La historia transcurre en una ciudad española ficticia, con mar, previsiblemente en el sur del país. Quizá en las Canarias. En cualquier caso, la representaré con las calles de Santa Cruz de La Palma. También en versión Substack.
Llevo mucho retraso en el comentario de libros leídos. Estamos casi a finales de abril y voy todavía por libros leídos a principio de marzo. Pero vamos con esta novela con tonos de realismo fantástico del canario Alexis Ravelo (1971 – 2023). Escritor fallecido muy prematuramente con sólo 51 años. Hay que cuidar esa salud cardiovascular, gente.
Con esta novela quiero aprovechar para comentar ligeramente el problema de las expectativas creadas. No había leído yo nada de Ravelo hasta este libro. Había oído hablar de él, y tenía alguna curiosidad. Pero una ferviente recomendación de alguien cuya opinión respeto, que sabe que tengo cierta afición, con moderación, al realismo fantástico, me hizo coger esta novela con ganas y expectativas altas.

En esta novela hay un narrador, un colega de trabajo, un profesor de universidad, al igual que el protagonista, que nos cuenta lo que pasó con el protagonista de la historia. Y constantemente nos va levantando unas expectativas sobre la historia y el destino del personaje. También un profesor de universidad, viudo recientemente, y con un duelo no resuelto, que se traslada a una ciudad costera para cubrir una baja durante un año, y alquila un piso que ocupo una señora mayor ya fallecida. Y en el que quedan, en una habitación, algunas posesiones de la antigua inquilina. Una noche empieza a escuchar el tecleo de una máquina de escribir, extraña situación en los tiempos que corren. A partir de ahí comienza una investigación entre las posesiones de la mujer que pondrá al descubierto su segunda y secreta vida como escritora de novelas del oeste. De las que se estilaban en el franquismo. Y el profesor entrará en una espiral obsesiva, en la que al final no sabrá si su vida es suya o es una invención.

Como decía, he tenido una problema de expectativas con este libro. Las expectativas que me despertó la persona que me lo recomendó, y las que genera el narrador sobre el destino del personaje. El problema es que al final, la conclusión de la historia,… me dejó frío. No voy a comentarla para no destripar la historia. Pero sentí más una sensación de anticlímax que otra cosa.
El libro está bien escrito. Se lee bien, con fluidez. Pero eso no quiere decir que sea una escritura simplona como muchos libros que “se leen bien”. Tiene un buen nivel literario en mi opinión. Y el planteamiento inicial de la historia, cómo van entrando inicialmente los distintos personajes en acción, resulta prometedora. Pero en algún momento, hacia el último tercio… me despegué de esta historia. Y me costó terminarla. Cosas que pasan. Pero en general está bien valorada por la mayor parte de los lectores. Aunque yo la he dejado en Goodreads en 3/5, la puntuación media es de 4/5, que no está nada mal. Así que, allá cada cual

