[Cine] Valerian and the City of a Thousand Planets (2017)

Cine

Valerian and the City of a Thousand Planets (2017; 332017-1808)

Hace unas semanas, previendo este estreno, hice una entrada comentando las historietas de Valérian y Laureline. Allí exponía los trazos generales de las aventuras de los agentes espacio-temporales de origen francés. Pero me he dado cuenta ahora de que no contaba porqué yo les tengo tanto cariño a estos dos personajes… y antes de seguir adelante, lo quiero comentar un poco.

Las aventuras de Valérian y Laureline fueron las primeras historietas, y los primeros libros en general, que yo leí en mi vida en su idioma original, distinto del castellano. Tendría yo unos catorce o quince años, e hice amistad con un chico que tenía un primo cuya madre era francesa. Y él mismo, bilingüe. Y tenía buena parte de la colección de álbumes de las aventuras de estos dos héroes de historieta. En idioma original, porque he de confesar que hasta recientemente no las había visto publicadas en idioma castellano. Que no quiere decir que no existiesen, no lo sé, simplemente que no gozaron de la popularidad de otros héroes de historieta franceses en nuestro país. El caso es que aquel chico, de cuya vida no sé desde hace décadas, lo he buscado en redes sociales y no lo encuentro… me dejaba sus álbumes y yo los leía. Eran los típicos álbumes similares a los de Astérix, con aventuras que duraban 46 páginas de buen tamaño y tapas duras.

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Por muy mona que sea la modelo pijita londinense esta que encarna a Laureline en la película, yo sigo prefiriendo a la vivaz moza medieval francesa de los tebeos. Por ello, volveré a los bastiones y castillos del Perigord, que me recuerdan a ella.

No recuerdo si las aventuras que han inspirado la película de Luc Besson estaban entre las que leí. En cualquier caso, las releí recientemente en formato electrónico. Según nos cuentan, la película se basa en dos de los álbumes, L’Empire des mille planètes y L’Ambassadeur des Ombres. En realidad es una adaptación libre de esta última. De la primera, que curiosamente inspira el título de la película, sólo obtiene la idea de un gran mercado variopinto.

Como ya dije en su momento, miedo me daba lo que Besson hiciese con estos héroes a los que cogí tanto cariño en mi adolescencia, en la que me “enamoré” perdidamente de la intrépida Laureline. Quién no. El caso es que Besson es un director que tiene alguna película muy notable y un montón de “quiero y no puedo” o “quiero y no sé” en su filmografía. Las características de esta adaptación la hacían candidata a cualquiera de estas dos últimas categorías. He de decir que cuando salimos del cine el viernes, teníamos la sensación de habernos entretenido, que no es poco. Pero también de que conforme pasase el tiempo, ibamos a ver la película con otros ojos. No necesariamente los más positivos.

Para empezar, el título. Valérian. Ya nos decía algo. En el planteamiento del filme, Laureline iba a tener un papel un escalón por debajo del macho. Y si por algo se caracteriza la serie de historietas es por la reivindicación que hace de la mujer a través de nuestra heroína, que en las historietas procede de algún lugar de la Francia del siglo XI, mientras que en la película parece que ha estudiado en alguna universidad “contemporánea” (respecto a la cronología interna de la historia, claro). Los papeles en las historietas están muy bien definido. Valérian es el héroe fuerte y valiente. Pero con frecuencia mete la pata y es Laureline quien tiene que resolver la situación. Es una mujer valiente pero no temeraria, inteligente, que intenta resolver los problemas evitando la violencia y que, lejos del papel de “damisela en apuros” que parece el típico en las aventuras de toda la vida, es quien acaba rescatando al “héroe en apuros”. De hecho, en el álbum en el que se inspira la película es la protagonista casi absoluta, pudiéndose considerar como una aventura de Laureline en la que el destino de Valérian es el mcguffin que mueve a la heroína a la acción. En un momento en el que cada vez hay más intentos de presentar heroínas con personalidad propia en un terreno tradicionalmente masculino como es el cine de aventuras, era la oportunidad para aprovechar un material de partida que, con muchas décadas de adelanto, ya se había situado en ese punto. Pues no… Al fin la historia la reselve el héroe y a tiros. Decepcionante. Deprimente.

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El segundo punto que marca la película es la historia en sí misma. El guion está descuidado. Parece que está hecho de retales. La aventura original es un exploración y una búsqueda a través de un mundo diverso, pero coherente. La película parece una acumulación de situaciones para permitir a los héroes desenvolverse en la acción, pero con poca coherencia entre ellas. Como si se tratase de un muestrario de capacidades para mostrar que Besson y su equipo son capaces de fabricar prodigios técnicos. El caso es que, por meritorio que pueda ser el mundo creado por los responsables del film, tienes la sensación de que recorren mundos ya trillados.

Y el tercer punto que quiero comentar es quizá uno de los más importantes; el reparto. Desde mi punto de vista, la pareja protagonista, Valérian (Dane DeHaan) y Laureline (Cara Delevingne), son un error de marca mayor. Sí. Son muy monos. Alegran la vista a los espectadores de ambos sexos. Son modernitos. Pero presentan unas limitaciones considerables a la hora de la interpretación. Hay momentos que chirrían notablemente. Y Delevingne confunde con frecuencia el plató de rodaje con la pasarela de los desfiles de modelos, lugar en el que su forma de caminar tendrá sentido, pero no cuando estas a punto de ser el primer plato de una suculenta cena. Un reparto de secundarios con cierto nombre no consigue salvar la papeleta.

Como he dicho, la sensación inmediata que produce la película es de entretenimiento. Y para aquellos espectadores menos exigentes, ya les valdrá. Pero quien tenga un poco de conocimiento y cultura de lo que es el cine de aventuras, o la ficción de aventuras en general, en seguida apreciará que las costuras de este largometraje están apenas hilvanadas y que se deshacen en la falta de sustancia con poco esfuerzo. No es una absoluta catástrofe como algunos la pintan, pero para las pretensiones que tenía, Besson hablaba ya de una trilogía, es un producto fallido.

Nota: Las aventuras de Valérian y Laureline NO copian a Star Wars… son anteriores en el tiempo. Son los diseños de Star Wars los que están inspirados cuando no copian con descaro pero de forma inconfesa a los de las aventuras de Valérian y Laureline.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **/***

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[Cine] Lucy (2014)

Cine

Lucy (2014), 25 de agosto de 2014.

Esta es una de esas película que en principio no pensaba ver. Ya sólo leer o escuchar la memez esa de que el ser humano usa el 10% de su cerebro y esas tonterías, que curiosamente hay gente que piensa que son verdad, me tiraba para atrás. Pero se planteó una “matinée” cinematográfica del estilo de las que disfrutábamos hace doce o trece años, en las que me tragué muchas películas infumables, pero en las que lo pasaba muy bien con el grupo de gente con el que iba. Así que vaya lo uno por lo otro. Chucherías, cine, aperitivo y buen rollo. En estas circunstancias, ¿qué más da la película?

Y es que el antaño respetable director de cine francés Luc Besson se monta una paja mental a propósito de la teoría de un Profesor Norman (Morgan Freeman) sobre lo del 10% del cerebro a lo que hay que sumar un moza en Taipé, Lucy (Scarlett Johansson), a la que cogen unos malos malísimos, no sé si chinos o coreanos, y le obligan a ir de mula, introduciéndole un paquete de una droga nueva y de poderes espectaculares en el abdomen. Un escape de la misma a su torrente sanguíneo hará que aumente su uso cerebral, hasta llegar progresivamente al 100%, lo que es una excusa para montar un híbrido entre La femme Nikita con toques de 2001, por ciertos delirios y por lo del nacimiento de un nuevo ser, que a ratos se toma en serio y a ratos parece que está de coña y que se está cachondeando del personal, del género y del cine en general.

Junto con la "prota" cogen a tres "pringaos" para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma... quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Junto con la “prota” cogen a tres “pringaos” para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma… quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Todo ello aderezado con mucha presunta ciencia y balaceras de estas que muere hasta el apuntador con los coreanos. O chinos. Ya digo que me entran dudas sobre la naturalización de los malos. Que si lo del cerebro, que si lo de aquí te pillo y aquí te opero, que si una hormona placentaria que lo mismo te mata, que te pone a dar botes espasmódicos, que te convierte en “supergirl”, que si Lucy se llamaba la primera mujer sobre la faz de la tierra (parece que se refiere al apodo que le dieron al esqueleto femenino de Australopithecus afarensis, descubierto mientras sonaba el Lucy in the Sky with Diamonds de The Beatles, que mira por donde tiene como iniciales LSD,… sutil ¿verdad?).

Y en medio de todo esto una despistada Johansson (me refiero al encarrilamiento de su carrera cinematográfica) que hace de estudiante universitaria americana en Taiwan, que se nos presenta con las pintas prototípicas de las que hacen “la carrera” como eufemísticamente se dice, ligando con traficantes, pero que quiere mucho a sus padres, y que luego se convierte en… todo lo que se convierte. Quién lo iba a decir, con lo que prometía esta chica cuando iba despistada por las calles de Tokio hace una década.

Otro tiene que ir a Berlín,... que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del "lápiz de labios" y la "polvera" de la Iglesia Conmemorativa.

Otro tiene que ir a Berlín,… que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del “lápiz de labios” y la “polvera” de la Iglesia Conmemorativa.

Curiosamente, dicho todo lo anterior que no presagia nada bueno sobre este producto de la no menos desnortada carrera de Besson, la película se pasa rápido, entretiene un algo, haces unas risas por lo absurdo de mucho de lo que aparece por la pantalla, y te vas a casa tan tranquilamente, contento de haber pasado un rato con los amigos. La película… la olvidaremos pronto. Seguro.

Valoración

    • Dirección: **
    • Interpretación: **
    • Valoración subjetiva: **

NOTA FINAL: No, no usamos sólo el 10% del cerebro. Lo usamos todo. Lo que alguien dijo hace varias décadas es que en aquel momento sólo se conocía como funcionaba el 10% del cerebro. Lo que pasa es que semejante frase, la coge un periodista y la convierte en la tontería estúpida que es la premisa básica de esta película. Como cuando un periodista de un periódico zaragozano ante la información a principios de los 90 de que el 12% de los infectados por el VIH en Aragón lo habían sido por relaciones heterosexuales lo convirtió en que el 12% de los heterosexuales estaban infectados por el VIH. O como cuando un científico refiriéndose al Bosón de Higgs le denominó the goddamn particle (la maldita partícula) por lo difícil de confirmar su existencia, y un plumilla la convirtió en the God particle (la partícula de Dios) creando una polémica inexistente, y dando fama a un hecho científico abstruso para casi cualquiera que no sea físico.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la "prota" porque está allí el "genio" del 10% del cerebro... en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la “prota” porque está allí el “genio” del 10% del cerebro… en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

[Cine] Malavita (2013)

Cine

Malavita (2013), 17 de noviembre de 2013.

En un fin de semana feo por el clima, frío y lluvioso, en el que no teníamos previsto cine porque si todo va bien iremos entre semana a ver la última de Woody Allen, nos escapamos a primera hora de la tarde del domingo a ver alguna que echen en versión original y que pueda ser razonable. No muy convencido por mi parte, nos metemos a ver este filme firmado por Luc Besson, conocido por haber hecho alguna cosa memorable, pero también algún que otro truño de mucho cuidado, o por haber nadado tranquilamente por la mediocridad cinematográfica.

Nos encontramos en algún momento de finales de la década de los noventa en Francia. Deduzco la época por los coches y porque todavía usan francos y no euros. Una familia de mafiosos se traslada a un pueblecito de Normandía. Están en el programa de protección de testigos del FBI, por que el cabeza de familia, Giovanni Manzoni (Robert De Niro), delató a toda su familia que lo quiere muerto. A él y a su mujer Maggie (Michelle Pfeiffer), su hija de diecisiete años Belle (Dianna Agron) y su hijo de catorce Warren (John D’Leo). En el pueblecito intentarán encajar, lo cual no será fácil porque todos tienen en algo en común con Giovanni. Una afición tremenda a engañar a manipular a los que les rodean, y resolver con gran violencia los conflictos con quienes se interponen a ellos. El agente que lleva su protección es un veterano agente federal, Stansfield (Tommy Lee Jones), que anda ya un poco quemado con el encargo. Y además, un desliz en uno de los miembros de la familia va a poner en riesgo la vida de todos.

Bayeux

Tengo la sensación de que el ficticio Cholong-sur-Avre está en la Alta Normandía, y no en la Baja Normandía como Bayeux; pero este último están en el departamento de Calvados… que tiene un nombre más sugerente.

No me extenderé mucho. En principio, esta película es una comedia. Con tintes negros. Es cierto que tiene su parte de drama. Oscila entre la parodia y el homenaje. Los guiños cinéfilos son abundantes. Especialmente para quien es aficionado al cine de gángsters y mafiosos. Aunque el último cuarto de la película no deja de recordarnos por detalles diversos a High Noon (Sólo ante el peligro), y no faltan tampoco las alusiones al cine de institutos. Entre las cuestiones que se ponen en solfa, con frecuencia, están las idiosincrasias nacionales de franceses, norteamericanos, italianos,… y hasta con los tomates españoles se meten. Injustamente. La cuestión es que durante el planteamiento de la película se levantan muchas expectativas, que no siempre quedan satisfechas. Esta película parece constantemente un querer y no poder, o no saber. Sin embargo, uno se entretiene.

Las interpretaciones son razonables. Especialmente por los intérpretes veteranos. Tanto De Niro como Pfeiffer como Jones tienen muchas tablas, tienen en su haber películas relacionadas con el papel que hacesn, y se mueven en sus papeles cumpliendo sin mayores problemas. Y sin mayor brillo, tampoco. El chaval de catorce años creo que está desaprovechado, podría dar más de sí. Y la chica, Agron, que es conocida por su paso por una célebre serie de televisión de institutos donde todos cantan, pues canta. Porque aunque tiene cara de jovencita, es un pedazo de mujer que difícilmente la ves como una adolescente de diecisiete años, que pueden ser casi diez menos que los que en realidad tiene. Pero bueno. Pase.

En fin, un entretenimiento como ya he dicho. Que tenía material para algo más incisivo, con más mala leche, con más intensidad y mejor, y se queda a medio camino. Por lo que tenemos que suponer que realmente Besson tampoco tiene mucho más que dar. O no le apetece. En cualquier caso, es visible, aunque probablemente olvidable.

Valoración

  • Dirección: *** Se cumple el expediente con razonable oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Volvemos al tema de que hay oficio, y se saca la papeleta adelante sin más problema.
  • Valoración subjetiva: ***  Aprueba, por poco, pero aprueba; nos hemos entretenido y hemos consumido tranquilamente una tarde de domingo que amenazaba sosa.
Manhattan desde Brooklyn Bridge Park

Los componentes de esta peculiar familia padecen morriña de Brooklyn, y quizá de las vistas de Manhattan desde esta última.

Adèle y el misterio de la momia (2010)

Cine

Adèle y el misterio de la momia (Les aventures extraordinaires d’Adèle Blanc-Sec, 2010), 16 de septiembre de 2010.

Con cierto repelús nos acercamos a ver esta película. Pero hacía ya más de dos semanas que no nos acercábamos a una sala de cine, y apetecía. El repelús venía de dos motivos. Uno, que la película es francesa y de Luc Besson. Los franceses suelen pinchar en las producciones espectaculares, y Luc Besson ha hecho alguna cosa interesante, pero hace mucho tiempo. Dos, que las historias de aventuras con momias están ya más vistas que el tebeo. Y hablando de tebeos, esta película es adaptación de una historieta francesa, y esto puede ser un tercer motivo de repelús. Pero ante la tristeza de la cartelera en las últimas semanas, y sintiendo además que no queríamos nada excesivamente trascendente, decidimos arriesgar.

Sinopsis

La historia comienza con dos líneas de acción, aparentemente diversas, pero que pronto convergerán. Por un lado, en París, como consecuencia de los experimentos de un anciano científico del Jardin des Plantes (traducen al español como el jardín botánico) vuelve a la vida y eclosiona un huevo de pterodáctilo, que causa la muerte de un político y su amante cabaretera, y que llevará al científico a los pies de la guillotina. Por otro lado, Adéle Blanc-Sec (Louise Bourgoin) se encuentra en Egipto para recuperar la momia del médico personal de Ramses II. Su esperanza es que el anciano científico lo devuelva a la vida y le ayude a curar a su hermana, que se encuentra en una especie de estado vegetativo como consecuencia de un accidente mientras practicaban tenis. Y evidentemente, aquí las historias convergen, puesto que habrá que evitar la ejecución del científico, resucitar a la momia, etc, etc.

Dirección y producción

En cuanto comienza la película, uno se da cuenta que es una historia que tira a cómica, y que no se toma demasiado en serio. Que nadie espere que Adèle sea una mezcla de Indiana Jones y Lara Croft, aunque ocasionalmente se parece a ellos, especialmente al primero. Esto no es tan serio, hay muchos personajes bufos, y al mismo tiempo quiere contarse una historia de amor entre las dos hermanas que lleva a la protagonista a ser la mujer de acción que vemos en pantalla. Da la impresión de que está especialmente pensada en los niños, si bien, con cierta sorpresa, en un momento dado asistimos a la escena de un baño en la que aparece desnuda, mostrando los pechos. Nada grave. Nada que realmente ofenda la sensibilidad de nadie. Ni siquiera la de un niño. Pero bueno, el aviso queda ahí para los padres más pudorosos o mojigatos. Además la chica es mona y luce bien. Ahí queda el aviso para los espectadores masculinos.

La película está realizada con abundancia de medios, aunque en materia de efectos especiales es manifiestamente mejorable según los estándares actuales que va marcando el cine norteamericano. Pero eso tampoco importa mucho, puesto que al fin y al cabo vamos a ver un entretenimiento.  Y ahí también, la cosa no pasa de una cierta medianía. La película tiene cierto ritmo, pero también me parece que avanza un poco a trompicones, que mezcla muchos personajes cada uno con su línea de acción, y que puede generar cierta confusión. De hecho es tan así, que da la impresión de que a la hora del montaje se dieron cuenta, decidieron abandonar a algunos de los personajes, se centraron en la historia principal, y se limitaron a aprovechar lo rodado para intercalar algunas escenas complementarias entre los títulos finales. Efectivamente, el tramo final de la película es más coherente y se hace más entretenido, menos confuso que los tramos iniciales.

Interpretación

La dueña y señora de la pantalla es la protagonista, Louise Bourgoin. Que tiene dos grandes virtudes, un físico agradable que se adapta muy bien a su personaje, y una actuación con mucho desparpajo que también conviene muy bien a las situaciones. Pero el conjunto de los secundarios son actores de comedia francesa de la de tipo más bufo y chusco, que no me convencen gran cosa. Aparece por el reparto Mathieu Amalric, un actor que me gusta bastante, pero sólo tiene muy poco protagonismo a pesar de su segundo puesto en los títulos de crédito. Una pena, porque es un malo al estilo de los de Indiana Jones, y podría haber dado mucho de sí. Aparte de esto, los más divertidos son las animaciones digitales de las momias egipcias, que me parecieron graciosas.

Conclusión

En resumen, una película con muchas pretensiones pero con menos chicha de lo que parece. No obstante, es razonable entretenida, de las que no importa que la gente que te rodea en la sala de cine se entocine con las palomitas y la cocacola, y adecuada para llevar a los críos al cine, sobretodo si no son excesivamente jovencitos. Encima, como ya hemos dicho, los varoncitos y sus papas se solazarán con los encantos mamarios de la protagonista sin que haya excesiva procacidad en la situación. Todos contentos. Por lo menos, hasta cierto punto.

Y bueno,… ¿dónde se habrá metido aquel tal Luc Besson que firmó la maravillosa León, el profesional? Porque yo no me lo he vuelto a encontrar por ningún lado.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

Cour de Louvre

Como dicen las momias cuando pasean por el patio del Louvre, "qué sitio tan majo, un buen lugar para levantar una pirámide"; perdonad que os destripe uno de los chistes, pero es que cuando se ve la película es tan obvio y previsible... - Panasonic Lumix LX3