[Televisión] Cosas de series; humor y no tanto humor racial/interracial

Televisión

Hoy traigo tres series, una como curiosidad, las otras dos como propuestas diversas de Netflix que tienen su interés. Cadena que da que hablar de vez en cuando. Nos sorprendió hace unas semanas diciéndonos que iba a encargar dos temporadas más de Las chicas del cable, además de la primera ya disponible. Y vista por mí. Una serie echa con medios, pero que no deja de ser medio… cre. Y que desconozco qué interés puede suscitar fuera de nuestras fronteras. Prácticamente, al mismo tiempo, anunciaba la cancelación de Sense8. La primera cancelación sonora y discutida. Y además, parece que si dar la oportunidad a un cierre digno de las tramas. Un movimiento que no se esperaba de la cadena de vídeo bajo demanda, que en Estados Unidos ya supera en popularidad a todas las cadenas de vídeo por cable, algunas de ellas muy prestigiosas. Veamos… Es una serie cara. No es tan buena como dicen. Y probablemente sólo no es tan vista como parece, por mucho ruido que provoque en las redes. Pero ciertamente, le podrían haber dado un cierre digno. Un largo de hora y media o una par de episodios de una hora, o algo así. Pero bueno… parece que Netflix anda crecidita viendo que las cosas le van bien y nadie le tose. Que conste que yo sólo echaré de menos a dos o tres de los Homo sensorium. Los otros… pfff.

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Como en el primer episodio de la segunda temporada de “Master of None”, nos iremos a Módena, en blanco y negro. Aunque en lugar de ladrones de bicicletas encontremos ladrones de teléfonos móviles.

Las series de hoy…

Kuzu no honkai (クズの本懐)

Titulada en inglés como Scum’s Wish, no parece tener título oficial en castellano, su título nipón parece traducirse como Escorias de la sociedad. Me parece una curiosidad de animación adolescente nipona que se puede ver en Prime Video de Amazon. Una curiosidad no tanto por sus temas, de adolescentes que sufren mucho por amores no correspondidos, sino por el alto nivel de sexualización que ofrecen sus escenas, muy superior a lo que imaginaba y a lo que suele ver en la animación juvenil de cualquier nacionalidad. No esta mal, aunque se hace un poco larga y pesada con el paso de los episodios, porque su trama no da para tanto. Sólo para curiosos.

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Master of None, temporada 2ª

Primera de las dos temporadas de esta semana con un toque racial. La primera es de un viejo conocido. Si en la primera temporada seguíamos las evoluciones de Dev (Aziz Ansari) por Nueva York, con sus relaciones laborales, amistades y sus romances, en esta segunda lo retomábamos en Módena, Italia, en un comienzo de temporada que me recordó al de Mozart in the Jungle. Hasta cierto punto. Y con homenaje, en blanco y negro, a un clásico del cine italiano. Y que nos iba a servir para presentar un personaje, Francesca (Alessandra Mastronardi), clave para los episodios finales de la temporada que nos llevan a una romántica histórica y un final genial. Que no voy a desvelar. El protagonista, como en la primera temporada, va presentando su visión de minoría étnica que tiene que luchar contra los estereotipos, además de buscarse la vida y salir adelante con los problemas que todos sufrimos. Pero sin acritudes; incisivo, sin malos rollos. Con mucho humor, y algún que otro drama.

Yo me lo he pasado muy bien. Y, sí, yo también me he enamorado de Francesca. Quién no. No se sabe si habrá tercera temporada o cuándo será esta. Ansari ha dicho que lo que tenía que contar de un joven de veintitantos/treintaypocos en Nueva York ya lo ha dicho. Que ahora tendría que contar otra etapa de la vida,… pero que todavía no la ha vivido. Coherente. Bueno. Ya veremos. Si vuelve, bienvenido será. Si no… ya digo, el final me parece estupendo. Abierto,… para que todos podamos construir nuestro final.

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Dear White People, temporada 1ª

En un momento en el que en la sociedad norteamericana los temas raciales están muy candentes, Netflix nos presenta una serie que reflexiona sobre ellos. En 10 episodios de aproximadamente media hora de duración, nos lleva a una universidad ficticia, pero que sería similar a las llamadas de la Ivy League, en la costa este norteamericana. De alto nivel, y relativamente progresistas. Pero con asuntos raciales inconclusos. El título hace referencia a un programa de radio que lleva una de las estudiantes protagonistas, una afroamericana que paradójicamente se llama Samantha White (Logan Browning), activista fuertemente beligerante contra todo las actitudes racistas y muy integrada en los movimientos activistas afroamericanos que, también curiosamente, está enamorada de Gabe (John Patrick Amedori), un chico blanco… que curiosamente también es de los pocos personajes, afroamericanos o blancos, relativamente equilibrado. En realidad, es una serie coral. Los episodios no son secuenciales, sino que sus tramas se superponen, siendo un personaje distinto el que protagoniza cada episodio. A pesar de este título de Queridos blancos, en realidad la serie incide en las actitudes y comportamientos de los jóvenes afroamericanos, repartiendo críticas para todos y para todos los gustos.

Su recepción ha recibido opiniones muy diversas. Hay a quien le ha gustado mucho y la ha alabado, mientras que a otros les ha parecido una serie tramposa en sus planteamientos, y menos incisiva y crítica de lo que parece. En cualquier caso, si que denota el cacao mental que llevan los usamericanos con el tema racial. Todos.

A mí me ha parecido entretenida, curiosa, y visible. Sin entusiasmar. Pero sin duda vería una segunda temporada. Con momentos muy buenos, aunque tenga algún altibajo.

Bueno, dentro de unos días más, que tengo mucho que contar en el plano televisivo, pero por hoy basta que me canso.

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[Televisión] Cosas de series; entre la comedia y el drama, algo de ciencia ficción

Televisión

Mucho movimiento en mi cartelera televisiva en estos días previos a las fiestas invernales. Además de la space opera The Expanse, cuyo piloto comenté hace unas semanas, tenemos la segunda temporada de Transparent, excelente comedia dramática o drama con notas de comedia sobre las andanzas de los miembros de una familia con serias disfunciones, que fue una de las grandes y agradables sorpresas hace una año.

Y una miniserie de ciencia ficción, que se basa en la novela del mismo nombre de Arthur C. Clarke, Childhood’s End (El fin de la infancia). Leí esta novela hace ya años… no la tengo precisamente fresca en la mente. Sé de que iba, sé como terminaba, recuerdo perfectamente el tono de la misma, entre el optimismo de la utopía y la nostalgia de lo que se pierde. A partir de una invasión alienígena, formalmente benévola, se plantea la cuestión de la evolución trascendente, cuestión que también aparece en otra obra emblemática de Clarke, 2001, una odisea del espacio. Planteada como seis episodios emitidos de dos en dos, o una serie de tres largometrajes si lo prefieres, he visto la primera de las tres partes, en la que hay algunas diferencias con el original, pero mantiene su esencia. Sin embargo, no tengo claro que hayan dado con el tono, o no he recuperado el tono melancólico o nostálgico que como digo impregnaba la obra literaria. De todas formas, no está mal… y habrá que ver como sigue. Dentro de una semana os lo cuento.

2012. Encendido de la "Hulla", locomotora de vapor del ferrocarril minero de Utrillas, España. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

Traigo hoy fotografías de lo que está saliendo últimamente en mi Tumblr, De viaje con Carlos (enlaces al final). Como los paisjaes de los “lochs” escoceses del encabezado, o la locomotora de vapor “Hulla” en Utrillas.

Hubiera tenido que ver el primer episodio de la cuarta tanda de Luther,… pero no me ha dado tiempo. Hay una cuestión que tengo clara… En Luther, “everything is better with Alice Morga (Ruth Wilson)”, y todavía no sé si este estupendo, cínico y desalmado personaje vuelve o no vuelve….

Tengo también que comentar que he llegado a tres finales de temporada.

Dos comedias. Los diez episodios de Master of None, serie producida, escrita e interpretada por el norteamericano de origen indio Aziz Ansari, que nos ofrece la versión masculina y étnicamente diversa de Girls, con menos cinismo y más esperanza. Me costó un poquito arrancar, pero luego me fue entonando y he disfrutado mucho con la serie, con uno de los romances más simpáticos que se han podido ver en el tele últimamente. Si bien el final tiene un tono agridulce, no deja de ser una serie optimista, llena de buenas intenciones, sin llegar al buenismo tonto. Enamorado de la simpatiquísima Rachel (Noël Wells). Espero que regresen las aventuras de estos diversos y diversificados neoyorquinos de hoy en día.

O el magnífico “palazzo della Ragione” de Padua, en Italia.

Quienes no abandonan el cinismo y su mala leche, aunque también son capaces de ofrecer muestras de humanidad, son los profesionales sanitarios, médicos y enfermeras, de la sala de geriatría del Mount Palms Memorial Hospital en Long Beach, California, que conocemos en Getting On. En esta temporada, han seguido con sus absurdos y sus egoísmos particulares, mientras que sus ancianos pacientes contemplan sorprendidos las evoluciones de estos profesionales de la sanidad tan improbables, como humanos. Muy divertido el episodio en el que realizan un crossover con la serie inglesa del mismo título que adaptan para el público norteamericano.

Finalmente, hemos llegado al final de la segunda temporad de Fargo. En estos momentos, casi me atrevería a afirmar que esta serie es lo mejor de la ficción televisiva actual. Humor, drama, acción, ironía, un lenguaje cinematográfico de primer orden, excelentes interpretaciones,… originales sin perder el referente e inspiración que fue la película del mismo título. Ya he perdido la cuenta de escenas, episodios o personajes dignos de figurar en una antología de lo mejor de la historia de la televisión. Intérpretes bien conocidos del cine, que se ponen el mono de trabajo y se curran el personaje y la historia como uno más… fenomenales Kirsten DunstTed DansonPatrick WilsonJesse PlemonsJean Smart. Nos sabe a poco el tierno personaje que interpreta la encantadora Cristin Milioti, especialmente cuando tiene la visión que liga esta segunda temporada con la primera. Ya estoy deseando que vuelvan con una tercera temporada. Buenísimos.

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O el ocaso en los paisajes de la Cuencas Mineras de Aragón, cerca de la Hoz de la Vieja.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; bye bye Clara, el fin del milagro y todas las bailarinas están locas

Televisión

Con la llegada del mes de diciembre, no van a faltar los finales de temporada… aparte de las interrupciones de aquellas series con temporada larga (cada vez sigo menos de estas) debidas a las fiestas que acompañan al fin de año.

Alguna novedad he incorporado de todas formas a mi cartelera televisiva, en concreto dos comedias de situación. Muy distintas.

Una de carácter más reflexivo, sobre las aventuras y desventuras de un actor indio, Dev (Aziz Ansari), en Nueva York. Se trata de Master of None. Si me animo, la habré terminado antes del próximo jueves, porque es de esas series que ponen a disposición del público toda la temporada de golpe. He de decir que los primeros capítulos se me hicieron un poco cuesta arriba, pero que conforme va a avanzando me empieza a gustar mucho. El último episodio visto contaba con la estupenda colaboración de Claire Danes (guapísima y superatractiva) y Noah Emmerich, que habitualmente compiten cada uno con su serie de espías a cual más interesante. Muy divertida reflexión sobre la infidelidad. Combina el humor con unos toques, ligeros y no ofensivos, de mala leche aquí y allá.

La otra es más intrascendente, sobre los dependientes de unos grandes almacenes, su título casualmente es Superstore, pero simpática de ver. De momento seguiré con ella porque me entretiene sin hacerme pensar demasiado.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Pero mientras, he llegado al final de tres temporadas de tres series muy diferentes, y con distintas pretensiones. Vayamos en orden.

Doctor Who es un clásico en mi cartelera televisiva. No voy a negar que todavía no hay ningún episodio que haya desbancado en mis preferencias al Blink protagonizado por la ubercharming Carey Mulligan, en aquel momento bajo el “reinado” del 10º Doctor (David Tennant). Y que mi arco argumental preferido sigue siendo el que unía a los Pond (Karen Gillan y Arthur Darvill) con el 11º Doctor (Matt Smith). Y que mis malos favoritos tan apenas han aparecido esta temporada, y que parece que tendremos que esperar al especial de Navidad de dentro de unas semanas para volver a disfrutar del personaje más atractivo y divertido de la serie, River Song (Alex Kingston). Así que las cosas con esta serie no son como fueron… qué se le va a hacer. Pero eso no quiere decir que no siga siendo una serie divertida. Y esta tempora con el 12º Doctor (Peter Capaldi) con la también encantadora, pero más extraña, Clara Oswald (Jenna Coleman) ha sido bastante entretenida, basada en arcos argumentales de dos capítulos cada uno. Decir que Clara Oswald ha igualado en apariciones a Rose Tyler (Billie Piper) y ha superado a Amy Pond (Karen Gillan). La que muchos decían que era una compañera de transición. A lo tonto modorro, mira. Además, como recurrente nos hemos encontrado a Ashildr/Me (Maisie Williams) como rebotada de Westeros, en un papel que al final ha tenido su trascendencia, pero que ha sabido a poco. Sabíamos que era la temporada final de Clara como compañera, lo que quedaba por saber es cómo se iría. Y aunque lo han hecho realmente complicado, pero muy complicado, le han dado una salida bastante airosa. Dejando la oportunidad de que tanto Clara como Ashildr/Me vuelvan a aparecer en un futuro… A mí me apetecería. Ale. De momento a esperar el especial de Navidad, que como ya digo viene acompañado de la estupenda River Song.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Se nos ha ido la segunda temporada de The Leftovers. Indudablemente una de las series más peculiares de la televisión actual. Durante años, el personal se ha estado preguntando por cuando llegaría la nueva Lost. Es decir, una serie que reuniese una adecuada combinación de intriga, acción y misterios difíciles de comprender. Pues bien, esa serie es The Leftovers. Con una serie de peculiaridades; la calidad promedio de los guiones de cada episodio es mejor, las interpretaciones son de muchísimo más nivel y los misterios son mucho más interesantes. ¿Tengo que explicar más? En esta temporada hemos tenido algunos episodios que han bordado lo magistral, habiéndose trasladado la serie desde la ficticia Mappleton hasta la no menos ficticia Miracle (Milagro). Como pueden ser el 2º, el 5º (excepcional), el 7º, el 8º (tremendo también), y el 10º. Y los tres últimos constituyen un arco final de temporada absolutamente estupendo. Y lleno de misterios de los que no voy a hablar por miedo a destripar demasiado. Para mí, de lo mejor de lo mejor que se puede ver hoy en día. Saben a poco los diez episodios, aunque probablemente sea el número adecuado para no caer en divagaciones.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

 

Y luego han estado los ocho episodios de la primera temporada de Flesh and Bone. Desconozco si habrá continuación. La serie fue puesta a disposición del público aparentemente de golpe y porrazo, pero parece que todavía se emite como “novedad” los domingos. Drama sobre el mundo de la danza con un buen episodio piloto, aunque al final no teníamos claro si iba a tirar por el lado “guarrón” de la malísima Showgirls, o por el lado psicótico de la sobrevalorada Black Swan. Finalmente se ha tirado más hacia lo segundo, pero con todo tipo de amarillismos y tópicos acompañando… bailarinas y gentes del entorno que se odian fingiendo que se aman, mafiosos rusos, tráfico de menores eslavas, desórdenes de la alimentación, incestos,… sexo frecuente y desnudos aquí y allí, sobre todo en los primeros capítulos, evidentemente como gancho para pescar espectadores. Y un reparto de chicas muy guapas, procedentes varias de ellas del mundo de la danza, que todavía tienen que aprender mucho como actrices. La serie se deja ver aunque yo no daría puntuaciones tan optimistas como el público votante de IMDb. Ha tenido momentos buenos, pero también algún episodio pestiño. Ya veremos que pasa si vuelve o cuando vuelva. Eso sí… los números de ballet… muy bonitos.

Y la cuestión de los taxis... nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana... pero no nos parecía tan difícil encontrar uno... o que te pare si lo llamas.

Y la cuestión de los taxis… nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana… pero no nos parecía tan difícil encontrar uno… o que te pare si lo llamas.