[Cine] The Immigrant (2013)

Cine

The Immigrant (2013), 12 de julio de 2014.

Vemos esta película en versión original subtitulada en castellano, por ello conservo el título original en inglés. La película está hablada en inglés y polaco. En la cartelera española la podemos encontrar doblada al castellano con el título El sueño de Ellis. En cualquier caso, lo que nos atrae fundamentalmente de esta película dirigida por James Gray es el vistoso reparto, con intérpretes que en los últimos años nos han ofrecido notables trabajos. También recordamos con agrado el largometraje anterior del director, que nos gustó bastante.

La película nos cuenta la historia de Ewa (Marion Cotillard), una inmigrante polaca que llega en los años 20 con su hermana Magda (Angela Sarafyan) a la Isla Ellis en el puerto de Nueva York, donde las autoridades de inmigración norteamericanas seleccionan a las personas a las que se permite la entrada al país como residentes y trabajadores. Magda es retenida por una posible tuberculosis, y Ewa es amenazada de repatriación por su “conducta inmoral” en el barco. Pero un chulo, Bruno Weiss (Joaquin Phoenix), en connivencia con los agentes de inmigración, le permitirá entrar en el país a cambio de que se prostituya para él. Las cosas se complicarán más cuando un primo de este, Emil (Jeremy Renner), un prestidigitador, con quien mantiene una rivalidad constante, le tire los tejos a Ewa y cause una tensión entre ambos hombres con consecuencias nefastas.

Estatua de la Libertad

Parece ser que una de las primeras cosas que veían los inmigrantes al llegar a Estados Unidos era la Estatua de la Libertad… símbolo de esperanza,… iluminando al mundo,… bla, bla, bla,…

No me extenderé mucho en el comentario, aunque los intépretes son buenos y cumplen, aunque esté disfrazada de una realización cuidada, con una ambientación exquisita y una fotografía en tonos cálidos sepias que le da un tono de filme clásico o antiguo, la historia hace aguas por demasiados lugares. A mí me parece que hay diversas situaciones inverosímiles en las relaciones entre los personajes, se abusa de situaciones melodramáticas que no llegan a emocionar como se pretende, y al final acaba teniendo un tono de folletín que resta seriedad a la propuesta.

Sin ser una catástrofe, no la recomiendo especialmente, y hay momentos en que incluso nos sumió en cierto grado de aburrimiento. Una pena, por el desperdicio del buen material actoral con el que contaban.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
El río Hudson, Manhattan, Jersey City y la isla Ellis

Pero al lugar donde los llevaban era al centro de clasificación, “acogida” le llaman otros”, de la isla Ellis, que aquí vemos en primer plano delante de Jersey City, el río Hudson y casi en la orilla opuesta respecto a Manhattan. Quizá no un sitio tan “acogedor” según la película.

[Cine] De óxido y hueso (2012)

Cine

De óxido y hueso (De rouille et d’os, 2012), 17 de diciembre de 2012.

Este lunes nos escapamos a ver esta película francesa de Jacques Audiard, con buen reparto y precedida de buenas críticas. No hay copia en versión original, así que me busco una por ahí, para complementar la experiencia de la pantalla grande. Cada vez me gustan menos los doblajes, y aún menos los del francés en particular.

Un pugil profesional, Ali (Matthias Schoenaerts) deja la fría Belgica por la calida Provenza en compañía de su hijo Sam (Armand Verdure), instlándose en casa de su hermana y su cuñado, y comenzando a trabajar de guarda de seguridad. En estas, conocerá a Stéphanie (Marion Cotillard), una mujer con buena posición, que en medio de cierto descontento con su vida que se refleja en salidas nocturnas, tiene un vistoso trabajo como entrenadora de orcas en un espectáculo acuático. En uno de estos espectáculos sufrirá un tremendo accidente que la dejará mutilada física y emocionalmente. La improbable relación de ambos personajes les llevará por unos caminos extraños y llenos de dificultados, no se sabe muy bien hacia donde, ya que mezclarán la esperanza con el flirteo constante con lo marginal.

Película realizada con medios sencillos, muy cámara en mano, donde se pone de manifiesto una historia de relaciones improbables, complejas e intensas. Típico encuentro entre dos personas de orígenes culturales, sociales y económicos muy diversos, pero que se encuentran unidos por sus mutuas derivas personales y por sus desgracias. Una historia, que sin la opción por el humor y el optimismo de alguna propuesta reciente similar de gran éxito, lo mismo puede derivar en tragedia que en historia de redención personal.

Probablemente, el principal aliciente de la película sea la intensa interpretación de sus protagonistas, que están francamente bien, y a los que se les une un elenco de personajes secundarios con poca presencia, pero solvente.

No es una película en la que haya sido capaz de entrar del todo, pero reconozco que tiene sus virtudes y que se deja ver, siempre y cuando nos seas un fan del cine palomitero. Esta película no está pensada para los públicos masivos, me parece a mí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Fotográficamente he revisitado una de las ocasiones en las que estuve en el Memorial a a los judíos de Europa asesinados por el nazismo, un monumento en Berlín que me parece sumamente interesante. Os dejo tres imágenes, hasta ahora inéditas.

Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

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Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

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Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

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[Cine] The Dark Knight Rises

Cine

The Dark Knight Rises (2012), 23 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada, y por ello conservo su título original. En la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano con el título El caballero oscuro: La leyenda renace. Pues vale.

Quien se haya pasado por este Cuaderno de ruta con antelación quizá sepa que no soy precisamente un entusiasta al cine de superhéroes. Pero de vez en cuando caigo en alguna, por cuestiones sociales. Pero ya que la entrega anterior de esta trilogía me pareció bastante bien, y además podíamos ver la película actual en versión original, y ya que es verano, que las costumbres se relajan, pues acudimos voluntariamente a ver la última aventura del hombre murciélago. Y la última realmente de las que van a ser dirigidas por Christopher Nolan. Lo cual no quiere decir que el personaje no vuelva por enésima vez con otro director. Supongo. No sé.

Empieza el asunto con unos tipos muy malos, especialmente su líder, un tal Bane (Tom Hardy), secuestrando en pleno vuelo de forma convenientemente espectacular e increible a un físico nuclear ruso. Después nos trasladamos a Gotham City, alter ego comiquero de la ciudad de Nueva York, donde celebran los ocho años sin crimen gracias al finado fiscal (que todos sabemos que era muy malo), mientras denostan la figura de Batman, y el multimillonario Bruce Wayne (Christian Bale) se encuentra recluido en su casa, cojo y poco en forma. Mientras tanto por allí aparece una empresaria que lucha por las energías limpias, que quiere la colaboración de WayneMiranda Tate (Marion Cotillard), y una ladrona de guante blanco y bastante mala leche, Selina Kyle (Anne Hathaway). Y como selina rima con felina, pues ya sabéis, la Catwoman de toda la vida. Por supuesto, aparecerá el tal Bane, y gracias a una compleja red de traiciones y artimañas en las que está involucrado todo el mundo aparentemente, arruina a Wayne y derrota a un reaparecido Batman a quien lleva a una inexpugnable prisión subterránea en el Asia central. También se hace con la ciudad, que amenaza con destruir con un ingenio nuclear. Sólo podemos esperar que Batman renazca, y que el Comisario Gordon (Gary Oldman) y un policía pardillo y animoso, Blake (Joseph Gordon-Levitt), colaboren en derrotar al malvado Bane. ¿Con la ayuda de una arrepentida Selina? Quién sabe, ¿no?

Bueno. No sé por qué me he extendido tanto en el argumento. Si es lo de siempre en las de superhéroes. Comienzo espectacular, un poquito de puesta al día de los personajes principales. Primer enfrentamiento entre bueno y malo. Caída del superhéroe y aparente victoria del malo. El superhéroe renace y todos contentos. No podemos decir que estemos ante el monumento a la originalidad argumental. Además,… no sé… lo malo, es que prácticamente adivinas qué es lo que va a pasar desde mitad de la película en adelante. Quizá los aficionados a los cómics supieran de antemano que esperar, y por eso no han cuidado especialmente los detalles. Pero para quienes los personajes son totalmente nuevos, el adivinar por donde van a ir los tiros es un poco decepcionante. Tampoco me gusta lo morosamente que avanza la historia sin aportar nada; parece que haya una obligación de duración de casi dos horas y media, aunque se pueda contar en menos tiempo.

Bien. Dejando claro que el argumento y bastantes elementos del guion me han dejado bastante frío, pues bueno, la película está razonablemente bien hecha, con buenos fuegos de artificio y todas cosas que ya sabemos que los americanos, con dineros, saben hacer.

Las interpretaciones están razonablemente bien. Quizá donde flojeen un poco sea en las chicas. A Cotillard, que me suele gustar, la he encontrado fría, poco convincente. A Hathaway,… yo que sé… Las películas de Batman de los noventa me gustaban bastante poco. Pero comparar a la Hathaway con la sensualidad de Michelle Pfeiffer embutida en sus respectivos trajes de cuero… No sé. Me quedo y me quedaré siempre con la Pfeiffer. A la de ahora me la puedo creer como ladrona traicionera, pero no con la sensual felinidad que le corresponde al personaje.

En fin. Un entretenimiento bastante pasable, pero claramente por debajo en interés que la anterior entrega. Producto palomitero de lujo, pero palomitero. Sin más. Se puede ir a ver. O esperar a que la saquen en vídeo, lo que sea,… pero no quedarán muchos detalles en mi memoria de aquí a un tiempo. De este tipo de películas, me olvido fácilmente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Malabarista en Bergen

Malabarista en Bergen, que hablaba noruego, pero decía venir de Gothan City. O algo parecido.

[Cine] Les petits mouchoirs

Cine

Les petits mouchoirs (2010), 29 de mayo de 2011.

Que el título de la película esté idioma extranjero, indica como casi siempre que la segunda película que pude ver este fin de semana pasado también estaba en versión original. En este caso, francés. En castellano se ha titulado como Pequeñas mentiras sin importancia, que en este caso es una traducción que parece adecuada ya que los de los “pequeños pañuelos” del título original no tiene sentido ni expresión equivalente en castellano, y vendría a equivaler a lo que se indica en el título en castellano. En cualquier caso, siempre es un riesgo ir a ver una película francesa. Los grandes taquillazos en origen del cine francés con frecuencia decepcionan fuera de su país, y de vez en cuando pequeñas películas sin mucha repercusión mediática resultan pequeñas joyas. Un poco de miedo daba saber que este filme ha sido un gran éxito en su país. Pero vamos a ver que ha resultado la película dirigida por Guillaume Canet.

Sinopsis

Pocos días antes de empezar las vacaciones, Ludo (Jean Dujardin) sufre un grave accidente cuando de madrugada, mientras vuelve a casa en moto, es arrollado por un camión por las calles de París. Ingresado en una unidad de cuidados intensivos, todos sus amigos acuden a visitarlo. Está en estado crítico. Cuando salen de la visita, dudan sobre si comenzar las vacaciones como de costumbre en la casa que Max (François Cluzet), un pudiente restaurador y hotelero, tiene en la zona de la bahía de Arcachón. Tras unas dudas, deciden seguir la costumbre de todos los años, y allí se trasladarán también Vero (Valérie Bonneton), la mujer de Max, así como sus hijos, la familia amiga íntima de estos formada por Vincent (Benoît Magimel) e Isa (Pascale Arbillot) y su hijo, Marie (Marion Cotillard), la buena amiga independiente y aventurera, Éric (Gilles Lellouche), el crápula mujeriego con una relación con Léa (Louise Monot), que decide no acudir, y Antoine (Laurent Lafitte), que tras su ruptura con Juliette (Anne Marivin), no ha acabado de asumir la situación. En los días que transcurran a orillas del mar, comenzarán a surgir los pequeños conflictos larvados, ocultos, que existen entre todos los miembros del grupo de amigos, desencadenados por el sentimiento de culpabilidad de haber dejado al amigo enfermo en el hospital.

Realización y producción

Planteada como una reflexión o una crítica sobre los modos y actitudes de la generación de franceses que en estos momentos rondan los cuarenta años o se acercan a esta edad, el guion se mueve de forma oscilante entre la comedia, incluso comedia cómica, y el drama. Con una realización basada en abundancia de primeros planos, en introducir al espectador en medio del grupo, como si estuviera allí con ellos, todo el esfuerzo realizador está puesto al servicio de la interpretación y de los caracteres que conforman esta tragicomedia de principios del siglo XXI. La única concesión al ambiente son las relajantes vistas que eventualmente se nos ofrecen de la costa atlántica en la que se desarrolla el drama.

Interpretación

Alguno conocido por colaboraciones en otras cinematografías, o por haber estado en producciones francesas de trascendencia internacional, como Cotillard, que está especialmente guapa, o Cluzet, la mayor parte del elenco son intérpretes que son relativamente desconocidos fuera de su país. Sólo sonarán a los más adeptos al cine francés. No obstante, en su conjunto componen con corrección y solvencia el reparto coral que precisa la película, teniendo casi todos ellos, o al menos los intérpretes masculinos su momento de protagonismo. Porque es una película que salvo para el personaje de Marie, las mujeres son meras acompañantes o personajes secundarios. El drama o la comedia se desarrolla fundamentalmente en torno a los personajes masculinos.

Conclusiones

Esta película, tan taquillera por lo que se ve en su país natal, tiene varios problemas. Y alguno de ellos, de consideración.

El primero es la duración. De verdad. Dos horas y media largas son excesivas para contar esta historia. No es que el filme se hiciera especialmente largo y pesado. Pero a partir de un determinado momento, dejaba de tener sentido dar vueltas constantemente a determinados conflictos.

El segundo es el no acertar del todo con el tono. Es perfectamente posible, e incluso en ocasiones muy bueno, compaginar comedia y drama. Pero es quizá excesivo pasar de una serie de situaciones en las que los actores son más cómicos que comediantes, llegando incluso a ridiculizar a alguno de los personajes (Antoine con su ansiedad y sus mensajes de texto, Max y sus neurosis de nuevo rico, sin contar con la escena del bañador,…), a un final excesivamente melodramático y lacrimógeno. En la pantalla. Porque dudo que muchos en la sala sintieran esas ganas de derramar alguna lágrima por la situación.

El tercero es la absolutamente inevitable comparación con la británica Los amigos de Peter que a pesar de su ambiente fuertemente británico, difícilmente extrapolable en algunos aspectos al resto de Europa, llegaba más que esta comedia de clase media francesa que se podría ambientar en cualquier lugar del continente. Pero aquella era una película casi genial, con unos actores en estado de gracia cómica, que supo pasar perfectamente al drama sin excesos y con gran humanidad. A pesar de las debilidades de aquellos “amigos de Peter” no dejabas de encariñarte profundamente de ellos, mientras que los “amigos de Ludo” a ratos resultan un poco, o bastante, gilipollas. También puede ser que me identificase generacionalmente mejor con aquellos personajes británicos, sólo un poquito mayores que yo, que con estos franceses, diez años de promedio más jóvenes que yo, si excluimos a Max que es un tipo notablemente más mayor que ellos, incluso que yo mismo, el espectador.

Me llama mucho la atención la banda sonora de la película, formada por canciones del pop/rock de las últimas décadas, pero todas ellas del mundo anglosajón. Además de copiar la fórmula de Los amigos de Peter, donde también sucedía algo así, me llama la atención que no incluyan ni una sola canción en francés. ¿Es que los franceses no tienen pop propio? Me resultaría muy fácil sugerir canciones de grupos y cantantes españoles para un película similar en nuestro país, y que tendría tremendo éxito.

Dicho todo lo cual, la película resulta razonablemente entretenida. Y yo a ratos me reí bastante. Hubiera salido con mejor sabor de boca sin el excesivamente melodramático final, que aunque destinado a servir de catarsis y de nuevo comienzo para el grupo de amigos,… pues no me lo creí. Pero bueno, en cualquier caso, una película que puede ser perfectamente recomendable para los tiempos que corren.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Aunque pareciera que la recomendación lógica es la banda sonora de la película, la verdad es que he conocido a una cantante portuguesa, radicada creo en Estados Unidos, o al menos ha vivido allí, Luísa Sobral, que me ha gustado mucho como canta su primer álbum, The Cherry On My Cake. Diversidad de temas con un toque jazzístico a ratos, bossanovística en otras ocasiones, canta acompañada de una sección rítmica tradicional de jazz que suena muy bien. Podéis pasaros por su página en internet, de aspecto muy juvenil y fresco. La he conocido escuchando Cuando los elefantes sueñan con la música.

Chopera

Trabajando en la mejor forma de revelar las fotos de este fin de semana en los alrededores de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Cine] Midnight in Paris (2011)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Midnight in Paris (2011), 15 de mayo de 2010.

Este año, la dosis anual de cine de Woody Allen ha llegado pronto. Y además, teniendo muy reciente su presentación fuera de concurso en el festival de Cannes, donde la reacción de crítica y público fue muy positiva, con mayor expectación. Así que la cosa ha ido bien, porque han traído a la ciudad varias copias, y una de ellas en versión original subtitulada. Aunque la película no modifica su título en las versiones dobladas; cosas que pasan, porque mira que es fácil una traducción sin complicaciones. Cosas que tiene el monstruo criminal que pone los títulos a las películas en español. Pero a lo que vamos, comentemos la ración habitual de cine del neoyorquino.

Sinopsis

Gil (Owen Wilson) es un guionista de éxito en Hollywood que quiere dar un salto cualitativo en su carrera como escritor. Está escribiendo una novela. Con motivo de unas vacaciones en París con su novia Inez (Rachel McAdams) y sus futuros suegros, decide que la capital francesa es el lugar ideal para inspirarse. Aunque añora el ambiente creativo que imperó en los felices 20, momento en el que sin duda, su creatividad hubiera sido máxima. Ante el escepticismo de su novia y de los padres de esta, empieza a dar paseos nocturnos por la ciudad, y cuando llegan las doce de la noche, un coche de época le transporta esa edad de oro que él imagina de los años 20 parisinos. En esa época conocerá a muchos grandes artistas, Picasso, Dalí, Buñuel, Scott y Zelda Fitzgerald, Hemingway, Cole Porter, Juan Belmonte, Man Ray,… entre otros. Pero también conocerá a una estudiante de alta costura, Adriana (Marion Cotillard), en quien encontrará un alma gemela y de la que acabará enamorándose… aunque muchas cosas pasarán hasta que la historia se resuelva

Realización y producción

Con un estilo de realización sencillo y directo, como suele ser habitual en el director, con una fotografía muy postalera, de tonos cálidos, se nos ofrece una historia sencilla, con tonos mágicos, amable, con diálogos que pueden llegar a ser muy divertidos, pero sin grandes complicaciones. Las primeras escenas, una interminable sucesión de postales parisinas, nos hace temer que la película se convierta en una especie de ‘publirreportaje‘ de la ciudad-luz, como pasó hace unos años con la aventura española del director. Pero nos encontramos ante un guion más sólido, en el que el director vuelve a incidir sus temas habituales; el amor, las mujeres, el proceso creativo, la inspiración, la muerte, etc. Pero todo en esta ocasión con un tono muy amable.

Interpretación

El protagonista absoluto de la película es Owen Wilson, lo cual me daba mucho miedo, porque siempre asocio este tipo de actores a las comedias zafias que abundan ahora en el cine de Hollywood. La verdad es que si quiero ser justo, tampoco he visto mucho de este actor, porque las películas que hasta ahora ha hechos son filmes a los que simplemente, no voy. Ni veo por la televisión. Pero reconozco que no funciona mal. Es el papel que habitualmente se reservaba para sí en otros tiempos el director, pero no es simplemente un actor imitando los tics de Woody Allen. Se le otorga la personalidad de norteamericano simplón, honesto, algo infantil, que se deslumbra ante la historia y la cultura de la vieja Europa, y más concretamente de la capital francesa, y es algo que se le ajusta como un guante. El resto del reparto cumple. A Rachel McAdams le toca un papel ambivalente. Por un lado le toca estar guapísima, pero al mismo tiempo es un personaje que te tiene que caer mal. Ella y su familia representan todo aquello que normalmente nos cae mal de los americanos; conservadurismo, clasismo, papanatismo, desprecio por lo ajenos,… Pero también lo hace bien. En el lado opuesto, a Cotillard se lo ponen fácil. No sólo tiene que estar guapa, que lo está, con sus vestido de época, sino que además tiene que ser simpática, encantadora. Y lo está. Y tiene oficio de sobra. Entre la multitud de pequeños papeles que van saliendo, no tiene repercusión la primera dama francesa, Carla Bruni, que si lo que hace no lo llamamos cameo es porque sale dos veces. Kathy Bates cumple con las tres o cuatro escenas que le dan. La guapa francesa Léa Seydoux tiene un papelito que desde que aparece en pantalla sabemos que va a tener más trascendencia de lo que parece; Alison Pill, que me sorprendió gratamente en cierta serie de televisión, está guapa y divertida;… Y sobre todo, los momentos más divertidos nos los ofrece Adrien Brody, componiendo un hilarante Dalí monotemático con los rinocerontes. En general, todos cumplen

Conclusión

Comedia amable de Woody Allen, que creo que puede gustar a todo el mundo y no sólo a los incondicionales del director. Está divertida, es bonita de ver por los paisajes parisinos que inundan el filme, con bonitas escenas a orillas del Sena, de las cuales ya nos ofreció algún adelanto hace unos años,… Y bueno, una reflexión sobre el famoso dicho “cualquier tiempo pasado fue mejor”, que al final concluye adoptando la teoría más firme que afirma que “cualquier tiempo pasado fue… anterior”. En el lado de las debilidades,… básicamente que es relativamente predecible. Quizá demasiado. Salvo porque nunca sabes que nuevo artista famoso va a salir a continuación en los viajes en el tiempo del protagonista. Está bastante visible esta película, es muy entretenida.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
****

Recomendación musical

Con las películas de Woody Allen, el jazz siempre es una recomendación. Y si se traslada a los años 20, pues también podremos incluir el charlestón y otros animados géneros musicales de la época. Pero ya que sale cantando, recomendaremos la pícara Let’s do it de Cole Porter, que fue escrita para el musical París en 1928.

Etoile

Pasear en París bajo la lluvia, el ideal del protagonista de Midnight en Paris para inspirarse; menuda ‘inspiración’ se podía coger el día de la foto en las avenidas que confluyen en l’Etoile – Panasonic Lumix LX3

Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas “didácticas”, podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Enemigos públicos (2009)

Cine

Enemigos públicos (Public Enemies, 2009), 8 de septiembre de 2009.

Dos consideraciones previas. Del director de este  filme, Michael Mann, es una de mis películas favoritas de “polis y cacos” de los años 90 y de la historia del cine en general. Luego no ha habido tanto que me guste de él, pero recordar aquella estupenda película me motiva a acudir al cine. Por otro lado, con las películas de gánsteres me pasa una cosa; o me gustan mucho o me aburren. No tengo término medio. Así que acudimos al cine a ver este filme con una mezcla de expectativa y recelo.

En esta ocasión, nos cuentan la histora de John Dillinger, interpretado por Johnny Depp, al modo de un moderno Robin Hood de la Gran Depresión, que roba a los ricos pero no a los pobres. Y en vez de ser un chulo prepotente con su chica, la francesa Marion Cotillard, la quiere mucho y la respeta mucho. En frente, el agente federal de la Oficina de Investigación, nombre original del actual FBI, Melvin Purvis, interpretado por Christian Bale, que hará todo lo posible por detenerlo.

La película tiene, como no podía ser menos, una realización muy cuidada. En algunos momentos, el aspecto visual recuerda al de los docudramas televisivos que reconstruyen hechos históricos. Lo cual no sé si me gusta mucho, pero es así. Con frecuencia, especialmente en las escenas de acción, la cámara en mano acompaña a los personajes metiéndose en el centro de la acción. En cualquier caso, técnicamente pocos peros se pueden poner al fin. Pero existe un grave problema. Por lo menos para mí. El conjunto de la película resulta frío. No sientes emoción. Ni en las tensas relaciones entre los policías, o entre los delincuentes, ni en la historia de amor. Todo queda como muy aséptico. Incluso las muertes resultan clínicamente convincentes, pero visualmente relativamente poco impactantes. A esta película, en mi opinión, le falta alma. Tampoco se controlan bien los tiempos. Es una película larga, y en algún momento da la impresión de que entre los hechos del principio y los del final han pasado unos cuantos años. Pues no. La acción comienza en mayo de 1933 aproximadamente y termina en septiembre de 1934.

Las interpretaciones hay que separarlas en dos. Por un lado Johnny Depp, que lo hace muy bien y que sostiene el filme a pesar de la frialdad general. Curiosamente, es una de las interpretaciones más contenidas y sobrias que le hemos visto en muchos años, y le sienta muy bien. El resto están correctos, salvo en mi opinión Christian Bale, que esá excesivamente frío. Parece que en su papel de lider policial, la cosa no vaya mucho con él en algunos momentos. Es evidente que hay algunas cuestiones éticas sobre el comportamiento y los métodos policiales planteadas en la película. Pero en ningún momento ayuda a que sepamos con claridad que piensa, salvo probablemente en el maltrato a la chica. Hay algún caso curioso de apariciones de actores conocidos que prácticamente hacen cameos como Giovanni Ribisi o Leelee Sobieski. O Diana Krall cantando en un night club, mientras el chico y la chica se enamoran.

En resumen, una película que se deja ver pero que tampoco dejará un gran recuerdo en el espectador. Yo le pongo un seis en mi valoración subjetiva, con un siete en la interpretación y un seis en la dirección.

Por cierto, lo que no se debe perder ningún aficionado al jazz, especialmente al jazz vocal, es la banda sonora. Mucho de Billie Holiday y otros ilustres del género. Para mí, de lo mejor del filme.

Ayer recibí de Blurb el primero de los libros de mi escapada berlinesa; el dedicado a la Bauhaus. Ha quedado muy majo.

Haus Klee/Kandisky

Haus Klee/Kandinsky en las Meisterhäuser de Dessau, Alemania - Panasonic Lumix LX3