[Libro] El secreto de Christine

Literatura

Hace ya algo más de cuatro años, leí uno de los libros que el irlandés John Banville escribe bajo el seudónimo de Benjamin Black de una saga de novela negra que tienen como protagonista a un médico forense, Quirke, en Dublín en torno a los años 50 o 60 del siglo XX. Aquel libro me pareció entretenido, pero no me hizo engancharme especialmente al autor. Del cual sigo sin leer ninguna de las novelas literarias que ha escrito con su auténtico nombre. Pero hace unas semanas encontré de oferta, muy muy barato, el primer libro de esta saga de novela negra, y decidí darle una segunda oportunidad.

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Doce años hace ya que visité Dublín, principal escenario de esta novela. Un momento en el que estábamos encantados con las pequeñas compactas digitales de 4 megapíxeles, que a veces nos atrevíamos disparar a 200 e incluso, qué temerarios, a 400 ISO.

En esta primera novela, en la que conocemos al personaje de Quirke, nos enfrentamos al misterio de una joven muerta tras las complicaciones de un parto. Nada hubiera pasado probablemente si el protagonista no hubiera encontrado que el que es para él como un hermano adoptivo y cuñado por estar casado con la hermana de su difunta esposa, falsificó y sustrajo la historia de la fallecida. Así pues, la trama girará en torno a los secretos familiares. Una familia respetable y muy católica. Pero de la que surgirá un oscuro secreto que implica el tráfico de bebés a Estados Unidos por una organización cuyos propósitos no están claros del todo.

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Vuelvo a decir los mismo que dije en septiembre de 2013. La novela me ha entretenido, y está muy bien escrita. Pero no me ha enganchado. E incluso imaginé relativamente pronto por donde iban a salir algunos de los misterios de la trama. No todos. Pero si alguno de los más importantes. Bien… de momento no planteo seguir leyendo libros de esta saga… pero intentaré leer alguna de las novelas que ha escrito Banville con su propio nombre antes de que pasen cinco años desde ahora.

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[Cine] Brooklyn (2015),… o “to’l mundo es bueno”

Cine

Brooklyn (2015; 152016-0226)

Este fin de semana pasado lo tuvimos muy completo en lo que a cine se refiere. La combinación de estrenos con posibilidades en la ceremonia de los óscars, la celebración de dicha ceremonia y el mal tiempo que hacía que no apeteciese hacer muchas otras cosas, nos ayudó a una sesión doble de viernes y sábado. Y en la del viernes tocó este drama romántico, producción irlandocanadiense dirigida por el irlandés John Crowley.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

Es curioso. Creo que ya he dicho varias veces que mi película favorita en esta temporada de premios que ya podemos considerar pasada ha sido Carol. Pues vamos a jugar al juego de los parecidos casuales.

  1. Carol está ambientada entre 1952 y 1953. Brooklyn, también.
  2. En Carol, la protagonista es una joven de unos 20 años que se va a vivir y trabajar a Nueva York. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese vive en Manhattan y Eilis (Saoirse Ronan, léase Sirshe Ronen) en Brooklyn.
  3. En un momento dado, la protagonista de Carol trabaja en unos grandes almacenes. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese lo hace en la juguetería y Eilis en la perfumería.
  4. La protagonista de Carol no es feliz en Nueva York. La de Brooklyn, tampoco. Therese no encuentra su camino en esta vida, mientras que Eilis sufre de una morriña de tamaño descomunal.
  5. La protagonista de Carol aspira a trabajar de otra cosa. La de Brooklyn, también. Bueno, Therese quiere ser fotógrafa, mientras que a Eilis ya le vendría bien trabajar en el departamento contable de alguna empresita.
  6. La protagonista de Carol se enamora. La de Brooklyn, también. Aquí… las cosas empiezan a tomar otro color. Mientras que Therese lo hace de una señora más mayor de la burguesía neoyorquina, Eilis, buena católica irlandesa, se conforma con un fontanero de origen italiano que se quiere montar su empresita de construcción con sus hermanos.
  7. El amor en Carol se ve amenazado gravemente por un acontecimiento desgraciado que aleja a las dos amantes. En Brooklyn, también. Pero hasta aquí voy a contar porque no se trata de destripar completamente la película…
El condado de Clare, también en el encabezado.

El condado de Clare, también en el encabezado.

Sip. El esquema argumental es casi completamente idéntico. Las película son muy distintas. Hay diversas cosas que marcan la diferencia, desde el punto 1 de la lista. Pero lo que marca la diferencia notable es lo que viene a partir del punto 5. Y por supuesto, un millar de detalles asociados a la forma de rodar y de plantear ambas historias. Es importante analizar el proceso creador. A veces nos quejamos de que no tenemos historias nuevas, que todo está inventado, que las cosas se repiten… Nadie dijo que el proceso creador estuviera en inventar nada nuevo. Como alguien o varios han dicho, se trata de aportar algo nuevo a la conversación cultural, de poner el granito de arena distinto, o que soporta un edificio distinto de la civilización humana. Y aquí es donde quería ir con esta comparación.

Ya he expresado varias veces mi admiración por Carol. Brooklyn es una película correcta de factura muy notable. Está muy bien hecha. Y excelentemente interpretada. Empezando por su protagonista, la joven Saoirse Ronan pertenece a esa notable generación de actrices jóvenes anglófonas, entre los 20 y los 30 años, que tanto interés está generando y tanta calidad está ofreciendo. Está cambiada. Supongo que la adaptación al personaje le ha llevado a ganar unos cuantos kilos, y darle un aspecto más de inmigrante, poco sofisticada. No sé. Es un suponer. Pero lo hace muy bien. Y muy bien acompañada de un reparto donde no faltan los intérpretes canadienses en papeles secundarios, signo de la coproducción entre Canadá e Irlanda. Eso hace que podamos ver por ahí a la más yeyé de las señoras Draper, mucho más modosita que en Mad Men, o a la siempre animosa “Felicity Smoak”,… tan animosa como siempre. Esto de la coproducción nos lleva a que los que nos enseñan como el Brooklyn de 1952 es en realidad Montreal… pero bueno.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

Todo muy bien. Pero… a la película le falta chicha. La historia es mucho más pequeña e inconsecuente de lo que parece. Primero… parece difícil merendarse el hecho de que, salvo la bruja de la panadería, todo el mundo sea tan tan tan tan bueno para con la pobre Eilis. Pero si es que son todos taaaaaaaaaaan majos. Hasta la mandona de la casera la tiene de enchufada. Y qué decir de la jefa tan compresiva, tan mona y con tan buen tipo que tiene en los grandes almacenes… Y qué buenos son los curas católicos… No sé cómo se les puede haber ocurrido premiar con el óscar a Spotlight con lo mal que les hace quedar. Incluso el regreso a su Irlanda natal está lleno de gente con buen rollito. Si hasta el general Hux está tan majo y tan apuesto… De hecho, ¿por qué tiene que emigrar si en su pueblo son todos tan majos?

Es una buena película. Pero no tiene nivel de óscar. Ni siquiera en mi opinión para estar entre las candidatas. Más con la sorprendente ausencia de la película con la que la hemos comparado al principio de este artículo. Si vais a verla no os arrepentiréis. Es una película amable, buenrollista, con buenos sentimientos,… pero no deja de ser una peliculita sencilla envuelta en un ropaje más o menos de gala.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
O el condado de Cork, al sur de la isla.

O el condado de Cork, al sur de la isla.

[Cine] Calvary (2014)

Cine

Calvary (2014); vista el martes 10 de marzo de 2015.

Se está haciendo difícil ver películas en versión original en Zaragoza. Aunque hay unos multicines en cuyas salas se programan, llevan un tiempo haciéndolo a horas intempestivas. Y para quienes tenemos obligaciones diversas y lo de trasnochar es algo que no es de todos los días se hace difícil. Sigo diciendo que la industria del cine sigue haciendo todo lo posible para que los aficionados, los buenos aficionados al cine, no a las palomitas, se busquen vías alternativas para ver las películas. Esas que no les gustan.

Bien. En cualquier caso, nos vamos a ver esta película dirigida por John Michael McDonagh, que nos sorprendió hace unos pocos años con un fenomenal western… que sucedía en el oeste pero de la bella isla de Irlanda. Con el mismo protagonista que entonces, las expectativas por ver esta nueva incursión en las bellas costas y en la peculiar sociedad de la fachada atlántica irlandesa eran altas. Os cuento en qué medida dichas expectivas han resultado satisfechas.

El padre James (Brendan Gleeson) es un afable sacerdote irlandés, ya sexagenario, que ejerce su labor pastoral en el condado de Sligo en Irlanda. Ordenado sacerdote tras quedar viudo, tiene una hija, Fiona (Kelly Reilly), que vive en Londres. Mantiene una relación fluida con sus feligreses, a quienes visita y con quienes habla cuando tienen problemas. Pero al principio del filme asistimos a un momento en el que se encuentra en el confesionario, y uno de ellos se acerca y le confiesa un duro secreto. De niño sufrió brutales abusos sexuales de un sacerdote en su ciudad de origen. Aquello le ha dejado una marca indeleble y necesita vengarse. Como el sacerdote que abusó de él está muerto, ha decidido matar al padre James. Aunque le da una semana para poner en orden sus asuntos. El padre James sabe quién es esta persona. Durante una semana, confrontará a sus feligreses, a sus compañeros religiosos, a su hija,… sin saber muy bien cómo responder a la amenaza, cómo reaccionar ante ella. Comenzará su particular calvario.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

McDonagh no se ha roto los cascos. Ha buscado un protagonista carismático, un reparto competente, unas localizaciones perfectas, entre la belleza y cierta desolación, y un guion y una realización sobrios, pero que van directos al grano. Y especialmente van directos a golpear en el hígado, donde más duele, de las miserias de las personas (en general) y de una sociedad (la irlandesa) en particular.

El conjunto de feligreses representan perfectamente los “pecados” de la sociedad irlandesa o de cualquier sociedad en general. Hipocresía, engaños, adulterios, racismo, sexualidad mal reprimida, violencia, conflictos familiares, depresión, maltratos… Entre todos ellos, e incluso en el propio sacerdote, van apareciendo los “pecados capitales”; lujuria, ira, soberbia, avaricia, ciertas formas de gula, pereza, envidia… Las dudas aparecen en el buen padre,… y mientras tanto el domingo, el final del plazo acordado llega.

El tono de la película se mueve entre la comedia de humor negro, el drama y la tragedia, todos adecuadamente dosificados. Y el tono es realmente poco esperanzado, más bien fatalista. Desde luego, gran mérito lo tiene el buen hacer del reparto. No voy a hablar de los caracteres para no dar pistas sobre el desarrollo de la película, haré comentarios globales. Si bien Gleeson soporta buena parte del peso del filme, por lo demás tiene un carácter de coralidad, ya que todo el conjunto de personajes tienen una personalidad propia, pero al misma tiempo compone un organismo enfermo al que se enfrenta el sacerdote. Con sus miembros más gangrenados, con otros dañados y aquellos que intentan sobrevivir a los demás o a sus propias carencias o limitaciones.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Me ha parecido una película muy interesante, muy valiente, muy por encima de bastantes de las que en los meses pasados han estado en candelero por su pelea por los diversos premios que la industria concede. Evidentemente, esta película no entra ahí, porque no pelea en lo comercial sino en lo conceptual. Es una película que tras las eventuales pinceladas que te hacen reír o sonreír, te va dando golpes que no te dejan indiferente. Y eso no vende mucho en las temporadas de premios. Me parece, por todo lo anterior, muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara... pero no muy distinta.

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara… pero no muy distinta.

 

[Deporte – rugby] Quinta jornada del Seis Naciones; agónica victoria de Irlanda

Deporte

Realmente, ha sido una de las ediciones del campeonato más emocionante de los últimos años. Hasta el último momento estuvo el campeonato en el aire. A Irlanda le cuesta sacar los partidos fuera de casa, y Francia estuvo realmente correosa, pudiendo haberse llevado el partido cualquiera de los dos. El partido fue emocionante y divertido, con alternativas en el dominio. Al final, dos puntos de ventaja fueron la clave. Aunque hay que reconocer que los irlandeses habían desperdiciado cinco puntos claros en tiros a palos.

En cualquier caso, en estos campeonatos gana el más constante, e Irlanda solo falló en Londres. El resto de los partidos los resolvió por sus propios meritos y eso está bien. Inglaterra probablemente sea la selección más fuerte en estos momentos del hemisferio norte, pero no su irregularidad, le ha impedido llevarse el torneo. Irregularidad que le costó la victoria en París, donde no fallaron los del trébol. Esa es la clave del campeonato. Francia juega a rachas, y Gales no ha tenido la alegría y desparpajo de los dos años anteriores.

Por lo demás, una alegría ver durante unas semanas un deporte donde son serios, donde los arbitrajes usan los medios lógicos para evitar la injusticia y las polémicas, donde los aficionados pueden estar mezclados en las gradas sin miedo a incidentes violentos. Una cultura superior a las de otros deportes colectivos cuyos usos y costumbres me producen rechazo cuando no miedo. E Italia que tendrá que conformarse con una cuchara de madera, que no hace justicia a sus ganas y pundonor. Qué luchadores son estos argentinos.

Cómo no, amplio reportaje de fotos dedicado a la verde Erín.

Campo de rugby en el Trinity College - Dublín

Campo de rugby en el Trinity College de Dublín.

Abadía de Cloncmacnoise

Abadía y conjunto monástico de Cloncmacnoise.

Parque de la abadía de Cong

Parques en el entorno de la abadía de Cong, la “Innisfree” de John Ford.

Spanish Arch - Galway

El arco de los españolas (Spanish Arch) en Galway.

Acantilados de Moher

Acantilados de Moher.

Abbey Island - Ring of Kerry

Abbey Island, al sur del anillo de Kerry.

Músicos callejeros en Cork

Músicos callejeros en las tranquilas calles de Cork.

Relieves en la Roca de Cashel

Relieves paleocristianos en la Roca de Cashel.

Aeropuerto de  Dublín

Vuelo al amanecer en el aeropuerto de Dublín.

[Libro] En busca de April

Literatura

No soy especialmente aficionado a la novela negra, aunque de vez en cuando me gusta leer alguna, puesto que también tienen sus valores. Lo que pasa es que hay una multitud ingente de novelas de este género y, al no estar especialmente puesto al día en el mismo, me cuesta elegir una u otra. De la serie de libros del patólogo irlandes Quirke, escrita por John Banville, escrito de la misma nacionalidad de cierto prestigio, aunque bajo el seudónimo Benjamin Black, me hablaron recientemente bastante bien. Y este volumen apareció en edición electrónica recientemente en Amazon.es bajo oferta a mitad de precio. Así que me animé. No había leído nada del escrito, ni de sus obras más prestigiosas escritas bajo su propio nombre, ni de las más ligeras. Así que se trataba de una ocasión para decidir si tener un nuevo favorito o no.

En busca de April
Benjamin Black (seudónimo de John Banville); traducción de Miguel Martínez-Lage
Alfaguara Literaturas

Canal en Drumcorda

Visité Dublín en verano de 2005, y me gustó. Cuando salíamos del B&B en Drumcorda a pasear por la ciudad, cruzábamos este tranqilo y agradable canal.

Estamos en Dublín, en los años 50 del siglo XX. El protagonista del libro, el patólogo Quirke, acaba de salir de una temporada en rehabilitación de su alcoholismo, cuando recibe la visita de su hija, Phoebe, que está preocupada por la desaparición de una de sus amigas, April Latimer. En principio, el entorno de esta joven médico residente está extrañada por la ausencia de noticias, pero no parecen darle mucha importancia. La familia de April aparentemente del tema. Son una influyente familia muy conservadora y católica, con un ministro entre sus miembros, que consideran a la desaparecida una oveja negra descarriada. Como algo le huele mal, lo comentará con el inspector Hackett, y empezarán a sospechar que algo turbio hay. Sobre todo cuando aparecen restos de sangre bajo la cama de April. Mientras, Quirke tendrá que lidiar con su problemática relación con su hija, con su más problemática relación con la bebida, y con la joven y guapa Isabel Galloway, actriz perteneciente al grupo de amigos de su hija y de la desaparecida, que le resultará algo más que atractiva.

Christ Church Cathedral

Ironiza el escritor en el texto sobre el hecho de que siendo una ciudad tan católico tenga, a falta de una, dos catedrales protestantes. En la fotografía, una de ellas, Christ Church Cathedral. Por supuesto, con posterioridad construyeron una católica, menos vistosa. De todas formas, que conste que el lío de tener dos catedrales en una misma ciudad viene de antes de la reforma.

Lo que me ha gustado del libro ha sido la descripción del entorno, el conseguido ambiente lleno de contradicciones de Dublín, como capital de la relativamente joven república irlandesa, y el retrato de algunos de los personajes del libro, con suficientes matices para hacerlos interesantes. Pero en el debe, esta novela tiene que también tiene personajes excesivamente estereotipados y predecibles y una cuestión muy curiosa. Supongo que por que tengo en común con el protagonista, con la desaparecida, y con algunos de los miembros de la familia de esta, sospeché enseguida, en cuanto el libro presenta a todos los personajes y se investiga en la casa de la desaparecida, una posible solución al caso. Pero me parecía tan descaradamente estereotipada que la deseché. Pensé que un escritor de cierto prestigio, aunque fuese en una de sus obras menores, no podía caer en una solución tan obvia. Lo que me sirvió para seguir intrigado durante la lectura del resto del libro… para acabar cariacontecido y decepcionado cuando resulta que lo obvio y estereotipado era la auténtica solución al misterio. Quizá con algún pequeño toque más escabroso que no había previsto, pero por lo demás…

A pesar de las buenas referencias, ha sido un libro relativamente entretenido pero que tampoco me ha matado. En principio, no me sirve para engancharme a este escritor, para que me entren ganas de leer más de sus obras. Aunque quizá debiera darle una oportunidad con alguna de las que ha escrito bajo su nombre original. Ya veremos.

St Stephen's Green

Una de las cosas que me gustan de la capital irlandesa son las zonas verdes, como St Stephen’s Green. Aunque mucho mejor en verano, y no en el frío y brumoso mes de febrero en el que transcurre la acción de la novela.

 

[Fotografía de viajes] Londres 2004 e Irlanda 2005, revisitados y renovados

Fotografía personal, Viajes

Me contaban en el colegio cuando era niño que la prehistoria fue el periodo de tiempo en el que los humanos ya campaban por la superficie de la Tierra, pero del que no conservamos documentos escritos que atestigüen sus andanzas. Más o menos. Supongo que este concepto hoy en día no será tan absoluto, y habrá otras cuestiones a considerar. Básicamente, la estructuración de las ciudades.

Pero no es de prehistoria en sí mismo de lo que quiero hablar. Sino de la “prehistoria” de mi fotografía con medios digitales. Aproximadamente, entre 1999 y 2003 mi acercamiento a la fotografía digital fue mediante la digitalización de diapositivas y negativos tradicionales. De esa época vienen mis primeras andanzas en internet, creando algunos sitios que ilustraba con mis fotografías. Mucho sobre trenes, algo sobre viajes. Pero la mayor parte de los archivos generados quedaron latentes en mis discos duros sin que quedase constancia de su existencia. Prehistoria. En la primavera de 2003, Canon lanzó al mercado una serie de cámaras digitales de 4 megapíxeles que fueron saludadas por mi medio de referencia en aquel momento, Chasseur d’Images, como las primeras cámaras que se recomendaban de forma clara y concreta para el aficionado en general. Entre ellas, la Canon Digital Ixus 400, una monada de cámara, de la que me hice un ejemplar, que me empezó a acompañar por el mundo.

En los viajes que hice entre 2003 y julio de 2004 la llevé como segunda cámara, mientras seguía confiando el grueso de mis reportajes viajeros a las diapositivas de toda la vida. Pero en septiembre de 2004, con motivo de un viaje a Londres al que decidí ir ligero de equipaje, la fotografía digital se convirtió en mi única opción para ir por el mundo. Ese mismo año adquirí la Canon Powershot G6, y con ambos aparatos viajé a Roma (2004), a Irlanda (2005) y a la Toscana (2005). Con estos últimos viajes, y coincidiendo con mi compra de un Apple iBook G4 que incluía una copia de iPhoto, me inicié en la elaboración de álbumes o libros de fotografías de mis viajes. Poco a poco he ido refinando la forma y el contenido que tienen estos libros, pero los primeros de los que dispuse pertenecen a aquellos viajes.

Revisando aquellos primeros intentos, y comparando con lo que obtengo ahora, compruebo dos cosas. Una, que hoy en día dispongo de mejores medios para el procesamiento de las imágenes digitales. Algo que es especialmente importante considerando que aquellas mis primeras cámaras con esta tecnología, si bien eran capaces de producir dignos resultados, no alcanzaban la calidad de las de hoy en día. Bajo rango dinámico, mucho ruido a sensibilidades “altas” (por encima de 200 ISO), etcétera.

Por ello, he acometido la tarea de darle una vuelta a aquella mi “prehistoria” en la fotografía digital, procesando de nuevo muchas imágenes, y elaborando nuevos libros de aquellos viajes.

Estoy a la espera de que me vengan los nuevos libros, que he encargado como de costumbre en Blurb, donde se pueden hojear parcialmente. E incluso adquirir. Si es que a alguien además de a mí les puede interesar. En cualquier caso, también he generado copias integras de los mismos que se pueden hojear en mi biblioteca en Issuu. Espero que os gusten.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Londres 2004.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Irlanda 2005.

Libro: El pasado vuelve a Connemara

Literatura

Hace tiempo que me sonaba la escritora británica Anne Perry. Incluso no hace mucho empecé un libro de ambiente histórico en torno a la Primera Guerra Mundial, pero no llegué a engancharme y lo tengo en reserva. El caso es que hace unos días compré este pequeño volumen que hoy nos ocupa. En edición de bolsillo, que son muy socorridas en algunas ocasiones. Y las largas esperas en entornos sanitarios de los dos últimos días, por problemas de salud familiares, han hecho que me lo haya leído en un plis-plas. Así que aquí os comento las aventuras irlandesas de una inglesa de bien.

El pasado vuelve a Connemara
Anne Perry
DeBolsillo; Barcelona, 2010
ISBN: 9788499088877

Para empezar, opté por este título por la localización de la acción. La región de Connemara en el condado irlandés de Galway es una de los lugares más bellos que he visitado en mis viajes. Así que decidí darle una oportunidad a esta novelita por este motivo.

Península

Una de las muchas penínsulas que salpican la accidentada costa occidental de Connemara - Canon Powershot G6

En esta historia, Emily, la protagonista, es la cuñada de uno de los principales detectives protagonistas de las novelas de misterio de la autora, Thomas Pitt. Sin embargo, se la encuadra dentro del conjunto de las llamadas historias de navidad de la autora; el relato tiene el título original de A Christmas Grace. En vísperas de la navidad, Emily recibe la petición de una tía suya para pasar con ella en Connemara su última navidad, ya que está muy enferma. Esta tía suya esta alejada de su familia; se casó en segundas nupcias con un irlandés católico. Tremendo pecado para la buena sociedad anglicana victoriana. Pero Emily accede a viajar a tan remota e inhóspita región. Sin embargo, pronto se percatará de dos cosas. Una, que siente afecto por su tía, a la que comenzará a cuidar con sincera dedicación. Que su tía, antes de morir, quiere resolver el misterio que envuelve y envenena la vida en común de los habitantes del lugar, a quienes quiere y se siente unida, y que todo comenzó por el probable asesinato de un joven náufrago siete años antes. Un nuevo náufrago les recordará aquello, y Emily tendrá que ponerse a investigar.

 

Mientras investigaba en Google Maps el posible emplazamiento del lugar donde transcurre la acción, he encontrado esta curiosa imagen, en la que un jet abandona las costas irlandesas en dirección al Atlántico.

La novela se lee con facilidad. El lenguaje es claro y directo, y se acomoda perfectamente al ambiente histórico y social de la época victoriana tardía. Sin embargo, a la historia en su conjunto me parece que le falta un poco de enjundia. No llegas a entender bien cómo y porqué ambas damas inglesas llegan a coger tanto cariño y a implicarse con la vida de los lugareños. También notas que es una historia que precisa algo de apasionamiento en las acciones y en las expresiones de los personajes. Sin embargo, me han parecido todos más dotados de la clásica flema británica que del presunto espíritu libre de los irlandeses. No sé. A esta historia le falta algo de calor. Y no me refiere al meteorológico, que la costa occidental de Irlanda no debe ser moco de pavo en diciembre.

Pero bueno, ha servido para permitirme matar el rato en los tiempos muertos de las salas de espera de nuestro sistema sanitario. Por cierto, como curiosidad, hay que decir que la autora, en su adolescencia, y con su nombre original de Juliet Hulme, fue acusada y condenada por asesinato en compañía de una amiga de su misma edad en Nueva Zelanda. La historia fue llevada al cine en un película que tiene su interés, Heavenly Creatures (en España, Criaturas celestiales), dirigida por Peter Jackson. En el papel de la futura Anne Perry, estaba la entonces poco conocida Kate Winslet, poco años de su “titánico” salto a la fama.

Recomendación musical:

Hoy he decidido poner como fondo musical de esta entrada la emotiva versión de Danny Boy a cargo de The Chieftains con Diana Krall. Algo realmente muy irlandés.

Playa

Esta playa, bajo la niebla que cubre la montaña de Errisbeg, se encuentra cerca de Roundstone; según la descripción del libro, en algún lugar muy cercano a estas playas sucede la acción,... o en ellas mismamente - Canon Powershot G6

Y finalmente,… Irlanda

Deporte

Pues eso, que el sábado no solamente acabó Galactica, sino que también acabó el Seis Naciones 2009 de rugby. Y lo hizo con un muy emocionante partido en el Millenium de Cardiff, en el que Irlanda se impuso por dos puntos a Gales, que a pocos minutos del final ganaba por un punto gracias a un drop que fue rápidamente contestado por otro de los irlandeses, y con un golpe de castigo a palos fallado por Gales a menos de un minuto del final del partido… claro que a mucha distancia de los palos. En seguida se vio que Gales iba a tener mucha dificultad en ganar por más de 13 puntos, para poder optar al torneo, pero sí que estuvo con opciones de ganar la Triple Corona y aguarle el Gran Slam al equipo irlandés. No obstante, estos dieron sensación de ser un equipo más potente y equilibrado, y al final se llevaron todos los premios, Torneo, Triple Corona, y Gran Slam.

Por otro lado, Inglaterra se llevó con claridad la Copa Calcuta ante Escocia, que hizo lo que pudo y con pundonor, pero que hoy en día es un equipo muy inferior.

Italia y Francia, en el partido con tanteo más abultado de la jornada, nos aburrieron bastante. A pesar de la gran diferencia, Francia jugó regular. Lo que pasa es que los italianos son tan, tan, tan, tan malos…

La imagen de hoy,… pues en homenaje a los vencedores… claro.

Típicas y coloreadas puertas en las casas de Dublín, Irlanda - Canon Powershot G6

Típicas y coloreadas puertas en las casas de Dublín, Irlanda - Canon Powershot G6