[Cine] Elysium (2013)

Cine

Elysium (2013), 23 de agosto de 2013.

A pesar de que las experiencias más recientes en el campo de la ciencia ficción indican que la mayor parte de los estrenos en este género en la actualidad son experiencias vacías de contenido y excesivas en espectacularidad, el primer largometraje del director sudafricano Neill Blomkamp nos hacía esperar una excepción a esta regla no escrita. Si a eso añades un reparto que puede funcionar, y unas premisas que aunque no se matan de originales también pueden permitir un desarrollo argumental razonable, íbamos a la sala de cine con cierto optimismo. Vimos la película en su versión orignal, cun subtítulos en castellano.

Película de sociedades distópicas, el filme nos sitúa en algún momento del siglo XXII, en el que la superficie del planeta Tierra está sometida a una fuerte degradación medioambiental, derivada de la sobrexplotación del planeta y de la superpoblación. No obstante, una élite económica y de poder se ha retirado a vivir a una estación espacial, donde han sido capaces de reconstruir un medio ambiente perfecto, y los avances tecnológicos y médicos les permiten una esperanza de vida muy larga. Algunos habitantes de la Tierra intenta eventualmente llegar a la estación espacial, Elysium, para tratamientos médicos y una vida mejor. Pero la ministra de defensa de la estación, Delacourt (Jodie Foster), tiene una política de tolerancia cero con los infiltrados. En Los Ángeles, encontramos a Max (Matt Damon), un huérfano que ha acabado en una vida de delincuencia. En libertad condicional, trabaja en una peligrosa fábrica donde recibe un dosis letal de radiación, que lo matará si no consigue el tratamiento adecuado en Elysium antes de cinco días. También se encuentra con una amiga/amor de infancia del orfanato, Frey (Alice Braga), cuya hija de cinco años sufre una leucemia terminal, cuya única esperanza también se encuentra en la estación espacial. Max aceptará un trabajo para luchar contra estos destinos fatales, pero que pondrá en peligro el statu quo vigente.

Con una puesta en escena y una ambientación que no se aparta mucho de lo que ofreció en su primer largometraje, la película sufre desde las primeras escenas de unos ataques de convencionalismos patològicos de los que ya no se recuperarán en el resto del metraje. Todo lo que aquel Distrito 9 tuvo de propuesta original, de crítica social profunda a determinadas situaciones sociales travestida de película de extraterrestres, aquí deriva en planteamientos típicos de producto prefabricado para entretenimiento de masas y consumo  industrial de palomitas. Hérore sobrio y sacrificado, chica florero, niño sufriente que pone caritas, un malo malísimo y cuasi indestructible, y una malvada sin corazón ni sentimientos. Lo de siempre, con un presupuesto razonable que permite una ambientación y unos efectos especiales de razonable nivel para la época. Pero tras la proyección, sales con una sensación de vació absoluta, de que te han ofrecido un producto de marca, que luego no llevaba detrás más que un fast-food sin demasiado sabor.

En la plano interpretativo, el protagonista, Damon, se limita a su tradicional inexpresividad, que a veces funciona y a veces no. Foster ha conocido tiempos mejores, y el resto son personajes estandarizados sin ningún matiz que merezca ser resaltado.

Probablemente mi comentario no sería tan negativo sino  fuera por las expectativas que Distrito 9, un auténtico hallazgo en su momento, nos había levantado respecto a este segundo largometraje del director. Lo que podría haber pasado por un producto veraniego de entretenimientos sin más pretensiones ha devenido en una profunda desilusión, cuya digestión hace que sea todavía más decepcionante. Claro está, que si no fuera por las expetativas que suscitaba el director, es probable que simplemente nos hubiéramos abstenido de acercarnos a la sala de cine. En fin… Salvo que busquéis películas palomiteras sin complicaciones… pasad.

Valoración

  • Dirección: **. No hay nada que destacar detrás de la corrección técnica del producto.
  • Interpretación: **. A unos personajes en su conjunto tópicos, no les hace ningún favor la tradicional inexpresividad del protagonista, que en otras ocasiones ha venido bien..
  • Valoración subjetiva: **. A punto de bajarla a una sola estrella, por la profunda decepción que me ha supuesto.
Foros imperiales

En la mitología clásica, griega y romana, el “elysium”, los Campos Elíseos, era la parte de los infiernos reservada a los hombres justos, de donde podía volver a la vida si quería, cosa que no solía suceder. Debía estarse bien. En la foto, la Roma antigua, cuyos notables seguro que soñaban con descansar de los pesares de la vida en el Elíseo.

[Cine] Un dios salvaje (2011)

Cine

Un dios salvage (Carnage, 2011), 20 de noviembre de 2011.

Lo prometido es deuda. Ayer os dije que me quedaba pendiente comentar la película que vi el domingo por la tarde, y aquí viene. Hoy que voy con más calma. Y la película era imprescindible. Porque es de Roman Polanski. No todo lo que ha hecho el director polaco me gusta, ni mucho menos. Pero a pesar de eso, considero que es uno de los directores imprescindibles del cine actual, y desde hace cuarenta años como poco.

Y encima, en esta ocasión se encierra durante “apenas 80 minutos” que es lo que dura este filme con cuatro intérpretes, dispuestos a dar lo mejor de si mismos en esta adaptación cinematográfica de la obra de teatro Le Dieu de carnage de Yasmina Reza. Cuatro intérpretes, dos hombres y dos mujeres, que representan dos matrimonios. Zachary, el hijo de Nancy (Kate Winslet) y Alan Cowan (Christoph Waltz) ha agredido con un palo en el parque a Ethan, el hijo de Penelope (Jodie Foster) y Michael Longstreet (John C. Reilly). En los títulos de créditos iniciales presenciamos a cierta distancia la agresión en el parque. Ambos matrimonios pertenecen a una sociedad acomodada, que por sus negocios, sus profesiones o su crianza disfrutan de una alto nivel de vida económico, social y cultural, aunque quizá no lleguen a la categoría de acaudalados. Se han reunido en casa de los Longstreet para resolver civilizadamente el conflicto producido por la pelea de los chicos, especialmente por el agredido ha quedado lesionado en la cara, y a perdido algunas piezas dentales. Al comienzo de la conversación, los cuatro hacen notables esfuerzos por mostrarse civilizados, e incluso cordiales, aunque las distracciones que se permiten algunos de ellos, y las expresiones que utilizan otros, pronto muestran al espectador que quizá no sean del todo sinceros. Poco a poco, la conversación se va enredando, o ellos se van enredando en la conversación y en sus propias contradicciones. Van perdiendo los modales que imponen las convenciones, y al final encontramos a una serie de adultos comportándose como niños, con sus caprichos, sus malos modales, floreciendo sus auténtica e políticamente incorrectas ideas, en un todos contra todos en general, mientras la tarde avanza. En los títulos finales asistimos a otras escena en el parque en la que los dos muchachos se han hecho amigos y comparten sus juegos o lo que sea juntos y sin mayores problemas.

Rodada en poco más que el salón del piso de los Longstreet, con alguna breve incursión al recibidor de la planta en el que viven y al cuarto de baño de la casa, con una iluminación excelente que sutilmente nos va mostrando y guiando en cómo avanza la tarde, con unos movimientos de cámara que muestran el oficio que de sobra tiene el director, asistimos a una comedia negra tremendamente pesimista en lo que es el ser humano civilizado. En concreto de la “avanzada” civilización occidental. Hecho especialmente señalado por las frecuentes y tópicas referencias que los protagonistas hacen a “la situación en África“. No faltan las sorpresas en la conversación, y los giros en las relaciones y alianzas que se crean entre los cuatro personajes.

Evidentemente, el peso de la película lo llevan los cuatro intérpretes que tienen oficio a raudales. Las dos protagonistas femeninas son quizá más conocidas para el gran público, con sus óscares y esas cosas, pero todos ellos están igualmente brillantes. Lo cual es fundamental para el buen funcionamiento de la obra.

No obstante todo lo anterior, lo cierto es que las desventuras de estos matrimonio de esnobs, pijos sin educación, o con una educación más falsa que un duro de cuatro pesetas me ha importado sólo relativamente. En los tiempos que corren, me parece que hay otra gente por la que preocuparse. Y aunque está bien darle un palo de vez en cuando a este tipo de gente, tan insolidarios en general, sus cuitas me importan sólo relativamente. Lo cual no quiere decir que no sea divertida o recomendable. Que lo es. Bastante.

He de lamentar dos situaciones. La primera, que no hayan traído una copia en versión original subtitulada, para apreciar en su integridad la bondad de las interpretaciones. Si algunas películas me parece especialmente justificado verlas de esta forma, son las de este tipo. La segunda, la mala educación del público español o al menos el de mi ciudad, Zaragoza, cuando va al cine. Ya es una pesadez cuando la gente se dedica a devorar palomitas como tocinillos en películas que no son de “índoles palomitera”. A nadie le importa si la gente come palomitas en una de “superhéroes”, o de “salidos universitarios”, donde total, para lo que hay que oir. Pero en el resto… Luego está el problema de llegar a la hora. Porque es que encima de llegar tarde y molestar con su acomodo en la sala, no dejan de hablar o de reírse, o de ponerse lo más en medio que pueden. Finalmente, los que no para de hablar en toda la sesión. Como si estuvieran en el salón de su casa, donde evidentemente pueden hacer lo que les plazca. O donde quizá como los hipócritas de la personajes de la película, se mandarán callar los unos a los otros por que no se dejan oír la telenovela o la retransmisión del partido de fútbol. Los odio. A todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Ángel

Ayer por la tarde tuve que subir al cementerio de Zaragoza. Subí caminando. Y sabía que por la hora y las condiciones atmosféricas, la luz podía ser interesante, por lo que me llevé una discreta cámara de fotos en el bolsillo. Algunas de las tumbas y panteones del paseo central de la necrópolis, aunque bellos, me recordaron a la vacuidad de los personajes de este drama (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

[Cine] The Beaver (2011)

Cine

The Beaver (2011), 4 de junio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título El castor.

.

En principio, no tenía pensado ir a ver esta película. Entendámonos. Jodie Foster, actriz y directora de la película, nunca me ha entusiasmado como directora. Y encima la protagoniza Mel Gibson al que le tengo profunda antipatía. Pero ayer por la mañana, mientras tomaba un chismito con unos amigos antes de ir a las compras habituales de los sábados, alguien hizo una observación sobre una coincidencia que se da en dos de las películas que están en cartelera en estos días. Y me picó. Y el pique fue colectivo. Y decidimos ir a ver esta película. Y hoy, otra. Que tampoco pensaba ver. Os lo cuento cuando la reseñe si no se estropean los planes. Así que a lo hecho, pecho. Os lo cuento.

Sinopsis

Es la historia de Walter Black (Gibson), propietario y director general de una empresa de juguetería, casado con, Meredith (Foster) una exitosa ingeniera, y con hijos, el mayor, Porter (Anton Yelchin), en su último año de instituto, y el menor, Henry (Riley Thomas Stewart), todavía en la escuela primaria. El problema es que Walter padece una profunda depresión que se ve aliviada por ningún remedio. Y esto está afectando profundamente a la familia. Tanto que la esposa lo echa de casa. A partir de ahí, y tras un intento de suicidio fallido, empieza a hablar con y a través de un castor de juguete que lleva permanentemente en la mano. Esto le permite retomar el contacto con la empresa, con la esposa y con el hijo menor, que tras la extrañeza inicial lo aceptan. Pero el hijo mayor no. Este, que piensa que puede heredar los problemas psiquiátricos de su padre, se dedica a hacer trabajos por dinero para sus compañeros de clase. En un momento dado, la chica más guapa, popular y lista del instituto, Norah (Jennifer Lawrence), le pide que le redacte la conferencia de graduación del instituto. Y ahí comenzará también una relación que acabará repercutiendo en la situación familiar. Y nadie sabe como va a terminar todo este dramático lío.

Realización y producción

La idea, aunque tiene diversos puntos de inverosimilitud, en los que no voy a entrar puede valer para hacer muchas cosas. Cosas como reflexionar sobre la identidad, sobre el sentido de la vida, sobre la vida familiar, sobre la presión que el mundo ejerce sobre la persona,… es altamente aprovechable. Sin embargo, finalmente, y creo que la culpable es la directora, sobre la que sigo pensando que es mediocre, en el mejor de los casos, se queda como una melodrama familiar, más propio de una telefilme que otra cosa. Eso sí, hecho con mucho cuidado, con una fotografía cuidada, con unos muy pensados desenfoques donde el muñeco está fuera de foco aunque en primer plano, para que nos centremos en el actor, y con muchas cuestiones técnicas muy diversas en las que no voy a entrar. Pero la historia se va vaciando poco a poco de los contenido interesantes para quedarse en mucho ruido y pocas nueces.

Interpretación

Las interpretaciones se salvan. Y quizá con nota, salvo quizá las femeninas, que andan un poco más flojas. Gibson y los dos hijos están bien, con matices y aportan algo a la película. Foster está normalita. Hace tiempo que parece que está estancada en su forma de actuar, no aportando grandes cosas nuevas desde sus tiempos de agente del FBI.

Y sí. Aparece mi favorita de los óscars de este año, Jennifer Lawrence, que está como era de esperar muy guapa, pero muy adolescente todavía. Sin embargo, no alcanza el nivel de su trabajo en Winter’s Bone, siendo dos películas que se rodaron muy próximas la una de la otra, ya que este filme ha tardado mucho en llegar a estrenarse. Ambos se rodaron en 2009, y por lo tanto en ambos hace de adolescente. Pero aquí muestra más sus debilidades de actriz muy joven, que necesita una buena dirección para sacar lo que lleva dentro. Y no es el caso. Además cuando se ríe resulta un poco pánfila. En Winter’s Bone, el personaje no se puede permitir el lujo de reírse. A ver en nuevas películas cómo lo lleva.

Conclusiones

Una película que ha tardado mucho tiempo en llegar a las pantallas por culpa de la vida privada del actor principal, y que en su país de origen lo ha hecho de forma limitada. Tampoco debían confiar mucho los productores y distribuidores en sus posibilidades. Si bien, tiene puntos positivos, creo que es una película ligeramente fallida, que no cumple con las expectativas que plantea.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Nada que tenga que ver con la película. Ayer, mientras hacía la comida, tuve puesta un programa de jazz en MezzoTV HD dedicado al guitarrista de jazz Biréli Lagrène, con un trío formado por guitarra, saxofón y bajo. Original. Y lo hacía bien. Estoy mirando a ver que tiene por ahí este guitarrista, y estoy escuchando Djangology (es obvio el homenaje a Reinhardt), donde actúa con la WDR Big Band (big band de la radio pública del oeste de Alemania).

Dixie Rue del Percebe

La Dixie Rue del Percebe no es la WDR Big Band, pero los tenemos más cercanos; aquí, tocando bajo las arcadas del puente de Piedra de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM