[Cine] Una (2016)

Cine

Una (2016; 22/20180407)

Seguimos con películas que tienen por título un nombre de mujer. Hace un par de años podíamos disfrutar de una notable película de amor entre mujeres que, entre otras cosas, ponía de manifiesto el excelente trabajo de sus dos protagonistas. Una de ellas, ya tenía un reconocido prestigio; no era ningún descubrimiento. Pero había ganas de ver el recorrido de la otra, que curiosamente se ha mostrado muy discreta en sus apariciones tras aquella injustamente olvidada película en las ceremonias de los premios. Aquí la recuperamos en una película dirigida por Benedict Andrews, y que nos llega con mucho retraso. De hecho, no ha encontrado distribución en salas de cine en nuestro país, por lo que la ha estrenado directamente en vídeo bajo demanda la plataforma Netflix.

Carlos Carreter

Una parte de la acción, recreada en forma de flashback, tiene lugar en el pasado en una localidad británica costera; que yo representaré aquí por una otoñal y poco concurrida Margate.

Aquí hay una tremenda contradicción en la industria del cine. Se niegan a reconocer como productos de cine los largometrajes producidos por estas plataformas para su estreno en las mismas, pero luego la industria del cine nos escamotea la posibilidad de ver películas potencialmente interesantes en las salas de pantalla grande. Viva la (in)coherencia.

En cualquier caso, en este largometraje de muy moderada duración, basada en una obra de teatro, esto se nota bastante, nos encontramos con Una (Ruby Stokes, adolescente; Rooney Mara, adulta), una joven que con trece años mantuvo una relación con un hombre, Ray (Ben Mendelsohn), muchos años mayor que ella. Este fue detenido y condenado por los hechos, y ha rehecho su vida con otro nombre. Pero Una quiere confrontar a Ray y pedirle explicaciones. Entre el asqueo de haber sufrido el abuso a tan joven edad, y la incomprensión de sentirse abandonada por un hombre que decía estar enamorada de ella.

20121007-_A070570.jpg

Andrews realiza una película que está básicamente al servicio de la interacción entre los personajes, especialmente los dos protagonistas. De realización técnica correcta, quizá excesivamente pulcra para un tema que tiene tantas miserias escondidas, quizá pueda pecar de impersonal aunque no carezca de oficio. Pero donde destaca la película es en la interpretación de ambos protagonistas. A Mendelsohn, que solemos verlo encarnar a villanos diversos en diversas producciones, le va que ni pintada la ambigüedad con la que se plantea su personaje, hasta tal punto que puede plantear en algunas personas dudas sobre la (carencia de) moralidad de sus acciones. Sobre el egoísmo de aprovecharse de un niña de 13 años. Mara, por su parte, consigue dotar a su personaje de una mezcla de determinación e inseguridad a la hora de confrontar el pasado, algo que necesita hacer si quiere seguir adelante. Mención obligatoria para la joven Stokes, que interpreta a la joven Una.

20121007-_A070556.jpg

Película que no ha recibido las mejores críticas, y que sin embargo no deja de ser bastante interesante de ver por la calidad y poderío de la obra de teatro en la que se basa. Obra que no deja de jugar con la ambigüedad, real o aparente según los casos, de los hechos, de los sentimientos, de la ética subyacente a la relación entre una preadolescente y un hombre casi veinte años mayor que ella. Yo creo que es recomendable, aunque le falte un poquito de intensidad y le sobre limpieza en la puesta de escena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20121007-_A070589.jpg

[Cine] Spotlight (2015), el “hombre de los caramelos” estaba “dentro” y no “a la salida” del colegio

Cine

Spotlight (2015; 092016-0131)

Como el fin de semana pasado fue “largo” en Zaragoza, hubo tiempo para dos películas. Al fin y al cabo, estamos en plena temporada previa a los óscars y hay que “trabajar” a destajo si uno quiere saber porqué tiene que considerar una vez más que estos premios están “devaluados”, “no significan nada” y “no son más que un montaje de la industria del cine”. Para dado que estos hechos son así, o más o menos,… pues vamos al curioseo y al comentario previo. Que luego llegará el cotilleo posterior alabando a las chicas que estaban realmente guapas en la alfombra roja y poniendo a caldo a aquellos, o aquellos, a quienes viste su peor enemigo.

Es frecuente escuchar o leer que la película que hoy nos ocupa trata de los abusos sexuales, violaciones hablando claro, perpetrados por sacerdotes y otros clérigos católicos sobre víctimas menores de edad, incluso en edad francamente infantil. Abusando de la autoridad que sobre estos menores ejercen estos individuos en el marco de sus parroquias o sus colegios privados. Pues no va de eso.

¡¡¡¡¡?????

¡Dejad que los niños se acerquen a mí, porque suyo es el reino!... parece que muchos sarcerdotes no han entendido el mensaje. Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia).

¡Dejad que los niños se acerquen a mí, porque suyo es el reino!… parece que muchos sarcerdotes no han entendido el mensaje. Santa Maria in Cosmedin, Roma (Italia).

Bueno,… sí que va de eso… Pero no solamente. Es más, si la película que dirige Tom McCarthy es interesante es porque es más que eso. Bastante más que eso. Sobre los abusos sexuales a menores, perpetrados por clérigos o no, se han hecho ya una diversidad de filmes. Sobre los abusos que los clérigos de la Iglesia Católica u otras confesiones ejercen sobre las comunidades que dominan moralmente, retorcidas morales muchas veces, aunque no sean de naturaleza sexual, también se han visto películas. O hemos leído interesantes obras de ficción. Pero hacía falta algo más. ¿Qué faltaba?

Pues lo que nos ofrece este relato basado en la investigación periodística del Boston Globe sobre los casos de abusos en la significativa ciudad de Nueva Inglaterra. Una reflexión crítica sobre la postura del resto de la sociedad ante estos hechos. Porque nos encontramos en una sociedad, que presume de ser de las más avanzadas, ricas y progresistas de los Estados Unidos, cuyos policías, cuyos jueces, cuyos abogados, cuyos políticos, cuyos tenderos, cuyas abuelas,… todo el mundo, incluidos los periodistas que son protagonistas en esta historia, hasta que se dan las circunstancias adecuadas miran para otro lado, ignoran la realidad, se niegan a plantar cara a una institución, la Iglesia Católica, que no es más un poder fáctico más de los que parasitan las sociedades humanas.

Parece que el cardenal de Boston, lejos de ser castigado por el Vaticano, fue destinado a Santa Maria la Maggiore, una de las basílicas vaticanas en suelo romano, un destino prestigioso.

Parece que el cardenal de Boston, lejos de ser castigado por el Vaticano, fue destinado a Santa Maria la Maggiore, una de las basílicas vaticanas en suelo romano, un destino prestigioso.

Miren. Con frecuencia se mezclan los conceptos de moral y ética. Yo los distinto. La ética es el comportamiento guiado por una reflexión personal, sobre unos valores reconocidos y admitidos por el individuo que los posee, y que busca alcanzar la felicidad, generalmente con un comportamiento prudente. Sin hacer daño a nadie por el camino, vamos. La moral es el comportamiento dictado por las costumbres. Miren la etimología de la palabra, del latín “mores”. O tempora o mores, decía Cicerón en una de sus Catilinarias. ¡Qué tiempos, qué costumbres! Y las costumbres son producto de la presión del grupo. De la presión social. De la presión de los grupos de poder fáctico. Entre ellos las jerarquías religiosas. Y las costumbres, la presión de los grupos no tienen porque ser buenas para la persona. Para las personas. Especialmente para los más débiles. Por ello debe haber vigilantes. De los grupos fácticos. Tradicionalmente, el papel que se otorgaba a la prensa libre. Un papel al que parece que la prensa está renunciando a marchas forzadas, en manos como está de potentes grupos económicos. Poderes fácticos, por lo tanto. Ya la hemos jodido.

Pero en Boston, en el año 2001, quedaban algunos periodistas que todavía estaban dispuestos a hacer su trabajo. Y esta película nos lo cuenta. Con sobriedad. Sin alaracas. Yendo al grano. A los hechos. A lo que documentalmente se puede probar. Con ganchos directos al hígado del tejido social de una sociedad más o menos privilegiada, pero con más carencia de equidad de la que están dispuestos a reconocer. Y debemos dar gracias a quienes han trabajado en este filme por enseñarnos la lección. Porque hay otros grupos de poder fáctico ahí. Porque hay otras morales hipócritas. Porque hay otros indefensos que sufren. Y no lo vemos. O no lo queremos ver. Y nadie nos lo cuenta. O nadie nos lo quiere contar.

El reparto estupendo, por cierto. Todos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Nos contaban los padres escolapios que todos los niños teníamos un angel de la guarda, dulce compañía... que se debe tomar un rato libre e irse a beber unas birras cuando hay algún cura cerca. Puente de Sant'Angelo, Roma (Italia).

Nos contaban los padres escolapios que todos los niños teníamos un angel de la guarda, dulce compañía… que se debe tomar un rato libre e irse a beber unas birras cuando hay algún cura cerca. Puente de Sant’Angelo, Roma (Italia).

[Cine] La caza (2012)

Cine

La caza (Jagten, 2012), 27 de abril de 2013.

Nuevamente acudimos al cine europeo buscando calidad en esta primavera tan floja en lo que se refiere al séptimo arte que viene del todo poderoso “otro lado del charco”. Y en principio nos hemos propuesto evitar cualquier tentación de caer en las garras de las tonterías del género de superhéroes, del cual en estos momentos está dando la lata el tipo del traje de hojalata. Ya andamos un poco quemados de las chorradas envueltas de pirotecnia. Así que optamos por arriesgarnos a ver una del danés Thomas Vinterberg. Una vi de este cineasta hace ya un tiempo, cuando firmaba los postulados del Dogma 95. Nunca he sido partidario de las posturas dogmáticas, aunque reconozco que aquella me impresionó notablemente, para bien; si bien es cierto que salías con ganas de pegarte un tiro y abandonar este perro mundo. Un poco de miedo nos daba que por buena que fuese, esta que hoy nos ocupa nos dejase la misma sensación.

Estamos en una pequeña población danesa, donde Lucas (Mads Mikkelsen) trabaja en una guardería, en la que goza del respeto de sus compañeros y del cariño de los niños, a los que cuida con esmero y simpatía. Sin embargo, no le faltan problemas. Vive solo, y su divorcio ha sido traumático, con problemas para que su exmujer le permita relacionarse con su hijo adolescente, Marcus (Lasse Fogelstrøm) con quien tiene buen rollo. Es cierto que su buen talante le permite tener su grupo de amigos, entre los que destaca Theo (Thomas Bo Larsen), y una compañera de trabajo, una inmigrada rusa llamada Nadja (Alexandra Rapaport), empieza a mostrarle algo más que afecto. Pero un día, una de sus alumnas, Klara la hija de Theo, se ve contrariada porque no le consiente según que cosas. E influenciada por unas revistas pornográficas que su hermano mayor le ha enseñado, contará que Lucas le ha enseñado su órgano sexual. Y será creída. Por toda la comunidad. Y empezará el infierno para Lucas. Porque salvo su hijo y su hermano, nadie más le creerá inocente.

Niños daneses divirtiéndose en un carrusel

En una población danesa indeterminada transcurre la película, quizá no muy distinta a esta cerca del Helsingor donde unos niños y jóvenes se divierten en un carrusel.

Abandonadas ya las posiciones dogmáticas como cineasta, Vinterberg nos ofrece un drama de una factura precisa, en el que con precisión quirúrgica nos presenta la disección de las crueldad social de una población, de una comunidad que teóricamente pertenece a uno de los países más cultos y avanzados socialmente, que bajo la premisa de que “los niños nunca mienten”, condenan de antemano a un hombre que no ha mostrado nunca más que bondad hacia todos ellos. Una repulsa social que no carece de elementos de violencia propios de las comunidades cerradas menos desarrolladas. El devenir de la película es tanto más inquietante por el desasosegante final que nos ofrece Vinterberg, que con una factura técnica primorosa nos muestra que es capaz de seguir contando historias que te hacen replantearte completamente la potencial bondad del ser humano.

Y toda esta historia está soportada especialmente sobre los hombros de Mikkelsen. Este es un actor que ha saltado ya a la escena internacional. Si bien lo conocimos mundialmente haciendo de malo en una de esas tonterías pirotécnicas de 007, en los úlitmos meses lo pudimos ver en una película que si bien tenía sus fallos, él no era uno de ellos, y ahora lo tenemos representando al famoso Hannibal Lecter en una serie de televisión. El caso es que este danés es un intérprete de primera que nos muestra su mejor hace en esta película, donde se aleja de la fortaleza física y psicológica de los papeles que le hemos visto en otras producciones, para ofrecernos un ejemplo de fortaleza ética en medio de un mar de hipocresías. El resto del reparto cumple también con nivel alto.

Esta es una película que me ha gustado. Pero que además es de las que deja un regusto que mejora todavía más la sensación que te deja el visionado. Te hace pensar, y la valoras más conforme va pasando el tiempo y la asumes. Desde luego, no se la recomendaría a los devoradores de palomitas que van al cine a hacer ruido mientras digieren espectáculos pirotécnicos descerebrados, pero para cualquier otro aficionado al cine que aprecie una buena historia, una buena realización y una buena interpretación,… pues ya tarda en ir a verla.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En los bosques de Dinamarca

Y entre bosques como estos que vemos pasar desde el tren en la propia Dinamarca se producirá la caza a la que alude el título; aunque al final no tengamos claro qué caza es o cuando terminará.

[Cine] Silencio de hielo (2010)

Cine

Silencio de hielo (Das letzte Schweigen, 2010), 27 de agosto de 2012.

Vale también para esta película lo mismo que para la que comenté la semana pasada. Los doblajes no son buenos, desvirtúan el filme, así que aunque pasamos por las salas de cine para verlas, no dudamos en buscar una versión original por la vía que sea para saber cómo es exactamente el largometraje. Además, cuando llegan las películas a la cartelera con dos años de retraso, mira tú si hay formas de encontrar el filme en condiciones.

Esta película alemana dirigida por Baran bo Odar, para mí un director desconocido, nos plantea en principio la resolución de una serie de casos de violación y asesinato de niñas por parte de unos pedófilos. Conocemos desde el principio quienes son los criminales. Pero lo que sorprende es el lapso de más de 20 años entre las dos niñas asesinadas más características, luego se sabrá que hay una tercera, y las motivaciones que hay detrás. La película es coral. Hay distintos grupos de personajes que tienen que ver con los casos. La madre de una de las primeras niñas y el policía frustrado por su incapacidad para haber resuelto aquel caso. Ambos tienen una relación personal e íntima. Los padres de la niña recientemente desaparecido y probablemente asesinada. Los policías que dirigen la investigación, y los que a sus órdenes pero por libre siguen sus propias líneas de razonamiento. Los pedófilos, y en el caso de uno de ellos, que abandonó el lugar tras el anterior crimen y rehizo su vida con otro nombre y con una familia, esta familia.

Conforme avanza el filme, más que sobre la intriga de la investigación y la duda de si los criminales serán descubiertos o no, lo que tenemos ante nosotros es un análisis de reacciones y comportamientos ante un tema como el de la pedofilia y el abuso de menores. También tenemos el análisis de las respuestas individuales y colectivas determinadas por la cultura en la que los hechos suceden. Una pequeña ciudad alemana de provincias, durante un verano de luminosidad intensa, de colores definidos, saturados. Paisajes rurales donde aparentemente no pasa nada, pero puede pasar cualquier cosa. Donde todo el mundo se puede conocer, pero en realidad no conoces a nadie. Ni siquiera a la persona con la que convives. Aunque situada en una época distinta y con una realización distinta, no he dejado de pensar en los aspectos en común que esta película tenía con Das weisse Band (La cinta blanca), película en la que también aparecía el abuso infantil, aunque con connotaciones políticas mucho más profundas.

Teniendo en cuenta además que es una cinta correctamente interpretada, especialmente cuando obvias la versión doblada al castellano, considero que es un filme que tiene su interés. Es de las películas que va ganando en tu consideración conforme va transcurriendo el metraje, al principio tiene un regusto a telefilme convencional que poco a poco va desapareciendo y te va enganchando, y también gana en tu memoria conforme pasa el tiempo tras su visualización y vas notando que reflexionas sobre lo que te han contado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Aerogeneradores desde el tren

No define el lugar de Alemania donde sucede la acción. Parece que está rodada en Baviera, pero también podría estar rodada en las llanuras agrícolas del norte de Alemania. Aquí entre Bremen y Hamburgo.