[Cine en TV] Cinderella (2021)

Cine

Cinderella (2021; 57/20210908)

Poco antes de viajar a Copenhague leí un par de reseñas sobre esta nueva adaptación del relato de Cenicienta. Casi todo el mundo asocia este relato a Disney, que probablemente basa sus películas en la versión de los hermanos Grimm. Pero hay versiones recopiladas también por Perrault. Más antiguas en Europa, la de Basile en su Pentamerón. Y Estrabón, en torno al año 0 de la era común recopiló la historia de la esclava, una hetaira en origen, que termina por casarse con el rey de Egipto, que es la más antigua variante conocida escrita del relato. Así que una nueva variante, que discrepe de la versión disneyficada no es de extraña. Y según aquellas reseñas que he mencionado, esta versión dirigida y escrita por Kay Cannon, guionista de cierto prestigio, especialmente en televisión, esta nueva variante sería de agradecer por actualizar los valores que aporta el relato y por ser un poco “antidisney”. Pero, ¡ay!, quizá las expectativas levantadas… no estaban justificadas. En cualquier caso, el bombardeo publicitario con el que me encontré en las calles de la capital danesa en los días del viaje, hizo que decidiese darle una oportunidad a la película.

Ya que la cosa va de la realeza más rancia, y tengo a mano la visita reciente a las tumbas reales de Dinamarca en la catedral de Roskilde… pues eso. Tumbas reales. Tumbas por aquí, tumbas por allá, tumbas, tumbas, ja ja ja ja ja.

Básicamente, los elementos del relato son los tradicionales, pero con las siguientes variantes. Cenicienta/Ella (Camila Cabello) no quiere casarse, quiere ser diseñadora de moda independiente. El príncipe azul (Nicholas Galitzine) no está muy interesado en ser rey; de hecho, tiene una hermana (Tallulah Greive) mucho más dotada y dispuesta (un personaje totalmente desaprovechado, que podía haber dado mucho de sí). El rey (Pierce Brosnan) es un rey absolutista y un absoluto gilipollas. La reina es Minnie Driver, mucho más interesante que el rey, y que está más atractiva ahora a sus 50 años que en mi primer recuerdo de ella hace 26 años. Ah,… y el hada madrina es un hombre negro (Billy Porter) probablemente perteneciente a alguno de los colectivos LGTBQ+. No me hagáis adivinar cuál. Hay otras variantes… pero dejémoslo aquí.

Veamos… la película, que en algunos sitios dicen que es un musical, más bien película con canciones extraídas del American TOP 40, es absolutamente previsible después de los cinco minutos de metraje. Lo que va a pasar y el desenlace es total y absolutamente predecible. Con lo cual, la única esperanza es que la peripecia esté bien. Pero si Cannon es respetada en la industria como guionista, aquí no se luce nada en absoluto. La película está tan llena de tópicos, también previsibles, que llega a ser banal a pesar de sus intenciones, y en algún momento entran ganas de dinamitar el aparato de televisión. Con una realización mediocre en lo que es la puesta en escena tanto de los números musicales como en la ambientación… ni siquiera llega a estar claro si llegan a lanzar el mensaje progresista que proponen. Al fin y al cabo, una de las conclusiones posibles de la película es que un monarca absolutista es perfectamente aceptable con tal de que sea mujer. Y por supuesto, se casan. El sacrosanto matrimonio, que no falte.

Mi recomendación… no ver. Salvo que seas una adolescente, más bien preadolescente, que se pirra por las listas de éxitos del pop y por los “artistas” que salen de los concursos de talentos de la televisión. Una pérdida de tiempo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Amor es todo lo que necesitas (2012)

Cine

Amor es todo lo que necesitas (Den skaldede frisør, 2012), 22 de diciembre de 2012.

Por algún motivo, la similitud del título con el de cierta canción de The Beatles tiraba para atrás. Pero cuando te enteras que el título original danés significa “la peluquera calva”, te das cuenta que simplemente es que el maldito traductor de títulos, ese criminal contra la humanidad, está haciendo de las suyas otra vez. Considerando que es una comedia, lo que viene bien para una fiestas tan depresivas como las de estos días, y algún buen antecedente de la directora, Susanne Bier, decidimos que es una buen opción para este fin de semana.

Paisaje de la isla de Lolland

Por un momento, pensaríamos que vamos a tener una película con paisaje nórdico, como las llanuras de la isla de Lolland, en Dinamarca.

Sorrento

Pero es la bella costa de la ciudad de Sorrento, con sus hoteles y mansiones, en la escarpada península al sur del golfo de Nápoles donde sucede casi todo.

Y la película nos cuenta la historia de una peluquera, Ida (Trine Dyrholm), que efectivamente está calva por haber sido sometida a quimioterapia por un tumor canceroso de mama, y cuyo pronóstico final todavía está en el aire. La hija de Ida, Astrid (Molly Blixt Egelind), se va a casar Patrick (Sebastian Jessen), tras un noviazgo relámpago, en una finca que tiene Philip (Pierce Brosnan) el padre de Patrick en Italia. Este es un viudo que no ha sabido encontrar la alegría de la vida tras la muerte de su mujer, y se refugia en el trabajo, donde recibe las descaradas proposiciones de su ordinaria cuñada, Benedikte (Paprika Steen). Por otro lado, Ida descubre que su marido, Leif (Kim Bodnia), le engaña con la rubia tonta de contabilidad de su empresa, Thilde (Christiane Schaumburg-Müller), mucho más joven y muy mona. El encuentro de todos en la idílica finca situada evidentemente en Sorrento, desatará todos los demonios personales y familiares.

Isla de Capri

En varios momentos, al principio de la película, tengo la sensación de que está rodada en Capri. Incluso cogen una barca para desplazarse a la mansión del protagonista. Pero supongo que simplemente hemos de asumir que en la ficción, el lugar es indeterminado.

Isla de Capri

En cualquier caso, las costas de Capri son como una continuación de las sorrentinas.

Disfrazado de comedia romántica, no de las de reír sino de las de sonreír, nos encontramos con un drama familiar, de gentes de hoy en día. La chica joven con ganas de vivir la vida y ser feliz, de forma un tanto ingenua. El chico joven con una homosexualidad latente que le cuesta dejar salir, y que toma los caminos más fáciles ante la ausencia de un padre emocionalmente negado por el duelo por su esposa hace tiempo desaparecida. La adolescente con trastornos de conducta alimentaria agobiada por una madre egocéntrica y ordinaria. El hombre maduro que se niega a envejecer y dispara sus últimos cartuchos con una mujer mucho más joven. Y el personaje central, una mujer madura pero atractiva todavía, que ve mermado su atractivo, de forma real o psicológica, por su enfermedad, cuyo futuro está por definir, y que de repente encuentra vacía su vida. Sin marido, con sus hijos que son independientes,… En todo esto, en el planteamiento de los personajes, en el potencial de los mismos y sus interrelaciones, está la gran virtud de la película. Su debilidad está en que es irregular en el desarrollo de las mismas, con momentos más acertados y otros menos. Quizá se pierde demasiado en mostrar bonitas postales de la bella costa sorrentina, el golfo de Nápoles y otros paisajes de la Campania, en esa fascinación que ejerce el Mediterráneo sobre los nórdicos, aunque luego nos hagan responsables de todos los males del mundo. Hipócritas luteranos, que les encantaría darse a la buena vida y no se atreven.

Sorrento

Mansiones y hoteles en primera línea de mar a las que no es posible acceder, con accesos particulares al agua. Así es el lugar donde transcurre el filme.

Sorrento

Que eventualmente se ve iluminado por el cálido sol de la tarde mediterránea.

Quizá, el principal atractivo de la película es el reparto, en el que destaca la protagonista, Trine Dyrholm, mujer muy atractiva en sí misma, pero que al mismo tiempo sabe transmitir con convicción los conflictos y las contradicciones internas que sufre en un momento de cambios intensos en su vida. No he podido evitar realizar en mi mente comparaciones con la Cathy de The Big C, aunque haya diferencias notables en las personalidad y en los planteamientos de ambas mujeres. Pero ambas propuestas no dejan de ser variantes de un mismo tema. El resto del reparto, con un razonablemente solvente Brosnan a la cabeza, contribuyen con oficio a componer tan disfuncionales familias bajo apariencia de normalidad.

Como conclusión, podré deciros que es una propuesta razonable para ir a la sala de cine aunque claramente un escalón por debajo de lo que podría haber sido. Además se estira en su duración un poquito más de la cuenta, aunque nada grave. Y por otra parte, siempre es una delicia contemplar los paisajes sorrentinos, ese Mediterráneo maravilloso, con los que además os adorno un poco esta entrada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El Vesubio desde Sorrento

Y de vez en cuando, una panorámica del Golfo de Nápoles, con el durmiente Vesubio presidiéndolo.

El escritor (2010)

Cine

El escritor (The Ghost Writer, 2010), 5 de abril de 2010.

Tras las mini-vacaciones de la Semana de Pascua, con calma y tranquilidad, y a una sesión temprana aprovechando que no he ido a trabajar por la mañana, nos pasamos a ver la última de Roman Polanski. Un director que cuando me gusta me gusta mucho, y cuando no me gusta lo aborrezco. Y de todo hay en su filmografía.

Nos encontramos al principio del filme con un escritor de los que los anglosajones llaman ghost writers (escritores fantasma), y que en España son conocidos como los “negros”. Y así se le denomina en el doblaje de la película. Estos escritores son aquellos que realmente escriben o suplen las carencias de las obras escritas que se publican bajo la autoría de personajes famosos pero cuya profesión original no es escribir. En este caso, al “negro” (Ewan McGregor) se le pide que redacte las memorias de un antiguo primer ministro británico (Pierce Brosnan), que en una primera impresión parece un trasunto de Tony Blair. Luego veremos que aunque basado en el personaje real, se trata de un personaje de ficción con otra personalidad. El puesto ha tenido un antecesor que ha fallecido por ahogamiento en lo que parece y ha sido calificado como suicidio. El escritor se traslada a una isla en la costa de Nueva Inglaterra en EE.UU., donde se encuentra el político. Coincide también con el momento en que las revelaciones de un antiguo ministro británico ponen al antiguo premier en el hojo del huracán, por presuntas torturas hacia prisioneros, y con riesgo de ser encausado por la Corte Penal Internacional de La Haya. Por supuesto, nada será lo que parece, y el escritor se verá metido en un drama de intriga al sospechar que su antecesor pudo ser asesinado.

Decir que la película está en general bien hecha es una obviedad dado que al director le sobra oficio a raudales. Rodada en el ambiente opresivo por el clima frío y desapacible de la isla donde sucede buena parte de la acción, la ambientación es buena. En cuanto a la historia, tiene sus momentos de previsibilidad, y la presencia de la mujer del político (Olivia Williams) en un rol que sabes que tiene más detrás de lo que aparenta, hace que supongas por dónde pueden ir los tiros aunque sin precisión. A mí me costó un poco entrar en la historia, y hay algunas situaciones que aunque previsibles no te las acabas de creer, como las escenas entre el escritor y la mujer del político, muy cogidas por los pelos. Pero globalmente resulta entretenida, y me gusta que el final sea tan poco convencional, aunque inquietante.

Está razonablemente bien interpretada. Los mencionados anteriormente cumplen. Creo que Olivia Williams es mejor intérprete que los dos masculinos, pero no se le dan suficientes oportunidades para lucirse plenamente. Una pena. Además, se luce Tom Wilkinson, siempre solvente, en su breve papel. Hay otros ilustres en el reparto, pero con papeles muy reducidos o poco significativos.

Para resumir, una película en la que se juega un poco entre el thriller y el drama político, que no está mal, que entretiene, pero a la que creo que no se le saca todo el jugo y toda la miga que podría haber dado. Con un poco de más mala leche, podría haber sido una crítica más dura a determinadas actitudes de determinados gobiernos occidentales en su política internacional. Por primera vez, estoy ante una película del director que ni me entusiasma ni la odio, simplemente me entretiene. Lo cual también es una decepción en sí misma.

La puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Amstel

Vista de Amsterdam a orillas del Amstel - Panasonic GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8