[Cine] Lucy (2014)

Cine

Lucy (2014), 25 de agosto de 2014.

Esta es una de esas película que en principio no pensaba ver. Ya sólo leer o escuchar la memez esa de que el ser humano usa el 10% de su cerebro y esas tonterías, que curiosamente hay gente que piensa que son verdad, me tiraba para atrás. Pero se planteó una “matinée” cinematográfica del estilo de las que disfrutábamos hace doce o trece años, en las que me tragué muchas películas infumables, pero en las que lo pasaba muy bien con el grupo de gente con el que iba. Así que vaya lo uno por lo otro. Chucherías, cine, aperitivo y buen rollo. En estas circunstancias, ¿qué más da la película?

Y es que el antaño respetable director de cine francés Luc Besson se monta una paja mental a propósito de la teoría de un Profesor Norman (Morgan Freeman) sobre lo del 10% del cerebro a lo que hay que sumar un moza en Taipé, Lucy (Scarlett Johansson), a la que cogen unos malos malísimos, no sé si chinos o coreanos, y le obligan a ir de mula, introduciéndole un paquete de una droga nueva y de poderes espectaculares en el abdomen. Un escape de la misma a su torrente sanguíneo hará que aumente su uso cerebral, hasta llegar progresivamente al 100%, lo que es una excusa para montar un híbrido entre La femme Nikita con toques de 2001, por ciertos delirios y por lo del nacimiento de un nuevo ser, que a ratos se toma en serio y a ratos parece que está de coña y que se está cachondeando del personal, del género y del cine en general.

Junto con la "prota" cogen a tres "pringaos" para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma... quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Junto con la “prota” cogen a tres “pringaos” para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma… quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Todo ello aderezado con mucha presunta ciencia y balaceras de estas que muere hasta el apuntador con los coreanos. O chinos. Ya digo que me entran dudas sobre la naturalización de los malos. Que si lo del cerebro, que si lo de aquí te pillo y aquí te opero, que si una hormona placentaria que lo mismo te mata, que te pone a dar botes espasmódicos, que te convierte en “supergirl”, que si Lucy se llamaba la primera mujer sobre la faz de la tierra (parece que se refiere al apodo que le dieron al esqueleto femenino de Australopithecus afarensis, descubierto mientras sonaba el Lucy in the Sky with Diamonds de The Beatles, que mira por donde tiene como iniciales LSD,… sutil ¿verdad?).

Y en medio de todo esto una despistada Johansson (me refiero al encarrilamiento de su carrera cinematográfica) que hace de estudiante universitaria americana en Taiwan, que se nos presenta con las pintas prototípicas de las que hacen “la carrera” como eufemísticamente se dice, ligando con traficantes, pero que quiere mucho a sus padres, y que luego se convierte en… todo lo que se convierte. Quién lo iba a decir, con lo que prometía esta chica cuando iba despistada por las calles de Tokio hace una década.

Otro tiene que ir a Berlín,... que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del "lápiz de labios" y la "polvera" de la Iglesia Conmemorativa.

Otro tiene que ir a Berlín,… que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del “lápiz de labios” y la “polvera” de la Iglesia Conmemorativa.

Curiosamente, dicho todo lo anterior que no presagia nada bueno sobre este producto de la no menos desnortada carrera de Besson, la película se pasa rápido, entretiene un algo, haces unas risas por lo absurdo de mucho de lo que aparece por la pantalla, y te vas a casa tan tranquilamente, contento de haber pasado un rato con los amigos. La película… la olvidaremos pronto. Seguro.

Valoración

    • Dirección: **
    • Interpretación: **
    • Valoración subjetiva: **

NOTA FINAL: No, no usamos sólo el 10% del cerebro. Lo usamos todo. Lo que alguien dijo hace varias décadas es que en aquel momento sólo se conocía como funcionaba el 10% del cerebro. Lo que pasa es que semejante frase, la coge un periodista y la convierte en la tontería estúpida que es la premisa básica de esta película. Como cuando un periodista de un periódico zaragozano ante la información a principios de los 90 de que el 12% de los infectados por el VIH en Aragón lo habían sido por relaciones heterosexuales lo convirtió en que el 12% de los heterosexuales estaban infectados por el VIH. O como cuando un científico refiriéndose al Bosón de Higgs le denominó the goddamn particle (la maldita partícula) por lo difícil de confirmar su existencia, y un plumilla la convirtió en the God particle (la partícula de Dios) creando una polémica inexistente, y dando fama a un hecho científico abstruso para casi cualquiera que no sea físico.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la "prota" porque está allí el "genio" del 10% del cerebro... en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la “prota” porque está allí el “genio” del 10% del cerebro… en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

[Cine] Ahora me ves… (2013)

Cine

Ahora me ves… (Now you see me, 2013), 29 de julio de 2013.

Teóricamente, nuestra intención de ayer tenía fácil solución. Ir al cine por mero entretenimiento, un poco de escapismo de la realidad. Y se supone que la cartelera de verano es la más propicia para este fin. Los distribuidores dejan las películas con cierta consistencia temática se dejan para otros momentos del año. Pero a pesar de ello, no fue fácil la elección. Pasando de más absurdos superhéroes… Las comedias están cortadas todas por el mismo patrón… grosero o de humor facilón, simplón. Pasando de las de miedo… es que no me gustan ni los miedos, ni los sustos, ni de que pasen por honestas las “historias reales” transformadas en fenómenos paranormales, por bien hechas que estén… Así que nada. Nos vamos a ver una de ladrones de guante blanco disfrazados de ilusionistas. Aunque también es preocupante la continua confusión entre el concepto de “magia” y de “ilusionismo” que muestra esta película de Louis Leterrier.

Cuatro personas que trabajan como pueden en el mundo del ilusionismo son reclutados por un misterioso tipo mediante unas cartas de tarot para un fin que desconocemos inicialmente. Pero un tiempo después los vemos en un gran espectáculo en Las Vegas convertidos en Los cuatro jinetes (Jesse EisenbergWoody HarrelsonIsla FisherDave Franco), representados por el millonario Arthur Tressler (Michael Caine),donde prometen que van a robar un banco, en París, durante la actuación. Y parece que así es. Serán perseguidos por Rhodes (Mark Ruffalo), agente del FBI, que contará con la colaboración de Alma Dray (Mélanie Laurent), agente francesa de la Interpol. También intentarán contar con la colaboración de Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), una antiguo ilusionista que se dedica a destripar los trucos de otros ilusionistas, ganando una pasta gansa en el proceso. Pero Los cuatro jinetes prometen nuevas espectaculares “actuaciones”, en las que serán perseguidos implacablemente por los agentes policiales.

Pont des Arts

En un momento de la película, la “poli” francesa le cuenta al “memo” del FBI una historia sobre el Pont des Arts en París.

Vamos a ver… Entre 2004 y 2012 se emitió en el Reino Unido una simpática serie de timadores que se titulo Hustle, y que era realmente muy entretenida, con unos personajes muy simpáticos, encantadores y granujas, que se dedicaban a estafar a auténticos gilipollas, con lo que a pesar de ser delincuentes, te caían muy bien, y esperabas que tuvieran éxito en sus golpes. No eran ilusionistas profesionales, pero sus estafas siempre tenían su punto de ilusionismo, de aparentar ante el primo una realidad que no era, de desviar su atención, y de aprovecharse de su codicia u otros defectos. Cada capítulo solía contar una estafa y duraba alrededor de una hora. Yo la disfruté. Pues bien, esta película es como una capítulo de Hustle, con dos horas de duración, con muchos medios y espectacularidad, y con unos protagonistas bastante menos simpáticos, con menos encanto. No hay más, lo mires como lo mires.

Es cierto que comienza con buen ritmo, y el primer golpe, incluso el segundo, son relativamente entretenidos. Luego ponen a dura prueba la suspensión temporal de la incredulidad, que en varias escenas se viene completamente abajo. Eso sin contar con que el desarrollo de las tramas en los interludios entre los golpes, en los momentos de calma, pueden llegar a momentos cercanos al ridículo. Los diálogos están realmente poco cuidados, y la evolución de la relación entre el patoso e irascible agente del FBI y la chica mona francesa es casi menos creíble que las escenas de acción.

Pont des Arts

En dicha historia, le cuenta como una tradición parisina propia y trascendente de París lo de los candaditos del amor en los puentes de Europa, aunque hace menos de cuatro años tan apenas había algún candadito en dicho puente. En una escena posterior aparece plagado de ellos.

Las interpretaciones son lo de menos. De los cuatro intérpretes que encarnan a los ilusionistas, lo único que importa es que salgan guapos y caigan simpáticos. Sin más. Los prestigiosos, CaineMorgan, disfrutan a sus avanzadas edades de papeles alimenticios en los que explotan sus logros de antaño. La chica francesa es el típico florero. Y el auténtico protagonista de la película, Ruffalo, hace lo que puede con el personaje que le han puesto.

Estamos ante una película que cumple con el objetivo de entretener. Pero como ya digo, sin ningún tipo de pretensión. Será perfectamente olvidable. De hecho, probablemente se pueda considerar como inferior a buena parte de los episodios de la serie que he mencionado. Tanto por la coherencia de su trama como por el nivel de interpretación de sus protagonistas. Dicho lo cual, salimos de la sala de cine sin guardar rencor alguno por los defectos del filme, que ya nos esperábamos y que cumplió con buena parte de las limitadas expectativas que llevábamos.

Valoración

  • Dirección: ** Más allá de la espectacularidad de algunas escenas, es una historia no especialmente bien ligada y contada.
  • Interpretación: *** No se les piden maravillas interpretativas, y todos cumplen, más o menos.
  • Valoración subjetiva: *** Un poco justas las tres estrellas, pero acorde a las expectativas que teníamos.
Puente Hohenzollern

Mucho más acusado era el fenómeno de los candados en el Puente Hohenzollern de Colonia, apenas unos meses después de mi visita a París. Creo que para hacerlo más preciso, igual tenían que haber hecho que la inspectora de la Interpol fuera alemana, o italiana… qué se yo. Como si tuviera importancia.

[Cine] Oblivion (2013)

Cine

Oblivion (2013), 13 de abril de 2013.

Un nuevo y desesperado intento por ver si realmente el género de la ciencia ficción cinematográfica se reactiva con ideas sugerentes e incluso originales, o si seguimos en racha con el efectismo vacío y los fuegos de artificio. La idea de soportar una ración de su protagonista, Tom Cruise, tampoco es que me ilusionara gran cosa,… pero ello,… alguna vez el chico ha dejado de interpretarse a sí mismo, o al pesonaje que ha creado de sí mismo, y a merecido la pena. Todo es posible. En cualquier caso, veamos lo que ha dado de sí la propuesta de Joseph Kosinski.

Estamos en el año 2077, y la Tierra se encuentra desolada tras una guerra con una raza alienígena. Se nos informa que los humanos “ganaron” la guerra contra los invasores, pero a costa de destruir el ecosistema con sus armas atómicas, por lo que hubieron de emigrar a Titán, uno de los satélites de Saturno. Se nos cuenta que los humanos siguen explotando los recursos del planeta; pero bandas de alienígenas todavía pululan por la desolada faz de la Tierra saboteando las actividades de los humanos. Y para evitar eso están Vika (Andrea Riseborough) como controladora y Jack (Tom Cruise) como técnico, junto con una flotilla de drones para garantizar que todo, automatizado, funcione correctamente. Y en esto estamos cuando se detecta una transmisión extraña que surge de lo alto de lo que fue el Empire State, y después cae una nave espacial perdida años atrás, con una superviviente, Julia (Olga Kurylenko), que aparecía desde hacía tiempo en los sueños de Jack.

En la primera parte de la película, el argumento y algunas situaciones arrojan un tufillo tremendo a esa excelente película que nos sorprendió hace unos años que fue Moon. Semejanzas que conforme avance la trama resultarán más importantes de lo que pensamos en algunos aspectos argumentales. Sin embargo, aquí tenemos un producto de lujo comparado con la austera puesta en escena de aquella aventura lunar. Amaneceres espectaculares, paisaje impresionantes, torres de control de diseño, con todo tipo de lujos, vehículos voladores y espaciales alucinantes,… todo muy bonito. Y además una buena ración de acción como le gusta al protagonista. Para lucirse. Para parecer que seguimos viendo la enésima versión de Misión Imposible, o algo así, picando al mismo tiempo de elementos argumentales de todo tipo de propuestas previas. Y es que aquí es donde pincha la película. Con los grandes medios de los que dispone, con las interesantes premisas de partida, con lo que podría haber dado de sí la cosa, al final se queda en una película de aventuretas para lucimiento del protagonista. Con un par de floreros en forma de chicas guapas, y alguna otra presencia actoral de prestigio como es la de Morgan Freeman.

No voy entrar si quiera en la “mala ciencia” de películas de ciencia ficción que pretenden ser serias. El diálogo que se produce en un momento dado entre un control de misión y una nave que se supone que está por el entorno de la órbita de Saturno, en ¡¡¡tiempo real!!!,… una vez más las películas se saltan cosas tan elementales como la tercamente constante velocidad de la luz. Un ejemplo, por no aburrir.  Entrar en el conjunto de incoherencias argumentales propias de la película sería largo. Y vano. Porque hay que reconocer el hecho. Detrás del disfraz de producto serio, esto no es más que un subproducto de cine de acción para lucimiento del protagonista, que no interpreta a nadie más que a sí mismo, al papel que se ha construido, una y otra vez, una película tras otra.

Cuando sales del cine, eres consciente de que el tiempo se te ha pasado rápido. Como buena película de carácter palomitero, y de digestión cinéfaga fácil, es entretenida. Pero detrás del bello envoltorio, hay poco o nada más. Apta pues para el público general que busque pasar una tarde tonta entretenida, defraudará a quien busque un cine más serio y la reivindicación de la buena ciencia ficción. Si queréis una reflexión más sólida y profunda a algunos de los temas que plantea el fin, os vuelvo a remitir a aquella aventura selenita que tan agradablemente nos sorprendió, Moon. Aquí, ya ves, rompen la Luna. En pedacitos. Aunque sin tener ni idea de cuales sería las verdaderas consecuencias de tal hecho.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos "floreros" de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos “floreros” de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

[Cinefoto] Nick Nolte fotografía “bajo el fuego”

Cine

Desde ayer por la tarde estoy pocho. Básicamente parece una faringitis, probablemente de carácter viral, ya que la fiebre no es excesivamente elevada, y también he tenido algún síntoma intestinal. No creo que tarde en pasarse, pero desde que volví de pasear ayer por la mañana, no he andado muy para allá. Así que para combatir el aburrimiento de las horas de convalecencia en casa me he dedicado a ver películas en la tele.

Me he tragado Gigante (Giant) enterita, y eso que no es una película que me guste en especial a pesar de la fama que arrastra. Aunque eso sí, Elizabeth Taylor sale en una de sus versiones más guapas.

También he visto a Robert Redford, Morgan Freeman y la habitualmente mediocre aunque eventualmente guapa Jennifer Lopez en un drama de Lasse Hallström más bien flojo, Una vida por delante (An Unfinished Life).

Me divertí con una comedia adolescente protagonizada por Emma Stone. Una versión moderna de instituto de La letra escarlata titulada Rumores y mentiras (Easy A). Muy por encima de la media de este tipo de producciones, y creo que por las innegables virtudes interpretativas de su protagonista.

Y finalmente, he visto Bajo el fuego (Under fire), un filme que tenía pendiente para incluir en mi serie sobre cine y fotografía, y a cuya reseña ya se puede acceder.

Voy a intentar pasar el resto de la tarde con la mayor dignidad posible dada mi situación, y espero estar en condiciones mañana de retomar la vida activa.

Hoja seca

Melancolía otoñal tengo hoy, causada por la maldita faringitis, vaya que sí (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

[Cine] RED (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian integramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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RED (2010), 11 de febrero de 2011

Día poco habitual para mí para ir al cine, el viernes por la noche. Pero mira, surgió la oportunidad, y antes que quedarse en casa. Eso sí. Iba avisado de antemano. Tenía que ser algo ligero, para divertirse, palomitero. Y me dejaron elegir, y elegí esta película de acción que, cuando menos, destaca por su prestigioso reparto. Sonaba a viejas glorias reunidas para divertirse y, de paso, ganar unos buenos dineritos. En fin, veamos lo que da de sí este filme dirigido por Robert Schwentke, director inédito para mí.

Sinopsis

A principio del filme encontramos a Frank Moses (Bruce Willis), un funcionario del estado retirado, que mantiene una curiosa relación telefónica con una funcionaria (Mary-Louise Parker) de la oficina de la seguridad social que le paga la pensión. De repente se encuentra conque intentan matarlo en casa unos desconocidos, lo que le lleva a una huida por el país que le lleva a visitar a la chica, y a un viejo amigo también retirado (Morgan Freeman). Conoceremos que son agentes retirados de la C.I.A., y que hay algún tipo de complot para asesinar a una serie de gente relacionada con una masacre en Guatemala bastantes años antes. Pronto se sumarán a la partida otro agente retirado (John Malkovich), cuya cordura es cuando menos dudosa, y una elegante asesina a sueldo que colaboró en el pasado con ellos (Helen Mirren). Y entre todos, tendrán que desenmascarar el complot.

Producción y realización

Bueno. Nadie pretende que se haga cine de autor con estos mimbres. La habitual competencia técnica, efectos especiales acostumbrados con alguna persecución, algún tiroteo y alguna explosión, que no sean tan espectaculares como para ensombrecer a los actores, y un guion apañadito al uso de este tipo de producciones. Un comienzo con tiros, un poco de desarrollo explicativo, más tiros y explosiones que ponen a prueba a los protagonistas, deliberaciones para el plan final, y la apoteosis final, con alguna sorpresilla, aunque no muchas. Lo dicho. Nada que sorprenda. Y nada que moleste.

Interpretación

La gracia de este tipo de filmes es ver a una buena cantidad de ilustres entretenidos en una película de aventuras. A los mencionados, hay que añadir a Ernest Borgnine en un par de breves apariciones, sí todavía está ahí, y a Richard Dreyfuss, como uno de los malos. En general, cumplen con lo que se espera de ellos. Mis única objeciones son que Willis aparece demasiado, que Parker podría haber dado más de sí, está muy de florero, que Mirren merece más minutos por presencia, elegancia y saber hacer, y que Dreyfuss podría haber introducido más humor y disparate. Tengo muy presente todavía su participación con Parker en Weeds, donde nos divirtió bastante.

Conclusión

Pues nada. Lo esperado. Un producto que no tiene nada de especial, pero que cumple con lo que promete. Entretenimiento, y la posibilidad de ver a una serie de ilustres de la gran pantalla, divirtiéndose en papeles de acción. Pero tampoco creo que pase a la historia del cine por nada en especial, la verdad. Claro que, como entretenimiento, mejor que otras películas de acción con actores antipáticos, exceso de efectos especiales, y guiones que ni siquiera llegan a los mínimos clásicos que tiene la película que nos ocupa hoy.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Música recomendada

He estado escuchando un podcast de A todo jazz dedicado a un trombonista que le daba al bebop. Impresionado me he quedado. Su nombre Jay Jay Johnson.

Paseando

Un paseo en la ribera del Ebro bajo los puentes en Zaragoza - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Invictus (2009)

Cine

Invictus (2009), 1 de febrero de 2010.

Yo vi la Copa del Mundo de Rugby de 1995 por televisión en directo. Recuerdo que hacía dos años que vivía en mi piso, que un año antes aproximadamente me había dado de alta en Canal + para poder ver cine sin cortes y el entonces Cinco Naciones de rugby, y me encontré con las retransmisiones de la Copa del Mundo de Rugby de 1995. Entonces no lo sabía, porque el rugby es un deporte ignorado y minoritario en España, pero la Copa del Mundo de Rugby es el acontecimiento deportivo con más seguimiento televisivo después de los Juegos Olímpicos y del Mundial de Fútbol. Así que algunas de las cosas que acontecen en el nuevo filme de Clint Eastwood yo las viví en directo. Así que si a la calidad habitual del director le sumas una motivación personal, la visión de esa película era obligatoria.

Adaptación del libro El factor humano (Playing the Enemy) de John Carlin, que me apetece leer, la película nos cuenta como el recién elegido presidente Nelson Mandela utiliza el campeonato de rugby que se celebró en la Sudáfrica post-apartheid para aumentar la cohesión de un país altamente dividido racialmente, y con muchos odios y rencores en el ambiente, con una economía maltrecha, con una gran desigualdad social, con alta criminalidad, etc. Para ello, pide la colaboración de François Pienaar, capitán de los Springboks, la selección sudafricana de rugby, con el fin de intentar un éxito que ilusionase a todo el país en su conjunto. Hay que tener en cuenta que el rugby se consideraba un deporte de blancos, y la selección de rugby era odiada por el resto de los grupos étnicos. En aquella selección sólo había un jugador negro.

La película en su conjunto, dirigida con el habitual buen oficio del director, es un homenaje a Mandela. El entonces presidente sudafricano nos es presentado como una persona afable, muy cordial, con un intenso deseo de reconciliar a enemigos irreconciliables, entre el odio de los blancos y la incomprensión de los suyos. Con una voluntad férrea y la colaboración de otros, consiguen un éxito imprevisto en un acontecimiento deportivo de alcance mundial. La película nos cuenta los hechos fundamentales de la historia, centrándose sobretodo en los parlamentos de Mandela, tanto en público como en privado, salvo en la última parte del filme, cuando se nos narra el emocionante partido final contra los All Blacks de Nueva Zelanda, que llevaban al jugador revelación del momento, el aparentemente imparable Jonah Lomu, que había pasado por encima de todos sus rivales con autoridad, incluida una de las favoritas, Inglaterra, en semifinales. Yo recuerdo perfectamente aquellos partidos. Me gusta como se han rodado las secuencias del partido final.

Pero, pasándonos a lo que es la interpretación, la película es también un homenaje a ese íntimo amigo de Eastwood que es Morgan Freeman, a quien le regala un papel hecho a su medida, y en el que el actor demuestra que es uno de los grandes de la interpretación actual, aunque me gustaría haber visto la película en versión original. Todo llegará. Junto a él tenemos a un Matt Damon, interpretando a Pienaar, que aparece un poco hierático, no sé muy bien si debido a la personalidad/carencias del actor, o a que realmente el personaje real es así. Queda deslucido en comparación con el anterior, pero tampoco importa mucho, puesto que aunque el principal de los secundarios no deja de ser un secundario.

Probablemente por las circunstancias que rodean mis recuerdos personales y mi memoria histórica, esta película me ha llegado mucho más que si estas circunstancias no se hubieran dado. Evidentemente, no es una de las grandes obras del director; pero claro, volvemos a lo de siempre, una obra normalita de Eastwood está a la altura de las buenas de muchos otros. Mis notas son:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Trinity College

Campo de rugby en el Trinity College de Dublín; Irlanda es una de las favoritas para adjudicarse el Trofeo Seis Naciones que comienza este sábado que viene - Canon Powershot G6