[Libro] Arenas movedizas

Literatura

Durante mucho tiempo escuché palabras elogiosas de Jun’ichirō Tanizaki. Pero la primera obra que leí de él, El elogio de la sombra, me dejó un regusto agridulce. Nunca me he sentido a gusto con los nacionalismos de ningún tipo, y este ensayo, más allá de su profundidad en cuestiones de estética, destila un cierto nacionalismo japonés… que dados los antecedentes de las actuaciones del Imperio del Japón en las primeras décadas del siglo XX no despierta mis simpatías.

Pero todo cambió cuando empecé a obra de ficción, tanto su novela más afamada, como sus colecciones de relatos cortos, me situaron ante un escritor magnífico y muy interesante. Era cuestión de tiempo que volviese a él.

Más allá de algún transbordo de tren en la estación de Shin-Ōsaka, no he visitado aún la populosa ciudad de la región de Kansai donde transcurre la acción de la novela de hoy. Algo que quedará subsanado dentro de cuatro semanas y un día, si todo va bien.

Había visto recomendaciones muy entusiastas de la novela que nos ocupa hoy. En Osaka, en algún momento del período de entreguerras, la novela se publicó entre 1928 y 1930, la narradora, dirigiéndose a una tercera persona, aparentemente el escritor, nos va contando las vicisitudes de su relación con una joven soltera de su misma edad. En torno a los 22 años cuando comienza el relato. La narradora, Sonoko, está casada, y ha tenido ya algún incidente escandaloso en su vida. Acude a una escuela de arte, donde se difunde el rumor, falso, de que mantiene una relación lesbiana con otra alumna, la bella joven Mitsuko. Pero esto desencadena la amistad entre las dos, y los rumores acaban tomando cuerpo y siendo ciertos, comenzando una apasionada y tormentosa relación en la que pronto se verán involucrados el marido de Sonoko, y otro hombre, un caradura con el que se ha relacionado Mitsuko.

El relato claramente tiene un componente provocador de las costumbres tradicionales y del patriarcado de la sociedad nipona, al hablar abiertamente de la relación entre las dos jóvenes. Más todavía estando una de ellas casada. Pero también va poniendo en solfa muchas otras convenciones de la sociedad japonesa de la época, que ponen de manifiesto las hipocresías de la misma. Sin dejar de considerar que no deja de ser un enredo en el que, sencillamente, nadie es fiable. Nadie puede confiar plenamente ni en los sentimientos ni en las intenciones del otro o la otra. Las traiciones llegan a tal nivel que el propio final de la novela es la última traición hacia la narradora, de cuya naturaleza no voy a hablar aquí y dejo que la descubra el posible lector de la novela.

He de decir que de lo que he leído en ficción hasta ahora de Tanizaki, es lo que menos que me ha convencido. Quizá por las elevadas expectativas que me había formado, dadas las reseñas elogiosas que previamente había leído sobre la novela. Pero me ha costado mantener el interés, fundamentalmente porque a partir de un determinado momento deja de importarme lo que suceda con estos personajes. Y la novela, más allá de la trama, casi detectivesca, más propia de una novela negra, para descubrir la sucesión de traiciones que los cuatro personajes principales se dedican entre ellos, carece de profundidad y más me ha parecido un producto para el entretenimiento, bien escrito, que una novela de fondo como otras novelas y relatos cortos del escritor. Pero que cada cual saque sus propias conclusiones leyéndola. Que tampoco es tan extensa.

[Cine] La noche que mi madre mató a mi padre (2016), comedia de enredo ¿o comedia enredada?

Cine

La noche que mi madre mató a mi padre (2016; 262016-2904)

Este fin de semana nos hemos decantado por el cine patrio. No lo tenía yo muy claro, si queréis que os sea sincero. A priori tenía pinta de ser una comedia de enredo, un tipo de comedia que hace mucho mucho mucho tiempo que no me encuentro con una cierta calidad entre las producciones españolas. Pero el reparto que ha buscado Inés París, directora de la que sólo había visto hasta ahora un filme, y que no me gustó gran cosa, tiene un aspecto prometedor. Así que al final,… ¿por qué no?

Se define “la comedia de enredo como un subgénero dramático caracterizado por un argumento complicado e ingenioso y con final inesperado” (1). Los españoles debiéramos ser maestros de este arte, porque fue uno de los tipos básicos de la comedia en el teatro del Siglo de Oro. Y sabemos que en aquella época, cuando se ponía serios, le daban al tema del honor y esas cosas; pero cuando tocaba ser gracioso, nada como un buen embrollo de lo que después se ha dado en llamar la “guerra de sexos” para encandilar al personal. Y esta es la cuestión con esta peliculita. Un matrimonio, él escritor (Eduard Fernández), ella actriz (Belén Rueda), que se relacionan pacíficamente con el ex de ella (Fele Martínez), actor también, y la ex de él (María Pujalte), productora cinematográfica. Entre todos tienen tres hijos que nunca comparte ambos progenitores a la vez, y que en función del título dado al filme, pensaríamos que son el punto de vista desde el que se cuenta la historia. No es así. Completan la función un actor argentino que hace de sí mismo (Diego Peretti), y una jovencita (Patricia Montero), actual relación del ex de ella. Como vemos, no falta embrollo.

No se me ha ocurrido qué fotos poner en esta entrada alusivas a la película... ni siquiera sé dónde está rodada ¿Barcelona? ¿Alguna otra ciudad mediterránea?

No se me ha ocurrido qué fotos poner en esta entrada alusivas a la película… ni siquiera sé dónde está rodada ¿Barcelona? ¿Alguna otra ciudad mediterránea?

A esto añadámosle unas notas de estereotipos al uso. El uno es un neurótico agonías, la otra un poco histérica e insegura, aquel un caradura, esa una reprimida, el recién llegado un donjuán a su pesar,… y la joven… pues tetona y ligera de cascos, claro. ¿Original, verdad? ¿Imprevisible? Pues no, oye. Como decía, estereotipos al uso. Y es que aquí vamos. Si en la definición se supone que hay un argumento lioso, pues lo sería si… se cumpliese la segunda parte de la misma. La resolución inesperada. Y no. Si a alguien de los pocos que estábamos en la sala le sorprendió el desarrollo de la acción que levante la mano. Nadie… ninguna mano a la vista… vaya.

En cualquier caso, os dejo unos motivos primaverales, hoy que parece que realmente es primavera...

En cualquier caso, os dejo unos motivos primaverales, hoy que parece que realmente es primavera…

Guion flojo, con algunos golpes que despiertan sonrisas aquí y allá, con alguna risa suelta, pero que no deja absolutamente ningún poso. Hace cuatro días que vi la película y ya casi se me ha olvidado. El elenco hace lo que buenamente puede, y gracias a su oficio consiguen hacer que la película llegue al aprobado. Pero ciertamente uno siente añoranza… Yo soy de los que dicen que cualquier tiempo pasado fue… anterior. ¿Mejor? No en la mayor parte de las cuestiones del género humano. Pero en lo que se refiere a la comedia española… cuánto daño han hecho en los últimos quince años. Sin hablar de los tiempos de las “españoladas”, o los del cine-caspa “ozoriense” y similares. Claro. Comparado con estos… esta película es Bergman. Pero vamos…

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

... porque lo que ha sido este fin de semana largo pasado,... brrr que viento tan frío para ser las fechas que son.

… porque lo que ha sido este fin de semana largo pasado,… brrr que viento tan frío para ser las fechas que son.

[Cine] Much Ado About Nothing (2012)

Cine

Much Ado About Nothing (2012), 29 de diciembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española con el título tradicional que se le da a la obra de Shakespeare de la que es adaptación, Mucho ruido y pocas nueces. Normalmente, siguiendo mis propias tradiciones, en un día como hoy tendría que estar haciendo recapitulación del cine visto durante 2013. Pero me ha parecido lógico que, antes de hacerlo, tenía que comentar la última película vista durante el año.

No es fácil adaptar a Shakespeare. A pesar de la genialidad del bardo y de la universalidad de sus temas, su forma de escribir, o las peculiaridades del inglés de finales del siglo XVI y principios del XVII hace que en muchas ocasiones se nos pierdan los matices. Por ejemplo, la palabra “nothing” que aparece en el título, significada “nada”; pero en aquella época era homófona con la palabra “noting” que solía utilizarse con el significado de “cotilleo”. Doble significado por lo tanto, juego de palabras, en el título que es fácil que se pierda.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

Entrada escoba de algunas de las últimas fotografías del año. Por ejemplo de un carrete que llevaba en la Canon Demi EE17.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

En sus interminables 74 exposiciones, incluí algunas tomas de las esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España de Zaragoza.

En 1993, disfrutamos de una versión cinematográfica de esta comedia del bardo, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, junto con su entonces pareja Emma Thompson, con un reparto tanto de consagrados como de recién llegados muy notable, y con una realización y producción que fue una verdadera delicia. Pero es que una de las especialidades de Branagh es la adaptación de las obras de Shakespeare. Sorpresa mayúscula cuando nos enteramos que Joss Whedon el creador de conocidas series de televisión en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, así como director de “blockbusters” diversos para la gran pantalla, nos presentaba su versión de esta obra. Y además, en plan económico. Con sabor a cine independiente.

El hecho es que para contarnos los atribulados amoríos de los ingeniosos Beatrice (Amy Acker)Benedick (Alexis Denisof), y de los pavisosos Hero (Jillian Morgese)Claudio (Fran Kranz), con Don Pedro (Reed Diamond), príncipe de Aragón, su hermano malvado Don John (Sean Maher)Leonato (Clark Gregg), gobernador de Messina, el infame jefe de la guardia Dogberry (Nathan Fillion) y unos cuantos más como testigos y enredadores, Whedon se encerró en su casa, vaya choza que debe tener el tío, y en un mes planificó la película, la rodó y la montó, mientras se tomaba vacaciones entre dos de los mencionados “blockbusters”.

Rodada en blanco y negro, cámara en mano. Dicen sus responsables que querían diferenciarse de las realizaciones tradicionales, muy estáticas de las adaptaciones de las obras de Shakespeare. No sé cada vez que recuerdo los maravillosos planos-secuencia de la pelicula de Brannagh,… En fin, blanco y negro, contrastes suaves, la cámara metida en la acción. Escenarios limitados. La “chabola” del director. Una curiosidad agradable de ver, que juega a favor de que la obra del bardo es genial. En cualquier caso, me atrevería a decir que, salvo unos cuantos capítulos de Firefly, y aquella excentricidad que fue Dr. Horrible’s Sing-Along Blog, esta es mi película favorita de Whedon. Cosas que pasan.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

También de este carrete, algunas instantáneas de la tarde del Choco-Encuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, como la niebla mientras bajaba al pasar por la plaza de los Sitios.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

O la densa niebla que nos rodeó en la plaza del Pilar.

Los intérpretes, una mezcolanza de actores y actrices, amiguetes del director que han participado de una forma u otra en las series o películas que ha producido, cumplen, pero sufren mucho en comparación con la potencia de los de la versión de Brannagh. Les falta mucho gancho. No es que estén mal, ni nada por el estilo; es que juegan en otra división. Quizá significaría por lo positivo a Amy Acker, que muestra mucha potencialidad como Beatrice, además de estar muy atractiva como exige el personaje, y por lo negativo a Nathan Fillion, que desarrolla un Dogberry que apenas me hace esbozar alguna pequeña sonrisa, cuando recuerdo las carcajadas que en su momento me provocó Michael Keaton.

Resumiendo, una película agradable, en la que podemos recordar una de las comedias más divertidas de Shakespeare, pero que no deja de tener cierto sentido de anécdota más que de obra en profundidad. Eso sí… no la busquéis en la cartelera zaragozana… si sois de la ribera del Ebro tendréis que pillarla en esos sitios que no gustan a los mismos distribuidores que nos la escatiman.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá los aspectos técnicos de la película, que conjugan la limitación de medios con la eficacia del resultado, sea lo más destacable de la película. Y la valentía para trasladar al siglo XX una comedia dramática del siglo XVI.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, con resultados irregulares.
  • Valoración subjetiva: ***  Producción simpática que bien merece dedicarle el rato que dura.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Finalmente, probando un apaño que le hice a la Olympus mju-II que sufría algunas filtraciones de luz indeseables, durante un paseo el pasado sábado por el paseo del Canal.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Problema derivado del paso del tiempo por algunos materiales, la solución que busqué ha dado resultados óptimos, así como el comportamiento del carrete de Fomapan 400, película que nunca había usado.