[Recomendaciones fotográficas] … para una jornada electoral que nunca debió ser

Fotografía

Hoy es día de elecciones generales. Nunca debieron convocarse. Ya hubo hace seis meses. Y con lo que resultó, un sentido de la responsabilidad y del interés general que no existe en los partidos políticos debieran haber bastado para trabajar durante cuatro años por el interés de los ciudadanos. Pero no es ese el objetivo real de los partidos políticos tal cual los conocemos en este momento. Están conformados por personas que buscan una posición de poder, su propio beneficio, o representar unos intereses bastardos y no declarados. Y encima, las personas que aparecen en las listas electorales son más o menos las mismas que han mostrado su manifiesta incompetencia durante estos seis meses. Y lo hacen, en una demostración de cinismo absoluto, sin el menor de los sonrojos. Y sin embargo habrá que ir a votar, porque sigo convencido que el no hacerlo es todavía peor. Nos plantaremos ante las papeletas, y aquellas que nos provoque menos náuseas, menos asco, esa será la que elijamos. Y a confiar que les entre el sentido común, o que la aritmética permita por uno de esos azares que alguien pueda formar gobierno.

Los restos del muro de Berlín convertidos en recordatorios de lo que no debe ser, aunque sigue siendo. En muchas partes del mundo, se siguen construyendo muros. No aprendemos nada.

El resto del día lo dedicaremos al descanso semanal, a la fotografía de una forma u otra. Por ejemplo, a aprender de los mejores o a conocer más del mundo de la fotografía considerada como una de las bellas artes.

No dejó de parecerme curioso que PetaPixel nos hablara a principio de semana de la dicotomía o la contraposición entre realismo y pictorialismo en fotografía. Ciertamente a principios del siglo XX hubo una cierta revolución cuando algunos importantes nombres en la historia de la fotografía se rebelaron contra la idea de que la fotografía como una de las bellas artes debía imitar a la pintura, puesto que una fotografía realista, según se concebía por algunos, no era artística sino meramente documental. Creo que a estas alturas hay que saber o comprender que los límites entre estos conceptos son difusos, que hay un continuo en las formas en las que se puede ejercer la fotografía. Pero no deja de ser interesante el artículo para desasnarse en algunas cuestiones de la historia de la fotografía.

Se ha celebrado el aniversario de la caída del muro de Berlín. Treinta años ya. Con unas consecuencias debatibles. Si supuso la caída de las dictaduras comunistas del este de Europa, lo que es bueno, también fue el punto de partida para una reaparición de los populismos de derechas y las nuevas expresiones del fascismo. Muchas veces muy ancladas en esos mismos países, aunque se haya extendido por todo el continente. Así que hay poco que celebrar. Muchos son los artículos que se han dedicado por los medios que se dedican a la fotografía a comentar el tema. Yo me quedo con uno de Creative Boom que nos habla de las fotografías del Nelly Rau-Häring en Berlín a lo largo de décadas durante la existencia del muro y un tiempo después. Una fotógrafa poco conocida, pero que tiene su interés.

Poca gente sabe o comenta que hay una tercera fotógrafa española vinculada a Magnum Photos, como candidata a asociada, además de las dos más conocidas. Se trata de Lua Ribeira, fotógrafa gallega que dio un empujón a su carrera cuando se trasladó al Reino Unido, y que tiene un estilo documental directo, sin máscaras, a veces un tanto descarnado, pero honesto. Sugiero echarle un vistazo a su obra. Un ejemplo más de talento nacional “exiliado” a otros países donde tienen oportunidades de desarrollo personal y profesional que en esta hoy absurda España no se dan.

Antes de ayer me apunté a un taller de fotografía de paisaje que celebrará Asafona (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza) dentro de un par de semanas. En los últimos tiempos pienso mucho en este género. Especialmente desde el enfoque del paisaje alterado por el ser humano. Ese es el tema que centra mi galería de fotos en Asafona. Pero por bien que pinte y pueda estar el taller, no es fácil que las propuestas que se expongan tengan que ver con los oscuros paisajes de Michael Schnabel, que adopta propuestas formales y estéticas para sus fotografías de montaña muy distintas de las que vemos habitualmente. Lo hemos podido ver en Lensculture. Y a mí me gustan

Y terminaré con otro fotógrafo de Magnum Photos, Guy le Querrec, que yo siempre he asociado a un cierto humanismo fotográfico que nos fue llegando a lo largo del siglo XX desde el país vecino. Y que también se caracteriza por haber fotografiado en dos de los ámbitos que más me gustan, los viajes y la música de jazz. En Photography of China nos han recordado los viajes que realizó en los años 80 del siglo XX al gigante asiático y que dejaron unos reportajes de gran valor humano, cultural y documental.

[Recomendaciones fotográficas] Del arte contemporáneo y otras cosas que interesan a los fotógrafos… o deberían

Fotografía

Estamos en el segundo día del que va a ser un puente muuuuuyyyy largo para mí. Porque como andaba sobrado de días de fiesta, lo he prolongado hasta el martes de la semana que viene, incluido. Y como ayer por la tarde le dio por ponerse a llover, dediqué un buen rato a explorar algunas cosas relacionadas con el arte moderno y contemporáneo, del que la fotografía forma parte de modo fundamental, bien sea como medio de expresión principal, bien sea como herramienta para inmortalizar aquellas formas de arte contemporáneo efímeras por su naturaleza.

Aunque muy tímidamente, los colores del otoño llegan a la ciudad de Zaragoza. Me temo que, como ha pasado en los últimos años, muchos árboles de hoja caduca pasarán directamente del verde al suelo, sin pasar por la gama de ocres. Pero bueno… menos es nada.

Por ejemplo… en el canal de Youtube de Smarthistory pude ver un vídeo dedicado a dos de las últimas pínturas de Katsushika Hokusai, habitualmente conocido por una de sus Treinta y seis vistas del monte Fuji, la llamada Bajo una gran ola en Kanagawa, y que se puede considerar como un gran precursor y un adelantado de muchos elementos del arte moderno y contemporáneo. Un vídeo que, en poco más de siete minutos, enseña más sobre arte que muchas disertaciones sesudas que sueltan los expertos. Os lo dejo puesto.

Pero además recibí un correo de parte del Museum of Modern Art MoMA de Nueva York anunciando algunas novedades y cambios en su página web, que permite disfrutar del museo sin necesidad de visitarlo. Una de las mejores webs sobre arte que conozco. Dos secciones me interesaron especialmente, en audio. Eso sí, en inglés. Por una lado, las distintas colecciones de audios que permiten escuchar lo que artistas, conservadores y otras personas tienen que decir sobre las obras conservadas y expuestas en el museo. Por otro lado, la colaboración BBC Radio 3 para realizar la serie The Way I See It, un podcast en la que distintas personas con distintos perfiles profesionales o académicos nos cuentan cómo ver las obras de arte del MoMA y lo que significan para ellos. De lo más interesante. Y no faltan fotografías entre las obras seleccionadas.

Un post en Instagram de José Garrido, fotógrafo del Museo de Zaragoza que me gusta seguir por su saludable mezcla de visión y sentido del humor, me hace darme cuenta que tenemos nuevo Premio Nacional de Fotografía 2019 desde hace unos días, que no me había enterado, estuve muy liado esos días, y que se trata de Montserrat Soto. Y si recorremos un poco su obra, volvemos a lo que decía en el primer párrafo de la interrelación de fotografía y arte contemporáneo. Porque Soto a veces parece más una artista que realiza instalaciones que traslada a fotografías, que una fotógrafa propiamente dicha. O que utiliza la fotografía en sus instalaciones. Todavía no he tenido tiempo a revisar convenientemente su página web. Estoy en ello.

No hace mucho vi un hilo en Facebook, una conversación sería más apropiado decir, que criticaba a determinados sitios que promocionan o dan a conocer la obra de fotógrafos contemporáneos. Especialmente criticaban, a veces con mucha acritud, a LensCulture. Parece que la línea editorial de este sitio no era del gusto de los que conversaban virtualmente. Sigo a LensCulture desde hace años. Y como siempre con estos sitios, a veces te interesan más las propuestas de las que habla y otras menos. Pero por ejemplo, en el boletín que recibí esta semana por correo electrónico, con obras de Bérangère Fromont (instagram), Daniel Szalai (instagram), Stacey Tyrell (instagram) y Elinor Carucci (instagram), había poco desperdicio. Y mucho compromiso. Ético y estético. ¿Seré yo el raro… o es que los listos de la fotografía española están anclados en un cómodo conservadurismo? No sé. Sinceramente.

Oscar Colorado sigue presentándonos fotógrafos soviéticos del grupo Octubre. Lo cual está muy bien. Esta semana ha sido el turno de Eleazar Langman, aunque sinceramente, como ha sido cosa de esta mañana, no he tenido tiempo de enterarme muy bien. Pero os lo dejo.

Por cierto,… he hablado bastante de museos hoy, y hace unos días un artículo de Magnum Photos nos hablaba de la afición de sus afiliados a hacer fotos en los museos. Siempre he pensado que es un sitio estupendo para ello, aunque luego la política “fotófila” o “fotófoba” de los museos es de lo más diversa. Esta semana Sarah Urist Green, la presentadora y alma del canal de Youtube The Art Assignment (Web, instagram), nos hablaba de sus 40 reflexiones sobre el arte, y una de ellas era que no dudáramos en fotografiar aquellas obras arte que nos interesaran, que luego nos servían de memoria y de continuación del disfrute. Eso sí… que no contemplásemos las obras de arte exclusivamente a través del visor de la cámara… lo cual es razonable y obvio… salvo para muchos, claro.

A la gente de Carmencita Film Lab no les hace gracia el anuncio de Ilford Photo de poner a disposición de los fotógrafos la película Ilford Ortho Plus 80. Creo que es la primera vez que les veo hablar contra algo… Estoy de acuerdo que algunas de las propuestas que ellos hacen estarían muy bien… pero ponerse en contra de una mayor disponibilidad de una película fotográfica… Y a mí sí que me gusta el aspecto de las películas ortocromáticas. Y la de Rollei sólo tiene un ISO 25. Y los controles de calidad de Rollei e Ilford no son comparables. A favor de los británicos claro. Aquí no han estado finos los “carmencitos”… De quienes estoy esperando que me digan que han recibido mis carretes de película negativa en color de octubre… para empezar a revelarlos.

[Recomendaciones fotográficas] La “realidad” de las fotografías y algunas cosas más

Fotografía

Un día de estos tengo que encontrar un momento para organizar mi casa. Vamos a ver… no es que mi casa tenga una desorganización estructural. Al contrario, está pensada para mi conveniencia y comodidad desde hace muchos años. Pero hay un elemento que introduce el caos constantemente en mi hogar. ¿Cuál es ese elemento? La respuesta rápida y la que darían muchos de mis amigos es que soy yo mismo… claro. Pero no es tan inmediato. No siendo intrínsecamente desorganizado en muchos aspectos de mi vida, lo que introduce el caos en mi vida son los libros. Y es que en mi casa hay libros por todos los lados. Y como los llevo de aquí para allá, el segundo principio de la termodinámica hace de las suyas. Sin un acopio de energía constante para mantener el orden, el caos aparece. Hoy… no he conseguido encontrar un álbum de fotografías de mi infancia que tendría que haber estado… donde no está. Ya aparecerá.

Estos días voy avanzando en mis libros del viaje a Japón. Ya he decidido cómo se van a repartir. Y me ha entrado la necesidad de dedicar un pequeño proyecto a una de las ciudades más aparentemente anodinas en las que hemos estado… pero que no ha dejado de producirme alegrías fotográficas. Se trata del núcleo de Katsuura (estación de tren, Kiikatsuura) del municipio Nachikatsuura, en la zona de los templos y santurarios de Kumano Kodo.

He estado buscando el álbum de fotografías porque me lo ha sugerido una de las recomendaciones que tenía reservada para hoy, o cuando tuviera un momento para hablar de recomendaciones fotográficas. Apareció hace unos pocos días en Cartier-Bresson no es un reloj. Era un comentario sobre las verdades o las mentiras que nos cuentan las fotografías, incluso las más corrientes, las que aparecen en nuestros álbumes de recuerdo familiares. Que nos hacen recordar los momentos de nuestra vida con un claro sesgo emocional. Quizá las cosas no eran como aparecen… o sí. Depende. Como nos recuerdan en el excelente blog de fotografía, ya Susan Sontag nos recordó que la vida es un continuo, no un conjunto de detalles significativos (o no, esto lo incluyo yo) fijados para siempre. Que es lo que son las fotografías. El caso es que la reflexión surge de la visualización de un documental recientemente estrenado en Netflix, que estuve viendo el viernes. Así que terminaré de ver esto, cuando le dedique unas líneas al documental. Todavía no sé si como programa televisivo, o como estreno cinematográfico. Pero le dedicaré esas líneas.

Oscar Colorado ha vuelto a dedicar una galería y una biografía a otro fotógrafo soviético. El segundo en pocos días. Espero que siga. Porque son buenos fotógrafos poco conocidos. De este sí que había oído hablar, pero no recordaba mucho, o casi nada de su obra. Se trata de Boris Ignatovich, cuya actividad fotográfica se enmarca fundamentalmente en el ámbito del periodismo gráfico. Pero sabía combinar la notica con composiciones estéticamente osadas e interesantes. Se dedicó también a la enseñanza. Y quizá no sea tan popular como otros… porque no repudió nunca y se integró en el régimen soviético en el que desarrolló su carrera y cuyo principios estéticos abrazó. Que no olvidemos que en los años veinte del siglo XX estaba en las vanguardias artísticas, aunque luego derivara en lo que derivó.

El diverso pero aparentemente bien avenido matrimonio formado por Alex Webb y Rebecca Norris Webb tienen nuevo libro y de ello nos han hablado en Magnum Photos. Recordamos que si Alex Webb se caracteriza por su visión documental sobre la cual aporta composiciones abigarradas, coloridas, complejas de descomponer en todos sus elementos, pero profundas y significativas, Rebecca Norris Webb tiene una visión más observadora, tranquila, poética en muchas ocasiones, pausada. Y supongo que este contraste es lo que da sentido a su trabajo conjunto que en esta ocasión se centra Brooklyn, una de las cinco grandes subdivisiones, “buroughs”, en las que se reparte la ciudad de Nueva York. Tiendo a preferir las fotografías de Rebecca sobre las de Alex… pero entiendo que se presenten en compañía.

Por último, os dejo con un conjunto de fotografía del fotógrafo Will Warasila (instagram), que encontré esta semana en Booooooom. Que aunque siguen la tónica general de lo que presenta este sitio, por algún momento se diferencia de lo habitual, con algunos logros estéticos, en paisajes con figura que me parecen más evocadores de lo habitual. Es curioso… lo que más me han llamado la atención han sido los paisajes, pero en su cuenta en Instagram predominan los retratos.

[Recomendaciones fotográficas] Miscelánea de recomendaciones

Fotografía

Hace bastante que no escribo un artículo sobre recomendaciones fotográficas, más allá del que dediqué a los libros que me traje de Tokio y otros que recibí en casa durante mis vacaciones. La cuestión es que había acumulado unas cuantas en todas estas semanas. Por lo que en este domingo en el que la climatología se nos ha puesto más osca comparada con el agradable sábado que tuvimos ayer, propondré una selección de las mismas.

Oscar Colorado Nantes, Oscar en fotos, profesor de fotografía avanzada en la Universidad Panamericana de ciudad de Méjico, nos ha traído un par de artículos interesantes en estos últimos días. Remontándonos a los principios de la fotografía, nos habla del inglés William Henry Fox Talbot, que los británicos reivindican como auténtico inventor de la fotografía frente a quienes proponen al francés Joseph Nicéphore Niépce. La técnica que desarrolló Fox Talbot se denominó calotipo, y es un antecedente más directo del invento de Niépce de todo lo que se desarrolló después.

Hoy acompaño las entradas con algunos ejemplos más de las fotografías realizadas con la película Lomography Berlin Kino 400.

Oscar también nos habla de un destacado fotógrafo soviético. Si bien el régimen totalitario soviético acabó con el tiempo por matar mucha de la creatividad de los rusos con su represión y, especialmente, su absurda burocracia, los inicios del régimen tras la revolución fueron una ebullición de creatividad e innovación estética. Y Arkady Shaikhet es uno de los ejemplos en el campo de la fotografía, quizá no tan conocidos como otros como Aleksandr Ródchenko, pero igualmente merecedores de ser conocidos como parte significativa de la historia de la fotografía.

La fotografía ha sido vista por muchos como una técnica de reproducción fidedigna de la realidad. Sin embargo, eso depende de las intenciones y la ética del fotógrafo. El simple hecho de encuadrar o de elegir un punto de vista determinado y una perspectiva para reproducir una escena, ya introduce un cambio o una limitación a la realidad que intenta reproducir. Por ello, como nos cuentan en LensCulture, la fotógrafa aleman Barbara Probst reflexiona sobre la cuestión realizando sus fotografías, escenificadas, en forma de series, en las que una misma escena es fotografiada simultáneamente por distintas cámaras y puntos de vista, e incluso con distintas técnicas. De este modo, nos percatamos de la multiplicidad de interpretaciones y puntos de vista, al mismo tiempo que alcanzamos una mayor comprensión sobre lo que sucede ante los objetivos de las cámaras.

Erwin Blumenfeld fue un importante fotógrafo de moda en la mitad del siglo XX. Tuve ocasión de ver una exposición de su obra en una galería de arte de París hace ya unos cuantos años y quedé sorprendido del cuidado y la perfección estética que perseguía en sus obras. Pero también hizo desnudos de naturaleza no comercial, que en el artículo que le dedican en AnOther Magazine, no dejan de calificar como surrealistas. No sé si tal, aunque sí muy influenciados por las corrientes estéticas de la primera mitad del siglo.

Alec Soth es un fotógrafo que me gusta. Tengo algunos de sus libros en mi biblioteca fotográfica. Y desde hace un tiempo se considera ya como un fotógrafo influyente. Quizá por eso en Magnum Photos lo han elegido para su segundo curso de fotografía en línea, sobre el arte contar historias de forma fotográfica. Por si os interesa; son 99 dólares. Han hablado también del mismo en AnOther Magazine.

Los geólogos y otros científicos vienen discutiendo desde hace un tiempo si podemos considerar que hemos entrado en una era o periodo geológico nuevo que denominaríamos Antropoceno, que vendría definido por el impacto que la actividad humana tiene sobre el planeta, ya que esta es marcada y observable. No está reconocido formalmente; el concepto tiene partidarios y detractores. Pero a otro nivel, sociológico, antropológico, artístico, incluso político, sí que puede tener sentido hablar de él. En The Luminous Landscape han subido un artículo en el que debate sobre el término desde un punto de vista fotográfico, y especialmente desde el punto de vista del impacto sobre el paisaje. Algunos de vosotros sabréis que una de mis motivaciones fotográficas es el concepto de paisaje alterado por el ser humano. Me parece muy recomendable.

Finalmente, en Magnum Photos han dedicado recientemente un artículo a articular una serie de consejos sobre cómo elaborar y preparar un portafolio fotográfico. Y creo que es interesante, incluso si uno no es un profesional, el preparar una selección de obras que muestran los intereses que te mueven a hacer fotografías y cuál es tu estilo y punto de vista. También muy recomendable este artículo.

[Recomendaciones fotográficas] Más necrológicas en un mundo en cambio… no necesariamente para bien

Fotografía

El día no está transcurriendo como pensaba. Tampoco el día de ayer… ni para bien ni para mal. Pero hoy tenía pensado subir nada al Cuaderno de ruta. Esta mañana había una cita con otros compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Para seguir la tradicional Bajada del Canal Imperial de Aragón. Un acto festivo-reivindicativo que se celebra en la ciudad de Zaragoza todos los meses de septiembre desde hace… no sé. Muchos años. A esta fiesta pertenecen las fotografías que incluyo, tomadas con mi veterana Olympus OM-D E-M5 con el Lumix G 20/1,7 ASPH. Aunque el obturador de la cámara falla de vez en cuando y hace alguna tontada al medir la luz, motivo por el que no me fio de ella para llevármela de viaje, todavía sabe hacer fotos majetas. He hecho fotos con otra cámara pero de eso os hablo otro día.

Y luego íbamos a tener una “reunión” de planificación en mi casa para el próximo viaje a Japón,… que hemos tenido que suspender. Aunque no me he privado de encargar un poco de sashimi y algo de yakisoba para comer. En fin… que como consecuencia de esto último, sí que tengo ocasión de retomar mis periódicas recomendaciones fotográficas.

Que una vez más vienen marcadas por las necrológicas, que vaya raya llevamos en las últimas semanas. En esta ocasión, hemos de despedir al celebrado, querido y reverenciado Robert Frank (1924 – 2019), suizo de nacimiento, estadounidense de adopción, uno de los nombre más importantes de la historia de la fotografía. Y a Fred Herzog (1930 – 2019), alemán de nacimiento, canadiense de adopción, que como todos los precursores de la fotografía en color a nivel documental y artístico, es uno de mis favoritos.

Sobre Robert Frank es fácil encontrar en internet donde hablen de él o donde admirar su obra. Pero para el aquí y ahora, propondré algunos enlaces que pueden interesar. En Lensculture han vuelto a publicar una revisión de la nueva edición de 2008 que Steidl hizo de The Americans, la obra más notable y conocida del fotógrafo, en la que se recorrió 30 estados de los Estados Unidos, realizando miles de fotografías de las que el libro es una selección absolutamente imprescindible en la biblioteca de todo aficionado a la fotografía.

Curiosamente, yo me enteré de la muerte de Frank por la entrada en Instagram que publicó el actor Chris Lowell, un fotógrafo bastante competente él mismo. Como me ha gustado siempre la fotografía de la ascensorista. Pero más interesante será el documental que se puede encontrar en Youtube y que os dejo puesto a continuación, que en algo menos de 50 minutos os permite conocer bastante bien los puntos de vista del fotógrafo que es entrevistado en el mismo.

En cuanto a la vida y obra de Fred Herzog, creo que merece la pena echar un vistazo, por una vez en español, a lo que se publicó en Clavoardiendo, en un breve artículo de homenaje al fotógrafo. Pero sobre todo, al artículo de Cartier-Bresson no es un reloj, que como de costumbre, con rigor y de forma muy amena, demuestran su nivel de conocimiento y documentación que manejan y nos permiten abrir una puerta a la apasionante obra de este fotógrafo no tan conocido como otros. Junto con Saul Leiter, los auténticos pioneros de la fotografía en color de alto nivel. Muchos hay que dicen que el blanco y negro recoge las esencias de la fotografía mejor que el color. Pero yo creo que lo que pasa es que el color es una dimensión añadida, y muy compleja, que hace que son los muy buenos sean capaces de extraerle todo su potencial. Aunque cualquier decisión creativa es respetable.

En otro orden de cosas, hace ya unos días, semanas posiblemente, apareció en el canal de Youtube de Nowness un pequeño documental de poco más de cinco minutos en el que el fotógrafo británico David McCabe compartía sus recuerdos de trabajar con Andy Warhol y de fotografiarle durante un año de la vida de este irrepetible artista. Os lo dejo puesto.

Vamos con otros temas que tienen que ver con el mundo actual. Y que no necesariamente nos hablan de un futuro prometedor para la especie humana. En FK magazine nos muestran la obra de una fotógrafa rusa joven, Yana Bulgakova. Esta fotógrafa realizó retratos desnudos o parcialmente desnudos de 30 mujeres, que no son modelos, mujeres comunes en el buen sentido de la palabra. Y luego les pidió que señalaran aquellas partes de su cuerpo que no les gustaban, que les gustaría autocensurar, ocultar. A partir de ahí, Bulgakova completó su obra con hilo de lana roja. Una denuncia de la presión actual hacia la mujer y hacia la forma en que puede o no puede presentar su cuerpo. Que además se combina con las actitudes de los responsables de las principales redes sociales de ocultación de determinadas partes de la anatomía femenina, mientras no renuncian nunca a la hipersexualización de la mujer.

En Lensculture, nos hablan de una de las epidemias más graves que sufre Japón, la de los suicidios. Muchas veces de personas muy jóvenes, que cuando se hacen púbicos, y especialmente los de personas célebres, ejercen un efecto de contagio. Especialmente en una sociedad como la nipona, que arrastra lastres diversos derivados de su eterno conflicto cultural entre la tradición y la modernidad, que nunca se recuperó del todo del trauma de la derrota de 1945, de las crisis financieras de los años 90 de la que nunca se han recuperado del todo, y de las distintas catástrofes naturales, que cuando se mezclan con los desastres de la obra humana como es el seismo y tsunami de 2011, afectan profundamente a la sociedad. Para ello, han invitado al fotógrafo japonés Kenji Chiga para que con sus palabras y sus fotografías nos hable del tema.

Finalmentemente, el cambio climático preocupa en el SouthxSoutheast Magazine, que ha dedicado dos artículos a plasmar la obra de fotógrafos de sur de los Estados Unidos que nos hablan de las modificaciones que se dan en el paisaje de esa región del mundo derivados de esta catástrofe ambiental, que muchos de sus políticos más destacados niegan o ignoran. En el primero de los artículos nos hablan de los cambios en el paisaje reflejados por la fotógrafa Lynne Buchanan en el estado de Florida. En el segundo nos hablan de la exposición sobre el cambio climático que se celebra en el Southeast Museum of Photography en Daytona, Florida, con la participación de Benjamin Dimmit, Sharon Harper y Kirk Crippens.

[Recomendaciones fotográficas] Lindberg y otros, algún vídeo incluido

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo, así que voy a intentar ser eficiente.

La noticia de la semana en el mundo de la fotografía es el fallecimiento de Peter Lindberg (1944 – 2019), fotógrafo de moda, uno de los principales responsables del fenómeno de las top models que arrasó a finales de los 80 y principios de los 90. Siempre había habido modelos de primer nivel más o menos conocidas, pero que las modelos se situasen al mismo nivel que otros miembros del famoseo fue algo relativamente novedoso. Lindberg y otros, con sus fotografías, más de autor, menos estandarizadas, fueron responsables en parte de este fenómeno. Nunca me he sentido especialmente atraído por los artificios del mundo de la moda. Pero como en todos los géneros, hay de todo, y Lindberg fue un retratista de primera. Para saber más, os recomiendo el artículo de Cartier-Bresson no es un reloj.

Al igual que a Martin Parr, el fenómeno del selfi siempre me ha fascinado. Como el de esta chica acompañada de su pareja, con quienes coincidimos en un ferry en Toronto que nos traslado a Ward’s Island. Hubo momentos en que hacía media docena de selfis por minuto. Llegamos a entablar conversación con ellos. Ella decía que nunca estaba segura si le quedaban bien o salía bien en los selfis… En el encabezado, unas jóvenes japonesas, mucho más seguras de sí mismas, en la entrada del santuario Yasaka de Kioto.

Hace unos días publiqué en alguna red social un foto de un par de jóvenes asiáticas que simulaban darse un beso ante una conocida fotografía reproducida como pintura en la East Side Gallery de Berlín; Breznev besando a Honecker en un fraternal beso comunista. Hubo quien me la criticó, por romper la intimidad. No fue una fotografía clandestina, la mía. Está tomada a 2 metros de las chicas, que me vieron y no les importó. Incluso les hizo gracia el conjunto de la situación porque la mayor parte de la gente se hacía fotos o selfis haciendo el payaso ante la imagen. No, no suelo robar fotos. Cualquiera me puede decir una seña diciendo que no, y la acato. Pero, por cierto… ¿conocéis uno de los últimos trabajos de Martin Parr sobre el tema de los selfis, Death by Selfie? Lo podéis ver en Magnum Photos… y veréis que mi curiosidad por el fenómeno no es única.

Las dos jóvenes simulando el beso en la East Side Gallery de Berlín.

Comentaba antes de ayer mi galería en Asafona sobre el paisaje intervenido por el ser humano a lo largo de la historia. En la cuenta de Youtube de Smarthistory, un canal sobre historia del arte que recomiendo vivamente, han comentado las fotografías del oeste americano de Carleton Watkins en la década de los 60 del siglo XIX. Fotografías de gran belleza y nitidez. Estaban realizadas sobre un negativo de muy gran formato que superaba las limitaciones técnicas de las ópticas de la época. Fotografías que lo mismo nos transmiten la belleza de los lugares, que sirvieron para que las empresas decimonónicas planificaran la explotación de esos lugares y la inevitable intervención y transformación del paisaje.

Comentabamos el otro día con divertimento lo frecuente que se ha convertido en la actualidad encontrarse con chicas adolescentes y jóvenes con rasgos asiáticos expresándose en un castellano con acento aragonés, muy peculiar y marcado. Son las niñas adoptadas por muchas parejas hace quince o veinte años, cuando la política de un solo hijo de las autoridades chinas había llevado a que muchos bebes fueran abandonados, preferentemente las niñas. También experimentaron el abandono aquellos niños o niñas que nacieron con problemas de salud o de discapacidad de algún tipo. Muchos de ellos no tuvieron la suerte de encontrar familias que les dieran una oportunidad en la vida. Y de ello habla un artículo de Photography of China dedicado a los orfanatos, muchos de ellos no reconocidos oficialmente, que recogieron o recogen a estos niños y niñas. Las fotografías son de Tian Jin… que dado que el artículo está escrito en primera persona no he podido deducir por el nombre o por el contexto si se trata de un hombre o una mujer, ni he encontrado enlaces a páginas personales que me lo aclaren… fotógrafo chino.

En el “Bund” de Shangái.

Termino con el vídeo que han dedicado en el canal de Youtube de Eīhwaz al gallego Virxilio Viéitez, fotógrafo de la BBC (bodas, bautizos, comuniones) que nos legó una colección de negativos y fotografías que documentan con gran valor la vida de la Galicia en los años 50 y principios de los 80 del siglo XX.

[Recomendaciones fotográficas] Leopoldo Pomés y otras cosas

Fotografía

Una publicación en Instagram del museo Reina Sofía me avisó por primera vez de la noticia. El fotógrafo catalán Leopoldo Pomés (1931 – 2019) falleció hace pocos días. Es de estos fotógrafos que, a pesar de ser conocido y reconocido dentro del mundillo, ha tardado en recibir los reconocimientos oficiales. Premio Nacional de Fotografía 2018… sólo un año antes de morir, cuando ya contaba 87 años, cuando ya difícilmente se le podría contar como un fotógrafo en activo. Esos premios tardíos, por merecidos que sean, no me satisfacen. Creo que los reconocimientos hay que hacerlos cuando la persona que los merece está en activo y es un referente contemporáneo de quienes empiezan o están en el ajo. Si no, cuando llegan tarde, parece casi que nos están dando una clase de historia. Porque Pomés, que trabajó esencialmente en el sector de la publicidad, donde fue un creativo más allá de la fotografía, con una visión mucho más amplia, es historia, importante de la publicidad y la fotografía del país. Pero al mismo tiempo, muchas de sus obras o creaciones sea necesario interpretarlas ya en los términos del “aquí y ahora” propio de la historia de las artes. Algunas de sus creaciones, hoy en día no se sostendrían. Lo que no les quita valor, en absoluto. Simplemente, fueron productos de su tiempo. Es lo que tiene el mundo de la publicidad. Sus creaciones periclitan con mayor facilidad que las de otras disciplinas creativas o artísticas. Pero es recomendable, muy recomendable, conocer la obra de Pomés. Claro que sí.+

Las fotografías que acompañan esta entrada son de la mansión donde se celebro la infame Conferencia de Wannsee, donde se decidió el modo en se procedería al exterminio de los judíos de Europa. Tiene que ver con el contenido del artículo de hoy…

Un par de recomendaciones extraídas de Magnum Photos.

Lo he dicho un montón de veces ya. Inge Morath es una de mis fotógrafas favoritas. Por diversos motivos. Y una de los momentos que hicieron que mi mirada se desviara hacia el trabajo de Morath tiene que ver con mi afición al cine. El hecho de que formara parte del grupo de fotógrafos de Magnum Photos que documentó el rodaje de The Misfits (Vidas rebeldes en España) necesariamente me llamó la atención sobre sus fotos. El libro que narra visualmente el viaje en coche que hizo desde Nueva York a Reno, donde se rodó la película, en compañía de Cartier-Bresson, y que es uno de mis favoritos de mi biblioteca, afianzó mi querencia por el trabajo de la austriaca. El conocimiento del resto de su obra poco a poco la hizo imprescindible. Pero no sólo fue en The Misfits donde trabajó como fotógrafa de plató. En 1959 documentó el rodaje de The Unforgiven, donde orientó su cámara y su mirada especialmente hacia Audrey Hepburn. Uno de los pocos western clásicos que lanzaban un piedra contra el racismo y la intolerancia. ¡Y yo que no conocía estas fotos…!

Hice una escapada a Berlín y otras ciudades alemanas a mitad de agosto, de donde proceden las fotos de hoy. Un grupo numeroso. Viajamos juntos hasta la capital alemana ocho personas un sábado. Yo me volví a Zaragoza el jueves siguiente; el viernes trabajaba. No eran vacaciones, sino unos pocos días libres. Buena parte del resto del grupo siguió recorriendo Alemania durante dos semanas. Ocho personas es mucha gente, sobretodo a ciertas edades, en las que has consolidado tus gustos y tus formas de viajar. Por ello, y muy civilizadamente, nos dividíamos en grupos más pequeños para atender a nuestros centro de interés, para luego reunirnos para visitar determinados lugares o para cenar juntos y tomar unas cervezas. Resultó bien.

El pequeño grupo de tres personas en el que yo me integré decidimos visitar a orillas del lago de Wannsee la mansión donde se reunieron unos cuantos jerarcas de la administración alemana nazi para decidir el modo en que se realizaría el exterminio de los judíos en Europa. Si alguno accedéis a HBO, tienen en catálogo una excelente película que lo explica muy bien, y está rodada en esa misma mansión. En la cena de ese día, algunos de los miembros del gran grupo nos acusaron de ser adeptos al “dark tourism”, concepto sobre el que se reflexiona en un reciente artículo de Magnum Photos. El placer que encuentra alguna gente en visitar y fotografiarse en lugares reconocidos por las atrocidades que en ellos se cometieron. Argumentamos contra esa acusación, por supuesto. En primer lugar, en Berlín es difícil no visitar lugares célebres por las atrocidades que se cometieron en ellos. El siglo XX está llena de negros borrones en la historia alemana y de la humanidad, que tuvieron su epicentro en la capital alemana. Pero es que además no podemos confundir la necesidad que podemos sentir algunos de respirar la trascendencia de algunos momentos de la historia de la humanidad, con el morbo y la frivolidad de hacerse un selfi haciendo el memo sobre las teselas del monumento a los judíos asesinados en Europa que hay en Berlín o haciendo equilibrios en las vías del tren de Auschwitz. En esos lugares y en otros muchos, me he sorprendido viendo como la gente no entiende nada de lo que allí se conmemora. Quizá el lugar donde más agradablemente me sorprendí por el respeto generalizado de los visitantes fuese el Parque de la Paz de Hiroshima. Pues así siempre.

Para finalizar, referirme a un artículo reciente en la versión en línea del British Journal of Photography, sobre qué hace de una fotografía una buena fotografía. En diálogo con Clément Chéroux, el conservador de fotografía del SFMoMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco). Os dejo un vídeo con los puntos de vista de este experto.

[Recomendaciones fotográficas] Restos de un desastre

Fotografía

Entre mi escapada berlinesa y las entradas que he dedicado después a las exposiciones y museos de fotógrafía que visité allí, o a los libros de fotografía que me traje del viaje, hace bastante tiempo que no redacto una entrada de recomendaciones fotográficas basada en los enlaces que recopilo en Pocket mientras buceo por la internet en la “fotosfera” (NO me refiero a esta fotosfera, claro; espero que hayáis entendido mi neologismo). El caso es que había acumulado un cierto número de enlaces en Pocket, y esta mañana mientras los revisaba y seleccionaba para comentarlos… no sé lo que he hecho… que se han borrado y perdido un montón. Cosas que pasan un domingo después de haber trasnochado más de lo habitual. Pero me han quedado algunos… así que aprovechémoslos.

Ayer madrugué… más bien me desvelé y decidí aprovechar la ocasión,… y me fui a fotografíar al alba en la zona del azud sobre el Ebro en Zaragoza. Probando un teleobjetivo de focal variable que me han prestado. Y aunque el amanecer no tenía la mejor de las luces, había un cierto grado de “mierdosfera” en el ambiente, tampoco me quejo mucho de no haber disfrutado del rato fotográfico.

De Cartier-Bresson no es un reloj, no me canso de recomendar este blog a los aficionados a la fotografía, tenía guardado un enlace desde finales de julio que nos hablaba de André Kertész y Brassaï, y de la relación entre ambos… que parece que fue un poquito de amor/odio. Ambos eran húngaros, ambos se establecieron en París en los años 20, como tantos otros artistas, y ambos fotografiaron como pocos lo han hecho la capital francesa, aunque con estilos, Brassaï más pájaro nocturno, más intimista, Kertész más abierto, mal cercano a las personas y al retrato. Pero ambos excelentes. Y probablemente se influyeron uno al otro. En cualquier caso, para conocer los detalles de la relación entre ambos, sus vaivenes, seguid el enlace que os he dejado al principio de este párrafo, merece la pena.

Jota Barros expuso hace un par de semanas su reivindicación sobre Bruce Gilden. Gilden es un fotógrafo documental, fundamentalmente callejero, que tiene una larga carrera a sus expaldas, siendo miembro de Magnum Photos. Pero se hizo famoso en eso que llamamos el “gran público”, o por lo menos entre los adeptos al mundo de la fotografía, a consencuencia de un vídeo en Youtube que no os voy a poner aunque sí a enlazar, en el que mostraba un estilo de fotografía callejera extraordinariamente agresivo con las personas que transitaban por las aceras de Nueva York a las que literalmente asaltaba colocándose de cerca y soltándoles unos flashazos horribles. A mí me desagradó mucho esa forma de abordar a la gente. Y tampoco me gustan las fotografías resultantes, con gestos que son más propios de la sorpresa y el susto al ser abordados los sujetos, que de su propia vida interios mientras deambulan por la ciudad yendo a sus asuntos. Barros opina que eso a sesgado mucho la opinión sobre Gilden y por eso lo reivindica con otro vídeo, de la plataforma Nowness, que si voy a dejar aquí puesto, en el que podemos ver que la actividad fotográfica de Gilden va a más allá de lo que mostraba aquel que he mencionado antes.

The Art Assignment es un canal de vídeo en Youtube de la PBS, la televisión pública estadounidense. Y como la mayoría de los canales de esta entidad, tiene mucha calidad. Y en estos momentos ofrece unos análisis en profundidad de distintas obras de arte, estilos o géneros artísticos, o temas abordados por el arte que me parecen muy buenos. Como digo, en profundidad, y con un sentido crítico, documentando y ofreciendo diversos puntos de vista. Y comprometidos con los temas contemporáneos, incluso si las obras de arte que comentan no lo son. Son buenos.

Recientemente dedicaron un vídeo a la fotografía Migrant Mother de Dorothea Lange, una de las obras más famosas del siglo XX por lo que representa de símbolo de la Gran Depresión en los años 30. Pero lo hicieron desde el punto de vista de saber quién fue esa madre, esa mujer de 32 años, aunque nos parece bastante mayor, pobre, con sus hijos, y también desde el punto de vista de saber qué fue de esos hijos y qué opinaban o cómo veían a su madre. Y el vídeo no tiene desperdicio. Así que os lo dejo puesto, que es lo mejor.

Durante muchos años se debatió la cuestión sobre si la fotografía es un arte o no lo es, yo creo que este debate debería ya estar superado, simplemente, la fotografía puede ser un arte. Y como arte, es indudablemente una disciplina artística de la edad moderna y contemporánea. Pero puede no ser un arte, y tener un simple función documental, en ocasiones al servicio del resto de las artes. En Feature Shoot nos han hablado del trabajo de dos fotógrafos que de alguna forma fusionan ambas vertientes de la práctica fotográfica. La pareja de fotógrafos formada por el aleman Harry Alexander Shunk y el húngaro János Kender colaboraron con muchísimos artistas contemporáneos para documentar la práctica artística, y legando un cuerpo de obra que en sí mismo abunda en virtudes éticas y estéticas, por lo que podría ser calificado también como práctica artística, aunque el objetivo inicial fuese la práctica documental. A conocer, sin duda.

[Recomendaciones fotográficas] Documentando viaje a Japón y algo más

Fotografía

Hoy ha sido un día raro. Ayer acabé cansado. Por la mañana me di una caminata respetable, pensando que la tarde iba a ser tranquila. Y calurosa. Pero por al mediodía me sugirieron un plan para la tarde, que a lo tonto modorro me hizo conducir 280 kilómetros. Aunque aprovechamos, porque no nos pillaba lejos, para visitar el dolmen de Ibirque, un paraje estupendo que conocí por primera vez hace poco más de diez años. En mayo de 2009.

Fotografía de mayo de 2009 realizada con un Pentax K10D y un SMC-A 35/2,8. La vegetación que lo rodeaba entonces estaba más rala. Ayer nos lo pasamos sin verlo desde el coche. Tuvimos que retroceder 650 metros.

El caso es que permanecimos un par de horas allí, hasta la puesta de sol. Yo llevaba un par de cámaras, una digital, la Canon EOS 5D Mark II con un par de objetivos, el Tamron 35/1,8 y un Olympus Zuiko 21/3,5 con montura adaptada, y la Fujifilm GS645S Wide60 con película Fujicolor Pro 400H. Que no he mandado a revelar todavía. Como esa película es en color, para esta entrada he revelado las fotografías digitales en blanco y negro. Con todo esto… pues era pasadas las once de la noche cuando llegaba a casa. Cansado, como decía. Así que hoy he funcionado al ralentí. Motivo por el cual sólo hablaré de una parte de las recomendaciones fotográficas que tenía preparadas.

Creo que ya lo comenté el jueves. Tenemos billetes de avión para el 24 de septiembre a Tokio. Dos semanas en Japón, de lo cual no tenemos nada más preparado. No queremos solapar demasiado el viaje que hicimos en 2014. Así que hoy he estado investigando posibles. El caso es que me he encontrado con un artículo en la revista digital Dodho sobre cinco fotógrafos japoneses interesantes.

Osamu Jinguji (página web; instagram) es uno de los muchos fotógrafos que pasean las calles de las ciudades japonesas, especialmente Tokio, para obtener esa fotografía documental en blanco y negro tan contrastada. A veces muy agresiva por la forma en que se echan encima de los transeuntes. Pero creo que este fotógrofo dice alguna cosa más que esa moda que arranca de los fotógrafos nipones de los años 60 y 70.

Koji Tajima (página web) comparte algunas de las características visuales del anterior, especialmente con el blanco y negro contrastado. Pero cambia el tema, ya que su fuerte es la arqujitectura, y por lo tanto juega mucho con patrones y geometrías. También hace fotografía en color en ocasiones. Y en muchas ocasiones juega con las paradojas geométricas.

Ryota Kajita (página web; instagram) busca la abstracción en la naturaleza. Especialmente en el invierno cuando las cosas se hielan, y el hielo fabrica formas extrañas, caprichosas. También fiel al blanco y negro.

Shinji Ichikawa (página web) tiene un estilo muy distinto a los anteriores. Para empezar, utiliza el color con abundancia y maestría. En segundo lugar, también se aleja de los entornos urbanos buscando distintos espacios con distintos significados. Puede ser la espiritualidad y la tranquilidad de los santuarios sintoístas. Puede ser la calma de los grandes espacios abiertos. Los naturales o los no tan naturales. Y eventualmente también vuelve su vista hacia las estructuras más artificiales buscando la abstracción y el juego de las formas geométricas, con el añadido del contraste cromático.

Finalmente, Tomohide Ikeya (página web; instagram) se sumerge en el agua para captar las formasy la expresividad de los cuerpos humanos. A veces en aguas tranquilas, profundas, en las que predominan las formas. Otras en las turbulencias de los rápidos, donde se transmite inquietud, riesgo, combate permanente.

Cuando visitamos Japón en 2014, mientras tomábamos en una terracita de Nara, ya al anochecer, unas cervezas y unas tapas de pulpo crudo, mi compañera de viaje hizo la siguiente observación, había sido un día de sol y calor,… “Las nórdicas visten a 20 ºC como las españolas a 35 ºC, mientras que las japonesas, en un día cálido y húmedo a 30 ºC visten como las españolas a 20 ºC”. Lo que no nos quedó claro era si la mayor abundancia de centímetros cuadrados de tejido que cubren su piel se deben al pudor o al deseo de evitar que la piel pierda su blancura. Tradicional signo de belleza en oriente. En Magnum Photos han publicado un artículo en el que la fotógrafa Sim Chi Yin investiga visualmente sobre los modos y las formas de los chinos cuando toman vacaciones. Sim Chi Yin es nacida en Singapur, de origen chino, y en estos momentos basa su actividad en la capital del gigante asiático. Actualmente es candidata a asociada permanente en la prestigiosa agencia. En este trabajo resalta la importancia de la industria del ocio en la creciente clase media china, todavía una porción pequeña de esa sociedad, pero en números absolutos muy importante, donde muchas de las instalaciones son prefabricadas. Parques acuáticos que suplen a la auténtica naturaleza, a las auténticas playas. Y donde no es raro encontrar a bañistas que vestidas con un bañador de una pieza, cubren también su cabeza y brazos para evitar el impacto de los rayos del sol y la pérdida de su belleza por un bronceado no deseado. Genera uan sensación extraña este artículo.

[Recomendaciones fotográficas] De la guerra fría a los conflictos en la India… y otras cosas

Fotografía

Elliott Erwitt es muy conocido por el humor que impregna a sus fotografías documentales y por su mirada inquisitiva que ve lo que a la mayoría de nosotros nos parece desapercibidos. Pero también ha estado en medio de fragados políticos diversos. Nos cuentan en Magnum Photos la historia de una de sus fotografías más famosas, de 1959, cuando Richard Nixon, entonces vicepresidente de los EE.UU., y Nikita Jrushchov, premier soviético, visitaban juntos un exposición sobre el modo de vida americano en Moscú. Y ante un puesto en el que se mostraba una cocina “típica” americana, Nixon confrontó a Jrushchov con agresividad. Para los soviéticos, una demostración de que los americanos eran unos imperialistas agresivos. Para los americanos, una demostración de la firmeza del vicepresidente ante los pérfidos soviéticos. Jrushchov, desde luego, no era un bendito. Pero todos sabemos cómo acabó la presidencia de Nixon quince años más tarde. Ahora, que cada cual interprete la foto como quiera… o que lea lo que Erwitt tenía que decir al respecto.

Algunas fotografías más en el espectro del infrarrojo, de las tomadas hace unos días en una infernal tarde de calor.

En el canal de Youtube de Nowness han publicado estos días atrás un vídeo con una entrevista a Jeff Wall, fotógrafo conceptual que ha basado buena parte de su obra en la escenificación de situaciones que simulaban una fotografía documental, pero que estaban preparadas para dotar de drama o significado a dichas escenas. Una mezcla en artificio y verdad, cuestionando el papel documental de la fotografía a la vez que ponía el dedo en la llaga sobre determinados temas. Os dejo el vídeo.

India es un país enorme. También se considera una economía emergente. Un país candidato a potencia futura, por sus recursos, por su potencial demográfico, por su tamaño, por su situación. Pero al mismo tiempo que algunos de sus estados son meca de peregrinación para turistas o místicos, otros soportan conflictos larvados debidos a las enormes desigualdades, véanse los sistemas de castas, la pobreza, las mezclas étnicas y religiosas, y otros factores.

En NPR nos han mostrado un artículo con fotografías del fotógrafo indio CK Vijayakumar, en la que los habitantes de las numerosas islas del río Brahmaputra, muchos de los cuales no están incluidos ni reconocidos en los censos oficiales, especialmente si son de religión musulmana, y que deben cambiar constantemente de lugar donde viven por los cambios que se producen en las islas constantemente, sin posibilidad de vivir en tierra firme. Pobres, sin cultura, analfabetos, sin papeles, sin nacionalidad y sin domicilio estable.

En la página web de la revista decana de la fotografía, el British Journal of Photography, nos han hablado del trabajo Centralia de la fotógrafa, directora, activista india Poulomi Basu (instagram), que nos habla de un desconocido conflicto que lleva 50 años de existencia, desconocido para la mayor parte del mundo, en las regiones centrales del subcontinente indio. Una situación compleja, y sin visos de solución.

Y terminamos con otra referencia que obtenemos del British Journal of Photography, de hace unas semanas, en la que revisaban el trabajo de Jack Davidson un fotógrafo joven, pero que ya no se puede considerar emergente, puesto que su trabajo está bastante consolidado y ha alcanzado cierta fama y difusión. Sugiero que le he echéis un vistazo. Es muy ecléctico, pero tiene fotografías muy potentes.

[Recomendaciones fotográficas] La última exposición de PhotoEspaña en Zaragoza y más cosas interesantes

Fotografía

Esta semana se inauguró en Zaragoza la última de las exposiciones fotográficas de este verano que integran la sección oficial de PhotoEspaña 2019 – Otras ciudades. Es la segunda que tiene su sede expositiva en el Centro de Historias de la ciudad. Se titula Los últimos – retratos y testimonios de la guerra civil 2015-2017, y es obra del fotógrafo Luis Areñas. Fotógrafo que actualmente reside en Zaragoza, se marcó hace unos años el proyecto de encontrar a los últimos supervivientes de entre los combatientes en la guerra civil española. Todavía queda bastante gente viva que vivió la contienda, pero muchos eran niños en aquel momento. Los combatientes más jóvenes son gente que en estos momento han cumplido o están prontos a cumplir los cien años. Y por lo tanto… pocos quedan. Fotográficamente, estamos ante una serie de retratos en los que se permite a la persona fotografiada, ancianos y ancianas con el rastro del tiempo claramente marcado en sus rostros, expresarse con libertad, mientras que un fondo blanco lo aísla, a lo Richard Avedon, de su entorno. Un estricto blanco y negro contribuye a desechar toda información que no venga asociada a la propia expresión de la persona. Personas que combatieron vinculadas a ambos lados de la contienda, Areñas trata de no establecer divisiones, sino hablar del sufrimientos y sinsentido colectivo.

Las fotografías de hoy están tomadas en la visita a la exposición de Luis Areñas, incluidos algunos textos acompañantes que me parecieron especialmente significativos.

Loable deseo… si no fuera porque el resurgimiento de los fascismos, disfrazados de “derechas populistas” nos debe hacer recordar que la guerra fue desencadenada por el ejército, en el que había una abundancia de fascistas, y que agredió a una estado constitucional y de derecho, aunque sometido a las tensiones de la época. Y eso, convendría que no se olvidase.

Triste juego de palabras de Bertrand Russell, que se pierde en su traducción al castellano, aunque su significado permanece plenamente vigente. Aunque los sectores más cerriles de la sociedad española no lo crean, no lo sepan o no lo quieran reconocer.

Pero vamos a otras cosas. La semana pasada hablaba de otra exposición asociada a PhotoEspaña 2019, que reflexionaba sobre la realidad y la identidad de la mujer en Taiwan. En esta ocasión saltamos el estrecho de Taiwán y nos llegamos a la China continental, donde una fotógrafa joven retrata a su propia generación de mujeres jóvenes, algunas adolescentes, que buscan definir su propia identidad alejándose de los estándares tradicionales de la sociedad china. Se trata de la fotógrafa Luo Yang (instagram), que fue mencionada en su momento por Ai Weiwei como una de las fotógrafas más prometedoras de su país, y a cuyo trabajo Girls han dedicado un vídeo esta semana en Nowness. Un vídeo que os dejo aquí.

Su trabajo exige una relación muy íntima con las jóvenes a las que fotografía. Usa un Contax de medio formato, probablemente una de las cámaras para película a la que se podían añadir algunos de los objetivos Carl Zeiss más destacados por su calidad.

Sin salir de China, el fotógrafo Cian Oba-Smith (instagram) ha explorado el fenómeno de la arquitectura que imita los estilos y los edificios europeos en las ciudades chinas, concretamente en Shanzhai. Barrios residenciales que se constituyen como una auténtica versión kitsch de los originales parisinos, venecianos u holandeses. Barrios que inicialmente tuvieron poco interés, convertidos en ciudades fantasma, poco a poco la presión demográfica en el gigante asiático han hecho que se fueran llenando de unos habitantes, pertenecientes a una nueva clase media, para quienes, este tipo de arquitectura, significa poco o nada. En algunos casos, ni siquiera son conscientes de que viven en una imitación de un lugar célebre. Nos lo han contado en las páginas en línea del British Journal of Photography.

Otro caso de choque cultural entre continentes. Las fotografías de Stuart Franklin realizadas en los hoteles africanos contemporáneos, lugares pensados para los negocios, generalmente desde el punto de vista, los gustos y los intereses occidentales. Además de representar las consecuencias de la colonización y la descolonización. O formas profundamente sesgadas de lo que supone la globalización. Nos lo mostraron en Magnum Photos.

Terminar con una serie curiosa, e interesante, que se pudo ver en Lenscratch. Las vanitas son un género específico de bodegones o naturalezas muertas que que se popularizaron en la pintura barroca de los Países Bajos. Procedente su denominación de la expresión latina extraída del Eclesiastés, Vanitas vanitatum omnia vanitas (Vanidad de vanidades, todo es vanidad), representaban objetos que simbolizaban la fragilidad y la brevedad de la vida, la muerte. La fotógrafa Jeanette May ha adaptado el concepto de lo perecedero, de lo caduco, a la obsolescencia, muchas veces programada, de los objetos cotidianos tecnológicos de hoy en día, en naturalezas muertas con elementos cotidianos y reminiscencias de las vanitas de la escuela flamenca del siglo XVII. Da que pensar.

Volvimos a visitar las exposiciones que ya vimos hace unos días. Entre ellas la curiosa “Estuvieron aquí” en el Espacio Tránsito del Centro de Historias.

[Recomendación fotográfica] La mujer en Taiwan, las no-verdades, cómo se hace la película y eso que llaman fotografía “vernácula”

Fotografía

Ha sido una semana rara, y no he podido fijarme mucho en artículos que pudiese traer hoy y ahora en forma de recomendaciones fotográficas. Pero algo hay.

Lo primero y más importante, especialmente para aquellos que vivan en Zaragoza o se acerquen a la ciudad en los próximos meses, es que ya tenemos la segunda exposición de PhotoEspaña 2019 abierta en la ciudad. Está en el Centro de Historias, y se trata de una exposición de la fotógrafa taiwanesa Hou I-Ting, que reflexiona sobre las características de la identidad de los habitantes de la isla a través de la fotografía. La sociedad de Taiwán, país que no es un país oficialmente reconocido, está formada por una mezcla de influencias. Sobre una potente base de chinos de la etnia han tenemos sustratos indígenas, los propios de las primeras migraciones de las poblaciones costeras de la China meridional, la influencia de Japón y otras entidades colonizadoras y la compleja relación con el mundo que deriva del final de la guerra civil china. Hou plantea tres escenarios en la exposición; sus autorretratos bordados, realizados en los mercadillos callejeros de Taipéi, la recuperación de viejas fotografías del periodo colonial japonés, especialmente de niñas que accedieron masivamente a un cierto tipo de educación, sobre las que también interviene, y las fotografías de paquetes de bento, otra influencia nipona, las fiambreras con comida para llevar en el tren, y que todavía hoy en día puedes disfrutar. Porque están buenas. Me pareció una exposición muy interesante. Y creo que me pasaré algún otro día a visitarla.

Las fotografías de hoy están tomadas en el Centro de Historias de Zaragoza, mientras visitábamos las exposiciones mencionadas.

Secundariamente, en el Espacio Tránsito del Centro de Historias hay una curiosa miniexposición, Estuvieron aquí, por si no lo sabías, en la que repasan la estancia de personas famosas en Zaragoza. Muy curioso.

Nos encontramos en tiempos de falta de ética y profunda hipocresía. Después de la postmodernidad ha llegado la época de la postverdad. O en palabras llanas y directas, hemos cambiado las verdades a medias o del todo vale por la época de la mentira. Políticos, medios de comunicación, la gente en las redes sociales, todas cuentan “su verdad” que suele ser mentira. Una ficción para obtener un beneficio personal. Poco importa ya el bien común, la sociedad en la que todos vivimos y nos apoyamos. Desde el presidente de los Estados Unidos o de cualquier otro país hasta la estúpida instagrammer que se hace un selfi en un estanque contaminado porque parece que está en las Maldivas. Esté en Siberia o en Galicia. Y enferman… pero les merece la pena, parece. En este ambiente, la fotógrafa Alison Jackson le dio la vuelta al asunto. Y hace tiempo que comenzó a fotografiar a falsas celebridades como si fueran las auténticas para poner evidencia todo el sistema de valores de la celebridad personal y de las apariencias. En el canal de Youtube de Fotografiska podemos escucharle hablar de sus fotografías y del tema.

De un tiempo a esta parte se ha empezado a oír hablar de la fotografía “vernácula”. En los diccionarios de lengua castellana/española, el adjetivo vernáculo/a hace referencia a lo que es propio del propio país o de la propia casa de uno, y se suele aplicar a las lenguas o idiomas. Para mí, el castellano es mi lengua vernácula.

En inglés, el adjetivo vernacular tendría un significado parecido; pero parece que también hace referencia a las cosas ordinarias, comunes, cotidianas, del día a día. Y por ahí ha llegado el concepto de vernacular photography, como aquellas fotografías realizadas cotidianamente, sin intención de servir a ninguna de las dos nobles utilidades de la fotografía, la estética/artística y la documental/informativa. El caso es que para mí, eso que llaman fotografía “vernácula” no deja de entrar dentro de la categoría de lo documental/informativo. Aunque lo que se documenta sólo importe a la abuela que quiere enseñar lo guapos que son sus nietos, o lo que se informe es que Fulanita Instagrammer se está envenenando a sí misma mientras se hace un bonito selfi en un estanque color azul turquesa, envenenado con wolframio y otros metales pesados. En un curso del MoMA incluyen la fotografía científica dentro de los usos “vernáculos” de la fotografía… como si fotografiar un agujero negro fuese un asunto ordinario y cotidiano. Me parece discutible el concepto, por ser de límites imprecisos, así como el adjetivo usado. Al menos en castellano. Pero casi nadie de los que lo usan se van a parar a pensar en ello… probablemente aspiran a ser influyentes en los medios y las redes sociales, y para ello, cuanto más se copie del inglés, evitando ser original, mejor. El caso es que conocer y analizar esa fotografía cotidiana, de lo corriente, de la gente ordinaria (en el buen sentido de la palabra), es interesante. Antes he mencionado que la fotógrafa Huo I-Ting rescata fotografías cotidianas del periodo colonial nipón en Taiwán para intervenir sobre ellas y reflexionar sobre la identidad de la mujer taiwanesa.

En Lens Culture nos hablan de The Anonymous Project, en el que usan fotografías familiares o cotidianas para decorar una casa, realizadas en los años 50, en color, y que dan un nuevo significado a la casa, así como las propias fotografía reciben nuevas lecturas al ser vistas fuera del entorno para el que fueron tomadas.

Por último, me ha parecido interesante el último vídeo que ha publicado Ilford Photo en su canal de Youtube, en el que hace un repaso al proceso de fabricación de sus películas fotográficas en Mobberley, Inglaterra. Lo que me preocupa es la avanzada edad de sus trabajadores. Espero que haya gente joven incorporándose y aprendiendo la ciencia y la técnica detrás de la fabricación de película y papel fotográficos. Y que dure muchos años. Últimamente soy muy fiel a las películas Ilford. Por su calidad, por su consistencia,… por la apuesta de la empresa con la fotografía con película tradicional frente a la actitud de otros, japoneses o americanos. Os dejo el vídeo.

Y por hoy, lo dejo. Que para tener pocas cosas de las que hablar, me ha salido una entrada más larga de lo que pensaba.