[Libro/arte] ¿Qué estás mirando?

Arte

Hoy es jueves y tocaría entrada televisiva. Pero no hay mucho de lo que hablar esta semana de lo que no haya hablado en las pasadas, así que dedicaremos el tiempo al tema del arte.

Comentaba hace unas semanas en mis páginas dedicadas a la fotografía y otras artes visuales que había comprado un libro sobre arte contemporáneo. Junto con otros dedicados a la fotografía, durante una visita a la tienda del Caixaforum de Zaragoza con el fin de encontrar algún regalo en las fechas prenavideñas, vi el libro, del que ya había oído hablar y lo compré. Y lo he estado leyendo. Poco a poco. Sin excesivas prisas. Dejando que calen los conceptos. Y he de decir que he disfrutado bastante de él. El libro…

¿Qué estás mirando? 150 años de arte moderno en un abrir y cerrar de ojos
Will Gompertz; traducción de 
Editorial Taurus, Febrero de 2013
Edición de árboles muertos, aunque también se puede comprar en edición electrónica por la mitad de precio.

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Louisiana Museo de Arte Moderno –Humlebæk (También la imagen de cabecera)

El libro de Gompertz (Twitter, BBC) es un libro de historia del arte moderno y contemporáneo tal y como sugiere el subtítulo. Pero adopta esta forma por ser una forma racional de relacionar los distintos movimientos, escuelas o fases del arte desde el impresionismo hasta nuestros días, mostrando las influencias mutuas o cómo unos estilos artísticos derivan de otros. El fin último del libro no es que el lector sepa mucho de arte moderno, ni que adquiera el gusto por el arte moderno, ni que sea capaz de comprender todas las obras de arte moderno, entre otros posibles objetivos que se nos puedan ocurrir. El objetivo del libro es comprender el fenómeno del arte moderno y contemporáneo. Porque surge, y porque es importante en nuestras sociedades.

Gompertz es básicamente un comunicador. Actualmente responsable de la sección de arte de la BBC, ha trabajado en otros medios de comunicación, y fue director de medios de comunicación de la Tate, institución británica de carácter público dedicada al arte, y que tiene uno de los principales museos de arte moderno y contemporáneo del mundo, la Tate Modern, ubicada en la antigua central eléctrica de Bankside, en la renovada y agradable orilla sur del Támesis londinense. Es de hecho el museo nacional británico de arte moderno. Se le considera uno de los comunicadores más influyentes en el mundo del arte.

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Centro George Pompidou – Museo Nacional de Arte Moderno – París (Francia)

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Museo de Arte Moderno de París (Francia)

A la hora de escribir el libro, Gompertz parte de varias premisas. En primer lugar, que la mayor parte de la gente encuentra dificultades en comprender el arte moderno y contemporáneo. El arte, en el último siglo y medio se ha ido alejando de la figuración y de la representación de la realidad. Para el común de los mortales, la contemplación de un cuadro anterior a los impresionistas es algo sencillo, incluso si no entiende de arte. Le puede resultar estéticamente agradable o placentero. Reconoce los elementos que allí se representan, le resultan familiares. Y es consecuencia de una larga tradición que ha ido moldeando los gustos de las personas.

Hoy en día los impresionistas, que es el punto de partida de Gompertz, gustan mucho, nos hemos acostumbrados a ellos, a su estética, a sus colores. Pero en su momento fueron tan rechazados o incomprendidos como muchos de los movimientos que han circulado en el siglo XX, y que han dado lugar a observaciones del tipo, “esto son garabatos”, “cualquier niño puede hacer eso”, “esto no tiene ni pies ni revés”.

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Tate Modern – Londres (Reino Unido)

Otra de las premisas de Gompertz es que quienes deberían hacer asequible el arte de las exposiciones o de los museos a quienes los visitan, los comisarios y conservadores, se empeñan en escribir en un lenguaje complejo, abigarrado e incomprensible. Denuncia una competencia entre estos profesionales para ver quien suena más erudito, léase pedante, u original, léase incomprensible.

Con las dos premisas anteriores, se van marcando los propósitos del autor. Explicar porque esas obras que no entendemos y que no corresponden al gusto popular adquirido durante siglos son arte, como evolucionan en el tiempo, y hacerlo con un lenguaje que sea asequible a una mayoría de potenciales lectores. Y desde mi punto de vista lo consigue.

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MoMA – Museo de Arte Moderno – Nueva York (EE.UU.)

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MAC – Museo de Arte Contemporáneo – Montreal (Canadá)

Luego están las consideraciones sociales, políticas y económicas del asunto. Aunque no lo menciona expresamente que yo recuerde, Gompertz escribe bajo la premisa de que los ciudadanos tienen que estar informados sobre todos los asuntos que tengan una cierta importancia en la vida social y política de sus comunidades. Especialmente en las democracias, en las que están llamados periódicamente a elegir a sus representantes políticos, de los cuales salen los ejecutivos que gobiernan y toman decisiones que afectan a la economía y a la cultura. El arte moderno y contemporáneo mueve mucho dinero. Dinero en cantidades que en ocasiones parecen obscenas en comparación con los apuros que pasa un porcentaje notable de la población.

Se puede hablar de los ricos plutócratas que invierten cantidades desorbitadas en obras artísticas, incentivados además por las políticas fiscales presuntamente favorecedoras del mecenazgo, de la inversión en arte y cultura. Pero también se puede hablar de decisiones políticas, que implican inversiones millonarias, relacionadas con el mundo del arte moderno. Si no, véase como están surgiendo como hongos en todo el mundo en las dos últimas décadas edificios más o menos vistosos destinados a albergar museos o colecciones de arte moderno. Por todo el mundo. Quizá el caso más paradigmático está en España, el Museo Guggenheim de Bilbao. Alrededor de estas inversiones, se planifican importantes actuaciones urbanísticas que movilizan grandes cantidades de dinero público. La propuesta de Gompertz es clara. Señor/a ciudadano/a, si usted quiere tomar decisiones como sujeto político a la hora de depositar su voto, tiene que informarse. Y por lo tanto también tendrá que entender de arte moderno o contemporáneo. O por lo menos, tendrá que entender el fenómeno del arte moderno y contemporáneo.

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Museo Centro de Arte Reina Sofía – Madrid (España)

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Museo Guggenheim Bilbao – Bilbao (España)

Finalmente, el libro sirve como una entretenida introducción al arte moderno. Se aprende también de arte moderno. Quizá se hecha en falta que esté más profusamente ilustrado. Algunas de las obras citadas aparecen en ilustraciones en blanco y negro dispersas por el texto, y otras aparecen agrupadas en láminas en color. Pero de otras muchas se habla, pero no se ven. Es cierto que hoy en día esto se puede suplir tirando de ordenador, tableta o teléfono móvil conectados a internet. No es difícil hacer búsquedas de las obras citadas en los buscadores de imágenes de la red de redes. Y a cambio, es posible ajustar el precio de la obra, que en caso contrario subiría considerablemente de precio, alejándose del poder adquisitivo de potenciales lectores. Y Gompertz quiere llegar a cuantos más lectores mejor.

Me cuentan que hay una versión electrónica del libro, que tal vez podría haber aprovechado las posibilidades interactivas de la tecnología actual, y que no lo hace. Se limita a ser una traslación del libro de papel. Esto quizá sea más “imperdonable”. Yo sí que he hecho una cosa. He recopilado en un tablero en Pinterest las obras que aparecen en las ilustraciones del libro. Y os lo dejó aquí enlazado. Con el tiempo quiero hacer otro con las que aparecen citadas pero no ilustradas, lo que me obligará a darle un segundo repaso. Con el tiempo.

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A estas alturas creo que ha quedado claro que el libro no trata de convencer a nadie para que el arte moderno le guste. Si te gusta, te gusta, y si no, pues te gustarán otras cosas. Que lo importante es entender el fenómeno y sus repercursiones. Pero si te pica el gusanillo, si en algún momento te has sentido atraído obras de arte contemporáneo, con el bagage adquirido tras la lectura del libro, sólo queda un paso más. Empezar a disfrutar del arte moderno. Lo ideal sería poder visitar algunos de los grandes museos de esta época del arte, la ya mencionada Tate Modern, el MoMA de Nueva York, el Centro Pompidou de París,… Pero ya digo que si no se va a salir del país, de España me refiero en este caso, también aquí han surgido unos cuantos. Ya he mencionado al Guggenheim de Bilbao. No olvidemos al Museo Reina Sofia en Madrid, el MACBA en Barcelona, el IVAM en Valencia,… y otros que van surgiendo por toda la geografía arrastrados por la moda que he comentado antes.

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Museo Pablo Gargallo – Zaragoza (España)

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IAACC Pablo Serrano – Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos – Zaragoza (España)

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