Libro – Mantequilla, Asako Yuzuki

Literatura

Fotografías tomadas en Shibuya, Tokyo, ya que es en la capital japonesa donde transcurre la acción de la novela. La entrada también su versión en Substack.

Ando con poquísimo tiempo. Pero aunque sea rápido, quiero seguir haciendo comentarios de los libros que he leído, porque además tengo un muchos pendientes de comentar. Este es otro de los que leí estando de vacaciones. Escrito por la japonesa Asako Yuzuki, me gustó mucho. Una visión crítica, muy lúcida, en relación al papel de la mujer en la sociedad japonesa, y en otras sociedades, y en relación a muchas otras cosas.

Yuzuki es una escritora relativamente joven, nacida en 1981, de quien no había leído nada. Aunque tuve ocasión de ver una teleserie basada en una de sus obras; una serie curiosa, que no dejó de tener su interés. Y en esta ocasión nos presenta a una periodista, que está en un punto de su vida profesional en el que, o consigue un reportaje rompedor que la haga subir en su carrera, o se queda estancada. Y la ocasión se la brinda la acusada de asesinato de una serie de amantes, en prisión preventiva, que se niega a hablar con la prensa, y cuyo físico, con sobrepeso, rompe los esquemas de la sociedad sobre lo que es una mujer atractiva. Y que accederá a hablar con la periodista. A cambio de que empiece a interesarse por la comida… con mucha mantequilla.

Aunque a lo largo de la historia encontraremos tanto personajes masculinos como femeninos, las protagonistas de esta historia son las mujeres. Mujeres convencionales, amas de casa que renunciaron a su carrera profesional para casarse y, eventualmente, tener hijos. Mujeres profesionales, que priorizan esa carrera profesional. Mujeres que se salen de la norma aceptable, vendiendo de alguna forma sus servicios a los hombres. Mujeres de todo tipo, que tienen que vivir bajo el estrés de responder, o negarse a responder, a los estándares establecidos por la sociedad.

Pero son esos estándares los que Yuzuki pone en solfa; el físico, el trabajo, las relaciones con los hombres, la maternidad… Todo ello con una mezcla que aúna algo de drama y algo de humor. Algo de ironía y algo de absurdo. Reflexión y hechos concretos difíciles de interpretar. Pero con un mensaje final que aporta cierta esperanza. Porque todos podemos encontrar una red, social, en el buen sentido tradicional de la expresión, que nos sostenga, que evite que si caemos no podamos volver a alzarnos. A mí me ha gustado mucho. Y el paso del tiempo no ha disminuido esa sensación. Por cierto, parece que el libro está inspirado por un caso real.

Libro – La mujer de la arena, Kōbō Abe

Literatura

Fotografías realizadas en Katsura. Me doy cuenta que a pesar de ser islas, no tengo muchas playas con arena y dunas de Japón en fotografía. A punto estuvimos de visitar una gran duna el año pasado,… También disponible en versión Substack.

Estamos ya de pleno en los varios libros que pude leer en las vacaciones. Este no es muy largo, pero como estábamos de viaje, sólo leía cuando teníamos desplazamientos largos y nos cansábamos de hablar, o en el ratito para conciliar el sueño antes de dormir. Y es uno de los libros más perturbadores que he leído en tiempo. Escrito por el japonés Kōbō Abe, se ha convertido en una de las obras más relevantes de la literatura nipona del siglo XX, habiendo sido llevada al cine. Me gustaría haber visto la película, pero no la he localizado. Bueno sí… pero no he encontrado el momento aún.

En la posguerra mundial, un profesor de instituto aficionado a la entomología realiza una excursión en solitario a la costa. Y mientras camina entre las dunas se encuentra con una aldea en la que le piden que descienda entre las dunas a la casa donde vive una joven viuda para ayudarle con un problema. Pero se encuentra que una vez abajo, no es capaz de subir por sí mismo, sin ayuda de los que viven sobre las dunas. Se encuentra atrapado, obligado a trabajar con la mujer para evitar que la arena acabe con la casa. Y allí comienza una especie de prisión, y una extraña relación con la mujer.

Hay muchos elementos perturbadores en la novela. En primer lugar es la sensación constante agobio físico. De constante lucha contra la arena, contra el calor, con la sed, contra las abrasiones en la piel, incesante. En segundo lugar está la angustia psicológica. La privación de libertad, la pérdida de un modo de vida, de un prestigio social, de un sistema de relaciones, la incapacidad de decidir dónde quiero estar y a qué me quiero dedicar. En tercer lugar está el comentario social. La aldea como metáfora de las sociedades modernas, en la que el ser humano queda reducido a un peón para el mantenimiento perpetuo del sistema. En cuarto lugar está la aceptación de la situación, al tiempo que en el mundo exterior es declarado como fallecido tras siete años de desaparición. El individuo es alienado y sólo le queda una solución para seguir siendo libre; aceptar voluntariamente la situación en la que se encuentra.

También es perturbadora su relación con la viuda. Una mujer que resulta atractiva. Con frecuencia sensual. No sabemos sí porque lo es, es una mujer todavía joven, de unos 30 años, o porque la cercanía y el roce constante, los cuerpos expuestos nos conduce necesariamente a esa sensualidad. Que en ocasiones adquiere el carácter de relación mutua física consentida, pero en otras se convierte en violación, con la actitud resignada de la mujer a prestarse a la relación. Mujer que es al mismo tiempo víctima pero también cómplice del cautiverio de su nuevo compañero. Por convicción o por aceptación resignada, es difícil de decir.

La obra es un relato existencialista. No se ha perdido el pesimismo instalado en la nación japonesa derrotada por la guerra. Y sólo tenemos la obligación del trabajo sin descanso y la resignación de la persona a ello. No se ven todavía los frutos de esa situación, que pueda llevar a un futuro potencialmente mejor. La consecuencia del trabajo sin descanso es un mantenimiento del statu quo, un equilibro entre la aldea y la arena. Nunca una mejora. Por lo tanto, arrastra un pesimismo existencialista considerable. Si alguien quiere ver en la aceptación final de la situación una luz de esperanza, que venga y me lo explique. Muy recomendable. Pero para leer con la mente serena, poco conflictuada.

Libro – ¿Quién mató a Bambi? de Monika Fagerholm

Literatura

Fotografías realizadas en Turku, ciudad finesa, como la autora, pero con una importante población de habla sueca, como la lengua de la autora. La entrada la podéis encontrar también en versión Substack.

Vamos este lunes con un libro cuya lectura me llevó prácticamente la segunda mitad del mes de abril, aunque el impulso final, y el cierra de la misma fue durante el viaje a China, el día 3 de mayo. Escrito por la finesa de habla sueca Monika Fagerholm, con el original escrito en sueco, estamos ante una novela que te va a hacer pensar mucho. Que a ratos te llenará de comprensión, a ratos de asqueará por la hipocresía humana, y a ratos de horrorizará. De alguna forma.

Fagerholm nos habla de un grupito de personas, en sus veinte y bastantes años, dos mujeres jóvenes y hombre de la misma edad. Que viven en una ciudad tranquila, interrelacionándose entre sí, con problemas de compromiso en la relaciones, con problemas de no haber encontrado todavía el rumbo en la vida. Y con secretos del pasado de los que no se hablan. Hasta que llega otro conocido del pasado, de cuando eran adolescentes, que quiere hacer una película. De un suceso en el que están involucrados algunos de ellos cuando eran adolescentes. Un crimen. Resuelto judicialmente, sin resolver desde otros puntos de vista.

Fagerholm nos traslada a las ciudades tranquilas donde vive una cierta burguesía sueca, acomodada. Que se siente segura en sus urbanizaciones, en su paisajes, en sus cómodas casas. Y un grupo de jóvenes que en un momento dado comente un crimen horrendo, una violación grupal muy violenta. Pero lo contemplamos desde diez años después. Cuando uno de ellos ya adulto, lleva su vida, pero cargando con los fantasmas del pasado. Y Fagerholm, en un crescendo continuo a lo largo de la novela, que empieza siendo un mero relato de las relaciones entre un grupo de personas, relaciones de pareja, relaciones de amistad, a una recuperación progresiva de la memoria de los sucesos y de las responsabilidades que habían quedado tapadas con el tiempo.

Fagerholm critica duramente a un entorno social; una burguesía presuntamente liberal. Presuntamente moderna. Presuntamente abierta. Pero que mantiene sus prejuicios. Y su interés por seguir dominando una sociedad, sin pagar por las consecuencias de sus actos. Pone en solfa las masculinidades tóxicas, por mucho que se disfracen de civilizadas, pero también las hipocresías de algunas mujeres, cuando se trata de proteger lo que creen propio, frente a otros. Incluso a costa de la dignidad y la vida de otras mujeres.

El libro, la novela, es compleja. La propia forma de escribir de Fagerholm, con interrupciones en las frases, con interrupciones en el discurso, con interrupciones en el pensamiento, que se entrecorta, refleja perfectamente lo que puede pasar por la mente de los protagonistas. Evidentemente es una escritora de gran nivel. Pero no siempre la lectura es fácil. Tienes que concentrarte, tienes que sumergirte y ponerte en situación. También es cierto que te va atrapando cada vez más conforme avanzas, y al final, no la puedes soltar. Pero para llegar allí y superarla hasta el final, de vez en cuando has de parar, digerir lo leído, y volver a ello. Muy recomendable. Nada amable ni acomodaticia. Cuando algo se rompe dentro o fuera de uno mismo, es difícil recomponerlo.

Cine – The drama (2026)

Televisión

Creo que la acción de la película transcurre en Boston,… pero no he estado en Boston, así que Nueva York tendrá que ser en las fotos. La entrada se encuentra disponible también en Substack.

The drama (2026; 23/20260531)

A pesar del título de la película, mis sensaciones al salir de la sala de cine es que era más bien una comedia, una comedia ácida y cínica, más que un drama. Pero puedo estar equivocado y no haber comprendido las intenciones de su director, Kristoffer Borgli, director inédito en mi cinematografía. Lo cierto es que sabíamos poco de esta película. Pero lo llamativo del reparto, unido a que no había mucha más oferta atractiva… nos lo puso fácil a la hora de elegir qué película ver.

Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson) son una pareja que se van a casar en breve. En unos flashbacks vemos cómo se conocieron dos años antes y cómo construyeron su relación. Y dos años después… boda. Pero en una cena con unos amigos unos días antes, juegan a que cada uno cuenta qué cosa horrible hizo en algún momento del pasado. Tres de ellos cuentan cosas horribles que hicieron en el pasado, especialmente la que hizo una tal Rachel (Alana Haim). Pero Emma cuenta algo que pensó en hacer cuando tenía quince años, pero que, al contrario de los demás, nunca llegó a perpetrar. Sin embargo, recibirá el rechazo de los demás, y Charlie empezará a tener dudas sobre la persona con la que se va a casar, que será juzgada con rigor.

Borgli plantea un dilema curioso. Desde mi punto de vista, claramente orientado a poner en solfa la hipocresía de las gentes “bienpensantes” y más liberales de la sociedad americana. Lo que la protagonista pensó en hacer es algo que surge periódicamente en las noticias, como un acto horrible. Pero nunca lo hizo. Y despue´s de aquello, es una persona cuyo comportamiento en sociedad es correcto. Positivo para muchos. Sin embargo, alguno de los actos de los demás fueron horribles, los hicieron, pudieron tener consecuencias gravísimas. Pero sin embargo… no son mediáticos. Y se cuentan con despreocupación… “al final no fue nada”. La hipocresía de casi todas las partes es palmaria. La situación bordea el absurdo. Y las dudas del futuro esposo, que llegan a generarle síntomas físicos… Vamos… como para que la protagonista los mande a todos a tomar por el saco. Y sin embargo… en la realidad,… fuera de la película… ¿cómo juzgaría cada cual, al menos en USAmérica, las situaciones? Entre la comedia negra y el drama.

Las interpretaciones son muy buenas. Zendaya, a quien estoy viendo en estos momentos en la tercera (y creo que última) temporada de Euphoria, hace un curioso papel. Muy bien. Pero, ¿el conjunto de la película? Es interesante, no está mal. No voy a decir que me vaya a quedar con ella como una de las películas del año. Pero es razonablemente recomendable. Es interesante en sus planteamientos, aunque quizá se podría haber explotado algo más el absurdo de la situación, y quizá el final no me resulte del todo convincente. Pues después de lo que se montan, si yo fuera Emma, mandaría a todos al quinto pimiento, por imbéciles.

Valoración:

Dirección: ***

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

[Cine] Materialists (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Conseguí una de mis cámaras de formato medio más queridas en Nueva York en 2013. Y esa tarde la estrené con dos rollo de película en blanco y negro en el entorno del puente de Brooklyn. Un éxito.

Materialists (2025; 36/20250820)

Cuando leímos unas críticas estupendas sobre esta película dirigida por Celine Song, una de cuyas películas tanto nos gustó hace no muchos años, y teniendo en cuenta que tenía un reparto (relativamente) prometedor, y con unos horarios decentes para la sesión en versión original, no hubo duda. Había que verla. Las expectativas eran altas, por el buen trabajo de la directora en la película cuya reseña he enlazado. Por lo tanto, había cierto riesgo de quedar defraudados. Ahora os lo cuento.

Lucy (Dakota Johnson), la protagonista, es la casamentera estrella de la delegación en Nueva York de una empresa dedicada a emparejar gente con vistas a un matrimonio. Una casamentera, una agencia, que ve el matrimonio como un negocio a largo plazo entre dos personas que aportan un valor semejante al mismo. Un valor que se puede medir de forma efectiva en términos de edad, físico, estudios, nivel cultural, ingresos anuales, y una serie de parámetros bien definidos. Lucy tiene en su haber una relación rota con un aspirante a actor (Chris Evans) cuyo valor en este negocio tiende a cero. Y comienza una relación con un hombre (Pedro Pascal), el hermano de un cliente, cuyo valor tiende a ser de 100 sobre 100. Pero las cosas no salen como parecen. Y una mala experiencia de una de sus clientas más próximas (Zoe Winters) le hará empezar a plantearse muchas cosas. Sobre su negocio. Pero también sobre sus relaciones, teniendo que tanto el 100 sobre 100 como el cuasi cero siguen presentes en su vida.

La película tiene varias cosas a su favor. La factura de la misma, la realización a cargo de Song es impecable; tiene un estilo sobrio pero preciso y elegante, como ya demostró de sobra hace dos años, aunque esta película es más ligera, no tiene la profundidad de aquella. Otro punto a favor es la interpretación de sus protagonistas y secundarios. Incluso Johnson que hasta el momento no me había dicho nada, con películas infames y otras pasables, creo que es una actriz mucho más madura e interesante. Pero el conjunto está muy bien. Y luego está el propio planteamiento de la historia, que no deja de ser subversión del concepto de comedia romántica. Porque hay no poco de ironía e sátira encubierta en esta historia de relaciones materialistas, y romances submarinos. La crítica palmaria, que empieza por la declaración de principios que es el propio título de la película al definir el tipo de gente con el que nos vamos a encontrar, a lo superfluo, a la cultura de lo material, a los sentimientos como algo secundario que surge como consecuencia del interés personal convertido en interés común. El amor y la relación como negocio a largo plazo, inversión de por vida. Conocemos los éxitos de la agencia, pero no se nos habla de los fracasos a ese medio o largo plazo… por cierto.

Salimos del cine encantados. Las casi dos horas se nos pasaron en un vuelo, nos parecieron menos. Un estupendo entretenimiento que no deja de lanzar su mensaje, claro y concreto. Sin entrar tampoco en ponerse excesivamente trascendente. Ahora bien,… como podréis comprobar, la fecha de visualización está el subencabezado (en el que está el título de la película, el año de estreno, el número de orden dentro del 2025 (o el año que sea) y la fecha de visualización en formato AAAAMMDD) es de hace una semana casi. Nunca comento las películas que veo de inmediato. Las dejo reposar. Y me he dado cuenta que seis días más tarde, tan apenas he pensado en ella. No me ha dejado una huella fuerte. Está bien, entretiene mucho, es bastante recomendable… pero ya está. A otra cosa mariposa. No hay mucho más de lo que hablar. Nota aparte… Pedro Pascal… últimamente… ¿está en todas parte o me lo parece a mí?

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] On swift horses (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La película transcurre, en su mayor parte en la californiana ciudad de San Diego… donde no he estado. Nos conformaremos con Sausalito, también en California, para ilustrar la entrada.

On swift horses (2024; 35/20250813)

Seguimos en un verano con una pobre cartelera cinematográfica en Zaragoza, con especial sufrimiento para las versiones originales, no dobladas, no adulteradas, salvo que te gusten el cine de superhéroes o el terror moderno. Mala suerte para mí, que no soporto el cine adulterado, no soporto a los superhéroes, y el terror contemporáneo… bueno… hay excepciones, muy honrosas e interesantes… pero me cuesta. He visto tanta basurilla en ese género a lo largo de las décadas… Y me fio tan poco del criterio de los modernos críticos con referentes limitados a las últimas décadas… Pero en un momento dado pensamos que esta película dirigida por Daniel Minahan e interpretada por actores y actrices al alza podría ser interesante.

Está basada en una novela de una tal Shannon Pufahl, publicada en 2019, y que debió tener cierto éxito de ventas. Yo no había oído hablar de la autora, que ni siquiera tiene página en la Wikipedia en inglés. La historia nos lleva a los primeros años de la década de los cincuenta, a las vidas de los hermanos Julius (Jacob Elordi) y Lee (Will Poulter), y de la joven esposa de este último, Muriel (Daisy Edgar-Jones). Ambos han servido en la guerra de Corea, y una vez licenciados deciden mudarse a iniciar una nueva vida, a ser posible más prospera, en California, dejando su Kansas natal, donde Muriel tiene una casa heredada de su madre recientemente fallecida. Pero Julius no llegará a San Diego, se detendrá en Las Vegas. Muriel empezará una vida doble, en la que será una jugadora de apuestas hípicas, gracias a la información privilegiada que consigue como camarera. Y ambos, que no dejan de sentir cierta atracción mutua, se sentirán atraídos por otras personas. Un joven mejicano (Diego Calva) en el caso de Julius, y la independiente vecina (Sasha Calle) de Lee y Muriel en el caso de esta última.

Había muchos elementos para hacer de esta historia una película interesante. Los años 50 del siglo XX en Estados Unidos son «muy cinematográficos». La estética de los atuendos, de los edificios y establecimientos, muchos de ellos se conservan, del estilismo de las personas, suele producir historias visualmente atractivas. Estilizadas y elegantes, incluso si los temas son crudos o sórdidos. Que no es exactamente el caso, aunque sus momentos tiene. Por otro lado, los temas son modernos. La expresión de la identidad personal y de las preferencias sexuales, alejada de los binomios en los que muchas veces se encuadra a las personas, no sólo por los miembros más conservadores y reaccionarios de la sociedad, también ocasionalmente por los más progresistas o miembros de los colectivos discriminados, es un tema compleja. No pocas veces las personas bisexuales se han quejado de que aunque la B de LGBTQ+ es poco apreciada dentro de estos colectivos. Y sin embargo, los sentimientos y las emociones son menos polares de lo que se nos representa. Hay matices, tiempos y lugares. Y eso es algo que explora la historia… pero que en la película, no sé qué pasa con la novela, no siempre funciona con la fluidez debida.

Ciertamente, la película es visualmente atractiva. Ya he mencionado que al ser película de época, esos años 50 son visualmente muy agradecidos. Las interpretaciones tienen buen tono, buen nivel. Los personajes protagonistas están convincentes, y los secundarios invitarían a un desarrollo más profundo de su trasfondo y de la relación que entablan con los principales. Desde ese punto de vista, hay un desequilibrio en la forma de presentar la relación de Julius con su amante jugador, y la de Muriel con su amante vecina. Esta última es más superficial, más bien hilvanada que cosida. Y al final… no tienes claro del todo hacia donde se dirige cada cual. O si realmente han avanzado lo que deberían haber avanzado después de la peripecia.

La película se deja ver. Si quieres pasar un rato en el cine, y las alternativas son las que hemos sufrido durante este verano, es una propuesta adecuada. Pero que sabe a poco. Una ocasión perdida para haber filmado una historia con un tanto más de pasión, de calor, menos aséptica en ocasiones… o quizá para haber desmembrado la historia en varias con más profundidad. ¿En una serie de televisión tal vez? No sé. Últimamente, incluso yo me siento confuso a la hora de expresar mis opiniones sobre el cine que veo.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Libro] Si los gatos desaparecieran del mundo – Genki Kawamura

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Apartándonos de las atracciones turísticas de Matsumoto.

Esta semana he descontrolado un poco en mi organización y planificación de las entradas de este Cuaderno de ruta. Bueno… en realidad, esta semana he descontrolado en un montón de pequeñas cositas que han dotado a estos siete días de un sabor caótico, no siempre desagradable, pero, a la larga, muy cansado. Sin embargo, aunque en esta mañana de domingo me apetecía hacer el vago más que otra cosa, he decidido sacudirme la pereza y hablar de un libro que ya terminé de leer hace más de un mes. Y que tenía intención de haber dejado comentado hace ya unos días. Así que, en un domingo, día poco habitual para mis comentarios literarios, os vengo a hablar de este libro de Genki Kawamura (fr), un éxito de ventas en su país, fue adaptado al cine ya hace unos años, y que cuenta con abundantes traducciones a otros idiomas.

Como veréis en el enlace anterior, esa entrada de Wikipedia en francés que está muy incompleta, de lo que más se habla de su trabajo como productor cinematográfico. Tiene página web, en japonés principalmente, y si se revisa su página en IMDb, se confirma que como productor ha participado en bastantes películas, muchas de animación, y con un nivel promedio relativamente alto en calidad y éxito de público. No pocas de ellas han llegado con éxito a las pantallas españolas. Pero también ha dirigido alguna cosa y ha escrito algún guion. Como ya he mencionado sus novelas se venden, y parece que esta gatuna novela es la de más éxito y fue la primera que escribió, en 2012. Por lo tanto, un tipo importante en la cultura audiovisual y literaria contemporánea en Japón.

A pesar de eso, reconociendo que esta novela que os traigo aquí tiene no pocos méritos… al final no sé muy bien porqué, me dejó un poquito frío. Su protagonista es un hombre relativamente joven, a quien han diagnosticado un tumor cerebral inoperable, y que acabará con su vida en poco tiempo. Vive sólo, con un gato que heredó de su madre difunta, y vive extrañado de su padre. Tuvo una novia a quien quiso, pero de la que acabó separándose lo que le ha causado un vacío en su vida. En su apartamento, sólo, se le aparecerá un demonio con su misma apariencia que le propone un trato. Le quedan siete días de vida. Cada día puede elegir un objeto que desaparezca del mundo. El objeto singular, pero también todos los demás. Si escoge su teléfono móvil, desaparecerán todos los teléfonos móviles. Y por cada día en el que elija un objeto que desaparezca podrá prolongar su vida un día más. Y ahí comienza un recorrido que resuena más a un examen de conciencia de lo que ha sido su vida, y de los «qué hubiera pasado si en vez de…»

No es infrecuente en la literatura japonesa contemporánea el realismo fantástico. Se habla mucho de Haruki Murakami con el exponente de este género en el País del Sol Naciente. Pero, en realidad, su folklore con una rica tradición de historias con espíritus diversos, demonios, monstruos y demás elementos mágicos, es causa suficiente para explicar que el género esté arraigado en su literatura, o que con el tiempo se haya llegado a ello. Y a ello se añaden los temas tradicionales de la literatura contemporánea japonesa, especialmente la alienación de la persona en la gran ciudad. La tendencia a sentirse solo. O directamente a estar solo entre millones de persona. Y la incapacidad de permanecer unido a quienes nos podrían suponer una tabla de salvación para esta soledad.

Como ya he dicho, el libro tiene el tono de repaso a una vida y aquellos momentos en los que se tomaron decisiones, o dejaron de tomarse, de los que el protagonista se arrepiente. He visto no pocos comentarios sobre este libro en los que los lectores ven rayitos de esperanza para alcanzar una vida más satisfactoria. Pero no es mi filosofía la de la constante mirada atrás. Lo que ha sucedido y queda en el pasado, ya no puede cambiarse. Por lo que el arrepentimiento poco sentido tiene. Hay que vivir con las consecuencias y hacerlo de la mejor forma posible. Hay que tener cuidado también con las miradas atrás. El tiempo me ha enseñado que el pasado no está «fijado». Los acontecimientos del pasado cambian de significado con las experiencias posteriores, lo que pareció trascendente puede convertirse simplemente en una pequeña parte de los que somos. Pequeños acontecimientos del pasado, que muchas veces ignoramos, sin embargo, pueden ser la base de acontecimientos trascendentes en nuestro presente. Es difícil evaluar con objetividad, porque nuestras percepciones de lo pasado cambian. Así que no queda más remedio que vivir pensando en el presente y, un tanto, en el futuro. Y si no hay futuro, como al protagonista de la novela… en el presente, mientras dure.

[Libro] The Appointment – Katharina Volckmer

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Siendo la autora alemana y acabando de regresar de un viaje a Berlín, ya podréis suponer de donde son las fotos. Incluida una foto tomada en el campus de la Charité, un hospital berlinés de gran tradición en la historia de la medicina… y ya que estamos en la situación en que estamos en la novela…

A pocas semanas del viaje a Alemania de esta Semana de Pascua pasada, en plena preparación de los aspectos prácticos y logísticos del viaje, me llegó la recomendación, no de este libro, sino de la autora, Katharina Volckmer, alemana afincada en Londres, y que escribe en idioma inglés. Leí varios artículos alabándola mucho por su osadía, y por su incisiva forma de abordar los temas. Así que busqué a ver cuál podía ser el libro adecuado para iniciarme en esta escritora, y me decidí por esta «cita». En versión original, en inglés.

La protagonista de esta novela corta se encuentra en la consulta de un médico, en plena exploración, que por las descripciones que nos ofrece suponemos que tiene un carácter ginecológico. Aunque tendremos que llegar hasta casi el final de la narración para conocer la naturaleza exacta de la misma. Aparentemente, la paciente está hablándole al médico. Sobre si realmente lo esta haciendo o si lo que leemos es lo que pasa por su mente durante el procedimiento, sin que necesariamente verbalice lo que piensa… podéis suponer lo que queráis. Tiendo a opinar que sucede lo segundo. Y las ideas surgen desbordadas en su discurso, sea verbal o mental. La mujer vive en conflicto. Con su nacionalidad de origen, con su familia, con sus relaciones con los hombres, con su cuerpo, con su sexualidad, con su identidad personal. Y durante toda la extensión de la obra, ese discurso va saltando de unas ideas a otras, a veces avanzando en las mismas, otras retrocediendo, dejando entrever el conflicto permanente y personal en el que la persona ha vivido a lo largo de su vida.

Muy mordaz en el contenido, no deja títere con cabeza. La protagonista del libro no es lo que se llama precisamente «políticamente correcta». Nacismo, racismo, sexualidad en conflicto, adulterios, fracaso laboral y personal, con profunda autoacusación, pero también con acusaciones ácidas hacia la sociedad que le rodea, que le ha negado siempre la posibilidad de ser quien realmente es.

Cuando terminé el libro, hace ya cuatro semanas, mis sensaciones eran contradictorias. Dijéramos que el interés que sentí por lo que estaba leyendo tuvo oscilaciones. Y de hecho, dado que es una novela corta, tardé más de lo que hubiera supuesto en leerlo, porque en algún momento estuve a punto de desengancharme. Empecé con mucho interés, los temas iniciales son muy provocadores, especialmente en sus irónicas críticas hacia su propio país y nacionalidad, pero luego llegan los altibajos. Hasta un tramo final en el que el interés aumenta, conforme desvela lo que realmente está sucediendo en esa consulta médica.

No obstante, le daría un aprobado. Y en el recuerdo, el libro ha mejorado apreciablemente en mi consideración. Por su estilo, invita a ser leído de forma rápida. Estamos ante una verborrea mental en la que no hay interrupciones. Pero quizá merezca la pena no apresurarse. Y pararse de vez en cuando a asimilar lo que se acaba de leer. Integrar las ideas, someterlas a un proceso crítico, e intentar empatizar con una protagonista que pocos enganches de simpatía nos ofrece. Como contexto, dado que todo sucede en una consulta médica, la escritora se muestra muy crítica hacía la misoginia médica que ha padecido, siendo paciente por una endometriosis grave. Uno de los procesos ginecológicos peor comprendidos y peor tratados probablemente.

[TV] Cosas de series; matrimonios, suegras, amigos con hijos y otras tentaciones

Televisión

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Visitando el templo de Lady Linshui en Tainan. Dedicado a la hija de la bodhisattva Guanyin, Lady Linshui, es protectora de las madres, especialmente de las gestantes. Lo cual pega mucho con la entrada de hoy, donde la maternidad/paternidad tiene su protagonismo en un momento dado. Dicen que es el templo más antiguo de la ciudad.

Visité Taiwán en el 2018. Un viaje un tanto improvisado, que no preparamos con suficiente antelación, pero del que, a pesar de todo, guardamos un excelente recuerdo. Aunque no estuvo exento de algún percance que otro, ninguno grave. La cuestión es que lo pasamos bien. Fue mi segundo contacto con la cultura china, después de Hong Kong. Después vino otro más, en la China continental, y se viene otro, dentro de pocas semanas, con el recorrido que tuvimos que cancelar por culpa de la pandemia de covid-19 en 2020. El caso es que Taiwán fue un lugar que me cayó bien. Simpático. De los países del Asia oriental que he visitado me gusta por dos motivos aparentemente contrapuestos. Por un lado es posible encontrar numerosos elementos de la cultura propia, fundamentalmente la cultura china, pudiendo aprender y disfrutar de los aspectos más lúdicos de la misma. Pero por otro lado es un país democrático, un estado de derecho, aunque no reconocido por el resto de la comunidad internacional como tal, que ha evolucionado a una sociedad respetuosa como en ningún otro lugar de esa parte del mundo. Taiwán es una democracia plena, con mejor puntuación que España, por ejemplo, que también está en la primera división de las democracias, aunque en nuestro caso por los pelos.

En Netflix hay una cierta oferta de películas y series taiwanesas. Pero hasta el momento la suerte que he tenido con ellas es diversa. Las hay que están muy bien, pero otras… pues no sé. Tengo que investigar mejor la oferta que ofrece el país, porque a lo peor me estoy perdiendo cosas interesantes. La cuestión es que, en este espíritu, decidí ver una serie de reciente estreno en la plataforma. Se trata de Tóng hùa gù shì xìa jí [童話故事下集, el próximo episodio del cuento de hadas], que en castellano/inglés se titula Casada, ¿pero a qué precio?/I am married… but!. A mí me hubiera gustado que en las versiones extranjeras hubieran conservado el sentido del título original chino. Es un título que nos viene a decir, «ahora os vamos a contar lo que viene después de la comedia romántica tradicional; cuando se casan».

Los protagonistas son I-ling (Ko Chia-Yen como Alice Ko) y Xue-you (Jasper Liu), un matrimonio que lleva tres años casados. Su noviazgo se nos resume brevemente. Dos jóvenes profesionales que se conocen, se caen bien, se van a la cama juntos, se lo pasan bien en esto y en otras cosas, y deciden casarse. Y tres años después los tienes viviendo con la suegra de I-ling, una señora tradicional, a quien su hijo, Xue-you, es incapaz de contrariar, y que está empezando a quebrar la confianza del matrimonio. I-ling quiere tener su propia casa, vivir su propia vida, con su marido, disfrutar de la vida, de su profesión. La suegra preferiría que estuviera en casa, que tuviera hijos, que la cuidase (no es que necesite cuidados en ese momento, precisamente, más bien es de cuidado)… y comienzan los pequeños roces cotidianos, con el desgaste del joven matrimonio. Si a eso añades que ambos son todavía lo suficientemente jóvenes y bien parecidos como para que les surjan tentaciones de diverso tipo por el camino…

Está narrada en clave de comedia. Ella es dinámica, moderna, inteligente, rápida en sus ideas y en sus emociones, pero buena gente. Él es un niño de mamá, un buenazo que no quiere quedar mal con nadie, de reacciones más lentas, un tanto despistado y descuidado en el hogar,… aunque está total e irremediablemente enamorado de su esposa. De hecho, siempre tenemos en mente que es el más emocionalmente comprometido con la relación. Que I-ling es la que se plantea con más frecuencia si no debería acabar con ella para retomar su vida en libertad. Y así, a lo largo de 12 episodios no especialmente largos, entre los 30 y los 50 minutos, irán surgiendo los temas que ponen en riesgo las relaciones de pareja.

La cuestión es que los temas que van surgiendo, aunque aderezados con el contexto cultural y las tradiciones del país, no son esencialmente distintos de los que se podrían encontrar en cualquier pareja de muchos países del mundo con unas características similares de adelante tecnológico, sociocultural, educativo y económico. La historia general que se nos cuenta, con algunas diferencias cosméticas se podría trasladar a nuestro país sin problemas. Lo que pasa es que no transcurre en una ciudad española, sino en Tainán, una de las ciudades más grandes de Taiwán, y una de las que arrastran una historia más rica al haber sido capital de la isla en diversos momentos de la historia. «Capital del sur» frente a Taipéi, «Capital del norte». Con sus muy diversos templos, muy entretenidos de visitar, y otras atracciones. Los temas son universales, el contexto es particular.

La serie es muy disfrutable. Al hecho de que es fácil identificarse con los temas y las situaciones, la historia está bastante bien contada, los guiones son buenos, y los intérpretes están en estado de gracia y generan mucha empatía. La mayor parte del peso la llevan la pareja protagonista, especialmente ella, pero es imprescindible la presencia de una colección de secundarios a buen nivel para que la cosa funcione. Relaciones familiares complejas, maternidad/paternidad, infidelidades potenciales, malos entendidos… aunque contados en tono de comedia, son un muestrario de hechos reales que ponen a prueba un matrimonio, a lo que hay que sumar la vajilla sin fregar, el regalo que no llega, un día que uno bebe una copa de más, ¿quién es esa chica que trabaja contigo y te pone ojitos?,… etc. Me parece bastante recomendable.

[Libros] Serie «Une clochette sans battant» – Aki Shimazaki

Literatura

Hace unas semanas ya inicié mi comentario sobre la cuarta serie de cinco novelas cortas de Aki Shimazaki; Un clochette sans battant.

(El enlace a la biografía de Shimazaki lleva a la versión en lengua francesa de Wikipedia. Podría haber puesto los de la versión en español y en inglés, más comprensibles para más personas, pero muy regulares en cuanto a la información que proporcionan).

Si resumo lo que he contado hasta el momento de esta cuarta serie, he publicado hasta el momento dos reseñas. La primera fue la de la versión traducida al castellano de la segunda novela corta de la serie; que fue publicada por Tusquets, no sólo antes que la primera, sino también antes de que Nórdica publicase buena parte de las novelas cortas de la tercera trilogía. A su vez, Nórdica también publicó los libros de L’ombre du chardon, la tercera pentalogía, en cierto desorden. Y su último volumen apareció en el mercado… ayer. Cuando Tusquets lleva ya dos volúmenes de la última serie. Un caos, un desorden, en parte provocado por los cambios de adquisición de los derechos de la obra de Shimazaki en España, que han pertenecido a tres editoriales, Lumen, Nórdica y Tusquets, en parte por la falta de seriedad en general de la industria editorial española. De ahí, que yo ya me pasase sin dudarlo desde L’ombre du chardon a las versiones originales en francés. La segunda reseña fue la de hace pocas semanas.

Tomé la decisión de releer en idioma original la segunda novela corta, por lo que al final, además de Suzuran (lirio de los valles o muguete, Convalaria majalis), que me sirvió para introducirla en estas páginas, la serie consta también de las novelas cortas,

  • Semi (cigarra).
  • No-no-yuri (lirios del campo).
  • Nire (olmo).
  • Urushi (árbol de la laca).

Los protagonistas de cada uno de los libros son distintos miembros de la familia Nire, que viven o vivieron entre Matsue y Yonago, en la región más occidental de la isla de Honshū, a orillas del mar de Japón. En Suzuran la protagonista es Anzu, como ya comenté, la hija mediana de los Nire. En Semi, los protagonistas son los dos ancianos padres, que viven en una residencia de ancianos, como consecuencia del Alzheimer de la esposa. Los hechos transcurren después de los que se cuentan en Suzuran. En No-no-yuri volvemos al pasado, los hechos suceden antes de Suzuran, en Tokio, y la protagonista es Kyokō, la dinámica, independiente y hermosa hija mayor del matrimonio. En Nire, el protagonista es Nobuki, el hermano menor, que deberá afrontar la sorpresa del origen de su nacimiento. Es posterior cronológicamente a las anteriores; los personajes como el protagonista y su hermana, que tenían treinta y tantos en las anteriores, han entrado en la cuarentena. Y finalmente Urushi, que se centra en Suzuko, y en menor medida, pero de forma importante, en su hermano adoptivo Tōru. Su lugar cronológico sería la actualidad, unos dieciocho o diecisiete años, según como lo veamos, desde el principio de la saga. Suzuko es la hija biológica de Kyokō, adoptada por su tía Anzu, de quien es hijo Tōru. Por lo tanto, como ya indicaba en la reseña anterior, estamos ante una reflexión amplia de las relaciones de familia.

Los temas principales son la confianza, el engaño, el perdón y la solidaridad entre los miembros de una familia. También es un tema importante la independencia de las personas para seguir con su camino, rompiendo con las costumbres de la familia tradicional japonesa, que imponían determinados sacrificios a hijos/hijas y nueras/yernos respecto a sus padres. El aspecto externo es el de una familia normal. De una ciudad de provincias. Que no han sufrido penurias económicas. Los hijos se han educado y han hecho su vida. Cada uno con su propia personalidad y preferencias. Pero mientras que los padres tuvieron un matrimonio concertado, por miai 見合い, llevando una vida funcionalmente correcta, pero emocionalmente deficiente, en la que no faltaron las traiciones como sustitutas de esas deficiencias emocionales, los hijos han tomado sus propias decisiones, con sus errores y sus aciertos. Y que han afectado también a las relaciones entre ellos y con sus padres. Pero a la larga, domina el sentido de responsabilidad y solidaridad, y el apoyo mutuo entre los miembros familiares. A veces, de forma casi demasiado perfecta. Frente al desasosegante final de la pentalogía L’ombra du chardon, el último libro de esta serie, con la adolescente Suzuko como protagonista, es muy optimista. Al final las cosas encajan. De forma casi demasiado perfecta.

Globalmente, las cinco novelas presentan sinergias importantes. Y aunque se pueden leer por separado de forma independiente y con sentido, la suma de todas ellas, leídas en el orden en que se publicaron en Canadá, son más que la suma de sus partes. Realmente, y por eso he decidido hacer el comentario conjunto, me cuesta difícil a toro pasado entender estas cinco novelas cortas como obras independientes, y tiendo a contemplarlas como una gran novela familiar en cinco partes. Tiene más sentido. Por lo demás, la lectura del francés de Shimazaki es agradable, fluida, y cojo siempre sus libros con interés. Me duran poco. Y me parecen, en general, muy recomendables. Una de las pegas que le puedo poner a alguna

[Cine] Sesión doble del director surcoreano Hong Sang-soo (películas de 2023)

Cine

Fue la actriz Kim Minhee, una de las protagonistas de una de las películas surcoreanas más celebradas de la década pasada, quien me llevó a conocer el cine de Hong Sangsoo, del mismo país asiático. Kim Minhee es protagonista, de varias de sus películas, entre ellas la que me llamó más la atención, o aparece en el reparto de otras, o ejerce tareas de producción o de otros tipos en las películas de este director. De quien además es pareja. No voy a entrar en la estupidez del público surcoreano que parece que echó la culpa a la actriz de la infidelidad del director a su anterior esposa. Propio de sociedades conservadoras y patriarcales, culpar a la mujer de los problemas de los hombres. Pero bueno… el caso es que la carrera de esta excelente y elegante actriz se vio gravemente alterada por los boicots de esta sociedad tan interesante desde ciertos aspectos,… y tan repelente desde otros.

El caso es que desde entonces soy asiduo de las frecuentes películas, de muy bajo coste, de este director, pero que me parecen muy interesantes. Incluso aproveché mi suscripción a Filmin durante la pandemia para ponerme al día con las películas anteriores. Durante el año 2023, Hong Sangsoo realizó dos películas. ¿Dos largometrajes…? Bueno, una de ellas entra casi más en la categoría de mediometraje. En estas semanas atrás, ambas se han estrenado en versión original de forma consecutiva en una de las multisalas de Zaragoza, y la semana pasada dedicamos dos tardes a ver ambas películas que hoy comento.

Uliui halu [우리의 하루] (2023; 35/202400716)

En esta película, cuyo título en castellano es traducción directa del original en coreano, Nuestro día, acompañamos a lo largo de un día, desde el momento del despertar hasta que anochece, a dos grupos de personas. En uno de ellos, una actriz de éxito, con carrera internacional, que se está planteando la retirada a pesar de ser relativamente joven (Kim Minhee) pasa unos días en casa de una amiga, cuando recibe la visita de una joven sobrina que se está planteando seriamente la carrera como actriz. En otro de ellos, un poeta ya mayor, pero de éxito entre los jóvenes, participa en el rodaje de un documental sobre su persona, un proyecto de una estudiante de producción audiovisual, que lo acompaña a lo largo del día, y recibe la visita de otro joven, que también quiere ser actor y quiere inspirarse en las vivencias y las obras del poeta.

Mul-an-seo [물안에서] (2023; 36/202400718)

En esta ocasión, la película se ha comercializado con el título internacional en inglés, In water, que es traducción directa del original en coreano. Y en un mediometraje de 60 minutos de duración seguimos la peripecia de tres jóvenes en un localización costera. Uno es un estudiante de dirección que quiere realizar un cortometraje, que se está financiando a sí mismo con mucho sacrificio, pero que está sumido en dudas y en una crisis de ideas. Los otros dos son la actriz que le va a ayudar interpretando su proyecto, y un amigo y compañero que hará de camarógrafo durante la filmación. Para simbolizar la crisis creativa del joven, buena parte del metraje esta desenfocado en mayor o menor medida, solo algunas secuencias en interiores se perciben nítidas. En esta película Kim Minhee no es actriz principal y sólo pone su voz a una llamada de teléfono y una canción que estará en la banda sonora del cortometraje.

Como curiosidad, la chica que rueda el documental en la primera película y la actriz de la segunda película es la misma actriz, Kim Seungyun. Ambas están rodadas con un mínimo de recursos, los títulos de créditos apenas incluyen diez o doce personas, incluyendo el reparto. Hong Sangsoo, dirige, escribe el guion, filma, compone la música y hace el montaje de las películas. Kim Minhee está en el reparto en mayor o menor medida, realiza tareas de producción y es la fotógrafa de plató de la película. Aparte de algún técnico de sonido y los intérpretes, prácticamente no participa nadie más. Son películas de bajo presupuesto de y de realización rápida. Hong reduce al mínimo los movimientos de cámara, aunque son marca de la casa los repentinos movimientos del zoom del objetivo, acercando o alejando el sujeto enfocado.

Como es habitual, los temas de este director suelen ser los procesos creativos (intérpretes, directores de cine, novelistas, poetas,…) y las crisis que se dan. Habitualmente en personas con recorrido en sus carreras, aunque en esta ocasión, una de las películas, fija su mirada en los nuevos creadores y sus dudas iniciales. Es un tipo de cine que no se puede medir o calificar según los criterios habituales, porque se sale, como habréis visto en los detalles que he dado sobre su producción, de los estándares y usos habituales de la industria. No busca grandes audiencias, busca satisfacer unas necesidades creativas y unas reflexiones. Sin duda, entra de lo que antaño se calificaba como cine de arte y ensayo. Especialmente como ensayos cinematográficos sobre el proceso creativo. Si este tipo de propuesta te va, pueden resultar películas muy satisfactorias, pero si no, si lo tuyo es el entretenimiento o el espectáculo, no merece la pena que te esfuerces. Es lo que hay.

Valoración

Uliui halu [우리의 하루]Mul-an-seo [물안에서]
Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***
Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Domangchin yeoja 도망친 여자 [La mujer que escapó] (2020)

Cine

Domangchin yoeja 도망친 여자 (2020; 48/20210721)

Una entrada breve para una película breve. Porque sólo 77 minutos dura la ¿penúltima? película que el director surcoreano Hong Sang-soo ha presentado con la que actualmente es su musa, y algo más, la actriz Kim Min-hee. Desde que vi una de sus más celebradas colaboraciones en las salas de cine, me he hecho adicto a estas películas, donde el director exorciza sus propios demonios a través de los ojos y las andanzas de una o varias mujeres. Con Kim Min-hee como habitual protagonista. Después de aquella, que tanto me gustó, alguna más vi en el cine, muy interesantes, y terminé de dar un repaso a la filmografía del director, especialmente en la última década, en Filmin.

Recorreremos los barrios periféricos de Seúl, con vistas a los montes, como en la película de hoy.

En esta última película estrenada en nuestro país, y que fue muy bien recibida en la Berlinale de 2020, donde el director ganó el Oso de Plata al mejor realizador, una mujer que, según ella dice, su marido, del que no se ha separado en cinco años, ha salido de viaje, visita a tres de sus amigas que viven en los barrios periféricos de Seúl, con quienes habla de cómo les va la vida y de sus relaciones con los hombres. Sean sus maridos u otras figuras masculinas.

La película tiene una realización ultra simple. Una cámara fija que filma a las personas que dialogan, con eventuales movimientos laterales o zoom para centrarse en uno de los personajes, no siempre el que habla. Es el estilo habitual del director. Muy sobrio. Sin banda sonora musical, y con medios técnicos básicos. Lo que importa es el diálogo, en el que tanto importa lo que se dice como lo que no. Y en el que nunca está claro qué es real y qué no. Y aunque quienes dialogan son mujeres, los hombres sólo aparecen en tres escenas, alguna de las cuales bordea el dadaísmo, no deja de ser una autocrítica del propio director y una exorcismo de sus propios demonios, especialmente los relacionados con su vida matrimonial y sentimental.

Aunque en Berlín gustase tanto, a mí me parece que está un escalón por debajo de otras que les he visto de este estilo. Aunque tiene momentos muy interesantes. No apta para público palomitero. Además no te puedes perder detalle del diálogo… porque si no nada puede tener sentido.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***