[Libros de fotografía] Desde Japón y desde “otro lugar”

Fotografía

Ayer por la tarde veía unas fotografías de la calles de Tokio tomadas ese mismo día en Takeshita-dori y otras calles de Harakuyu. Estaban vacías en un momento, entre la cinco y las seis de la tarde de un sábado, en las que no tendría que haber cabido ni un alfiler. Son los efectos del tifón Hagibis. Recordemos… huracán, tifón y ciclón son exactamente el mismo fenómeno. Huracán se suele usar para los que se forman en el Atlántico, tifón para los del Pacífico occidental y ciclón para los del Índica. Grosso modo, no pretendo ser exacto ni exhaustivo, sólo orientativo. Hay más nombres y otras regiones de los océanos.

Takeshita-dori el lunes de esta semana, cinco días antes del tifón del que os hablo.

El caso es que cuando planificamos el viaje a Japón que hemos realizado entre el 24 de septiembre y el 8 de octubre de este 2019, la idea inicial era salir el 1 de octubre para volar de regreso el 15 de octubre. De haber seguido esa idea, y suponiendo que la planificación del viaje hubiese sido la misma, ayer 12 de octubre tendríamos que habernos desplazado desde Ise-shi a Tokio. En tren. E Ise-shi es una ciudad que es prácticamente costera. O sea, mal. No hubiera podido ser. No habríamos tenido tren, y hubiéramos tenido un roto en el viaje, quizá no demoledor pero sí importante. Seguiremos confiando en el futuro en nuestra suerte. El motivo por el que adelantamos una semana el viaje, a pesar de que eso suponía probablemente temperaturas más altas, es que había más de 100 euros de diferencia en los vuelos. En septiembre, los vuelos a Japón son algo más baratos que en octubre. Alguién nos dijo que porque en ese mes hay más riesgo de tifones. ¿Captaís la ironía?

Cerca de Ise-shi, visitamos las isla-museo de las perlas Mikimoto en Toba, donde presenciamos una exhibición de las “ama”, las mujeres del mar, que recolectan sus “frutos” desde tiempos ancestrales.

Pero vamos al tema de hoy. Y ya que he empezado con una foto de una “ama” en su exhibición en la isla-museo Mikimoto, dedicada a las perlas cultivadas, he de comentar que en Tokio dedicamos una parte del último día, el anterior al regreso, a hacer compras. Y yo me dirigí a Jimbocho, una serie de calles en la capital nipona donde abundan las librerías. Llevaba referencias para saber donde encontrar las dedicadas a los libros de arte y fotografía. No estaba por cargar con muchos libros. Por coste y por peso. Pero pensé en conseguir algunos, de autores japoneses por supuesto, que fueran ligeritos y no muy caros. Soñé por un momento en encontrar alguna copia del trabajo del fotógrafo Yoshiyuki Iwase que dedicó a la “ama”. Siguiendo las tradiciones de la especie humana más ancestral, cuando en origen éramos cazadores-recolectores, en muchas sociedades hubo una división del trabajo por sexos; los hombres se desempeñaban como cazadores y las mujeres como recolectoras. Desconozco hasta que punto esto es una verdad establecida rigurosamente. Pero en cualquier caso, en la zona de Ise-Shima, los hombres se dedicaban a la pesca y las mujeres a la recolección de los productos del fondo del mar. Podéis encontrar fotografías de Yoshiyuki en Los grandes fotógrafos, introduciendo una palabra clave con su nombre en Instagram (o así), o buscando vídeos en Youtube. Os dejo uno de ellos.

Sí que encontré un libro de Ishiuchi Miyako, Time textured in monochrome, que me atrajo en seguida. Ya tengo un libro de Ishiuchi dedicado a los objetos encontrados entre las ruinas de Hiroshima tras el criminal bombardeo nuclear. Y me gusta esta fotógrafa. En esta ocasión nos ofrece fotografías de varias series que comparte la importancia de las texturas tanto en la materia fotografiada como de la propia fotografía, y su relación con el paso del tiempo. Una primera serie de fotografías callejeras, en las que apreciamos las texturas de las casas, de las calles, del grano de la película, otra segunda serie de interiores en estado de decadencia, y una tercera serie, la que más me gusta en la que fija su objetivo sobre la textura de la piel en las personas, marcando el paso del tiempo. Desde la piel tersa de los niños y las personas jóvenes, a las cicatrices que van quedando con el tiempo, con especial atención a las cicatrices de operaciones cesáreas, relacionadas con el nacimiento, y hasta las arrugas que aparecen en nuestra cara y nuestros miembros con la edad. Que elegante, sobria y profunda es esta fotógrafa.

El segundo libro que me interesó fue un pequeño catálogo de una exposición retrospectiva dedicada a un fotógrafo que me era desconocido, Gochō Shigeo. Fallecido en 1983, joven, con sólo 37 años, es poco conocido en occidente. Con fotografías en blanco y negro, las más tempranas, y en color, las más tardías, hace un repaso a las gentes del Japón que ha salido ya de la posguerra y ha entrado en ese periodo de prosperidad que parecía interminable, pero lo hace fijándose en las personas. La mayor parte son retratos sencillos, de gente en su entorno, que casi parecen las fotografías familiares. También las populosas calles de las muy pobladas ciudades japonesas.

Las gentes en el populoso y famoso cruce de Shibuya en Tokio.

El tercer libro se titula Photography Now! y es uno de estos libros que se publican en distintos países para intentar dar una visión global de cuál es el estado de situación de la fotografía en el mundo. Pues este es el punto de vista de los japoneses, con un listado de trece fotógrafos, entre los que figuran nombres más o menos conocidos, dos japoneses, Nishino Sohei (instagram) y Daifu Motoyuki (instagram), que tal vez no aparecerían en libros similares de otros países… bueno, Nishino sí, que me lo he encontrado ya en muchas ocasiones, y una española,… sí, la de Middel (instagram), que suele aparecer en este tipo de libros. Es majete. Y estaba a buen precio.

El día que yo dediqué a la compra de libros, colectivamente también lo dedicamos por la tarde al arte contemporáneo con visitas al National Center of Art y el Mori Art Museum (en la foto), ambos en la zona de Roppongi Hills.

Por último, decir que durante mi estancia en Japón me llegaron dos libros que adquirí con antelación a su publicación en la editorial Another Place Press (instagram). Esta editorial se ha especializado en pequeños libros de tiradas limitadas para fotógrafos que empiezan en sus aventuras de dar a conocer sus obras. Con frecuencia los libros están asociados con el paisaje, muchas veces alterado por el ser humano, que es un tema que me interesa bastante. Son libros sencillos pero bien presentados y relativamente económicos. En esta ocasión recibí River’s Edge de Missy Prince (instagram), con el paisaje y las gentes del Pacífico nororiental, y The Tide Goes North de Terry A. Ratzlaff (instagram), con el paisaje y las gentes de la bahía de Nushagak en Alaska.

Cierro con una fotografía de los pescadores preparándose para zarpar a faenar al caer la tarde en Nachikatsuura. Una fotografía que podría estar en el estilo o en los temas de estas últimas recomendaciones bibliográficas, y que me está planteando hacer un librito dedicado a esta población, aparte del álbum de fotos del viaje a Japón.

[Libros de fotografía] De aquí y de nuestras antípodas

Fotografía

Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Últimamente me atraen más lo libros pequeños sencillos, muchas veces autopublicados o publicados en pequeñas editoriales, que dan a conocer el trabajo o series de fotógrafos esforzados pero sin un nombre para atraer a las grandes editoriales especializadas en fotografía. Y son diversos los sitios en internet donde se pueden encontrar. Desde las pequeñas editoriales que publican ediciones limitadas de libros dignos pero modestos, a un precio razanables, a quienes hace un esfuerzo de autoedición de su librito, revista o publicación del tipo que sea. Este tipo de publicaciones me interesa.

El libro del neozelandés Paul C. Smith contiene muchos paisajes costeros. Playas de la isla norte de Nueva Zelanda. No me importaría haber visitado o visitar en un futuro aquel país. Al fin y al cabo, más lejos, imposible. Pero de momento no ha sido posible, así que nos conformaremos con unas playas galesas.

Una de ellas traigo aquí. Desde hace un tiempo sigo en Youtube los vídeos del neozelandés Paul C. Smith. La fotografía de Smith está a caballo entre el paisaje y el reportaje. Suele utilizar equipos sencillos, que no económicos, pues suele tirar de Leica. Es decir, una o dos cámara, una digital y otra para película tradicional, cada una con un objetivo. Generalmente, algún objetivo estándar y algún angular moderado. De vez en cuando usa otras cámaras para película tradicional más diversas, formato medio incluido. Pero siempre, para cada sesión fotográfica, un equipo mínimo; cámara, objetivo, trípode si es necesario, el coche para acercarse al lugar y los pies para caminar. Tiene publicado un librito, poco más que un folleto, Stolen moments, fotografía en blanco y negro, que vende por 25 dólares neozelandeses. Unos 14 euros. Precio neto. Gastos de envío incluidos a todo el mundo. Es modesto. Pero agradable. Y nos da una idea de que la posibilidad de editar nuestros propios libros no es una empresa tan desdeñable, siempre que seamos conscientes de nuestros límites y tengamos un cuerpo de obra razonablemente coherente.

El otro libro que me ha llegado recientemente es la nueva edición, creo que es la tercera, del celebrado Afronautas de Cristina de Middel (instagram). Se puede adquirir en This book is true por 40 euros, de la tirada de mil ejemplares sin firmar por la autora. Existe otra tirada de 50 ejemplares firmados, que se denomina Special Edition, que se venden en el mismo sitio por 300 euros. ¡Jodo lo que vale el garabato de la de Middel! Seamos serios, me gusta el concepto del libro y de la obra que contiene, me gusta cómo está presentado, creo tiene un innegable interés, pero estoy muy lejos de ser un coleccionista o un mitómano. Creo que a los poseedores de la primera edición, estas nuevas ediciones les sientan como un tiro, porque no permiten que el valor de su copia suba tanto como les gustaría. Pero para los que pensamos que no hay que poner coto a la difusión del arte y la cultura, me parecen una buena noticia. No me importaría una nueva edición del Party, también de la de Middel.

[Recomendaciones fotográficas] Amantes, urinarios, fotógrafas (algunas españolas) y alguna cosa más

Arte, Fotografía

Hoy voy a recuperar un poco algunos marcadores que tenía seleccionados con vistas a una entrada de recomendaciones fotográficas, pero que por unas cosas u otras no había tenido oportunidad de ir sacando adelante todavía. Acompaño la entrada de fotografías de nuestra última visita al IAACC Pablo Serrano (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos), con la exposición de pinturas de la aragonesa Lorena Domingo y una exposición dedicada al modisto Balenciaga.

Hace una semana comentábamos cómo el fotógrafo Saul Leiter, durante 20 años, fotografió en la intimidad de su estudio a amigas y amantes. Ahora traigo un punto de vista distinto. La fotógrafa sueca radicada en Zúrich Jenny Rova ha reunido un conjunto de autorretratos, ÄLSKLING, tomados a través de sus amantes durante un periodo de 25 años. La intimidad de la fotógrafa, desde el otro punto de vista. Lo hemos visto en FKMagazine. Algunos dirán que son retratos realizados por sus amantes y no autorretratos… mmmmm… consideremos siempre que la autoría de la foto es de quien la concibe, y que en ocasiones, quien pulsa el disparador, es instrumental.

Stephen Shore (Instagram) es uno de los fotógrafos más influyentes de la fotografía contemporánea, además de haber extendido su actividad a la reflexión como teórico de la fotografía, la enseñanza y la promoción del medio. En el canal de Youtube del SFMoMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco), le dedicaron hace unas semanas un vídeo, en el que el propio Shore habla de su fotografía. Muy interesante.

Cartier-Bresson no es un reloj es uno de los mejores blogs de fotografía en castellano que se pueden seguir y leer, y recientemente dedicaron una interesantísima entrada a la influencia de la fotografía en la difusión del arte contemporáneo, e incluso en la evolución de las concepciones estéticas que lo rodean, y en general de toda la sociedad. Sus puntos de partida, La fuente de Marcel Duchamp fotografiado por Alfred Stieglitz y por Elsa von Freytag-Loringhoven, el Excusado de Edward Weston, y el modo de trabajar de Jackson Pollock fotografiado por Hans Namuth y por Martha Holmes. Más conocido el trabajo del primero, es hombre, más sutil el trabajo de la segunda, que merecería más reconocimiento, pero es mujer.

Hablando de mujeres. Este año es el 100º aniversario de la Bauhaus. Estuvimos en Berlín, Weimar y Dessau hace 10 años cuando el 90º aniversario. No me habría importado volver a las actividades que celebrar la actual efeméride, pero parece que no va a poder ser. Hay otros proyectos que se interponen y no hay tiempo o dinero para todos. En cualquier caso, en Creative Boom han dedicado un artículo a las chicas de la Bauhaus. A pesar de ser una institución progresista que, claro está, no sobrevivió a la llegada del nazismo, las mujeres no dejaron de estar discriminadas y en un segundo plano. Se les impidió el acceso a muchos de los estudios, reservados a hombres. Aunque también es cierto que se les abrieron puertas en la Bauhaus, que de otras formas siempre hubieran estado cerradas. Afortunadamente, se va documentando y conociendo el papel de muchas de ellas en aquellos convulsos años. Quedaros con algunos nombres; Marianne Brandt, Gertrud Arndt, Lucia Moholy,…

Sé que Cristina de Middel (Instagram) estaba en la lista de candidatos a la plena pertenencia a Magnum Photos. No sé si ya ha cambiado esta situación o si ya es miembro de pleno derecho, pero en las páginas de la agencia le han dedicado estos días atrás un artículo a su trabajo The Perfect Man, inspirado por la película de Charles Chaplin Modern Times y por la lectura de un artículo que decía que en una ciudad india se había reunido la mayor concentración de imitadores del cineasta y cómico británico. Y así, la de Middel nos presenta su peculiar visión de la industrialización en el subcontinente indio.

Por último, creo que es interesante la lectura en Clavoardiendo de la entrevista que le hacen a la fotógrafa Tanit Plana (Instagram), también uno de los nombres más interesantes del panorama fotográfico español en la actualidad.

[Recomendación fotográfica] Carta blanca para Cristina de Middel

Arte, Fotografía

Esta es mi tercera y probablemente última entrada sobre la visita a PhotoEspaña en Madrid que hice acompañado de algunos compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Y la he dejado para el final porque es la más compleja de comentar. Salvo que me limite a describir lo que vimos. Pero si tengo que opinar algo… emitir alguna afirmación de carácter subjetivo… probablemente me voy a liar. Me explicaré.

Viene siendo habitual en las últimas ediciones de PhotoEspaña invitar a un fotógrafo de prestigio y darle “carta blanca” para comisariar o promover algunas exposiciones del programa oficial del festival, de acuerdo a su criterio. Obviamente, la personalidad y el estilo del fotógrafo invitado se reflejará en las exposiciones elegidas. Este año, la fotógrafa invitada a la sección Carta Blanca es Cristina de Middel. El año pasado fue Alberto García Alix. La propuesta de ambos autores se parecen como churro a una castaña. No tienen nada que ver. ¿O quizá sí? Partamos del punto de vista de que, al menos formalmente, son muy distintas.

20180728-1040052

La de Middel (instagram) aparece como una fotógrafa con una trayectoria fulgurante. En 2014 aparece como artista emergente en el interesantísimo número de julio de 2014 del Bristish Journal of Photography que remedaba el grito de alerta de los tiempos de la “Armada invencible”, “The Spanish are Coming“. Es un número que atesoro en mi iPad, demostración de que fuera de nuestras fronteras saben mirar mejor que nosotros mismos a nuestros artistas y nuestra creatividad. En 2016 presenta en PhotoEspaña una de las exposiciones estrellas de esa edición, Muchísimo, y en 2018 es la artista invitada a la sección “Carta Blanca”. Lo cierto es que quizá no tan fulgurante. En realidad, Cristina de Middel lleva un montón de años currándose lo del periodismo gráfico, alcanzando escasa visibilidad en los medios de comunicación que cada vez desprecian más la buena fotografía de prensa. Es cuando decide de cambiar de discurso y denunciar o comentar la realidad tirando de conceptos en lugar de realidades directas cuando su trabajo comienza a llamar la atención.

La de Middel propone un tema para esta vigésimoprimera edición de PhotoEspaña, la que celebra el vigésimo aniversario del festival. En inglés, PlayersTo play tiene diversas acepciones en el idioma de Shakespeare. Lo mismo sirve para definir el juego de los niños, que la actividad de unos deportistas en el campo de juego, que la actuación de unos músicos en un escenario, por poner unos ejemplos. Y la fotógrafa acepta esta amplitud de acepciones, y nos ofrece por lo tanto una oferta variada.

20180728-1040101.jpg

La más sencilla de ver y aceptar, aunque extraordinariamente densa por su volumen y por la variedad de estilos presentes, es la colectiva de fotógrafos de la agencia Magnum que se puede visitar en las salas de la Fundación Telefónica. Comisariada a la par por De Middel y el británico Martin Parr, que también expone algunas de sus obras, esta exposición rebaja la tensión habitual de las obras de los fotógrafos de la agencia, muchas veces realizadas en situación de conflicto. Lo lúdico, lo deportivo, lo humorístico… a veces lo paródico, el sarcasmo, el humor negro. No faltan momentos de crítica social en esta exposición. Pero es la exposición de esta sección cuyo lenguaje es mejor compartido por el público general, y agradará a muchos, seguro.

Más complejas de apreciar son las tres exposiciones que se presentan en Colón, en el Centro Cultural “Fernán Gómez”. Desde los años 50 del siglo XX, el arte moderno se abrió a nuevas formas como los happenings, las performances y las instalaciones, así como otras formas de arte conceptual. Uno diría que tras seis décadas serían formas más asumidas por la población, por el conjunto de la sociedad. Pero no es así. Son poco comprendidas, y no son pocos, entre los de pensamiento más conservador, los que niegan su carácter de representación artística. Pero son seis décadas. Más si consideramos que algunas tuvieron sus antecedentes entre las vanguardias de las primeras décadas del siglo XX. La fotografía se ha visto influida por estas formas artísticas y a su vez las ha influido. Muchas de ellas se conservan registradas en la forma de fotografías o filmaciones. O hay fotógrafos que basan su trabajo en registrar fotográficamente sus instalaciones o diversas representaciones. Pero aquí no siempre los códigos de comunicación se comparten plenamente entre el emisor, el artista, y el receptor, el público.

20180728-1040090.jpg

En la primera de las exposiciones de Colón, Gran final mundial, De Middel plantea una competición mundial, a modo de olimpiadas, en las que escoge a fotógrafos de todos los continentes para que presenten sus trabajos. El marroquí Hicham Benohoud, por África; el mejicano Miguel Calderón, por América Latina; la española Ana Hell, por Europa; el estadounidense Jason Fulford, por Norteamérica; el singapureño Robert Zhao Renhui, por Asia; y el dúo de australianas Honey Long y Prue Stent, por Oceanía; todos ellos compiten presentando sus trabajos de carácter fundamentalmente conceptual. Y para todos los gustos. Sería demasiado extenso comentar todos los trabajos, así que dejo los enlaces al servicio de la curiosidad del lector.

En la segunda de las exposiciones, Una odisea africana, Samuel Fosso pone sus habilidades para el (autor)retrato al servicio de una obra también de carácter conceptual en la que hace una revisión de la historia, de la realidad sociopolítica, o de los iconos de África y de las personas de ascendencia africana en el mundo. No duda para ello en usar a su servicio los símbolos más diversos, o en apropiarse y recrear imágenes famosas de otros artistas.

20180728-1040138.jpg

En la tercera de las exposiciones, El mayor espectáculo del mundo, se recoge la imaginería fotográfica del Archive of Modern Conflict para repasar la historia del circo, espectáculo con al menos 250 años de antigüedad tal y como lo conocemos ahora, y en cierta decadencia en algunos sentidos, y que quizá es representado especialmente en el que fue famoso Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus. La humanidad jugando en su máxima expresión.

Finalmente, hemos de hablar de la exposición en CentroCentro, la última de la sección Carta Blanca. Bajo el título Empieza por el principio… Y sigue hasta llegar al final: allí te paras, cita recogida de Alicia en el País de las Maravillas, tenemos una colectiva de doce artistas, seis suizos y seis holandeses, que se enfrentan entre sí con sus obras que son obras con técnicas mixtas, en el que la fotografía y otras artes visuales tienen su parte, pero que son instalaciones, a veces complejas, con distintos planteamientos y facturas. Es el exponente máximo de lo que comentaba unos párrafos más arriba de la fotografía mezclándose, inspirándose o formando parte de formas artísticas más complejas. Y como decía antes, no siempre bien entendidas. Esto último que he dicho casi parece un eufemismo.

20180728-1040131.jpg