[Libro] Sueño profundo

Literatura

Banana Yoshimoto es una de las escritoras más activas y más leídas en Japón. O por lo menos eso nos parece desde occidente, donde es una de las escritoras o escritores nipones que más llega a las librerías. No sé si se lee mucho o poco, pero llega. Y no a través de pequeñas editoriales que arriesgan con literaturas ignoradas por las grandes, sino a través de Tusquets Editores, editorial en la órbita del Grupo Planeta, y que también publica al escritor japonés favorito en occidente por excelencia, Murakami. Por cierto, por si alguien no lo tiene claro, Banana es un pseudónimo, el nombre real de la escritora es Mahoko, Mahoko Yoshimoto.

Toshogu - Nikko

Acompaño la entrada de hoy con unas imágenes de los santuarios y bosques de Nikko, una de las jornadas más bellas de aquel viaje a Japón que menciono en el texto.

Como he dicho Yoshimoto es una escritora activa, relativamente prolífica. Hasta la fecha había leído una de sus novelas. Una novela que me mantuvo el interés y cuya lectura consideré positiva, aunque con algún pero. La leí en la primavera de 2014, unos meses antes de viajar al País del Sol Naciente, un poco como preparación mental del viaje, como otras cosas leí o vi en aquellos meses, un poco atribulados por cuestiones familiares. Lo que hace que aunque el viaje lo recuerde muy vivamente, aquellas lecturas han quedado un poco más difuminadas en la memoria. Sí que me quedé con la idea de que tenía que leer algo mas de la autora. Y recientemente me prestaron este libro de relatos. Con posibilidad de nuevos préstamos futuros, de esta y otros autores japoneses.

Tres relatos con dos elementos en común. El sueño, la necesidad de consumir el tiempo durmiendo, y la pérdida, el duelo, ante la persona que nos falta. Los personajes son mujeres, jóvenes. Terako, que sufre la ausencia de una de sus mejores amigas, que se ha suicidado, mientras mantiene una relación con un hombre casado, que sufre la ausencia de una mujer en estado vegetativo. Fumi, que camino de la alcoholismo, sufre la ausencia de una mujer con la que batalló amargamente por el amor de un hombre, a quien sin embargo no echa en falta. Y Shibami, cuyo hermano murió, que además tiene que sostener el duelo de su prima Mari, que estuvo fuertemente enamorada del joven.

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Las situaciones son diversas. Las interrelaciones de los personajes de cada relato, complejas. Pero Yoshimoto imprime una unidad de estilo y tema al conjunto que hace que los tres relatos se complementen y constituyan una reflexión muy potente sobre el duelo, sobre la ausencia del otro, y cómo nos afecta. Es curioso que en los días en los que leí este libro, escrito por Banana Yoshimoto a finales de los años 80 del siglo XX, coincidiera con la visión de una película, japonesa también, que lidiaba con el duelo y la ausencia del ser querido asimismo. Y que no está muy alejada en el tiempo del libro que hoy nos ocupa.

Me han gustado estos relatos. Tengo una sensación de mayor satisfacción que con el libro anterior de la autora. Me parece bastante recomendable, especialmente si uno quiere salirse un poco de historias de relaciones excesivamente banales o estandarizadas que pueblan los éxitos de ventas en las librerías habituales.

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[Libro] Hombres sin mujeres

Literatura

Si hay algo seguro en mí es que, desde hace unos años, periódicamente vuelvo a una serie de escritores por los que siento cierta debilidad. Y uno de ellos es el japonés Haruki Murakami, uno de esos eternos candidatos al Nobel, pero que ya veremos si lo gana. Y especialmente desde que probé sus relatos cortos. Porque Murakami es tan buen cuentista como novelista.

Y mientras esperamos a que nos llegue esa novela ya publicada en su país y en algún otro país oriental, larga y compleja, y con cierta expectación por reconocer las matanzas de Nanjing, nos contentaremos con estos siete relatos que constituyen su libro más reciente publicado en español. Y como suele suceder trata de hombres. Y de mujeres. Aunque estas estén ausentes de la vida de esos hombres. Ausentes físicamente, pero muy presentes en su memoria, en su ánimo, en sus esperanzas o desesperanzas. Hay mujeres muertas, hay mujeres infieles, hay mujeres que abandonan, hay mujeres amantes,… o varias cosas al mismo tiempo. Hay ironías, de la vida o del destino. No mucho humor, sin embargo. Y distintas respuestas, marcadas especialmente por la melancolía. Y la soledad.

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Si uno ha querido incondicionalmente a una mujer y la ha perdido, fácilmente se sentirá de una forma u otra identificado con estos hombres. Bien es cierto que el libro destila un fatalismo, que no tendría porque ser. Los desengaños se superan. Un día puedes descubrir que hay otras mujeres que pueden ser igual o más interesantes. O no. Pero a las que se puede querer tanto o más. Toda relación nos deja su marca. Su cicatriz, diría el más pesimista. Porque al cabo, toda relación termina en un momento triste. En el mejor de los casos cuando uno de la pareja muere, tras muchos años de feliz convivencia. Pero ¿cuántas veces sucede tal? Este es el defecto de estos relatos, el pesimismo exagerado.

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Luego está la naturaleza de las mujeres ausentes de Murakami, y ahí está una de sus principales virtudes. ¿Son especiales? No aparentemente, pero sí para los hombres protagonistas. Y querrías conocerlas. Aunque en esta ocasión nos son mujeres misteriosas, grandes bellezas, inteligencias supremas… No. O sí, no siempre sabemos. Pero las más de las veces son mujeres aparentemente corrientes. Amas de casa. Trabajadoras. Estudiantes. Pero que por algún momento han enganchado, y bien, al hombre. Y eso te despierta el deseo de conocerlas mejor. Deseo que no se satisfará.

El libro se lee bien y rápido. Alguno de sus relatos tira del tradicional realismo mágico, que es marca de la casa. Pero otros son de un mundo cotidiano, normal. Sea lo que sea la normalidad. A mí me ha gustado.

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[Libro] Predestinada

Literatura

Breve entrada para comentar este libro de relatos en forma de historieta, manga para los modernos, de la japonesa Tomoko Yamashita. Me lo encontré por casualidad, y cuando el dependiente de la tienda me lo vio hojear me lo recomendó.

Engaku-ji - Kamakura

Jóvenes y no tan jóvenes japonesas en Tokio y Kamakura para la femenina entrada de hoy.

El libro consta de tres relatos protagonizados por mujeres. En el primero, asistimos al interrogatorio de una detective a una adolescente que ha causado un incendio y que es sospechosa del asesinato de una serie de personas, familiares o relacionadas con ella. En el segundo, nos encontramos con una interesante vuelta de tuerca al triángulo amoroso, en el que los papeles se encuentran un tanto cambiados con respecto a lo que estamos acostumbrados. Y el tercero es una sorprendente reinterpretación del tema de los maleficios estilo belladurmiente; ya sabéis, nace un niño/a y alguien le lanza un maleficio que se cumplirá cuando cumpla 16 años.

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Así pues, son tres relatos de tres géneros muy distintos; crimen, romance y fantasía. Pero no se puede negar que tienen un origen similar y una coherencia global en cómo enfoca el desarrollo de personajes y sus interrelaciones, además de la coherencia estilítica y formal.

Reconozco que tenía razón el dependiente de la tienda. Están bastante bien, una vez que empiezas cada relato no te apetece soltarlo hasta el final, son originales, y presentan personajes complejos, con la habilidad de presentarlos y desarrollarlos perfectamente en pocas páginas. Recomendable.

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[Libro] Quasar – Antología hard SF – 2015

Literatura

Últimamente estoy que no doy abasto. Tengo para comentar dos libros de ficción, hoy voy con el primero, dos documentales sobre fotógrafos, una entrada sobre fotografía estenopeica, varios libros de fotografía, un par de exposiciones, una película de cine… Y desde que volví de vacaciones he escrito alguna entrada prácticamente todos los días. Ayer, fallé. Pero es que ya no me dio la vida. Y desde luego no me da, ni creo que sea conveniente, ir con dos al día. En fin… ya irá saliendo todo poco a poco.

Comenté hace unos días que unas semanas antes de las vacaciones, hice acopio de lecturas en mi tiendas de libros electrónicos habitual a buen precio. Ofertas diversas. Que siempre implican un cierto riesgo. Porque las novedades editoriales o los autores de campanillas pocas veces muestran descuentos durante 24 horas del 70 o el 80%… Pero oye… que a veces hay que arriesgar. Las dos policiacas que ya os comenté resultaron regular. Pero vamos a ver cómo resultó esta antología de relatos cortos de ciencia ficción “dura”. O Antología “hard SF” como le llaman en .nowevolution Editorial.

Quasar – Antología hard SF – 2015
Varios autores
Nowevolution Editorial, 2015
Edición electrónica

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He decidido acompañar esta entrada de algunas fotografías más del viaje a Islandia. En blanco y negro, realizadas con película tradicional.

Comentar aquí las sinopsis argumentales de cada uno de los 11 relatos que constituyen esta antología o ir comentando lo que me ha parecido cada uno podría resultar una pesadez. Así que el comentario lo haré desde el punto de vista de la antología en su conjunto. Y quiero dejar clara una cosa desde el principio. Este tipo de iniciativas, dar paso a escritores poco conocidos a través de colecciones de relatos cortos, bien editados y a precios asequibles me parece absolutamente estupendo y necesario. Pero… veremos si hay peros que poner.

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Intento centrarme siempre en paisajes sencillos, sin efectismos, sin más artificio que la consecuencia de utilizar un medio que despoja del color al paisaje.

Diremos para aquellos menos puestos en la materia que cuando nos referimos a la ciencia ficción dura nos referimos a aquellos relatos en los que la ciencia utilizada en su desarrollo o es correcta o es una especulación razonada y plausible. Vamos a ver… La mayor parte de los productos de consumo que denominamos ciencia ficción no lo son en sentido estricto. Son fantasías enmarcadas en un universo futurista y avanzado tecnológicamente, o donde se proponen soluciones de aspecto científico pero sin base real sobre el conocimiento actual. Star Wars es una fantasía… como un piano de grande. Pero hay naves espaciales, estrellas de la muerte, pistolas y sables láser e hiperespacios… aspecto de ciencia ficción sin que lo sea. Pero si es un universo en el que hasta se transmite el sonido en el espacio. Sin contar con el aspecto místico de “la fuerza”, absurdamente “explicado” en su momento por Lucas con la tontería de los “midiclorianos”. No. De esto no van los relatos que tenemos aquí. Van de anticipación. De intentar ver por dónde va a avanzar realmente la ciencia, y combinarlo con mayor o menor destreza con lo que conocemos de la naturaleza humana, con el modo que en que funcionan (o no lo hacen o lo hacen mal) las sociedades humanas, o cómo extrapolamos nuestro presente a un futuro científica o técnicamente más avanzado.

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Islandia es un destino en el que se mezclan con facilidad la mirada del científico y del esteta. Las consecuencias de la geología desatada en tiempo actual y la belleza de los paisajes.

Las cuestiones que se plantean no difieren de otras antologías similares. Las amenazas de la tecnología o el miedo del ser humano ante los avances de la misma, el desarrollo de inteligencias artificiales, la exploración espacial, los futuros distópicos, las situaciones apocalípticas o postapocalípticas, un hipotético contacto con inteligencias alienígenas en un futuro más o menos próximo, más o menos lejano, o la infinita capacidad del ser humano de tropezar múltiples veces con la misma piedra. Cometer una y otra vez los mismos errores.

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En pocos kilómetros a la redonda contemplamos la magnificencia del glaciarismo, las consecuencias del vulcanismo, y las huellas de las actividades económicas humanas en un ambiente a priori hostil.

De alguna forma, ya he avanzado que podría haber algún pero. Y lo hay. No es que anule o desaconseje el acercamiento a estas propuestas literarias o editoriales. Pero sí que hace que uno se acerque con prudencia a las mismas. Con frecuencia, estos relatos de ciencia ficción dura están escritos por personas con formación o profesiones científicas o tecnológicas con inquietudes literarias. Lo cual está muy bien. De hecho, tengo la sensación que esto, que es bueno en sí mismo, es más frecuente que observar a personas procedentes de las humanidades acercándose de forma correcta al mundo de las ciencias, en el cual el principio de autoridad está muy debilitado al contrario que en las humanidades donde todavía es demasiado potente. Quizá nos podríamos poner de acuerdo en que el autor más potente en el mundo de las ciencias en los últimos 100 años es Albert Einstein… y en esos 100 años una pléyade de científicos han diseñado experimentos para desacreditar sus teorías con insistencia. Einstein es una autoridad no porque se le haya reconocido en el pasado como tal, sino porque hasta la fecha en muy pocas ocasiones se le ha conseguido desautorizar. Alguna vez ha sucedido… pero sus teorías son de gran solidez. Siempre tengo la sensación de que en el mundo de las humanidades, con las que disfruto mucho, a “las autoridades” y sus acólitos nos les gustan que les lleven la contraria…

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Sin embargo, estamos en una isla con una proporción mínima de terreno aprovechable y explotable y con un riesgo constante de transformación rápida del paisaje.

Pero claro,… querer ser literato no basta para convertirse en uno. O al menos en uno bueno. O en un buen narrador. Y aquí es donde podemos encontrar las pegas a esta antología y a otras similares. Las propuestas presentadas en los relatos suelen ser interesantes… pero la capacidad narrativa de los autores, aunque sean voluntariosos, es limitada, y no siempre consigue un relato suficientemente redondo. Ese es el riesgo que hay que correr. A cambio, suministran material para la reflexión, muchas veces muy interesante, y siempre se puede encontrar alguna perla escondida. Por qué no.

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Muchas veces no son los majestuosos glaciares o los volcanes los que te dan una idea de la rapidez del cambio… sino las llanuras de campos de lava interminables, apenas cubiertas de musgos y líquenes y que son de antes de ayer mismo, desde el punto de vista del tiempo geológico. Impresiona.