[Libro] La fille de Vercingétorix

Literatura

Hace unos días descubrí que, en contra de mi opinión, NO tenía toda la colección íntegra de los álbumes de historietas de Astérix. Que en los últimos años he estado despistado y me faltaba uno. Quizá dos. Parece que me faltaba otro más, además del que os cuento aquí… A ver si lo pillo cuanto antes.

Recordamos vacaciones de hace ya unas décadas, 1993, en la península de Armórica, hoy en día Bretaña francesa, donde se supone que estuvo la aldea de los irreductibles galos. Y donde no faltan los menhires, que repartía Obélix, incluyo hoy en día.

En cualquier caso, vamos por el último que ha visto la luz. Ya hace unos años que no salen de la pluma de Uderzo, uno de los creadores originales de los irreductibles galos. Con sus 92 años… supongo que ya su pluma no será tan firme como antaño. En cualquier caso, el otro creador de los mismos, René Goscinny, tuvo la mala ocurrencia de abandonar este mundo de forma excesivamente prematura, allá por el año 1971, con sólo 51 años, privándonos de su genio. Porque no lo vamos a negar ni ocultar. Los mejores álbumes de Astérix, Obélix y compañía salieron de la rápida e ingeniosa mente del parisino. Su compañero hizo lo posible por mantener el tipo, pero las obras escritas, no sólo dibujadas, por Uderzo, nunca estuvieron a la altura de las anteriores.

Desde hace unos años, las responsabilidades han cambiado. Con dibujo de Didier Conrad y guiones de Jean-Yves Ferri, desde el año 2013, se hicieron cargo de los personajes y la serie… Y acabo de descubrir que me falta el último álbum de Uderzo… pues vaya. A ver cómo me las compongo. Los álbumes de esta nueva pareja no me han acabado de convencer mucho, pero sigo comprándolos por mantener la integridad de la colección… ya veremos durante cuánto tiempo.

El día de Nochebuena me llegó de regalo el último de la colección, dedicado a una presunta hija del caudillo galo Vercingétorix, que libró la Guerra de las Galias contra Julio César, aunque acabó derrotado en el sitio de Alesia. Sobre este tema ya se escribió en 1968 Le bouclier arverne, uno de los más divertidos de la serie, con esos arvernos que chechean y sus tiendas de “vinos y carbón”. En esta ocasión, la adolescente Adrenaline y el torque ornamental que su padre le dejó son símbolos de la lucha contra los romanos. Y hay que evitar que caigan en poder de estos. Pero la joven tiene ideas propias, claro. Y la aldea de irreductibles tendrán que defenderla de los peligros… como si tal cosa hiciera falta.

He de reconocerlo. Me ha reconciliado un tanto con la saga. Me ha parecido entretenido, dinámico, divertido. Sin llegar a los niveles de genialidad de Goscinny, tiene su gracia y se lee con agrado. Que sigan así.

[Libro] Le papyrus de César

Literatura

No voy a perder mucho tiempo en esta entrada. Es el libro de la semana. Desde hace 20 años tengo toda la colección de álbumes (los especiales no, sólo las historietas) de las aventuras de Astérix en versión original en francés. También tengo los de Tintín. Pero así como se da la circunstancia de que a la muerte de Hergé, el joven reportero belga que nunca cumple años aunque el mundo cambie, dejó de tener aventuras nuevas, los irreductibles galos de cierta aldea de Armórica sí que superaron la muerte de su guionista original, el genial e irrepetible Goscinny, y parece que ahora van a superar el retiro de su dibujante, Uderzo. Por lo tanto, con el tiempo, he seguido comprando los álbumes de Astérix. Y aquí tenemos el segundo que no ha salido de los lápices y la imaginación de ninguno de sus creadores originales, en concreto nos llega de la mano, como el anterior, de Ferri y Conrad. Como digo, en versión original. En francés.

Le papyrus de César
Guion: Jean-Yves Ferri; dibujos: Didier Conrad
Editions Albert René, 2015
Versión de árboles muertos

Como es lógico, y ya que podemos, nos iremos a la península de Armórica en la Galia... o lo que es similar, a la región de Bretaña en Francia. De donde eran los irreductibles galos de la aldea sin nombre. La población de la foto sí lo tiene. Es Dinan.

Como es lógico, y ya que podemos, nos iremos a la península de Armórica en la Galia… o lo que es similar, a la región de Bretaña en Francia. De donde eran los irreductibles galos de la aldea sin nombre. La población de la foto sí lo tiene. Es Dinan.

En esta ocasión, Ferri y Conrad se agarran al hecho verídico de que Cayo Julio César escribió una crónica de sus conquistas en las Galias con el título De Bello Gallico (en su forma más larga y traducido al castellano, Comentarios sobre la guerra de las Galias). Y estamos en esta aventura de nuestros héroes de la Armórica en el momento en que Julio César publica toda su historia sobre el conflicto… ¿Toda? No… por consejo de su editor, un capítulo, un papiro, se omite. El que narra su incapacidad para reducir la aldea de Astérix, Obélix, Panoramix, Abraracourcix, Asurancetourix y el resto de la panda. Pero este papiro caerá en manos de Doublepolémix, un vendedor ambulante galo, que lo depositará en manos de nuestros amigos, con la esperanza de poder hacerlo público y conseguir una primicia en el mundo de las noticias. Pero el poco escrupuloso editor de César, Bonus Promoplus, tratará de recuperar el papiro…

La aldea gala, según los mapas que aparecen en los álbumes, está en el Finistère bretón. Desde luego, al oeste de Cap Frehel (en esta foto), o de la Costa de Granito Rosa (en el encabezamiento de la entrada).

La aldea gala, según los mapas que aparecen en los álbumes, está en el Finistère bretón. Desde luego, al oeste de Cap Frehel (en esta foto), o de la Costa de Granito Rosa (en el encabezamiento de la entrada).

Adquiriendo y leyendo este nuevo álbum cumplo con la tradición, y mantengo la colección, ya de 36 álbumes. Pero sigo manteniendo una opinión… tras el fallecimiento prematuro de René Goscinny, nada fue igual. El ingenio, la capacidad literaria, el humor del parisino no ha sido igualada por ningún otro a la hora de dar a los álbumes de los héroes galos de la frescura, del dinamismo y la diversión que tuvieron en un principio.

Nadie quiere matar la gallina de los huevos de oro. Y Astérix sigue dando dinero. La publicación de un nuevo álbum es noticia mundial… pero muchas veces pienso que debió suceder como con Tintín… Dejarlo como estaba a la muerte de Hergé.

Y no podemos olvidar que Obélix es repartidor de menhires, tal vez repartió este de Lannion, que algún artesano posterior cristianizó... ¡pobre Obélix! Lo que hicieron con sus menhires.

Y no podemos olvidar que Obélix es repartidor de menhires, tal vez repartió este de Lannion, que algún artesano posterior cristianizó… ¡pobre Obélix! Lo que hicieron con sus menhires.

[Libro] Astérix chez les pictes

Literatura

Tengo varias cosas que comentar por aquí. Un par de libros, alguna película de cine, alguna actividad fotográfica,… pero no doy más abasto. Así que poco a poco. Hoy toca una “actualización”. Sí. Desde hace ya muchos, muchos, muchos años, comencé con la colección de todos los álbumes de las aventuras de Astérix, sólo historietas, no especiales y cosas similares, en su lengua original, en francés.

Para mí, ha habido dos épocas claras en las aventuras del héroe galo. Como muchos más han reconocido antes de mí. Antes y después de Goscinny. René Goscinny fue un escritor de novelas y guionista de historietas francés absolutamente genial. AstérixLucky LukeIznogoud,… entre otros personajes de cómic recibieron el ingenio del parisino que nos abandonó con 51 años, mucho antes de lo que a sus fans nos hubiera gustado. Y Le pétit Nicolas,… algunas de cuyas novelas son absolutamente imprescindibles. La muerte de Goscinny marcó muy notablemente la calidad de los guiones de los irreductibles armoricanos, pero cuando le coges cariño a alguien lo sigues en la riqueza y en la pobreza, en la alegría y en la tristeza. Ahora parece que ha comenzado una nueva etapa, una tercera, en la que el dibujante de toda la vida de los personajes, quien afrontó en solitario la tarea de mantener vivo al personaje, Uderzo, ha decidido colgar los lápices. La edad pesa. Son 86 los años del prestigioso dibujante. Así que ha cedido el paso a una nueva pareja de autores, que van a mantener el estilo de los personajes. Se trata de Jean-Yves Ferri, guionista y Didier Conrad, dibujante. De momento tienen la misión de seguir con la tradición. No plantean renovaciones radicales de los mismos, modernizaciones de ningún tipo. Y ya nos han mostrado su primer trabajo. Que es lo que vengo a comentar aquí. Por supuesto, en su idioma original, como todos los que tengo.

Astérix chez les pictes
Jean-Ives Ferri, guionista; Didier Conrad, dibujante
Editions Albert René, 2013

El mar del Norte en Stonehaven

Tras recalar en las gélidas aguas del mar del Norte, aquí en la costa de Stonehaven, el picto será llevado por las corrientes hasta las costas armoricanas donde lo encontrarán nuestros héroes.

Como ya he dicho se mantiene la tradición. Y el esquema de la aventura es clásico en muchas de las anteriores. A los mares que bañan las tierras de la aldea de irreductibles galos llega congelado en un bloque de hierro un extraño extranjero. Vistiendo una falda de cuadros y con extrañas pinturas o tatuajes en su cuerpo, Panoramix lo identifica como un picto, procedente de la lejana Caledonia, al norte de Bretaña (en su acepción de la historia antigua, es decir, Gran Bretaña). O sea, lo que hoy conocemos como EscociaMac Oloch se llama el picto. Y cuando consigue recuperar el habla, cuenta como el malvado Mac Abbeh lo cogió preso y lo echó atado a un tronco al “loch”, de donde llegó a las heladas aguas del Mar del Norte. La intención de Mac Abbeh es proclamarse rey de los pictos ya que ha fallecido el ilustre Mac II. Y además a secuestrado a la bella Camomille, la amada de Mac Oloch para hacerla su reina consorte. Ni que decir tiene que AstérixObélix partirán con el picto para hacer justicia. Y si por el camino se cruza algún pirata o alguna legión romana, ya saben lo que les toca.

Como digo, pocas sorpresas en cuanto al desarrollo de la historia. La principal preocupación del dibujante ha sido ser fiel en la medida de lo posible al estilo de Uderzo; parece que todavía no es tiempo para la renovación del personaje. Y eso sí. Sin que llegue al grado de genialidad y diversión que nos proporcionó Goscinny, el guion ha mejorado bastante con respecto a la época anterior. Así que bienvenidas sean las nuevas aventuras de Astérix le gaulois.

Castillo de Urquhart y Loch Ness

Y mucho cachondeo con “Nessie”, así que supongo que el loch de Mac Oloch será el Loch Ness que vemos en la foto desde el castillo de Urquhart, a quien Obélix, siempre tan fino con sus deducciones, confunde con una nutria grande. Y bueno, y más cachondeo con los gaiteros, el “agua de malta”, etc, etc, etc,…

Los cincuenta años de Astérix

Literatura

Lo comentaba hace unos días cuando hablaba de Maus, Astérix, el irreductible galo de la península de Armórica, cumple 50 años. Y merece que le dedique unas líneas.

De niño leía tebeos. Los habituales de la época. De muy pequeño, Pumby. Luego TBO, Din-Dan, DDT, Pulgarcito, etc… Y allá cuando ya tenía siete años, había oído hablar de Astérix. Pero sus aventuras no salían en ninguno de los anteriores. Una pena. En ese momento, tras una temporada en la que casi cada mes sufría un episodio de amigdalitis, fui operado y privado de mis amígdalas en casa de un otorrinolaringólogo que tenía su consulta en la calle Espoz y Mina de Zaragoza. Ante la valentía mostrada en tan duro trance, el galeno en cuestión dijo cuando terminó la faena,

Macho, ahora ya puedes pedirle lo que quieras a tus padres, que te lo has merecido.

Y yo contesté,

Quiero un ‘Astérix‘.

Y aquella misma tarde tuve mi Astérix. En concreto, Astérix y los normandos. Aquello fue la bomba, nunca me lo había pasado tan bien leyendo un tebeo. Con posterioridad tuve varios más, aunque no sobrevivieron a mi infancia y a la de mi hermana. Demasiado ajetreo. Ya con unos treinta años, echaba de menos las aventuras del pequeño galo. Así que comencé a comprar la colección completa, en un plan a varios años, pero eso sí, en la versión original en francés. Y ahí los tengo. Y disfruto de ellos. Hace casi cuarenta años que conocí al personaje. 11 menos que los que cumple en estos momentos. No está mal.

Los he disfrutado en los dos idiomas. En el original francés, reconozco que la calidad de las historias disminuyó notablemente con la muerte de su guionista, el genial Goscinny, y se hizo cargo del completo su genial dibujante, Uderzo. Genial como dibujante, pero menos como guionista. En el original español, tuvimos la suerte de que muchos de los números fueron traducidos por El Perich, humorista gráfico desgraciadamente ya fallecido, pero que supo no sólo traducir sino también adaptar al español los guiones de Goscinny de forma magistral y tronchante.

Resumiendo, uno de mis personajes favoritos, junto con todos sus colegas de la aldea armoricana que hoy y siempre resiste al invasor.

Foto ‘gabacha‘, claro.

Bouquiniste

Entre los 'bouquinistes' a orillas del Sena a su paso por París es frecuente encontrar volúmenes usados de las aventuras de Astérix el galo - Panasonic Lumix LX3

Los desconocidos traductores; a propósito de Matilde Horne

Literatura

Leí ayer en Papel en blanco la noticia del fallecimiento de Matilde Horne. Hasta ayer, yo no recordaba quién era Matilde Horne; seguro que lo he sabido alguna vez. Pero fue un conocimiento de esos que no perduran en la memoria más allá de unos minutos,… o segundos. Con frecuencia, cuando leo un libro de un autor extranjero me voy a las primeras páginas y miro a ver quién es el traductor. La mayor parte de las veces desconozco quién es, y se me olvida. Matilde Horne, una argentina exiliada por motivos políticos, tradujo en colaboración con Minotauro algunas importantes obras de fantasía y ciencia ficción.

Dicho todo lo anterior, hace muchos años tomé conciencia de la importancia de los traductor. Puede parecer anecdótico, pero estaba escuchando la radio mientras trabajaba en un mañana allá por 1995, y un grupo de contertulios radiofónicos hablaban de El Perich, humorista gráfico realmente gracioso, que acababa de fallecer. Y uno de los datos que me sorprendió fue que este humorista catalán era el responsable de traducir los álbumes de Astérix al español. Esta es una de las tareas más difíciles que se me ocurren en este campo. Los chistes, las bromas, en los distintos idiomas, suelen tener un carácter localista que hace que dejen de tener gracia en la traducción. Hay que ser un artista para conseguir mantener la frescura y la gracia como conseguía El Perich. Yo, que he leído los álbumes del pequeño galo en los dos idiomas, he conseguido reirme igualmente en ambos.

Desde entonces, aumentó mucho mi respeto por la profesión de traductor. Son personas que aunque no puedan estar al mismo nivel que el autor original puesto que no intervienen en el proceso creativo de la obra en sí misma, deben y muchas veces consiguen transmitir el nivel literario de la obra original. No sólo tienen que ser competentes en la mera traducción, sino que deben ser capaces de expresarse por escrito a niveles muy altos en el idioma que les es propio. Muy difícil. Mucho.

Matilde Horne ha muerto estos días. Probablemente, la noticia de su fallecimiento ha tenido cierta repercusión al ser la traductora de las dos últimas partes de El Señor de los Anillos, obra de mayor impacto mediático de las que tradujo al español. También por la cicatería de Editorial Planeta, que compró Minotauro y los derechos sobre sus obras, que no pasaba nada por los derechos de traducción, aprovechándo las lagunas documentales y legales que había provocado el anterior propietario. Y todo eso a pesar de los pingües beneficios que saca de las obras de Tolkien. Compró los derechos muy poco antes de estrenarse la primera película, lo que hizo que se multiplicaran las ventas de la obra literaria. No diré más.

Así que yo he leído “la obra de Horne“. Y no sólo durante las aventuras de Frodo y compañía. También con las de El Invencible de Stanislav Lem. Y cómo no, con la bella Solaris, también del escritor polaco. Y alguna otra en la que ahora no caigo, y que estará por ahí.

Ayer estuve viendo en vídeo Casanova, que es una película más bien flojita, pero en la que sale Venecia. Así que no me puedo aguantar. Hay va un rinconcito de la ciudad en la laguna.

Rincón soleado

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)