[TV] Cosas de series; educación sexual para adolescentes, brujas y demonios

Televisión

Sí. Las dos series de esta semana tienen como protagonistas a los adolescentes. Al menos de forma simulada; porque probablemente los actores que los interpretan son relativamente talluditos y han pasado (o deberían) esta etapa de la vida del ser humano. Todos o casi todos veinteañeros.

Como con Sex Education, nos vamos por Inglaterra,… fotográficamente. Canterbury, en concreto.

Sex Education – temporada 2

Esta serie británica es una de las más inteligentes, entretenidas y bien interpretadas del momento. Como leí en algún lugar, una serie sobre la adolescencia, no sólo sobre el sexo en la adolescencia, que deberían ver tanto padres como hijo… aunque quizá mejor que no la vean juntos.

Aunque los comienzos de esta segunda temporada parecían menos vistosos que los de la primera, lo cierto es que la trama ha ido creciendo en interés, intensidad y profundidad conforme avanzaban los episodios, para acabar con cierta brillantez. Tanto en el guion como en la interpretación y como la capacidad de ofrecer espectáculo televisivo.

Y esperemos que cuando esta serie se camina hacia su conclusión se apiaden de la buena de Maeve (Emma Mackey), para mí, el personaje con el que es más fácil empatizar, en parte por el buen trabajo de la actriz que lo interpreta.

Chilling Adventures of Sabrina – temporada 3

Sinceramente, las aventuras de la bruja del pelo blanco nunca me han entusiasmado en exceso. Pero reconozco que han acabado por entretenerme. Un entretenimiento que se acerca mucho al guilty pleasure, porque en ocasiones las situaciones era ridículas e incluso risibles. Por un momento pensé que todo el episodio de la palangana de Pilatos estaba sacado de un programa de los Monty Python. Lo cual no creo que fuera la intención de los responsables de la serie. Pero es lo que hay. Si lo quieres lo coges y si no lo dejas.

Por lo demás, las interpretaciones de la mayor parte del reparto son bastante planas e insustanciales. Incluso la protagonista (Kiernan Shipka), en recuerdo de su papel en alguna serie de bastante más prestigio, me había suscitado mayores expectativas, que no se cumplen. Esta serie es una de esas que vas viendo hasta que te cansas, lo cual puede suceder en cualquier momento.

Esta serie comparte universo de ficción con Riverdale y una nueva serie que se ha estrenado en HBO y de la que no pude pasar de los primeros quince minutos. Para empezar… la actriz protagonista me cae bastante mal.

[TV] Cosas de series; desdichas, sexo e intercambios de cuerpos

Televisión

Traigo hoy tres series muy diversas pero que ya tengo vistas desde hace días y no había encontrado momento para comentar. Quizá alguna se hubiera merecido una entrada específica. Y otra apenas un comentario. Pero las voy a agrupar.

Una anécdota más o menos divertida es cómo podemos calificar la miniserie coreana con formato de comedia de situación con el título en castellano de Pasarela (My Runway, en inglés, 마이 런웨이, en coreano, que es una transcripción fonética a la escritura de ese país del título inglés), donde una estudiante de instituto aspirante a modelo, algo tarambana, intercambia el cuerpo con un modelo masculino de alto nivel, y bastante engreído. Comedia simplona y simpática en seis episodios de apenas media hora, realizados a mayor lucimiento de alguna estrella del pop coreano. Para matar el rato sin romperse la cabeza.

Sex Education está localizada en un interminado lugar del Reino Unido… así que nos iremos a Inglaterra, al condado de Somerset, a las bonitas ciudades de Glastonbury, llena de leyendas artúricas, y a la city de Wells.

Mucha más chicha tiene la primera temporada de Sex Education, serie británica que me ha sorprendido muy gratamente, con Asa Butterfield y Gillian Anderson, haciendo de hijo y madre que viven solos, y una casi novata Emma Mackey, sorprendentemente sólida, como tercera pata de una comedia con tintes dramáticos de adolescentes,… pero no para adolescentes. A partir de dos consultorios sexológicos, una profesional y otro “amateur”, vamos a entrar en una disección muy entretenida y con mucha miga de las relaciones humanas. Muy muy recomendable, con excelentes interpretaciones, y con mucha más profundidad de lo que pueda parecer en un principio.

Y quizá habría que haberle dedicado más espacio a la temporada final de A Series of Unfortunate Events, que ha adaptado durante tres temporadas la serie de libros de Daniel Handler, escritos con el pseudónimo Lemony Snicket. Han adaptado los libros que escribió a un ritmo de un libro por cada dos capítulos. Y creo que ha sido un acierto en cuanto a ritmo y extensión. La serie está globalmente bien interpretada con una abundancia de actores y actrices relativamente conocidos en papeles de diversa entidad, destacando Neil Patrick Harris como el malvado conde Olaf. Aunque bien es cierto que no es su mejor papel. Quizá tira demasiado de un histrionismo que cansa. El diseño de producción es excelente y quienes realmente brillan son los jóvenes actores que interpretan a los hermanos Beaudelaire, que aguantan el tipo durante toda la series, la pequeñita y encantadora Presley Smith, Louis Hynes y la “madura” Malina Weissman. Los “libros” de la primera temporada y parte de la segunda resultan un tanto repetitivos en cuanto a su estructura argumental, pero luego la trama se va serializando y mejora. Un entretenimiento familiar que es ampliamente recomendable.