[TV] Cosas de series; entre miniaturas y catástrofes

Televisión

Dos series interesantes esta semana, dos historias de dos matrimonios, muy distintos, ambos de producción británica. Una en la época contemporánea, la otra en el siglo XVII. Ambas, luchando contras las convenciones de la época.

Catastrophe nos ha acompañado durante varios años en cuatro temporadas cortitas, de seis episodios cada una, de unos 25 minutos cada uno. Y ha llegado a su final. Hemos acompañado a dos excelentes intérpretes, que ejercen también de guionistas y productores, que han diseccionado con mucha inteligencia el matrimonio, improbable, entre una maestra irlandesa en Londres (Sharon Horgan) y un norteamericano (Rob Delaney) con excesiva afición al drinking, que acaba casándose y quedándose en la capital británica cuando la primera se queda embarazada y se casan. Un análisis con mucho humor y sus dosis de drama sobre las relaciones de pareja, sobre el auténtico sentido de lo que significa querer a alguien, en las duras y en las maduras. Es muy recomendable. Además de que aquí y allá se ve salpicada de intervenciones de excelentes secundarios que salpimentan la serie, especialmente desdramatizando los momentos más serios de la pareja. Echaré de menos a los Morris-Norris.

Me he dado cuenta que hacía mucho que no paseábamos fotográficamente por las calles,… perdón, los canales de Amsterdam. Así que aprovechemos que una de las serie de hoy transcurre en la capital holandesa.

The miniaturist [La casa de las miniaturas, en la versión doblada al castellano] es un producción de época de la BBC, que nos traslada a Amsterdam, en las primeras décadas de las Provincias Unidas de los Países Bajos, bajo el afán comerciante y laborioso que infundió en estas gentes el austero calvinismo resultante de la Reforma, que les dio prosperidad y potencia internacional, pero también con el puritanismo y la hipocresía que cualquier extremismo religioso conlleva. Una joven de familia terrateniente venida a menos (Anya Taylor-Joy) se casa con un comerciante (Alex Hassell), una nueva fortuna en alza, con el fin de salvar a su familia de la ruina. Pero allí se encontrará con una extraña familia, especialmente con una dominante y posesiva cuñada (Romola Garai). Y con un misterioso regalo de su marido, una casa de muñecas, obra de un misterioso miniaturista (si no queréis destripar uno de los misterios de la serie demasiado pronto, no sigáis este enlace). Una denuncia de la intolerancia, la intransigencia, la hipocresía y los integrismos religiosos e ideológicos, en dos episodios que suman dos horas y media de duración, rodada a mayor gloria de Taylor-Joy, muy guapa y razonablemente competente, aunque creo que le falta madurar un poco todavía como actriz. Me ha satisfecho menos de lo que pensaba, pero no está mal. Se puede recomendar.

[Televisión] Cosas de series; parejas en crisis y madres al borde del ataque de nervios

Televisión

Dos temporadas de series, no muy largas, de seis y siete capítulos cada una una, me he visto a la vuelta de las vacaciones de Pascua. La tercera temporada de unos viejos conocidos, residentes en Londres, y la que debería ser temporada única de una adaptación novelesca, pero que huele a que buscarán la forma de estirar la historia más allá del producto literario para aprovechar el tirón del éxito.

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Dos escenarios para dos series, Londres en el Reino Unido y Monterrey en California (EE.UU.); como no he estado en esta última ciudad, fotos de Londres serán las que acompañen a esta entrada televisiva.

En primer lugar, comentar la tercera temporada de Catastrophe, serie británica en la que vamos siguiendo a una pareja ya madurita, estadounidense el (Rob Delaney), irlandesa ella (Sharon Horgan), desde su primera temporada en la que ligan casualmente y contra todo pronóstico acaban convirtiéndose en un pareja estable, hasta esta tercera en la que casado y con ya dos hijos empiezan a tener crisis de pareja. Con seis capítulos de media hora,… casi se puede ver la temporada como un largometraje largo. Como les pasa a muchas de estas series, lo que empieza siendo como una comedia picante, poco a poco se va convirtiendo en una comedia con toques de drama, agridulce. Diversos temas van surgiendo. La fidelidad, los padres mayores, el alcohol,… Y eso que la serie mantiene siempre un tono optimista. Por lo menos de momento. Destacar también la presencia de Carrie Fisher, como madre del protagonista, en uno de sus últimos papeles antes de fallecer. Es una pena que nuestra princesa favorita no se prodigase más en papeles de comedia, porque indudablemente estaba dotada para este género. Tenía una vis cómica bastante curiosa. Nunca la olvidaremos. Que nos espere paciente en el cielo de las gentes del cine y de los que aman el cine, la única vida después de esta vida que merecería la pena en el improbable caso de que exista alguna.

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Comento con frecuencia la ingente cantidad de buenas actrices jóvenes que en estos momentos están surgiendo en el mundo de la interpretación de habla inglesa. Llenan las pantallas y nos deleitan con sus actuaciones. Pero eso tiene un reverso oscuro. Tan apenas existen papeles interesantes para mujeres más “maduras” y me refiero solo a aquellas que apenas han sobrepasado los cuarenta años, que son también excelentes intérpretes con los delicados matices que suele dejar la edad en los actores y actrices, pero que quedan relegadas a papeles secundarios. Y aquí está la televisión, con la excelente calidad de muchas series de ficción actuales, para rescatarlas y ofrecernos historias e interpretaciones magníficas. Hace tiempo que la televisión ha dejado de ser necesariamente un género menor en las artes audiovisuales con respecto al cine. Es cine, de otra forma.

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En Big Little Lies, tenemos una de estas situaciones en la que un grupo de veteranas actrices, Reese WitherspoonLaura DernNicole Kidman, unen sus esfuerzos con un par de jóvenes también muy capaces, especialmente Shailene Woodley si deja de hacer estúpidas “divergencias/convergencias/insurgencias”, y en menor medida, aunque importante, Zoë Kravitz, retoño de un conocido músico y de “la chica mala” del show de un tipo que sabemos que fue un auténtico “carbón” violador, y que por ello no pienso ni mencionar. El caso es que todas ellas en su conjunto forman un grupo de mamás de niños que van a un excelente colegio público de una comunidad bastante pija. Todas ellas muy pijas, excepto la joven que interpreta Woodley, cuyo pasado es un misterio. Pero que se ve metida en el ojo del huracán cuando su hijo de seis años sea acusado de maltratar a la hija de la superpija mandona que interpreta Dern. La historia de los niños no es más que una excusa para ir desenredando la madeja de hipocresías en las que viven todo esta cuadrilla de mujeres, en las que las apariencias son más importantes que la verdad o la realidad. Temas como la violencia doméstica, los abusos sexuales, el papel de la mujer trabajadora y a la vez madre, y la pasividad de los hombres antes los problemas de sus mujeres y de sus hogares, son los que dominan la serie, que de fondo tiene la circunstancia de que está contada en playback, a partir de una muerte en una fiesta para recaudar fondos para la historia, cuyo cadáver y circunstancias no conoceremos hasta el buenísimo capítulo final. La serie va in crescendo en intensidad y calidad, es altamente recomendable, y sólo le veo dos problemas. Su previsibilidad en determinados aspectos, y la forzada resolución del “quién mató al cadáver”. Poco esperable, casi un deus ex machina. Recurso argumental que me gusta entre poco y nada. Pero como digo, en general, muy recomendable. Y con Kidman en uno de los mejores papeles de su carrera que nos recuerda a cuando era una joven actriz prometedora recién llegada a Hollywood desde su Australia natal. Y que luego nos hemos encontrado en pocas ocasiones.

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[Televisión] Cosas de series; asesinos en serie, ucronías con asesinos de masas, y las pequeñas cosas que asesinan lo cotidiano

Televisión

En primer lugar, un listado de bajas que ya podría haberos contado la semana pasada, pero que se me olvidaron. Tras uno, dos o cuatro episodios vistos, decido que no merece la pena tener en mi cartelera ni The Frankenstein Chronicles, ni Into the Badlands, ni Agent X. Realmente mala la última, floja la segunda (aunque parece que gusta mucho al público votante en IMDb ¿¿¿???), y sin que llegase a interesarme realmente la primera, aunque no parece mal hecha.

Pero tengo tres finales de temporada para comentar, tres finales de algunas de las mejores series que se pueden ver actualmente, con estilos muy distintos unas de otras.

Empezaremos por lo más amable. Catastrophe. Aquí, el público votante en IMDb y yo estamos bastante más de acuerdo. Nuevamente, los seis episodios por temporada de las series británicas muchas veces saben a poco. Y desde luego, las aventuras de esta pareja que deciden casarse y ser padres ya talluditos, con episodios de apenas media hora de duración, aun saben a menos. Humor británico, humor fino, humor con intención para una afilada disección del matrimonio y las relaciones de pareja actuales. Donde hasta los dramas nos provocan una sonrisa sin dejar de reconocerlos como drama. Excelentes protagonistas. Grandes ideas.

Mucho japonés en la serie que me parece más interesante de las que traigo esta semana.

Mucho japonés en la serie que me parece más interesante de las que traigo esta semana.

Descubrir a estas alturas, su tercera temporada, que Bron/Broen es una grandísima serie policiaca no tiene gran mérito. La serie suecodanesa se enfrentaba de todos modos a la prueba del cambio de protagonista. La policía sueca Saga Noren (Sofia Helin) se ha de enfrentar a un nuevo caso transfronterizo, a ambos lados del Öresund/Øresund, con un nuevo asesino en serie, pero acompañada de un nuevo compañero danés. Este es Henrik Sabroe (Thure Lindhardt), policía sobrio y muy dedicado que lleva sus espaldas el aparente abandono de su esposa y sus dos hijas, desaparecidas de su vida desde hace unos años. Pero Saga además tendrá complicaciones por el lado familiar. Se mantiene el nivel de la serie desde mi punto de vista, que es imprescindible para los amantes del “noir” escandinavo, y muy recomendable para los aficionados al policiaco en general.

Y la tercera serie que comento es a la vez novedad y fin de temporada. Se trata de una de estas series que se estrenan ahora para su visualización en línea, en la que aparecen disponibles todos los episodios de la temporada al mismo tiempo. En esta ocasión se trata de The Man in the High Castle, serie basada en una novela del mismo título de Philip K. Dick. Durante diez capítulos que no he podido dejar de ver de tirón a lo largo de una semana, porque es que me ha enganchado muchísimo, nos hemos encontrado con una ucronía, una historia alternativa, en un 1962, quince años tras el final de la Segunda Guerra Mundial, una guerra mundial ganada por las potencias del Eje. Y con los Estados Unidos divididos en tres. Una gran porción oriental integrada en el Reich alemán bajo el régimen nazi, una franja de estados del Pacífico convertidos en un país títere del Imperio del Japón, los Estados del Pacífico de América, y una franja de estados neutrales en las Montañas Rocosas y el oeste de las grandes llanuras.

Así que nos iremos a pasear, la noche ya caída, por el populoso distrito de Shinjuku en Tokio.

Así que nos iremos a pasear, la noche ya caída, por el populoso distrito de Shinjuku en Tokio.

La historia es coral. Es cierto que hay un cierto protagonismo de la guapa Juliana Crain (Alexa Davalos), una joven cuya hermanastra muere a manos de los kempeitai japoneses, y que antes de morir deja a Juliana una cinta cinematográfica que debe llevar a un lugar del territorio neutral. Esta cinta y otras, bajo la forma de noticiario cinematográfico, cuenta la historia como si la hubiesen ganados los aliados (vemos imágenes de la historia real tal y como la conocemos). En cualquier caso, estas cintas son el macguffin que pone en marcha a los personajes y los interrelaciona. Juliana, su novia, el comandante de los kempeitai, el ministro japonés de comercio del gobierno títere en San Francisco, un comerciante de antigüedades americanas, un presunto miembro de la resistencia que también lleva una cinta cinematográfica similar, un oficial de alto rango de las SS de origen norteamericano, un comerciante sueco que tal vez no sea ni comerciante, ni sueco,…

La historia tiene suspense, tiene acción, tiene emoción,… y consigue generar problemas en el espectador debido a la translación de los ejes morales habituales. ¿Quién es el bueno y quién es el malo en una historia en la que muchos de los protagonistas, que se suelen enfrentar entre sí, pertenecen a ideologías o grupos que se consideran históricamente criminales? ¿Qué ha de pasar para que al final de la serie queramos que salga airoso de sus problemas un espantoso oficial de las SS que al principio pensábamos que iba a ser el malo?

Aunque derrotados militarmente durante la guerra mundial, dado su poderío industrial y económico, muchos han considerado a Japón y Alemania como los vencedores reales del conflicto.

Aunque derrotados militarmente durante la guerra mundial, dado su poderío industrial y económico, muchos han considerado a Japón y Alemania como los vencedores reales del conflicto.

La serie es por lo menos notable en toda su extensión, con algunos capítulos realmente sobresalientes tanto en su concepción como en su factura, especialmente los centrales. A caballo entre la ucronía y la ciencia ficción (esta en dosis muy ligeras) no deja de ofrecer homenajes a la cultura popular del siglo XX. Así, preguntada Juliana por el lugar donde ha estado en los últimos días, contesta toda seria que de vacaciones en Twin Peaks. O no deja de ser gracioso escuchar a un nazi decir el lema de los revolucionarios libertarios contrarios a cualquier intervencionismo estatal en los asuntos privados de The Moon is a Harsh Mistress (La Luna es una cruel amante), There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch! (¡Las comidas gratis no existen!). No hace mucho que comenté este novela de Robert A. Henlein.

Los diez capítulos de esta temporada resuelven la mayor parte de sus tramas, aunque dejan suficiente margen para futuras continuaciones durante bastante tiempo. Aunque las conocidas cintas cinemtográficas actúan como macguffin, al final tienen su importancia en la trama. Porque al final nos conducen hasta el hombre en el castillo en lo alto que da título a la serie. Y supongo que a la novela original, que estoy leyendo pero no he terminado, donde no son cintas de cine sino una novela. Y esa es una de las sorpresas añadidas de la serie.

No ha sido anunciada su renovación todavía según creo. Pero sinceramente, espero ver más de este universo alternativo.

Todavía gallean de vez en cuando hoy en día, especialmente los germanos, pero pueden verse disminuidos por las potencias emergentes, especialmente las asiáticas.

Todavía gallean de vez en cuando hoy en día, especialmente los germanos, pero pueden verse disminuidos por las potencias emergentes, especialmente las asiáticas. Aquellos que una vez consideraron razas inferiores…

[Televisión] Cosas de series; monstruos románticos y futuros distópicos,… que no me acaban de convencer

Sin categorizar

No ha habido despedidas esta semana. Sí que ha habido alguna novedad. Y puedo comentar algunas cosas de las series en marcha.

Dos novedades. Una nos llega del Reino Unido, con Sean Bean al frente del reparto, The Frankenstein Chronicles. No. Todavía no han matado al protagonista, ¿raro, verdad? Muy bien ambientada, bien interpretada, sin embargo la enésima revisión de la historia con monstruo romántica (del romanticismo, no del romance), y con un mensaje fundamentalmente anticientífico, no me acaba de enganchar. Ya veremos si le doy una segunda oportunidad o directamente paso.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

 

La segunda es de las que algunos llaman del género distópico, demostrando que no saben qué es una distopía. Para aclararnos, una distopía es una sociedad que aparentemente es ideal, utópica, pero que arrastra consigo mismo una serie de vicios o defectos que son contrarios o atentan contra la esencia del ser humano, especialmente su libertad. Esta serie no presenta una sociedad utópica. Es más bien tipo “mad max”. Es decir, un futuro más o menos “postapocalíptico” (este término también da mucho de sí en cuanto a su utilización) en el que se mezcla la vuelta a las luchas a puñetazos o con espadas, pero con motos y coches y algún otro chisme, y una sociedad de carácter feudal… Vamos… mezclando los moteros, con los juegos de tronos y con las de ninjas… Es Into the Badlands. He decidido darle una oportunidad en su segundo episodio, pero es muy probable que no siga con ella.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

En lo que se refiere a las temporadas activas de mi cartelera, altamente recomendables Fargo (mi nº 1 en estos momentos), Bron/Broen, The Leftovers, Homeland y Catastrophe (mi nº 1 en comedias de situación en estos momentos; qué pena que sean temporadas de sólo 6 episodios). Decepcionante, Flesh and Bone, aunque supongo que la terminaré. Nuevo guilty pleasure, Supergirl, floja floja floja,… pero que sigo viendo sus episodios. Incomprensiblemente.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

[Televisión] Cosas de series; semana de dispersión televisiva

Televisión

Ha sido una semana extraña, en la que me he dispersado en mi forma de ver las series de televisión, lo que añadido a que hemos ido al cine más de lo que yo pensaba, a que he dedicado tiempo a ver vídeos bajados de internet sobre temas diversos y a que he estado atareado con otras cosas, he cogido mucho retraso con mis series habituales. Ya veremos cuando lo recupero, porque este fin de semana que viene no.

Veamos lo de la dispersión.

Como en otras entradas televisivas, algunas de las últimas apariciones en mi tumblr viajero, como el paisaje de la Plana de Zaragoza en la cabecera, o esta araña de la sierra de Alcubierre.

Como en otras entradas televisivas, algunas de las últimas apariciones en mi tumblr viajero, como el paisaje de la Plana de Zaragoza en la cabecera, o esta araña de la sierra de Alcubierre.

No soy aficionado al cine ni a las series de superhéroes, aunque tengo mis guilty pleasures por ahí. Esta semana he sumado una nueva, Supergirl,… la verdad es que el piloto es entretenido y las chicas monas. No sé si dará mucho más de sí. El caso es que me estuvieron insistiendo el otro día en el tópico de que me había equivocado al no darle en su momento una oportunidad a Daredevil. Dan Defensor le llamábamos al personaje en mi infancia. Y además se dice que se viene un spin-off próximamente bastante interesante. Así que he decidido, con retraso, darle una oportunidad. Y la verdad es que no me disgusta nada. Casi no parece de superhéroes. Veremos como sigue.

Mucho más decepcionante ha resultado ser otra novedad, una serie británica que pretende darle una vuelta de tuerca a la historia de Jeckyll & Hyde. Una demostración de que no todas las series inglesas son buenas.

En el alto de Aguarón, no lejos de Cariñena.

En el alto de Aguarón, no lejos de Cariñena.

Otra novedad ha sido Wicked City, que parece ser un intento de otra cadena de repetir el éxito de True Detective, con una fórmula muy similar. El primer episodio no ha estado mal, aunque se ve que tiene unos modos mucho más comerciales y menos pretensiones de televisión de autor. Y también se modera más en la violencia, el sexo y el lenguaje, aunque intenta jugar con ellos. Ya veremos. No estoy del todo convencido.

Y debemos celebrar un retorno, el de la pareja de maduritos, americano e irlandesa que se conocen en Londres, que se casaron de penalti en la primera temporada de Catastrophe, y a los que nos hemos encontrado ya con su segundo retoño. De momento, estupenda, como en su primera temporada.

Y me dio la curiosidad de comprobar la miniserie Residue. Con Natalia Tena al frente haciendo de osada fotógrafa, en serie claustrofóbica situada en una indeterminada ciudad británica en la que se produce una espantosa explosión, y al cabo de unos meses vemos que 10 kilómetros cuadrados están cerrados por riesgo de contaminación a un misterioso agente químico. Pero parece que hay algo más… conspiranoias de carácter sobrenatural o preternatural,… no sé… en una miniserie de tres episodios que no me ha acabado de convencer, aunque parece que puede tener una continuación en forma de una segunda temporada de diez. No me veo yo mucho viéndola.

Bueno,… a ver hasta donde llego la semana que viene.

En el interior de la catedral de Palma de Mallorca.

En el interior de la catedral de Palma de Mallorca.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; la forzada continuidad de Broadchurch, la (p/m)aternidad a los 40 y el desparpajo de Peggy

Televisión

En primer lugar hablemos de las bajas en mi cartelera, que está demasiado poblada como para dirfrutar relajadamente de las series. De hecho, he dejado alguna en espera hasta que se despeje un poco. Así pues hay dos series que salen de la cartelera. Por un lado, Better call Saul, el spin-off de Breaking Bad. Si no conseguí engancharme a la serie madre, tampoco el tono de la hija ha conseguido que me centrara en ella. Y eso que bondades no le faltan,… pero,… si algo no te entra. Por otro lado, uno de los placeres culpables que tenía en cartelera, Bitten, también se va. La verdad es que la serie es muy mala. Y toda esta manada de hombres-lobo con maciza al frente me empezaban a aburrir mucho.

La semana pasada entró, en periódo de pruebas, una nueva serie bélica en la cartelera, X-Company. Es una serie canadiense que nos lleva a las actividades de una compañía de agentes encubiertos basada en Inglaterra y formada por ciudadanos de diversos países, que durante la Segunda Guerra Mundial perpetran acciones de sabotaje y resistencia en la Europa ocupada por los alemanes. El primer episodio, el piloto que sirve de presentación de personajes, no me entusiasmó. Parece echa con medios, pero el guion es flojo. Excesivos tópicos y acción muy previsible. No sé si aguantará en mi cartelera, con lo nutrida que está.

Las fotos de hoy, de Nueva York, en honor de la agradable sorpresa que ha supuesto una serie basada en el universo Marvel. Quién lo iba a esperar.

Las fotos de hoy, de Nueva York, en honor de la agradable sorpresa que ha supuesto una serie basada en el universo Marvel. Quién lo iba a esperar.

Pero vamos con lo más sustancioso que es el final de temporada de tres series interesantes por distintos motivos.

No sabíamos muy bien por dónde iría la segunda temporada de Broadchurch, serie policíaca, de las de una temporada por caso, que tan buen sabor de boca nos había dejado tras su primera temporada. El juicio del asesino de la temporada anterior junto con la resolución del antiguo caso que rompió la vida de uno de sus protagonistas han sido los motivos principales. Coincido con muchas apreciaciones que se pueden leer por ahí de que ha sido irregular. No siempre se han combinado bien ambas líneas argumentales. Y algunos aspectos del juicio me han parecido demasiado manidos. Cierto es que continúa la crítica a la “sociedad perfecta” de la población, donde todos parecen vecinos encantadores, pero donde todos tienen sus miserias. El caso es que este juicio ha hecho que la resolución del otro caso quedara demasiado diluida, cuando realmente tenía elementos excelentes para una temporada intensa y divertida. Excelente trabajo de su protagonista femenina, Olivia Colman, y de la pareja de sospechosos del viejo caso, James D’Arcy y especialmente Eve Myles, esta última con momentos excelentes y una interpretación camaleónica que le viene que ni pintada al personaje. El que me cansa un poco más es David Tennant, al que observo una tendencia acusada a sobreactuar, adecuada para ser el Doctor, pero no tanto para este tipo de dramas. El caso es que si ya la segunda temporada parecía una continuación un poco forzada, que en resumen ha quedado digna pero por debajo de la temporada original, ni idea de por dónde saldrán con la tercera temporada que han anunciado. Les debe funcionar muy bien en audiencias… claro.

Ya sé que la chica, tanto la actriz como el personaje, es inglesa... ya... y que hay dos series británicas más en el comentario de hoy...

Ya sé que la chica, tanto la actriz como el personaje, es inglesa… ya… y que hay dos series británicas más en el comentario de hoy…

Me lo he pasado realmente bien con Catastrophe. Este pequeña comedia de seis capítulos de apenas media hora de duración en la que dos personas en los cuarenta años se ven unidos por el embarazo de ella tras unos encuentros sexuales casuales, nos ha traído momentos buenísimos. Yo me he reído en abundancia, al mismo tiempo que he podido apreciar los pequeños o grandes dramas que pueden conllevar las consecuencias de nuestros actos o determinadas decisiones. Muy bien la pareja protagonista, tanto el norteamericano Rob Delaney, como especialmente la irlandesa Sharon Horgan, que sabe dotar a su personaje de espontaneidad, humor, profundidad, frescura y mucho atractivo, fundamental para que la historia nos resulte verosimil.

Y para terminar, otra protagonista británica. Ha terminado la primera temporada de Agent Carter, el único producto de Marvel que recuerde que haya visto con ganas en los últimos… en todos mis años. Y creo que la principal responsable es el buen trabajo de su carismática protagonista, la guapa inglesa Hayley Atwell. Nacida como spin-off de las aventuras del Capitán América, su origen está en un corto que acompañaba la edición para vídeo doméstico de la primera película del patriotero superhéroe, y en la que veíamos a su novia Peggy Carter convertida en agente secreto. Sólo diré que para el público votante en IMDb que suele ser incomprensiblemente entusiasta con las películas de superhéroes en pijama, esta serie supera en valoración por casi dos puntos a la superproducción que le dio origen. Muy entretenida, dinámica y bien ambientada en los años cuarenta. También es de agradecer tener como “mala” a Bridget Regan, que ya nos mostró que como “mala” es muy buena en las últimas temporadas de White Collar. Aunque en esta hace un papel más frío, en aquella estaba muy muy atractiva. En fin… que a pesar de su origen, esta serie es en estos momentos, cuando regrese, fija en mi cartelera.

Pero como estos días estoy revisando algunas de las fotografías de mi viaje a la Gran Manzana, pues me han venido a mano.

Pero como estos días estoy revisando algunas de las fotografías de mi viaje a la Gran Manzana, pues me han venido a mano.

[Televisión] Cosas de series (y de rugby); montón de tele por culpa de la gripe

Televisión

Pues sí… Esta semana he tenido la salud hecha unos zorros, y aun arrastro algunas complicación de la maldita gripe. Prácticamente un semana de mi vida perdida, salvo en el aspecto televisivo.

Novedades, lo que se dice novedades… pues alguna que otra hay. Ha regresado a pantalla un guilty pleasure. Una de hombres y chica lobos canadiense, Bitten, que es bastante floja. Pero mucho. Ya digo que no entiendo porque la veo… esas cosas que pasan. Creo que ni siquiera se justifica porque la “prota” esté buena… En fin… durará en mi cartelera lo que dure…

Debido a las buenas críticas, decidí recuperar una serie británica que había decidido no atender, Catastrophe. Menos mal que he rectificado. Las peripecias de esta pareja de “maduritos”, ella irlandesa afincada en Inglaterra y el norteamericano, que tras un encuentro casual y fogoso se reúnen para iniciar una vida en común debido al inesperado embarazo de ella me parece buenísima. Humor del bueno al británico modo. No perdérsela.

Breaking Bad es una serie ya finiquitada que ha recibido en estos últimos años el aplauso generalizado de aficionados y crítica. Sin embargo, ninguna de las dos veces que la he “probado” me enganchó. Ahora le llega el turno a su spin off, Better Call Saul. Todavía no sé si me enganchará. Pero ya le he dado el doble de oportunidades que a su antecesora. He visto dos capítulos. Creo que todavía no hemos visto del todo por dónde va a ir, aunque se empieza a intuir… Qué difícil es ganarse holgadamente la vida en la sociedad moderna de forma honorable…

La leyenda de la simpática y animosa Korra, aunque un producto occidental, se desarrolla en un universo no notables resonancias orientales.

La leyenda de la simpática y animosa Korra, aunque un producto occidental, se desarrolla en un universo no notables resonancias orientales.

Un estreno de la semana pasada más curioso y que tiene potencial es Fresh Off the Boat. Es una comedia de situación que acompaña las peripecias de una familia de chinos originarios de Taiwan y establecidos en los EE.UU. que en la mitad de la década de los años 90 del siglo XX se trasladan a vivir desde Washington D. C. a Orlando, Florida. Contado desde el punto de vista de los recuerdos del niño mayor de los tres de la familia. Y su negocio es un restaurante… pero no un restaurante chino, sino uno típico norteamericano, de costillas, chuletones y aros de cebolla… que no va especialmente boyante. Una mala leche moderada, no tremendamente agresiva, y críticas a la sociedad norteamericana en general dosificadas con humor hace que tenga su gracia, aunque está por ver cuándo dará de sí…

Ya comenté que he recuperado series ya finiquitadas. Una reciente, de dibujos animados, destinada al público juvenil, The Legend of Korra. Como consecuencia de que me ha sobrado tiempo de aburrimiento, ya he visto la primera temporada y me he metido en la segunda. Un entretenimiento bien hecho que efectivamente va destinado a la chavalería más mayor, pero que no desagradará a adultos con imaginación.

Otra serie que también ha recibido un buen empujón, de ver un episodio a la semana como pensaba llevo ya la mitad de la primera temporada, es la revisión de la mítica Twin Peaks. Hay que reconocer que por mucho que haya influido en la televisión posterior, no se ven cosas como esa habitualmente. Desde luego la primera temporada fue muy inspirada, con su peculiar agente del FBI, un montón de extraños personajes de pueblo, y su perturbadora colección de guapas adolescentes y otros personajes femeninos con más o menos morbo. El caso es que si analizamos la cantidad de series que parten de una premisa similar, personaje asesinado e investigación que se prolonga en todo el transcurso de la serie, en un lugar que parece apartado del resto del mundo, y a ser posible con un investigador llegado de fuera,… pues hay un montón. Pero es una experiencia curiosa ir viéndola al mismo tiempo que la británica Fortitude, recientemente estrenada. A pesar del distinto tono entre ambas producciones las similitudes son también muy notable.

Supongo que eso consigue dos efectos. Uno, el artístico, dar una ambientación interesante a la serie.

Supongo que eso consigue dos efectos. Uno, el artístico, dar una ambientación interesante a la serie.

Y me lanzado a volver a ver Quark. Aquella parodia de las aventuras galácticas que duró una breve temporada, que en España se denominó La escoba espacial, que casi nadie recuerda haber visto, pero algunas de cuyas bromas he oído citar a gente que no tiene ni idea de la existencia de la serie… Misterios de la transmisión de la información en el mundo moderno. De momento, no me defrauda… es exactamente como yo la recuerdo de mi adolescencia… Y sí, Betty y su clon, sea cual sea Betty o cual sea el clon, estaban estupendas, a su setentero modo. No me extraña que mi otro yo adolescente se enganchara a la pequeña pantalla en las sobremesas del verano de 1980, tan amargo por otros motivos que no vienen a cuento por no ser de naturaleza televisiva… ay, qué pardillo es uno con 17 años… Me consta que alguna vez lee estas entradas. A estas alturas supongo que sabe que nunca la perdonaré…

Y en algún momento tendría que encontrar un momento para comentar sobre The Americans… ¿Por qué pasa tan desapercibida una serie que creo que es de las mejores de la televisión actual? ¿Tan bien interpretada? ¿Con tan buenos guiones? Una incógnita para mí…

Y finalmente, rugby. Ha comenzado el torneo de las Seis Naciones 2015. Este año no me voy a empeñar en ver todos los partidos. Sólo aquellos que me pillen a mano. Es que si no pringas todo el fin de semana entre un partido y otro, y hay otras cosas que hacer y que ver. En la primera jornada vi el final del Francia contra Escocia en Saint Denis, y vergüenza les debería dar a los gabachos, jugar como juegan aunque ganen estos partidos. Y también, muchíiiiiiiiiiiiiisimo más interesante, el Gales contra Inglaterra en Cardiff, en el que por mucho que me fastidie los de la Rosa fueron merecedores vencedores de un partido bonito y emocionante, hasta que los galeses se fueron desarbolando ante la solidez inglesa en defensa.

El otro, el comercial, abrir mercados en Asia y entre los aficionados al manga y demás tebeos orientales.

El otro, el comercial, abrir mercados en Asia y entre los aficionados al manga y demás tebeos orientales.