[Recomendaciones fotográficas] Amantes, urinarios, fotógrafas (algunas españolas) y alguna cosa más

Arte, Fotografía

Hoy voy a recuperar un poco algunos marcadores que tenía seleccionados con vistas a una entrada de recomendaciones fotográficas, pero que por unas cosas u otras no había tenido oportunidad de ir sacando adelante todavía. Acompaño la entrada de fotografías de nuestra última visita al IAACC Pablo Serrano (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos), con la exposición de pinturas de la aragonesa Lorena Domingo y una exposición dedicada al modisto Balenciaga.

Hace una semana comentábamos cómo el fotógrafo Saul Leiter, durante 20 años, fotografió en la intimidad de su estudio a amigas y amantes. Ahora traigo un punto de vista distinto. La fotógrafa sueca radicada en Zúrich Jenny Rova ha reunido un conjunto de autorretratos, ÄLSKLING, tomados a través de sus amantes durante un periodo de 25 años. La intimidad de la fotógrafa, desde el otro punto de vista. Lo hemos visto en FKMagazine. Algunos dirán que son retratos realizados por sus amantes y no autorretratos… mmmmm… consideremos siempre que la autoría de la foto es de quien la concibe, y que en ocasiones, quien pulsa el disparador, es instrumental.

Stephen Shore (Instagram) es uno de los fotógrafos más influyentes de la fotografía contemporánea, además de haber extendido su actividad a la reflexión como teórico de la fotografía, la enseñanza y la promoción del medio. En el canal de Youtube del SFMoMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco), le dedicaron hace unas semanas un vídeo, en el que el propio Shore habla de su fotografía. Muy interesante.

Cartier-Bresson no es un reloj es uno de los mejores blogs de fotografía en castellano que se pueden seguir y leer, y recientemente dedicaron una interesantísima entrada a la influencia de la fotografía en la difusión del arte contemporáneo, e incluso en la evolución de las concepciones estéticas que lo rodean, y en general de toda la sociedad. Sus puntos de partida, La fuente de Marcel Duchamp fotografiado por Alfred Stieglitz y por Elsa von Freytag-Loringhoven, el Excusado de Edward Weston, y el modo de trabajar de Jackson Pollock fotografiado por Hans Namuth y por Martha Holmes. Más conocido el trabajo del primero, es hombre, más sutil el trabajo de la segunda, que merecería más reconocimiento, pero es mujer.

Hablando de mujeres. Este año es el 100º aniversario de la Bauhaus. Estuvimos en Berlín, Weimar y Dessau hace 10 años cuando el 90º aniversario. No me habría importado volver a las actividades que celebrar la actual efeméride, pero parece que no va a poder ser. Hay otros proyectos que se interponen y no hay tiempo o dinero para todos. En cualquier caso, en Creative Boom han dedicado un artículo a las chicas de la Bauhaus. A pesar de ser una institución progresista que, claro está, no sobrevivió a la llegada del nazismo, las mujeres no dejaron de estar discriminadas y en un segundo plano. Se les impidió el acceso a muchos de los estudios, reservados a hombres. Aunque también es cierto que se les abrieron puertas en la Bauhaus, que de otras formas siempre hubieran estado cerradas. Afortunadamente, se va documentando y conociendo el papel de muchas de ellas en aquellos convulsos años. Quedaros con algunos nombres; Marianne Brandt, Gertrud Arndt, Lucia Moholy,…

Sé que Cristina de Middel (Instagram) estaba en la lista de candidatos a la plena pertenencia a Magnum Photos. No sé si ya ha cambiado esta situación o si ya es miembro de pleno derecho, pero en las páginas de la agencia le han dedicado estos días atrás un artículo a su trabajo The Perfect Man, inspirado por la película de Charles Chaplin Modern Times y por la lectura de un artículo que decía que en una ciudad india se había reunido la mayor concentración de imitadores del cineasta y cómico británico. Y así, la de Middel nos presenta su peculiar visión de la industrialización en el subcontinente indio.

Por último, creo que es interesante la lectura en Clavoardiendo de la entrevista que le hacen a la fotógrafa Tanit Plana (Instagram), también uno de los nombres más interesantes del panorama fotográfico español en la actualidad.

[Arte y cultura] Algunas exposiciones recientes

Arte, Cultura, Fotografía

El domingo dimos un paseo de esos que aprovechan una mañana de razonable buen tiempo, a mí me sirvió para probar mi nuevo objetivo fotográfico, y acaban en un agradable vermú antes de ir a casa a comer.

Durante el paseo, atravesamos la plaza de San Felipe, una de las más agradables de Zaragoza, y pudimos comprobar que la sala de exposiciones del Torreón Fortea estaba abierta. Es de dependencia municipal, y en ese momento había una exposición colectiva con nombres muy interesantes. Bajo el título de Lugares significantes, los fotógrafos y artistas visuales Albert Gusi (instagram), Bleda y Rosa (instagram), Orencio Boix, Ricardo Calero, Sara Álvarez y Vicky Méndiz (instagram)(esta también tiene obra expuesta en la Lonja de Zaragoza en estos momentos). Varios de ellos muy vinculados a Aragón. Proyectos fotográficos o visuales asociados a un lugar y a un momento, que les da significado. Sabe a poco. Pero está muy bien.

El lunes teníamos que comprar un regalito. Algo sencillo. Y decidimos probar suerte con la tienda de Caixaforum. No compramos nada, pero visitamos las dos exposiciones que hay en activo.

La primera de ellas está dedicada a los diseños de arte para las películas de Disney. Cuidado con traducir concept art, que es la expresión americana, por arte conceptual (conceptual art). Son cosas distintas. No estamos ante arte conceptual. Estamos ante el trabajo de dibujantes, diseñadores gráficos y otros artistas que hacen el trabajo previo sobre cómo luego será el aspecto visual de las películas. Y hay verdaderas maravillas. Dividida en secciones, mitos, fábulas, leyendas, historias americanas y cuentos de hadas, va a haciendo un repaso de algunos trabajos significativos. No siempre me ha gustado la forma en que la factoría Disney ha trasladado a la pantalla algunas de estas historias, desvirtuándolas o introduciendo ideologías, a veces muy casposas. Pero el trabajo artístico realizado para muchas de ellas es notable, y hace que la exposición merezca la pena.

La segunda de las exposiciones se centra en torno al proceso de concepción y realización de uno de los cuadros más notables de Salvador Dalí. Se trata de Leda Atómica [https://tinyurl.com/leda-atomica], una pintura que realmente me gusta mucho. De estilo surrealista, tiene no obstante diferencias notables con la obra anterior del artista, al mismo tiempo que enlaza con su obra posterior, influida por según el artista por el acontecimiento del lanzamiento de las primeras bombas nucleares sobre ciudades japonesas. Pero con Dalí me pasa siempre algo similar. Sus obras me parecen muy interesantes y muchas me gustan, pero cuando habla y se explica me parece un tipo presuntuoso, vacío, rimbombante, que no tiene ni idea de lo que habla. Y que se apunta a las modas o tendencias del momento como quien se apunta a cualquier fiesta. Pero como a veces digo, admiremos la obra, pero no necesariamente al obrador.

[Libro] La muerte del comendador (libro 2)

Literatura

Tras el periodo navideño, llegó a las librerías, de las de papel de toda la vida o las virtuales, la segunda parte, el segundo libro, de la última novela de Haruki Murakami, cuyo primer volumen comenté ya en su momento.

Sobre el planteamiento de la novela, no hay mucho que añadir a lo que ya comenté en su momento. Como sucede en muchas de las novelas y relatos de Murakami, el protagonista es un hombre en situación de despiste vital absoluto, marcado por la ausencia de una o varias mujeres que han marcado su vida. En el caso de esta última novela, el protagonista, de nombre desconocido, todos los demás personajes tienen nombre salvo una amante circunstancial, ha sido recientemente abandonado por su esposa, que tiene un amante, y además arrastra desde su adolescencia el duelo por la muerte de su hermana más joven, con quien estaba muy unido. Refugiado en una casa de montaña, cedida por una amigo suyo, lo dejábamos rodeado de una serie de personajes, reales o fantásticos, desde el momento en que encuentra un cuadro desconocido del famoso pintor que ocupó la casa durante años. Un “gatsby” nipón, que espía a una adolescente que podría o no ser su hija, que además vive con una atractiva tía suya. El amigo que le presta la casa y su padre, el famoso pintor, y una amante eventual conforman el panorama de las personas de carne y hueso. Una idea encarnada en un “comendador” salido de un cuadro que recrea una escena del Don Giovanni de Mozart, forma parte del mundo fantástico que rodea al protagonista.

Una casa en la montaña, en un bosque, con un templete perdido en el mismo,… con senderos secretos que sólo conoce alguna gente, con misteriosas fosas ocultas en el suelo del bosque… Cosas que pasan en el Japón de las fantasías y los mitos.

En el segundo libro, hay una reducción de la trama a tres personajes que se confirman como principales, con destinos entrelazados, mientras que el resto son circunstanciales. El protagonista debe conjurar sus fantasmas, tanto los derivados de su divorcio como de la pérdida de su hermana. El viejo pintor ya demenciado debe alcanzar la paz que perdió en los convulsos tiempos de la guerra mundial y los años que la precedieron. La joven adolescente, Marie, es el factor femenino que de alguna forma desencadena el proceso de cambio y catarsis, al mismo tiempo que inicia su paso de la niñez a la madurez. No quiero entrar en detalles para no originar prejuicios, pero es un viaje que inician los tres personajes, cada uno a su estilo, que tiene su repercusión tanto el mundo físico como en el de las ideas y lo imaginado. De la realidad y de las metáforas.

La impresión global de la novela se resume en tres puntos. Primero, es muy entretenida de leer, más que otras de Murakami que resultan un poco más densas. Esta es dinámica e intrigante. Segundo, quizá por lo anterior, no tiene la misma profundidad o te deja la misma impresión que otras novelas anteriores; no me ha dejado el poso que otras novelas que fueron las que me engancharon al autor. Tercero, es banal buscar respuestas a todo lo que sucede. Lo importante es el camino, los procesos, no la resolución de los misterios. Como otras piezas de la literatura japonesa, sientes que te quedan lagunas que expliquen porqué los personajes han llegado a esa situación, y sientes que no has obtenido todas las respuestas. Pero yo ya he asumido esta situación hace tiempo, no me importa, me permite construir mi propia novela en mi cabeza, y disfruto igualmente de la lectura.

La novela ha sufrido un par de polémicas antes de llegar a nuestras librerías, que quizá merezcan un comentario, aunque no sean en absoluto esenciales en lo que es lo importante de la obra.

Cuando me enteré de la publicación en Japón de Kishidancho Goroshi [騎士団長殺し], que es el título original de la novela, hace ya casi dos años, se produjo una polémica por el reconocimiento explícito que hace de las matanzas y desmanes del Ejército imperial japonés en China, y especialmente en Nankín. Japón es una nación conservadora en política, y los principales partidos gobernantes desde la Segunda guerra mundial han tendido a minimizar las atrocidades causadas por su nación, y remisos a pedir perdón. Son los casos como el mencionado en China, la esclavitud de mujeres coreanas y de otros países prostituidas en contra de su voluntad a los soldados del ejército, o el infame comportamiento con los prisioneros de guerra. Murakami reconoce de forma explícita, y lo integra en la trama de la novela de forma importante, la existencia de las matanzas en Nankín, y la crudeza de las mismas, así como el ambiente en el que se movía el Ejército imperial japonés. Desde mi punto de vista, le honra; lo distancia de las posiciones nacionalistas y revisionistas que pretenden justificar las acciones criminales del militarismo nipón.

En algunos países, el caso más comentado fue Hong Kong, la novela ha sido calificada como pornográfica, por contener algún pasaje en el que es relativamente explícita en la descripción de las relaciones sexuales. A mí, esta posición me parece una exageración absoluta. Están ahí, pero no tienen ni mucho menos la intención de un libro pornográfico; suponen una descripción realista de una relación. Dejando aparte de cierta interpretación más o menos fantástica de determinados sueños o vivencias oníricas de carácter sexual que se producen. En el mundo hay una ola de conservadurismo que provoca actitudes censoras. Yo diría… no os preocupéis por el tema. Creo que no es lo más importante de la novela. Si sois mojigatos en estos temas… pues leed esos pasajes un poquito más deprisa y en diagonal, y a otra cosa. O hacéoslo mirar.

Por la complejidad de las traducciones del japonés al español, dos idiomas muy diferentes, creo que es obligatorio hablar del alto nivel de la que nos ofrecen los traductores de esta novela, Yoko Ogihara y Fernando Cordobés. Ya son diversas las obras japonesas que he leído traducidas por ambos, y tengo la sensación de que los hacen realmente muy bien. Coincidiendo con los días en que leía el libro, se lanzó una película documental, Dreaming Murakami, que estuvo disponible de forma gratuita durante 48 horas en internet para quien la quisiera ver. En ella se hablaba del proceso de traducción del autor desde el punto de vista o acompañando a Mette Holm en el proceso de traducción de una de las novelas del autor al idioma danés. El documental no es de una calidad extraordinaria, es más bien normalito, pero si que traslada muy bien las dificultades que presenta la traducción del japonés a un idioma indoeuropeo y la necesidad de que determinadas fases de la traducción sean contrastadas con otros traductores, así como la intensa labor de documentación necesaria para ser fiel a las intenciones del autor en la obra original.

El balance global de la novela. Primero, me fastidia considerable que no se publique las novelas de forma íntegra. Me refiero a que no se publique todo al mismo tiempo; me da igual si es en un libro o en dos. Hay elementos que pueden justificar que en la novela se establezca un “hasta aquí esto, a partir de aquí, es otra cosa”. Pero no obligarme a esperar un arbitrario tiempo de tres meses para retomar la lectura. Soy ya mayorcito para tomar mis propias decisiones sobre cuando detener momentáneamente la lectura y digerir lo que he leído y cuando continuar. No sé si es una decisión de autor o editorial. Parece que lo segundo, porque en Japón se publicaron los dos libros al mismo tiempo. Pero me parece mal. Segundo, los temas de Murakami me siguen llegando. Como hombre, en el sentido de ser humano de sexo masculino, hay vivencias en los protagonistas de sus novelas que de una forma u otra resuenan en las mías o en mis recuerdos. No los hechos… ni de lejos. Sino los sentimientos. Tercero, quizá no pase a la historia como una de las novelas más emblemáticas de Murakami, pero yo he disfrutado de su lectura. Me ha parecido muy entretenida.

[Arte] Mañana de domingo en el museo

Arte, Fotografía

Como la previsión es que la mañana del domingo, tras un principio lluvioso, quedase despejada y agradable a partir del mediodía, como así fue, quedé con unas amistades para ir al Museo de Zaragoza y luego a tomar un aperitivo y charrar un rato. El motivo de ir al museo es porque les hablé de la exposición Goya+Buñuel que comenté hace unos días. aunque luego nos dimos una vuelta más amplia por las exposiciones temporales de estos días.

En el patio del museo, escultura, una retrospectiva con 17 obras de Santiago Gimeno realizadas entre 1992 y 2018.

En una de las salas de la planta baja, teníamos el 94º Salón Internacional de Otoño de fotografía organizado por la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza. La verdad es que vimos esta exposición por los pelos. Era el día de la clausura. Ya no se puede ver más. Una amplia variedad de obras, muy diversas, de autores internacionales. He de decir que siento todas ellas muy correctas e incluso brillantes desde un punto de vista técnico, encontré pocas que me interesaran por su contenido, y mucha copia más o menos descarada de obras ya conocidas de autores con más o menos prestigio. Desde quien emula a pintores como Matisse o Vermeer, a quien se fija en la piscinera Maria Svarbova, a quien sigue a rajatabla las recomendaciones uniformantes de sitios como 500px y similares.

Ya finalmente, subimos a la exposición Goya+Buñuel, que como ya comenté está repartida en dos sedes. La sección contenida en el Museo de Zaragoza me parece más interesante que la del Museo Goya (antes Camón Aznar), por lo que fue a este al que acudimos. Con menos gente que el sábado de la semana anterior, pude dedicar más tiempo a las obras, y especialmente a los audiovisuales. La disfruté más.

También visitamos alguna de las nuevas incorporaciones a la colección permanente sobre Goya y relacionados. Nos había llamado la atención en la prensa la denominación de una de ellas como “borrón”, que debe tener sentido en el ambiente técnico de la pintura artística, pero que no deja de ser graciosa. Tras ello, salimos hacia la plaza de los Sitios y buscamos un sitio donde tomar algo.

[Libro] La muerte del comendador (Libro 1)

Literatura

Ya lo avisé ayer. Esta semana, Haruki Murakami va a tener mucha presencia en este Cuaderno de ruta. Murakami es uno de esos eternos candidatos al Nobel de literatura y, quizá por eso, nunca lo gana. Bien es cierto que también es un premio en cierta decadencia. Y no lo digo por los méritos de los que lo ganan, entre los que hay realmente escritores o escritoras excelentes, muchas veces de literaturas minoritarias, a cuyas obras no accederíamos si no fuera por este premio. También es notorio el número de grandes escritores que no lo han ganado, por cierto.

No. El problema es que la institución que lo otorga, la Svenska Akademien (Academia Sueca), organización similar a la Real Academia Española (nunca “Real Academia de la Lengua Española”, como dicen algunos), ambas copias de la Académie Française (Academia Francesa), se vio sumida en una serie de escándalos, acompañados de dimisiones, que impidieron que pudiese asumir la tarea de debatir y otorgar el premio en este 2018. Se ha constituido una “academia provisional” que ha otorgado un premio alternativo este año, sustituto del oficial, a la francesa guadalupeña Maryse Condé. Murakami también ha sido candidato al “nobel alternativo”. Y tampoco lo ha ganado.

calle-en-higashiyama---kioto_15403202732_o.jpg

Inevitablemente, nos vamos a las calles y los montes de Japón para ilustrar la entrada. Incluidas las calles de Kioto, de donde es originario el escritor.

 

En cualquier caso, la publicación de un nuevo de libro de Murakami es un acontecimiento editorial a nivel mundial. Con el agravante de que desde que se publican en Japón los originales, hasta que van llegando las traducciones a los distintos países occidentales puede pasar un desesperante año o más, en el cual se van generando expectativas por los artículos y comentarios de la prensa especializada. Y en esta ocasión, viene otro agravante… la obra está dividida en dos libros que no se han publicado simultáneamente. Si en España pudimos disfrutar del primer libro desde el 9 de octubre, yo lo compré con antelación para que bajar al Kindle en cuanto estuviera disponible, hasta enero de 2019, si toda va como está previsto, Tusquets no pondrá a nuestra disposición el segundo libro. Un rollo. No me gusta. Pero me tengo que aguantar.

Tras un libro más bien breve, una historia “sencilla”, en su novela anterior, vuelve a una historia relativamente compleja, en el ámbito del realismo mágico, género al que se atribuyen muchas de sus obras de ficción. Nunca he estado totalmente seguro de esta atribución de género literario. Es cierto que en muchas de sus obras se mezclan elementos de fantasía en una cotidianidad muy similar a la realidad del mundo actual… pero no acabo de verle el encuadre junto a otras obras de este género, como son las de muchos escritores latinoamericanos del siglo XX.

ciervos-sagrados---miyajima_15251330448_o.jpg

Ciervo sika en la calles de Itsukusima, isla famosa por sus santuarios y su bosque primigenio.

En cualquier caso, también tenemos un misterio de carácter preternatural en la historia del pintor retratista que de repente entra en crisis por la ruptura de su matrimonio y se aisla del mundo, sin un propósito muy definido. Hasta que encuentra un misterioso cuadro desconocido de un pintor prestigioso de estilo japonés, “La muerte del comendador”, conoce a una especie de “Gatsby” nipón que le propone que le haga un retrato, y empiezan a suceder esos fenómenos de carácter preternatural que irán configurando un misterio alrededor de la figura del pintor que ocupó la casa con antelación, con el “Gatsby”, con un “comendador” en miniatura que se le aparece, y con una tímida adolescente que entra en escena cuando el primer libro, el que he leído hasta el momento, llegaba a sus capítulos finales.

Como nos tiene acostumbrados, el personaje central de la narración es un hombre en crisis. Despistado. Desconcertado. Como sucedía en uno de sus libros de relatos cortos, marcado por la ausencia de un mujer; una mujer, su esposa, que tras una apariencia normal, encierra un halo de misterio. O al menos sus acciones. Constantes de la narrativa de Murakami.

En cualquier caso, este comentario es un adelanto sobre lo que llegaré a decir cuando termine la novela dentro de unos meses. He de decir que la he leído con notable interés. Que de momento me ha gustado mucho. Que me he sentido como “en casa”, en terreno conocido, pero con elementos nuevos. Y que tengo muchas ganas de saber por dónde va a tirar en el segundo libro. Continuará.

en-el-bosque-primario-del-monte-misen---miyajima_15775465832_o.jpg

Bosque primigenio de Itsukushima.

[Recomendación fotográfica] Ana Palacios y los niños esclavos (y algo más)

Arte, Fotografía

Este verano esta siendo abundante en exposiciones fotográficas de calidad en Zaragoza. A las tradicionales del festival PhotoEspaña, tanto en el Centro de Historias como en la Lonja, hemos de sumar a Robert Capa en Caixaforum y, finalmente, a Ana Palacios en el IAACC Pablo Serrano. Finalmente, no porque merezca estar a la cola de los anteriores, sino porque ha sido la última exposición que he visitado de todas ellas.

A Ana Palacios tuvimos ocasión de conocerla en persona hace algo menos de dos años, cuando Fotógraf@s en Zaragoza organizó una visita a su exposición en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza sobre la difícil vida de los albinos en África, en concreto en Tanzania. En aquel momento, la fotógrafa, una persona simpática y accesible, se prestó a guiarnos en su propia exposición, contarnos sus antecedentes personales en el mundo de la producción cinematografíca y su giro, arriesgado, a la fotografía en el marco de la cooperación con organizaciones humanitarias. Aquel trabajo, Albino, ya nos resultó notable, y aunque no tuvo la misma repercusión que el actual en los medios de comunicación, ya nos pareció meritorio e interesante, no sólo desde el punto de vista fotográfico, sino también desde el social y humano.

20180731-9930242

Más repercusión está teniendo en los medios de comunicación y en otros niveles su exposición actual en el IAACC Pablo Serrano. Niños esclavos. La puerta de atrás es el nombre de esta exposición. Palacios sigue con el mismo esquema de trabajo, la colaboración con organización humanitarias de carácter no gubernamental, con las que colabora en el proyecto The Back Door. En esta ocasión no cuento con el testimonio directo de la fotógrafa. Si en algún momento se celebró alguna visita guiada por la misma a la exposición, en esta ocasión no pude asistir. Y de hecho he tardado varias semanas en encontrar un momento para visitar tranquilamente la oferta expositiva actual del centro especializado en arte y cultura contemporánea. Pero a mí me parece un proyecto más complejo.

La esclavitud es un fenómeno que mucha gente asocia al pasado y a determinadas situaciones históricas. Pero sigue siendo un fenómeno actual en muchas partes del mundo. Incluso en nuestras sociedades occidentales encontramos situaciones de trabajo en condiciones de esclavitud o semiesclavitud asociadas a la inmigración clandestina. Y no digamos ya los tristes fenómenos de la esclavitud de mujeres asociada a la explotación de mujeres de todas las razas, por favor que no volvamos a escuchar hablar de “trata de blancas” ignorando el fenómeno en toda su extensión, para las redes dedicadas a la prostitución. Fenómenos en los que no sólo hay responsabilidad por parte de las redes de engaño, secuestro, traslado y explotación de estas mujeres, sino también por parte de los clientes, “consumidores” de estos servicios, muchos de los cuales se encuentran entre nuestros vecinos. Tanto a nivel local, como aquellos que hacen esos viajes exóticos, por ejemplo al sudeste asiático, con el fin de poder salvar las trabas a la prostitución de menores. Siempre debemos aprovechar estas ocasiones para reflexionar sobre las responsabilidades colectivas e individuales en el mantenimiento de las situaciones de injusticia y de violación de los derechos humanos más fundamentales.

20180731-9930244.jpg

El trabajo de Ana Palacios se centra en los niños esclavos. Un fenómeno que se da en todo el mundo, pero es especialmente en determinadas zonas de África, sobre todo en el África occidental, donde ha trabajado la fotógrafa, con decenas de millones de niños afectados. La extrema pobreza de muchas gentes, la incapacidad de sostener y criar a su progenie, hacen que caigan muchos de estos niños en un comercio en el cual se ven obligados a trabajos forzados impropios de su edad, y a abusos de todo tipo. Todo ello queda reflejado en la exposición de la fotógrafa, que no se limita mostrarlas imágenes, sino que también nos proporciona datos e información para la reflexión.

Por lo tanto, una exposición totalmente recomendable, que permanecerá en Zaragoza hasta el 30 de septiembre, y que se complementa con un libro, no sé si es adecuado llamarlo catálogo, sobre el proyecto, editado por La Fábrica, y que también merece la pena.

20180731-9930249.jpg

Como he dicho, la visita fue al conjunto de propuestas expositivas del IAACC. Además de un exposición sobre el tenor Miguel Fleta, personaje que no despierta en mí excesivas simpatías, había también una exposición de la pintora Cristina Huarte, nacida en Zaragoza en 1988, una artista joven, que sí que nos impresionó favorablemente, y que también recomendaría que visitarais… si es que está abierta todavía. En estos momentos no la localizo en la página del IAACC, ni entre las exposiciones actuales ni entre las pasadas ¡¡??

20180731-9930247.jpg

[Fotos] Rebullida, gente y tiempo tormentoso

Fotografía

Para acompañar mis recomendaciones fotográficas de esta semana, que encontraréis en Recomendaciones semanales – del 27 de mayo al 3 de junio de 2018, he incluido algunas fotos de nuestro paseo de ayer, en el que paramos a ver las exposición del pintor Rebullida en la Lonja de Zaragoza, paseamos entre las casetas de la feria del libro, aunque me pareció más interesante la fauna humana de los alrededores que la poca expectación que la feria producía, y contemplamos el paisaje del Ebro mientras amenazaba una tormenta que descargó poco después,… pero ya nos pilló en el autobús camino de la cena.

Si alguien tiene la curiosidad, salvo el marco que las separa del fondo, las fotos son JPEGs directos de cámara, sin procesado posterior. Salvo dos panorámicas en las que he unido entre 3 y 8 fotogramas para conformarlas.

[Arte] Giorgio de Chirico en Caixaforum Zaragoza

Arte

A punto estoy de entrar en este Cuaderno de ruta en modo sólo fotos durante unos días. Pero antes quería dejar constancia de esta exposición que se inauguró recientemente en el Caixaforum de Zaragoza, dedicada al pintor y escultor italiano, de padres italianos, aunque nacido en Grecia, Giorgio de Chirico.

20180321-_1004670

En ocasiones había visto encuadrado a De Chirico entre los surrealistas. Especialmente por sus primeras etapas en la pintura, con sus interiores y sus plazas abandonados, con sus maniquíes despersonalizados, con el aspecto onírico de sus cuadros. Ahora sé que más bien deberíamos considerarlo un precursor, que influyó en los surrealistas, a partir de lo que se denominó el arte metafísico, que le otorgó un lugar entre los importantes de las vanguardias del siglo XX.

Con posterioridad, para decepción de muchos representantes de estas vanguardias, tornó su estilo hacia formas más clásicas, muy inspiradas en los periodos clásicos de las artes. Que conste que a mí también me han gustado las obras expuestas de estas etapas.

En fin, una exposición que me ha resultado muy interesante y recomendable. No descarto volver a verla con tranquilidad más adelante. Cuando fuimos, había un par de grupos de escolares adolescentes que armaban bastante follón ante los tibios intentos de sus profesores de mantener el orden y ante la desesperación de las guías de la sala de exposiciones que intentaban penetrar con poco éxito en sus duras molleras.20180321-_1004705.jpg

[Cine] Sesión doble: Churchills y Van Goghs (2017)

Cine

Nuevamente una semana con sesión doble. Y ya se han hecho públicas las candidaturas a los Oscars. Y ya sabemos que las dos optan a premios en distintas categorías. Y las dos están dedicadas a sendas figuras históricas. Vamos a por ellas.

Darkest Hour (2017; 05/20180122)

Si habéis visto Dunkirk, esta película podría titularse algo así como “Y mientras tanto en Londres…”. Porque efectivamente trata del nombramiento de Winston Churchill como Primer Ministro del Reino Unido durante la ofensiva alemana en los Países Bajos, Bélgica y el norte de Francia en mayo de 1940, y de las presiones y dudas sobre si firmar una paz con la Alemania nazi o mantenerse en guerra a pesar de lo mal que iban las cosas.

La película está dirigida por Joe Wright, un especialista británico en películas de época, por lo que el oficio a la hora de poner en pie el largometraje estaba asegurado a priori, aunque en su filmografía hay cosas que me gustan más y otras menos. Se sustenta el film sobretodo en la interpretación de su protagonista, Gary Oldman, absolutamente irreconocible en su caracterización. El resto de personajes tienen pequeños papeles de soporte o ambientales, con simpáticas interpretaciones de Lily James, como secretaria de Churchill, y Kristin Scott Thomas, como su esposa. Pero no pasan de ser personajes accesorios por completo.

20100401-_1020899

Van Gogh, definitivamente no era francés, sino holandés. Y en Amsterdam está el principal museo dedicado a su obra, que no es demasiado amistoso con los fotógrafos. Por lo menos en 2010, la última vez que estuve. Pero sus alrededores están muy bien. Incluso cuando amenaza lluvia.

Siendo como es una buena película, me parece que no llega ni de cerca a ser una película brillante, por buenos que sean los ladrillos con los que está construida. Para empezar, sinceramente, no me simpatizan las interpretaciones basada en los extremos. Excesos de caracterizaciones. O excesos en la interpretación. Incluso si el personaje es excesivo. Por otro lado, el dilema sobre el que trata la película, las opciones de Churchill respecto a la guerra, no me parece que mantengan un nivel de debate interno y externo tan grande como para justificar el largometraje. Creo que al final es una cuestión que se trata de un forma un tanto simplista. Con una escena en el metro, que desconozco que aval histórico tiene, pero que me resultó excesivamente patriotera y simplona. Se deja ver, no está mal, pero sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

20100401-_1020895.jpg

Loving Vincent (2017; 06/20180126)

Película de animación cuyo principal argumento de ventas es que se filmó a partir de nosecuantitas decenas de miles de óleos realizados por 100 pintores o así. Lo cual es cierto pero con matizaciones a la hora de describir la técnica utilizada. En realidad, la base de esta película anglopolaca dirigida por Dorota Kobiela y Hugh Welchman es la rotoscopia. Es decir, la filmación con auténticos actores para luego, sobre la imagen de los fotogramas filmados, pintar los fotogramas de la animación. Lo que facilita mucho el trabajo del pintor y la progresividad de la animación. El óleo no me consta que se hubiese utilizado todavía en animación. Pero otras técnicas pictóricas, como la acuarela, sí. Y sin la ayuda del rotoscopio.

Y así seguimos el periplo de Armand Roulin (Douglas Booth), hijo del jefe de carteros, para entregar una carta póstuma de Vincent van Gogh (Robert Gulaczyk), muerto en lo que parece un extraño suicidio, meses más tarde de su muerte, a su hermano Theo, que también ha fallecido. Y por lo tanto ha de buscar la forma de entregarla a la viuda de este, a través del doctor Gachet (Jerome Flynn) y la hija de este, Marguerite (Saoirse Ronan). Lo cual le llevará a querer conocer más sobre las circunstancias de la muerte del pintor, y sobre su personalidad.

20100401-_1020910.jpg

La principal virtud de la película es su virtuosismo técnico, indudable. Sin embargo, y a pesar de la buena acogida de la crítica, creo que su planteamiento, su guion y sus diálogos están poco cuidados, resultando un tanto simplones. Hubo momentos en que me sentí algo aburrido, por una trama que, pese a la limitada longitud del metraje, 88 minutos, me pareció innecesariamente alargada.

Loable intento, que hay que ver si uno es un aficionado a animación cinematográfica. Pero que puede aburrir a quien no sepa apreciar estas técnicas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

20100401-_1020915.jpg

[Arte/fotografía] Entre la pintura de Renoir y las fotografías de tres grandes en Madrid – Fotografía y otras artes visuales

Arte, Fotografía

Son las diez y media de la mañana aproximadamente del viernes 4 de noviembre de 2016 cuando desembarcamos del AVE que nos deja en la estación de Madrid-Puerta de Atocha. Llego a la capital del reino acompañado de una amiga con la intención de visitar la exposición de Pierre-Auguste Renoir en el Museo Thyssen-Bornemisza y las de tres grandes fotógrafos, Bruce Davidson, Castro Prieto y Robert Capa, en distintas salas de exposiciones madrileñas. En el enlace a continuación os lo cuento. Para quienes no estén interesados, unas fotografías del día.

Origen: Entre la pintura de Renoir y las fotografías de tres grandes en Madrid – Fotografía y otras artes visuales

.

Guardar

[Arte] Exposición de Iris Lázaro en La Lonja

Arte

En las últimas semanas me he paseado por varias exposiciones. Un par de ellas de fotografía, ambas en visita colectiva organizada por Fotógraf@s en Zaragoza, y otra de pintura, la que hoy os presento aquí, de la pintora Iris Lázaro que se puede visitar desde hace unas semanas en La Lonja.

Sobre las exposiciones de fotografía, por llevarme la contraria a mi mismo respecto a lo que suelo hacer, no voy a decir gran cosa. Me pillaron en la semana a continuación de mis vacacione, un poco saturado de ir con la cámara a todas partes, y asistí a ellas con una actitud más pasiva de lo habitual. No obstante, de la más interesante para mí, “Albino” de Ana Palacios, que se encuentra en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, fue ampliamente reseñada en el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, y os animo a visitar este artículo. Fue especialmente interesante por contar con la propia fotógrafa como guía de excepción de la visita.

La otra, “Zaragoza años 20”, organizada por la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, tuvo un carácter un poco más anecdótico. La curiosidad de comparar la ciudad de hace casi 100 años con la de ahora.

Pero el domingo de final de mis vacaciones, sin tiempo para pararme con detalle, vi que estaba la exposición de pintura que aquí os traigo en La Lonja de Zaragoza. La pintora, Iris Lázaro.

20161029-_1050784.jpg

Es esta una pintora nacida en un pueblo de la provincia de Soria, Trévago, en 1952, que como muchas personas y familias de esa provincia abandonaron su lugar de origen. Y se vino a Zaragoza, donde se forma en la escuela de artes… con lo cual de alguna forma, “nos apropiamos” de la figura.

En la exposición veo dos partes, las obras más antiguas, más de juventud, que muestran un cierto descaro conceptual. Muy centradas sobre el universo femenino, tienen sus puntos de surrealismo o simbolismo subyacente. Y sobretodo marcan algo que parecerá una constante en lo que vemos de la obra. Su perfeccionismo. Trazos suaves finísimos, gran detalle en los objetos que pinta. Sin llegar, afortunadamente desde mi punto de vista, al hiperrealismo que a mí me aburre.

20161029-_1050789.jpg

20161029-_1050788.jpg

20161029-_1050778.jpg

Luego, conforme pasan los años, el tono de la obra cambia, y predomina una sensación nostálgica. Evidentemente, la pintora no ha olvidado sus raíces y pinta repetidamente el paisaje de su pueblo. U otros lugares que evidentemente nos trasladan un cierto grado de calma melancólica. Esa nostalgia por algo que mencionaba, sea o no sea su pueblo.

Toda esta parte de la exposición, sin negar el virtuosismo técnico de la pintora, me parece menos interesante, si os he de decir la verdad. Pero en términos relativos; sigue pareciéndome una exposición interesante de visitar.

20161029-_1050781

20161029-_1050784.jpg

20161029-_1050783.jpg

Hacia el final de la exposición hay algunas marinas muy interesantes, un par de bodegones que me llaman la atención, y un retrato de sus padres… que me deja muy frío. Quizá no sea el retrato el fuerte de la pintora… En cualquier caso, una exposición interesante y agradable que se puede recomendar ver a quien esté por Zaragoza, sin dudarlo.

20161029-_1050787.jpg

[Arte/fotografía] Exposiciones en Caixaforum Zaragoza – Fotografía documental y “settecento” italiano – Fotografía y otras artes visuales

Arte, Fotografía

Quiero hacer un repaso aunque sea breve a las exposiciones actualmente en vigor en el Caixaforum de Zaragoza, una de pintura y otra de fotografía documental. Ya hace un par de semanas que visité estas exposiciones, pero como últimamente he tenido muchas cosas de las que hablar… se me ha ido retrasando esta entrada.

En el enlace a continuación lo cuanto con más detalle, en mis páginas dedicadas a la fotografía y las artes visuales. Para quien no quiera saber tanto, dejo aquí algunas imágenes de las exposiciones.

Origen: Exposiciones en Caixaforum Zaragoza – Fotografía documental y “settecento” italiano – Fotografía y otras artes visuales