[Libro] Un cadáver en la biblioteca – Agatha Christie

Literatura

Vamos con el comentario del primer libro que he leído en 2021. Ya llevo tres… o sea que voy con algo de retraso en los comentarios…

Según mis cálculos, a 1 de enero de 2021 hacía como mínimo treinta años que no leía una novela de Agatha Christie, a la que no será necesario presentar para la mayor parte de los lectores, siendo como es la reina casi absoluta del whodunit. Puede que hace algunos años menos, no muchos, leyera la compilación de relatos que incluye Testigo de cargo… porque me suena que estaba trabajando ya de médico residente, y eso fue en… bueno. Puede que haga más o menos de 30 años. Por ahí.

Transcurriendo la acción en algún hotel costero, vacacional, de la costa inglesa, opto por irme fotográficamente a mis experiencias semejantes. Sin cadáveres en bibliotecas. En la península de Cornualles, en Ilfracombe, no lejos de donde se debía encontrar el castillo de Tintagel, lugar de nacimiento del rey Arturo. Que en aquellos días de principios de julio de 2006, se encontraba entre la niebla.

El whodunit no tiene porqué ser una novela de suspense, ni de genero negro, ni siquiera policiaca. Simplemente… ¿quién ha sido? Y alguien lo resuelve. Teóricamente, el escritor da pistas para que el lector lo pueda deducir,… pero suele guardarse ases en la manga. Y aunque al final parezca que la solución era evidente… pues con los datos suministrados no lo era. Habitualmente… luego está cuando, si has leído suficientes novelas de estas, ya te imaginas por dónde va los tiros. O los estrangulamientos, o los venenos, o las puñaladas…

La primera novela que leí de Christie, en mi adolescencia, fue un caso de Miss Marple, El tren de las 4:50. Injustamente considerado como de Miss Marple, porque la auténtica heroína es Lucy, la joven que se introduce en la mansión de la familia esa tan desagradable. Debe ser porque me la imaginaba atractiva, a Lucy, digo, o porque realmente la novela tuviera su cosa, me gustó. Después de eso sólo otra novela de la escritora me gustó, la más famosa, también con trenes implicados. Puede que alguna otra me pareciera tolerable… pero poco a poco perdí el interés… porque todas me parecía igual. Y llegué un momento en que sencillamente dejé de entender porqué esta escritora gustaba tanto. Así de claro. Todo era igual. Todo era lo mismo. Y la mayor parte de las situaciones y personajes me parecían marcianas. Además de ser la reina del prejuicio clasista y del tópico más vulgar sobre los seres humanos. Una esnob de marca mayor.

Por una serie de causas y azares, y tras mucho insistir, fui convencido para enfrentarme al cadáver de una joven en la biblioteca de un matrimonio mayor tan esnob como la escritora o la propia Miss Marple, a la que conocen. Y debo reconocer una cosa. En las primeras páginas o capítulos de la novela… me interesó. Aquello parecía lleno de ironías. Diríase que Christie estaba autoparodiándose. Y tenía su gracia. Falsa alarma. Pronto llegó la dinámica eterna de unos investigadores entrevistando gente, abundancia de tópicos, de individuos prefabricados,… y con un agravante. En el momento en que aparece el segundo cadáver… la solución al caso se presentó como obvia. Con lo cual, la gracia, el único aliciente de la whodunit, creer que puedes resolver el caso, pero que al final te sorprendan con ingenio, se perdió por completo.

Creo que pasarán otros 30 años antes de que vuelva a abrir otra novela de Agatha Christie. O nunca. Espero no caer muy antipático por ello.

[Cine] Murder on the Orient Express (2017)

Cine

Murder on the Orient Express (2017; 482017-2811)

Hace una semana ya que fuimos a ver la nueva adaptación que Kenneth Branagh ha realizado de la que puede ser más famosa novela de Agatha Christie, y seguramente el más famoso de los casos del extravagante detective belga Hercule Poirot (siempre me he preguntado que sentirán los belgas ante este personaje, porque el hecho de que el detective fuese de esa nacionalidad siempre sonaba a una especie de broma). Sinceramente, aunque de jovencito leí bastantes de sus novelas, creo que es una de las escritoras más sobrevaloradas de la historia de la literatura. Me sobran la mayor parte de sus novelas, aunque hay algunas que sí que me parecen de una razonable calidad.

Yeni Cami (la mezquita nueva)

Estambul, el principio del viaje, parece un buen lugar para ilustrar esta entrada cinematográfica.

En cualquier caso, nuevamente tenemos el caso de resolución aparentemente imposible en el que un desagradable tipo americano es asesinado en un coche cama con destino a Calais de la Wagon Lits Cook en el famoso Simplon Orient Express, tren que atravesaba Europa entre Estambul y Calais, atravesando los Alpes por el paso del Simplon. Y de ahí su nombre… viajaba a oriente por el Simplon. El detective protagonista, Poirot, está interpretado por el propio Branagh. El resto del reparto, de relumbrón aparente, lo podéis ver en la página de IMDb. Es muy largo para reproducir aquí los personajes y quienes los encarnan.

Venía acompañada de buenas valoraciones la película… que no acabo de entender. Más allá de una producción con cierta espectacularidad, que apenas justifica la naturaleza de la historia, lo cierto es que no me parece que la adaptación, aunque bastante fiel a la novela, tenga una especial emoción. La película tira de fantasía, y el tren más que atravesar los Balcanes parece que serpentee por las Montañas Rocosas, con grandes puentes de vigas de madera incluidos. Da comienzo además con una escena de acción que tampoco se corresponde con el carácter habitual de las historias de Christie, y que no aporta nada a la historia. Más allá de la costumbre de presentar las películas de acción con una secuencia más o menos espectacular. Pero el caso es que no íbamos a presenciar una película de acción, sino a ver cómo se conseguía dar un poco de salsa a las típicas whodunit de la escritora británica. Poca salsa y salero.

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En cuanto al reparto… Branagh está sobreactuado, riesgo que corre con frecuencia. Del resto, se salvan poco. Michelle Pfeiffer se salva en algunas escenas. Judi Dench y Olivia Colman forman una pareja que merecía mejor tratamiento, especialmente por la calidad de ambas actrices. Otra británica, la galáctica Daisy Ridley, presenta buenas maneras. Y además tiene un papel al que se le podría haber sacado más jugo, a poco que se hubiera atrevido a saltarse un poco la fidelidad a la obra original. Los demás, pasables. Penélope Cruz, mal. Y algunas cosas que chirrían. Lo políticamente correcto llega hasta un punto en que al serio y enamorado Dr. Arbuthnot lo interpreta una actor de color, Leslie Odom Jr., para lo cual han de inventarse un trasfondo que no estaba en el original. Qué queréis que os diga. Hubo un tiempo en que Branagh era capaz de llevar en el reparto a un actor afroamericano interpretando a un rey napolitano de la casa de Aragón, y no daba ninguna explicación, ni importaba, ni pasaba nada. Simplemente ponía a un buen intérprete, sólido y con tirón, y le importaba un rábano todo lo demás. Eso era auténtica integración y no cuando se nota tanto que lo hace para quedar bien.

Me ha resultado decepcionante, sin ser ninguna catástrofe ni nada de eso. Prescindible.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

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Libros: Revisitando Agatha Christie y sus Diez Negritos

Literatura

Como todo hijo de vecino, en su momento leí varios libros de Agatha Christie, especialmente algunos protagonizados por el ínclito Poirot o por la peculiar Miss Marple. Pero acabé aburriéndome un poco. Los encontraba repetitivos; pareciera que leído uno, estaban leídos todos. Y además, me daba la impresión de que había poca imaginación en la escritoria para el tratamiento de los personajes, basándose en tópicos absolutos sobre como debiera ser cada cual.

Pero tenía curiosidad por leer una de sus más famosas novelas. Muchos dicen que la mejor. Hasta el momento sólo me había gustado algo Asesinato en el Orient Express. Viendo un edición de bolsillo un poco mona en una librería, compré pues Diez Negritos.

Este es el típico crimen de la isla desierta, o de la habitación cerrada por todos lados, en la que no parece haber forma de que haya un criminal que haya llegado, entrado, matado a alguien, y luego desaparecido. En este caso, porque todos los personajes parecen víctimas y ninguno criminal. La acción transcurre efectivamente en una isla, donde son invitados diez personas, sin relación entre sí, y que todos parecen culpables de una muerte pero a los que la justicia en ningún momento podría haber juzgado y condenado. Un misterioso justiciero se encarga de ir dándoles matarile al son de la letra de una canción infantil que da nombre a la novela.

Pues bien… será de las mejor consideradas, pero me ha dado la misma impresión que antaño. Aunque la trama está bien, mejor que otras de la escritora, la acción está muy basada en los caracteres de los personajes. Pero estos son muy tópicos. Un tipo que es un canalla es descrito con la serie de facciones que el imaginario colectivo adjudica a un canalla. Un mayordomo tiene aspecto servil. Un militar tiene aspecto de seguro de sí mismo. Un antiguo policía tiene aspecto de… lo que sea. Es como si esta señora, que escribió la novela en 1939, viviera todavía en el siglo XIX donde se creía que la maldad o la bondad se heredaban y se asociaban a una serie de rasgos físicos.

Finalmente, tanto tópico me desmotiva, y llego al final del libro, por ver que pasa. Y me da igual.

Definitivamente, dejé de leer a esta señora porque no me gustaba. Y sigue sin gustarme. A otra cosa mariposa.

Os dejo con una fotillo de mis andanzas lusitanas.

Monumento a los descubridores

Un punto de vista poco habitual para fotografiar el Monumento a los Descubrimientos en el barrio lisboeta de Belem - Canon EOS 40D, EF 28/1,8