[TV] Cosas de series; de lo fantástico a lo kinky en tres series

Televisión

Como me viene pasando desde hace un par de meses, por alguna razón se me acumulan las series y no consigo despejar la lista de espera para comentarios. Y es que estoy viendo series que se ven rápido. O se me han acumulado finales de cosas que venía arrastrando de tiempo atrás. Y no voy a hablar todavía del final de Game of Thrones… aunque no pasará de esta semana. Le dedicaré un especial. Creía que hoy iba a traer un especial satánico; pero para sacar adelante más “trabajo”, haré un mix de dramas de temas diversos.

Una de las series de hoy, Bonding, transcurre en el cosmopolita y extraño mundo de Nueva York, y a la Gran Manzana, a Washington Square, nos dirigiremos fotográficamente.

Chilling adventures of Sabrina – temporada 2ª

Lo he de reconocer. La primera temporada me gustó a medias, no tenía claro que mantuviese este drama de instituto con toques fantástico-satánicos en mi cartelera personal. Pero decidí darle una segunda oportunidad. No me arrepiento. Sin que haya ascendido a la cumbre de mis preferencias, ha resultado una temporada entretenida. Más oscura, más madura, con una trama argumental más definida, más coherente, abrazando con más seguridad los aspectos siniestros del mundo fantástico de Sabrina (Kiernan Shipka). Apartándose del lado “drama de instituto”. Es cierto que su protagonista esta por debajo de las expectativas que me despertó su participación en Mad Men… pero es pasable. Y tiene algunos secundarios interesantes. Quizá lo más debatible es los tópicos en los que cae. Que pretendiendo no ser maniquea y navegar en una zona gris moral, acaba siendo muy maniquea, con algunos “malos” muy de pandereta. Por lo tanto se queda en serie normalita, no especialmente destacable, pero entretenida. En cualquier caso… al menos hemos sobrevivido al apocalipsis. Quizá tendría que haber acompañado este comentario con el de Lucifer,… por algunas similitudes argumentales,… pero dejaré eso para otra ocasión.

Bonding – temporada 1ª

Desconozco si habrá más temporadas de esta serie, es posible que sí, pero me ha gustado bastante esta peculiar reflexión sobre las relaciones, la soledad, las mochilas emocionales que llevamos ya a edades muy jóvenes, en un entorno muy peculiar. Tiff (Zoe Levin) y Pete (Brendan Scannell) son amigos desde hace muchos años, incluso tuvieron cierta relación en sus años de instituto. Pero ahora Pete es abiertamente gay, comparte piso con un tipo no especialmente agradable, y tiene serias dificultades para llegar a fin de mes. Y Tiff,… se gana bien la vida, pero bajo pseudónimo. Porque en el trabajo es conocida como Mistress May, y es una dominatrix muy valorada y respetada, que acepta como ayudante a su amigo de toda la vida, que a partir de ese momento será conocido como Carter… incluso como Master Carter.

Siete episodios en torno a los quince minutos de duración, que con gran economía de medios desarrollan perfectamente la personalidad y los problemas cotidianos de sus protagonistas, las mochilas emocionales y sociales que cargan consigo mismo, mezcladas con las extrañas escenas que su “trabajo” les proporciona. Comedia negra con calado y muy divertida. Muy recomendable. Y si lo mira bien, prácticamente te la ves como si fuera un largometraje de dos horas.

Dead to Me – temporada 1ª

Serie que llegó a Netflix sin hacer mucho ruido, pero que me llamó la atención por su reparto. Jen (Christina Applegate), viuda desconsolada por la muerte en accidente de tráfico de su marido, habiéndose dado a la fuga el conductor, con el caso no resuelto por la policía, conoce en un grupo de autoayuda al duelo a Judy (Linda Cardellini), que también dice haber perdido a su pareja, y que tras unos encontronazos iniciales acabarán iniciando una peculiar amistad. Una amistad y unas viudedades en la que nada es lo que parece y que acabarán desmoronando el precario equilibrio en el que se mantienen las vidas de ambas protagonistas, en una escalada de descubrimientos y concesiones que parece que va a acabar de muy mala manera. Cuando todo el bacalao parecía repartido… nos han dejado con un hermoso cliffhanger, que espero se merezca una nueva temporada. Con buenas interpretaciones, mi favorita es Cardellini, también por parte del reparto secundario, la serie ha ido destacando. E incluso el público votante en IMDb la ha dejado a buen nivel. Pero bueno. También Santa Clarita Diet estaba en esas y, después de su mejor temporada, ha sido cancelada…

[TV] Cosas de series; ¿la mejor comedia de la actualidad?, y algo más

Televisión

Escribo esta entrada estando todavía un tanto perjudicado de un trancazo que comenzó ayer de madrugado, que me dejó la mayor parte del día de ayer hecho una piltrafa, salvo un par de momentos de lucidez gracias a la medicación sintomática, y que hoy ha mejorado mucho, pero me ha dejado muy cansado.

Sip. Hoy voy a hablar de la que considero la mejor comedia de la televisión actual. Aunque también haré un comentario sobre un especial navideño sobre una serie de moda. Empiezo por este.

Ha habido un especial “navideño”, o del “solsticio de invierno” si nos ponemos paganos, de Chilling Adventures of Sabrina. He de reconocer una cosa. Antes de ver este especial, consideraba como “bastante probable” que me animase con la segunda temporada de la serie. Ahora esa consideración ha bajado a “algo probable”. No es que sea malo o algo así… es,… como el resto de la serie. Y la verdad sea dicha, mi interés sobre las aventuras satánicas de la por otro lado simpática Kiernan Shipka es muy limitado. No me va demasiado el género. Por lo que me voy a pensar muy mucho si sigo con ella. En estos momentos creo que la probabilidad está por debajo del 50%. O sea, más bien no. Pero ya veremos. Por lo demás, a los aficionados al género seguro que les gusta.

Si vamos a pasar un tiempo con Mrs. Maisel, necesariamente tendremos que viajar a Nueva York. Por ejemplo, a los alrededores de Washington Square. Que está bien.

Esto contrasta con el hecho de que me han sabido a poco poquísimo los 10 episodios de los que ha constado la segunda temporada de The Marvelous Mrs. Maisel. Tras una primera temporada que estuvo bastante bien, pero que parece que sólo fue un calentamiento, hemos entrado de lleno en los diálogos vertiginosos que Amy Sherman-Palladino y su equipo de guionistas nos han deparado para esta segunda temporada. Somos muchos los que apreciamos esta capacidad para el diálogo rápido, agudo, lleno de referencias populares, y de referencias cruzadas. De segundas y terceras intenciones. Unos diálogos que te obligan a estar atento, a no perderte ni una coma. Los conocimos con Gilmore Girls.

Pero hay un salto cualitativo importante entre aquella serie, cuyo primer episodio data de hace casi 20 años, y la actual. De la típica realización televisiva de secuencias basadas en diálogos montados a base de planos y contraplanos, a una televisión moderna, mucho más dinámica, con una cámara que se mueve y que integra el maravilloso mundo creado por el equipo de diseño artístico de la serie. Si a eso añades un entorno más adulto, menos familiar, menos “tolerado para todos los públicos”,… pues mucho mejor. Unos cuantos palos a la hipocresía de las sociedades acomodadas siempre vienen bien. Y todo ello con la inestimable colaboración de una protagonista, Rachel Brosnahan, en absoluto estado de gracia, acompañada de su inseparable Susie (Alex Borstein), que nos ha ofrecido, en compañía de su desatascador, de algunos momentos inolvidables. Esta serie, que podéis ver en Amazon Prime Video, no es que sea altamente recomendable. Es obligatoria.

[TV] De miedo para la noche de las ánimas

Televisión

Pues sí. Creo que sin querer, acabé inmerso en series más o menos terroríficas alrededor del día de Todos los Santos y la Noche de las ánimas. Lo que por ahí llaman “jalogüin”. Partamos de un hecho. Soy un escéptico acérrimo en todo aquello que se considere fenómenos sobrenaturales. Y bastante en los preternaturales, que tiendo a considerar como fenómenos inexplicados, no como inexplicables. Por lo tantºo, cualquier producción de ficción sobre estos temas, o tiene algo de fondo que haga que me interese, o es de humor, más bien paródico. Porque si no, quien se lo toma en serio, me aburre mortalmente, nunca mejor aplicado el adverbio.

El caso es que en Netflix, que es el servicio de vídeo bajo demanda que más uso, he observado cierta tendencia en los últimos tiempos a favorecer este tipo de temas. Lo cual puede comprometer mi fidelidad a la plataforma a medio plazo. No obstante, algunas de estas producciones han suscitado suficiente expectativas como para atreverme con ellas. O al menos, intentarlo.

En mi tierra, las brujas están en las montañas… sobre todo; y a las montañas, pirenaicas, nos vamos.

Por ejemplo, lo intenté con The Haunting of Hill House, una serie de fantasmas y casas encantadas que ha sido muy alabada. No terminé el primer episodio. Cosas que pasan. Mira que me han dicho que la serie es algo más que una serie de fantasmas… yo no lo capté. Adiós.

No me costó nada ver al completo la miniserie Don’t Watch This. Al fin y al cabo son episodios de entre 3 y 10 minutos de duración, no recuerdo si alguno duraba más, de terror terrorífico. Una especia de pequeño guiño de la plataforma a las fechas en cuestión. La podemos considerar anecdótica. Una curiosidad, a la que le falta algo para que atraiga la atención y quede en la mente del televidente. No merece mucho más comentario.

Así que el estreno estrella que tengo que comentar es Chilling Adventures of Sabrina, nueva versión televisiva de un personaje procedente de los tebeos. No recuerdo haber visto entero ningún episodio de la serie que tuvo cierto éxito en los años 90. Pero sé que aquella tenía un carácter amable. En esta ocasión, han optado por un carácter más oscuro y tétrico. Y dramático. Aquí la gente se muere de verdad. Cierto es que hay momento que sientes que de fondo pulula una parodia. Todas las frases hechas de la Iglesia de la Noche o como se llame, que están elaboradas a imagen y semejanza de las de las iglesias reales, pero cambiando adjetivos y verbos, y con Satanás como objeto principal en lugar del Dios de las religiones monoteístas de origen judeocristiano o árabe, me producen más gracia que otra cosa. Y me llevan a pesar en una posible crítica larvada a los dogmatismos y ritos más o menos irracionales de las mismas. Pero como es una serie donde se quiere ser tan estrictamente políticamente correcto, en que no hay escena en la que no encontremos representación étnica o de orientación sexual y de género diversificada, tampoco adquiere el nivel suficiente para divertirnos realmente. Con un reparto al frente del cual encontramos a la antigua niña mayor de los Draper (Kiernan Shipka), un papel que hizo muy bien, el nivel interpretativo es correcto, con algunas presencias interesantes. Pero la serie se toma a sí mismo demasiado en serio. No entra en ese punto paródico, abandona con frecuencia el humor, y al final me resulta un poco cargante en ocasiones.

Yo es que en cuestión de brujas, cosas de mi infancia, estoy muy condicionado por Samantha. La de antaño, no la de la película más reciente.