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[Libros] Dos relatos cortos; “The Musical Vanity Boxes” y “The Great Silence”

Literatura

En las últimas semanas, me he encontrado con algunos relatos cortos que se venden en Amazon Kindle por menos de un euro. Y he leído un par de ellos, muy distintos. Ambos en su idioma original, en inglés.

Si os preguntáis el porqué de estas fotografías de los psitaciformes del Jardín de los Pájaros de la calle Yuen Po en Hong Kong, tendréis que leer uno de los relatos que os comento hoy.

Si os preguntáis el porqué de estas fotografías de los psitaciformes del Jardín de los Pájaros de la calle Yuen Po en Hong Kong, tendréis que leer uno de los relatos que os comento hoy.

El primero de ellos surgió en una conversación en el trabajo, a la hora del café. Una de mis compañeras comentó un libro de relatos cortos que está teniendo mucho éxito, “Manual para mujeres de la limpieza” de Lucia Berlin. Yo lo había visto en alguna librería ocupando lugares destacados, pero desconocía los detalles de esta obra. De una autora que había permanecido olvidada durante años y ya fallecida, que ahora está siendo reivindicada como una gran narradora. De relatos cortos, de carácter autobiográfico. En The Musical Vanity Boxes, encontramos las andanzas de Lucha, una niña de unos 8 años junto con una amiga, que viven en El Paso, junto a la frontera con Méjico, donde la autora, protagonista del mismo (Lucha viene de Lucia), vivió un tiempo con sus abuelos. El relato nos habla de unos niños que viven en la calle y con una capacidad e imaginación para buscarse la vida, y complicaciones, considerable. En unos momentos en los que la frontera parecía más permeable que hoy en día, ya que sus correrías les llevan hasta Ciudad Juárez. Un relato directo, descarnado en ocasiones, sin concesiones, de una niñez callejera y relativamente desatendida. Quizá algún día me anime con la recopilación de relatos que he mencionado antes.

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El otro relato pertenece a Ted Chiang, de quien leí también una colección de relatos cortos hace poco. Este no se encuentra en esa colección aunque tiene un tono similar. The Great Silence, el Gran Silencio, además del título del relato es uno de los nombres que recibe la paradoja de Fermi. Dicha paradoja, que se supone que surge de una conversación informal de Enrico Fermi con otros físicos, se debe a la contradicción entre el hecho de que haya estimaciones que predicen la existencia de numerosas civilizaciones en el Universo y el hecho de que no hayamos encontrado pruebas concluyentes de la existencia de ninguna de ellas. Es una reflexión sobre la pregunta de si estamos solos en el universo. Chiang nos lleva con su capacidad de imaginar mundos alternativos basados en el que conocemos a los parques y los bosque de Arecibo, en torno al gran radiotelescopio emisor-transmisor que dedica parte de su tiempo al proyecto SETI, de búsqueda de inteligencia extraterrestre, para preguntarse si no estamos buscando en el lugar equivocado al buscar inteligencia no humana. Muy cortito, se lee en un momento, de la misma forma que me gustó el tono de la recopilación mencionada, me ha gustado también este cuento con moraleja.

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[Cine] Lion (2016)

Cine

Lion (2016; 092017-1002)

No voy a perder mucho tiempo en ver esta película que, pese a lo bien valorada que ha estado por la crítica y por el a veces incomprensible público votante en IMDb, ya adelanto que nos decepcionó bastante. Y encima cuando habíamos quedado para ir un grupo relativamente numeroso al cine, difícil de conseguir quedar todos a la vez.

Dirigida por el australiano Garth Davis, que habíamos encontrado a los mandos de algunos de los capítulos de la interesante serie Top of the Lake, la película cuenta con un interesante reparto a priori.

No tengo fotos ni de Australia ni de India, donde transcurre la acción... da igual, las montañas de los Pirineos en el Alto Aragón valdrán esta vez.

No tengo fotos ni de Australia ni de India, donde transcurre la acción… da igual, las montañas de los Pirineos en el Alto Aragón valdrán esta vez.

Básicamente es lo que se llama una historia de “interés humano”, basada en una historia real, con alguna ración de presunto “cine cebolla”. Un niño de cinco años que vive en el interior de la India, Saroo (Sunny Pawar/Dev Patel) se introduce en un tren que arranca y lo lleva por el país durante dos días sin poder bajar y quedando perdido completamente de su familia. Tras pasar por una serie de peripecias, es recogido en un orfanato donde consiguen que sea adoptado por una pareja australiana formada por Sue (Nicole Kidman) y John Brierley (David Wenham). Ya adulto, estudiando para dirigir empresas hosteleras y con una novia guapa y comprensiva, el florero Lucy (malempleado el talento de Rooney Mara), le entrarán las ganas de conocer su origen e iniciará la búsqueda de sus raíces. Lo cual pondrá en peligro su vida familiar actual.

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Desconozco cómo sería la historia real del personaje en que se basa la película, que a priori me merece todos mis respetos. Pero el personaje que encarna Dev Patel,… me parece un memo. Creo que fuerzan un drama y una incertidumbre que no veo sentido que tengan que existir. Unos presuntos conflictos familiares que me parecen artificiosos o que, si existen, están mal planteados o mal contados. La cuestión es que la forma en que toda la parte dedicada al Saroo adulto nos sacó de la película en seguida, dejamos de sentir empatía con los personajes, y las casi dos horas de metraje se nos hicieron eternos.

Interpretaciones apañadas, con razonable oficio, para una película que tiene mucha menos chicha de la que nos han intentado vender. No especialmente recomendable, salvo para fanáticos del “a propósito de una historia real”.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

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[Libro] La montaña mágica

Literatura

Para mí, los “manga” siempre han sido historietas como otras cualquiera, pero dibujadas y redactadas por japoneses. Ciertamente siguiendo las normas de escritura de su idioma que hacen que se lean de derecha a izquierda, y con los libros “del revés”. Pero por otra parte, no dejan de ser en esencia lo mismo. Una historia narrada mediante viñetas con dibujos, ayudada en mayor o menos medida con unos textos que suelen ser los diálogos entre los personajes o comentarios del narrador que complementan las escenas visuales. Siempre he supuesto que, lo mismo que sucede en el cine, estos comentarios, equivalentes a la “voz en off”, deberían ser los mínimos o motivados por circunstancias especiales… la narración debería ser clara con los dibujos y los diálogos.

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Naturaleza, tradición, niños… de todo encontramos en nuestra visita a Itsukushima, también conocida como Miyajima, en el mar interior de Seto no lejos de Hiroshima.

Sin embargo, he oído hablar también en ocasiones a gente que argumentan que una cosa es una historieta, que otra cosa es un cómic y que otra cosa es un “manga”… aunque nunca he conseguido escuchar un argumento convincente.

Lo que si es cierto es que cada cultura tiene sus formas y sus tradiciones. Las grandes tradiciones europeas, como la francobelga, tiene formas distintas de las norteamericanas. La española, a mí personalmente, me da la impresión de que ha ido en la estela de la francobelga en su mayor parte, aunque también hay influencias yanquis. Derivados de lo que se hacía hace unas décadas durante el franquismo, encuentro poco. Pero no me considero experto, así que probablemente aceptaré cualquier corrección razonada que se me haga. Y la japonesa se corresponde con sus propias tradiciones en materia estética, en pintura y dibujo. Pero todo son historietas, que es la palabra tradicional en español para designar esta forma de expresión.

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¿Y a qué viene toda estar argumentación? Pues a que esta historieta del japonés Jiro Taniguchi, publicada por Ponent Mon, aunque temáticamente está totalmente inserta en la tradición nipona, formalmente está resuelta con el estilo de la historieta europea, más próxima a la “bande desinée” francobelga que otra cosa.

La historia de dos jóvenes hermanos, huérfanos de padre, que quedan al cuidado de sus abuelos en un pueblo junto a un imponente monte lleno de leyendas, durante un angustioso mes en el que su madre va a ser operada por una enfermedad grave en la ciudad, tiene muchos de los elementos de realismo mezclado con la tradición mágica de las creencias populares japonesas. También recupera el motivo universal de que los niños tienen la capacidad de ver y oír lo que los adultos no son capaces. Conservan esa inocencia original que los mantiene más cercanos a la naturaleza y al mundo mágico. Son capaces de ver con los ojos del corazón, de los sentimientos, y no sólo con los de la razón, la visión del cerebro. U oír. Como muchos autores nipones, en su obra desarrolla un mensaje de respeto por la naturaleza.

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Sin embargo, el dibujo en color y el formato del libro, así como la línea argumental tiene más que ver con las formas europeas. Una mezcla que a mí me parece acertada. Quizá porque aunque las formas son importantes en el terreno de las artes, todavía lo son más los conceptos y los temas que transmiten y que pueden ser más independientes de la forma de lo que nos creemos.

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Es una historieta que se lee bien y rápida, y que puede ser razonablemente recomendable. Tiene “voz en off”… que he criticado al principio, porque está narrada en primera persona por el protagonista, que “rememora” los hecho. Entrecomillo lo de rememorar, puesto que aunque las localizaciones y la época en que transcurre la acción, a principios de los años sesenta del siglo XX, se corresponden con los de la infancia del autor, este reconoce que no hay contenido autobiográfico en la historia. Simplemente la decisión de situarla en un lugar que recuerda bien, aunque ya hayan pasado década…

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[Libro] El camino

Literatura

Me encontré hace unos pocos meses a un clásico moderno de la literatura española entre las ofertas Flash de Amazon Kindle y lo cogí. Una de las novelas importantes en la narrativa de Miguel Delibes, es editada como es habitual en el autor ya fallecido por Editorial Destino, en esta ocasión en su versión electrónica.

Siendo una de las primeras obras del escritor, fue publicada cuando tenía 30 años, está cargada de una gran cantidad de nostalgia hacia un entorno rural, al mismo tiempo que no duda, con humor y sin hacer demasiada sangre, en hacer crítica de aquellos elementos culturales que no le gustan de ese mismo ambiente. Nos habla de las memorias de un niño, Daniel el Mochuelo, que siente que la niñez se le escapa. Tiene once años, y por el empeño de su padre que quiere algo más para su hijo que lo que él ha tenido, se prepara a pasar su última noche en el domicilio familiar en un pueblo que situamos fácilmente en uno de los valles interiores de Cantabria, antes de ir a la ciudad para estudiar el bachillerato. Aunque deja traslucir el miedo ante las incógnitas del futuro, su principales emociones tiene más que ver con la nostalgia por su vida infantil, feliz aun en las estrecheces de un pueblo en la España de la inmediata posguerra civil. Especialmente sus aventuras con sus inseparables amigos, Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso.

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No tengo fotografías de los valles interiores de Cantabria; pero Delibes era un enamorado de Castilla en general, y usaré algunas fotografías del pueblo viejo de Medinaceli, en la provincia de Soria, para ilustrar este comentario.

 

En su conjunto, el libro es una reflexión sobre el ciclo de la vida y la muerte. Ambas son una constante tanto entre los habitantes del pueblo como en la naturaleza, animales y plantas, que crecen en el valle y son “acompañantes” habituales de los tres amigos que centran el relato. Me llama la atención que, dada la época y la España en la que surge la novela, el tratamiento que reciben las mujeres en la novela. Sean adultas, adolescentes o niñas. Mientras que los hombres están condicionados por la idea de hombría recia dominante, independientemente de que se ajusten o no a la misma los distintos personajes masculinos que se suceden, las mujeres presentan una variabilidad que representan los valores de la sociedad, desde los más nobles, asociados a las vida, a la compasión y a la solidaridad, hasta los que lastran el desarrollo de la misma, el conservadurismo carpetovetónico, la superstición, la intransigencia con la diversidad.

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Y luego está el lenguaje. Leer a Delibes me hace ser mucho más consciente de la sensación de que el idioma se nos está empobreciendo, se nos hace más pequeño constantemente. No voy a entrar en considerar todo ese léxico que está desapareciendo a marchas forzadas porque se correspondía con acciones u objetos asociados a la vida rural de antaño. Hoy en día estas palabras han quedado en desuso de la misma forma que las tareas, los conceptos o los utensilios a los que se referían. Pero más allá de esto, tengo la sensación de que un escritor como Delibes tiene una riqueza a la hora de expresar los conceptos, una variedad a la hora de construir las frases, es decir las ideas, que pocas veces me encuentro en la narrativa española hoy en día. O no española. A veces tengo la sensación, con obras contemporáneas, de que están compuestas por acumulación de unas frases hechas que se combinan entre sí, y que encontramos en cualquier obra. Que hay poco de pensamiento propio y de expresión escrita personal, rica y variada. Y os puedo asegurar que soy cualquier cosa menos una persona de pensamiento conservador.

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Nunca he pensado que cualquier tiempo pasado fuera mejor, de hecho, a pesar de los problemas que nos rodean y del futuro incierto que se asoma a la civilización globalizada, nunca el nivel de bienestar promedio de la especia humana ha sido tan alto como en el presente. Aun con las notables y  tristes diferencias regionales que hay en el mundo, en su conjunto nunca ha habido una esperanza de vida mayor, una mortalidad infantil menor, una criminalidad menor, y otros indicadores de bienestar que podamos considerar. Pero sin embargo, no me siento cómodo con la capacidad de mis congéneres para expresar sus ideas de forma oral o escrita, lo que para mí es casi equivalente a la incapacidad para ejercer la libertad personal, que asocio en gran medida a la capacidad de pensar, de generar ideas propias y las acciones personales que conllevan. Lo que nos hace libre y diversos. La sensación de homogeneidad y de disminución de libertad a través de la estandarización de los gustos y el pensamiento único me agobian cada día un poquito más, cada año que pasa.

Por eso encuentro refrescante la lectura de ciertos clásicos. Aunque sean modernos. O porque son modernos. Porque nos recuerdan que el lenguaje es importante, es rico, es variado y debemos evitar que se empobrezca. Para no empobrecer nuestra capacidad de ser libres.

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Carlos Carreter

[Cine] A Monster Calls (2016)

Cine

A Monster Calls (2016; 532016-1810)

Acudimos hace ya casi una semana al último estreno de J. A. Bayona, uno de los directores más pujantes y más de moda del cine español, con sólo tres largometrajes en su haber, de los que los dos anteriores ninguno supo llamar mi atención especialmente. Aquí repite la experiencia de rodar en inglés, con un reparto formado por intérpretes británicos y estadounidenses. Evidentemente, los amos del dinero parecen confiar en la capacidad de Bayona para llevar gente a las salas y recuperar la inversión.

Hablar de esta película como de una película “española” es algo que me deja un poco incómodo. No es que me importe gran cosa, pero siento que las tradiciones que rodean a la historia, sus planteamientos y su producción están más próximos del cine anglosajón, más allá de que ya hemos dicho que su versión original, la que vemos, está en inglés. En la cartelera española se puede encontrar la versión doblada al castellano con el título “Un monstruo viene a verme”. De hecho está basada en una novela para niños y jóvenes del escritor británico-estadounidense Patrick Ness.

La película de hoy transcurre en Inglaterra y la ilustro con vistas de Londres y Canterbury.

La película de hoy transcurre en Inglaterra y la ilustro con vistas de Londres y Canterbury.

La historia nos lleva a algún lugar de Inglaterra donde un niño, Conor (Lewis MacDougall), vive en conflicto permanente por la grave enfermedad de su madre (una Felicity Jones que nos llega antes de convertirse este invierno en rebelde galáctica), por la separación de sus padres que incluye un padre ausente viviendo en los Estados Unidos, por los abusos que sufre por parte de sus compañeros de colegio, y porque la persona que tal vez tendría que estar paliando estos problemas, su abuela (Sigourney Weaver), no es la abuela cariñosa y empática que todos imaginaríamos, que vive entre su propia austeridad y el dolor de ver sufrir a su hija con la enfermedad. La única forma que tiene Conor de evadirse es vivir en un mundo imaginario, en el que un gigantesco hombre-arbol, un tejo centenario que se transforma por las noches siempre a las 12:07, y que le cuenta una serie de historias con la voz de Liam Neeson.

Carlos Carreter

He tardado casi una semana en escribir este comentario, porque mis sensaciones conforme ha pasado el tiempo han ido variando respecto a las que sentíamos en el momento de terminar el filme. La película es emotiva, profundamente emotiva. Ante una enfermedad terminal, ante el fallecimiento próximo de un familiar próximo, querido, un padre o una madre, que lleva tiempo sufriendo por la enfermedad y que ocasiona también no poco sufrimiento en quienes rodean al enfermo. La ansiedad, el deseo que todo se acabe, colisiona con el miedo a perder al ser querido, e incluso nos hace sentir mal. Lo digo en primera persona porque es algo que he sentido y no me importa reconocerlo. La película es hábil en tocar esa fibra sensible en el espectador. Si a eso le unes un diseño de producción de gran calidad y unas interpretaciones absolutamente impecables, empezando por su jovencísimo protagonista, bien arropado por sus prestigiosos compañeros de reparto, te quedas con la idea de que has visto una película notable.

Carlos Carreter

La cuestión viene cuando dejas reposar la película, te sacudes la emotividad y piensas lo que te cuenta. Las historias del tejo monstruoso son comunes, no específicas y valen para esta película como para varias otras con diversas temas. Las situaciones escolares y familiares son tópicas, y no están bien explicadas. Por ejemplo, no entiendes muy bien por qué los compañeros de clase se ensañan con Conor. ¿Es todo una excusa para mostrar el momento de rabia e ira del pequeño? Poco a poco llegas a la sensación de que la película, aunque válida en su conjunto, está más vacía de lo que parece, y que fundamentalmente el interés está en la forma y el alarde técnico. Insisto… se ve bien… con un nudo en la garganta muy hondo en muchos momentos… pero el guión, la historia, los valores y las motivaciones de los personajes podrían haber sido más cuidados y tratados más en profundidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Carlos Carreter

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[Cultura] Moda y revista musical en el Centro de Historias

Cultura

Con el final del verano se han renovado las exposiciones del Centro de Historias de Zaragoza. Este centro nació como “Centro de Historia”, “historia” en singular, y en un momento se convirtió en “historias” en plural. Nunca he entendido muy bien el cambio… la historia en singular me parece suficientemente importente, y además se puede descomponer en una serie de historias en plural. Lo contrario no siempre es cierto. Pero la oferta de estos momentos es fiel a los propósitos iniciales del centro. Dar un repaso histórico a fenómenos culturales o sociales con impacto en la ciudad. Y dos son los temas que se tratan en estos momentos; la evolución de la moda y el comercio de moda en la ciudad, y los 150 años de historia de la revista musical en España y en Zaragoza.

No son dos temas que a mí me atraigan mucho a priori, pero nos pasamos este domingo a visitarlos. Os lo cuento con fotos.

En la exposición relativa a la moda nos encontramos una primera parte en la que se hace un repaso a los distintos elementos o actores relacionados con la moda, femenina de forma prácticamente exclusiva, que va desde la evolución de los comercios, los escaparates, los muestrarios, las revistas de patrones, o el anecdotario diverso. Me hizo gracia especialmente el recorte del Heraldo de Aragón sobre “la guerra de los biquinis” en 1970, cuando las piscinas de la ciudad, casi ninguna pública, casi todas privadas y muchas veces con dependencia de instituciones donde la iglesia católica tenía mucho poder, se empeñaban en prohibir esta prenda de baño, mientras las zaragozanas exigían la libertad de llevarla. Tengo yo recuerdos de aquellas historia a pesar de mi corta edad, porque la piscina a la que mi familia estábamos abonados fue uno de “los frentes de batalla” de “aquella guerra”.

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En cualquier caso, el plato fuerte de la exposición es un bosque de vestidos que abarcan la moda del vestir cotidiano desde principios del siglo XX hasta nuestros días, vestidos procedentes de las colecciones de propietarios privados que las han prestado para la exposición.

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La otra exposición notable está dedicada a la revista musical, de la que nos dicen tiene 150 de años de historia como género escénico y musical, con características específicas respecto a los espectáculos de “varietés” franceses, las operetas vienesas, el “music hall” británico o el musical norteamericano. Personalmente, a lo que fui consciente de la existencia del género, los tiempos habían avanzado mucho y siempre me ha parecido que tenía un tufillo a cutre, que algunos de los vídeos y fotografías que se muestran en la exposición no consiguen eliminar, pese a los esfuerzos de los comisarios de la misma.

Pero hay cosas curiosas,… como comprobar que el famoso “chotis” madrileño se escribía en alemán a mediados del siglo XIX, “schottisch”, y que era una danza de origen escocés, y que de ahí el nombre.

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También me hicieron gracia los cancioneros que se vendían en los años 40 y 50 con los éxitos del género, y de otros géneros, porque en casa, en el “baúl de los recuerdos” heredado de mi madre se pueden encontrar también algunos ejemplares.

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Otro elemento que provocó nuestra alegría, e incluso hilaridad, es ver el contrato de la taquillera María Paz Chen Fernández en el Teatro Chino. Teatro Chino de Manolita Chen, que era su madre, y que venía para las fiestas del Pilar todos los años instalándose en el recinto ferial con su espectáculo de revista portatil. Todo quedaba en casa, aunque la chica no debió heredar las dotes “artísticas” de la madre. Que creo que era madrileña, del Puente de Vallecas. El padre, el empresario, sí que era chino. Durante mi infancia siempre tuve curiosidad por saber qué sucedía en aquellas carpas que aparecía todos los meses de octubre en la ciudad. Pero cuando tuve la edad para entrar, esa curiosidad se había pasado, y las miraba como engendros de otra época.

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No voy a entrar a hora en otros detalles sobre lo que se nos cuenta en la exposición, que hace repaso a las “vedettes” del Plata o el Oasis, del Paralelo barcelonés, o de la que se considera como reina del asunto, Celia Gámez. Insisto,… tengo motivos para pensar que detrás de las plumas, la música y las coristas más o menos macizas, no había más que unos cuantos ejemplos más de la caspa cultural del país. Especialmente en tiempos oscuros del siglo XX.

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Aparte de estas dos exposiciones recientemente inauguradas, en el espacio tránsito hay una instalación “En las sombras de la Felicidad” de Jenni Kärnä-Escalante (instagram) que muestra de forma muy elegante con ilustraciones los contrastes de la vida de la infancia entre los países ricos y los pobres. Es lo que más me gustó de lo que pude ver el domingo. Están a punto de retirarla.

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[Cine] Room (2015), entre el horror y la esperanza

Cine

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Para empezar una cosita bien clara. El que ha traducido el título inglés “Room” por “La habitación” para la cartelera española es un melón que no se ha visto la película o no se ha enterado de nada. Sobra el artículo. ¡Qué poco respeto por la obra tienen las distribuidoras y las exhibidoras de cine en España!

La historia que nos cuenta Lenny Abrahamson basada en la novela y el guion de la escritora Emma Donoghue es una obra de ficción basada en el Caso Fritzl, sobre una mujer de 42 años que escapó de un cautiverio de 24 años durante los cuales su padre la violó repetidamente, y fue madre de siete hijos, uno de ellos murió al poco de nacer. Uno de ellos, Felix, de cinco años, inspiró la novela, ya que nunca había visto la luz del sol.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque Ma/Joy (Brie Larson), la principal actriz de la película ha recibido todo tipo de plácemes por su trabajo en la película, con numerosos premios, óscar incluido a la mejor actriz protagonista, el auténtico protagonista de la película es el niño Jack (Jacob Tremblay), que se come la película con patatas. Una interpretación infantil de una naturalidad y una autenticidad que te pone los pelos como escarpias. La película, de hecho, acompaña constantemente al niño, colocándose en algunas ocasiones la cámara en la posición de sus ojos. En estos momentos, algunos de ellos muy duros, nunca por lo que se ve, siempre por lo que supones o imaginas, vemos la realidad con la visión de Jack. Una realidad que durante la primera mitad de la película, una hora aproximadamente, se limita a un habitáculo en un cobertizo, en el que la única luz natural que entra lo hace a través de una claraboya en el techo.

La segunda parte de la película complementa a la primera y nos sirve para acompañar al niño en el descubrimiento del mundo exterior, y su adaptación al mismo. Una adaptación mucho más sencilla que la de la madre, que sigue sufriendo un tremendo sentimiento de culpabilidad sobre lo que le ha pasado a ella y a su hijo, que viene incluso potenciado por algunas personas que le rodean. La película en su conjunto tiene un desarrollo cíclico… o quizá habría que decir simétrico, que hace que le dé a la historia un tono de fábula, de cuento “infantil” en la edad moderna.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Brie Larson ha resultado premiada. Justamente, hay que decirlo, aunque ha habido alguna otra interpretación durante el año del mismo nivel. El pequeño, no. Parece que hay algún tipo de pacto tácito para no situar en el foco de los medios a los intérpretes infantiles. Pero desde mi punto de vista es la mejor interpretación protagonista masculina del año. Es tontería decir que Larson es una actriz prometedora, cuando ya la hemos visto varias veces en papeles realmente muy meritorios. También me parece una tontería como un piano de grande cuando se dice que es la “Jennifer Lawrence” “indie” o la marca blanca de esta última. Creo que Larson tiene una personalidad propia, muy distintiva de la de Lawrence, con una selección de papeles que muestra una dirección distinta. Mucho menos vistosa, pero igualmente meritoria. Lo que las une es… la edad. Yo ya la recuerdo con mucho cariño como Kate, la desorientada hija adolescente de la inestable Tara.

La película en su conjunto es tremendamente meritoria y podría haber sido una perfecta ganadora de muchos de los premios a los que ha optado. Pero no tiene el glamour ni el virtuosismo técnico de otros filmes del año. Es mucho más austera, aunque el rodaje en la claustrofóbica habitación tiene mucho más mérito de lo que el espectador medio comprenderá. Encontramos también algunas buenas interpretaciones entre los secundarios, entre los que encontramos la siempre sólida Joan Allen y la breve pero trascendente intervención de William H. Macy.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Yo lo tengo claro. No te puedes perder esta película. Por su calidad cinematográfica y por la necesaria reflexión sobre lo que de perverso y de maravilloso de lo que es capaz el ser humano. A por ella.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****
Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados... con distinto desenlace.

Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados… con distinto desenlace.

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[Libro] Li

Literatura

Quiero dejar bien claro que el hecho de que hoy me toque hablar del libro de un poeta griego nada tiene que ver con las turbulencias políticas del país helénico que tanto están dando que hablar estos días. Tampoco tiene que ver con ese “derrumbe de uno de los pilares de la cultura helénica” que al parecer supone la muerte de Demis Roussos. No. El hecho es que en los días de fiesta que tuve para fin de año, como ya he contado, compré unos cuantos libros de tipo relato corto y relato ilustrado en Cálamo, y uno de ellos era del poeta griego nacido en Manchuria, Nikos Kavadias, Nicos Cavadías o Nikos Kavvadias, que de las tres formas lo he visto transcrito.

Li
Nicos Cavadías, traducción de Mercè Guitart Ribas
Los Intempestivos, Editorial Funambulista; agosto de 2014

Li es un relato corto, probablemente de corte autobiográfico. Cavadías fue un poeta que pasó buena parte de su vida trabajando como marinero de la marina mercante. Y uno de sus viajes, probablemente más de uno, le llevó hasta el puerto de Hong Kong, donde tenían que entregar un mercante a sus nuevos propietarios. Y hasta que esto se produjo estuvo viviendo unos días en su camarote del barco, en el puerto de la ciudad china, entonces colonia inglesa. Y allí, entre los sampanes del puerto vivía una niña de 10 años, Li, que subió a bordo cuando lo hicieron las prostitutas que vinieron a ofrecer sus servicios a los marineros cuando llegaron a puerto, y le ofreció sus servicios como sirvienta. Una niña de 10 años, viva, despierta, que acarreaba consigo un niño de corta edad, su hermano. Aseguraba Li que nunca había pisado la ciudad, que su vida transcurría permanentemente entre los sampanes. Y sin embargo la conocía en la cabeza como si la recorriera todos los días. Y Cavadías nos cuenta esos días con esa niña.

No he tenido la oportunidad de visitar Hong Kong... todavía... porque tentarme me tienta. Así que tiraré de otra ciudad portuaria para ilustrar el relato de un marino, Hamburgo.

No he tenido la oportunidad de visitar Hong Kong… todavía… porque tentarme me tienta. Así que tiraré de otra ciudad portuaria para ilustrar el relato de un marino, Hamburgo.

El libro está escrito en prosa, pero el escritor es poeta. No trata de contarnos una historia. Trata de contarnos unas sensaciones, unos sentimientos. Nos transmite como un pintor con palabras un paisaje humano de los niños del puerto de Hong Kong y del entorno que les rodea, representados por esta niña, no bonita físicamente, pero inteligente y bella de espíritu, indudablemente inspiradora para e poeta entre la sordidez de la vida portuaria.

No hay moralidad barata. No hay cuestionamientos sobre la justicia o injusticia del entorno, de la pobreza, de la degradación de las prostitutas, de la venta de niñas, aunque están hay descritos, aparecen en el relato para que el lector aprehenda toda la información pertinente al entorno de la relación entre la niña y el marinero. Que cada cual saque sus conclusiones. El relato, en cualquier caso, no es oscuro, y tiene momentos de luz, paréntesis de felicidad entre los esfuerzos por la supervivencia cotidiana. Y de solidaridad, incluso de amor, fraternal sobre todo.

El libro se puede leer enseguida. Es cortito. Pero yo recomiendo una lectura sosegada. Que te dure varias noches, poco antes de dormir. Apreciando las sutilezas del lenguaje de la prosa poética de Cavadías, y aprendiendo a ver y a mirar a Li a través de sus hijos. Una de las cosas que me pregunté yo a mi mismo cuanto terminé el libro… ¿por qué diablos alguien querría escribir un libro en prosa poética sobre un burro cuando hay tantos seres humanos que pueden inspirar al poeta?

Me he enterado que hay una película de Marion Hánsel de los años 90 que adapta el relato con Stephen Rea en el papel del marinero. A ver cómo hago yo para verla.

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Aunque en tal puerto no falta referencias al gigante chino, no.

 

[Libro] Nanas para un principito

Literatura

Conozco a AnaAnvica para algunos, de aventuras fotográficas. Siempre me da una “insana” envidia su X100. Pero también desde hace ya un par de años sigo Aventarte, un blog que dinamiza con una amiga, y que define muy bien la frase que acompaña al título; un lugar de cuentos, imágenes y sentimientos. En los últimos años, para la primavera han lanzado una iniciativa, un concurso, que titulan Apadrina un libro. La idea me pareció excelente desde el momento que la conocí. Pedir a la gente que recomendasen un libro que hubiesen leído con un comentario que permitiese a futuros lectores del mismo intuir qué podían encontrar. Por qué ese libro era interesante. Y a ser posible libros “alejados” de la corriente principal editorial, de los superventas, de los poderosos conglomerados editoriales. Autores poco conocidos, o noveles, o libros de pequeñas editoriales aventureras y arriesgadas. He participado dos años; en 2013 y en 2014. La única pena es que parece la iniciativa no recibe la respuesta que merece, y cada vez somos menos los que nos animamos a participar.

En cualquier caso, las animadas chicas de Aventarte decidieron premiarnos a los participantes con un libro y unos detallas. Y aquí estos para comentar el libro. Y dar las gracias a AnaAnabel, y a animarlas para el futuro.

Nanas para un principito
Manuel Cortés Blanco, textos; Raquel Ordóñez Lanza, ilustraciones
MAR Editor, 2014

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo

El libro me llegó con dos detalles; una fotografía realizada por Ana y un simpático marcapáginas de ganchillo.

A lo largo de unos 20 capítulo, tal vez alguno más, el autor pone en boca de su hijo recién nacido, después un bebé, y durante los dos primeros años de vida del niño, sus observaciones sobre el mundo, la sociedad, la familia, la paternidad y la creatividad. El autor de los textos, Manuel Cortés Blanco, además de médico, colaborador con alguna que otra organización no gubernamental que le llevan a pasar temporadas lejos de casa en causas humanitarias, escribe y es narrador de historias. Cuentacuentos. Por lo que cada capítulo, que va reflejando las experiencias del niño y las reflexiones del padre, se complementa con un pequeño relato, un cuento al estilo de los de antaño, de países de “erase una vez que se era”.

Este es un libro que yo he leído intentando ser fiel de alguna manera a su espíritu. Mientras durante el día afrontaba las lecturas de Murakami, ya comentado, y Modiano, quizá la semana que viene, casi todas las noches en las últimas tres o cuatro semanas he leído un capítulo del libro, por consiguiente, me he acostado a dormir con la lectura de un cuento. Capítulos y cuentos que intentan transmitir unos valores. Los que el autor propone para la educación de su hijo, pero que al hacerlos públicos, lleva implícita la propuesta para el conjunto de sus lectores. Valores de tolerancia y compromiso social, con unas gotitas de conservadurismo moderado en su visión de la familia y del medio urbano y rural. Por lo menos, así los he percibido yo.

La lectura del libro me ha retrotraído en el tiempo a la época de mis 12 o 13 años, cuando leí Corazón (Cuore) de Edmundo de Amicis. Un libro que también nos contaba la cotidianidad de un niño, con una exaltación de una serie de valores sociales y familiares, salpicado de cuentos y relatos cortos, algunos más famosos que el propio libro que los contiene.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las "aventuras" de este "principito" moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

León es la ciudad en la que transcurren la mayor parte de las “aventuras” de este “principito” moderno; lugar en la que estuve hace ya catorce años, admirando un fenomenal locomotora de vapor, de las de antaño.

El libro, desde su título, hace constantes referencias a Le Petit Prince de Saint-Exupéry, que no está mal, aunque es un texto realmente notable, pero sobre el que considero que sufre una sobreexposición social y mediática que hace que se cite en todo momento y circunstancia, incluso cuando no viene al caso o no hay correlación entre la idea expuesta y lo que en la novela corta del piloto francés se refleja. No digo que pase esto con el libro de Manuel Cortés; pero si reconozco que genera en mí una desconfianza contra la que tengo que luchar con el fin de ser… si no objetivo, al menos ecuánime. Al igual que aquel “principito” este también es un libro ilustrado, con las estimables ilustraciones de Raquel Ordóñez Lanza.

Dado el potencial público de un libro de estas características, en conjunto me parece una propuesta adecuada y equilibrada. Sin muchos riesgos. Lo normal es que las experiencias de trabajo del autor en determinados entornos como consecuencia de su trabajo en las organizaciones no gubernamentales podrían dar lugar a reflexiones más complejas, más duras, quizá no tan esperanzadas con el género humano, si tengo que basarme en mis conversaciones con otras personas que han participado en proyectos similares. Pero aquí se centra en unos valores básicos de compromiso social y familiar que no vienen mal. Aunque reconozco que en el mundo en que nos toca vivir, un reconocimiento a las realidades familiares diversas y no basadas en la familia tradicional que aquí se nos presenta, podría llegar a más público. O estar más comprometido con la realidad social. Ya digo que me ha parecido percibir un toque de conservadurismo. Moderado. Pero que ahí está.

En cualquier caso mi agradecimiento a los autores y a Aventarte por permitirme asomarme a esta venta de historias y cuentos, que nunca viene mal.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

Pero también mantienen relaciones con Zaragoza, y ahora no tengo el libro a mano mientras escribo esto pero el niño ¿fue bautizado si no recuerdo mal en la Seo? Mira tú.

[Libro] Niños en su cumpleaños

Literatura

Desde hace unas semanas estaba en un impasse lector. En vacaciones me llevé algún libro pero no leí mucho. Y no lo terminé. Ya veremos si lo retomo. No estaba mal. Pero me cuesta retomar los libros que no leo de seguido. Así que tenía que romper esta nefasta inercia de falta de lectura, y me fui a una de mis librerías favoritas. Para garantizar el éxito me compré un par de libros de pequeña extensión. Ya he terminado uno. De Truman Capote. Os lo cuento.

Niños en su cumpleaños
Truman Capote
Nørdica libros; Madrid, 2011
ISBN: 9788492683369

En alguna población rural de Alabama, se produce una revolución social entre la chiquillería del lugar. Un día, el autobús de las seis trae a Miss Bobbit, una niña de 10 años, que por sus formas y su sofisticación causa sensación entre el resto de los niños y preadolescentes de la población. Durante un año, asistiremos a cómo se desarrolla la vida en este pueblo, y cómo dos mejores amigos, de 12 o 13 años, enamorados de la niña, pelearán por ella y pondrán a prueba su amistad. Desgraciadamente, el autobús de las seis se la volverá a llevar un año después de su llegada, en circunstancias nefastas.

Cuando leí la contraportada del libro, pequeñito, estamos hablando de un relato corto, un cuento, y comprendí cual era el entorno en el que se desarrollaba la acción, no pude resistir la tentación de comprarlo. En lo primero que pensé fue en Matar a un ruiseñor, la novela que dio a su escritora, Harper Lee, el premio Pulitzer, aunque la escritora pocas cosas más nos ha ofrecido con posterioridad. Amiga de Truman Capote, se ha rumoreado en ocasiones que el auténtico autor de la deliciosa novela del profundo sur pudiese ser el propio Capote. O al menos, que el célebre escritor hubiese revisado y rehecho fuertemente el texto. Nunca se ha confirmado. Pero el morbo me hizo comprar el libro del autor.

Lo cierto es que el pequeño relato se justifica por sí mismo. Está escrito con una gracia y un frescura notables. Realmente nos lleva al mismo entorno social que la novela de Lee, ese sur profundo, muy conservador, muy racista, con niños que viven en las calles, con escasos recursos y expectativas, pero a pesar de todo con mucho humor. Así que realmente considero que este librito es una lectura muy refrescante para las tardes de verano.

Recomendación musical

Uno no diría que la música de la recién fallecida Amy Winehouse es adecuada como acompañante para esta lectura. Pero no olvidemos que el estilo de la cantante fue fundamentalmente el soul y el rithm & blues. Y que esta es fundamentalmente música de la minoría afroamericana, tan maltratada en el profundo sur en el que se desarrolla la acción. Así que sirva también de recuerdo para la malhadada artista.

El puerto de Copenhague desde Vor Frelsers Kirke

El puerto de Copenhague desde Vor Frelsers Kirke - Leica D-Lux 5