[Cine] Tenki no ko [天気の子] (2019)

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Tenki no ko [天気の子] (2019; 61/20191128)

Titulada en inglés con un Weathering with you, de difícil traducción simple al castellano, y en la versión doblada en castellano con un confuso El tiempo contigo, que genera la ambigüedad sobre cuál es el “tiempo” al que se refieren, el título japonés es mucho más sencillo y claro, ya que Tenki ni ko [天気の子] significa sencillamente La chica del tiempo o La chica del clima. Con esta película, el director Makoto Shinkai trata de mantener, quizá superar, la expectativas levantadas con su anterior largometraje. Una película que con el tiempo ha mejorado en mi consideración, especialmente tras haberla repasado con tranquilidad en Netflix. Pero mi apreciación por Shinkai viene de antes, así que… pues nos apuntamos al estreno adelantado en Zaragoza como unos otaku más. Extremo al que no llegamos a pesar de nuestra afición a la animación y a ciertos aspectos, no todos, de la cultura japonesa.

Hoy, los paisajes urbanos tokiotas vienen obligados por la propia naturaleza de la película que comento. Sean las calles, los jardines, las gentes, los santuarios, las estaciones de tren,…

Lo adelanto. Desde cierto punto de vista, esta película es casi una actualización del argumento de su película anterior, variando los elementos sobrenaturales o fantásticos de la misma. He oído referirse a Kimi no na wa como película de ciencia ficción, pero creo que eso es un despiste monumental; dejémoslo en cine fantástico. Aquí también tenemos una pareja de adolescentes, Hina (Nana Mori) y Hodaka (Kotaro Daigo), de orígenes muy distintos que acaban reunidos en Tokio en un verano en el que la estación de las lluvias se vuelve anómalamente intensa, larga y fría. Y pronto descubriremos dos cosas; que la chica tiene cierta capacidad de actuar sobre el tiempo atmosférico y que ambos… ¿se gustan?

En esta película hay un tercer protagonista, además de los dos mencionados, y al margen del interesante grupo de personajes secundarios. Y ese protagonista es Tokio. Si por algo destaca la película de forma sobresaliente es por los maravillosos paisajes animados de la capital japonesa que Shinkai y su equipo nos ha regalado. Un juego de luces y sombras, naturales y artificiales, unido al detalle y minuciosidad con el que son retratadas las calles y jardines de la ciudad. Buena parte de los escenarios corresponden a Shinjuku y Yoyogi, pero nos moveremos también por otros distritos tokiotas. Esto sólo, ya me basta para otorgar una muy buena nota a la dirección de esta película. Pero… la historia no tiene la misma fluidez que la anterior y celebrada película del director. Resulta, a ratos más anecdótica, a ratos menos cohesionada. Nos brinda momentos muy divertidos, aunque amenaza con abusar en otros del cine cebolla.

A eso hay que unir una interpretación que puede ser del gusto nipón, estos gritos al manifestar emociones y estos llantos sonoros no serán extraños a los aficionados al cine japonés que vean las película en versión original, pero que van en contra de mi preferencia por las interpretaciones contenidas. Hay que decir que en Japón, los seiyū, actores de voz en las películas de animación, son muy apreciados y pueden alcanzar niveles de popularidad similares a los actores convencionales. En fin… que es un punto que a mí me tiene un poco así así… especialmente con los masculinos. Muy gritones.

Dentro del anecdotario, anotaremos que el universo en el que transcurre la acción es el mismo que en sus películas anteriores. Si en Kimi no na wa (Tu nombre…) era la profesora Yukari Yukino, protagonista de Kotonoha no niwa (El jardín de las palabras), hacía un pequeño papel, en esta ocasión son la propia Mitsuha y el propio Taki, protagonistas de Kimi no na wa, los que hacen respectivamente un pequeño cameo y un breve papel. Ya adultos.

La película está bien. Es entretenida. Y es muy bonita de ver. Pero no estamos ante la obra maestra que esperábamos ver en un director en alza. Incluso cuando toma prestados de sus propias obras anteriores algunos elementos, como por ejemplo un viaje en tren con tiempo infernal, probablemente una de mis secuencias favoritas del cine de animación presente en Byōsoku go senchimētoru (5 centímetros por segundo), no alcanza ni de lejos el impacto y la emoción que nos dejaba entonces. Una película razonablemente interesante, pero que deja un regusto amargo porque las expectativas eran muy altas. Aunque la productora de la película se está poniendo las botas porque se está vendiendo un montón…

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Arrival (2016)

Cine

Arrival (2016; 602016-1811)

La expectación sobre esta película creció en mí muy progresivamente. El que hace unos meses la compararan con la adaptación de cierta novela de Carl Sagan no me daba muy buena espina. Sagan es un referente para mí en muchos aspectos, y una persona a quien admiro, incluso cuando ya no está entre los vivos desde hace dos décadas. También tenía sus debilidades,… pero eso lo hace más simpático. El caso es que la literatura de ficción no creo que fuera su fuerte. Y lo que hicieron con su novela… tampoco me convenció nada. Así que las primeras sensaciones sobre esta película de hoy, fueron de “saganiano” escepticismo.

Luego viene cuando te fijas un poco más en los créditos del filme. Con el personalísimo canadiense Denis Villeneuve al mando, y un reparto actoral bastante interesante… Amy Adams es una actriz en alza,… Jeremy Renner, cuando no se dedica a hacer tontadas para la Marvel es también un actor interesante,… A Forest Whitaker no lo vamos a descubrir ahora precisamente… Y ya el toque curioso. Villeneuve, sorprendentemente, va a dirigir la probablemente innecesaria secuela de Blade Runner,… así que qué mejor oportunidad para valorar su estilo haciendo películas de ciencia ficción que con otra película del género.

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El fiordo de Saguenay, Tadoussac y el estuario del  San Lorenzo, lugar que visité hace algo más de un año, no andan muy lejos de los lugares de rodaje de esta película,… así que hacia allí me voy fotográficamente.

“Grosso modo”, tras un preludio en el que se nos resume la maternidad con final trágico de la protagonista, la lingüista doctora Louise Banks (Amy Adams), la película nos cuenta cómo en un futuro muy próximo e indeterminado, una docena de gigantescas y peculiares naves alienígenas se “posan” sobre distintos puntos del planeta e inician un intento de comunicación con la especie humana. Reclutada por el Coronel Weber (Forest Whitaker), y junto con el científico Ian Donnelly (Jeremy Renner), Banks será la responsable de descifrar la lengua de los visitantes de otro mundo.

De antemano decir que la película me ha gustado mucho. Realmente. Y creo que los prejuicios hacia la ciencia ficción seria harán que no tenga una prometedora carrera en la temporada de premios, aunque lo merezca. En diversos apartados. Rodada en digital, pero sin abusar de la altísima resolución, un moderado 2,8K, para no matar el ambiente del filme con un exceso de nitidez, la película es de gran belleza visual, y se ve acompañada de una banda sonora sobria, pero enérgica cuando lo precisa. Teóricamente, la acción se sitúa al norte de las grandes llanuras de Estados Unidos, pero ha sido rodada en la provincia de Quebec en Canadá, con localizaciones de gran belleza, muy adecuadas al ambiente que se le da a la película.

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Pero además de las bondades de los aspectos técnicos, hemos de contar con que la película no está vacía. De hecho, aunque hay alguna escena de cierta acción, es una película de más corte filosófico que otra cosa, adaptación de un relato corto del escritor Ted Chiang, premiada en el momento de su publicación hace ya 18 años. Y que espero leer en un futuro próximo. Ya la tengo en mi lector de libros electrónicos. El tema principal es la comunicación. Las dificultades que surgen en la misma entre seres conscientes y con cierto nivel de inteligencia. Las que se producen entre distintas culturas. Las causadas por la división política, étnica, religiosa y social que entre la humanidad sobre la faz de la Tierra. También la necesidad de avanzar hacia una sociedad unida global, a ser posible basada en el diálogo y la mutua tolerancia. Y en gran medida, cómo el lenguaje que utilizamos es forjado por la cultura a la que pertenecemos, y al mismo tiempo ayuda a forjarla y a su evolución.

La historia tiene algún momento flojo, especialmente el momento del reclutamiento de la doctora Banks por el coronel Weber, que al suceder al principio del filme, nos hizo temer lo peor. No tiene ni pies ni revés. Pero en general es apasionante para el aficionado a la ciencia ficción. La materialización física de los alienígenas la podemos considerar un homenaje, o inspirada, por diversos textos de la ciencia ficción clásica. Y sobretodo, lo que resulta más interesante, al menos para mí, es el juego con el tiempo. Y con las paradojas temporales. No se plantea exactamente el viaje en el tiempo, pero sí un concepto de tiempo no lineal que, bien manejado, da para mucho. De todos modos, las paradojas son paradojas, no tienen resolución, y aquellos que pretendan darle vueltas y buscarle tres pies al gato… se están perdiendo la esencia de la película.

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En el ámbito de las interpretaciones, lo cierto es que todo el peso, y el mérito, es para Amy Adams, que como ya he dicho me parece un actriz al alza. Porque los personajes acompañantes son básicamente accesorios, con mayor participación de Renner, aunque paradójicamente no pase en realidad del estadio de “hombre florero”. Que se inviertan los roles tradicionales de los sexos de todas formas no deja de ser refrescante. El otro protagonista imprescindible son los alienígenas. Pero no son interpretados. Son creados y animados. Con sencillez, pero con elegancia y mérito. Sí, no son originales, pero tampoco creo que se haya buscado. Y en cualquier caso son funcionales a los efectos de la narración.

Globalmente, más de una semana después de haber visto la película, no ha perdido un ápice de valor en mi imaginación y en mi consideración. De hecho, esta última ha aumentado. Creo que es una producción muy recomendable, imprescindible para los amantes de la buena ciencia ficción. Y creo que quienes no estén por este género, deberían darle una oportunidad. Y nos deja cierta esperanza de que Villeneuve consiga hacer un producto digno de la que como digo me parece innecesaria secuela de Blade Runner.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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La banalidad de celebrar un nuevo año

Ciencia, Humor

Anoche estuve revisando algunos blogs que tenía abandonados por falta de tiempo en las últimas semanas. Y me encontré una entrada de Microsiervos que me hizo mucho gracia pero también me hizo pensar un poquito. La entrada reproducía una entrada de Twitter de un tal Justin, que publica como shitmydadsays:

Universe is 14 billion years old. Seems silly to celebrate one year. Be like having a fucking parade every time I take a piss.

Traduciendo…

El Universo tiene una edad de 14 mil millones de años. Parece tonto celebrar cada año. Es como organizar un jodido desfile cada vez que voy a mear.

Mmmmmmmm… Lo primero que se me ocurrió fue pensar que Justin no tiene claras las magnitudes. Un ser humano, a lo largo de toda la vida, no sé, con un cálculo grosero, tal vez llegue a orinar entre 140.000 y 150.000 meaditas. Una nadería, una diezmilésima de lo que lleva existiendo este Universo nuestro hasta el momento. Y probablemente apenas esté en la adolescencia o en la juventud,… al Universo me refiero.

He buscado algún otro acontecimiento fisiológico que se produzca con cierta regularidad, conocido del gran público y que se acercase a la escala de magnitudes que estamos manejando. El número de latidos del corazón a lo largo de una vida. Pero parece ser que el número de latidos previstos de un corazón humano, con las esperanzas de vida que actualmente se manejan en los países desarrollados con alto nivel de vida, podría estar en torno a los 3 mil millones de latidos. Mejor a la hora de establecer comparaciones…

Parece que podemos afirmar, que a las escalas temporales del Universo, un año es… poco más que nada. Así que celebramos con gran alharaca cada 365 días el cambio de… nada.

Como últimamente no tengo tiempo para hace fotos nuevas, tiro de archivo remoto…

Castelo San Jorge

12 de diciembre de 1990, Lisboa, tras un día de lluvia, unos rayos de sol iluminan el Castelo de Sao Jorge - Pentax P30N, objetivo desconocido, tal vez un Sigma 28-70/3,5-4,5,... bastante malo