capaz de hacer de todo tipo de personajes. Y en general los hace siempre a un excelente nivel. Por otra parte, aunque algunas cuestiones del personaje de Clarke suenan raras, hay que reconocer que hace tiempo que no veíamos actuar a Kightley sin el palo de escoba metido en el culo, con naturalidad. Casi me recuerda a sus primeras película cuando era una adolescente o poco más y era capaz de soltar un sonrisa ante la cámara sin que pareciera fingida. Se agradece, aunque probablemente su personaje está más hinchado de lo necesario por aquello de meter en la película un romance, aunque sea con calzador. Y hay un montón de secundarios que hubieran dado para mucho más si el guion les hubiera permitido.

Estamos como digo ante una película bien hecha, muy bien hecha. Muy entretenida y excelentemente interpretada. Pero lamento que el director no haya centrado el tema y hubiera profundizado ahí. Que quería un película de espionaje en tiempo de guerra,… pues dale fuerte ahí, profundiza, saca petróleo de los muchos personajes poco aprovechados en torno al principal y diviértenos. Que quieres hacer una defensa de la diversidad y en contra de la intolerancia, pues que le den a la historia de espías y profundiza en esa intolerancia que aqueja a las sociedades humanas, se moleste quien se moleste. Que quieres reivindicar la figura de Turing aceptándolo como fue y con todo lo que pudo haber sido en otras circunstancias… pues también había margen para mejorar en este enfoque. Pero no pretendas hacerlo todo a la vez, pero de forma superficial,… que no sobran las oportunidades en estos días para hacer película memorables. Buenas o muy buenas se hacen muchas, pero memorables…

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***
Ruinas de la abadía de Glastonbury.

Ruinas de la abadía de Glastonbury.

[Libro] In One Person

Literatura

De los autores norteamericanos contemporáneos, indudablemente John Irving es uno de los que más me ha impactado en un momento dado. Entendámonos, hasta que llegué a esta novela, sólo había leído dos de sus obras, y había iniciado una tercera que en algún momento habré de retomar. Pero Principes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra, libro al que llegué tras haber visto su adaptación cinematográfica, marcó mucho mi forma de orientar ciertos comportamientos éticos. No es que revolucionase mi forma de pensar ni nada por el estilo, porque para entonces ya tenía establecidos los valores básicos de mi existencia. Pero sí la forma de enfocarlos, la forma de argumentarlos y de defenderlos. Es curioso cómo hoy en día, el análisis del conflicto de valores como elemento básico de los conflictos éticos es algo que me resulta natural no como consecuencia de haberme formado específicamente sino de haber leído, entre otros, algunas de las obras de Irving.

Así que cuando vi la posibilidad de leer el último libro de este autor de Nueva Inglaterra, no lo dudé. En inglés, que cuesta la mitad de dinero, y es el doble de rico por ser el idioma original de la obra. Y por favor, evitad la entradilla propagandística que la editorial que lo ha traducido al castellano utiliza para su promoción. Es una memez.

In One Person: A Novel
John Irving
Simon & Schuster, 2012
Edición electrónica

Washington Square

El protagonista de la novela nace y crece en una ficticia ciudad pequeña del estado de Vermont; pero desarrolla buena parte de su vida como escritor en Nueva York, donde también pasa los años más amargos de su trayectoria vital.

Cuando conocemos a Bill, está entrando a su adolescencia en una pequeña ciudad de Vermont. Nacido poco antes de la entrada en la guerra mundial de los Estados Unidos, su padre se divorció de su madre tras su participación en el conflicto, de tal modo que en algún momento ha dudado de la identidad o de la existencia del padre tal y como se lo han contado. El nuevo novio de su madre, con quien se acabará casando y que adoptará a Bill, le anima a ser un lector y a sacarse el carné de la biblioteca pública. Y allí conocerá a Miss Frost, la espectacular bibliotecaria. Y pronto conocerá lo que es estar enamorado de la persona equivocada, y sobretodo no tener claro quién, qué o cómo son las personas equivocadas. A partir de ahí seguiremos su vida en determinados momentos importantes hasta que se aproxime a los setenta años de edad.

Estamos ante una novela que nos relata una vida, la de Bill, y como consecuencia la de las personas que lo acompañan. Una vida que viene marcada por algo muy importante. Sus elecciones en materia sexual. Su decisión de vivir su sexualidad de la forma que prefiere. Estamos también ante una reivindicación potentísima de la diversidad humana, en este caso de cómo se expresa la sexualidad humana. Estamos ante una reivindicación de la tolerancia hasta las últimas consecuencias. Contra los prejuicios tengan la naturaleza que tengan. Para ello, Irving dota a su personaje principal de una orientación bisexual bien definida. Alguien que decide que puede disfrutar de la compañía, de la afectividad y del sexo con una persona por la que se sienta atraído, sea hombre, mujer, o cualquier estado intermedio. Porque es un libro contra las etiquetas, las definiciones tajantes o los apriorismos. Todo ello con una prosa muy fluida, muy viva, que nos transporta a momentos de absoluta hilaridad, a momentos de gran emoción, y a dramas profundos que nos hundirán en la butaca en la que estamos leyendo el libro.

Union Square

Supongo que es la ciudad donde pasan buena parte de las cosas importantes en la sociedad norteamericana. Y si en la anterior fotografía vemos el arco de Washington Square, en esta vemos los alrededores de Union Square y Broadway.

De fondo tenemos un fresco de la sociedad norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, que va del conservadurismo de la sociedad rural de los años de posguerra, a los años de experimentación y libertad sexual de los setenta, al mazazo de la epidemia de sida y la ola neoconservadora de los ochenta y los noventa, para terminar en la posibilidad del reconocimiento formal, oficial y legar de la variabilidad sexual en la sociedad civil de los últimos años.

Este es un libro con el que he disfrutado mucho, con una serie de personajes, todos ellos imperfectos, pero muchos de ellos entrañables en su imperfección, que nos van llevando a través de diversos dilemas éticos para los que no siempre hay una respuesta única o correcta. Salvo quizá aquellas que pasan por la comprensión, la tolerancia y la aceptación. Desde mi punto de vista, totalmente recomendable.

Staatsoper

Pero también conoceremos sus peripecias en la Viena de principios de los sesenta, cuando se echa una novia soprano, sustituta en la Staatsoper de Viena.

[Cine] La vida de Adèle (2013)

Cine

La vida de Adèle (La vie d’Adèle: Chapitres 1 et 2, 2013), 25 de octubre de 2013.

Desde que se proclamó una de las ganadoras de la Palma de Oro en Cannes de la historia del festival hace unos meses, y con el añadido de los comentarios que suscitaron sus explícitas escenas sexuales, el estreno de esta película ha sido esperado por los aficionados al séptimo arte con gran expectación. En mi caso, he de añadir que hace unos meses leí la historieta, o novela gráfica, en la que está basado el filme, Le bleu est une couleur chaude de Julie Maroh, y que me gustó. Incluso aunque lo utilicé como excusa para experimentar la lectura de un cómic en la tableta, lo cual no resultó del todo una buena idea. Bueno. Todo se conjugaba para que en cuanto se estrenase en la cartelera zaragozana nos fuésemos a verla. Aunque con la decepción de que no ha llegado a esta ciudad una copia decente en versión original. Lo cual no deja de ser un problema. Si cada vez llevo peor el doblaje del cine en general, hace tiempo que me di cuenta que soporto peor el doblaje que hacen de las películas en francés que de las más frecuentes en inglés. Bueno. Vamos a ver qué tal ha ido esta película dirigida por Abdellatif Kechiche.

El filme nos cuenta la historia de Adèle (Adèle Exarchopoulos) una adolescente, estudiante de instituto, a priori una más entre sus compañeras, que le va bien en general académicamente, aunque con preferencia por las letras. Tiene alguna relación con un chico del mismo instituto, pero no la deja satisfecha y corta con él. Y así va tirando hasta que conoce a Emma (Léa Seydoux), una joven estudiante universitaria de bellas artes, unos años mayor que ella por lo tanto, abiertamente homosexual, y por la que se sentirá atraída. Lo que empieza como una amistad, acabará siendo una relación amorosa que durará varios años, en los que veremos los altibajos de la misma, debido a las diferencias de caracteres, de orígenes sociofamiliares, y de cómo asumen o viven cada una de ellas su sexualidad. Asistiremos a la entrada de Adèle en el mundo laboral como profesora al mismo tiempo que el progresivo éxito de Emma como artista. Y veremos como se resuelven, o no, las crisis de la pareja.

Rue des Hospitalières Saint-Gervais

No he estado en Lille, no tengo fotos de Lille, Así que nos conformaremos con el paisaje urbano parisino. Como el que podemos encontrar por el Marais.

He de decir que la digestión de esta película me ha resultado más pesada de lo que pensaba. De hecho, inmediatamente nada más salir de la sala de cine mi sensación era más de confusión que de otra cosa. Intentaré resolver esta confusión en los siguientes párrafos, que ya aviso que pueden desvelar algún elemento de la trama, lo cual no sé si es importante o no. Al fin y al cabo, esta no es una película de acción o de suspense. Lo que importa aquí es la vivencia de la personalidad y las relaciones de los personajes.

Mi confusión creo que viene en parte de haber leído previamente la novela gráfica. Una historia, la de Maroh, de las que deja un regusto positivo, que gana con el recuerdo y con el tiempo. Hoy en día la valoro más que el día en que la terminé. Y entiendo que muchos detalles a los que en su momento di una importancia relativa, ahora me parece realmente importante, sobretodo porque la diferencian de la historia que nos cuenta Kechiche, que está basada en la anterior pero no es igual. Y creo que prefiero la historia tal y como la cuenta Maroh, ya lo adelanto.

En la novela gráfica, la adolescente protagonista se llama Clémentine. Desconozco los motivos para cambiarle el nombre en la película, y ponerle el de la actriz que la encarna. En cualquier caso, el carácter de Clémentine/Adèle es razonablemente similar en ambas historias. Un chica/mujer insegura, con tendencia a la introversión que no acaba de asumir completamente su propia sexualidad, por lo que tiende a separar en la medida de lo posible su vida personal de relación del resto de su vida laboral, familiar y de amistades. Muy al contrario de Emma, que vive abiertamente y sin complejos su sexualidad, y se siente orgullosa de ella. Forma parte incluso de su vivencia y creación artística.

Emma es un personaje sin embargo distinto en ambas historias. Quizá no de partida, pero sí que interpretamos de forma distinta sus reacciones según lo que se nos cuente de ella. No valoramos de forma similar su reacción ante una infidelidad de su pareja si sabemos que previamente tuvo que soportar esa experiencia y de forma repetida, que si pensamos que es la primera vez que sucede. Y es que como ya he venido comentando, las dos historias la de la novela gráfica y la de la película van divergiendo, y el personaje de Emma es uno de los que más sufre en esa divergencia.

Cuando aparecen los créditos finales, vemos que el título completo en francés de la película no es La vie d’Adèle sino La vie d’Adèle: chapitres 1 et 2. Y es que efectivamente la novela gráfica nos cuenta más. Bastante más. Y de otra forma. La historieta de Maroh es un flashback a partir de los diarios de Clémentine/Adèle. Estos son mencionados en diversas ocasiones en la película. Ya he mencionado el gusto de Clémentine/Adèle por la lengua y la literatura. Pero finalmente, no tienen más que un valor circunstancial en la trama. En la novela gráfica son un elemento clave del desarrollo argumental. De esta forma, efectivamente me quedo con la sensación de que después de tres horas de filme, no me han contado toda la historia. Que se queda coja. No lo puedo evitar. Conozco la otra versión, que me gusta, y esta me deja insatisfecho. Cosa que puede no pasarle a quien se acerque a la versión filmada sin prejuicios.

Un elemento importante en ambas historias es la explícita representación de las relaciones sexuales que se reproduce en ambas. Pero claro, no es lo mismo un historieta que el cine. He de decir que, en general, las películas que son muy explícitas en la forma de presentar las relaciones sexuales no necesariamente me resultan especialmente satisfactorias o eróticas, dependiendo de cual fuera la intención del director. En este caso, y tal como he leído en alguna parte, la forma en que están rodadas hace que durante las mismas te quedes absolutamente clavado a la butaca. Toda la película está rodada dando gran importancia a la carnalidad de los personajes. Está llena de primeros planos en los que destacan los labios, la saliva, las lágrimas, aquello que da materia sensorial, y también sensual, a los rostros y a los cuerpos. Incluso los planos generales de las protagonistas, aun representándolas vestidas como cualquier otra joven de su edad, presentan siempre cierta sensualidad en sus movimientos y en su actitud. En cualquier caso, como he dicho las secuencias de cama te impactan bastante, por su intensidad, por su realismo y por su duración. Y entendámonos, hay muchísimo más metraje con la ropa puesta que sin ella. Se nos cuentan mucha más cosas, presenciamos muchos diálogos, muchas interacciones todas ellas importantes. Pero a pesar de eso, el sexo, o mejor dicho la sensualidad, adquiere una dimensión sobresaliente en la historia filmada. Y creo que está buscado intencionalmente.

Y aquí enlazo con la propia historia de amor entre las dos chicas. También percibo diferencias cualitativas entre las dos historias, la gráfica y la cinematográfica. En la historieta, sí que percibo que la relación entre dos chicas, entre la dos chicas, tiene especificidades sobre lo que sería una relación entre un chico y una chica. Veo diferencias cualitativas. Pero en la de Kechiche, más allá de las escenas sexuales y de las dudas de Adèle, lo que me están contando es una historia bastante convencional, con los mismos problemas que cualquier otra pareja, sin importar el sexo de sus miembros. Es decir, no me está contando nada que no me hayan contado ya hasta la saciedad. Un mitad de la pareja activa, culta, dominante socialmente, la otra discreta, acomplejada, de extracción sociocultural más baja, las dificultades de una para encajar en la vida de la otra,… y las consecuencias que esto trae. Me parece menos original.

Hay una cosa que lamento. Me gusta mucho el título de la novela gráfica: Le bleu est une couleur chaude. El azul es un color cálido. Contradicción aparente que es aprovechada por Maroh para un estilismo en sus dibujos muy elegante, y que dota del color azul, el del tinte del pelo de Emma cuando se conocen de mucho simbolismo y significación. El dibujo de Maroh es casi monocromo en los flashbacks que nos cuentan la vida de Clémentine, y coloreados en el presente de Emma que recuerda la historia, destacando siempre el color azul como un símbolo. La paleta de colores que utiliza Kechiche también tienden a cierta monocromía, favorecida por el tiempo gris de la región de Lille donde transcurre la acción. Pero en todas las escenas hay detalles de color azul, unas veces más intensos que otras. Creo que no había necesidad de cambiar el título. Salvo por motivos comerciales, o vaya usted a saber porqué.

RER Musée d'Orsay

O el RER, trenes de cercanías que atraviesan la ciudad, también vemos a Adèle en la película usar los trenes de cercanías para ir a estudiar al instituto.

Hasta ahora, he presentado mis impresiones en paralelo, en una comparación entre las dos historias, la de la novela gráfica y la cinematográfica. Lo hago así porque no he podido evitarlo. La una me ha condicionado mucho mi apreciación de la otra. En líneas generales estamos ante una buena realización cinematográfica, donde lo único que me planteo como duda permanente es si son necesarias tres horas para contar la historia que nos cuenta. No obstante, donde sí que opino que hay justicia es en las alabanzas que han recibido las dos actrices protagonistas por su trabajo. Especialmente la joven Exarchopoulos, que carga sobre sus hombros un papel que aparecen prácticamente todo el tiempo en pantalla, complejo, muy emocional, y con la dificultad añadida de las intensas escenas de sexo. A Seydoux ya la conocía de alguna película anterior, que habían mostrado que es una actriz interesante, y no sólo una cara bonita. Incluso en películas no excesivamente brillantes.

En su conjunto es una película que me resulta difícil de valorar. Ya ha quedado claro en mi exposición que mis prejuicios sobre la historia que iba a ver han pesado mucho, especialmente porque al cabo del día, prefiero la historia que me cuenta Julie Maroh. La de Kechiche me parece inacabada. Y más con ese final en la galería de arte que te deja un poco… no sé. No daré más detalles. Dice que son los “capítulos 1 y 2” de la historia de Adèle/Clémentine. El 1 sería el de su adolescencia. El 2 el del comienzo de su relación adulta. Tal y como conozco la novela gráfica, sólo cabe un tercer capítulo que tengo la sensación que nunca se rodará. En cualquier caso, creo que es una de las película más interesantes del año, independientemente de que al final sea o no una de las que más te vayan a gustar. Pero creo que si te gusta el cine, la tienes que ver. A ser posible, donde sea posible, en su versión original.

Valoración

  • Dirección: ****. Dirección intensa, personal, quizá un demasiado prolija, pero que hay que conocer.
  • Interpretación: *****. Desde mi punto de vista lo mejor del filme.
  • Valoración subjetiva: ***. ¿Mis expectativas eran demasiado altas? ¿Prefiero la versión gráfica? No sé, pero no me ha satisfecho del todo.
Jardines de Trocadero

Y un parque, un banco de un parque, acaba teniendo significados especiales para las dos amantes de esta historia. En la foto, el parque de Trocadero.

[Libro – historieta] Le bleu est une couleur chaude

Literatura

Dos son los motivos que me acaban llevan a leer esta historieta. O cómic. O novela gráfica. Sigo sin tener claro como hay que llamarlas en realidad. Bueno. Los motivos. El primero es que hace unas semanas leía la crónica del festival de cine de Cannes, donde constantemente se ensalzaba la excelencia de uno de los filmes presentados a concurso, La vie d’Adèle, que recibió La Palma de Oro. Todavía no se ha estrenado en salas comerciales, ni siquiera en su país de origen, Francia, donde parece que llegará a principios de octubre. Veremos cuando llega a España, y si lo hace. Esta película está basada en esta historieta, y me entró la curiosidad de conocer primero la historia original. El segundo motivo es que cuando la busqué, la versión en castellano no era posible encontrarla. Como no tengo problemas con leerlo en francés, busqué esta versión (de ahí el título en francés), y donde más fácilmente y más barata la encontré fue en versión electrónica en Amazon Kindle. Y decidí probar lo de leer una historieta en el iPad. Os lo cuento.

Le bleu est une couleur chaude
Julie Maroh
Glenat BD, 2013
Versión electrónica

Champs Elysées

La acción del libro transcurre en Francia, aunque me parece que no en París. Pero bueno, usaré instantáneas parisinas para ilustrar la entrada. Como en los Campos Elíseos.

Comienza el libro, cuando a la muerte de Clémentine, su compañera Emma se dirige a casa de los padres de la difunta para leer el diario íntimo de esta. Está entre sus últimas voluntades. Y en el diario encontrará una historia la historia de Clémentine desde que era una adolescente a mitad de los años 90 del siglo XX con una afectividad y sexualidad confusa, más todavía por los primeros encuentros con Emma, entonces una joven universitaria, plenamente segura de sí misma y de su homosexualidad, y claramente distinguible entre la gente por el tinte azul de su pelo. Y así seguiremos la difícil historia de amor de la pareja con los años, hasta el fallecimiento de Clémentine (esto no es destripar la historia, nos lo cuentan desde el principio, la historia está narrada en flashback a través de la lectura del diario), en unas circunstancia que ya se verán, ya avanza la primera década del siglo XXI.

Siempre me cuesta comentar una historieta. No tengo tantos referentes y conocimientos sobre el tema. Pero a mí me ha parecido una historia interesante. No rompedoramente,… creo que los tópicos que se muestran, la inseguridad de la adolescentes, lo problemas de socialización entre sus pares, la incomprensión familiar, el rechazo social, han sido tratados numerosas veces en diversas obras de todo tipo de formas de expresión, y no son excesivamente novedosos. Pero sí que me ha parecido muy interesante como se ha plasmado de forma ilustrada. Y sobretodo como se plasma la diferencia de personalidad entre las dos protagonistas, que les llevará siempre a una relación con un equilibrio o imposible, solo alcanzado por la declaración de amor final de la protagonista del relato. Aunque sea en tristes circunstancias.

Louvre

Pertenecen al invierno de 1996, donde una niebla pertinaz nos ocultó parte de la belleza de la ciudad y nos enfrió ligeramente los animos. El lateral del Louvre.

En general, para quien se interese por la historieta y no tenga una mentalidad carpetovetónica, un libro recomendable, que me hace tener esperanza que la película puede ofrecer lo que se ha comentado. Otra cosa es la experiencia de leerlo en el iPad. Es llevadera, pero mientras que para el relato de ficción habitual el formato electrónico cada vez lo veo con más ventajas que inconvenientes, en este caso creo que es mejor todavía el libro tradicional. Por la visión comprehensiva de las viñetas y del flujo de la historia dibujada. Por otra parte, entiendo que el libro en forma de historieta no sea compatible con el lector baratito en blanco y negro, pero no sé porque no puede ser compatible con el ordenador de sobremesa, que permitiría ver bien las ilustraciones.

Sena y Notre-Dame

La historia que comento hoy, también tiene sus momentos de frialdad y desesperanza, pero con sus puntos luminosos y esperanzados. Catedral de Notre-Dame.