[Cine] La venus de las pieles (2013)

Cine

La venus de las pieles (La Vénus à la fourrure, 2013), 11 de febrero de 2014.

Una serie de afortunadas dichas permitió que nos pasáramos por la sala de cine a ver la última película de Roman Polanski, nuevamente una adaptación teatral al igual que la muy disfrutable anterior cinta. Aunque no me gusta todo lo que hace el director de origen polaco, suelo ver siempre sus películas. Creo que es uno de los mejores directores del cien actual, y siempre tiene algo que ofrecer al aficionado al séptimo arte.

Estamos como digo ante la adaptación de la obra de teatro del mismo título, un mano a mano entre dos personajes, Vanda (Emmanuelle Seigner)Thomas (Mathieu Amalric), una actriz en busca de trabajo que llega tarde a las pruebas que el segundo, adaptador al teatro de la obra de Sacher-MasochVenus im Pelz, está haciendo en busca de la protagonista femenina, Wanda von Dunajew. A pesar del retraso, la prueba comenzará. Y a partir de ahí será difícil saber quien es quien en el drama entre los personajes. Los de la película y los que salieron de la pluma del austriaco.

Theatre Rive Gauche

Aunque en la obra teatral original, toda la acción sucede en un teatro de Nueva York, en la película todo pasa en uno de París; no este, pero en París. Creo que Polanski tiene algún problema para rodar en la Gran Manzana. Aunque la anterior película la ambientó allí.

Interesante duelo interpretativo que nos traslada a un repaso a los conceptos de sumisión y dominación que han prevalecido en las relaciones entre hombres y mujeres. El personaje de Vanda, tal vez la propia diosa encarnada en mujer, por momentos vulgar e instintiva, por momentos elevada y cultivada, siempre carnal, va poniendo en su lugar la concepción del hombre y sus motivaciones en sus relaciones con las mujeres, incluso cuando adopta un papel de teórica sumisión. Interesante digo la película, tanto por la excelencia de las interpretaciones, ambos se encuentran en estado de gracia, como por la hábil puesta en escena del director para trasladar la obra teatral a la gran pantalla, respetando la esencia del arte escénica.

Emparentada desde diversos puntos de vista con la anterior película que ya he indicado, es una película que nos hizo pasar un buen rato de buen cine, y que demuestra que se pueden contar muchas cosas y muy interesantes en menos de hora y media, dando un bofetón bien dado a quienes hacen productos inflados y presuntuosos en torno a las tres horas de duración.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Torre Eiffel

Pero de quienes fuimos a ver esta película, hubo quien dudó que se tratase la capital francesa. En las películas americanas, en París, siempre se ve la Torre Eiffel desde todos los encuadres. Y en esta, no.

[Cine] Un dios salvaje (2011)

Cine

Un dios salvage (Carnage, 2011), 20 de noviembre de 2011.

Lo prometido es deuda. Ayer os dije que me quedaba pendiente comentar la película que vi el domingo por la tarde, y aquí viene. Hoy que voy con más calma. Y la película era imprescindible. Porque es de Roman Polanski. No todo lo que ha hecho el director polaco me gusta, ni mucho menos. Pero a pesar de eso, considero que es uno de los directores imprescindibles del cine actual, y desde hace cuarenta años como poco.

Y encima, en esta ocasión se encierra durante “apenas 80 minutos” que es lo que dura este filme con cuatro intérpretes, dispuestos a dar lo mejor de si mismos en esta adaptación cinematográfica de la obra de teatro Le Dieu de carnage de Yasmina Reza. Cuatro intérpretes, dos hombres y dos mujeres, que representan dos matrimonios. Zachary, el hijo de Nancy (Kate Winslet) y Alan Cowan (Christoph Waltz) ha agredido con un palo en el parque a Ethan, el hijo de Penelope (Jodie Foster) y Michael Longstreet (John C. Reilly). En los títulos de créditos iniciales presenciamos a cierta distancia la agresión en el parque. Ambos matrimonios pertenecen a una sociedad acomodada, que por sus negocios, sus profesiones o su crianza disfrutan de una alto nivel de vida económico, social y cultural, aunque quizá no lleguen a la categoría de acaudalados. Se han reunido en casa de los Longstreet para resolver civilizadamente el conflicto producido por la pelea de los chicos, especialmente por el agredido ha quedado lesionado en la cara, y a perdido algunas piezas dentales. Al comienzo de la conversación, los cuatro hacen notables esfuerzos por mostrarse civilizados, e incluso cordiales, aunque las distracciones que se permiten algunos de ellos, y las expresiones que utilizan otros, pronto muestran al espectador que quizá no sean del todo sinceros. Poco a poco, la conversación se va enredando, o ellos se van enredando en la conversación y en sus propias contradicciones. Van perdiendo los modales que imponen las convenciones, y al final encontramos a una serie de adultos comportándose como niños, con sus caprichos, sus malos modales, floreciendo sus auténtica e políticamente incorrectas ideas, en un todos contra todos en general, mientras la tarde avanza. En los títulos finales asistimos a otras escena en el parque en la que los dos muchachos se han hecho amigos y comparten sus juegos o lo que sea juntos y sin mayores problemas.

Rodada en poco más que el salón del piso de los Longstreet, con alguna breve incursión al recibidor de la planta en el que viven y al cuarto de baño de la casa, con una iluminación excelente que sutilmente nos va mostrando y guiando en cómo avanza la tarde, con unos movimientos de cámara que muestran el oficio que de sobra tiene el director, asistimos a una comedia negra tremendamente pesimista en lo que es el ser humano civilizado. En concreto de la “avanzada” civilización occidental. Hecho especialmente señalado por las frecuentes y tópicas referencias que los protagonistas hacen a “la situación en África“. No faltan las sorpresas en la conversación, y los giros en las relaciones y alianzas que se crean entre los cuatro personajes.

Evidentemente, el peso de la película lo llevan los cuatro intérpretes que tienen oficio a raudales. Las dos protagonistas femeninas son quizá más conocidas para el gran público, con sus óscares y esas cosas, pero todos ellos están igualmente brillantes. Lo cual es fundamental para el buen funcionamiento de la obra.

No obstante todo lo anterior, lo cierto es que las desventuras de estos matrimonio de esnobs, pijos sin educación, o con una educación más falsa que un duro de cuatro pesetas me ha importado sólo relativamente. En los tiempos que corren, me parece que hay otra gente por la que preocuparse. Y aunque está bien darle un palo de vez en cuando a este tipo de gente, tan insolidarios en general, sus cuitas me importan sólo relativamente. Lo cual no quiere decir que no sea divertida o recomendable. Que lo es. Bastante.

He de lamentar dos situaciones. La primera, que no hayan traído una copia en versión original subtitulada, para apreciar en su integridad la bondad de las interpretaciones. Si algunas películas me parece especialmente justificado verlas de esta forma, son las de este tipo. La segunda, la mala educación del público español o al menos el de mi ciudad, Zaragoza, cuando va al cine. Ya es una pesadez cuando la gente se dedica a devorar palomitas como tocinillos en películas que no son de “índoles palomitera”. A nadie le importa si la gente come palomitas en una de “superhéroes”, o de “salidos universitarios”, donde total, para lo que hay que oir. Pero en el resto… Luego está el problema de llegar a la hora. Porque es que encima de llegar tarde y molestar con su acomodo en la sala, no dejan de hablar o de reírse, o de ponerse lo más en medio que pueden. Finalmente, los que no para de hablar en toda la sesión. Como si estuvieran en el salón de su casa, donde evidentemente pueden hacer lo que les plazca. O donde quizá como los hipócritas de la personajes de la película, se mandarán callar los unos a los otros por que no se dejan oír la telenovela o la retransmisión del partido de fútbol. Los odio. A todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Ángel

Ayer por la tarde tuve que subir al cementerio de Zaragoza. Subí caminando. Y sabía que por la hora y las condiciones atmosféricas, la luz podía ser interesante, por lo que me llevé una discreta cámara de fotos en el bolsillo. Algunas de las tumbas y panteones del paseo central de la necrópolis, aunque bellos, me recordaron a la vacuidad de los personajes de este drama (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

El escritor (2010)

Cine

El escritor (The Ghost Writer, 2010), 5 de abril de 2010.

Tras las mini-vacaciones de la Semana de Pascua, con calma y tranquilidad, y a una sesión temprana aprovechando que no he ido a trabajar por la mañana, nos pasamos a ver la última de Roman Polanski. Un director que cuando me gusta me gusta mucho, y cuando no me gusta lo aborrezco. Y de todo hay en su filmografía.

Nos encontramos al principio del filme con un escritor de los que los anglosajones llaman ghost writers (escritores fantasma), y que en España son conocidos como los “negros”. Y así se le denomina en el doblaje de la película. Estos escritores son aquellos que realmente escriben o suplen las carencias de las obras escritas que se publican bajo la autoría de personajes famosos pero cuya profesión original no es escribir. En este caso, al “negro” (Ewan McGregor) se le pide que redacte las memorias de un antiguo primer ministro británico (Pierce Brosnan), que en una primera impresión parece un trasunto de Tony Blair. Luego veremos que aunque basado en el personaje real, se trata de un personaje de ficción con otra personalidad. El puesto ha tenido un antecesor que ha fallecido por ahogamiento en lo que parece y ha sido calificado como suicidio. El escritor se traslada a una isla en la costa de Nueva Inglaterra en EE.UU., donde se encuentra el político. Coincide también con el momento en que las revelaciones de un antiguo ministro británico ponen al antiguo premier en el hojo del huracán, por presuntas torturas hacia prisioneros, y con riesgo de ser encausado por la Corte Penal Internacional de La Haya. Por supuesto, nada será lo que parece, y el escritor se verá metido en un drama de intriga al sospechar que su antecesor pudo ser asesinado.

Decir que la película está en general bien hecha es una obviedad dado que al director le sobra oficio a raudales. Rodada en el ambiente opresivo por el clima frío y desapacible de la isla donde sucede buena parte de la acción, la ambientación es buena. En cuanto a la historia, tiene sus momentos de previsibilidad, y la presencia de la mujer del político (Olivia Williams) en un rol que sabes que tiene más detrás de lo que aparenta, hace que supongas por dónde pueden ir los tiros aunque sin precisión. A mí me costó un poco entrar en la historia, y hay algunas situaciones que aunque previsibles no te las acabas de creer, como las escenas entre el escritor y la mujer del político, muy cogidas por los pelos. Pero globalmente resulta entretenida, y me gusta que el final sea tan poco convencional, aunque inquietante.

Está razonablemente bien interpretada. Los mencionados anteriormente cumplen. Creo que Olivia Williams es mejor intérprete que los dos masculinos, pero no se le dan suficientes oportunidades para lucirse plenamente. Una pena. Además, se luce Tom Wilkinson, siempre solvente, en su breve papel. Hay otros ilustres en el reparto, pero con papeles muy reducidos o poco significativos.

Para resumir, una película en la que se juega un poco entre el thriller y el drama político, que no está mal, que entretiene, pero a la que creo que no se le saca todo el jugo y toda la miga que podría haber dado. Con un poco de más mala leche, podría haber sido una crítica más dura a determinadas actitudes de determinados gobiernos occidentales en su política internacional. Por primera vez, estoy ante una película del director que ni me entusiasma ni la odio, simplemente me entretiene. Lo cual también es una decepción en sí misma.

La puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Amstel

Vista de Amsterdam a orillas del Amstel - Panasonic GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8