[Cine] La fille inconnue (2016)

Cine

La fille Inconnue (2016; 142017-1003)

Hace ya una semana que vi esta película. Pero como en lo que llevamos de esta no he tenido tiempo para publicar nada dos de ellos, se me ha retrasado un poco la cosa cinematográfica. Bueno… incluso he acumulado otra película que no pensaba ver. Ya hablaremos de eso. El caso es que sí me atraía el ver la última película de los hermanos Dardenne, Jean-Pierre y Luc.

Hace ya unos años que tuve la oportunidad de ver Le silence de Lorna (El silencio de Lorna), una película a la que no le faltaba interés, aunque tampoco acababa de ser una película redonda. Y posteriormente, en vídeo y en casa, porque nos perdimos su estreno en salas de cine, pude ver Deux jours, une nuit (Dos días, una noche) en la que destacaba su protagonista, Marion Cotillard, que fue justa candidata a los Óscar en su momento por este trabajo. Demostrando, una vez más, que es una de las mejores actrices del momento, y que a pesar de haber alcanzado la fama no deja de hacer películas más sencillas y comprometidas socialmente. Bien por la Cotillard. Si me acuerdo, volveré a esto en mi próxima reseña de cine.

Visité Lieja hace ya algo más de quince años, en un día de mucho calor, y de luz no especialmente favorecedora. No tengo muchas diapositivas digitalizadas de la ciudad… pero algunas hay.

En ambas películas, la cámara de los Dardenne enganchaba a un personaje femenino y lo acompañaba sin soltarlo durante todo el metraje de la película mientras exponían sus tesis sobre la inmigración, o sobre los problemas laborales y el riesgo de desempleo en cada una de ellas. En ambas ocasiones, las localizaciones se encontraban en Lieja y sus alrededores, y nuevamente han vuelto al mismo lugar para seguir las peripecias de otra mujere. En esta ocasión se trata de la doctora Jenny Davin (Adèle Haenel), una joven médica que está acabando de hacer una sustitución de un veterano profesional en un modesto consultorio en Seraing, ciudad industrial y obrera, literalmente junto a Lieja a orillas del Mosa, con perspectivas de incorporarse posteriormente a un consultorio más moderno y de nivel en la propia Lieja. Pero una tarde, tras acabar la consulta, mientras comenta con un alumno de medicina, Julien (Olivier Bonnaud), las incidencias del día, llaman al timbre y decide no abrir. Hace una hora del final de la consulta, no es un servicio de urgencia y tiene que enseñar a Julien los límites de su implicación personal/profesional. Al día siguiente, una joven subsahariana aparecerá muerta a orillas del Mosa. Y por una grabación de vídeo sabremos que es la persona que llamó al timbre. La vida de Jenny Davin cambiará completamente respecto a lo que tenía planeado.

Como decíamos, volvemos al mismo esquema. Una mujer, honesta por naturaleza y convinción, envuelta en un dilema moral de graves consecuencias, y que se embarca en una búsqueda. Una búsqueda tan sencilla como descubrir el nombre de la víctima y ponerle una lápida, pero que le llevará a encontrar una verdad mucho más importante. Con el tema de la prostitución de fondo y de la explotación de las mujeres, especialmente de aquellas más vulnerables en nuestro entorno, como son las inmigrantes irregulares, los Dardenne expondrán la tesis de que la muerte de la joven no tiene un sólo culpable, sino muchos.

Atención, riesgo de destripar la película… lo aviso por si no queréis seguir leyendo a partir de aquí, y saltar a después de la foto.






La hermana celosa, el chulo, los clientes, la policía para quienes hay casos más importantes, el adolescente que no quiere delatar a alguien…

Retomo la cuestión,

Todo ello desde la mirada de la joven Davin, que como digo es una mujer esencialmente honesta, y una profesional preocupada, que nos muestra una forma de afrontar la medicina general que quizá se está perdiendo. En unos lugares por la situación y actitud del médico funcionarizado, aun con las ventajas de un servicio público de salud, en otros por la presión para hacer dinero de la medicina privada,… y no se hace dinero donde viven los pobres, o donde el riesgo de enfermas es mayor.

Haenel hace razonablemente bien su papel, transmite con razonable convicción su situación de persona agobiada por una decisión personal con consecuencias graves. Pero sin que lleguemos a empatizar del todo. No acaba de hacernos sufrir con ella. La entendemos, pero nos situamos de forma externa. Cotillard, en su momento, sí que nos metía plenamente en su angustia. Pudimos ver a Haenel hace unos años, y creo que puede dar más de sí. Aunque quizá el problema no sea tanto la actriz como el planteamiento de los Dardenne. Estos, al igual que sucedía en Le silence de Lorna consiguen un producto honesto de cine social, pero no acaban de redondear la película, no acaban de darle la dimensión que podría tener. A pesar de todo, recomendable para todo aquel que entienda que el cine es algo más que un sitio donde se atiborra uno de palomitas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] El olivo (2016), o cómo descargar nuestra rabia por lo que somos en los alemanes

Cine

El olivo (2016; 282016-1305)

Hacía mucho, mucho tiempo que no veía una película de Icíar Bollaín. Creo que siempre recordaré su primer largometraje, una película sencilla, de bajo presupuesto, pero muy fresca. Y la notable denuncia que hizo de la violencia de género, en una película que creo que es menos recordado de lo que debería, siendo magnífica. Una cosa que desde mi punto de vista caracterizó las primeras películas de Bollaín era su capacidad para sacar petróleo de los intérpretes fueran buenos, malos o regulares. Una excelente directora de actores. También es una directora muy comprometida. Todo su cine tiene un fuerte sentido social… lo cual está muy bien… pero puede cansar. A todos nos gusta variar de género de vez en cuando. Hay más cosas en esta vida. Y hay directores españoles que han abusado del género o se han encasillado. El cine comprometido socialmente es necesario, pero no es necesario que todo el cine esté comprometido socialmente.

Puestos a buscar un lugar que represente la corrupción en España, Bollaín no se complica la vida. La Comunidad Valenciana.

Puestos a buscar un lugar que represente la corrupción en España, Bollaín no se complica la vida. La Comunidad Valenciana.

En cualquier caso, tengo la sensación de que con esta película que, siendo sincero, en principio no nos atraía, está funcionando el boca-oreja, y en los pocos días tras su estreno habíamos recibido varias opiniones muy positivas de personas que la habían visto en su fin de semana de estreno. Así que decidimos darle una oportunidad y empezar este segundo fin de semana que está en cartelera yendo a verla.

Lo primero que he de decir es que sigue sacando lo mejor de los intérpretes de los que dispone. Todo el reparto está bastante bien, pero desde luego el trío protagonista tiene momentos espléndidos. Dio la casualidad que la chica protagonista, Alma (Anna Castillo), había salido en un capítulo “ministérico” cinco días antes. Y me pareció absolutamente anodina. Ni caí al principio que fuesen la misma actriz. Y en general está bastante bien. No maravillosamente bien como algunos afirman, pero cumple con notable. Y esos sí son ese Alcachofa (Javier Gutiérrez), que habla mucho, y ese Rafa (Pep Ambròs), que calla más, los que permiten que la protagonista tenga el contrapunto adecuado para destacar. Estupendos. Ambos.

Cada vez es más difícil encontrar paisajes libres de aberraciones urbanísticas en esa zona.

Cada vez es más difícil encontrar paisajes libres de aberraciones urbanísticas en esa zona.

En cuanto a lo que nos cuentan y su mensaje social… Pues es un cuentico… con final agridulce. No sé si importa o no que destripe un poquito el sentido de dicho final. Al fin y al cabo, en estas películas lo que importa es más el viaje, literalmente en este caso, o el lugar en el que nos encontramos, que el tradicional esquema de “presentación-nudo-desenlace”. Y el viaje se cierra con un tono agridulce. Al fin y al cabo, hay cosas que nos se arreglan,… porque este país no tiene arreglo. Aunque nos quedemos con el buen rollito familiar con el que se cierra el filme. Lo que ya me convencen menos son algunos aspectos de la trama. Guion y directora plantean una situación propicia para hacer un poco de introspección y entonar un “mea culpa” sincero,… porque ya vale de echar la culpa a los políticos de todo lo malo que pasa en este país. En mayor o menor medida todos somos cómplices… y por ahí parece que van a ir los tiros del filme hasta que nos distraemos con los “malísimos” empresarios alemanes sin escrúpulos. A ver, oye… que empresarios malos hay en todas partes. Que nos podemos dejar de victimismos. Que a mí tampoco me cae bien Angela y sus huestes… pero de verdad, que a los políticos de aquí los votamos nosotros. No me ha satisfecho del todo el planteamiento del filme.

Esto hizo que aunque durante años tuviera yo todas las facilidades para pasar días por allá, en Peñíscola, fuera un lugar que me apeteciera poco. Mucho destrozo.

Esto hizo que aunque durante años tuviera yo todas las facilidades para pasar días por allá, en Peñíscola, fuera un lugar que me apeteciera poco. Mucho destrozo.

Por lo demás, se deja ver. Quienes busquen cine palomitero no lo disfrutarán… pero como se olerán de qué va, tampoco irán. Los demás… pues tiene momentos estupendos, de verdad. Especialmente gracias a esos discretos y estupendos actores, que tanto maltratan en otras películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Aunque algunas de estas viejas diapositivas tomadas en Alcocéber, o la propia Peñíscola, mostraban que hubo tiempos en que el paisaje mediterráneo mereció la pena.

Aunque algunas de estas viejas diapositivas tomadas en Alcocéber, o la propia Peñíscola, mostraban que hubo tiempos en que el paisaje mediterráneo mereció la pena.

[Libro] De acero

Literatura

Tengo en lista de espera nada menos que tres libros esperando a ser reseñados en estas páginas. Uno de ellos que terminé justo antes de irme, un relato de las peripecias de la escritora norteamericana Edith Wharton. Otro, que me lo merendé en el viaje de ida hasta Padua, y que nos cuenta la curiosa historia de una adolescente china en los años treinta del siglo XX, como la imagina el argentino Eduardo Berti. Finalmente, una novela de la joven escritora italiana Silvia Avallone, que nos traslada a las barriadas obreras de la ciudad toscana de Piombino en el año de los atentados de las Torres Gemelas. He decido que empezaré comentando esta última, quizá por que ha sido en la que más me he sentido inmerso.

De acero
Silvia Avallone; traducción de Carlos Gumpert
Editorial Alfaguara; Madrid, 2011
Edición electrónica.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Estamos en el principio del verano de 2001, y Anna y Francesca son dos adolescentes de 13 años, cercanas a sus 14 años, que destacan por dos cosas. Por ser las dos chicas más desarrolladas y guapas del lugar, atrayendo a todos los adolescentes y jóvenes del entorno, y por ser amigas inseparables desde tiempo atrás. Viven en una urbanización obrera de Piombino, donde hay una potente industria siderúrgica venida a menos, en la Toscana frente a la isla de Elba. Su tiempo pasa entre la playa, sus conflictos familiares, y sus momentos íntimos. En otro círculo está Alessio, el hermano mayor de Anna, trabajador de la siderúrgica, que complementa sus ingresos con el trapicheo y con el robo de cobre. Es el guapo del lugar, pero vive amargado por el abandono unos años antes de su novia Elena, de extracción social superior, y cuya relación terminó cuando la chica se fue a estudiar a la universidad. Conforme el verano avanza, las situaciones de todos los personajes del relato se complicarán, las emociones y los sentimientos se volverán confusos, y las decisiones fácilmente serán las equivocadas. Seguiremos la vida de estos y otros personajes durante un año, del que ninguno saldrá indemne.

El lector de esta novela no tarda mucho tiempo en entender que las vidas de la pléyade de personajes interrelacionados avanza más allá del drama, hacia algún tipo de tragedia. Aunque nos está contando la autora la vida de estos personajes, cada evento en sus vidas nos da la sensación de estar en una cuenta atrás. Aunque en ningún momento podemos prever cual va ser la naturaleza del hecho que termine de romper sus vidas. Para algunos definitivamente, para otros señalando un volver a empezar.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Avallone no tiene piedad ni de los personajes ni del entorno. Cargada con una fuerte dosis de crítica social, ninguno de los personajes se salva. Sólo las dos adolescentes parten con un aura de inocencia, o más bien de inconsciencia, que irá desapareciendo conforme caigan los golpes. Los demás aparecen como gente sin perdón. Si especialmente se ensaña con los padres de las dos protagonistas, no deja de poner en solfa la cobardía de las madres. Si en un momento sentimos simpatía por Alessio, víctima como algunos otros jóvenes de un amor que se muere, porque no basta ser guapo para enamorarse de según que chicas, también hay que tener posición, esta simpatía se desvanece con sus arranques impetuosos, y su cierta cobardía ante según que situaciones. Si ya entramos en los personajes secundarios que bordean el patetismo…

¿Qué opino yo de esta historia? En primer lugar, que su lectura me enganchó poderosamente, y perdí alguna hora de sueño, aparte de aprovechar intensamente el viaje de vuelta de las vacaciones para devorarlo. Eso ya indica algo. Efectivamente, la sensación de cuenta atrás hacia la tragedia no estuvo errada. Aunque esta se produjo donde menos lo esperaba. Y lo que he echado en falta ha sido unos personajes más matizados, menos tópicos, con alguna vuelta en su personalidad más interesante. Porque salvo a las dos chiquillas, llega un momento que te importa un rábano lo que les pase al montón de cretinos que las rodean. Y creo que el mundo tiene una gama de tonos más variada que lo que la autora nos muestra. Pero por lo demás, una buena lectura para estas vacaciones pasadas, aunque sea en otra región de Italia distinta de la que he visitado.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

[Cine] De óxido y hueso (2012)

Cine

De óxido y hueso (De rouille et d’os, 2012), 17 de diciembre de 2012.

Este lunes nos escapamos a ver esta película francesa de Jacques Audiard, con buen reparto y precedida de buenas críticas. No hay copia en versión original, así que me busco una por ahí, para complementar la experiencia de la pantalla grande. Cada vez me gustan menos los doblajes, y aún menos los del francés en particular.

Un pugil profesional, Ali (Matthias Schoenaerts) deja la fría Belgica por la calida Provenza en compañía de su hijo Sam (Armand Verdure), instlándose en casa de su hermana y su cuñado, y comenzando a trabajar de guarda de seguridad. En estas, conocerá a Stéphanie (Marion Cotillard), una mujer con buena posición, que en medio de cierto descontento con su vida que se refleja en salidas nocturnas, tiene un vistoso trabajo como entrenadora de orcas en un espectáculo acuático. En uno de estos espectáculos sufrirá un tremendo accidente que la dejará mutilada física y emocionalmente. La improbable relación de ambos personajes les llevará por unos caminos extraños y llenos de dificultados, no se sabe muy bien hacia donde, ya que mezclarán la esperanza con el flirteo constante con lo marginal.

Película realizada con medios sencillos, muy cámara en mano, donde se pone de manifiesto una historia de relaciones improbables, complejas e intensas. Típico encuentro entre dos personas de orígenes culturales, sociales y económicos muy diversos, pero que se encuentran unidos por sus mutuas derivas personales y por sus desgracias. Una historia, que sin la opción por el humor y el optimismo de alguna propuesta reciente similar de gran éxito, lo mismo puede derivar en tragedia que en historia de redención personal.

Probablemente, el principal aliciente de la película sea la intensa interpretación de sus protagonistas, que están francamente bien, y a los que se les une un elenco de personajes secundarios con poca presencia, pero solvente.

No es una película en la que haya sido capaz de entrar del todo, pero reconozco que tiene sus virtudes y que se deja ver, siempre y cuando nos seas un fan del cine palomitero. Esta película no está pensada para los públicos masivos, me parece a mí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Fotográficamente he revisitado una de las ocasiones en las que estuve en el Memorial a a los judíos de Europa asesinados por el nazismo, un monumento en Berlín que me parece sumamente interesante. Os dejo tres imágenes, hasta ahora inéditas.

Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

_____

Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

_____

Memorial de los judíos asesinados por el nazismo

_____

[Cine] La chispa de la vida (2011)

Cine

La chispa de la vida (2011), 16 de enero de 2012.

Decía el otro día una amiga mía que nos estábamos volviendo muy conservadores. Que sólo íbamos a ver películas que pudieran ser valores seguros. Que cada vez arriesgábamos menos. Que un ejemplo de eso eran las pocas oportunidades que le dábamos al cine español. Todo una vil maniobra para llegar al fin de semana y proponernos ver la última de Álex de la Iglesia. Esto sí que es una actividad de riesgo. Un deporte de aventura. Ha habido dos películas, una y otra, del director que me han gustado y mucho. Están entre mis favoritas del cine español. Pero el resto me han provocado sentimientos que oscilan entre el aburrimiento y la sensación de que me estaban tomando el pelo.

Para rematar mi escepticismo, unas horas antes de ir a ver la película leí una sinopsis de la misma, e inmediatamente me vino a la memoria ese peliculón que es Ace in the Hole (El gran carnaval), nada menos que de Billy Wilder. Según Trueba, lo más parecido a “dios” que existe. Por lo menos en el mundo del cine. Y esto es ponerle las cosas excesivamente difíciles a de la Iglesia. Ya sabemos, entre “dios” y “de la iglesia”, supongo que siempre será preferible el “jefe”.

Y es que aquí también tenemos un individuo, Roberto Gómez (José Mota), que después de una serie de peripecias para dar un poco de conciencia social por el tema de la crisis y los parados de larga duración, acaba teniendo un accidente en el Teatro Romano de Cartagena, o al menos en el mismo en una realidad paralela. Y como consecuencia del mismo, se encuentra en el suelo con una barra hierro incrustada en el cerebro, cuya extracción es compleja, y problemática. Mientras, a su alrededor se montará un circo mediático, político y social, en el que todo el mundo intentará sacar tajada, empezando por el propio accidentado, y en el que apenas la mujer, Luisa (Salma Hayek), y una modesta periodista (Carolina Bang), mantendrán mínimamente una actitud y un comportamiento ético.

Alex de la Iglesia no es Billy Wilder. Definitivamente. Miren. Considero que es un buen artesano cinematográfico. La película está muy bien rodada desde el punto de vista técnico. Nada que envidiar a producciones foráneas. Muy buen nivel. Pero Wilder tenía una cosa fundamental. Y es que, además de ser un buen director de cine, era un excelente escritor. Un guionista insuperable. Y aquí es donde falla la película de de la Iglesia. El guion es previsible. Demasiado. Y además, no acierta con el tono.  ¿Es un drama? ¿Una tragedia? ¿Un esperpento? ¿Una comedia? ¿Una película social? Es como si quisiera jugar a todas las cartas si acertar con el palo adecuado. Tiene momentos buenos. E incluso es capaz de extraerte alguna sonrisa, o emocionarte con tristeza también. Pero el conjunto no me resulta del todo coherente.

En lo que se refiere a las interpretaciónes, me ha sorprendido muy favorablemente el trabajo de Hayek, a quien no la había visto trabajar en español, cumpliendo el resto de los intérpretes con mayor o menor fortuna. Soy pesimista en estos momentos en lo que se refiere al trabajo actoral en el cine español. Creo que está muy machacado por los modos televisivos, y eso se refleja. Pero globalmente, en este filme es aceptable.

Dicho todo lo cual, no es ni mucho menos lo peor que le he visto al director. De hecho, creo que es una película que se puede ir a ver, y que cada cual saque sus propias conclusiones, sabiendo que no se va a aburrir ni mucho menos. Es dinámica, no muy larga, pasan cosas,… Mucho mejor que otras cosas con las que últimamente nos ha castigado el director. Pero sobre todo, en cuanto puedan, búsquense una buena copia de El Gran Carnaval, y disfruten con el gran Billy Wilder, y el inconmesurable Kirk Douglas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Anochece

Lo más duro de la película es que fuimos a la primera sesión, y no se había calentado suficientemente la sala; y con el frío que hacía fuera, cuando salimos, en vez las cervecitas de rigor acabaron cayendo unos cafés con leche y unos chocolates, como si fueramos abuelos (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).