[Recomendaciones fotográficas] Taller de fotografía y alguno otra recomendación

Fotografía

Este fin de semana lo he dedicado en gran parte a mi formación como fotógrafo. Aunque llevo muchos años, más de tres décadas, dedicándome a la fotografía como afición, a distintos niveles, no sólo a la realización de fotografías, en esto último siempre considero que me faltan muchas cosas. Y que no necesariamente tienen que ver con lo que más preocupa a la gente. Que es cómo manejar sus sofisticadas cámaras o como torturar sus archivos de imagen en Photoshop o cualquiera otra aplicación que usen para ello. Estas dos cosas… me aburren. Lo que necesitas saber de tu cámara para obtener una foto decente es mucho más elemental y básico de lo que muchos creen. Si tu foto es decente desde el momento en que se crea en la cámara, no necesitas mucho trabajo ni dedicación ante el ordenador para obtener tu copia final. Así que hay que centrarse en otras cosas.

En el taller de fotografía, en la sede de la Agrupación Artística Aragonesa, en la calle Lagasca de Zaragoza.

A principio de mes ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza anunció un taller de Fotografía de autor a cargo de la fotógrafa vasca y bióloga marina Isabel Díez (Instagram, muy reciente esto, primera foto de 7 de diciembre de 2021). ASAFONA es un lugar con buen rollo para aprender fotografía, puesto que les suele interesar más el tema que los aparatos (que también gustan, todo hay que decirlo, pero con ideas muy prácticas). Y eso es importante. Independientemente de que el tema de la naturaleza sea tu tema principal o sea secundario. Así que, aunque no participo en la vida asociativa tanto como otros, estoy a gusto como socio. Entre sus galerías de asociados tengo una colgada sobre el paisaje alterado por el ser humano a lo largo de la historia.

Las fotografías que he presentado para revisión, de mi proyecto personal de paisaje alterado por el ser humano, en los montes Huangshan en China y con una de las bocas secundarias de la erupción del volcán Teneguía en la isla de La Palma.

El taller ha ocupado el sábado por la mañana de 9:30 a 13:30, por la tarde de 15:30 a 20:00 y el domingo por la mañana de 9:30 a 14:30. Lo que más me ha interesado fue el sábado por la mañana, cuando Isabel se centró en los características que debe tener un proyecto fotográfico, y el domingo por la mañana en la que ha realizado una revisión de fotografías de los asistentes. Esta actividad parecía a priori que iba a ser monótona… pero se me ha pasado la mañana en un vuelo, así que no. El sábado por la tarde no es que estuviera mal; Isabel comunica razonablemente bien y habla desde la experiencia y el convencimiento, y por lo tanto es amena y clara. Pero los conceptos tratados lo han sido en varios otros talleres o cursos. Por cierto, el estilo de fotografía de Isabel Díez es poco documental y busca más las virtudes estéticas y emocionales de la fotografía. Procede de la pintura… y eso se nota. Me gustan sus fotos, aunque yo sea más documentalista, y aunque el pictorialismo no sea mi plato favorito. Aunque tampoco es un pictorialismo como el que se trata a veces en los textos o en los libros de historia de la fotografía, es más moderno y abstracto en no pocas ocasiones.

Dentro del tema, había considerado llevar un díptico de los búnkeres que construyó el ejército de la Alemania nazi en las costas de Jutlandia durante el tiempo que en invadió y ocupó Dinamarca, así como las alteraciones en las riberas del río Ebro cerca de la ciudad de Zaragoza.

Cuando he ido a mirar qué recomendaciones había marcado durante la semana, para ver qué podía acompañar al taller en esta entrada… no he encontrado mucho. Poca naturaleza, poco paisaje. Como yo he llevado alguna foto de mi viaje a China del 2019, que por aquí se ve, puedo hablar de unas interesantes fotografías históricas del gigante asiático que el arquitecto alemán Ernst Boerschmann tomó a principios del siglo XX. Las hemos visto en Photography of China.

También podríamos hablar del fotógrafo británico Stephen Gill (instagram), de quien nos han hablado en Blind. Sus fotografías son muy diversas, y muchas de ellas han sido realizadas con cámaras muy primitivas y básicas, sin ninguna sofisticación, con procesos fotoquímicos. E incluyen algunos paisajes y fotografías de animales. Es un fotógrafo al que le gusta experimentar con diversos medios y puntos de vista, así como con los temas. Merece la pena darse una vuelta por su página web. Y creo que con esto lo dejaré por hoy, que estoy cansado.

Al revisar las fotografías de China, me ha dado por convertir a blanco y negro algunas de las fotografías de Huangshan que realicé con la pequeña compacta Fujifilm Finepix XF10. Siempre me genera una dualidad de emociones esta cámara entre las negativas, por su mala ergonomía, y las positivas, por su buena calidad de imagen.

[Libro de fotografía] Libro de Óscar Monzón y algunas recomendaciones más

Fotografía

Hace un par de semanas, en las recomendaciones fotográficas del festivo lunes 6 de diciembre, comentaba cómo en una entrada de un perfil de Instagram había conocido la serie Order del fotógrafo español Óscar Monzón (Instagram), y que me había interesado. Tal fue la cosa que seguí navegando en la obra de este fotógrafo y en esta serie de fotografías sobre la vida cotidiana en la gran ciudad, una visión a medias entre la crítica y la simpatía o empatía hacia las personas, a pesar de la cierta distancia que imponen las focales utilizadas por el fotógrafo, y en algunas de cuyas escenas no falta el humor. En ocasiones, nos recuerda al Times Square de Philip Lorna diCorcia, aunque entiendo que la técnica utilizada es distinta, a ratos, son otros los fotógrafos que parecen haberse colado entre el ojo y la cámara de Monzón. Pero supongo que esa es la gracia de las artes, el diálogo entre los artistas con sus obras y sus temas. Recibí el libro a principio de esta semana. Y todos los días he hojeado algo. Muchos fotógrafos hoy en día se reivindican como street photographers, pero pocos me cuentan o me proponen un punto de vista personalizado. Afortunadamente, este es de los pocos.

No voy a entrar, por no enrollarme demasiado, en la peculiar asociación de ideas que me ha llevado a utilizar las fotografías de la cámara desechable en las cataratas del Niágara para ilustrar esta entrada. Unas fotos que, a pesar de sus deficiencias técnicas, cada vez me gustan más. O me dicen más.

Hoy no es un día en que me encuentre en un estado de ánimo maravilloso, precisamente. Y eso que ayer disfruté de una estupenda velada, muy muy moderada en el consumo de vituallas y bebidas alcohólicas, con unos amigos con los que la conversación es cordial, animada y optimista. Sin embargo, la pequeña copa de vino blanco que tome en la cena ligera me sentó como un tiro, aunque fue agradable de sabor. Y me costó un poco conciliar el sueño, este ha sido intranquilo y, paradójicamente, cuando me he despertado más relajado eran ya las 9:59 de la mañana. No puedo recordar cuanto tiempo hacía que no amanecía tan tarde. Me he asomado a la ventana… y las nieblas seguían ahí… lo cual me ha generado un bajón considerable. No me apetece salir a la calle. He aprovechado para actualizar sistemas operativos en diversos dispositivos… y en repasar con tranquilidad las recomendaciones fotográficas que tenía recogidas. No muchas. Y he eliminado varias.

Me he quedado con la serie Shikawatari, como nos proponen en Pen ペン Magazine, de la fotógrafa japonesa Shiraishi Chieko, a quien sigo desde hace ya un tiempo en Instragram. La fotógrafa tiene su base en Tokio, pero se siente claramente atraída por el paisaje de la más norteña de las grandes islas del archipiélago nipón, Hokkaido. La serie está dedicada a los ciervos (shika シカ) de la fría pero hermosa isla septentrional. Con un monocromo melancólico, con contrastes suaves, busca transmitir los silencios de los espacios naturales del paisaje, fríos y majestuosos, con la presencia de lo shika animando ligeramente el paisaje. Y me ha despertado el deseo de viajar wanderlust,… justamente ahora que con la nueva onda epidémica regresan muchas de las restricciones al viaje levantadas en los últimos meses. No es que tuviera pensado viajar de forma inmediata en los próximos tres o cuatro meses… pero la situación no colabora a mejorar mi estado de ánimo. Tampoco la inminente llegada de las fiestas navideñas, que desde hace muchos años tienen un profundo efecto depresivo y melancólico en mí.

También paisajes abiertos, aunque mucho más soleados y luminosos son los que nos propone el norteamericano Patrick Warner (Instagram), que recorre su estado natal, Montana, entre el paisaje natural y el humano sociológico, reflexionando sobre los cambios introducidos por la polarización ideológica de las sociedades y por los cambios que empiezan a notarse por la crisis climática global. Nos lo han propuesto en Booooooom.

También en Booooooom tenemos la visión de Jenny Kim (Instagram), una fotógrafa norteamericana de origen asiático, supongo que coreano, que dirige su cámara a la familia, las presiones asociadas al envejecimiento, especialmente asociado a la fertilidad o su ausencia en la mujer, sin desdeñar acompañar las fotografías de las personas con las del paisaje que las rodea. Por algún momento, a pesar de la distancia social que nos separa en varias dimensiones, sus fotos han resonado en mi cabeza en estos momentos.

[Recomendaciones fotográficas] Mas adolescencia y otras cosas

Fotografía

He retrasado un día mis habituales recomendaciones fotográficas, aprovechando el «superpuente» de diciembre, esa extraña acumulación de festivos, en los que al mismo tiempo se celebra de forma discreta y sin alharacas el hecho de que España tenga una constitución democrática y con más bombo las tradiciones más irracionales del fenómeno religioso. Y es que siempre lo he dicho… podremos debatir sobre el concepto de dios o su probable o improbable existencia/inexistencia. ¿Pero sobre que la tal María de Galilea fuera virgen cuando concibió al muchacho? ¡Anda ya!

Algunas de las fotos realizadas con película tradicional, Ilford HP5 Plus en cámara de un sólo uso, durante nuestro último viaje a Japón. En Tokio.

La semana pasada comentaba la visión de la adolescencia por una fotógrafa holandesa. Esta traigo otra fotógrafa, pero que procede del Oriente Medio, del Líbano, para mostrarnos otra visión de esa misma época de la vida. Se trata de Rania Matar (instagram), libanesa de origen palestina expatriada, y que apunta su cámara a chicas adolescentes de dos entornos culturales y sociales muy distintos, lo que nos permite indagar en lo que es común y lo que es diferente en las jóvenes de esa edad. Retratos ambientales en los Estados Unidos y en el Oriente Medio. Matar dota de más glamour a las chicas que lo que hacía Disktra. Pero me parece interesante contrastar las distintas visiones. Lo hemos visto en Blind Magazine.

También en Blind Magazine nos han hablado de la obra del norteamericano Ralph Gibson, un fotógrafo que ha recorrido temas y estilos muy diversos. Desde el blanco y negro más contrastado y con una mirada que se ha considerado por algunos como simbólica o surrealista, hasta un color brillante saturado y flirteando con la abstracción. No ha dejado de mostrarnos sus retratos o sus naturalezas muertas. Estas últimas me gustan mucho. Con 82 años, se le puede considerar ya un histórico de la fotografía contemporánea. Incluso un clásico de la misma.

En el perfil instagramero de Matt Stuart nos hablaban de la obra fotográfica del español Óscar Monzón (instagram) y su reciente libro buscando mostrar la diversidad y la escenografía de la gran ciudad, de la metrópolis moderna, que puede estar más influida de lo que pensamos por la intensa actividad publicitaria y propagandística que despliegan los medio desde hace unas décadas. Lo cierto es que me ha interesado bastante.

Issei Suda es uno de los fotógrafos documentales más notables del final del siglo XX. No tan conocido en Occidente como Araki o Moriyama, por ejemplo, per Suda tiene un cuerpo de obra importante que refleja con una mirada muy penetrante la vida cotidiana de la sociedad japonesa. Con una acercamiento más humanista a la figura humana, en su obra está la permanente tensión en los artistas japoneses entre la modernidad y las tradiciones, entre la realidad y la fantasía o lo extraordinario. Nos lo han recordado en Pen Magazine y es uno de esos fotógrafos que conviene conocer.

Y también desde Pen Magazine nos asomamos al trabajo de Nora Rupp… para darme cuenta al empezar a redactar sobre ello de qué ya hablé de él hace unos meses. Así que allí os dirijo.

[Recomendaciones fotográficas] Retratos robados, vénuses y algunos fotógrafos japoneses

Fotografía

La avería del disco duro de mi ordenador me llevó a que durante los dos últimos fines de semana, por unos motivos u otros, no había redactado ninguna entrada con recomendaciones fotográficas. Tenía un montón recogidas, pero cuando las he revisado esta tarde después de terminar de maquetar mi libro de fotos del último viaje a Andalucía, me he dado cuenta de que no me apetecía hablar de bastantes de ellas. Así que me he quedado con cuatro.

Algunas fotos del viaje a Andalucía que han podido llegar o no hasta el libro que he terminado de maquetar y solicitar esta tarde.

Tres de ellas vienen de la mano de Leire Etxazarra, bien porque las ha mencionado en su cuenta de Instagram o porque han salido en su estupendo blog sobre fotografía, Cartier-Bresson no es un reloj. La primera, en Instagram, es sobre uno de los trabajos más interesantes y también polémicos del fotógrafo Philip-Lorca diCorcia. Es muy posible que en algún momento haya hablado ya de él, pero no lo he encontrado. Se trata de Heads, una serie de retratos robados a plena luz del día en Times Square en 1999, pero con una particular estética. Son viandantes que van caminando por la sombra, entre los andamios de unas obras donde el fotógrafo colocó flashes, que iluminaban sus rostros, mientras mantenía en cierta oscuridad al resto de los viandantes. Uno de ellos, que se reconoció, llevó al fotógrafo a los tribunales, lo que puso en un brete la posibilidad de practicar eso que ahora está tan de moda como street photography en Estados Unidos. Al final, los jueces fallaron a favor del fotógrafo, al reconocer su trabajo como arte y no como una explotación económica de la imagen del demandante. Es un trabajo fascinante.

En su blog podemos leer desde el día 10 un pequeño ensayo sobre los retratos de chicas adolescentes de Rineke Dijkstra, y que dieran tanto impulso a su carrera como fotógrafa. Dos chicas en una postura muy similar, equiparable a dos famosas Venus de la historia de la pintura, una, la de Botticelli, la otra, la de Amaury-Duval, en la playa, al atardecer. Pero con una actitud muy distinta, una de ellas era estadounidense, la otra era polaca. Mucho más antiguos de lo que recordaba. Son ya de 1992. Aunque la serie completa, Beach portraits, la realizó entre ese año y 1996. A partir de ahí nos encontramos con un trabajo que, al igual que el de diDicorcia, parecería monótono en un principio, pero que luego, en la variedad de tipos humanos en una edad tan vulnerable, resulta asimismo fascinante.

Finalmente, también en su cuenta de instagram, nos habla de la obra de la japonesa Miho Kajioka. Una fotógrafa que dirige su mirada hacia la naturaleza, sin perder de vista la figura humana, y que adopta una estética definitivamente engarzada a la tradición de su país, y del Asia oriental en general, con grandes espacios negativos, con el uso del espacio vacío en blanco como una parte más de la composición. Me ha gustado. Quizá porque desde hace un tiempo también he empezado a apreciar bastante la pintura de aquellos países.

Finalmente, en Pen Magazine nos hablaron hace unos días de la obra fotográfica de Osamu Shiihara, remontándonos a la primera mitad del siglo XX, al periodo de entreguerras, en el que adoptó técnicas fotográficas propias de las vanguardias de la época, pero con un visión propia y engarzada también en las estéticas propias del País del Sol Naciente. Me apetece conocer más de la obra de este fotógrafo. Lo que he visto me ha gustado. Pero no hay muchísimo disponible, o he estado muy tonto buscándolo.

[Recomendaciones fotográficas] fotógrafos coreanos, naturalezas muertas y más y más

Fotografía

Ciertamente, en las últimas semanas se me han acumulado un montón de marcadores de páginas sobre fotografía susceptibles de aparecer entre mis recomendaciones fotográficas que intento traeros los domingos. Pero entre viajes y otras cosas… no he podido ir comentando. Veremos qué tal me queda esta entrada con tanta diversidad. De momento, mientras me organizo… me como un par de mandarinas, que hoy domingo he salido pronto a caminar un rato y estoy famélico.

En Lenscratch están sacando semanalmente de vez en cuando series de artículos temáticos que están muy interesantes. Por ejemplo, la que dedicaron en la última semana de octubre a los fotógrafos contemporáneos surcoreanos. Voy a mencionarlos, con el enlace al artículo y a su página web si la tienen. Pero no los voy a comentar individualmente, para no eternizarme. Pero recomiendo vivamente que les echéis un vistazo. Estamos hablando del artista visual Hwang Gyutae (artículo), de Koo Bohnchang (artículo) y sus armas silenciosas, del retratista Byun Sooncheol (artículo), de los paisajes alterados de Han Sungpil (artículo) y una fotógrafa, Kim Oksun (artículo). Hay para todos los gustos.

Y esta misma semana, la primera de noviembre, en la misma revista en línea, nos encontramos con una serie de artículos dedicados a la fotografía de naturalezas muertas, aunque con estilos muy diversos y distintos de los bodegones tradicionales, y con un concepto de naturaleza muerta amplio, como corresponde a los tiempos, así como de técnicas audiovisuales diversas. Así, podemos conocer el trabajo del israelí Ori Gersht (artículo), la asiático-americana Stephanie Shih (artículo), la artista visual basada en San Francisco Nicole Morrison (artículo; interesante su cuenta en instagram), el también norteamericano Daniel Gordon (artículo) y el coreano Lee Sunjoo (artículo). Corea del Sur está de moda en muchos frentes últimamente.

En Clavoardiendo nos trajeron hace unos días un artículo dedicado a Bego Antón, una de las fotógrafas españolas con mayor proyección internacional, y que vengo siguiendo desde hace unos años, cuando apareció, si no recuerdo mal, en un número de British Journal of Photography. Aquí nos hablará de las cazas de brujas en su País Vasco natal.

Cuando hablamos de desnudo en las artes, fotografía incluida, lo más frecuente es que tengamos modelos relativamente jóvenes, con cuerpos que, se ajusten o no a los cánones comerciales de belleza, tienen una armonía estética. Pero siempre hay excepciones. O quizá no tales excepciones a lo de la armonía estética, aunque la mayor parte de los espectadores se lo parezca. No sé dónde encontré la referencia al trabajo de Jocelyn Lee, creo que en alguna entrada en Tumblr,… no me acuerdo, pero Lee ha dirigido su mirada hacia los cuerpos de las personas mayores. Encontrando un equilibrio entre el físico gastado por los años y esa armonía estética que no todos reconocerán.

Encuentro muchas referencias últimamente al japonés Hosoe Eikō (escrito por los americanos, y ya por muchos más por lo tanto, Eikoh para señalar al «o» larga), un fotógrafo con un blanco y negro fuertemente expresionista. El artículo que aquí traigo apareció en AnOther Magazine, y creo que es buen ejemplo de la fotografía de este interesante autor nipón, fuertemente influido por la guerra del Pacífico y la subsiguiente posguerra. Un fotógrafo a conocer por todo aficionado al arte fotográfico.

Pen ペン Magazine también es una fuente habitual de recomendaciones fotográficas para mí últimamente. En estas semanas tenemos algunas, siempre relacionadas con Japón, como Kikuji Kawada y su mirada al cielo y al cosmos, contemporáneo del anterior, los trípticos del italiano Alex Liverani, en los que se mezclan distintos aspectos de la realidad japonesa, y el análisis de la evolución de la sociedad japonesa a través de su madre y los objetos de su madre según Miyako Ishiuchi.

Y finalmente, países del Asia Central en evolución, no siempre positiva. En Blind, Patrick Wack explora los problemas del Turkestán chino con los conflictos entre los habitantes originales del lugar y los inmigrantes de la etnia china dominante, los han. En Photography of China podemos contemplar la visión del japonés Shinya Arimoto sobre la vida en el Tibet. Y en Aesthetica Magazine, el coreano Lee Daesung hace su peculiar mirada a través de sus instalaciones fotográficas a los procesos de desertización en Mongolia.

En fin… como veis. Mucho para digerir.

[Libro de fotografía (y un premio] Paisajes con casita y premio nacional de fotografía

Fotografía

Antes de entrar en materia, las fotografías que ilustran la entrada proceden de uno de los rollos en color que hice en el mes de septiembre. Y que esta misma mañana he comentado en sus aspectos técnicos de forma mucho más amplia en En color de medio formato (que no formato medio) – Olympus Pen EE3 con Kodak Portra 400. Son fotografías urbanas realizadas con la pequeña Olympus Pen EE3, que nos ofrece más de 72 fotogramas en un rollo de los habituales de 35 mm biperforado de 36 exposiciones. Llevo un retraso notable a la hora de ir comentando los rollos de fotografía que voy haciendo, y se me hecha encima un viaje corto a Andalucía y la llegada del revelado de los rollos que hice en el viaje a Italia. Pero ya no doy más de mí.

Recientemente me llegó un librito que me ha gustado mucho. De la editorial Another Place Press. Ya he comentado en varias ocasiones que se trata de un pequeña editorial británica que se dedica a publicar el trabajo de fotógrafos que trabajan el paisaje con un componente humano y de una forma que se aleje por los senderos trillados de las redes sociales y lo «saturadamente» vistoso. El libro de esta ocasión se titula Black Dots y su autor es el fotógrafo inglés Nicholas J. R. White (instagram), de quien ya he comentado alguna cosa previamente. Me gustan sus paisajes.

En esta ocasión, durante tres años se pasea por remotos paisajes de Inglaterra en los que de vez en cuando se encuentran pequeños refugios de pastores, que en inglés se denominada bothies, generalmente en zonas de montaña, abiertos permanentemente para que cualquiera que por allí pase pueda refugiarse si lo necesita. Estos pequeños refugios son los puntos negros (black dots) a los que se refiere el título del libro, ya que muchas veces apenas se perciben en la inmensidad de los paisajes, especialmente en el norte de Inglaterra. Los paisajes son realmente bellos. Eventualmente presenta también fotografías de los interiores de estos refugios, así como retratos ambientales de personas asociados a los mismos. La verdad es que es un trabajo que me parece interesante e inspirador.

Además del libro mencionado, mencionaré también que se ha conocido la ganadora del Premio Nacional de Fotografía 2021. Me he percatado del asunto en una entrada en Instagram de Leire Etxazarra, la autora del estupendo blog Cartier-Bresson no es un reloj, donde supongo que en algún momento publicará algo sobre el tema, pero no de momento. En cualquier caso, luego he visto que otros medios dedicados a la fotografía en español también han comentado algo sobre el asunto.

La ganadora del premio de este año es Pilar Aymerich, fotoperiodista catalana, que ya cuenta con 78 años y se encuentra ya retirada, aunque tengo la sensación de que no inactiva. Su página web da la sensación de que hace mucho que no está actualizada. Tiene un diseño muy antiguo y no hay referencias a acontecimientos posteriores a 2013. En cualquier caso, es fácil que sus fotografías sean familiares para quienes tenemos unos años y tenemos la fotografía, en todos sus aspectos, como afición. No obstante, sin dudar en absoluto de sus merecimientos, ahora que he repasado su obra tiene fotos muy notables como fotoperiodista que trabajó desde el final de la dictadura, me parece que en esta ocasión es un premio muy tardío, y con un fuerte componente ideológico. Ya digo que eso no quiere decir que no sea merecido. Pero los premios, para que tengan el valor debido, hay que entregarlos a tiempo. Y no por la moda de rescatar del olvido a gente que en su momento se lo curró, pero adquirió poca relevancia entre el público general, quedando simplemente como profesionales de prestigio entre los medios y los pocos aficionados que nos intentamos enterar de lo que pasa en el mundo de la fotografía. Pero este país es así.

[Recomendaciones fotográficas] Un popurrí de cosas recogidas en las últimas semanas

Fotografía

Claro está. Más preocupado por preparar un viaje en mis vacaciones, y viajar, lo de recoger recomendaciones fotográficas ha quedado un poco en segundo plano en las últimas tres semanas. Pero algo tengo recogido. Vamos con ello.

Las fotos de hoy, un adelanto de un rollo en color de Kodak Portra 400 realizado con la Olympus Pen EE3 que comentaré… cuando pueda. Dentro de unos días o semanas. Es que tengo mucho «trabajo» fotográfico atrasado.

Quizá uno de los temas que más han dado que hablar ha sido la declaración del fotógrafo de Magnum Jonas Bendiksen confesando que su último trabajo, The Book of Veles, es falso. Veles es un pueblo de la antigua república yugoslava de Macedonia, creo que ahora le han dado finalmente el nombre oficial de Macedonia del Norte, donde por algún motivo se generan muchas noticias falsas, pero creíbles. Y Bendiksen se montó un reportaje y un libro, mezclando actualidad y antiguas religiones, que era todo mentira. Se ha montado un pollo. Lo han tratado en varios sitios pero yo os enlazo a Cartier-Bresson no es un reloj y a Blind Magazine. Eso sí, los medios no se ponen del todo de acuerdo sobre la actitud ética del fotógrafo. Para unos, su performance, por llamarla de alguna forma, es una denuncia de la facilidad con la que se cuelan las noticias falsas en nuestra sociedad, cosa que se está comprobando en política y prensa constantemente, sin que haya demasiados escándalos, y sería una acción legítima. Para otros, el fotógrafo ha tomado el pelo a todo el mundo y merece el desprecio y el destierro de la comunidad fotográfica y periodística. Hemos de recordar que acciones similares se han realizado en el pasado, aunque el autor ha procurado dejar claro en la comunidad de interés que estaba exponiendo una ficción, y denunciando las noticias falsas. La situación en esta ocasión no ha estado clara,… porque si no, no se hubiera levantado tanta polémica.

Me encanta Duane Michals. No hace mucho publiqué por aquí sobre un libro suyo que compré recientemente. En Blind Magazine me entero, a través de un artículo con algunas imágenes inéditas del autor, de una misma serie, Polaroids de una mujer en un apartamento variando su aspecto con un cambio de vestuario, que el autor está remitiendo desde algo más de un año pequeños librillos en formato pdf con trabajos y fotografías inéditas. Yo me he descargado muchos en este enlace. Lo que no me he enterado es de donde hay que subscribirse para recibirlos…

Ruth Orkin fue una fotógrafa norteamericana del siglo XX que merecería ser más conocida. Inspiró, desde mi punto de vista, uno de los personajes de una de las películas que más me gustaron en la pasada década. Y fue una observadora de la realidad bastante notable. En Blind Magazine nos ha recordado el trabajo de Orkin, fundamentalmente fotografía documental en la calle, tanto en blanco y negro, como en un excelente color que la incluiría como una precursora de la fotografía documental en color de gran calidad. Siempre me gusta ver el trabajo de Orkin.

Terminaré con una mirada al pasado, a la historia de la fotografía. A los primeros intentos serios de fotografía en color como fueron los de los pictorialistas que usaron los autocromos para obtener bellas imágenes fotográficas, con un aspecto próximo al del impresionismo, ya demodé a principios del siglo XX cuando el autocromo se puso, hasta cierto punto, de moda. Y en Blind Magazine nos han hablado del trabajo de Antonin Personnaz que se recorrió el valle del Oise con su cámara y su particular material sensible. Nunca he sido especialmente afecto al pictorialismo. Pero los autocromos me encantan. Mucho.

[Recomendaciones fotográficas] Un obituario y unas cuantas cosas más

Fotografía

Como la semana pasada dediqué mis recomendaciones fotográficas a comentar la obra de una artista groenlandesa, a propósito del catálogo de la exposición que le dedicaba Louisiana Museum, tengo unas cuantas cosas acumuladas desde casi que volví de Copenhague. Vamos con ello.

En primer lugar, han marcado las dos últimas semanas los homenajes de los medios especializados, e incluso de alguno generalista, a Carlos Pérez Siquier (1930 – 2021), uno de los fotógrafos españoles más interesantes de la últimas décadas del siglo XX y del principio del XXI, con una mirada inquisitiva sobre las carencias y las peculiaridades de la realidad social española, que nos venía muy bien. Y esperemos que otros fotógrafos cojan el relevo, aunque cada vez cuentan con más trabas para difundir sus fotografías al gran público. Pérez Siquier, un fotógrafo cuya obra es de obligado conocimiento por parte del aficionado a la fotografía. Un par de artículos, aquí y aquí, en Clavoardiendo Magazine, representando los muchos y diversos que se han escrito estos días.

Sin duda, las fotografías más conocidas de otro clásico de la minuciosa observación social, Bruce Davidson, son en el clásico blanco y negro del reportero del siglo XX, probablemente sobre la sempiterna Kodak Tri-X. Pero Davidson empezó a fotografiar también en color tan tempranamente como en 1949, cuando todavía es un adolescente. Y de alguna forma consigue impregnar de los mismos valores un medio que en aquellos momentos se manejaba de forma muy distinta al blanco y negro. Nos lo han contado en Blind Magazine, y merece la pena echar un vistazo.

Es un hecho que yo considero demostrado que de entre los aficionados pueden surgir grandes fotógrafos. Y en On this date in photography, James McArdle nos habla de la obra de John Blakemore, un aficionado a la fotografía que parecía destinado a ser granjero en las Midlands inglesas y que acabó desarrollando una actividad como reportero muy interesante, pero que fue más allá, visitando y experimentando en una diversidad de géneros. Una mente inquieta y un excelente ojo fotográfico.

Un par de artículos interesantes en Booooooom. El primero, dedicado a Alex Huanfa Cheng y a su serie Chinese Wonderland, en la que se reflejan las complejidades de la cultura china en los tiempos contemporáneos, con fotografías, que cuando contienen seres humanos, muestran una interesante empatía. Me encanta su serie dedicada a su esposa, Zhiyu. El segundo, dedicado a la fotógrafa Rosie Brock, en una serie donde repasa su relación con sus padres y hermana, al regresar al hogar de su infancia en interludios de sus estudios académicos. También es una obra bella y llena de empatía.

Recientemente vi un interesante vídeo en el canal de Youtube de Smarthistory sobre el momento a Robert E. Lee en Monument Avenue, Richmond, Virginia, la que fue capital de los Estados Confederados de América durante la guerra civil en los Estados Unidos. Os lo pongo aquí.

Poco después, me encuentro en PhotoBook Journal la recomendación a un libro de Brian Rose dedicado a esta controvertida arteria monumental de la capital virginiana, que homenajea a los líderes de aquel fallido estado que pretendía mantener la institución de la esclavitud, base de la «riqueza» económica de unos estados eminentemente agrícolas y con valores no justificables a mediados del siglo XIX. Aunque ellos justifiquen su lucha con argumentos alejados del problema de la esclavitud, lo que llaman la «causa perdida».

En Blind Magazine, nos vamos brevemente a Corea del sur, en una serie de fotografías de la fotógrafa Anna Lim, fotografías escenificadas, en las que la fotógrafa reflexiona sobre la angustia de la sociedad coreana por el miedo a todo tipo de catástrofes, en gran medida influida por el trauma de la guerra civil que mantuvo dividida la península y el belicismo de sus parientes del norte. No es difícil encontrar en producciones televisivas y cinematográficas reflejos de esta angustia catastrofista.

[Recomendaciones fotográficas] A vueltas con el 11 de septiembre y los problemas de eso que llamamos Occidente

Fotografía

«Occidente» o el «Mundo occidental» es un concepto que ya no tiene que ver con los puntos cardinales. Originalmente, «Occidente» sería la cultura del extremo occidental del continente eurasiático. De verdad, que es insostenible hablar de Europa como un continente aparte desde muchos puntos de vista, salvo desde el egocentrismo de muchos europeos. Frente a «Oriente»… que sería todo lo demás; Europa oriental, oriente próximo, oriente medio, extremo oriente. Todo mezclado como si fuese lo mismo, aunque es la mayo parte del continente y con una riqueza y diversidad de culturas tremenda, frente a la relativa homogeneidad de la Europa Occidental, consecuencia de la «melange» del Imperio romano, que recoge la cultura clásica, y el influjo de las culturas germánicas, que afloraron a la caída de aquel. Otras culturas, como las celtas o las helénicas, quedan subsumidas en estas, y los eslavos y similares… son «Oriente» en la mente de muchos «occidentales».

Nueva York en 2013, fotos sobre película negativa en blanco y negro Ilford HP5 Plus realizadas con una Olympus mju-II.

Con el tiempo, «Occidente» serán también las colonias ricas, no las pobretonas, de esta Europa occidental. Canadá, Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda califican como «Occidente». Argentina, Chile o Brasil, no. Los países fuera de la Europa occidental que son «occidente» tienen una cosa en común. Las poblaciones europeas que se instalaron allí, realizaron una fuerte acción de exterminio y suplantación de las poblaciones indígenas originales, con escaso mestizaje, casi nulo en la práctica, lo cual permitió que se mantuviera una fuerte homogeneidad en sus poblaciones, vinculada a la de la Europa occidental. Cuando el mestizaje fue abundante, o las poblaciones indígenas originales, tras los desastres bélicos y epidemiológicos de los primeros contactos, se restablecieron… ya no pueden ser «Occidente». Y no digamos nada cuando siguieron siendo mayoritarias con una minoría de élite europea durante el período colonial. Definitivamente eso es «Oriente», o el punto cardinal que toque.

Amin Maalouf lo ha descrito varias veces muy bien. «Occidente», en su tradición cultural, ha evolucionado a estructuras sociales y políticas que han permitido que sus poblaciones alcanzasen altos niveles de bienestar personal, social, económico, y un gran desarrollo de las libertades personales, y eso que llamamos las democracias liberales. Pero han fracasado estrepitosa y estruendosamente a la hora de exportar el modelo, o adaptarlo a otras culturas. Apenas un puñado minúsculo de países fuera de «Occidente» han conseguido estos niveles. Japón, Taiwán y Corea del sur en Asia, Costa Rica en América Central… Quizá Chile y Uruguay en América del sur… Todo lo demás son democracias defectuosas y regímenes mixtos, con una parte autoritaria. En «Occidente» tampoco faltan las democracias defectuosas, por eso.

El 11 de septiembre de 2001, mientras yo comía en la cafetería del hospital en el que trabajaba y del que era director desde hace tres meses, un día que me quedé con la intención de trabajar hasta las seis de la tarde, una serie de aviones norteamericanos fueron secuestrados por unos extremistas islámicos suicidas, que los estrellaron contra algunas estructuras simbólicas de la metrópoli del «Imperio occidental», especialmente contra las dos torres gemelas del World Trade Center de Nueva York. Yo presencié en directo cómo uno de los aviones se estrellaba contra la segunda torre, mientras la primera ya ardía, y el comentarista del telediario de RTVE, un inepto de mucho cuidado, decía que estábamos viendo una repetición en diferido del momento en el que el primero de los aviones se estrelló. Era obvio que eso no era lo que estábamos viendo… pero tardó mucho en rectificar. La ineptitud de los periodistas que presentan los noticiarios en televisión siempre me ha parecido proverbialmente suprema. Sin embargo, muchos de ellos son populares, alguna a llegado a reina consorte, y es la fuente de información favorita o única de buena parte de la población.

Como se supone que esta entrada va de fotografía, recomendaré una serie de artículos de Blind Magazine, de ayer mismo, en la que se habla de algunos fotógrafos y su vinculación con aquella fecha, como son Bill Biggart, que falleció aquel día, Joe Conzo, socorrista y fotógrafo de circunstancias, Kevin Brubriski, o una mujer fotógrafa en aquel infierno, Gulnara Samoilova, o cómo fue la vida en Nueva York en aquellos días. Pero en medio del asalto al poder en «Occidente» que los partidos conservadores empezaron con el final de la guerra fría, sumado al viraje hacia la derecha de las socialdemocracias y los laborismos en Europa, aquello generó una ola de miedo, estrés e intereses bastardos que llevó a las guerras en Afganistán e Iraq, reagudizando los tradicionales conflictos entre «Occidente» y «Oriente». Especialmente uno que lleva en activo desde hace más de 1000 años, entre el «Oriente» islámico y el «Occidente» cristiano, si no lo podemos retrotraer más atrás, a las guerras médicas entre griegos y persas (actual Irán), o las guerras párticas entre Roma y los partos (actual Irán e Irak).

Guerras que han durado 20 años, cuya victoria por parte de «Occidente» se ha voceado en varias ocasiones, pero que han acabado con el absolutamente vergonzoso espectáculo de este mes de agosto, cuando en pocas semanas, y ante la retirada de Estados Unidos y otros países de la OTAN, los «derrotados» talibanes han recuperado de forma fulgurante el poder en Afganistán en medio del caos de los países «occidentales» tratando de sacar del país a sus colaboradores, condenados si no a priori por el régimen talibán por su colaboracionismo con las potencias occidentales. Vergüenza que ha aumentado todavía más en aquellos «occidentales» a los que nos queda algunos restos de conciencia, cuando numerosos líderes políticos «occidentales» se han mostrado satisfechos y entusiastas por el éxito de sus evacuaciones, en lugar de abochornados, contritos y arrepentidos por el enésimo rotundo fracaso en trasladar al resto del mundo modelos de convivencia, prosperidad, democracia y libertades. El acto de venganza por las casi tres mil muertes en aquellos atentados han ocasionado la muerte, en Irak, de más de 4000 militares de la coalición occidental, fundamentalmente estadounidense, entre 21000 y 26000 militares y milicianos irakíes, y entre 180000 y 205000 civiles irakíes; en Afganistán, de 113 militares de la coalición occidental, de más de 45000 afganos aliados con esta o no afiliados a ninguna facción, entre 15000 y 32000 miembros de los talibanes, y unos 1950 muertos de Al-Qaeda. Para al final, conceder la victoria final a los mismos brutos que dominaban el país hace 20 años. Para vengar a 3000, casi 350000 muertos que no han resuelto absolutamente nada. «Enhorabuena» a todos los maravillosos líderes occidentales por su «éxito» reciente a la hora de evacuar Afganistán dejando detrás un erial en lo que se refiere a las libertades del ser humano. Líderes de todo tipo de partidos y tendencias,… que producen una profunda náusea y ganas de vomitar.

[Recomendaciones fotográficas] Fukase, daguerrotipos y otras historias de la historia

Fotografía

En la sección de fotografía de la página de la NPR, el servicio de radiodifusión pública de los Estados Unidos, nos habla de las viejas fotografías y daguerrotipos que ha adquirido la Smithsonian. Se trataría de una colección privada de los originales y las copias fotográficas que se deberían a los primeros fotógrafos de origen afroamericano que se dedicaron al incipiente negocio hacia la mitad del siglo XIX. Nombres que probablemente sonarán poco como James P. Ball, Glenalvin Goodridge y Augustus Washington. Estos son algunos de los fotógrafos identificados y los más conocidos, que incluso tienen su propia página en Wikipedia, en inglés. Y por supuesto, en la mayor parte de los casos, personas que pudieron ejercer su profesión en el norte de los Estados Unidos. Que en el sur no estaban para estas fiestas. Interesante, sin duda.

Un adelanto del último rollo que hice en el espectro del infrarrojo y que tengo pendiente todavía de comentar. Un rollo que considero bastante afortunado, a pesar de que fue hecho en una situación de cansancio y mucho calor. Algo propenso a los errores.

Imogen Cunningham fue una fotógrafa excelente, y con una vida interesantísima, tanto por sí misma y su por su trabajo como por la cantidad de gente interesante con la que se relación, especialmente en el mundo de las artes, fotografía incluida. Y vivió muchos años, 93, en estado de gran lucidez. Y siendo tan anciana, también dedicó parte de su trabajo a fotografiar a personas ancianas. Con la misma sensibilidad, estética y cuidado con la que fotografía todos los retratos que hizo a lo largo de su larga vida. Y mucho de ellos cuando ella misma había entrado en sus últimas décadas de vida. Un ejemplo admirable para todo el mundo, se dedique a lo que se dedique. Nos lo han contado en Casual Photophile. A ver si le perdemos un poco de miedo a nuestra propia evolución personal, a nuestro envejecimiento y el final de nuestra vida que lógicamente lleva consigo y detrás. Es ley de vida.

Más retratos. Los de las gentes de la antigua RDA, la Alemania del este, donde todo se supone que era gris y triste. Pero como nos cuentan en Blind Magazine, ahí tenemos los retratos de la fotógrafa Ute Mahler para demostrar que, incluso en los lugares más tristes, los seres humanos, en compañía de sus familias y de sus amigos, son capaces de encontrar momentos de alegría y de felicidad. Lo cual no justifica esos regímenes grises y tristes. Pero sí humaniza a quienes los sufrieron.

Masahisa Fukase, está de moda. Casi diez años después de su muerte, su obra es reivindicada constantemente. Si unos de mis libros favoritos del fotógrafo, y en general, es 家族 Kazoku (familia), el más conocido de su obra fue 鴉 Karasu (cuervos), en el que expresa, a través de estos animales, el profundo dolor que le causo ser abandonado por su esposa, Yoko. En su cuenta de instagram, Leire Etxazarra nos ha contado un poco sobre ello.

Y en Creative Boom nos hablan de otra de las fijaciones de Fukase por los animales. En esta ocasión por los gatos. En concreto por Sasuke, decenas de veces fotografiado, retratado, con un sentido alegre, y al mismo tiempo cariñoso… como quien se fija en las andanzas y devenires de un niño cuando va creciendo. Es notable la variedad de registros de este fotógrafo, sin perder su personalidad artística en sus trabajos, no importa si reflejan amor, tristeza, devastación, ternura o alegría.

[Recomendaciones fotográfica] Afganistán, el verano, los ar tistas y la fotografía

Fotografía

Inevitablemente, uno de los temas que surgen con frecuencia en estas últimas semanas es Afganistan. Los medios, los políticos, la gente… se horrorizan cuando ven cómo los talibanes, prácticamente sin esfuerzo, se hacen con el poder en el país tras la retirada de los Estados Unidos, en escenas que recuerdan a las vividas en Saigon hace casi cuatro décadas. Y es que casi dos décadas de guerra y ocupación del país no han servido para anular al integrismo religioso en la región, para aportar un modelo de convivencia que permita prosperar a las poblaciones, para borrar la corrupción de una sociedad muy enferma. Probablemente, porque la intervención occidental también llevaba consigo los virus de la intolerancia, la corrupción y otros integrismos, económicos o como fueran. De lo mucho que se publica recordando que hace 20 años ya gobernaban allí los talibanes, me ha interado el reportaje en Blind basado en las fotografías de Edward Grazda, que nos recuerda que los problemas de hoy son los problemas de siempre.

Las interrelaciones entre arte y fotografía es uno de los temas de las recomendaciones de hoy. Ayer mencionaba mi probable viaje a Copenhague dentro de dos semanas. Os dejo algunas imágenes de algunos de los estupendos museos de arte moderno y contemporáneo que se encuentran en la proximidad de la capital danesa.

Sigamos con Blind, que me está animando el verano con sus recomendaciones, tan apagadas en otros medios. En otro de sus artículos nos muestra las fotografías de Richard Mosse, que nos propuso en su momento, entre 2010 y 2015 una peculiar visión de la guerra, en concreto la larvada y eterna guerra del Congo, totalmente distinta gracias a la utilización de película infrarroja en color Kodak Aerochrome III Infrared 1443, muy apropiado por ser una película de uso fundamentalmente militar en misiones de reconocimiento y detección. Los falsos colores de la película, que aplica distintos pigmentos en las capas de emulsión sensibles al infrarrojo, genera una visión muy distinta, y a la vez muy cruda, de una realidad todavía más cruda.

Pero estamos en verano, el segundo de pandemia, donde se ha buscado la reactivación de las industrias turísticas, a pesar de que todavía existen riesgos de ondas epidémicas, y que la relajada actividad social asociada a la industria hostelera ha sido uno de los combustibles de estas ondas. Pero como algunos se quejan, todavía es más sencillo que te atienda un camarero a que te vea tu médico de atención primaria. Volvemos a Blind Magazine donde nos muestran un reportaje del fotógrafo Paolo Di Paolo, que en su momento fue acompañado de los textos de Pier Paolo Pasolini, en el verano de 1959, con Italia saliendo de los feos tiempos de la posguerra mundial, y reflejando las vacaciones en la península con forma de bota. Fotografías muy acordes con la estética del realismo del cine italiano de la época, y que nos llevan a un lugar que parece de un tiempo desaparecido al mismo tiempo que nos recuerdan que hay cosas que cambian poco en el ser humano, que permanecen a través de los tiempos.

En Old Skull han dedicado un artículo a Banksy (instagram), el crítico y genial artista callejero, que está dedicando sus últimos murales precisamente a las vacaciones de verano «tras» el covid-19, con un punto irónico y, como digo, crítico. Una obra cuya difusión está asociada indisolublemente a la fotografía. Puesto que toma sentido no sólo en su presencia en las calles de las ciudades británicas, sino cuando las gentes que transita esas calles interacciona voluntaria o involuntariamente con las obras. Y ahí, los medios audiovisuales, vídeo o fotografía, son fundamentales para reflejar esa interacción. Ni en la cuenta en instagram ni en la página del artista se identifica al fotógrafo que ha realizado las imágenes de las obras que se muestran. Pero bastantes de ellas son fundamentales para dar especial sentido a la obra del misterioso artista.

Y esta idea enlaza con una entrada reciente de Leire Etxazarra, que sigue de vacaciones de su blog, pero no de su cuenta en instagram, y que, a propósito de un libro sobre Francis Bacon de Jonathan Littell nos habla del nuevo sentido, o del sentido ampliado, que toman las obras de algunos artistas a partir de sus fotografías. No son pocas las interrelaciones entre la fotografía y otras artes. Como complemento, como transmisora de la información, como transmisora de la noticia… Si consiguiese vencer el bloqueo lector que me tiene preso desde hace meses, creo que leería el libro de Littell.

[Recomendaciones fotográficas] En plena inactividad veraniega

Fotografía

Normalmente, mis entradas con recomendaciones fotográficas son los domingos. Pero en esta ocasión, aprovechando que hoy lunes es festivo, lo he retrasado un día. Y la razón principal es que se nota mucho este año, creo que más que nunca, la cierta inactividad del mundo internetero fotográfico durante el mes de agosto y tenía poco recogido. Por ello, decidí estirar un día más el tiempo para recoger recomendaciones, con la esperanza que surgieran más cosas interesantes. Esperanza vana. No es que no haya… es que se repiten algunas de las que ya he ido comentando desde hace tiempo. Pero bueno, vamos a ello, mientras ilustro la entrada con fotos realizadas con película en blanco y negro en mi último viaje por vacaciones a Suiza.

Desde Blind-Magazine, encuentro un par de cosas interesantes.

En primer lugar, un artículo sobre Masayoshi Sukita, el fotógrafo responsable de algunas de las más conocidas e «icónicas» fotografías de David Bowie como auténtico rey del glam, a partir de los años 70. Sukita es algo más que las fotografía de Bowie y de otros músicos de la época, especialmente en la escena del glam rock, del punk rock y de todas las fusiones entre estos y con otros géneros que se os puedan ocurrir. Y tiene algunas composiciones en el ámbito del retrato y del paisaje urbano que son notable. Un fotógrafo poco conocido con fotos que nos son muy familiares y que habría que reivindicar.

La progresiva apertura y visibilidad de los colectivos con una sexualidad o una identidad de género distintas de la heteronormatividad tradicional hace que cada vez nos resulte más fácil acceder al trabajo de fotógrafos que abordan esta diversidad desde enfoques más variados. También en Blind, hemos podido acceder a un artículo sobre la fotógrafa Jeanette Spicer que nos ofrece una visión a la vez tierna y sensual de las relaciones entre mujeres.

En Booooooom tenemos una visión de una fotógrafa coreana residente en Hong Kong, Roni Ahn (instagram) que explora las relaciones, especialmente entre amigos y familiares cercanos en el contexto de lo que es la gran ciudad. No necesariamente en las zonas más conocidas y visualmente atractivas o «instagramables» de la metrópoli del sudeste chino. Sino en los barrios residenciales y en las zonas más periféricas. Me han gustado sus fotos. Estas fotografías personales son muy distintas de las que realiza para sus trabajos editoriales, que no están mal tampoco.

Booooooom es una página que tiene debilidad por los fotógrafos que mezclan el retrato y el paisaje o el entorno en el que se realizan estos retratos. Lo que hace que al final muchos de los fotógrafos que muestran parezcan todos iguales. entre estos esta el fotógrafo Miki Frances-Correia (es su pagina en instragram), canadiense, que me ha llamado un poco más la atención, con retratos y paisajes que elevan un poco la media sobre lo que es habitual en esta página.

Finalizo con una recomendación en Hünter art magazine, en la que nos invitan a descubrir el trabajo del alicantino Emilio Olivares. Un fotógrafo de larga trayectoria, por lo que se ve, en el artículo incluyen una amplia selección de fotografías que supongo de épocas muy diversas de la vida del fotógrafo. Y reconozco que algunas de las que supongo más antiguas me han parecido estupendas. Especialmente, los retratos.

Y esto es lo que hay de momento.