[Libro] Corazón que ríe, corazón que llora – Maryse Condé

Sin categorizar

Sigo con mi tónica habitual. Cuando estoy en temporada laboral, no consigo concentrarme en la lectura ni por lo que se dijo, mientras que en el momento en que cojo vacaciones e inicio un viaje, empiezo a devorar libro. Según mis anotaciones en Goodreads, este libro de relatos de la antillana guadalupana Maryse Condé comencé a leerlo el 20 de junio de 2022. Y termino de leerlo un 11 de agosto siguiente, en el avión que me llevaba de Madrid a Múnich. Y eso que cuando lo empecé, enseguida empecé a apreciar la prosa de Condé. Y mucho.

A caballo el libro entre la isla de Guadeloupe y el París de posguerra, a falta de fotos de la isla antillana, tendremos que conformarnos con algunas fotos parisinas. Que tampoco vienen mal.

El libro nos lleva a la infancia y adolescencia de la escritora francesa, descendiente de esclavos africanos, y nacida en la isla de Guadaloupe. Breves relatos, brevísimos en ocasiones, pinceladas de lo que es la vida de una niña negra de familia acomodada en los barrios de la ciudad antillana. Y el complejo sistema de relaciones dentro de su numerosa familia, y con el vecindario y la multicolor sociedad de las islas. Relatos ligeros, humorísticos en ocasiones, en las primeras edades de la escritora, cuando es una niña, que se van volviendo más profundos y oscuros conforme va creciendo. Llegando a la adolescencia con los conflictos propios de la edad, y con una profundización cada vez mayor en los temas que preocupan a la escritora; el papel de las mujeres, el racismo, los conflictos entre razas, las desigualdades sociales… la sensación de que siendo negra nunca podrás llegar al mismo sitio que si fueras blanca.

Una lectura amena, dinámica, entretenida, pero que, como indica el título, tiene corazón. Para lo bueno y lo malo. La infancia, el paso de la infancia a la edad adulta, la toma de decisiones, cuando te das cuenta de quién te falta realmente y quién no. Unos escritos que salen muy desde dentro, y sobre los cuales, cualquier persona podrá darse por aludido, si no por las situaciones concretas, por los temas de fondo. Muy recomendable.

[Cine] Han Gong-ju 한공주 (2013)

Cine

Han Gong-ju 한공주 (2013; 23/2022007)

Penúltima de las seis películas de las que consta el ciclo de cine surcoreano que está a punto de finalizar dentro de un par de días en Zaragoza. Sólo he dejado de ver una de las películas, ya vista en la pantalla grande. Y, de momento, he dejado de comentar la versión en blanco y negro de otra de ellas, también vista con antelación en pantalla grande,… pero que creo merecerá un comentario en algún momento. En cualquier caso, la que hoy nos ocupa, la historia de una adolescente (Chun Woo-hee) contada por Lee Su-jin, director del filme.

Muy al principio de la película vemos a la protagonista en el metro que va de Seúl a Incheon con su tutor en el instituto. No tengo claro que la película transcurra allí, en esta ciudad del área metropolitana de Seúl. Pero en ella pasé yo una tarde muy entretenida.

Aunque en la versión doblada al castellano se presenta con el título Princesa, la original se titula, escuetamente, con el nombre del personaje protagonista, Han Gong-ju. Una adolescente de 16 o 17 años (nunca sabes la edad exacta porque no sabes si en las traducciones transforman las edades coreanas al sistema occidental, no es la misma[*]) se ve en una comisaría donde su profesor de instituto la recoge para llevársela a vivir con su madre, careciendo de ella la chica, y no haciéndose cargo de ella el padre, un borracho jugador endeudado. No sabemos qué ha pasado, pero algo ha pasado. Un grupo de adolescentes, varones, son introducidos detenidos en la comisaría. A partir de ahí seguimos a Gong-ju en su esfuerzo de seguir adelante con su vida, mientras poco a poco vamos conociendo la tragedia de los hechos vividos.

Película difícil. Dura. Sin contemplaciones. Un implacable crítica contra una sociedad extremadamente patriarcal y conservadora, en la que ante una abominable agresión sexual contra dos jóvenes, esta sociedad en su conjunto, todos los estamentos, el familiar, el educativo, el sanitario, el policial,… cargan contra las víctimas. Una película que basa su fuerza en el impecable trabajo de su actriz protagonista. Chu Woo-hee (en realidad esta transcripción es adecuada para el inglés, la adecuada para el castellano sería Chu Wuhi), que tenía veintipocos años al filmar la película, y que tiene un pequeño pero importante papel en otra de las películas del ciclo, encarna a la perfección a la adolescente, con una mezcla de determinación, experiencia, fragilidad e inocencia, con escenas que incluso llegan a parece humorísticas, aunque conforme se desarrolla la historia nos abofetean con dureza y se convierten desoladores [la mención a los «43 gorilas» me dejó anodadado durante un par de días].

El contenido de esta película es como si tras la «sentencia de la manada» del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la sociedad española se hubiera encogido de hombros, en lugar de la indignación popular que suscitó. Y si eso influyó la sentencia del Tribunal Supremo, me alegro de que entendiera de los valores que las gentes de una democracia quieren que se defiendan desde la justicia a la hora de interpretar las leyes. Siempre habrá cerriles en una sociedad… pero dejemos las cosas claras. La lástima es que no las tengan claras quienes deben defender a esta sociedad, como sucede en el planteamiento de la película; los educadores, las fuerzas del orden, los medios, los pares de las agredidas, las familias, los profesionales sanitarios, todos nosotros que podemos vernos o alguien a quien queremos en la misma situación lo cual no se debe tolerar.

Una película que roza la perfección y que es muy recomendable… pero que hay que ver con la mente serena y tranquila, porque abruma. Por cierto… que me acabo de dar cuenta que a esta chica la vi actuar también en una serie de Netflix, con título de gas noble. No especialmente buena ni mala, que es lo peor que se puede decir de estas series.

[*] La forma de calcular la edad tradicionalmente en Asia oriental es distinta a la de muchas otras partes del mundo. La forma más generalizada en el mundo es en años cumplidos. Una persona tiene «30 años» cuando han pasado al menos 30 años desde su nacimiento, pero menos de 31. Pero en aquella parte del mundo, aunque sólo se mantiene de forma efectiva en Corea, la edad se calcula con la fórmula siguiente:

EDAD = AÑO ACTUAL – AÑO DE NACIMIENTO + 1

Veamos la diferencia con un ejemplo. «Ana nació el 28 de diciembre de 2000. ¿Cuántos años tenía el 2 de enero de 2022?». En España sería restar el tiempo pasado entre ambas fechas y nos saldrían 21 años y 5 días, luego la respuesta sería «Ana tiene una edad de 21 años». En Corea del Sur sería hacer la cuenta <2022 – 2000 + 1> y la respuesta sería «Ana tiene una edad de 23 años». Este es un caso extremo de diferencia por haber nacido a final del año, y el «tiempo actual» del problema es muy a principio del año. En general, si un coreano te da su edad según sus cuentas, tiene al menos un año menos según las nuestras. En las series y películas, cuando los personajes son claramente adultos, la diferencia importa poco. Pero cuando se trata de adolescentes a punto de entrar a la universidad es confuso. Y de eso hablaremos dentro de un par de días.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022)

Cine

Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022; 21/20220326)

Llevo mucho retraso comentando películas de cine. La película de animación japonesa de hoy la tengo en espera desde hace muchos días ya. En principio, era para verla en la sesión especial del ciclo dedicado al director Mamoru Hosoda del jueves 17 de marzo. Pero optamos por ir a la sesión especial del ciclo de cine coreano de ese mismo día, dejando la última película de Hosoda para el momento de su estreno masivo en salas 10 u 11 días más tarde. Es la segunda de las tres películas del ciclo dedicado a Hosoda que hemos visto en marzo tras las simpáticas aventuras de un chico extraviado en tierra de los bakemono. La otra la vimos ya hace unos años. Y el título en español, y creo que en otros idiomas es Belle. Aunque no me gusta en exceso. El título original de la película significa El dragón y la princesa pecosa.

2014, Viaje a Japón. Kawaguchi-ko y monte Fuji.

Ciertamente, la historia es una reinterpretación modernizada del cuento tradicional francés de La bella y la bestia. Pero al igual que en otras de sus películas, y es algo que me gusta de Hosoda, la película nos habla de problemas sociales reales de la época actual, de la sociedad actual, al menos de la japonesa, aunque el tema es universal, con la ayuda de elementos fantásticos, o propios de la fantaciencia, esa mezcla de la fantasía y la ciencia ficción. Suzu (voz de la cantante Kaho Nakamura) es una adolescente que vive en un entorno provinciano en la isla de Shikoku, la más pequeña de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, con su padre, huérfana de madre. Es insegura, cree no tener amigos, salvo otra compañera de clase, añora la amista de infancia con otro compañero, y con un rostro pecoso, se cree feílla. Y su compañera le enseña como navegar en la más avanzada red social, U, donde crea su alter ego, Bell (no Belle), pronúnciese beru (ベル), con una u muy poco marcada, pero sin llegar a ser muda. Y allí triunfa como cantante virtual, hasta que uno de sus conciertos se ve interrumpido por la persecución hacia otro habitante del mundo virtual de U, que se presenta como un fuerte y gran dragón (竜 ryū, la denominación para los dragones de origen asiático, distintos de los de origen europeo, que en japonés son ドラゴン doragon). Y hay surgirá una relación que le llevará a descubrir quién se esconde detrás de ese avatar, alguien que evidentemente tiene problemas y tiene lastres emocionales.

En un mundo virtual de gran imaginación, vistosidad, barroco en ocasiones, un gran alarde de animación cinematográfica, que ha recibido la aprobación universal de la crítica, y una excelente aceptación del público, especialmente en Asia, Hosoda, como ya hemos mencionado, sigue con su tónica de introducir problemas de la vida real a través de historias con esos componentes de fantasía o ciencia ficción, en este caso el mundo virtual de U. Vuelve a retomar la soledad de los huérfanos, ya sea en un entorno positivo, pero en el que no encuentran su lugar como es el caso de Kaho, o bien en otro entorno más desfavorable, del que no quiero desvelar mucho. En cualquier caso, película buenrollista, sobre el crecimiento personal, sobre la aceptación de si mismos, especialmente para ser aceptados por los demás, o más bien, para ser consciente que son aceptados por los demás.

2014, Viaje a Japón. carloscarreter.rs | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

A mí me gustan las películas de Hosoda, desde que vi Toki wo takeru shōjo 時をかける少女 en Netflix, otra delicia de película que he visto varias veces, porque me parece una de las películas de animación más divertidas y entretenidas que he visto. Sus personajes protagonistas comparten rasgos con muchos de los de Studio Ghibli, pero su estilo es propio y singular, dentro del estilo general del anime, de presentar mundos de gran riqueza visual, con sus personajes humanos esquemáticos, pero fácilmente reconocibles y con personalidades complejas. Es muy recomendable, con una producción de primerísimo nivel, a veces casi apabullante. Pero sobretodo con una historia interesante y unos personajes con los que empatizas. Parte del mito de la bella y la bestia, pero tiene unos temas distintos y una profundidad muy superior a las tontadas de Disney, sin perder de vista que su público diana es el público adolescente, aunque pueda ser disfrutada por espectadores de todas las edades.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Cine] Bakemono no ko バケモノの子 (2015)

Cine

Bakemono no ko バケモノの子 (2015; 16/20220303)

En Zaragoza se está emitiendo un miniciclo de cine de animación, tres películas, dedicado al director japonés de animación Hosoda Mamoru, del que he visto varias películas que han rondado entre majas y muy estupendas. Me encantó Ōkami Kodomo no Ame to Yuki おおかみこどもの雨と雪 [Los niños lobo Ame y Yuki], muy conocida por su título en inglés Wolf Children. He visto varias veces en plataformas en línea una de las más estupendas películas de animación de la última década; muy divertida, bien hecha, con personajes que llegan al espectador… fenomenal. Alguna he visto ya en salas de cine, e incluso también en algún vuelo a Asia, ya que las compañías aéreas suelen ofrecer películas de países asiáticos en estos viajes. Dado que una ya la he visto en salas, y es maja, pero no para repetir si hay otras cosas que hacer, y las hay, sí que me he apuntado a la que hoy comento, y al próximo estreno del viernes que viene, que tiene un preestreno el jueves. Lo que pasa es que compite con un ciclo de cine coreano… y creo que voy a ver el evento de la película coreana y reservaré la animación japonesa a sus sesiones normales. Ya veré.

Según la película, el callejón que conecta el mundo de los humanos con el mundo de los «bakemono» está en Shibuya. Pero yo no lo vi. Debía ser que llovía. Como hoy en Zaragoza… brrrr.

En fin, que me apetecía ver esta película, en castellano El niño y la bestia (la traducción real es el niño de la bestia, siendo para mí una traducción cuestionable lo bakemono 化け物 o バケモノ por bestia), en la que un huérfano rebelde, que pierde a su madre, estando su padre en paradero desconocido, acaba en un mundo paralelo, en la Ciudad de las Bestias, mientras huye por Shibuya en Tokio. Y allí entra como aprendiz de Kumatetsu, de aspecto de oso [kuma くま], vago y despreocupado, aspirante a suceder al gran maestre de la ciudad. Y ahí comienza el camino conjunto hacia el cambio y la madurez de ambos personajes.

Película de buen rollo, muy entretenida, muy divertida, sobre el ajuste en sociedad de personas, humanas o bakemono, que son distintas a las demás o a las convenciones sociales establecidas. Como de costumbre en mucha de la animación nipona, riqueza y cuidado en los detalles de los ambientes y los fondos, mientras que los personajes se muestran con un diseño esquemático, aunque fácilmente reconocibles y diferenciables, optando por una definición más sutil en la personalidad y comportamiento del personaje. Es algo que me gusta.

La película tiene ya su tiempo, es de 2015. Yo no recuerdo que la estrenasen en España en salas de cine de forma general. Circuló al parecer en varios festivales, y tuvo un estreno limitado en salas seleccionadas en abril de 2016, pero no pasó de ahí. Quizá no sea la mejor película de Hosoda, pero está muy bien. Yo me lo pasé estupendamente, en un pase con mucho aficionado al género, no necesariamente el público objetivo de la película que está fundamentalmente orientada a los adolescentes. Pero que la puede ver cualquier persona de cualquier edad sin desdoro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] CODA (2021)

Cine

CODA (2021; 14/20220301)

Cuando hoy hablar por primera vez de esta película, se nos anunciaba que sería estrenada directamente en plataforma de contenidos en línea, en Apple TV+. Pero en España no ha sido así. No sé si lo será en un futuro, pero hemos visto el estreno en salas de cine. En versión original clara… la versión doblada se titula CODA: los sonidos del silencio, típica apostilla sin mucho valor orientativo que se añade cuando un título consta de un acrónimo basado en un idioma extranjero. CODA = hijos de un adulto sordo. Bueno… se les llama así cuando el hijo es oyente, puesto que conlleva algunos problemas o situaciones que hay que afrontar, especialmente si ambos progenitores, como es el caso de la película, son sordos. Nos sonaba un poco a telefilme de sobremesa… pero las buenas críticas, y algunos premios importantes a su trabajo actoral nos hicieron animarnos a verla. Es una de las diez candidatas a mejor película en los Oscar.

La película está dirigida por Sian Heder, y nos presenta a Ruby (Emilia Jones), una adolescente de diecisiete años, cuyos padres (Troy Kotsur y la oscarizada Marlee Matlin) y hermano (Daniel Durant) mayor son sordos; es la única oyente de la familia. Además de estudiar en el instituto, ayuda a su familia en las labores del barco pesquero en el que trabajan en las costas de Nueva Inglaterra. Y la chica canta. Bien. Y se apunta al coro del instituto. Y el típico profesor (Eugenio Derbez), algo excéntrico pero buena persona, la animará a seguir y hacer carrera en la música, preparándole la prueba de acceso a la prestigiosa Escuela de Música de Berklee en Boston. Lo cual generará problemas para la chica y para la familia, que también pasa su crisis en lo laboral.

Vale. No tiene la calidad de un telefilme de sobremesa. Pero es primo hermano conceptual. Un drama en el que realmente no se profundiza en exceso, con mucho buenrollismo, en el que ningún conflicto parece realmente serio una vez que has visto el conjunto. ¡Todo el mundo es tan majo! Está razonablemente bien hecha… pero realmente no destaca en casi nada. Salvo… que tiene un reparto, empezando por su la chica protagonista, un encanto, que cae muy bien. Trabajan con solvencia, tienen carisma y son un fuerte gancho para el público. ¿Se merecen tantos premios? Mmmmmmm… es opinable. Como digo, hacen un buen trabajo. Pero es posible que jueguen la baza de la corrección política para atraer votos de los jurados o de los votantes.

¿Es recomendable? Pues depende de la oferta en cartelera. Si esta está modorra y apetece cine, pues seguro que es una muy buena opción. Ahora bien, si ha de competir con otros estrenos de la temporada con más profundidad… no tanto. Si acaba recalando en la plataforma televisiva de Apple, sí que es una recomendación clara para sus abonados. No tan buena como algunos críticos la pone, pero muy agradable de ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Licorice Pizza (2021)

Cine

Licorice Pizza (2021; 07/20220127)

Siempre he tenido unas sensaciones ambivalentes con el cine de Paul Thomas Anderson. Considero que es un excelente director de cine, con una visión muy personal, muy expresiva… pero las cosas que cuenta, la mayor parte de las veces… no me interesan. Y mira que no ha hecho muchas cosas. En el ámbito del largometraje, digo. Y creo que las he visto, de una forma u otra, todas. Pero en alguna de sus películas, tan alabadas por la crítica y por el público más cinéfilo… pues me he aburrido. Así que cuando empecé a oír hablar de esta película me quedé frío. A la expectativa. Cierto es que pronto empezaron a lloverle las alabanzas. Y premios. Pero claro, ya he dicho que sus anteriores películas… No obstante parece que era «obligatorio» ir a verla.

Si no hubiese llegado la pandemia, es probable que a estas alturas ya tuviese fotos de California para ilustrar esta entrada. Pero no ha podido ser. Así que como Nueva York también está en la película, Central Park de la Gran Manzana tendrá que valer.

La ocasión surgió un par de semanas antes de su estreno, cuando anunciaron una sesión especial, con proyección de la película sobre película de 70 mm, a lo grande. En una de las pantallas de proyección más grandes de Zaragoza; la sala 4 de los Palafox. O sea, el Palafox de toda la vida, de cuando era niño, cuando no había multicines, y el paseo de la Independencia estaba salpicado de salas de cines o teatros que sólo hacían teatro en contadas ocasiones, la mayor parte de las ocasiones proyectaban películas de cine. Por supuesto, está rodada sobre película tradicional, no sobre digital… pero no está rodada sobre película de 65 mm, sino sobre películas Kodak Vision3, de distintas sensibilidades a la luz y al color, de 35 mm. Supongo que el copiar el fotograma de 35 mm sobre el de 70 mm para la proyección, sirve para aumentar también el tamaño del grano, que hace que la película tenga el aspecto de una película de principios de los años 70, época en la que se localiza la acción. Dentro de unas semanas volvemos a otro evento similar, con una película de la que temo me arrepentiré, que sí que está rodada con 65 mm (Sí, el formato «medio» del cine es película de 65 mm para rodar, y 70 mm para proyectar. El formato «pequeño» es de 35 mm para ambas acciones. Uso nomenclatura propia de la fotografía para denominar los formatos. Habría también formatos «subminiatura» de 16 mm, como en esta excelente película, o de 8 mm, de uso por aficionados, estudiantes y principiantes).

Transcurre en la película en los años 70, a principios, en torno a 1973, la crisis del petróleo de ese año que influye en el argumento de la película nos sitúa, en uno de los valles que conforman el área metropolitana de Los Ángeles, donde el día de la foto escolar un alumno de instituto de 15 años, Gary (Alana Haim), se enamora a primera vista y empieza a tirarle los tejos a Alana(Cooper Hoffman), una de las asistentes del fotógrafo, de 23 años. Y ahí empieza una peculiar historia de amor, improbable e incluso imposible si tenemos en cuenta las edades de los protagonistas. Él es además actor infantil, y los reencuentros frecuentes comienza cuando Alana es contratada como carabina para cuidar de los actores y actrices infantiles que van a participar en un programa de televisión en Nueva York. Y así, en una serie de episodios encadenados, más que en una historia única y lineal, van produciéndose los reencuentros de los protagonistas, con altibajos en la naturaleza de su relación.

La película, como decía, está rodada para que mantenga un aspecto en la luz y la estructura de la imagen similar a las películas de aquella época. Anderson es codirector de fotografía junto con Michael Bauman, en una trabajo realmente meritorio, muy notable. Es el primer trabajo en un largometraje como director de fotografía de Bauman, aunque ha trabajado en numerosas producciones dentro del equipo de iluminación como jefe de iluminación o electricistas. El tono es luminoso, muy angelino, muy californiano, y acompaña perfectamente una historia formada por una serie de historias pequeñas que mantienen un tono de comedia, realmente muy divertido. Yo me reí varias veces. El conjunto está perfectamente enlazado y se siente como una unidad a pesar de la naturaleza episódica del argumento. Hay una progresión en la relación.

Pero es que además la película está salpicada con la presencia de conocidos actores y actrices, mucho más famosos que los protagonistas, que interpretan a personajes reales, aunque con los nombres algo cambiados, pero muy reconocibles. Así Christine Ebersole es Lucy Doolittle, alter ego de Lucille Ball; Sean Penn interpreta a Jack Holden, protagonista de «Los puentes de Toko-san», alter ego de William Holden que protagonizó Los puentes de Toko-ri (The bridges at Toko-ri); Tom Waits, interpreta a Rex Blau, un director de cine basado en Mark Robson… que rodó entre muchos títulos conocidos lo mencionados «puentes»; Bradley Cooper es Jon Peters, sin el nombre cambiado, peluquero, o estilista capilar si lo preferís, y productor que mantuvo una cierta relación con Barbra Streissand. Por poner unos ejemplos. El reparto es muy coral, aunque dominado por los dos personajes protagonistas, y podemos decir que el trabajo del conjunto está a un alto nivel. De los dos protagonistas, me quedo con el trabajo de Alana Haim, que también se lo curra en el mundo de la música. Toda su familia sale en mayor o medida en la película. Anderson ha dirigido vídeos musicales para el grupo que forma con sus hermanas mayores. Su trabajo es más consistente… pero también es más madura en edad que su compañero de reparto, que también lo hace muy bien. Pero si se confirma que es una contendiente para los Oscars, lo tendrá merecido.

Resumiendo, estamos ante una película con la que lo pasamos muy bien. Una comedia romántica que rompe con todos los esquemas habituales del género, que da un repaso a una época ya en la historia y a su cultura popular, y que escondidos entre lo cómico y lo romántico, no deja de hablarnos de otros valores importantes, relacionados con la tolerancia, la amistad o la familia. Por poco convencionales que puedan ser en un momento dado. Muy recomendable. De lo mejor del último año.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] È stata la mano de Dio (2021)

Cine

È stata la mano de Dio (2021; 02/20220110)

El título de la película, bien sea en su original italiano o en su fiel traducción al castellano, Fue la mano de Dios, nos traslada con facilidad a los años 80 del siglo XX, cuando el marrullero Diego Armando Maradona consiguió un gol contra la odiada Inglaterra con la mano, dándose por válido por el árbitro del encuentro, o sea, injusto, pero que representó el desagravio por la derrota militar argentina en las Falkland/Malvinas ante el ejército y la navy británica. Impresionante cúmulo de despropósitos, todos en una misma oración gramatical ¿verdad? Pues allí nos traslada el excelente director italiano Paolo Sorrentino en un cine autorreferente, si no autobiográfico, a los años ochenta en Nápoles, cuando el astro futbolístico argentino fichó por el equipo local.

Me viene muy a mano mi visita a Nápoles en el mes de octubre del pasado 2021. Todas las localizaciones de las fotos, Quartieri Spagnoli, galerías Umberto I, castillo del Ovo o los paseos marítimos de la ciudad son, de una forma u otra, localizaciones de la película de hoy, también.

Sorrentino nos cuenta la historia de Fabio (Filippo Scotti), su alter ego adolescente, que crece en una familia de clase media, su madre ama de casa (Teresa Saponangelo), su padre empleado de banca (Toni Servillo), donde vive feliz y con pocas preocupaciones. En una primera parte costumbrista, el director napolitano, claramente inspirado por Fellini, nos pinta un cuadro humorístico y aparentemente despreocupado del entorno familiar y social de Fabio. Quien va descubriendo el mundo, la sensualidad, la diversidad social, los problemas familiares, a través del pintoresco colectivo que le rodea en las interacciones sociales de la familia. Hasta que una tragedia se abate sobre esta, lo que obligará al muchacho a madurar a marchas forzadas, y a tomar decisiones sobre su futuro.

Dejando de lado si las películas de Sorrentino son del gusto o no de eso que se llama el «gran público», este director es una de las grandes firmas del cine actual. Más que digno heredero de los grandes directores del cine italiano, a tres de los cuales, Fellini, Zeffirelli y Capuano, homenajea la película en mayor o menor medida, con más seriedad o con más ironía, en tono de comedia o en reflexión dramática. Una gran puesta en escena, un rodaje impecable, para un gran contador de historias y de la historia. Se habla de que La grande bellezza estaría inspirada por la Dolce vita, Youth – La Giovinezza por Otto e mezzo y esta última película por Amarcord. Pero introduciendo su propia visión, su propias historias y su propio lenguaje.

A lo antes mencionado hay que añadir una impecable labor actoral en la que el director cuida de sus intérpretes, que miman a los personajes que encarnan, dotándoles de una vida propia, que el espectador entiende que puede existir de forma verosímil más allá de los límites del largometraje.

La película tuvo una pequeña presencia en las salas de cine, con un efímero paso por ellas, para inmediatamente pasar a engrosar la lista de películas de prestigio de Netflix. No parece que en estos momentos vaya a optar a mucho en la temporada de premios, pero quizá porque cada vez son más las cinematografías que ofrecen producciones bien hechas e interesante, mientras los norteamericanos se dedican a explotar franquicias y realizar secuelas y segundas versiones de lo de siempre. Bueno… mientras quede inteligencia y ganas en algún lugar del mundo, el cine seguirá vivo.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine en TV] Cider no yō ni kotoba ga wakiagaru サイダーのように言葉が湧き上がる [Palabras que burbujean como un refresco] (2020)

Cine

Cider no yō ni kotoba ga wakiagaru サイダーのように言葉が湧き上がる (2020; 49/20210722)

Esta misma semana se produjo este estreno de animación japonesa en Netflix. Y me dio buena espina. Dirigida por
Kyohei Ishiguro, esta comedia romántica adolescente, siempre con tonos de drama entremezclados, fue realizada para conmemorar el 10º aniversario de la discográfica FlyingDog Inc., especializada en música para animación en Japón. Es una de esas películas cuyo estreno se hubo de retrasar por la pandemia de Covid-19, y que para paliar las consecuencias del retraso en el estreno, se acordó con Netflix el estreno en todo el mundo, casi simultáneamente con el estreno en Japón.

Creo que el centro comercial de la película se llamaba Oda City… pero no me pareció inspirado por los de Odaiba en Tokio. Pero bueno. Ahí lo dejo.

Nos cuenta la historia de dos adolescentes durante las vacaciones de verano en torno al centro comercial de su ciudad. «Cherry», el chico, es introvertido, y sólo es capaz de comunicar sus sentimientos a través de los haikus que compone, su afición principal. «Smile» tiene un cierto complejo por sus dientes de «conejo», aunque vivaz y dicharachera, teniendo éxito en las redes sociales buscando y encontrando cosas «kawaii» (monas). Eso sí, tapa su boca con una mascarilla (premonitorio…). Cuando se conozcan, irán más adelante en su relación gracias a la búsqueda que iniciarán con algunos amigos de un disco perdido de la mujer de un anciano del centro de día donde colabora «Cherry», cuyo rostro, la de la mujer, que falleció joven, hará que «Smile» cambie su percepción de sí misma.

No es la animación más maravillosa en factura y en profundidad de lo que nos llega del País del Sol Naciente. Pero la película tiene ritmo, buen rollo, diversión y sentimientos, por lo que es un entretenimiento más que aceptable. Encantado de haber pasado la sobremesa del jueves en compañía de estos simpáticos personajes. Sin más. Pero, también, sin menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kaze no denwa 風の電話 2020

Cine

Kaze no denwa 風の電話 (2020; 45/20210704)

El domingo pasado por la mañana no tenía ningún plan en especial. Salir a caminar por algún lado, quizá entrar en algún museo municipal, que sería gratuito por ser primer domingo de mes, algo. Me dio por mirar la cartelera de cine, y vi que había una película en versión original a las 12 del mediodía. Leí un poco de sus reseñas, y al fin decidí irme yo solo a ver esta película del japonés Nobuhiro Suwa, un director cuyas películas no me suena que hayan llegado a Zaragoza previamente, pero que tiene un cierto prestigio en el circuito festivalero.

Como el viaje comienza en las proximidades de Hiroshima, ilustraremos la entrada con fotos de esta ciudad, que también sufrió lo suyo. Supongo que la elección del lugar no es casual.

Este año ha sido el décimo aniversario del terremoto de Sendai, uno de los múltiples nombres que se le da a la tremenda catástrofe que azotó la costa nororiental de la isla de Honsu, la mayor y más poblada de Japón, y que dejó, oficialmente, casi 16 000 muertos y más de 2 500 desaparecidos. Seísmo que se complicó con el accidente nuclear de la central de Fukushima I, una de las varias que había en la región, de las cuales tres declararon incidentes, aunque sólo esta fue considerada accidente nuclear. Oficialmente sólo se ha reconocido un muerto como consecuencia del accidente, aunque se llegó a evacuar a 170 000 personas de una zona de al menos 30 km de radio alrededor del accidente, aunque hay imprecisiones en lo que se evacuó y lo que no. Lo del muerto en solitario… resulta difícil de digerir. Japón tiene grandes logros en su cultura,… pero su sistema político nunca ha alcanzado los niveles necesarios para pasar de ser definido como una «democracia defectuosa», aunque los puntos lo dejan muy cerca en estos momentos de que lo califique como tal

En la población de Ōtsuchi, prefectura de Iwate, una de las localidades más afectas por el tsunami posterior al seismo, existía un jardín privado en una colina, cuyo dueño había instalado una cabina telefónica con un viejo teléfono de disco, sin conectar a la red, desde el cual, simbólicamente, conversaba con sus familiares fallecidos. Tras el desastre, la gente comenzó a acercarse al lugar para hablar, simbólicamente, con sus fallecidos en el desastre. El dueño del lugar lo permitió e incluso se encargó de mantener en condiciones el lugar. Dicen que 30 000 personas habrían pasado por allí para conversar con sus finados. Basado en este hecho, Suwa construye una historia ficticia centrada en una joven de 17 años, Haru [Haruka 春香 en realidad, Serena Motola] que perdió a sus padres y su hermano menor, vive cerca Hiroshima con su tía, quien sufre una grave enfermedad repentina (probablemente un ictus, aunque no se dice), lo cual deja desolada a la chica, que inicia un viaje de más de 1 300 km desde su domicilio actual hasta las ruinas del que tuvo en Ōtsuchi (los kilómetros los he calculado basándome en que el hospital donde se ingresa a la tía parece ser uno situado en Kure, cerca de Hiroshima). Pero para hacer este viaje habrá de recibir la ayuda de una serie de gente… que es lo realmente importante de la película. Así que estamos ante una interesante road movie.

La película tiene dos intenciones básicas; el recuerdo y homenaje de las personas que sufrieron las consecuencias de la catástrofe, falleciesen o sobreviviesen, y hacer pedagogía sobre los problemas que sufren, algunos asociados con los propios problemas que arrastra la sociedad japonesa, que por muy interesante que sea, tiene sus problemas como todas. Y entre ellos los de discriminación por causas diversas de miembros de su propia población, la falta de atención del gobierno a todas las víctimas o la xenofobia que caracteriza a una sociedad muy homogénea culturalmente, que admite a los extranjeros con cuentagotas. Y en esta pedagogía, vamos siguiendo la vivencia y la evolución de la joven, desde un momento en el que se siente absolutamente sola, gritando al aire un desolado aitaiyo 会いたいよ (quiero estar con vosotros), hasta que asume su duelo al final del viaje.

La joven Motola, una modelo de origen mixto, padre italoamericano y madre japonesa, pero con un físico peculiar que le permite pasar por plenamente japonesa, está un poquito verde todavía en los aspectos interpretativos, pero ofrece algunos momentos en los que es plenamente convincente en su dolor y desolación personal. Pero quienes consiguen llegarte realmente son los personajes complementarios que se va encontrando en su viajen, y que de alguna forma completan la historia, nos hablan de los problemas de la gente, y de cómo la forma de superarlas está asociada a la solidaridad de los demás.

Película que busca estimular el «buen corazón» de las personas, en una sociedad, en esto no distinta a las del resto del mundo desarrollado, en la que predominan los sentimientos egoístas. Y con una tendencia en avance desde que comenzó el siglo. La película no es perfecta, pero es realmente interesante, con un buen trabajo de dirección y buen trabajo en interpretación, más por el colectivo del reparto que por la protagonista, que tampoco lo hace mal.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; misterios desde Escocia a Tailandia

Televisión

Traigo hoy dos series muy diferentes. Ya casi no tengo lista de espera para comentar series. Una temporada de una serie me quedará sin comentar después de esta, aunque a lo largo de la semana espero terminar de ver otras dos. Veremos.

Pasé por la estación de Dundee camino de Aberdeen, pero no he visitado la ciudad, así que pongo fotos de esta última.

Traces es un drama criminal británico que transcurre en Dundee, en tierras escocesas (aunque me he enterado que está rodada principalmente en Manchester). Una especie de CSI pero más serio, más de verdad y más centrado en las personas. Se puede ver su primera temporada de seis episodios en Filmin, no sé cuando pondrán la segunda que está prevista, pero no está emitida todavía en su país de origen. En la primera temporada seguimos a Emma (Molly Windsor) una técnico de laboratorio que es contratada por un laboratorio forense y antropológico en una universidad en la ciudad escocesa, adonde se desplaza. Ella es nacida en la ciudad, pero desde los siete años ha vivido fuera de ella con su tía, por la muerte por asesinato de su madre. Como consecuencia de su regreso, se desencadenan una serie de sucesos que hacen que el caso, no resuelto, se vuelva a abrir. Es una serie entretenida, pero que prometía más de lo que ofrece al final. Creo que lo lían de tal forma, que algunas coincidencias resultan un tanto inverosímiles. Pero está bastante bien interpretada. Para pasar el rato.

Girl from nowhere es una serie tailandesa que ha llegado a su segunda temporada. Es una de las primeras series de esa nacionalidad que se pudieron ver en esta latitudes en Netflix. Y tiene un carácter semifantástico, ya que la «chica de ningún sitio» del título, Nanno (Chicha Amatayakul), aparece en cada episodio en un instituto de educación secundaria en el que existe algún conflicto. Unas veces relacionado con abusos, otras con la sexualidad, a veces con las drogas, en otras ocasiones con las redes sociales, también con sistemas de enseñanza tiránicos,… y Nanno se encarga de poner las cosas en su lugar. Aunque a veces le cueste aparentemente la vida,… pero siempre vuelve a aparecer. Entre el misterio, la crítica social y el terror, cada episodio es un caso distinto, aunque en esta segunda temporada ha aparecido una antagonista, Yuri (Chanya McClory), que representa una variante más perversa de Nanno. Al igual que la primera temporada, es irregular. Hay episodios muy conseguidos y otros mucho más flojos. Aunque creo que globalmente ha sido mejor, a pesar de que la línea argumental de Yuri me ha convencido a medias. Queda abierta a una tercera temporada, ya que el último episodio tiene forma de un cliffhanger… hasta cierto punto. Entretenida y curiosa para quienes no tememos arriesgarnos con terrenos menos trillados.

[Cine] Sora no aosa o shiru hito yo 空の青さを知る人よ [Her blue sky] (2020)

Cine

Sora no aosa o shiru hito yo [空の青さを知る人よ] (2020; 34/20210519)

He de reconocer que la decepción que me supuso la última película de animación japonesa que fuimos a ver a las salas de cine me dejó con el ánimo insatisfecho. Dejando aparte lo que pueda ver en forma de series, y ahora estoy viendo algo curioso y entretenido, la animación japonesa tiene algunas características y valores que me suelen atraer. O por lo menos determinada animación japonesa. Es un ámbito demasiado extenso como para meter todas las producciones en el mismo saco. El caso es que me enteré de que esta película de Tatsuyuki Nagai, de cuyo estreno en su país de origen me enteré en su momento, por las peripecias de la pandemia había acabando llegando a nuestro país estrenada en plataformas. Como Filmin. Y me animé. A ver si me quitaba el sabor de boca.

La película no deja de defender los valores más tradicionales y familiares de Japón… no es la película más progresista y osada que se pueda ver de ese país, ni mucho menos. Por eso, he decidido ilustrar la entrada con imágenes de una boda tradicional en el Kitaguchi hongu Fuji sengen Jinja… el santuario sintoísta del inicio de la ruta norte de subida al monte Fuji en Fujiyoshida.

Las hermanas Aioi, Akane, en su último curso de bachiller, y Aoi, 14 años menor, quedan huérfanas de padre y madre por un accidente. Akane, tranquila y responsable, se responsabiliza de su hermana pequeña, permaneciendo en su ciudad de provincias para cuidarla y proporcionarle una buena educación, al mismo tiempo que se integra en la comunidad, trabajando para el ayuntamiento. Y para ello renuncia a acompañar a su novio que se va a Tokio a triunfar como músico. Trece años más tarde, Aoi está en plena rebeldía adolescente y se siente culpable de que su hermana mayor haya perdido su vida por ella. Y además… no deja de estar enamorada del recuerdo de Shinno, el que fue novio de Akane. Hasta que un día, para unas actividades promocionales de la vida turística de la ciudad, aparece en la ciudad Shinno, como guitarrista acompañante de un famoso cantante enka. Aunque muy lejos de su sueño de ser un músico famoso. Y todo se enredará. Especialmente cuando también se aparezca a Aoi el espíritu reencarnado del Shinno adolescente…

La historia es una de las típicas de enredo con el fin de hacer sentir bien al espectador, porque independientemente de las tribulaciones de los protagonistas, todos son esencialmente buenas personas que, casi todos ellos, viven reconciliados con las decisiones que han tenido que tomar en su vida, por elección o por obligación. Y además, la definición de los personajes hace de ellos lo suficientemente adecuados para que el espectador empatice con ellos.

En el aspecto técnico, la película tiene las características típicas de mucha animación nipona, con unos personajes relativamente esquemáticos, aunque fácilmente reconocibles en toda ocasión, que se desenvuelven sobre fondos muy detallados y bien reproducidos y ambientados, en esta ocasión de la ciudad de Chichibu, en la región de Kantō, a unos 100 kilómetros del centro de Tokio. Tal es la diferencia entre el aspecto de los personajes y el realismo de los escenarios… que a veces chirría en exceso.

Resumiendo, película entretenida, adecuada para sentirse bien, lo cual era apropiado en este momento, pero que no tiene mucho más que aportar, y que probablemente quedará olvidada, más o menos, dentro de un tiempo. Desde luego, no a la altura de algunos de los éxitos más recientes de la animación japonesa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Algo que brilla como el mar – Hiromi Kawakami

Literatura

Cuando estoy a punto de terminar el libro con el que estoy ahora, y viendo que tengo varios para comentar, se me han acumulado con las vacaciones, he decidido que esta semana, hasta que tenga nuevos contenidos en el ámbito de la fotografía o el cine, me vendrá bien hablar de uno de esos libros.

Esta novela de Hiromi Kawakami la leí durante mis vacaciones en Oporto. Este es mi cuarto libro de Kawakami. Reconozco que es una novelista que me gusta bastante, especialmente en la forma en que trata las relaciones humanas. El primer y el segundo libro que leí de Kawakami fueron novelas; el tercero, más bien un conjunto de relatos cortos con un protagonista en común. Como es frecuente en los novelistas orientales, más que una historia con la estructura clásica de la narración occidental, de presentación, nudo y desenlace, asistimos a un fragmento o fragmentos en la vida de los protagonistas de sus historias.

El mar, santuarios sintoistas, barcos que se escapan, las caóticas calles de una ciudad… todo en Japón. Como en la novela.

La novedad en este libro es que el protagonista es un adolescente. En los relatos de Los amores de Nishino ya había algunos en los que el personaje se encontraba en su adolescencia. Pero el punto de vista siempre era el de las chicas o las mujeres que con él trataban, o del que se enamoraban. Aquí el protagonista, cuyo punto de vista acompañamos, es Midori Edo(*), un chico adolescente de 17 años, en sus últimos cursos de instituto Vive con su madre, soltera, de unos 40 años, y su abuela. Pero su padre biológico no ha perdido contacto y se pasa de vez en cuando por la casa donde viven. Y tiene dos amigos, Hanada, un chaval que quiere vestirse de mujer por la calle, y Mizue, su novia. Quien le pide algo más, que no sabe lo que es y que no sabe cómo afrontar. Así, en este peculiar microcosmos, asistiremos a una transición, a una maduración del personaje, que llega a su climax con la excursión que hacen con Hanada durante las vacaciones de verano a una remota isla en los archipiélagos que rodean Nagasaki.

Volvemos a lo mismo que he comentado antes sobre los libros que antes he comentado de Kawakami. Es una maestra en desarrollar con sutileza los detalles más preciso e íntimos que pueblan y condicionan las relaciones humanas. Partimos de un adolescente en estado de perpetuo despiste, y a quien le cuesta entusiasmarse con nada. Bueno… con casi nada… porque Mizue le pone mucho. Aunque no la entienda. Pero es que todos los que le rodean, podrán parecer más o menos seguros o inseguros de sí mismos, pero lo cierto es que también acarrean su propio despiste vital. Es frecuente en la literatura japonesa contemporánea que venga reflejada la alienación de la persona en los entornos urbanos, megaurbanos a veces, donde encuentran difícilmente su lugar.

Me la leí en un periquete. Y sin embargo, se me quedaron muchos detalles. Muchos de ellos, emotivos. Porque acabas encariñándote, y mucho, de este pequeño microcosmos de familia y amigos en el que se mueve Midori. Muy recomendable.

(*)[Me desconciertan con frecuencia los nombres de pila japoneses; Midori puede ser nombre tanto de chico como de chica. De hecho, pensaba que era nombre sólo de chica. Pero no. También significa «verde» con el kanji 緑, que no siempre es el que aparece en el nombre. he averiguado que en el original de esta novela «Midori» se escribe con el kanji 翠, que también significaría «verde», pero sólo en nombres de persona. Creo.]