[Cine] Much Ado About Nothing (2012)

Cine

Much Ado About Nothing (2012), 29 de diciembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española con el título tradicional que se le da a la obra de Shakespeare de la que es adaptación, Mucho ruido y pocas nueces. Normalmente, siguiendo mis propias tradiciones, en un día como hoy tendría que estar haciendo recapitulación del cine visto durante 2013. Pero me ha parecido lógico que, antes de hacerlo, tenía que comentar la última película vista durante el año.

No es fácil adaptar a Shakespeare. A pesar de la genialidad del bardo y de la universalidad de sus temas, su forma de escribir, o las peculiaridades del inglés de finales del siglo XVI y principios del XVII hace que en muchas ocasiones se nos pierdan los matices. Por ejemplo, la palabra “nothing” que aparece en el título, significada “nada”; pero en aquella época era homófona con la palabra “noting” que solía utilizarse con el significado de “cotilleo”. Doble significado por lo tanto, juego de palabras, en el título que es fácil que se pierda.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

Entrada escoba de algunas de las últimas fotografías del año. Por ejemplo de un carrete que llevaba en la Canon Demi EE17.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

En sus interminables 74 exposiciones, incluí algunas tomas de las esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España de Zaragoza.

En 1993, disfrutamos de una versión cinematográfica de esta comedia del bardo, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, junto con su entonces pareja Emma Thompson, con un reparto tanto de consagrados como de recién llegados muy notable, y con una realización y producción que fue una verdadera delicia. Pero es que una de las especialidades de Branagh es la adaptación de las obras de Shakespeare. Sorpresa mayúscula cuando nos enteramos que Joss Whedon el creador de conocidas series de televisión en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, así como director de “blockbusters” diversos para la gran pantalla, nos presentaba su versión de esta obra. Y además, en plan económico. Con sabor a cine independiente.

El hecho es que para contarnos los atribulados amoríos de los ingeniosos Beatrice (Amy Acker)Benedick (Alexis Denisof), y de los pavisosos Hero (Jillian Morgese)Claudio (Fran Kranz), con Don Pedro (Reed Diamond), príncipe de Aragón, su hermano malvado Don John (Sean Maher)Leonato (Clark Gregg), gobernador de Messina, el infame jefe de la guardia Dogberry (Nathan Fillion) y unos cuantos más como testigos y enredadores, Whedon se encerró en su casa, vaya choza que debe tener el tío, y en un mes planificó la película, la rodó y la montó, mientras se tomaba vacaciones entre dos de los mencionados “blockbusters”.

Rodada en blanco y negro, cámara en mano. Dicen sus responsables que querían diferenciarse de las realizaciones tradicionales, muy estáticas de las adaptaciones de las obras de Shakespeare. No sé cada vez que recuerdo los maravillosos planos-secuencia de la pelicula de Brannagh,… En fin, blanco y negro, contrastes suaves, la cámara metida en la acción. Escenarios limitados. La “chabola” del director. Una curiosidad agradable de ver, que juega a favor de que la obra del bardo es genial. En cualquier caso, me atrevería a decir que, salvo unos cuantos capítulos de Firefly, y aquella excentricidad que fue Dr. Horrible’s Sing-Along Blog, esta es mi película favorita de Whedon. Cosas que pasan.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

También de este carrete, algunas instantáneas de la tarde del Choco-Encuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, como la niebla mientras bajaba al pasar por la plaza de los Sitios.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

O la densa niebla que nos rodeó en la plaza del Pilar.

Los intérpretes, una mezcolanza de actores y actrices, amiguetes del director que han participado de una forma u otra en las series o películas que ha producido, cumplen, pero sufren mucho en comparación con la potencia de los de la versión de Brannagh. Les falta mucho gancho. No es que estén mal, ni nada por el estilo; es que juegan en otra división. Quizá significaría por lo positivo a Amy Acker, que muestra mucha potencialidad como Beatrice, además de estar muy atractiva como exige el personaje, y por lo negativo a Nathan Fillion, que desarrolla un Dogberry que apenas me hace esbozar alguna pequeña sonrisa, cuando recuerdo las carcajadas que en su momento me provocó Michael Keaton.

Resumiendo, una película agradable, en la que podemos recordar una de las comedias más divertidas de Shakespeare, pero que no deja de tener cierto sentido de anécdota más que de obra en profundidad. Eso sí… no la busquéis en la cartelera zaragozana… si sois de la ribera del Ebro tendréis que pillarla en esos sitios que no gustan a los mismos distribuidores que nos la escatiman.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá los aspectos técnicos de la película, que conjugan la limitación de medios con la eficacia del resultado, sea lo más destacable de la película. Y la valentía para trasladar al siglo XX una comedia dramática del siglo XVI.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, con resultados irregulares.
  • Valoración subjetiva: ***  Producción simpática que bien merece dedicarle el rato que dura.
Paseo del Canal Imperial de Aragón

Finalmente, probando un apaño que le hice a la Olympus mju-II que sufría algunas filtraciones de luz indeseables, durante un paseo el pasado sábado por el paseo del Canal.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Problema derivado del paso del tiempo por algunos materiales, la solución que busqué ha dado resultados óptimos, así como el comportamiento del carrete de Fomapan 400, película que nunca había usado.

[Cine] La cabaña en el bosque (2012)

Cine

La cabaña en el bosque (The Cabin in the Woods, 2012), 10 de noviembre de 2013.

Dicen que hay que renovarse o morir. Adaptarse a los nuevos tiempos. Tener cintura. Luchar contra la incoherencia de la industria. Lo que sea. Tradicionalmente, mis reseñas de cine se suelen limitar a aquellas películas que veo en pantalla grande, en la sala de cine. Para mí, ver cine en salas propias para este fin es rito y necesidad. Porque me gusta sentir la pantalla grande ante mis ojos, porque me gusta ver las películas tal y como las concibió su director para ser vistas, porque hay algo de liturgia en ir con los amigos y compartir lo que has visto y sentido. Pero son tiempos de cambio. Las industrias del cine llevan una década o más con el pie cambiado, y en ocasiones suceden incoherencias tremendas. La película que aquí nos ocupa fue estrenada el viernes pasado en nuestro país, pero llega con un año de retraso. Dicen que todos los interesados ya la han visto por otro medios, porque la película levantó no poca expectación en las redes. Llega con una distribución desigual. De hecho, a Zaragoza, el quinto municipio de España por población, no ha llegado en el fin de semana de su estreno. Pero el colmo del asunto es que el viernes, cuando comprobé qué películas se habían grabado de forma automática durante la semana en mi aparato de Digital plus, resulta que algún día antes de su estreno en salas de cine se estrenó en Canal plus. Y ahí la tenía. Para verla cuando tuviera un rato. Y todavía se preguntan por qué la gente no va tanto al cine. Bueno. Vamos a ver qué a dado de sí esta opera prima como director de Drew Goddard, con guion que también firma el últimamente omnipresente Joss Whedon.

El comienzo de la película es estereotípico de otras “mil” películas de terror. Un grupo de amigos universitarios, la chica guapa y modosita (Kristen Connolly), la maciza y desinhibida sexualmente (Anna Hutchison), el guaperas de inteligencia limitada y mucho músculo (Chris Hemsworth), el nuevo intelectual y sensible (Jesse Williams) y uno que es un friqui pirado (Fran Kranz), preparan un fin de semana en una cabaña en el bosque cerca de un lago. Un escenario idóneo, claro está, para que aparezca cualquier tipo de amenaza de tipo sociopático o sobrenatural que los vaya apiolando progresivamente. Lo que pasa es que en paralelo, van a apareciendo escenas de unos tipos que parece que están montando el fin de semana de los cinco jóvenes un poco en plan “show de Truman”. Por supuesto, pronto empezará la charcutería.

Soto de Cantalobos

No sé qué manía tienen los usamericanos en considerar los bosques como un sitio tétrico, peligroso y lleno de maniacos o seres sobrenaturales malignos.

Una declaración de principios. El cine de “terror” al que hace referencia constantemente la película no me interesa, no me interesado y dude que me interese en un futuro. Lo más cerca que he estado de engancharme a algo relacionado con el terror en los últimos tiempos ha sido la serie de los zombis, y tampoco duró más allá de la segunda temporada mi relación con la misma, independientemente del éxito que está cosechando. Por lo tanto, todos los comentarios previos referidos a la película con una variedad de epítetos que van desde “parodia inteligentes y distinta” hasta “deconstrucción en los elementos básicos del género de terror desde los años 80 hasta hoy”, me resbalaban un poco. Lo cierto es que el inicio de la película me hizo suponer un más de lo mismo, y puesto que la estaba viendo en la televisión y con otras alternativas para hacer en mi casa, a punto estuve de apagar el aparato. El mosqueo sobre los “otros”, los que parecen controlar la aventura de los cinco jóvenes, y que entre estos me parecía apreciar un poco más de interés interpretativo que en otras películas similares, me hizo aguantar. Al final, mi impresión general es que, más allá de la expectación levantada, se trata de una película que introduce unos elementos de guion originales en el género aunque prestados de otras obras y géneros, hay una cierta mezcolanza de “homenajes” o referencias, para que al final quede una peliculilla entretenida y con un algún golpe original. Irónico que la actriz que ha representado la determinación firme contra viento y marea de hacer frente al monstruo, Sigourney Weaver en su antiguo papel de Ripley, acabe recomendando a la protagonista del filme que nos ocupa que se deje matar por el bien de todos.

Las interpretaciones me dan la impresión de que están ligeramente por encima de lo que conozco del género, y resulta razonablemente convincente el papel de la protagonista Connolly, que sabe aportar algunas dosis de ironía cuando corresponde, aparte de que sea suficientemente mona. El resto no aporta gran cosa, ni tampoco se les pide gran cosa. Estar y aparentar lo que aparentan ser.

Finalmente, la película me parece de una facilidad de digestión y de un interés superior a lo que me suelen parecer las películas del género con un par de escenas que me parecen curiosas. Pero en ningún momento me surge el entusiasmo que parece haber suscitado en “medios especializados”. Un entretenimiento pasable para una sobremesa del domingo, que además tiene la ventaja indudable de su duración ajustada, y que no molesta. Eso sí. Dudo que me hubiese atraído ir al cine a verla. Si lo he hecho habrá que debérselo al programador de Canal Plus que la ha incluido entre el cine recomendado en la semana pasada, y que se me grabó automáticamente en algún momento dado y ahí quedó esperando a que decidiera qué hacer con ella.

Valoración

  • Dirección: *** Por lo menos, no nos tratan como tontos, que es lo que me parece que sucede en la mayor parte de las películas de género.
  • Interpretación: *** Se salva por la protagonista; si no, no creo que pasase de la mediocridad, dejando aparte algún detalle de algún secundario.
  • Valoración subjetiva: **  No está mal, pero no es una película que caiga normalmente en mi área de interés.
Soto de Cantalobos

Por su escasez de seres humanos, me parecen uno de los sitios más hermosos, más tranquilos y menos peligrosos. Las fotos son del paseo del pasado sábado por el soto de Cantalobos, un bosque de ribera a las afueras de Zaragoza, río abajo del Ebro.